octubre 22, 2010

La chachalaca madre

Leopoldo Mendívil
lmendivil@delfos.com.mx
m760531@hotmail.com
La Crónica de Hoy

A mí denme por muerto… AMLO

LIC. ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR:

El problema de la verdad es que por dondequiera nos puede salir al paso…

Usted elevó en marzo de 2006 el tono de su campaña presidencial con ataques a diversos personajes, por delante a Vicente Fox, e independientemente de que tuviera o no razón, he creído siempre que el inicio de su caída electoral tiene fecha comprobable:

El 10 de marzo, en Tecamachalco, Puebla, usted lanzó contra Fox, Calderón y otros el mote de las chachalacas, que la gente en el mitin recibió con risas, pero las lentes de las cámaras se fueron sobre su rostro y lo que vieron llegó esa misma noche y los días siguientes, por las pantallas, fue su rostro enardecido, sobre alterado cuando gritó frente al micrófono el último “¡Ca-lla-te, cha-cha-la-ca..!”

Ahí, don Andrés Manuel, comenzó su cuenta descendente porque el principal mensaje al subconsciente de los televidentes no fue su burlesca comparación de Fox con las chachalacas, sino el odio en su rostro… Pequeño detalle que sus conocimientos de comunicación no detectaron: el poder de la imagen sobre las palabras.

De otra manera lo expresó Fernando Rodríguez Doval, y le cito a él por ser un ameritado académico cubano que no estudió su caso con la pasión y/o con las inclinaciones que los de aquí pudimos no haber dominado. Rodríguez Doval escribió en un amplio y profundo ensayo que:

“… A finales de febrero y principios de marzo (de 2006), López Obrador confrontó públicamente al presidente Fox, al que acusaba de intervenir en la campaña con declaraciones a favor de la continuidad. En efecto, Vicente Fox aprovechó algunas apariciones públicas para defender su proyecto de gobierno, al mismo tiempo que una intensa propaganda gubernamental hablaba de los logros del gobierno federal. Esto llevó al candidato de la Coalición por el bien de todos a agredir verbalmente a Fox, espetándole durante un mitin una frase que se haría célebre: ‘¡cállate chachalaca!’.

“López Obrador no tomó en cuenta que Vicente Fox era un presidente muy bien evaluado por los electores. A esas alturas de la contienda, la actuación de Fox como presidente de México era aprobada por 64% de los mexicanos, la segunda cifra más alta en su mandato, después de los altos niveles que tenía a inicios de 2001 en plena ‘luna de miel’ con los ciudadanos…”.

Usted sin duda rechazará también esta consideración, venga de quien venga, porque es usted el único, de acuerdo con el criterio de usted, que tiene el derecho a criticar, hacer burla, calumniar, agraviar a quien usted desee, porque la verdad que usted difunde es la única que para usted vale…

De ahí que el IFE, la institución del Estado —no del gobierno— mexicano que se atrevió a declararle derrotado en la contienda presidencial del 2006, en primer término ¿por qué se atrevió a llamarlo a comparecer? En segundo, ¿por qué quiere contar sus ingresos y preguntar sobre sus impuestos? Tercero, ¿con qué derecho IFE indaga su honestidad económica…?

Insisto en que usted es un gato de 70 mil vidas y simplemente actuó como ese extraordinario instinto de sobrevivencia política le mandó hacer…

Para usted, todo aquél que no se expresa de usted laudatoriamente, lo que realmente hace es gritonear como una vil chachalaca, así sea la mayor, como aquel funesto 10 de marzo de 2006 calificó a Fox sin suponer que usted se golpearía con las propias palabras de usted…

Pero anteayer, cuando fue a gritonearle al IFE en su sede, a través de sus micrófonos y en una de sus salas, usted sólo fue a defender los derechos de usted a no ser molestado como todo el resto de la humanidad sí puede serlo mediante la aplicación de ordenamientos legales que valen para todos.., pero no para usted, ¿verdad..?

Y como el IFE le puso el banquito enfrente, usted simplemente se subió en él al concluir la audiencia, como era obvio de toda obviedad, en el minimitin que encabezó a la puerta del instituto, para los representantes de los medios de comunicación, haciendo de ese banquito en un nuevo escalón de ascenso en las encuestas sobre la senda al 2012 que usted fue ahí al IFE a pedir, sin decirlo, que lo den por muerto cuando vidas.., de gato, le sobran.

