octubre 08, 2010

Paco Calderón



¿Qué oculta Chávez dentro de sus fronteras?

Fran Ruiz
fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy

La pregunta se hace cada día más urgente: ¿Qué oculta Hugo Chávez dentro de sus fronteras? La respuesta puede ser tan preocupante que si se confirma lo que cuentan algunos desmovilizados de las FARC, lo que acaban de confesar dos etarras a la policía española o lo que revelan los archivos de las computadoras incautadas a líderes guerrilleros abatidos, todos mezclados dibujarían un paisaje siniestro: el de una Venezuela convertida en un santuario para terroristas y narcotraficantes.

En otras palabras, esta acumulación de denuncias y evidencias es lo que Sherlock Holmes llamaría la smoking gun, la pistola humeante en el escenario del crimen. ¿Será cierta está peligrosa afirmación? ¿Y, si es así, qué papel juega el presidente venezolano? ¿Debemos creerle cuando niega estas graves acusaciones o acaso no se entera de lo que ocurre en un país que domina absolutamente?

De momento, no vemos la mano que se oculta detrás de todo ese humo, pero la sola presencia de ese humo es suficiente para que las relaciones entre Venezuela y los países implicados, España, Colombia y Estados Unidos, estén en su punto más bajo.

Pero pongamos nombres, fechas y lugares concretos a algunas de estas denuncias.

Sin ir más lejos, este julio pasado el guerrillero desmovilizado Omar de Jesús Silgado, que operaba en el frente 35 de las FARC, reveló a las autoridades colombianas cómo cruzaban “buscando contactos al otro lado de la frontera con Venezuela, como el de la Guardia venezolana, para poder conseguir armamento, fusiles y uniformes”. A cambio, admitió el ex guerrillero, “varios compañeros hicieron el cruce para darle instrucción a la milicias bolivarianas”. Ese mismo mes, el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe interpuso una demanda contra Venezuela ante la OEA, tras asegurar que tenía pruebas de que guerrilleros de las FARC y del ELN se refugiaban en ese país, desde donde cruzaban la frontera para cometer sus crímenes en el país vecino.

La respuesta de Caracas fue la misma que dio un año antes, cuando Uribe mostró las armas incautadas que Suecia vendió en su día al ejército venezolano y que misteriosamente estaban en manos de guerrilleros de las FARC: Chávez lo negó todo y denunció sucias maniobras de Bogotá, urdidas con Washington para desestabilizar a Venezuela. Este verano el mandatario fue más allá y consumó su amenaza de ruptura total de relaciones diplomáticas, que ahora el nuevo presidente colombiano, Juan Manuel Santos, trata de recomponer

Veamos ahora un botón de muestra del segundo frente acusador. A finales de 2009 la DEA destapó una red de narcotráfico cuyo epicentro era la mayor almacenadora de Puerto Cabello (Venezuela), desde donde su dueño, el empresario sirio-venezolano Walid Makled, introducía en México con destino final en Estados Unidos un promedio de 10 toneladas mensuales de cocaína desde 2005. Gran parte de la droga era conseguida a través de su socio colombiano José María Corredor, alias El Boyaco, considerado por la agencia antidrogas estadunidense como “el más prolífico negociador de armas por drogas de las FARC”.

Corredor ya fue extraditado a EU, mientras que a Makled le espera el mismo destino desde una cárcel en Colombia. Caracas también reclamaba su extradición, pero como contó el mismo empresario, afortunadamente logró escapar de su país con los documentos que guardaba en una caja fuerte, con los que probará ante una corte estadunidense (sin duda para negociar beneficios carcelarios) los vínculos con el presidente Chávez, al que asegura llegó a entregar dos millones de dólares para su pasada campaña de referéndum, así como los pagos multimillonarios a funcionarios del gobierno venezolano a cambio de favores y protección. Esta misma semana envió Washington a Bogotá la solicitud de extradición de Makled.

