enero 30, 2011

'Increíblemente estúpido'

Jorge Ramos Ávalos (@jorgeramosnews)
Reforma

Nadie se esperaba una frase tan dura. Y menos viniendo de Jeb Bush, el ex gobernador de la Florida, hermano del ex presidente George W. Bush, incluido en todas las listas de posibles candidatos presidenciales, gran conocedor del mundo latino, casado con una mexicana, Columba, y perfectamente bilingüe.

El ambiente de la conferencia era para decir cosas bonitas, halagadoras, agradables. Cientos de republicanos se habían reunido en el emblemático y señorial hotel Biltmore de Coral Gables en una maravillosa tarde floridana para hablar sobre cómo capturar el voto hispano.

Antes se habían escuchado los discursos de siempre: que los latinos se asemejan más a los republicanos por sus valores tradicionales, por su posición antiaborto, por su rechazo a los gobiernos grandes y metiches. También se oyeron las críticas al presidente Barack Obama por no haber cumplido su promesa de presentar una propuesta migratoria durante su primer año de gobierno. Y al Partido Demócrata por dar como un hecho que los hispanos siempre los preferirían sobre los republicanos.

Luego habló Jeb Bush y dijo lo que nadie, ahí, quería escuchar: sería "increíblemente estúpido" para el Partido Republicano ignorar a los votantes hispanos, el grupo de más rápido crecimiento en Estados Unidos. Y en la audiencia hubo un enorme, pesado, doloroso silencio.

No hay que irse muy lejos para darse cuenta de que muchos hispanos perciben al Partido Republicano como su enemigo. Fueron republicanos los políticos que aprobaron la ley antiinmigrante SB 1070 en Arizona. Fue republicana la mayoría de senadores que votó contra el Dream Act y mató las esperanzas de 2 millones de jóvenes hispanos. Son los republicanos los que quieren cambiar la Enmienda 14 de la Constitución para quitarle la ciudadanía norteamericana a los hijos de indocumentados.

Así ¿cómo pueden ganar el voto latino?, le pregunté a Jeb Bush en una entrevista.

"Hay que hacer un esfuerzo grande", me contestó en español. "Es imposible imaginar que los republicanos -o que la filosofía conservadora pueda ser la filosofía mayoritaria- si no se atraen a más hispanos a nuestro lado. Es estúpido no tratar. Por eso lo digo".

Las matemáticas están contra el Partido Republicano. En las pasadas elecciones para el Congreso, a pesar de la crisis económica y una tendencia contra los demócratas, los republicanos sólo consiguieron el 38 por ciento del voto hispano. Y les fue bien. En anteriores votaciones ni siquiera han alcanzado una tercera parte del electorado latino.

Y si los republicanos siguen así, no podrán regresar a la Casa Blanca. Sin los votantes latinos ya nadie puede ganar la Presidencia. "En 20 años los hispanos van a decidir elecciones, no sólo en Texas, la Florida y California, sino en Kansas, Wisconsin, Minnesota y lugares así", coincidió Bush.

Sin la menor duda, el principal tema que evita que los republicanos ganen el voto -y el corazón- de los hispanos es el de la inmigración ilegal. Bush lo sabe. Él está a favor de la legalización de 11 millones de indocumentados. Pero en esto está casi solo. Y si no cambia la postura del partido en este asunto, es casi imposible que los republicanos le ganen el voto latino a los demócratas. Todo lo demás es discutible. Eso no.

Bush y los republicanos insisten en que, antes de una reforma migratoria, debe haber mayor seguridad en la frontera con México. "No se trata solamente de tener una pared", me dijo Bush, "no podemos controlar quién viene y quién no viene a nuestro país: eso es ridículo. Eso es estúpido. Un gran país debe tener esa capacidad".

Pero es imposible controlar totalmente una frontera de 2 mil millas de largo. Cuatro de cada 10 indocumentados en Estados Unidos llegan por avión: vienen con visa de turista, negocios o estudiante y luego se quedan más allá de su fecha de expiración. Y mientras haya mexicanos sin trabajo o ganando 5 dólares al día, y empleos para ellos en Estados Unidos donde pueden ganar 10 veces más, la frontera seguirá siendo una coladera.

Hay que buscar una solución económica a un problema económico. La frontera no se cierra por la fuerza o un muro. Si los republicanos están esperando a que la frontera con México quede sellada antes de negociar una reforma migratoria, se van a quedar esperando toda la vida y, mientras tanto, perdiendo elecciones.

Al terminar la entrevista con Bush, regresé al lugar de la conferencia. La mayoría de los republicanos asistentes a la reunión ya se estaba yendo. Vi abrazos y despedidas calurosas. Pero había una gran incógnita en el aire.

Sí, los republicanos se fueron con la absoluta convicción de que para ganar la Casa Blanca y las elecciones del futuro necesitan urgentemente el voto de los latinos. Su problema -el gran problema- es que no saben cómo hacerlo. Todavía.

Democracia, sin tomadas de pelo

Pascal Beltrán del Río (@beltrandelriomx)
Bitácora del director
Excélsior

Teóricamente, los partidos políticos no deberían ser lo que se han convertido en México.

El próximo 11 de marzo, unos 2.9 millones de irlandeses están convocados a las urnas para renovar su parlamento, el Dáil. Como ocurre desde la fundación de la República de Irlanda, en 1922, a los votantes no sólo se les pedirá que elijan al partido de su preferencia sino que digan a qué partido les gustaría transferir su voto en el caso de que la elección no tuviera un ganador por mayoría absoluta y su primera opción quedara en último lugar.

Este sistema de sufragio preferencial se denomina Aonghuth Inaistrithe, o Voto Único Transferible, y ha sido adoptado por otros países, incluso por algunos en los no existe el gobierno parlamentario, como Estados Unidos, donde opera a nivel municipal, por ejemplo en Massachusetts y Minnesota.

Funciona, de facto, como una segunda vuelta para asegurar que la elección siempre se decida por mayoría. Así, si el partido A obtiene 38% de los votos; el B, 35%, y el C, 27%, los dos primeros se repartirían los votos del partido C, en la proporción que los electores de éste último hubieran dispuesto. Y ya sea el A o el B ganarían la elección con mayoría absoluta.

Por supuesto, el sistema, como todos, tiene sus detractores, pero en el caso de Irlanda ha sobrevivido por 90 años, pese a dos intentos fallidos de modificar el apartado constitucional que lo respalda.

Hablar de esta modalidad de voto tiene sentido porque México ha estado a la búsqueda de una que le permita resolver uno de los dilemas de su joven período democrático: cómo construir mayorías gobernantes con un sistema electoral en el que tres grandes partidos suelen competir por la preferencia de los votantes. Congresos atomizados y Ejecutivos que llegan al cargo con menos de la mitad de los votos han sido realidades harto frecuentes en el México posterior a la crisis de 1995, que han dificultado la labor de gobernar, sobre todo a nivel federal.

Es por eso que diversos actores políticos han buscado la manera de fortalecer la posición de los ganadores de las elecciones, mediante la creación de los llamados candados de gobernabilidad, que artificialmente sobrerrepresentan a la primera fuerza en los comicios legislativos, o la segunda vuelta, como la que funcionó por poco tiempo en las votaciones para ayuntamientos de San Luis Potosí y que ha sido propuesta, desde hace más de un año, por el propio Presidente de la República, a fin de ser usada en la próxima elección presidencial.

Sobra decir que las condiciones para una reforma política previa al proceso electoral de 2012 se desvanecen rápidamente... —por la poca disposición de los partidos, así como por tiempo—, y que los más seguro es que vayamos a esa elección con posibilidades de que ésta termine, como sucedió en 2000 y 2006, sin un Presidente elegido por la mitad más uno de los electores, y sin que el partido del próximo Ejecutivo cuente con los escaños suficientes en el Congreso para sacar adelante por sí solo su agenda legislativa.

Aun así vale la pena poner sobre la mesa las modalidades de voto que se han utilizado por largo tiempo en otras partes del mundo, algunas de las cuales se han propuesto en México, para evitar los males que arriba señalo.

Por supuesto, existen las posiciones puristas, según las cuales los partidos no deben obtener más votos que los que le otorga el electorado en una única ronda de votación, independientemente de los problemas de legitimidad y gobernabilidad que esto pueda generar. Sin embargo, está claro que, en los hechos, electores y partidos echan mano de soluciones para sacar mayor provecho a los votos cuando la ley no las contempla.

¿A qué me refiero? Al uso cada vez más frecuente del llamado voto útil, que consiste en que los partidarios de un candidato lo abandonen cuando deciden que sus perspectivas de triunfo son tan magras que no tiene caso desperdiciar el sufragio y se lo entregan a otro que sí puede ganar; y de las declinaciones, cuando los candidatos rezagados renuncian informalmente a su postulación y piden a sus simpatizantes apoyar a otro.

En la elección de 2000 se dieron ambas cosas, cuando una parte de los simpatizantes de la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas otorgó su voto a Vicente Fox, y cuando Porfirio Muñoz Ledo anunció su declinación como aspirante del PARM para apoyar al propio Fox.

Contra lo que dicen los puristas, esos votos adicionales que recibió la candidatura de Fox no reflejaron el primer instinto de los votantes, sino una decisión que, en otros sistemas electorales, se da en la segunda vuelta. En aquellos sistemas, los candidatos que van a segunda vuelta (en ocasiones pueden ser más de dos) hacen una serie de ofrecimientos para ganar el apoyo de los simpatizantes de los candidatos que se quedaron en el camino. Es decir, éstos tienen una razón para usar su voto en la segunda vuelta y no sólo expiden un cheque en blanco, como sucede en México con el voto útil y las declinaciones.

