octubre 10, 2010

'No velado' por Paco Calderón



Sacerdotes casados

Jean Meyer
Profesor investigador del CIDE
jean.meyer@cide.edu
El Universal

La dirigencia de la Iglesia Católica se niega, hasta la fecha, a ordenar hombres casados, pero curiosamente acepta y fomenta la presencia de sacerdotes casados. Acepta desde hace muchos siglos, como lo cuento en mi historia de El celibato sacerdotal en la Iglesia Latina, la existencia en su seno de sacerdotes católicos orientales casados; aceptó siempre la entrada de pastores protestantes y anglicanos que pedían a título individual ejercer su ministerio como católicos; y recientemente, hace un año, la Santa Sede publicó el texto Anglicanorum coetibus que permite admitir como sacerdotes a presbíteros anglicanos casados. Esa última medida puede calificarse de oportunista puesto que está ligada a la crisis provocada en la Iglesia anglicana por la ordenación sacerdotal de homosexuales. ¿Roma espera atraer así a unos miles de sacerdotes anglicanos?

Pero estas tres excepciones a la regla imperativa del celibato sacerdotal en la Iglesia católica “latina” no significan que Roma esté dispuesta a abandonar una disciplina vieja de ocho siglos. “Latina” es la mayor parte de la Iglesia católica, la “occidental” que impera en Europa, América, África; “latina” es la Iglesia católica en México. A su lado hay varias Iglesias “orientales”, emparentadas en muchos aspectos con las Iglesias ortodoxas, pero que, en algún momento de su historia, reconocieron la autoridad del Papa “latino” de Roma. Cuando negociaban su unión con Roma, lograron conservar sus usos y costumbres, las más importantes siendo su liturgia, la comunión bajo las dos especies del pan y del vino, la existencia de un clero casado y la posible ordenación de hombres casados.

Roma aceptó, pero de mala gana, como lo prueba el hecho de que no permite que estos sacerdotes católicos orientales casados ejercen fuera de sus Iglesias orientales. Hasta mediados del siglo XIX el problema no se presentó, pero con las grandes migraciones que llevaron a Estados Unidos millones de católicos orientales, desde Ucrania, Europa Central y el Medio Oriente, todo cambió. De repente, los católicos “latinos” irlandeses vieron llegar sacerdotes casados y el susto fue mayúsculo. Los obispos americanos reaccionaron violentamente: “La presencia de sacerdotes casados de rito griego es una amenaza constante a la castidad de nuestro clero célibe, una fuente de escándalo para los laicos”; pidieron a Roma la liquidación de “estos males” cuanto antes porque “la pérdida posible de algunos feligreses de rito griego no es nada en comparación con las bendiciones de una disciplina uniforme”.

En 1890 Roma ordenó a todos los sacerdotes orientales casados de volver inmediatamente a sus países de origen; sólo los célibes pudieron quedarse. El delegado apostólico en Canadá comentó: “Sería peligroso ver llegar sacerdotes casados, un escándalo para los católicos, un triunfo para los protestantes, un tema de burla para los impíos. La Iglesia católica sufriría terriblemente en un país en el cual el celibato sacerdotal es la gloria y la fuerza del clero y el secreto de sus grandes hazañas”. Hay poca caridad cristiana en su manera de hablar de “esos tristes sacerdotes que cargan con toda una familia”.

A lo largo del siglo XX, Roma ha repetido la consigna: nada de sacerdotes orientales casados fuera de su Oriente. La llegada de millones de católicos orientales huyendo de revoluciones, guerras mundiales y, hoy en día, las guerras del Medio Oriente, no convenció a las autoridades romanas, tampoco el hecho de que muchas parroquias greco-católicas en EU hayan dejado la Iglesia católica.

Siempre hubo excepciones individuales, pero de poca monta y hubo que esperar al Concilio Vaticano II para un principio de cambio. Uno de los textos conciliares afirma que “el celibato no es exigido por la naturaleza del sacerdocio, como lo muestra la práctica de la Iglesia primitiva y la tradición de las Iglesias orientales (…)hay sacerdotes casados cuyo mérito es grande”. ¡Menos mal que lo hayan dicho!

Parece que a la Iglesia católica le gusta acumular las contradicciones. Reconoce la existencia de un clero casado oriental, hasta le concede méritos, pero no le permite ejercer fuera de su terruño histórico. Al mismo tiempo, autoriza a ex pastores protestantes y sacerdotes anglicanos casados ejercer en territorio latino… ¡algo que prohíbe a los orientales! Cuesta trabajo entenderlo. Pío XII lo hizo en 1951 y Juan Pablo II multiplicó las “excepciones”, todo lo cual confirma el hecho de que en la Iglesia “latina” puede haber sacerdotes casados.