… Pero con garganta de chachalaca, don Andrés. Y como usted siempre está por encima de todos (AMLO uber alles…), entonces le damos su lugar, lo ponemos en su sitio. Es usted la chachalaca mayor y la única con derecho a exigir que no lo imiten porque nadie puede emitir un mejor, más poderoso, melodioso y escandaloso ¿graznido? de chachalaca que usted…

Por eso reconocemos, todos, sin falta ni excusa todos, que:

Es usted la chachalaca madre…

La hipocresía de los fueros

Ana María Salazar (@amsalazar)
amsalazar@post.harvard.edu
Analista política
El Universal

El futuro del diputado Julio César Godoy Toscano no sólo pone en jaque la reputación del PRD y de la cámara de diputados en general, sino que hay mucho más en juego: en buena medida, la viabilidad de las elecciones del 2012 y la estabilidad del país en el siguiente sexenio.

Uno de los problemas fundamentales que han enfrentado los partidos y seguirán enfrentando, ante la violencia y la capacidad corruptora de los grupos de crimen organizado, es cómo asegurar la probidad de los candidatos en las elecciones locales y estatales. En los últimos años, los partidos han buscado mecanismos para investigar y asegurar que sus candidatos no tengan vínculos con el crimen organizado, incluso recordarán que se llegó a sugerir que debería ser responsabilidad del CISEN el investigar a los candidatos.

Y aunque la Constitución asegura que toda persona es inocente hasta que se compruebe lo contrario, la verdad es que las pruebas que se filtraron (en una forma ilegal) en contra de Godoy Toscano, parecerían señalar que este diputado tiene una relación demasiado cercana con el líder de la Familia Michoacana, uno de los cárteles más violentos del planeta

Julio César Godoy Toscano, fue parte del conocido michoacanazo, aquel operativo de limpia que el gobierno federal emprendió el 26 de mayo de 2009 para detener a 12 alcaldes, 29 funcionarios y un candidato a diputado federal por presuntos vínculos con Servando Gómez Martínez, el líder del cártel La Familia michoacana. Un año y medio después, 34 de los 35 funcionarios michoacanos acusados de tener vínculos con el narcotráfico fueron liberados por un juez, por falta de pruebas. El diputado federal con fuero, Godoy Toscano, salió a defenderse y afirmó que las grabaciones ya fueron desestimadas por el juez como prueba en su contra.

Asumamos que las pruebas que hay contra Godoy no son suficientes para señalar que éste cometió una ilegalidad, ya que conversar y tener familiaridad con criminales, e incluso ser padrino de sus hijos, no necesariamente es un delito, pero algo tendrá de razón el dicho que reza “dime con quién andas y te diré quién eres”. El problema es que la forma en que se resuelva el caso de este diputado podría promover que organizaciones criminales busquen tener aun más presencia en el ya muy desprestigiado ámbito electoral. Este diputado podría participar, suponemos que negativamente, en la formulación de legislación fundamental en la lucha en contra del crimen organizado, incluyendo legislación para combatir mejor el lavado, así como en la discusión del fuero militar.

Recordaba el caso colombiano en donde el capo del Cartel de Medellín, Pablo Escobar, fue elegido representante suplente para el Congreso de la República de Colombia en 1982. A principios de los noventa se documentó el dinero y la presión que ejercieron las organizaciones criminales sobre la Asamblea Nacional Constituyente para eliminar la extradición de colombianos (esta reforma se revocó años después). Hoy día, en Colombia, el escándalo de la parapolítica, nombre que se da a los vínculos políticos y económicos de congresistas, gobernadores y alcaldes, con los jefes de los grupos paramilitares responsables de miles de asesinatos de civiles con fines de control político, ha llevado a la cárcel a 30 congresistas y provocó el procesamiento de otros 60 legisladores, en los últimos años.

Analizando la experiencia colombiana, el caso Godoy debería enviar un ejemplo a los partidos y futuros legisladores de que hay costos para estos políticos que lleguen al Congreso gracias a sus vínculos afectivos o de negocio con los capos. Ante la realidad de que los grupos del crimen organizado, seguramente buscarán tener más presencia política en las siguientes elecciones, los partidos tendrán que ser mucho más selectivos en las opciones que evalúen para sus candidatos.