La distorsión del panorama electoral ha llegado al punto de que en la elección para gobernador de Guerrero, que se efectúa hoy, de los siete partidos políticos con registro que participan en los comicios, sólo quedan dos candidatos reales, Ángel Aguirre y Manuel Añorve, ambos, por cierto, formados en el PRI. ¿Esas dos candidaturas reflejan una gama de posiciones ideológicas para que el electorado escoja? Es evidente que no.

Teóricamente, los partidos políticos no deberían ser lo que se han convertido en México, simples membretes para llevar al poder a determinados políticos, sino organizaciones con visiones particulares de cómo debe organizarse la sociedad para progresar. Las condiciones de la lucha electoral en México, en la que los partidos se han cerrado de facto a la participación y opinión de la ciudadanía, pervierten el espíritu democrático, pues niegan a los votantes opciones reales, y convierten a la escena política en una arena de combate por cargos públicos sin necesidad de recurrir a ideas ni principios.

Si las reglas del juego electoral fueran otras, si existieran legalmente mecanismos para que los votantes pudieran transferir su voto a otra opción cuando la suya hubiera sido derrotada, los partidos podrían defender sus visiones particulares —de hecho, estarían obligados a hacerlo— en una primera instancia, y luego podrían establecer pactos para invitar a sus votantes a apoyar a otro partido en una segunda.

La idea del balotaje, o la segunda vuelta, ha sido criticada aquí por muchos motivos: se afirma, por ejemplo, que genera abstención, polariza el ambiente y aumenta significaticativamente los costos de organización de las elecciones. A juzgar por el resultado que se dio hace tres meses en Brasil, una de las democracias más grandes del mundo, dichos temores no son muy reales. Sin embargo, lo que uno realmente tiene que preguntarse es si el sistema que tenemos actualmente en México es tan bueno que no necesita cambios y que es una pérdida de tiempo comtemplar un mecanismo mediante el cual los votantes de las opciones minoritarias pudieran ser tomados en cuenta para darle mayoría absoluta de votos a quien vaya a gobernar.

¿Cuáles son los compromisos que estableció el PAN con el PRD para que Marcos Parra, el candidato panista en Guerrero, declinara a favor de Ángel Aguirre? No lo sabemos, sólo podemos especular al respecto. Sin duda sería mejor que los candidatos que hubieran sacado la mayor cantidad de votos en una primera vuelta hicieran sus ofrecimientos a los votantes de las opciones minoritarias de forma pública, para saber a qué atenernos.

Y quienes hablan de los altos costos que implicaría una segunda vuelta no toman en cuenta los recursos públicos que habrá gastado el PAN en las actividades de proselitismo de Parra, quien unos cuantos días antes de las votaciones le anuncia a sus simpatizantes que no tiene caso que voten por él, que mejor lo hagan por otro candidato. ¿Eso no es un desperdicio de dinero, y, peor aún, una tomada de pelo al electorado?

En el caso de adoptar un sistema como el creado en Irlanda, sería interesante ver cuál sería la segunda opción para quienes en 2012 votaran, por ejemplo, por Andrés Manuel López Obrador, en el hipotético caso de que sólo fuera candidato del PT. ¿Sería el PRI, el PRD, el PAN..? Lo mismo para los simpatizantes del priista Enrique Peña Nieto: ¿cuál sería su segunda opción en la boleta, el PAN, el PRD, el PT..?

Si México tuviera un mecanismo de transferencia de votos, con segunda vuelta o sin ella, el votante tendría mayores opciones para elegir. El voto útil y las declinaciones serían innecesarios, y la decisión de los electores tendría mayor poder. Es quizá eso a lo que temen los partidos políticos.

Estimado lector, lo invito a que intercambiemos puntos de vista sobre éste y otros temas en twitter.com/beltrandelriomx

enero 28, 2011

Primavera árabe

Fran Ruiz
fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy

Túnez es hoy lo que no pudo ser Irán hace dos años y lo que empiezan a soñar con ser otras naciones musulmanas, como Egipto o Yemen: un país en revolución democrática.

Un miserable puesto callejero en un pueblo olvidado de Túnez se convirtió en el epicentro de un terremoto que derribó la cleptocrácia montada por el presidente Ben Ali y que ha puesto a temblar a otros dictadorzuelos árabes.

El encargado de ese puesto ambulante, un joven universitario al que se le negó el futuro para el que se preparó, se quemó a lo bonzo cuando la policía del régimen tunecino le negó incluso la oportunidad de ganarse la vida vendiendo un puñado de frutas. El universitario desempleado, que en su vida no conoció otro gobierno que el de Ben Ali, tenía a sus 27 años todas las puertas cerradas, mientras asistía impotente al saqueo del país por parte del presidente vitalicio, su esposa (una peluquera sin estudios) y la familia de esta.

En su desesperación, Mohamed Buazizi se quemó totalmente y agonizó durante varios días hasta que murió sin haber llegado a saber que su martirio no fue en vano, que esa llama con la que se quemó prendió en su país en forma de rebelión popular y se extendió a otros países como un tsunami de fuego del que ruge el grito de ¡abajo la dictadura!

Tienen motivos estos gobernantes árabes para echarse a temblar: la democracia que llevan décadas pregonando es una gran mentira. Las elecciones que llevan ganando, convocatoria tras convocatoria, son una farsa en las que presidentes como el derrocado Ben Ali (23 años en el poder), el yemení Abdula Saleh (32 años) o el egipcio Hosni Mubarak (30 años) arrasan con resultados de risa, superiores siempre al 85 por ciento de los votos. El círculo vicioso se cierra con una prensa censurada o sumisa, una disidencia reprimida, una modernización económica que nunca llega y un reparto de la riqueza entre la clase dirigente.

Y mientras sucedía todo esto, Europa y Estados Unidos dormían. Peor que eso, bendecían estos regímenes (no sólo los nombrados, también las monarquías autoritarias de Jordania y Marruecos, las monarquías teocráticas y ricas en petróleo del golfo Pérsico o el gobierno argelino). Sacrificaban el deseo de libertad y modernización de estos pueblos árabes por una alianza sumisa, prooccidental, sin darse cuenta de que con ello perpetuaban unas dictaduras y una desigualdad social tan brutales que lo único que conseguían era lanzar a miles de jóvenes al islamismo radical.

Pero, ahora que ha sido roto este círculo vicioso la pregunta es por qué en Túnez y no, por ejemplo, en la vecina Libia. Las causas son múltiples, pero una muy importante es precisamente ese reparto de la riqueza. El coronel Gadafi (que cumplirá en septiembre 41 años mandando) o el sirio Bashar al Asad (una década en el poder que heredó de su padre, quien a su vez estuvo casi dos décadas) extendieron los privilegios del reparto a los militares, otorgando a dedo concesiones empresariales e incluso puestos en el gobierno.

La clave para que triunfara la revuelta tunecina fue el papel jugado por el Ejército. Tras acatar en un primer momento el “abran fuego” ordenado por Ben Ali, comprendió poco después que no le debía obediencia ni le unía lazos de lealtad, por lo que se pasó al bando del pueblo, al que liberó del dictador, que se vio así forzado a abandonar precipitadamente el país.

No es casualidad que esta revuelta haya sido bautizada como “revolución de los jazmines”, en clara referencia a esa “revolución de los claveles” portuguesa que acabó en 1974 con la dictadura de Salazar, cuando su ejército, en vez de disparar al pueblo, dejó que éste tapara los cañones de sus fusiles y tanques con flores.

En Irán, la revolución triunfó porque las fuerzas armadas abandonaron al shá, forzándolo al exilio, pero fracasó en 2009 porque la temible Guardia Revolucionaria se mantuvo fiel al régimen opresor de los ayatolás y de su aliado en el gobierno, Mahmud Ahmadineyad. Los iraníes no son árabes, pero comparten la misma ansia de libertad que sus hermanos de religión, así que sin duda estarán también muy atentos al resultado de estas llamaradas revolucionarias y al comportamiento de los militares.

En cualquier caso, lo que ha quedado claro es que si estos pueblos que empiezan a levantarse no cuentan (de momento) con el apoyo del Ejército, poseen al menos otra poderosa arma, la misma que también se usó en Túnez, donde se comprobó su asombrosa efectividad: el internet. El efecto llamada se multiplica casi al infinito con una red social a la que tiene acceso casi todo el mundo. A falta de soldados y policías a la vanguardia de la revolución son los jóvenes (y muy destacadamente las mujeres a cara descubierta) los que se están organizando estos días y están llenando las calles y plazas de El Cairo, Túnez, Alejandría, Saná y quién sabe cuántas ciudades más de otros países de la región se sumarán pronto, como Argel, Casablanca, Trípoli o Amán.

Los árabes están perdiendo el miedo y ya sabe lo que significa una victoria democrática.

El largo invierno se aleja. La primavera árabe ha llegado.

Holocausto y honor

Magdy Martínez-Solimán
Coordinador Residente de Naciones Unidas en México
El Universal

El secretario general de la ONU Ban Ki-moon afirma que “negar hechos históricos, especialmente en un tema tan importante como el Holocausto, no es aceptable. Tampoco es aceptable promover la eliminación de un Estado o un pueblo. Quisiera que este principio se respetara en la retórica y en la práctica por todos los miembros de la comunidad internacional”.

La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1948, fue ideada para que nunca más se repitiera el horror del genocidio perpetrado en Europa por el régimen nazi, acompañado por sus aliados del eje y precedido por la represión sin antecedentes tras la guerra civil en la España franquista.