Y, por último, el tercer frente acusador que ha puesto de nuevo en el ojo del huracán a Chávez ha sido la confesión, también esta misma semana, de dos etarras detenidos que revelaron que se entrenaron en un campo de tiro en la selva venezolana y que lo hicieron bajo las órdenes de otro etarra, Arturo Cubillas.

Casualidad o no, Cubillas trabaja para el gobierno de Chávez, además de ser considerado por un juez español como el enlace entre ETA y las FARC desde Venezuela, por eso reclama a Caracas su captura y extradición, sin que el gobierno venezolano le haya tocado un pelo o se dé por enterado.

Demasiado humo saliendo de la pistola venezolana, ¿no creen?

En honor de Vargas Llosa

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

No es el escritor que se regodea y fuma sus habanos con los Castro o sus clones menores que pululan por el continente.

Para mi amigo Raúl Abraham, con un abrazo solidario.

¿Para qué ocultarlo? Julio Cortázar y Mario Vargas Llosa fueron los dos autores que descubrí cuando no era siquiera un adolescente y los dos me han acompañado, siempre, a lo largo de la vida y de varios países: por supuesto que ha habido muchos otros, sobre todo Borges a la hora de descubrir la poesía, pero Cortázar y Vargas Llosa fueron los que moldearon, desde la literatura, mi personalidad. Julio murió demasiado prematuramente y por eso es una presencia constante aunque en parte ajena a la evolución y la transformación que conllevan los años. Con Vargas Llosa es diferente: como que su recorrido existencial ha estado relacionado con mis vivencias: las visiones del mundo, de la región, del país, de la gente y de la sociedad; las convicciones políticas, los desengaños y los reencuentros. Y por sobre todas las cosas la convicción de la libertad, política, religiosa, personal, como un dogma inquebrantable.

El Premio Nobel a Vargas Llosa es una magnífica noticia, no sólo porque honra a un escritor extraordinario, prolífico y versátil como pocos (pero que no ha perdido la capacidad de sorprendernos ni la calidad ni termina repitiéndose en sus obras y tramas), sino también porque, en nuestros países, Vargas Llosa no es políticamente correcto.

No es el escritor que se regodea y fuma sus habanos con los Castro o sus clones menores que pululan por el continente.

Es el que señala, lucha, pelea por visiones que rompen radicalmente con la visión nacionalista, populista, seudorrevolucionaria e irracionalmente antiestadunidense o antieuropea en la que siguen abrevando muchos de nuestros intelectuales, incluida buena parte de los más notables y reconocidos. Estos son los que sostienen que Vargas Llosa se convirtió en un escritor de derecha, y es que no pueden o no quieren entender que la suya es una notable expresión de un liberalismo progresista y democrático que lamentablemente aún está lejos de nutrir a nuestros principales movimientos y fuerzas políticas. Y a nuestra intelectualidad, que sigue pensando que aquello de "la dictadura perfecta" fue una exageración literaria.

Lo reaccionario, lo de derecha, lo verdaderamente conservador, lo regresivo, según lo ha dicho una y otra vez Vargas Llosa, como lo ha reflejado en su literatura, es esa mezcla de populismo y nacionalismo autoritario que, presentándose como de derecha o de izquierda, ha lastrado a nuestras sociedades. Y esa es la norma de la literatura de Vargas Llosa en La ciudad y los perros o en La fiesta del chivo, pero también en Lituma en Los Andes o La guerra del fin del mundo. O en Las travesuras de la niña mala o Pantaleón y las visitadoras que, además de contar unas extraordinarias historias de amor, de encuentros y desencuentros, nos sirve, una, como telón de fondo, de una parte de la historia del siglo XX y, la otra, de sus hipocresías y miserias. Porque el amor, la sexualidad, las historias que las enmarcan se basan en nuestras vulnerabilidades, en nuestra capacidad de cambio, de transformación y error, en la capacidad de ver al hombre o la mujer ante su circunstancia, ante el desafío de lanzarse de lleno detrás de sus pasiones. Porque la pasión es uno de los más notables rasgos en la obra de Vargas Llosa. Y la mejor demostración son dos obras portentosas: La casa verde y Conversación en la Catedral.