Juan Pablo II dijo: “El celibato no es esencial al sacerdocio; no es una ley promulgada por Jesús”. ¿Entonces? Tarde o temprano veremos la Iglesia “latina” volver a la antigua práctica de la primitiva Iglesia, la que conservaron los orientales, la que restablecieron los protestantes.

P.D. En la Delegación Cuauhtémoc permiten matar los árboles. Hay que ver lo que hicieron con el maravilloso hule que favorecía la esquina de Atlixco y Montes de Oca.

Aguafiestas

Gerardo Galarza
Excélsior

Después de su participación, Vargas Llosa tuvo que irse de México de inmediato.

Mario Vargas Llosa, el premio Nobel de Literatura 2010, no fue el primero ni el único intelectual extranjero o nacional que levantó severas críticas al sistema político que se vivió en México de 1929 al 2000. Sin embargo, él ya pasó a la historia política-electoral mexicana por haber definido al priato como "la dictadura perfecta".

Su definición la hizo la tarde del jueves 30 de agosto de 1990, es decir apenas hace 20 años, en el Encuentro Vuelta. El Siglo XX: la experiencia de la libertad , reunión organizada por la revista que sepultó a la usurpada Plural, en la conferencia "De la literatura cautiva a la literatura en libertad".

De inmediato provocó una airada respuesta de su amigo Octavio Paz, quien seis semanas después sería galardonado con el Nobel de Literatura de ese año por su espléndida obra poética y ensayística. El debate entre ambos fue público. Y está documentado lo que dijeron, como también quedó registrado que el peruano tuvo que abandonar intempestivamente el país, por -se dijo- un problema familiar nunca aclarado, pese a que aún tenía pendiente una nueva conferencia al siguiente sábado.

Eran los días en los que el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari buscaba, promovía y prometía el ingreso de México a la posmodernidad. Vargas Llosa fue un aguafiestas. Dijo después de escuchar la réplica de Paz:

"Espero no parecer demasiado inelegante por decir lo que voy a decir. Yo no creo que se pueda exonerar a México de esa tradición de dictaduras latinoamericanas. Creo que el caso de México, cuya democratización actual soy el primero en celebrar y en aplaudir, como todos los que creemos en la democracia, encaja dentro de esa tradición, con un matiz que es más bien un agravante.

"Yo recuerdo haber pensado muchas veces sobre el caso mexicano como esta fórmula: La dictadura perfecta no es el comunismo, no es la Unión Soviética, no es Fidel Castro, es México. Porque es la dictadura camuflada, de tal modo que puede parecer que no es dictadura; pero tiene de hecho, si se le escarba, todas las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido, un partido que es inamovible, un partido que concede suficiente espacio para la crítica, en la medida que esta crítica le sirve, porque confirma que es un partido democrático, pero que suprime por todos los medios, incluso los peores, aquella crítica que de alguna manera pone en peligro su permanencia.

"Una dictadura que, además, ha creado una retórica que la justifica, una retórica de izquierda, para la cual, a lo largo de su historia, reclutó muy eficientemente a los intelectuales, a la inteligencia. Yo no creo que haya en América Latina ningún caso de sistema, de dictadura, que haya reclutado tan eficientemente al medio intelectual, sobornándolo de una manera muy sutil, a través de trabajos, a través de nombramientos, a través de cargos públicos, sin exigirle una adulación sistemática, como hacen los dictadores vulgares. Por el contrario, pidiéndole más bien una actitud crítica, porque ésta es la mejor manera de garantizar la permanencia de este partido en el poder.

"Un partido, de hecho, único, porque era el partido que financiaba a los partidos opositores. Esa es una dictadura. Es decir, puede tener otro nombre, una dictadura muy sui géneris, muy especial, muy diferente. Pero tanto es una dictadura cuanto todas las dictaduras latinoamericanas, desde que yo tengo uso de razón, han tratado de crear algo equivalente al PRI en su propios países".

Así lo dijo el hoy Nobel. Se tuvo que ir de México de inmediato. Fue en 1990 cuando apenas hacía siete años que se habían tenido que reconocer los triunfos de la oposición en tres capitales estatales (Hermosillo, Guanajuato y San Luis Potosí); cinco de que al PAN se le había reconocido el triunfo en los principales municipios de Chihuahua (la capital y Ciudad Juárez) y la ciudad de Durango; cuatro del escandaloso (al que se llamó "patriótico") fraude electoral en la gubernatura de Chihuahua; dos de las todavía hoy, y quizás por siempre, controvertidas elecciones presidenciales de 1988 y uno de que se tuvo que reconocer el primer triunfo opositor en una gubernatura. Hace apenas 20 años y ya hay muchos a quienes se les olvidó.