El día que se observa hoy en todo el mundo fue instaurado por medio de la Resolución 60/7, aprobada por la Asamblea General el 21 de noviembre de 2005, por el que la comunidad internacional decidió recordar las tragedias humanas para no repetirlas en el futuro. Se estableció el día en el aniversario de la liberación de Auschwitz-Birkenau, el más grande y conocido de los campos nazis de la muerte, para recordar a los millones de judíos, así como a los prisioneros de guerra, disidentes políticos, miembros de grupos minoritarios como los gitanos, homosexuales y personas con discapacidad, que fueron sistemáticamente asesinados por los nazis y sus simpatizantes.

Ban Ki-moon nos llama este año a rendir “especial homenaje a las mujeres que sufrieron en el Holocausto. Madres e hijas, abuelas, hermanas y tías que vieron cambiar irrevocablemente su vida, separarse sus familias y destruirse sus tradiciones. Sin embargo, a pesar de los horrendos actos de discriminación, privación y crueldad, siempre encontraron una manera de levantarse contra quienes las perseguían. Se sumaron a la resistencia, rescataron a quienes estaban en peligro, introdujeron alimentos de contrabando en los guetos e hicieron enormes sacrificios para mantener con vida a sus hijos. Su valor sigue sirviendo de inspiración. En este día en que conmemoramos el Holocausto, rindamos homenaje a estas mujeres y a su legado. Prometamos crear un mundo en que esas atrocidades no puedan repetirse. Bien sabemos todos que ese futuro no ha llegado aún. En todas partes del mundo mujeres y niñas siguen soportando violencia, abuso y discriminación. Las Naciones Unidas están absolutamente comprometidas a proteger y promover sus derechos humanos fundamentales”.

Aunque la razón no parece bastar para explicar el peor episodio de violencia salvaje y brutalidad asesina, científicamente planificada, de la historia de la humanidad, hemos de tratar de entender lo ocurrido, y explicar a los y las jóvenes lo que fue el Holocausto. Hemos en particular de intentar prevenir cualquier negación o simplificación de la historia.

Ver en el “otro” a un enemigo es resultado de un proceso de intolerancia, un valor corrosivo de la convivencia que Naciones Unidas lucha constantemente por erradicar. A través de este día queremos reflexionar, pero también llamar a actuar y condenar sin reservas cualquier manifestación de intolerancia religiosa, de acoso o violencia, contra personas o comunidades basada en su origen étnico o en sus creencias. Desgraciadamente nuestra historia registra no pocas manifestaciones de este tipo, crímenes individuales y colectivos y conflictos armados que han ensombrecido a la humanidad, desde guerras mundiales y civiles, hasta el asesinato de pacifistas, presidentes y reformadores, pasando por tragedias tales como la de Hiroshima, y las masacres en España e Irlanda, Burundi y Camboya, Ruanda y Centroamérica, Serbia, Bosnia y Croacia, y por supuesto, Auschwitz, Dachau o Treblinka como símbolos del Holocausto. En palabras de Eliezer Wiesel: Tanta violencia, tanta indiferencia.

El Holocausto fue parte de un proceso que se desarrolló durante un periodo suficientemente extenso y que, sin embargo, no se pudo detener ni evitar. La Carta de las Naciones Unidas, al tomar por propósito “salvar a las futuras generaciones del azote de la guerra”, nos habla del indestructible vínculo entre nuestra Organización y la tragedia de la Segunda Guerra Mundial. Hoy, a más de 60 años de esa tragedia, el principio de evitar a las generaciones presentes cualquier violencia generada por el racismo, la intolerancia o el antisemitismo, sigue vigente.

Desgraciadamente se da esta situación porque continúan las amenazas, pero afortunadamente sigue vigente como respuesta mejor articulada, más contundente, de los países del mundo ante la tiranía de la violencia. Hoy el principio que se levanta en contra del racismo y de la intolerancia es el mismo principio que defiende, como lo que nos distingue de las fieras, la dignidad de la conciencia humana.

Uno de estos ejemplos de dignidad lo representa con altura el diplomático mexicano don Gilberto Bosques Saldívar. Junto a proteger a judíos europeos y ciudadanos libaneses, dedicó su tiempo y arriesgó su vida para salvar otras, incluidas las de republicanos de mi país. México, tierra de asilo, acogió generosamente a las víctimas que salvó su eminente representante consular y es probablemente por ello, uno de los mejores lugares del planeta para sentirse arropado cuando recordamos el Holocausto y nos comprometemos a no olvidar el horror y, sobre todo, a no olvidar el honor con que actuaron muchos. Nuestra acción consiste en recordar los crímenes, no para quedar paralizados por el recuerdo ni para hacer bandera del dolor, sino para actuar y continuar impulsando la creación de un mundo de tolerancia y solidaridad, de libertad y de respeto a la diferencia. Ese es un mundo del que México es parte y al que contribuye, reforzando con su ejemplo estos valores universales.

“Manotazos” en Los Pinos

Francisco Garfias (@panchogarfias)
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

Fue necesario que el ex presidente colombiano César Gaviria manifestara a los diputados federales del PAN lo “desafortunado” que resultó que La Barbie y El JJ fuesen presentados en televisión con playeras de marca, novias de ensueño, residencias en colonias exclusivas, para saber lo que sucedió en Los Pinos cuando Felipe Calderón vio el trato de estrellas de cine que sus captores les daban a ambos delincuentes.

Una fuente de muy alto nivel, que habla seguido con el Presidente, jura que Felipe se puso “furioso” con lo de La Barbie. “La molestia creció cuando se repitió la escena con El JJ. En Los Pinos hubo manotazos y reprimendas. El Presidente ya estaba realmente encabronado”, recalcó.

Lo que no sabemos es por qué Felipe no fue más allá de los “manotazos y las reprimendas” y pasó a las sanciones y los ceses de los responsables.

Gaviria es de la idea de que a los delincuentes hay que presentarlos esposados, con camisa de prisionero y números. Mostrarles el poder del Estado, dejarles claro que, si violan la ley, lo van a pagar. “Por eso les dije allá adentro (a los diputados del PAN) que fue un error”, recalcó el hombre que enfrentó y derrotó al temido capo de capos colombiano, Pablo Escobar, a principios de la década de los noventa.

La fuente asegura que Calderón coincide plenamente con Gaviria en el tema de cómo debe presentarse a los delincuentes. Por eso vimos al JJ rapado y con ropa de cárcel, después de lucir su playera Polo.

Tuvimos oportunidad de preguntarle al colombiano cuáles habían sido sus sugerencias sobre otro tema importante para los mexicanos: la presencia de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico. Esto fue lo que respondió:

“El tema del narcotráfico en México se volvió un desafío de carácter militar. El país le tuvo que dar una respuesta militar. No creo que el Ejército esté fuera de sus funciones haciéndole frente a un problema que se volvió de carácter militar. Es seguro que se necesita una legislación adicional para protegerlo.

“Frente a lo que los cárteles de este país han hecho, uno tiene que demostrar poder… Lo que verdaderamente produce resultados en la lucha contra el narcotráfico es una buena inteligencia, una muy buena contrainteligencia, en lo que este país ha avanzado muy poco, y operaciones de comando, de grupos pequeños de policías, del Ejército o de la Marina”.

Ya encarrerado, les dijo a los diputados que las leyes colombianas de combate al narcotráfico son muy superiores a las mexicanas y que en materia de lavado de dinero estamos casi en pañales.

El colombiano fue uno de los dos invitados de lujo que asistieron ayer a la reunión plenaria que los legisladores panistas realizan en Toluca, Estado de México. La otra fue Margarita Zavala, la esposa del Presidente. El primero, conocedor como pocos de la agenda del narcotráfico, fue invitado por Josefina Vázquez Mota, coordinadora de los diputados del PAN, para que diera su opinión sobre la lucha contra el narco en México.

La segunda estaba programada para hablar en público. Hubo cambio de señales “por instrucciones de Los Pinos”. Los periodistas no pudimos escuchar el discurso “de corazón” de Margarita —así lo definió un diputado norteño— ni observar el video que el presidente Calderón, de gira por Davos, Suiza, dejó grabado para sus diputados del PAN.

La noche del miércoles recibí un mensaje en mi celular. El remitente es un legislador bien informado. Nos adelantaba el “madrazo” que le iban a dar a Manuel Añorve en la prensa nacional. “Lo quieren ligar con La Barbie…”, aseveraba. Y más adelante escribía: “Eso no es nada a como se van a venir los trancazos en el Estado de México…”

El legislador pidió discreción. “No publiques nada”, recomendó.

Al día siguiente confirmamos la veracidad de la información. Al candidato del PRI al gobierno de Guerrero lo acusaban de recibir 15 millones de dólares del famoso narcotraficante, para utilizarlos en su campaña. La versión la daba un “testigo protegido”, cuyo nombre clave es Mateo.

Los sospechosistas activaron de inmediato las alarmas. ¿Por qué dar a conocer ese tipo de información a 72 horas del arranque de la elección? Imposible no pensar en el uso faccioso de la declaración de Mateo, en la rentabilidad de un escándalo semejante en una elección que se adelanta muy cerrada.

Lo vimos en Jalisco hace años con el priista Arturo Zamora. Iba de puntero en las encuestas cuando lo acusaron de nexos con el narco. Después de la derrota electoral llegó la exoneración. La intención apareció como puramente electoral. El priista es diputado federal, y el gobernador es el panista Emilio González Márquez.

¿Se repetirá la historia? Pronto lo sabremos. Por lo pronto, la PGR ya desestimó las palabras del “testigo colaborador”.

22 años de conexión

Antulio Sánchez (@tulios41)
Internet
tulios41@yahoo.com.mx
Milenio

En pocos días más se cumplen 22 años de contar con internet en México. La primera conexión la efectuó, en febrero de 1989, el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, al enlazarse con la Universidad de Texas, San Antonio. Poco después lo haría la UNAM vía satélite con el Instituto de Astronomía en la Ciudad de México y el Centro Nacional de Investigación Atmosférica de Boulder, Colorado.