No fue, como suele ocurrir, tan brillante como político que como escritor, quizá porque no tuvo la malicia que la política real requiere. Pero tuvo el enorme mérito de tratar de llevar sus ideas a esa política real sin treparse a algún carro o una causa victoriosa o políticamente correcta, sino por la vía más difícil: la de una lucha electoral. Lo hizo ante el peligro que percibía en la política de su país, en el populismo conservador de Alberto Fujimori y el populismo nacionalista de la primera etapa de Alan García. Perdió y no regresó a ella, aunque plasmó en un extraordinario texto político (El pez en el agua) su visión de las cosas, de los políticos e intelectuales de su país. Sin duda, como todos, Vargas Llosa ha cometido errores, en la vida y en la política, pero creo que siempre ha sido un hombre respetable, en el sentido en el que él mismo lo ha escrito: "Hay muchas maneras de definir lo respetable. En lo que a mí se refiere respeto al intelectual o al político que dice lo que cree, hace lo que dice y no utiliza las ideas y las palabras como una coartada para el arribismo". Vargas Llosa nunca lo hizo. Este es un Nobel que alimenta el alma.

El fuero, la impunidad

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

A veces tomar las pérdidas rápidamente es un modo de hacer utilidades. Florestán

Ayer se cumplieron 97 años del asesinato del prócer Belisario Domínguez, víctima de la ira de Victoria Huerta.

Era el 7 de octubre de 1913 cuando el tirano, acorralado por las ideas libertarias de don Belisario, lo mandó matar.

A raíz de aquel crimen, otro más, del usurpador, el chiapaneco se convirtió en mártir y referente de la libertad de expresión y del fuero constitucional para garantizar a los legisladores inmunidad para la libre expresión de sus ideas en el Congreso.

Ese fue el espíritu del legislador.

Pero con el paso de los años, cuando la libre expresión de los legisladores dejó de ser motivo de persecución, si no véase cualquier sesión legislativa, el fuero se fue pervirtiendo al mismo ritmo que se fueron pervirtiendo los intereses de los legisladores y pasó de ser una protección a esa libre expresión de las ideas ante el poder, a un ruin blindaje en el que la inmunidad es sinónimo de impunidad que separa a los mexicanos de primera, ellos, de los de segunda, todos los demás que carecemos de dicha excepción.

Con base en ese fuero, las leyes se aplican a todos los mexicanos, menos a los legisladores que lo han prostituido y utilizado para no pagar una deuda, salir de un accidente de tránsito, de una detención policiaca, de un citatorio ministerial, de una comparecencia judicial, de una orden de aprehensión y hasta evitar el cobro de deudas, utilizándolo para violar la ley en forma, insisto, impune.

Hoy es tiempo de que los mismos legisladores revisen, corrijan y actualicen los alcances del fuero para devolverlo a su forma original.

Y si no, que el pueblo se los demande, se los demandemos.

Porque el caso de Julio César Godoy Toscano y la conducta de sus ahora pares, de esconderlo para que protestara como diputado a fin de obtener el fuero y burlar una orden de aprehensión, no se puede repetir.

O igual sí.

Pero que asuman sus costos, esos que hablan de igualdad partiendo, dicen, de que unos son menos iguales que otros.

Ellos, por ejemplo.

Retales

1. CONSEJEROS. Avanzan nombres entre los diputados que designarán a los tres nuevos consejeros del IFE: Arely Gómez, María de los Ángeles Fromow, Enrique Ochoa, César Astudillo, Adrián Favela. Enrique Ochoa;

2. INEVITABLE. Vicente Fox se la volvió a volar. Ayer felicitó a los 3 premios Nobel latinoamericanos: Mario Vargas Llosa, Octavio Paz y ¡Jorge Luis Borges!, que no lo es, olvidando al gran Gabriel García Márquez. Ante la paliza twittera, trató de enmendar, algo imposible en él; y

3. RIP. Dé por muerta la propuesta priista de reducir el IVA de l6 a l5 por ciento. Ni siquiera el priista Luis Videgaray la considera ya. Pero, eso sí, el PRI se la va a vender caro al PAN y al gobierno. Esa fue siempre la estrategia.