Más allá de la incapacidad que ha demostrado la PGR de poder enjuiciar a estos criminales, ya sea que estén vinculados a la política o no, lo que hace tan vergonzoso el incidente Godoy Toscano es que se esté amparando bajo la figura del fuero que tienen los diputados. Ya que va a discutir el fuero militar, bajo el argumento de que se ha usado este fuero en una forma indebida para proteger a militares de actos atroces, ¿no sería este el momento de abrir el debate del fuero de los diputados y senadores? ¿Con qué autoridad moral pueden los legisladores discutir y votar sobre legislación que busca cambiar el fuero militar, si no están dispuestos a debatir el abuso del fuero Legislativo?

Los Legionarios

Carmen Aristegui F.
Reforma

Los Legionarios deben estar de plácemes. Por lo menos sus más altas autoridades. El delegado pontificio Velasio de Paolis les envió una carta a ellos y a los miembros del Regnum Christi. Con fecha 19 de octubre, De Paolis emite un mensaje tranquilizador para los temerosos de que el Vaticano pudiera intervenir o provocar cambios draconianos en los ejes de existencia o funcionamiento de esta organización religiosa y empresarial o, peor aún, llamar a cuentas a alguien por solapamiento o complicidad. Tranquilos. De Paolis aclara que no es un interventor. Que no es un comisario. Tampoco un visitador. Que es sólo un delegado pontificio. Es decir, que nadie tiemble. Afirma, para tranquilidad de los herederos de Maciel, que desde el Decreto emitido por Benedicto XVI, mediante el cual se le nombra a él, se establece el reconocimiento y confirmación de los superiores actuales. Los superiores, por tanto, se quedan en sus cargos según las constituciones y, en consecuencia, empiezan a respirar más tranquilos. De Paolis invita, para aclarar paradas, a aquellos que tengan algo que plantear sobre los problemas de la Legión a que acudan, precisamente, con esa cúpula que acompañó, solapó e hizo posible a Maciel durante años, y les invita a que acudan con ellos como la primera instancia.

Con esto, se van disipando dudas y desinflando expectativas.

Una de las principales interrogantes abiertas sobre lo que haría el Vaticano con la estructura de control y gobierno, creada por Maciel, se ha despejado. No desaparecen. No son destituidos. No son ni siquiera reconvenidos. Los herederos de Maciel y su estructura de gobierno han quedado ratificados. Cinco meses atrás, el Vaticano abrió expectativas al publicar un informe sobre las visitas apostólicas a los Legionarios. Llamó, por fin, a las cosas por su nombre. Calificó a Maciel como un hombre sin escrúpulos, autor de conductas delictivas y carente de un auténtico sentimiento religioso. Se antojaba una intervención para desmontar ese sistema opresivo y de control ideado por Maciel, con el reto de no desaparecer, claro, la estructura generadora de recursos económicos que representa la Legión.

El comunicado de mayo -que significó la defenestración post mortem de Marcial Maciel- era trascendente no sólo porque reconocía las conductas execrables del fundador, sino porque se reconocía, de cierta manera, la existencia de una red de silencio y complicidad que lo protegía: "Los comportamientos gravísimos y objetivamente inmorales del P. Maciel, confirmados por testimonios incontestables, representan a veces auténticos delitos y revelan una vida carente de escrúpulos y de verdadero sentimiento religioso. Dicha vida era desconocida por gran parte de los Legionarios, sobre todo por el sistema de relaciones construido por el P. Maciel, que había sabido hábilmente crearse coartadas, ganarse la confianza, familiaridad y silencio de los que lo rodeaban y fortalecer su propio papel de fundador carismático". El Vaticano tocaba el asunto central de un contexto permisivo, negligente y cómplice que hizo a Maciel y a sus conductas posibles. Se daba, sin embargo, un balazo en el pie. Jalar el hilo de las complicidades conduciría, necesariamente, al propio Vaticano.