En este lapso, el crecimiento de la red ha destacado, pasó de ser usada por un puñado de usuarios en 1989 a 32 millones 897 mil 240 a fines de 2010, un poco más de 33 por ciento de la población. A fines de los 80 la red era un asunto totalmente masculino, pero hoy las mujeres conforman 49.3 por ciento de los cibernautas. En términos de edad también se ha diversificado el uso, al grado que en sus inicios eran únicamente los adultos quienes la usaban y ahora la mayor proporción (26.5 por ciento) recae en el grupo comprendido entre los 12 y 17 años.

Otro ejemplo del crecimiento de la red en el país lo tenemos en el incremento de dominios, lo que se refleja en el .com, el de mayor demanda: en 1992 (cuando se empezaron a dar los registros de dominio nacional) sólo había un dominio y al culminar 2010 se llegó a la cifra de 319 mil 731 dominios .com.

A 22 de años de haber llegado internet al país varias cosas están pendientes para apuntalarla, como implementar una auténtica política pública de estado que haga llegar la red a la mayoría de la población, pero al mismo tiempo se requiere impulsar conexiones de mayor calidad, de banda ancha, y explotar el uso de la fibra óptica, porque las conexiones ADSL no son de lo mejor, y avanzar en la oferta de auténticas conexiones de alta velocidad. Pero al mismo tiempo, se debe entender que la conexión por sí misma de nada sirve si no se acompaña de un sólido proyecto de capacitación y de estrategias para impulsar el desarrollo económico.

Por cierto, también se cumplen tres años del fin del navegador Netscape. En sus 13 años de existencia fue el primer browser comercial y quien realmente sacó a internet de la penumbra, porque estimuló a millones de personas para empezar a usar la red, y también fue la plataforma que impulsó la burbuja .com que, por cierto, revive hoy con las redes sociales.

enero 27, 2011

Un problema de peso

Macario Schettino (@mschetti)
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

Frente a un mundo muy complicado, por endeudamientos excesivos, México es percibido como un lugar muy adecuado para traer capitales. No para invertir en infraestructura, aunque algo hay de eso, sino, sobre todo, para hacerlo en papeles de deuda.

Habrá quien piense que hay un error en el párrafo anterior, y que México no puede ser un destino financiero atractivo. Pero es cosa de ver cómo anda el resto del mundo para confirmar la información. Buena parte de Europa tiene un endeudamiento público del orden de 100% del PIB, o incluso superior. Y ése es precisamente el límite razonable a partir del cual las cosas se empiezan a complicar, según han sugerido Reinhart y Rogoff en su reciente libro This time’s different. Ese límite, para los países que no son ricos, se reduce a 60% del PIB. Y bueno, Brasil anda por ahí. Nosotros, por la mitad.

Gracias a esta solidez, los inversionistas que no quieren que les paguen una miseria, como ocurre en Estados Unidos, aceptan 4% o 5% que aquí pagamos y traen sus dólares. Y el exceso de dólares, como usted sabe, provoca que baje su precio. O visto al revés, hace que el peso sea más caro.

El problema de una moneda demasiado fuerte es que uno deja de exportar e importa de más. Aunque todavía al mes de diciembre no parece percibirse este fenómeno, es posible que ya lo estemos viviendo ahora en enero, con un tipo de cambio prácticamente de 12 pesos por dólar (frente a los 13 pesos por dólar con que iniciamos 2010, y a seis meses de ese año en que estuvimos por encima de 12.50). Así, si durante 2011 el peso se mantiene en 12 por dólar, o incluso menos, el impacto que tendrá la demanda estadounidense sobre nuestras exportaciones será menor. Por el contrario, el impacto de nuestra demanda sobre nuestras importaciones será mayor. Al final, nuestras cuentas con el exterior se irán deteriorando, pero más importante, habrá una parte mayor de la demanda que no se cubra en México, y eso significa menos crecimiento y menos empleos.

Precisamente por esa razón muchos países intentan mantener su moneda con un valor artificialmente bajo (subvaluada, le suelen decir cuando el tipo de cambio es fijo). Si un país logra que en lugar de que un dólar valga 6 unidades de su moneda valga 8, está teniendo un “subsidio” para las exportaciones de 25%. Eso, precisamente, es de lo que se acusa a China. O más recientemente, de estar tomando ese camino se acusa a Estados Unidos, por su constante devaluación.

Ahora bien, si en México queremos evitar que el peso se fortalezca demasiado, lo que tenemos que hacer es reducir la cantidad de dólares que entran a México, con respecto a la cantidad de pesos que hay. Un camino es aumentar los pesos, es decir, producir más dinero, pero eso generará inflación, y usted ya sabe que la inflación es el impuesto más costoso, en particular para quienes menos tienen.

El otro camino es reducir los dólares que vienen a México. Eso lo podemos hacer si ofrecemos una tasa de interés menor, que no es otra cosa que aumentar los pesos en circulación, con el mismo resultado: inflación. Así que la única alternativa disponible es hacer que la tasa de interés parezca más baja a los extranjeros, pero no a los nacionales. Con eso logramos que lleguen menos dólares, sin producir inflación.

Este razonamiento es el que está detrás de los impuestos a los flujos de capital. Es, sin duda, una idea interesante, precisamente porque nos permite reducir el riesgo de tener una moneda demasiado fuerte sin producir inflación. Pero tiene un detalle, que en este momento puede ser muy importante para México.

Suponga usted que para 2012 las economías europeas se han recuperado, y que Brasil ha continuado su camino de éxitos recientes y ha reducido su endeudamiento. De ser así, en ese año habrá menos inversionistas interesados en traer dólares a México. Suponga, adicionalmente, que nosotros necesitamos dólares, ya sea porque nuestras importaciones han crecido, o bien porque nuestras exportaciones son menores (por ejemplo, por una menor cantidad de petróleo exportable, algo perfectamente posible, como lo comentamos el martes). Bueno, si estas cosas ocurren, algo muy probable, nosotros vamos a necesitar dólares que no van a querer venir con tanta facilidad.

Ahora imagine que en este 2011, para evitar el peso fuerte, se nos ocurre poner un impuesto al flujo de capitales. Lograríamos sin duda nuestro propósito, y llegaría menos dinero. En 2012, cuando de pronto necesitemos los dólares, diremos que ya quitamos el impuesto. Pero entonces los inversionistas ya no vendrán, porque habremos cometido el error tan frecuente de los países en desarrollo: cambiar las reglas con demasiada frecuencia y con poca lógica.

La idea de imponer una tasa de impuesto a los flujos de capital, insisto, no es nada mala. Sin embargo, la decisión de aplicarla debe considerar que el país tiene un flujo garantizado de divisas por un buen período de tiempo. Debido a que nosotros dependemos mucho del petróleo que exportamos para salir más o menos bien en la balanza de pagos, tomar esa decisión ahora puede resultar muy negativo.

Tenemos, claro, otra opción. Podríamos sustituir esos flujos de inversión que sólo vienen a ganar una tasa de interés por inversión productiva, si estuviésemos dispuestos a ofrecer un buen entorno de negocios en México. Digamos, con energía confiable a buen precio, con buena oferta de telecomunicaciones, con un mercado laboral flexible, y ya en esto de pedir, con reglas confiables aplicables a todos. Si hiciésemos eso, entonces ya no habría que depender del petróleo, y por lo mismo ya podríamos ir pensando en cuál es la mejor tasa para cobrarles a quienes traigan dólares que no son productivos.

Epílogo, posdata y proemio

Miguel Ángel Granados Chapa
miguelangel@granadoschapa.com
Plaza Pública
Reforma

Cuando Diego Fernández de Cevallos fue puesto en libertad por sus secuestradores, el 20 de diciembre pasado, los "misteriosos desaparecedores" que se lo llevaron el 14 de mayo anterior parecieron cerrar el caso con un boletín titulado "Epílogo de una desaparición". Un mes más tarde, sin embargo, la Red por la Transformación Global, que firmó el comunicado decembrino, ha reaparecido para anunciar de modo explícito que continuará presente, y que "se vale de la violencia, más no como único ni fundamental recurso", sino como instrumento para "la construcción de un proyecto económico, político y social", que reconstituya la "condición humana que la vileza de los poderos nos arrebata".

La importancia del texto difundido el martes no radica sólo en reabrir el expediente Fernández de Cevallos, sino en que contiene un amago dirigido a todos. Por ello el comunicado se llama "Posdata y proemio". Los integrantes del grupo que secuestró a Fernández de Cevallos no son, si nos atenemos a lo que dicen de sí mismos, delincuentes mercenarios que se retirarán a vivir de las rentas que les deje el suponemos cuantioso pago por el rescate del político panista. Avisan que pueden insistir en operaciones como la que concluyó el mes pasado, es decir ejercer la violencia "constructiva" que, para esa Red, es un "recurso legítimo" que se proponen se sostenga en un "proyecto en el que su uso sea sólo un medio necesario".

Además de teorizaciones sociológicas y reflexiones filosóficas, el nuevo comunicado de la Red contiene referencias a dos hechos concretos, uno de los cuales permite validar por primera vez sus boletines. Relatan que su víctima durante más de siete meses fue condenado a muerte, pero que se concedió al sentenciado la ocasión de solicitar la conmutación de la pena. Para ello demandaron de Fernández de Cevallos la redacción de un pedimento para salvar su vida, que el secuestrado efectivamente preparó y firmó.

Tras la lectura al aire de Posdata y proemio, el ex candidato presidencial panista telefoneó el martes por la noche al periodista José Cárdenas para hacer precisiones. Las más importantes son las dos primeras, que se refieren a este punto: "Sí fui condenado a muerte el día anterior a mi liberación", aceptó. Y "sí solicité por escrito y con mi firma, la revocación de la sentencia de muerte", admitió también.