Nos vemos el martes, pero en privado.

AMLO en la mente de Calderón

Katia D´Artigues
katia.katinka@gmail.com
Campos Elíseos
El Universal

• El Photoshop II

Las entrevistas pueden ser muchas cosas: duelos de esgrima, partidos de box... o confesiones. Salvador Camarena apostó por esta última —siempre mi acercamiento preferido— en su reciente entrevista con Felipe Calderón y acertó.

Lo hizo entrar en un tono intimista, del día a día, hablar sobre su familia, su computadora, su afición al Twitter y a la tecnología, lo dejó hablar de sus logros, de que él considera que no lo reconocen lo suficiente. Sin una cámara de televisión de por medio y toda su parafernalia, lo relajó... y así, pudimos tener un atisbo a lo que está verdaderamente pensando hoy el Presidente de este país.

No creo que lo que dijo sobre AMLO haya sido una línea de estrategia, de plano. Se le salió porque lo piensa y lo dijo. Tan sencillo. Porque AMLO sí está en su radar; el 2012 también. Y eso es interesante saberlo. Muchos dirán que ya no tenemos un Presidente en Los Pinos, sino un jefe de campaña del PAN. Sobre eso habrá mucho más que escribir, pero otro día.

Lo que pudimos escuchar es que Calderón trae atravesado a AMLO: lo consideró, considera y considerará un peligro para México. Acepta su responsabilidad en haber acuñado —su campaña, pues— esta frase que dividió al país. Lo tiene atravesado, entre otras cosas, porque no murió políticamente, porque sigue vivito y coleando con sus 5 millones de credencializados a cuestas. Porque lo que sucedió en 2006 sí fue una “herida profunda” que aún no cierra ni en el corazón de Calderón, ni de AMLO, ni de los mexicanos.

Aunque seguramente Calderón declarará lo contrario pronto: dirá que su prioridad es ser Presidente hasta el último momento de su gestión. Además de que es lo políticamente correcto, lo dirá porque también lo cree: así somos los humanos (y los políticos lo son, sometidos a fuerzas extremas). Somos seducidos por múltiples pasiones... y a Calderón siempre le ha gustado la campaña.

SIGUE EL MISTERIO DEL PHOTOSHOP. El martes, publiqué la foto con la que Andrés Manuel López Obrador da “pruebas”, en su tour mexiquense, de la cercana amistad que existe entre Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto. Ambos aparecen sonrientes y, al parecer, abrazados hombro con hombro. Lo malo es que la foto original, tomada en la boda de Sylvana Beltrones —hija de Manlio Fabio— muestra un personaje intermedio que fue “editado”: Mario Vázquez Raña.

Me habló César Yáñez, vocero de AMLO. Aseguró que la foto la vio en Proceso, que incluso quisieron comprarla con más resolución pero que no pudieron. También me envió la liga del blog “Alertaperiodística”, en el que aparece la foto ya truqueada.

Sólo que la foto no aparece en Proceso, hasta donde pude ver. Su director Rafael Rodríguez Castañeda dijo que investigaría, pero que ellos no publicaban fotos truqueadas (¿será una foto truqueada espuria o ilegítima?). La que sí publicaron de esa boda, en un número especial en septiembre, están Peña Nieto y Salinas, pero acompañados por Diego Fernández de Cevallos.

Alguien se debe estar riendo mucho. ¿La seguirá usando AMLO aunque no sea verdadera?

“POR EXCESO DE LIBERTAD DE EXPRESIÓN”. Ese es uno de los argumentos por el que el PAN quiere expulsar a uno de sus militantes incómodos: Manuel Espino... Ha mencionado en los últimos días que es lamentable que no se respete “una de sus principales banderas históricas y políticas”.

Quizás lo que más les ha calado en Acción Nacional sean sus singulares tuits, en los cuales, lo mismo critica al presidente Calderón o a integrantes de su gabinete que sus acciones de gobierno. Pero que estén tranquilos los panistas, su ex presidente nacional ya dijo que no piensa crear un nuevo partido político.