En el caso Maciel -y en otros tantos- Joseph Ratzinger se encuentra, ahora que es Papa y cruzando como cruza una crisis mundial por escándalos masivos de pederastia clerical, en el inmanejable papel de juez y parte. Ratzinger, como responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, desechó para no contrariar a Juan Pablo II las acusaciones en contra de Maciel que le fueron notificadas. Ahí está Alberto Athié para contarlo. En la carta De Paolis les dice a los Legionarios que Benedicto XVI ha renovado su confianza en los Legionarios. Lo que sigue es la reconstrucción y mantener la maquinaria vigente. Les ofrece para ello un hermoso puente de plata. En la carta se lee: "Una dificultad resulta recurrente... según la cual los actuales superiores no podían no conocer las culpas del Fundador. Al callarlas habrían mentido. Pero se sabe que el problema no es tan simple..." y desarrolla, a continuación, una tesis exculpatoria de la cúpula legionaria. Quién lo dijera, Marcial Maciel murió, pero vive. Logró construir esa red de intereses eclesiásticos, políticos y mediáticos que sigue ahí, después de su muerte. Manejada por sus herederos. Los superiores. Los intocados.

Pasta de Conchos: explotados por el sindicato

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

Creo que mi amigo García Cervantes cayó de alguna manera en la manipulación de los mineros

El subsecretario del Trabajo Álvaro Castro se excedió en la forma y en el fondo en la respuesta que le dio al senador Ricardo García Cervantes por la intervención de éste en el tema de Pasta de Conchos. Estuvo muy mal Castro e hizo bien Javier Lozano en ofrecer una disculpa a la Cámara alta y al senador por los conceptos de su subsecretario. Pero en todo el tema de Pasta de Conchos existe también mucha ignorancia y mucha más politización. El sindicato minero y Napoleón Gómez Urrutia intentaron utilizar el caso de los mineros en Chile para revivir una historia que es completamente distinta y sobre todo para manipular políticamente los sentimientos que generó el rescate en la nación sudamericana. Y creo que mi amigo García Cervantes cayó de alguna manera en esa manipulación de los mineros.

En Pasta de Conchos hubo muchas irregularidades, pero las más graves las cometió el sindicato contra los trabajadores no afiliados que fueron la mayor parte de las víctimas en aquel accidente. En Pasta de Conchos el gremio aceptó que trabajaran asalariados externos a la organización a cambio de beneficios para los dirigentes. Por eso, cuando el 19 de febrero de 2006 se suscitó el accidente en la mina de carbón número 8, ubicada en el municipio de San Juan de Sabinas, Coahuila, en el que perdieron la vida 65 mineros, allí laboraban tres grupos de trabajadores: el de confianza (que eran sólo cuatro de ellos); el del sindicato minero que eran 25 y, el otro grupo, con trabajadores de una empresa contratista (36 en total, más de la mitad), General de Hulla, S. A. de C. V.

Todos lamentablemente murieron, pero las condiciones en las que vivían y trabajaban los sindicalizados y los contratistas diferían sustancialmente. Las condiciones de los trabajadores de la empresa contratista eran notoriamente desventajosas, en relación con las de los sindicalizados, se les pagaba menos y sus prestaciones eran inferiores, en comparación con las de los del sindicato. Mientras que éstos recibían salarios de hasta 246 pesos diarios, todos los trabajadores externos tenían un salario diario de únicamente 110 pesos. Los externos tenían vacaciones, prima vacacional y aguinaldo, conforme a los mínimos de la Ley Federal del Trabajo; los sindicalizados, según lo previsto en el Contrato Colectivo de Trabajo del sindicato minero, que establece prestaciones muy superiores. Las diferencias entre uno y otro grupo también prevalecían en materia de gastos de funeral, indemnización por muerte, seguro de vida y fondo de ahorro.

Fue el sindicato minero, cuyo secretario general era entonces Napoleón Gómez Urrutia, el que consintió y promovió que coexistieran en las actividades mineras trabajadores que no eran empleados de la mina ni sindicalizados, bajo condiciones laborales inferiores, con el objetivo de que la organización obtuviera prebendas por ello, a costa de las precarias condiciones laborales de los trabajadores externos.

De esa forma, el sindicato minero firmó un convenio con la empresa concesionaria el 19 de enero de 2006 (el mismo año del accidente), en el que aceptó que pudieran laborar en la mina trabajadores externos a la empresa y al sindicato, a cambio de recibir una serie de pagos que se repartían entre el Comité Ejecutivo Nacional y la Sección 13: mediante ese acuerdo, se pagaba una cantidad mensual equivalente a 4%, respecto de 300 pesos diarios por cada persona de la empresa contratista que laborara en la mina. De esta cantidad, se otorgaba 60 por ciento al Comité Nacional del sindicato minero y 40% restante a la Sección Sindical número 13. Se daba una compensación, a cada trabajador sindicalizado, de 25% de su salario tabulado, en caso de que un empleado de la empresa contratista realizara actividades catalogadas como reservadas para el puesto que ocupaba. Se entregaban cada año, a la Sección Sindical 13, 15 mil pesos, por concepto de “pago de conflicto”.