Si los hechos ocurrieron en esa sucesión cronológica, quiere decir que los secuestradores estaban dispuestos a ejecutar a Fernández de Cevallos aun después de haber cobrado por su libertad, lo que revela una sevicia intolerable y contraria a los propósitos humanísticos que proclaman. O la condena a muerte fue un acto meramente ritual, destinado a obtener una carta autógrafa que haga constar el cautiverio y la petición de clemencia de la víctima. No se trató, entonces, de una conmutación en sentido estricto, que es la asignación de una pena diversa de la de muerte, consistente en el pago de una cantidad de dinero que ya había sido recibida. Haber comunicado a la víctima que sería muerta es tal vez una de las "atrocidades" que se le infirieron, según el propio líder y litigante.

Por otro lado, los secuestradores niegan haber cometido el mismo delito en la persona de Eduardo García Valseca, que permaneció en manos de sus captores durante casi tanto tiempo como el panista. El empresario, que residía en San Miguel de Allende, Guanajuato, en el momento en que comenzó su cautiverio y ahora radica en Estados Unidos, ha insistido en que los captores de Diego y quienes lo privaron de la libertad por un lapso levemente mayor son los mismos, aunque los ha identificado por un nombre distinto, Tendencia Democrática Revolucionaria, de la que dice es un desprendimiento del Ejército Popular Revolucionario. En la caracterización del grupo que lo agredió, García Valseca parece estar influido por su abogado, José Antonio Ortega, un figurante que a menudo realiza sus actividades mezclando aspectos jurídicos, políticos y mediáticos. Es el presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, una asociación civil desde donde litiga y se presenta como un adalid contra el secuestro y no como un postulante en esa materia, como puede lícitamente ostentarse.

García Valseca fue secuestrado el 7 de junio de 2007 y liberado el 24 de enero de 2008, después del pago de una cantidad menor de la originalmente demandada por sus captores. Desde entonces está en espera de que las autoridades den con los delincuentes que lo mantuvieron en un penoso cautiverio, sometido a maltratos. Su esposa, Jane Reyger, también secuestrada con él, fue devuelta a su vida cotidiana de inmediato para ocuparse de reunir el pago exigido por los captores. No hizo únicamente eso. Fue capaz de reunir valiosa información en torno al lugar donde se hallaba su marido, y tanto ella como él mismo ofrecieron a la Policía Federal información para el esbozo de seis retratos hablados.

Hace ya tres años que concluyó el cautiverio de García Valseca y las averiguaciones sobre ese delito no han rendido fruto alguno. La Procuraduría General de la República se queja de que la Policía Federal no ha presentado a la indagación ministerial el expediente del caso. Y tan enredada está esa corporación con ese asunto, con una dilación que se asemeja mucho a la complicidad, que el comisionado Facundo Rosas viajó la semana pasada a Austin para asegurar, por enésima vez a García Valseca que su asunto está por resolverse. Y a pedirle que no hable con los medios.

Cajón de Sastre

Cuando falta poco más de dos meses para el relevo gubernamental en Hidalgo, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación está resolviendo recursos de la coalición Hidalgo nos une, que presentó la candidatura de Xóchitl Gálvez. Los desahoga antes de enfrentarse al juicio principal en que se demanda la invalidez de la elección del 4 de julio, tras la cual el candidato priista Francisco Olvera obtuvo mayoría. En una sola sesión, ayer, la sala superior de ese tribunal se contradijo doblemente pues ordena sancionar a la alianza encabezada por el PRI por colocar propaganda en mobiliario urbano de Pachuca (pero deja al margen del proceso sancionador al candidato) y admite como legal la colocación de propaganda en un mercado público y postes de alumbrado, porque no consta quién ordenó colocarla, salida fácil que favorece la impunidad.

Mejor perseguir a los secuestradores

Leo Zuckermann (@leozuckermann)
Juegos de Poder
Excélsior

Los plagios de García Valseca y Fernández de Cevallos no pueden quedar impunes. De hecho, ningún caso en México...

Fechado el 24 de enero, la “Red por la Transformación Global” envió un comunicado al correo de José Cárdenas. El periodista ya había recibido tres boletines de los supuestos plagiarios de Diego Fernández de Cevallos cuando éste todavía se encontraba secuestrado. Ahora enviaban un nuevo comunicado “como postdata a la acción realizada y al esfuerzo por explicarla, así como proemio a la actividad crítica y práctica que habremos de seguir desarrollando”.

El comunicado está muy bien escrito. Utiliza un lenguaje sofisticado con expresiones como “proemio” que es una forma muy poco utilizada para decir “prólogo”. El boletín pretende ser de un supuesto grupo de izquierda revolucionaria que justifica los medios (la violencia) para lograr el fin (un orden social más justo). Es particularmente crítico de los medios de comunicación y de la “opinocracia”. Pero, más allá del discurso crítico y revolucionario, que bien puede ser una pantalla de humo, los presuntos captores de Fernández de Cevallos revelaron dos piezas de información importante.

La primera es que condenaron a “la pena capital” a Diego quien “solicitó por escrito que ésta le fuese conmutada”. La solicitud fue considerada y aprobada por lo que el secuestrado “fue liberado a las 6:13 a.m. del día 20 de diciembre de 2010”. Ambos datos luego fueron confirmados por el propio Diego en el noticiero de José Cárdenas, lo cual indica que el comunicado al parecer es auténticamente de sus captores.

La segunda pieza de información importante es la supuesta aclaración de que este grupo, autodenominado “Red por la Transformación Global”, no secuestró y torturó al “empresario Eduardo García Valseca” ya que “dicho acto no pudo haber sido llevado a cabo por organización revolucionaria alguna”. En su programa radiofónico, Carmen Aristegui entrevistó ayer a García Valseca. La entrevista duró aproximadamente una hora y fue, por decir lo menos, dramática. El otrora secuestrado contó con detalle la pesadilla que vivió. Un horror.

García Valseca exige, con toda razón, que la policía investigue y capture al grupo de secuestradores que, según él, sigue pensando que es el mismo que plagió a Fernández de Cevallos. Intuye que algunas policías están involucradas con estos criminales. Afirma, de nuevo con razón, que los secuestros en México continuarán mientras la Policía Federal incentive el pago de los rescates.

Lo que más me llamó la atención de la entrevista de Aristegui a García Valseca fue la hipótesis de éste de que sus secuestradores poco tienen que ver con un grupo revolucionario. Más bien son un equipo de delincuentes muy profesionales, quizá de diversas nacionalidades, con contactos internacionales. Por lo que contó de su secuestro, tienen muy bien organizada su estrategia. A sus víctimas las someten a terribles torturas físicas y sicológicas. Hacen todo lo posible para maximizar el dinero del rescate. Operan en México porque aquí existe una bajísima probabilidad de que los agarren. La impunidad, en este sentido, es la principal razón por las que secuestran en nuestro país.

Todo lo cual nos lleva a la imperiosa necesidad de que las autoridades capturen a este tipo de secuestradores. Los plagios de García Valseca y Fernández de Cevallos no pueden quedar impunes. De hecho, ningún secuestro en México debería quedar impune, sean de supuestos grupos revolucionarios o de delincuentes sofisticadísimos. Esa debería ser una de las prioridades en materia de seguridad pública del gobierno federal, más importante que andar persiguiendo a delincuentes que trafican drogas. Porque el secuestro nos agravia más como sociedad que el comercio de narcóticos. Obviamente todos quisiéramos que el Estado persiguiera y atrapara a todos los criminales. Pero esta es una utopía. En realidad los recursos son escasos y hay que decidir dónde invertirlos. Yo prefiero que las autoridades los dediquen a perseguir a secuestradores que a narcotraficantes.

¿Qué quieren los Misteriosos Desaparecedores?

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Escuché de voz del propio Diego Fernández de Cevallos la narración de las últimas horas de su secuestro. Fue en la charla que tuvimos el jueves pasado, a la que me referí en La historia en breve del lunes. Pero se trataba de un off the record, nada podía contar en este ni en otro espacio.

Me cuesta comprender por qué sus plagiarios (otrora Misteriosos Desaparecedores, hoy Red por la Transformación Global) decidieron difundir el martes que Diego les pidió por escrito que no lo mataran. ¿Por qué ese día, por qué esa parte?

Hoy se puede afirmar con fuentes firmes que: a) la familia de Diego había pagado el rescate; b) La Red determinó que el monto que recibían probaba el dinero mal habido del ex senador, por lo que lo condenaban a muerte; c) Diego protestó, negociaron y al final les firmó la rendición, aunque no con la redacción que originalmente querían los secuestradores.

¿Cortina de humo “político-ideológico” para esconder el objetivo único de quitarle millones de dólares? Ya no estaría tan seguro. ¿Qué es esto de los Misteriosos Desaparecedores?

• Fueron por lo que, sabían, sería uno de los secuestrados más visibles de México. Es decir, se fijaron un alto objetivo: desafían.

• Burlaron, al parecer sin mayor problema, a las fuerzas de seguridad y cuerpos especializados por más de siete meses (y dejan la impresión que pudieron ser años).

• Le impusieron de condición a Diego, como él lo reconoció públicamente, que diseminara un discurso sobre la pobreza, la injusticia y la impunidad en México.

• Después de todo eso, levantan la mano para llamar la atención y decir: aquí seguimos, aquí observamos, aquí acechamos.

¿Qué quieren los Misteriosos Desaparecedores?

enero 25, 2011

'Samuel Ruiz' por Paco Calderón



Peña y Ebrard padecen lo mismo

Adrian Trejo (@adriantrejo)
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

Todos miran al estado de México y su próxima elección como la aduana que tiene que brincar Enrique Peña Nieto para asegurar la eventual candidatura del PRI a la Presidencia de la República en el 2012, pero la misma premisa se puede aplicar a Marcelo Ebrard en el DF.