ENTRE SORPRESA E INCREDULIDAD, ayer Mario Vargas Llosa fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura. Sorpresa porque —dice— no se lo esperaba, e incredulidad porque pensó que todo se trataba de una broma, como hace tiempo sufrió su colega Alberto Moravia.

Dos décadas tuvieron que pasar para que este galardón cayera en manos de un escritor latinoamericano. Por cierto, ¿sabe quién se volvió a equivocar? El ex presidente Vicente Fox tuiteó: “Felicidades Mario, la hiciste! Ya son tres Borges, Paz y tú”. Menos mal que no puso Borgues. ¿Recuerda que el mismo ex presidente ya había dicho que Vargas Llosa era un destacado Nobel colombiano desde 2007?

HOY RECUERDO A NAYELI ESTEFANÍA González Daniel, quien no debió morir en la guardería ABC.

La muerte de una cultura

Rafael Segovia
Reforma

La guerra de verdad o sea la Segunda Guerra Mundial dejó huellas, y profundas, donde menos se esperaba. Algunos de los países europeos no pudieron continuar su presencia cultural en el mundo, sobre todo en el mundo americano, que se les abrió en el siglo XIX, propiciada esta presencia por la decadencia de España y la independencia de su imperio, desaparecido con unos años y para siempre como se pudo adivinar de inmediato. La brecha que se abrió a continuación fue aprovechada admirablemente por Estados Unidos en todos los terrenos, en el económico, en el militar y en el cultural. Quedó de todos modos una política de resistencia que, en el caso de México, se trató de aprovechar y ampliar en lo posible en el campo cultural. Fue notable sobre todo en la política cultural francesa durante el gobierno porfirista.

No se pudo apreciar en los años posteriores a la intervención francesa el menor resentimiento contra Francia. A pesar de la derrota de esta nación en 1870, el prestigio de la cultura se mantuvo intacto en Europa, pese al crecimiento de Alemania, que no tuvo una política expansiva más o menos en nada: no fue colonialista ni realmente imperialista fuera de Europa, sólo al final del bismarkismo pudo poner el pie en África, en los trozos que no habían sido ocupados por la Gran Bretaña, Francia y algunos países secundarios como Bélgica. Los países latinoamericanos importantes, como México, Argentina, Brasil, Perú y Chile, abrieron sus puertas de par en par a Francia.

La influencia cultural no se daba todavía por acuerdos firmados entre naciones. Fue a través de las políticas comerciales, los préstamos bancarios, las ayudas miliares, algunas -pocas- universitarias, inversiones industriales. La creación de instituciones culturales no formaba parte de la política exterior de nadie. Sólo entrado el siglo XX se advirtió la importancia de ciertas formas culturales presentes en la edición, en centros de enseñanza y en la ciencia, en los intercambios personales, incluso en el turismo. De entonces data la Alianza Francesa que era una prueba del gobierno francés, que ya había advertido que la expansión de su lengua debía ser protegida y apoyada por el Estado, prueba de ello es que el presidente de la Tercera República debía presidirla. Debía tener un edificio, una biblioteca, profesores; todo un aparato de publicidad y propaganda. Eran los años previos a la Primera Guerra Mundial seguidos por su paz de Versalles que ya anunciaba la Segunda Guerra Mundial. De la cual Francia saldría destrozada. Su papel estelar se fue desvaneciendo. Dejó de ser algo así como una guía de toda la cultura y del pensamiento. Estaban en lo más alto de la escena: Sartre, Camus, Malraux y tantos otros que eran más que leídos devorados, pero se fueron borrando, hoy no hay lectores para ellos. Todo escrito, menos unos cuantos llamados "clásicos", se olvida o como se dice con una crueldad inaudita "pasa de moda", primero en el mundo, después en su país.