Los guaruras de la inercia

Juan E. Pardinas
Reforma

Pareciera que estuviéramos en el primer año del sexenio. El presidente Calderón trae una intensa agenda de reformas propia de un jefe de Estado que apenas inicia su mandato. El titular del Ejecutivo es un reformador tardío. Una de las historias que falta por contar de este gobierno es explicar por qué Felipe Calderón esperó más de tres años para presentar una ambiciosa agenda de cambios en temas de política, economía y seguridad pública. La propuesta de reelegir legisladores y presidentes municipales tuvo que esperar 36 meses. La iniciativa para fortalecer a la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) se presentó 40 meses después de la toma de posesión. Los proyectos de ley en contra del lavado de dinero y el mando único de policía también llegaron en el otoño del sexenio.

En la primera mitad de su gobierno, Felipe Calderón se comportó como un celoso guardián del status quo. Mientras el PAN tuvo la mayor fuerza política en el Congreso, el Presidente guardó la agenda de reformas en un cajón. Cuando el PRI prácticamente recuperó la mayoría en la Cámara de Diputados, Calderón develó su vocación por transformar a México. Encomiable pero a destiempo.

En materia de reformas legislativas este sexenio termina en menos de tres meses. Sospecho que en el año 2011, la atención de nuestra clase política estará concentrada en las elecciones del estado de México. En el 2012 habrá una distracción aún más importante. Ojalá me equivoqué y mis predicciones se tropiecen con un futuro distinto, pero no veo ninguna señal que desafíe las evidencias. De hecho, las iniciativas más ambiciosas del Ejecutivo se han encontrado con los obstáculos que imponen los guardaespaldas de la inercia.

México necesita mayor competencia en el negocio de las telecomunicaciones. Tanto en telefonía celular como en televisión abierta, los consumidores mexicanos tenemos opciones limitadas frente a nuestros pares de los países más desarrollados. En las últimas semanas, el gobierno de Felipe Calderón tomó dos decisiones fundamentales para fortalecer la competencia en estos sectores.

En telefonía celular se otorgó una concesión de espectro radioeléctrico a Televisa-Nextel, para consolidar las opciones de mercado que hoy tienen los consumidores mexicanos. Muchas personas, bien y mal intencionadas, criticaron esta decisión por la supuesta "ganga" de la licitación. La realidad es que los verdaderos perdedores en esta decisión no son el erario y el interés público, sino las tres empresas que controlan más del 90% del mercado de telefonía celular. Estos afectados han aprovechado los tribunales para presentar cerca de 69 recursos legales que buscan frenar la decisión.

¿Quieres invertir en México? Tus competidores utilizarán el juicio de amparo y todas sus influencias con los tribunales para asegurar que tus servicios y ofertas jamás lleguen al mercado. En un capitalismo moderno, una empresa tiene éxito si ofrece mejores productos a precios más bajos. En nuestra versión chabacana del capitalismo, no importa tanto la calidad ni el valor de los productos, sino los niveles de influencia con las autoridades.

En el tema de televisión abierta, el presidente Felipe Calderón aprovechó su Informe de Gobierno para anunciar una revolución. Acelerar la transición a televisión digital significa la posibilidad de abrir la competencia y las ofertas para los consumidores mexicanos. Este cambio tecnológico ocurrió en Estados Unidos en el año 2009 y en España en 2010. Brasil lo tiene contemplado en el 2016 y Chile en el 2018. Antes del anuncio presidencial, la fecha para México era el 2021. Un ejemplo más donde nuestro país se estaba rezagando frente al mundo. Felipe Calderón decide acelerar la transición a televisión digital al 2015 y la Cámara de Diputados le responde con una controversia ante la Suprema Corte. México no es el país donde no pasa nada. Al contrario, los guaruras de la continuidad hacen muchas cosas para que todo siga igual.

Cae el telón: Hipatia

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

Para Anaximandro, nacido en el 611 a. C., los mundos son infinitos y eternos, sin principio ni fin. Lo cual soluciona el problema de la creación. Unos 26 siglos después diría Carl Sagan: Si vamos a terminar por proponer un ser eterno y no creado (Dios), digamos que el universo es eterno y no creado y nos ahorramos un paso. Adelantándose veinticinco siglos a Darwin, Anaximandro sostuvo que, puesto que los humanos no se alimentan por sí mismos en la infancia, debían provenir de otros animales que sí lo hacen y por tanto logran sobrevivir en situaciones donde un humano perece, que todos debieron tener su origen en el agua y posteriormente algunos fueron obligados a vivir en tierra, donde pasaron de una forma corporal a otra, llenando así la tierra con toda su diversidad.