Aunque la elección de jefe de Gobierno del DF y la presidencial ocurren en la misma fecha, Ebrard tendrá que sortear el difícil trance de elegir al candidato del PRD a la capital sin que se desbarranque el partido y ponga en riesgo su hegemonía en el DF.

A diferencia de lo que ocurre en el PRI en el estado de México, en donde la unidad tricolor no se ha roto –al menos por el momento- por la esperanza –o temor- de que Peña resulte, primero candidato y luego Presidente, la multiplicación de las tribus, corrientes o movimientos, como quiera llamarle, dentro del PRD, harán indispensable que Ebrard muestre sus dotes de sastre fino.

Evidentemente no quedará bien con todos, pero buscará que el apoyo para el próximo año provenga de los grupos más representativos y menos desprestigiados, por mucho que los segundos sean quienes mantienen el control de amplios grupos del perredismo original, dispuestos a lo que sea con tal de figurar en el reparto del pastel.

Además, en el caso de Ebrard, existe una agravante: sus gallos no le han crecido y ello facilitó el crecimiento de las expectativas de quienes no figuraban en la lista de los posibles y ahora creen que pueden.

Y lo peor, que lo merecen.

Y mientras los supuestos “gallos’’ del Jefe de Gobierno del DF siguen haciendo la lucha por medio crecer –en cuatro años no lo hicieron-, la que se ha puesto las pilas es Alejandra Barrales, presidenta de la Asamblea Legislativa.

Como no queriendo la cosa, Barrales arrancó ya su campaña en pos de la candidatura, con la promoción de la oficina que tiene como diputada local.

En 18 estaciones de Metro, Barrales colocó espectaculares en los que invita a los ciudadanos y ciudadanas a acudir a su módulo en donde recibirán asesoría jurídica gratuita, atención dental gratuita, las mujeres podrán hacerse estudios clínicos propios de su género.

¿Recuerda usted a su diputado local o federal ofreciendo estos servicios? Bueno, ¿recuerda usted siquiera el nombre de su diputado local o federal?

La fugaz visita de Hillary Clinton a México pareció más bien una visita de doctor para hacer un diagnóstico del estado de ánimo del gobierno mexicano después de revelarse lo que piensa el todavía embajador estadounidense Carlos Pascual sobre las autoridades encargadas de la lucha contra el narco.

Como sea, nuevamente imperó en la información oficial el asunto del combate a los cárteles de la droga, que evidentemente interesan a México pero también, y de sobre manera, a los Estados Unidos.

Ahora que, para conocer la versión completa, habrá que esperar nuevamente a WikiLeaks

La decepción mexicana con la democracia

José Antonio Crespo
cres5501@hotmail.com
Investigador del Cide
El Universal

Bien sabíamos, aun antes de la alternancia de 2000, que un fenómeno propio de las transiciones políticas es la llamada decepción democrática. Consiste en que buena parte de la ciudadanía se decepciona de lo que la democracia pueda aportar al desarrollo de su país. Este desencanto, cuando es muy pronunciado, genera un peligro para la democratización, pues ésta exige que la mayoría de ciudadanos opine que, pese a sus limitaciones y problemas naturales, la democracia es el menos malo de los regímenes políticos, según la definición churchilliana. De no ser así, la democracia naciente no tendrá un asidero sólido en la sociedad, y podrían prender intentos de regresión autoritaria o de aventurerismo revolucionario.

La decepción con la democracia se debe al menos a dos razones: A) en la etapa autoritaria, se generaron expectativas desbordadas sobre lo que la democracia podría ofrecer en materia social y económica; que habría crecimiento económico, más empleo y mejor remunerado; que avanzaría la educación, etcétera. Estas metas no necesariamente están vinculadas con la democracia; hay autoritarismos, como China, que han presentado logros imponentes, y democracias que llevan años sin avanzar. En todo caso, aun cuando la democracia suele arrojar buenos resultados socio-económicos, no puede hacerlo de inmediato. La decepción por esta causa puede superarse en cierta medida cuando la gente aprende que la democracia tiene límites naturales, que no es la panacea, y sólo debe pedírsele aquello para lo cual fue concebida.

B) Lo que la democracia sí puede brindar, casi de inmediato, es un cambio en materia de corrupción e impunidad, pero eso exige la voluntad política de la nueva clase gobernante. Si por cualquier motivo no lo hace (compromisos con la antigua élite política, considerar que no era urgente ni necesario, o la decisión de también incurrir en corrupción y abuso de poder), entonces la decepción sobreviene, pero a partir del carácter antidemocrático de la nueva élite en el poder, que no logra distinguirse demasiado (o nada) del autoritarismo. La ciudadanía podría seguir pensando que la democracia, en términos genéricos, es el menos malo de los regímenes políticos, pero fácilmente puede concluir que en su país no tiene posibilidades de arraigo. Puede convencerse de que México no tiene condiciones para la democracia, que ésta será siempre desvirtuada por su clase política, que incluso puede ser contraproducente respecto de alguna forma de autoritarismo. Esa era la enorme responsabilidad histórica de los primeros gobiernos panistas federales; su buen o mal desempeño se atribuiría no sólo al PAN, sino a la democracia misma como forma de gobierno.

El Latinobarómetro 2010 reporta que los mexicanos somos uno de los países más desencantados de América Latina, pues tenemos los índices más bajos de satisfacción y expectativas hacia la democracia; sólo 45% otorga su respaldo a la democracia, situándonos en la tercera última posición (arriba sólo de países como Paraguay y Guatemala). Probablemente, las dos razones aquí señaladas tienen que ver con el fenómeno: A) un fracaso de estos diez años desde la alternancia en perfilar un mejor futuro económico, y B) la traición manifiesta a la democracia de los nuevos gobernantes surgidos de los partidos de oposición, así como su claudicación a combatir corrupción e impunidad. Pero podemos agregar otra variable: el tipo de autoritarismo del que venimos. En la mayoría de países latinoamericanos, la democracia resurgió tras largos y oscuros periodos de militarismo sumamente represivo y restrictivo de las libertades esenciales. Cuando se compara a las nuevas democracias —con todos sus límites— con aquellos regímenes, el contraste es brutal a favor de la democracia. No es el caso de México, cuyo autoritarismo fue bastante flexible, basado más en la cooptación que en la represión. Y dado que los gobiernos de PRD y PAN no marcaron su distancia respecto de los priístas, la diferencia entre la nueva democracia y el antiguo régimen no está clara. Incluso, muchos piensan que estos diez años han sido peores en términos de gobernabilidad y estabilidad. Por eso no son pocos los que, añorando el pasado inmediato, vuelven sus ojos al PRI, pese a no mostrar éste ninguna renovación significativa.

Don Samuel, ese converso

Miguel Ángel Granados Chapa
miguelangel@granadoschapa.com
Plaza Pública
Reforma

Nadie iniciará nunca su beatificación y por lo tanto no habrá un Samuel Ruiz en los altares. Pero el bien que hizo el que fuera obispo de San Cristóbal de las Casas durante su ministerio episcopal y en el decenio posterior a su retiro es la más clara señal de que era un hombre escogido por el Dios en que creyó desde el fondo de su corazón.

Don Samuel pasó de ser un muchacho brillante, una joven promesa, a una madura realidad pero en un sentido por entero opuesto al que permitía augurar el comienzo de su carrera eclesiástica. Con estudios superiores en Roma, estaba llamado a ser parte de la clericracia. En la diócesis de León fue rector del seminario y canónigo, apenas llegado a la tercera década de su vida. Por ello fue elegido obispo de San Cristóbal de las Casas, cuya consagración ocurrió un día como hoy, el 25 de enero de 1960. Durante los primeros años de su desempeño don Samuel fue un obispo como se esperaba que fuera, más cercano a los pudientes de la antigua Ciudad Real que a su rebaño. Pero la pobreza cruda, sin disfraces que padecían los más en Chiapas, fue el motor de la primera transformación, la conversión inicial del obispo. En la práctica, por su sensibilidad inteligente, fue pionero de la opción preferencial por los pobres, aquellos que eran víctimas de la muerte evitable, la más cruel. Es que apenas formaban parte del paisaje, nadie les consideraba personalidad. Cientos de años después de que el primer obispo de esa diócesis, fray Bartolomé de la Casas, pugnó ante la corona española y ante los tribunales por que se considerara a los naturales de esa tierra como gente de razón, el prejuicio y los intereses seguían entercados en impedir el pleno reconocimiento de su condición humana.

Los pobres en Chiapas, en San Cristóbal eran todos indígenas, pertenecientes a varias etnias cuyos valores, la lengua entre ellos, no sólo no eran reconocidos sino que se les combatía. Con mirada benevolente, don Samuel compartió durante años el credo oficial, de la Iglesia y del gobierno, de que el mejor modo de ayudar a los indios era haciendo que dejaran de ser indios. Pero esa cruel paradoja enseñó pronto sus límites a un hombre con luces morales e intelectuales de carácter excepcional, como don Samuel. De modo que no tardó en convertirse en promotor de los derechos de los pueblos indígenas, pertenecieran o no al catolicismo, y por ello fue piedra de escándalo.

La crisis agraria de los ochenta (precedida en los años anteriores por un agravamiento de la lucha por la tierra) fue resultado de la prevalencia en Chiapas de un régimen feudal que negaba sus derechos a los propietarios originales. Esa lucha contó siempre con don Samuel y sus sacerdotes, más de uno de los cuales sufrió por ello persecución. También la padecerían al acoger a los refugiados guatemaltecos.