Hubo algo más cruel todavía. El general De Gaulle vino a México y se le ocurrió visitar la librería francesa, entonces en el Paseo de la Reforma. Le indignó que Le Monde se vendiera a 5 pesos, un regalo de Air France, que lo traía gratis. Pasó de 5 a 50 pesos y dejó de leerse. Más tarde desapareció la librería francesa, uno de los puntos de reunión del mundo intelectual y literario de México. Fueron estos libreros deambulando por toda la capital. Como refugio de la cultura francesa, quedó el IFAL. Después nada.

Su lugar ha sido ocupado, con una habilidad digna de mejor causa, por Estados Unidos. Quien creyó que hablar y leer francés era un signo de cultura se apresuró a aprender inglés, que era lo que contaba. El IFAL desaparecerá pronto. Su lugar físico, en la calle Nazas, será aprovechado por cualquier empresa disimulada o abiertamente norteamericana. La biblioteca de la Alianza Francesa de la calle de Palma, que fue un modelo, como la biblioteca del IFAL, se ha vendido a 10 pesos pieza. A eso ha llegado. No nos apuremos, seguirán bajando las almonedas.

Así ha sido con todas las culturas. Caen por causas guerreras y sobre todo económicas: hay que reconstruir y mantener guerras coloniales aunque más tarde deban arrepentirse. Los nacionalismos ocupan todos los espacios con su estrechez espiritual, con su torpeza mental, con su miseria anímica: quien gana en futbol gana en todo: no hay para pagar un laboratorio o una biblioteca, pero sobra dinero para gastarse 50 millones de dólares en un jugador que se debe traer de un país africano muerto de hambre y plagado de guerras civiles: se puede comprar por medio de operaciones financieras que no entiende el común de los mortales, con lo que queda de la venta de una biblioteca centenaria. Así es esto.

Vargas Llosa (y la dictadura perfecta)

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

El sexto latinoamericano en recibir el Nobel de Literatura. El último en 20 años. La pluma de Mario Vargas Llosa, la misma que hizo nuestras las conversaciones en la Catedral, nos susurró la historia de la tía Julia y el escribidor, la que confesaba quieta y cínica las travesuras de la niña mala, la pluma viva que nos cantó la suerte cuando hablaba de un México poseído por el PRI, cuando calificaba esos años de gobierno como una dictadura perfecta: entre la pared de la costumbre y la espada de una renovación que era, en realidad, un disfraz que pretendía perpetuidad.

Sus declaraciones de 1990 en un encuentro de intelectuales que organizó la revista Vuelta, se referían a México así, como un país con dictadura perfecta, sin comunismo, sin un Fidel, porque nunca necesitó de un solo hombre ni de una ideología enemiga de la globalización. México y sus 70 años de PRI lo hicieron presa y luego objeto de una democracia que, en pleno siglo XXI, se tambalea entre el deseo del poder por el poder y una bandera que representa a un grupo, sólo a uno: "Tiene las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido. Y de un partido que es inamovible (.) es una dictadura sui géneris, que muchos otros en América Latina han tratado de emular (.) Tan es dictadura la mexicana, que todas las dictaduras latinoamericanas desde que yo tengo uso de razón han tratado de crear algo equivalente al PRI".

Pluma inquieta, de la vida y sus novelas, de política y el mundo. Peruano agradecido con cada país que lo ha hecho huésped. Amigo de Octavio Paz, a quien le permitió la molestia por esas ideas suyas expresadas en aquel encuentro, pero con quien también se mantuvo en constante competencia. Paz, no le permitió esos juicios, lo escuchó por amistad, pero le hizo un addendum a sus comentarios porque su idea, la de Paz, otro (nuestro) premio Nobel, era muy distinta a la de él: ".lo de México no es dictadura, es un sistema hegemónico de dominación, donde no han existido dictaduras militares. Hemos padecido la dominación hegemónica de un partido. Esta es una distinción fundamental y esencial".