Quienes se quedaban con estos beneficios eran los líderes del sindicato, y todo el acuerdo se basaba en no garantizar condiciones adecuadas para los trabajadores externos.

Por eso, cuando ocurrió el accidente en la mina, los beneficiarios de los mineros fallecidos del grupo de trabajadores de la empresa contratista tuvieron problemas para recibir los pagos por concepto de indemnización y demás prestaciones por viudez y orfandad, pues no estaban protegidos, porque el sindicato así lo dispuso.

Y, paradójicamente, tuvieron que recurrir al gobierno para que se les pagaran algunos de los beneficios que tenían los trabajadores sindicalizados, porque los líderes del sindicato se oponían a que los obtuvieran. Esa es parte de la verdadera historia de Pasta de Conchos que siempre se escatima a la opinión pública.

No los derrotó, los arrastró

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Estadística se ha convertido en sinónimo de anonimato. Florestán

El PAN ha entrado en un proceso de sanación que podría no llevarlo a repetir en la Presidencia de la República en 2012, pero sí a reencontrar lo que perdió durante una década en el ejercicio del poder.

El eje de este reencuentro en medio del extravío es la renovación de su dirigencia nacional que, tras procesos marcados por la mano presidencial, ha iniciado uno en el que todos parecen tener las mismas posibilidades ante el cerrado Consejo Político Nacional, cuyos 381 integrante habrán de decidir por mayoría calificada al sucesor de César Nava —¿Nava, Nava...? ¡Qué distante se oye Nava!

El PAN, como reconocía ayer Francisco Ramírez Acuña, ha cometido graves errores que lo han alejado de sus postulados fundacionales, coincidiendo con la declaración de Cecilia Romero de que en el partido nos hemos faltado el respeto, retratando así el rechazo a la designación y no elección de sus candidatos a cargos de elección popular, sin procesos internos.

El acceso del panismo a la Presidencia de la República fue traumático en 2000. No estaban preparados para gestionarla y menos con Vicente Fox al frente. Eso les impidió asumirse como partido en el gobierno, al tiempo que el PRI, aturdido por la derrota, se perdió incapaz de tomar el rol de partido de oposición.

En aquel vacío se dio el surgimiento de un liderazgo como el de Andrés Manuel López Obrador, que por sus errores perdió la Presidencia en 2006.

Hoy el PAN, por sus hechos y por sus consecuencias, parece haber asumido, tardíamente, que es un partido en el gobierno y el PRI de oposición.

Pero el daño está hecho y lo quieren sanar con este relevo de dirigencia.

Y allí quedó la sentencia de don Luis H. Álvarez, quien advertía que si la derrota no nos derrotó, que no nos derrote la victoria, que quizá no los derrotó, pero ¡cómo los arrastró!

Retales

1. GRANDE. Francisco Ramírez Acuña ya no va por la sucesión presidencial; ahora va por la del PAN para ganar la Presidencia, dice, con su candidato. Mencionó a Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero, Alonso Lujambio, Santiago Creel, Javier Lozano y los gobernadores de Jalisco y Guanajuato. En agosto de 2004, Ramírez Acuña destapaba a Felipe Calderón en Guadalajara. Ahora es octubre y llevan cinco meses de retraso;

2. PARQUE. El presidente Calderón no pudo inaugurar el Parque Bicentenario el 15 de septiembre porque no lo terminaron, y lo pospuso para el próximo día 19. Pero Semarnat aún no formaliza la entrega a Fonatur. ¿Hay algún problema?; y

3. OPERATIVO. La Policía Federal ha reinstalado un operativo en San Lázaro y la PGR investiga y vigila domicilios. Se asegura que, empujado por el mismo PRD que lo acogió, se acelera el desafuero de Julio César Godoy Toscano, que ya les quema. Al tiempo.

Nos vemos el martes, pero en privado.