Como la pugna vital de don Samuel consistía en eliminar las discriminaciones, promovió la participación de los laicos, esos menores de edad frente a las autoridades de la Iglesia tradicional, en la vida pastoral de su diócesis. La consagración de diáconos casados no era simplemente un asunto digamos laboral, la habilitación de personas que auxiliaran profesionalmente a los sacerdotes, sino una muestra de respeto a los católicos, que provocó temor e indignación en el conservadurismo vaticano, con el que el Tatic (padre en la lengua que él aprendió) tuvo conflictos.

La cada vez más acendrada toma de conciencia de don Samuel respecto de los asuntos que concernían a los fieles pertenecientes a su diócesis puso al prelado en el dilema de hacer respetar los derechos mediante la violencia armada o a través de la movilización social. Al comenzar los noventa creció la presencia de quienes optaron por el cambio inmediato, apelando a las armas. Fue tarea del obispo respetar esa opción sin estorbarla ni menos condenarla.

Esa actitud le permitió, cuando insurgió el zapatismo armado, convertirse en mediador, pues contaba con la confianza de los alzados y de quienes, tras una inicial decisión de meramente reprimirlos, optaron después por el diálogo en pro de la paz.

La mediación a favor de la paz fue la seña de identidad de don Samuel a partir de aquel 1994. Renuente a los personalismos protagónicos, institucionalizó su papel de mediador y convocó a personajes de gran talla en la sociedad civil a integrar la Comisión Nacional de Intermediación. Superada la etapa en que la Conai fue útil, su papel se extendió fuera de Chiapas y se afianzó en la atención a conflictos sociales de diversa naturaleza. Con el mismo afán que construyó siendo obispo el centro de derechos humanos que lleva el nombre del fundador de su diócesis, el Frayba, como con familiaridad entrañable se le conoce en aquella región, don Samuel alentó después de su jubilación el establecimiento de Serapaz, Servicios y Asesoría para la Paz. Durante sus años de obispo, don Samuel impregnó con sus convicciones a su presbiterio, de un modo que después se repetiría en la Conai y en Serapaz.

La misión postrera de don Samuel, entre muchas otras tareas pues su dinamismo infatigable lo hacía multiplicarse, se desplegó en la promoción de la libertad de los presos de Atenco, y en la Comisión de Mediación, solicitada por el EPR para conseguir la presentación con vida de dos miembros suyos hechos desaparecer por el Estado. Lejos todavía de su objetivo, la Comed había sufrido ya la sensible pérdida de Carlos Montemayor, a que se suma ahora la de don Samuel. Pero ninguno de los dos en realidad se ha ido. Aquí están.

Cajón de Sastre

Oriundo de Tasquillo, Hidalgo, el viernes murió en la Ciudad de México, a los 85 años, el doctor Fausto Trejo Fuentes, miembro del Comité 68, la activa agrupación que consiguió llevar a los tribunales a responsables de la matanza del 2 de octubre de aquel año. Médico especializado en siquiatría, profesor del Instituto Politécnico Nacional, representó al personal docente de esa institución en la Coalición Nacional de Maestros Universitarios, en que tuvo una participación eminente al lado de Heberto Castillo, José Revueltas y Elí de Gortari. Todos ellos, Trejo incluido, padecieron cárcel por su participación en aquel movimiento, y luego fue exiliado en Uruguay. Ajeno y aun descreído de la actividad partidaria de la izquierda, apoyó en su pueblo natal la campaña de la alianza PRD-PT por la gubernatura de Hidalgo en 1999.

Adiós, padre Samuel

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

Su labor fue elogiada a tal grado que incluso mereció reconocimientos que líderes como Nelson Mandela tuvieron en sus manos.

Cuando amaneció el primer día de 1994 con aquella sorpresa del levantamiento armado del EZLN se evidenció una enorme brecha que entre el México “en progreso” y el México indígena existe. Las enormes diferencias entre ambos, hablando estrictamente de lo que sobre ellas se escribe u omite en la Constitución, fueron la causa de tal movimiento. El gobierno de Ernesto Zedillo poco pudo hacer con su propia gente, para lograr un acercamiento adecuado que resultara en diálogo sano y conciso que derivara en una resolución. Tan frívola era la mirada al conflicto, que hasta el luego presidente Vicente Fox prometió darle fin en tan sólo 15 minutos. Así de fácil lo entendía. El gobierno tuvo que recurrir a un mediador, y el indicado era uno de los pocos clérigos que, sin faltar a sus obligaciones religiosas, se ocupaba ya, desde hacía tiempo, de trabajar para que las comunidades indígenas lograran una igualdad en derechos con el resto de ellas. Aunque, en realidad, la idea ha sido siempre hacer que estos derechos se adecuen a esas comunidades, algo que no se ha logrado aún, ni siquiera con aquel acuerdo de San Andrés Larráinzar, que sólo fue un puñado de papeles que firmaron quienes entonces eran los obligados.

Era el obispo de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz García, de los pocos, poquísimos, miembros del clero mexicano respetado en muchas trincheras por ese trabajo suyo en pro del acomodo de los derechos humanos para todas las personas, sobre todo los indígenas, y aquellos dentro de lo que fue su diócesis desde 1959, una de las más pobres del país y donde en su mayoría son comunidades indígenas quienes la habitan.

Su trabajo fue tan elogiado que incluso mereció reconocimientos que líderes como Nelson Mandela también tuvieron en sus manos. Fue un clérigo de esos que tanta falta le hacen a la Iglesia, porque no faltó a la línea religiosa. Recuerdo que hasta se tornó en contra de la aprobación de los matrimonios del mismo sexo en el Distrito Federal hace un año, cuando ya su residencia estaba en Chiapas. Mucha fue su influencia, que era referencia para individuos y grupos que no se consideraban fieles, pero sí activistas sociales. Así de importante era su trabajo, que lograba en sus causas el cruce de grupos que ideológicamente se presumen contrarios. Nadie logró mediar tanto en el conflicto zapatista como lo hizo él, en la selva, con el subcomandante Marcos, o en reuniones con la avanzada que envió el gobierno.

Samuel Ruiz es, para la historia contemporánea de nuestro país, nombre obligado, debe serlo, hasta en el caso del grupo para el que sirvió, ejemplo de trabajo cuya finalidad era el encuentro de comunidades visto bajo una misma idea, pero adecuado a sus necesidaes. Era la búsqueda de una igualdad entendida a modo de cada grupo. Samuel Ruiz, de los pocos líderes que le quedaban a un país tan dividido y tan necesitado de esperanza e igualdad.

Addendum: Ayer sabíamos del anuncio hecho por La Familia mediante mantas colocadas en algunas partes del estado de Michoacán, para decir que se disolverá porque, según entendimos, han sido malinterpretados sus fines y se les trata como “criminales”, se les culpa sin justificación, pues. Ante tal incredulidad, desde luego, surgen las dudas sobre si el origen de estos mensajes viene de verdad de ese grupo o es un mero ejercicio irónico. Con mirada sospechosista, creemos más lo segundo.

Contra el narcoglamour

León Krauze (@Leon_Krauze)
leon@wradio.com.mx
Epicentro
Milenio

Hace unos días platicaba en W Radio con Cynthia Rodríguez, colega mexicana que se ha especializado en la mafia italiana. Le pregunté cuáles fueron los puntos de inflexión en la lucha del Estado italiano contra las organizaciones criminales, sobre todo en sus versiones más violentas. Me dijo que la labor gubernamental había sido importante pero que el auténtico parteaguas había llegado con una suerte de consenso social sobre la naturaleza y la identidad del enemigo. Los italianos aprendieron a llamarle a las cosas por su nombre, a denunciar y a identificar a los delincuentes como los auténticos causantes del deterioro nacional. En Colombia pasó algo similar tras la escalada de violencia que cerca estuvo de colapsar la viabilidad de ese país hace algunos años. Como la italiana, la sociedad colombiana vivía inmersa en una suerte de burbuja en la que los ataques y secuestros resultaban algo extrañamente ajenos. Todo se acabó cuando la violencia comenzó a subir de tono y el descaro del narco se volvió insoportable. Fue entonces que los colombianos se vieron al espejo y cerraron filas. Eso no quiso decir que cancelaron la discusión sobre la estrategia contra el crimen. No. Pero sí implicó que dejaran de lado diferencias absurdas para asumir, sin excusa ni pretexto, que el enemigo en común no era el Estado, sino aquellos que quería erosionarlo, tratando de arrebatarle el monopolio del uso legítimo de la fuerza. En suma, colombianos e italianos comprendieron que, con la viabilidad del Estado en juego, mejor valía evitar la cercanía del abismo.

Pocas cosas han hecho más daño a México en los últimos años que nuestra propia burbuja frívola. Es el colmo de la ceguera insistir en que el nuestro es un conflicto por elección o que es el mismo Estado quien puede ponerle punto final, como con varita mágica. La violencia de los últimos tiempos revela precisamente a qué grado echaron raíz en México una serie de sistemas perversos de corrupción y complicidad que poco a poco comenzaron a suplantar al Estado. Y un país no puede permitir que fuerzas patógenas traten de imponer una ley y un orden ajenos. Suponer que pactar con esos actores es una posibilidad equivale a suponer que uno puede llegar a un acuerdo con quien busca la destrucción de nuestra estructura más esencial de vida: un compromiso imposible.