Pero defensor siempre de sus posturas, ¡faltaba más!, un par de años después escribió, para El País, de esa dictadura: "México es ahora el PRI, y lo que no es el PRI, incluidos sus más enérgicos críticos e impugnadores, también sirve, de una manera misteriosa, genial y horripilante, a perpetuar el control del PRI sobre la vida política y la sociedad mexicana. Durante mucho tiempo, el PRI fabricaba y subsidiaba a sus partidos de oposición, de manera que esos extraordinarios happenings de la vida del país -las elecciones- tuvieran cierto semblante democrático. Ahora ni siquiera necesita el esfuerzo de ese dispendio, pues, como Eva de una costilla de Adán, ha generado una excrecencia rival, el PRD, de Cuauhtémoc Cárdenas, partido que, con prodigiosa ceguera, ha hecho suyas todas las lacras y taras ideológicas -populismo, estatismo, socialismo, nacionalismo económico- de las que el camaleónico PRI necesitaba desprenderse a fin de mostrarse renovado -democrático, internacionalista, promercado y liberal- y permeable a los vientos que corren".

Hoy, Vargas Llosa ya es miembro del grupo de Gabriela Mistral, Miguel Ángel Asturias, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez y Octavio Paz. Otras fuentes de inspiración para la búsqueda laberíntica de ideas vertidas en líneas, que también han recibido el Nobel. Y tenemos a un Vargas Llosa emocionado, conmovido y a quien esperamos pedirle un par de líneas, ahora que el PRI ya anda preparando su probable segundo periodo de. ojalá que ni dictadura ni perfecta.

Addendum: Ayer, una chica en Twitter, desesperada para que su madre recibiera atención médica en un hospital del IMSS en Hermosillo, hizo un llamado para que su exigencia se escuchara. Por fortuna, Daniel Karam, el director, le respondió y se aseguró de que la madre de Mafa J. Jones (@mafajones) recibiera la transfusión que esperaba. Un caso de miles, pero satisface saber lo que expresamos o pedimos sí hay quien que lo escuche. Y que las redes sociales puedan tener ese alcance...

¿Podemos legalizar las drogas?

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Legalizar las drogas ilícitas regulando su consumo, dice el informe de Nexos sobre el tema, “es una opción deseable para México y para el mundo”, pero “la camisa de fuerza del consenso punitivo es difícil de romper” (nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=575418).

Esa “camisa de fuerza” tiene para México “la forma adicional de la presión vecina de Estados Unidos”, dice Nexos.

Sin embargo, la iniciativa 19 para legalizar la mariguana en California, que se somete a plebiscito el próximo 2 de noviembre, puede cambiar los términos de la ecuación.

Más allá del resultado, México podría sacar partido del plebiscito, para dar paso a tres debates:

En primer lugar, el debate interno: preguntando a los mexicanos si vale la pena seguir combatiendo el narcotráfico cuando la tendencia estadunidense y mundial es legalizar. La opinión pública mexicana está, previsiblemente, en contra de legalizar, pero no ha sido todavía informada a cabalidad del problema mediante el debate sugerido.

En segundo lugar, puede darse paso al debate norteamericano, diciendo a los estadunidenses, como ha empezado a hacerlo el presidente Calderón, que no tiene sentido perseguir aquí campesinos que siembran mariguana cuando ésta es plenamente legal en California.

En tercer lugar, hay que abrir el debate latinoamericano, buscando contribuir, con colombianos, peruanos y bolivianos a una discusión productiva de nuevo tipo con Washington.

Haciendo un balance de costos y beneficios es claro que lo que conviene a los intereses y las posibilidades de México no es seguir con la estrategia punitiva, sino legalizar.

Otra cosa es que pueda hacerlo solo. No lo creo. Pero puede plantearse al menos esta alternativa con seriedad. Como dice el informe Nexos:

“Se trata de pensar abierta y libremente cuál es la mejor política de drogas que puede México tener en servicio de sus propios intereses, de su peculiar sociedad, de las deficiencias institucionales de su estado de derecho, y de la salud y seguridad de sus ciudadanos.”

Conviene insistir, y lo hago en mi calidad de director de la revista, que la propuesta de legalizar no va en el sentido de un pacto con el crimen, perdonándoles el delito que no podemos castigar.

Legalizar es también una manera de combatir al crimen organizado, golpeándolo donde le duele, en el bolsillo, en las ganancias. Legalizar es la guerra contra el narco por otra vía.