El modelo mecánico del universo, materialista, con sus ruedas y engranes, sin serpientes cósmicas ni batallas entre dioses, habría de durar desde Anaximandro hasta 1916, cuando Einstein publicó su teoría general de la relatividad. Luego sir James Jeans iría más lejos: El universo se parece cada vez menos a un gran mecanismo y cada vez más a un gran pensamiento.

En la isla de Samos nació Pitágoras el año 580 a.C. Nos dio dos palabras aún empleadas en todos los idiomas: “cosmos”: mundo organizado, y “filosofía”: amistad por la sabiduría. Los pitagóricos veían en las matemáticas la realidad perfecta de la que las apariencias percibidas no son sino un imperfecto reflejo. En él ya está Platón. Para sorpresa de los físicos del siglo XX, el universo comenzó a parecerse más a la descripción de Pitágoras y de Platón que a la muy avanzada, por materialista, de Leucipo y Demócrito, quienes propusieron dos únicos elementos para explicar el universo: vacío y materia, constituida ésta por minúsculos fragmentos indivisibles que por eso llamaron átomos: no dividido, in-dividuo.

Anaxágoras sostuvo que el sol, la luna y las estrellas eran grandes piedras en llamas y en movimiento circular, lo que no está nada mal. Señaló que nuestros sentidos no eran confiables y en consecuencia no podían alcanzar el conocimiento de la verdad. Es ésta la gran duda que permeará toda la filosofía hasta nuestros días: ¿cómo podemos construir un sistema que compruebe si una afirmación cualquiera es cierta o falsa? Es la pregunta de Hilbert, a la que Gödel dio una demostración matemática exacta y desoladora: no podemos.

Aristarco de Samos completó el sistema heliocéntrico, en construcción desde el pitagórico Filolao, dos siglos antes. Eratóstenes midió la circunferencia de nuestro planeta sin otro equipo que dos varas clavadas en tierra y, lo más importante, el equipo intelectual de la geometría de Euclides. Éste es uno de los más bellos momentos del pensamiento humano.

Hacia el 400 de nuestra era, cayó el telón sobre la prodigiosa fiebre de conocimiento despertada en Jonia. Había durado mil años. El intermedio duraría otros mil.

Cae el telón: Hipatia

En el siglo IV d.C., en Alejandría, los cristianos discutían entre sí acerca de la divinidad de Cristo y combatían con mayor ferocidad los restos del paganismo, principalmente la ciencia, nacida mil años antes. Los Juegos Olímpicos fueron abolidos en el año 393 por el emperador romano Teodosio, cristiano, porque se celebraban en honor a Zeus, pero, sobre todo, porque eran culto al cuerpo desnudo, a la belleza, la juventud y la fuerza: el pecado. En Alejandría nació Hipatia (o Hypatia) hacia el año 370. Pronto destacó como filósofa neoplatónica, astrónoma y matemática. Su elocuencia y su extraordinaria belleza eran un atractivo más que le atraía numerosos discípulos y extendía sus enseñanzas.

Hipatia simbolizaba la filosofía y la ciencia, abominaciones paganas para los cristianos en pleno ascenso al poder político. Los teólogos Atanasio y Arrio mantenían posiciones diversas acerca de la naturaleza de Cristo y ambos se denunciaban mutuamente como herejes. El arrianismo era seguido por altos políticos de la ciudad y eso agudizó el conflicto entre el Estado y la Iglesia, que seguía la postura de Atanasio.

Las tensiones entre cristianos de ambos bandos se exacerbaron porque el arrianismo mantenía lazos filosóficos con el neoplatonismo y con el poder civil de la ciudad. San Agustín, introductor de Platón en la escolástica, confiesa entre sus pecados el arrianismo de su juventud y su gusto por los muchachos. Una neoplatónica tan admirada era un peligro.

En el 412 fue proclamado patriarca de Alejandría un furibundo antiarriano, el obispo Cirilo. Una multitud azuzada por Cirilo asaltó el carruaje de la astrónoma y la asesinó arrancándole en vida la carne de sus huesos.

Ese bárbaro martirio cometido por los cristianos produjo la huida de otros científicos y pronto Alejandría declinó como centro de la cultura mediterránea. Un oscuro velo de mil años comenzó a caer sobre el conocimiento y la ciencia. Hipatia es la primera mujer notable en matemáticas. Cirilo es conocido ahora como san Cirilo.

(De lectura en la Casa Clavijero, ITESO).

Sobre el 68: Los días y los años (1971), Otros días, otros años (2008).