Parte no menor de esa ambigüedad frente a la identidad verdadera del enemigo comienza con el encono político. Para un sector de la oposición es complicado asumir como propio una batalla comenzada (en esta versión y con esta estrategia) por un gobierno al que considera ilegítimo. La cantaleta aquella de “la guerra de Calderón” ha hecho mucho por distorsionar los méritos y la urgencia de la lucha. Pero la dinámica política no es la única culpable. La cultura popular también carga con una buena dosis de responsabilidad. Los medios, la música y hasta la literatura han insistido en revestir de glamour al narco y sus andares. Cada uno de esos actores culturales debería reflexionar. ¿De verdad vale la pena darle foro a un hombre dedicado a traficar droga y repartir balazos? ¿De verdad construye dejarlo que declare, con golosa impunidad, que, tras el crimen, “todos querían trabajar” a su lado, como si la violencia fuera el pasaporte a la fama? Engalanar el mito del narco con micrófonos abiertos o canciones y telenovelas hagiográficas equivale a consolidar el carácter aspiracional que el “oficio” ya tiene, por desgracia, en buena parte de México. Si la meta es emular otras experiencias exitosas de lucha contra el crimen y alcanzar un consenso sobre quién es realmente el antagonista a vencer, los políticos y todos los otros actores pertinentes deberían (deberíamos) hacer una pausa en el camino. No se trata de censura; se trata de mesura. Es una diferencia crucial. Y mucho depende de que la comprendamos.

enero 24, 2011

Tres horas con Diego

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Quedamos de vernos en mi oficina a las seis y media para conversar y luego subir a grabar a las siete la entrevista que se transmitiría en el noticiero de las diez. Pero Diego llegó pasadas las siete. Le propuse grabar a las ocho y media, nueve y media. No hubo necesidad. Nos fuimos en vivo.

Estuve con él dos horas y media en la oficina y media hora al aire. Su vivacidad, inteligencia y alma de polemista están intactas. Estrujantes los fragmentos del secuestro que quiso compartir. Como un personaje de Sándor Márai, en su voz resonaba la satisfacción propia de las personas mayores que han contado algo con exactitud, que han sabido agrupar sus ideas y pensamientos de una manera clara y concisa.

Divagamos también sobre la familia, los hijos, el sentido de la fidelidad, los amores y desamores. Aprendí que siete meses de secuestro no acaban necesariamente con una vida, y que quizá sea cierto que quien realmente sobrevive, no tiene derecho a levantar ninguna acusación.

De la mejor literatura, la narración que hizo sobre la defensa de su barba, penúltima condición que le impusieron los secuestradores. Y la oferta de entregar un dedo a cambio de que no lo rasuraran.

Haciendo cuentas de cuántas veces Diego citó a Dios terminé de ver en mi casa en la madrugada la repetición de la entrevista. Me levanté a buscar una cita de Márai que me parecía tan clara que la admitía sin necesidad de demostración, como un axioma:

—“Los dioses son envidiosos, y cuando dan un año de felicidad a un simple mortal, lo apuntan como una deuda, y al final de sus vidas la reclaman con intereses de usurero”.

Después de las tres horas con Diego, ya no estoy tan seguro.

enero 23, 2011

'Desplumajes' por Paco Calderón



Gane quien gane, perderá Guerrero

Pascal Beltrán del Río (@beltrandelriomx)
Bitácora del director
Excélsior

Quizá el único recurso que le quede a los guerrerenses para mostrar su inconformidad con la actuación de sus políticos sea no acudir a las urnas y castigarla con la abstención.

Último presidente de la República Española, el escritor y político Manuel Azaña Díaz vaticinó, ante la inminencia de la Guerra Civil, que, triunfara quien triunfara en ese conflicto, perdería España.

Y, en efecto, España se hundió poco después en una dictadura que la lanzó al atraso, del que no pudo salir hasta el retorno de la democracia.

Recordé la frase con motivo de la vergonzosa campaña electoral por la gubernatura de Guerrero, que enfrenta principalmente a los candidatos de las coaliciones encabezadas por el PRD y el PRI y que culminará con la votación del próximo domingo, a la que están convocados 2.4 millones de guerrerenses registrados en el Listado Nominal.

Ángel Heladio Aguirre Rivero, de la coalición Guerrero Nos Une (anclada en el PRD, que actualmente gobierna el estado), y Manuel Añorve Baños, de la coalición Tiempos Mejores para Guerrero (anclada en el PRI), han protagonizado una contienda vacía de ideas y propósitos —para comprobarlo, basta ver la cantidad de lugares comunes que ofrecen esos candidatos en sus anuncios espectaculares, que saturan la Autopista del Sol— pero rebosante de enfrentamientos de la más baja ralea.

El decir que estos dos aspirantes representan opciones políticas distintas es un simple formalismo que se reflejará en la boleta electoral y nada más. La realidad es que tanto Aguirre como Añorve provienen del PRI y ya han gobernado, respectivamente, el estado de Guerrero y su municipio más poblado, Acapulco, sin que sus gobernados hayan experimentado mayor beneficio por ello.

Bajo administraciones del PRI y el priismo disfrazado de izquierda —el PAN ni siquiera pinta en la entidad—, Guerrero se ha estancado y aparece en los últimos lugares en prácticamente todos los indicadores socioeconómicos del país.

¿Qué opción de gobierno distinto, que pueda sacar a Guerrero del atraso, representan los dos principales candidatos a la gubernatura? Yo creo que ninguna. ¿Qué hay en sus respectivas biografías que haga pensar que uno de ellos pueda hacerlo mejor que el otro? Nada.

Reviso las declaraciones de estos candidatos y me pregunto cuál de ellos tendrá un diagnóstico certero y un antídoto para la violencia desbordada en diferentes partes de Guerrero. No encuentro respuesta.

La elección del 30 de enero en ese estado del sur es el paradigma de la atrofia de la transición democrática mexicana: candidatos sin propuesta que no piensan en otra cosa que en su propia carrera política, defecciones de un partido a otro en vísperas del registro de candidatos, encono que llega de manera creciente a la violencia, uso cada vez más descarado de recursos públicos en las campañas, debates ausentes de alternativas reales para los ciudadanos, intereses descarnados como objetivo para ganar elecciones…

Todo ello se ha visto en la campaña electoral de Guerrero, donde la única buena noticia parece ser que Aguirre o Añorve, quien quiera que gane la gubernatura el próximo domingo, no durará seis años en ella sino sólo cuatro años y medio, a causa de la reforma electoral, avalada por la Suprema Corte, que empatará las próximas elecciones para gobernador de la entidad con los comicios federales legislativos de 2015.

Los peores incidentes se han visto desde 11 de enero pasado, cuando un grupo de presuntos brigadistas del PRI propinaron una golpiza al representante electoral de la coalición Guerrero Nos Une, Guillermo Sánchez Nava, uno de los líderes históricos de la izquierda en el estado.

Ex miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, un grupo guerrillero escindido del Partido de los Pobres de Lucio Cabañas, el perredista Sánchez Nava seguía grave al momento de escribir estas líneas, con traumatismo craneoencefálico y en estado de coma inducido.

La investigación sobre la agresión que sufrió no había avanzado, por falta de pruebas. El señalamiento del PRD al PRI, como responsable de los hechos, fue respondida torpemente por el senador priista Fernando Castro Trenti —miembro de una comisión legislativa que da seguimiento a los procesos electorales de Guerrero y Baja California Sur—quien llegó a negar que la agresión hubiese siquiera ocurrido.

Una semana después, el PRD denunció la aparición de un camión con 40 toneladas de despensas que eran descargadas en una colonia de Acapulco, supuestamente provenientes del Estado de México.

Sin embargo, casi de inmediato el PRI respondió con la difusión de una conversación telefónica entre el candidato Ángel Aguirre y la senadora perredista Claudia Corichi, en la que ésta ofrece llevar a Acapulco a un grupo de “gentes” para ayudar al ex gobernador sustituto a ganar en zonas donde marcha rezagado en las encuestas contra Añorve.

En la plática, salpicada de palabras altisonantes y frases propias de un ligue adolescente, Aguirre ofrece a Corichi —hija de la ex gobernadora de Zacatecas, Amalia García, actualmente investigada por actos de corrupción durante su gestión— retribuir la ayuda con “libros” (presuntamente dinero) para que ella misma pueda buscar una candidatura en el futuro.

Habrá que ver qué tan buena gestora del voto resulta Corichi, quien nada pudo hacer por evitar la derrota del PRD en Zacatecas en julio pasado y ha sido señalada ella misma como una figura que concentró mucho poder en el gobierno de su madre, sobre la que también se habla en la conversación.

No hace falta ser muy perspicaz para ver que la elección del próximo gobernador de Guerrero se pelea como un botín, con los recursos más sucios de la política. No hay siquiera el intento de pretender que lo que importan son los proyectos de desarrollo, algo que ese estado requiere con urgencia. No, allá se trata solamente de “ponerle una chinga” al adversario (palabras de Aguirre) y luego usar al gobierno como un medio para promover intereses personales y de grupo.

Quizá el único recurso que le quede a la ciudadanía en Guerrero para mostrar su inconformidad con la actuación de sus políticos sea no acudir a las urnas y castigarla con la abstención, o ir y anular su boleta. Total, para lo que se ha visto en campaña, da lo mismo quien gane. Ya sea Aguirre o Añorve el próximo gobernador, de todos modos perderá Guerrero.

Hillary Clinton en México, toma tres

Como adelantó Excélsior en su edición del viernes pasado. La ex primera dama de Estados Unidos y actual secretaria de Estado llegará mañana a Guanajuato, en visita oficial, alrededor de las 12:15 horas.

Se trata de la tercera visita de Hillary Clinton a México en menos de dos años (ya vino en marzo de 2009 y en marzo de 2010). Generalmente ha venido a hacer control de daños. La primera, por las declaraciones del almirante Dennis Blair, entonces director nacional de Inteligencia del gobierno de Barack Obama, quien dijo que el gobierno mexicano no mandaba en todo el país; la segunda, por sus propias aseveraciones, en el sentido de que los cárteles mexicanos constituían ya una narcoinsurgencia.

Lo que aparentemente trae ahora a México a la secretaria de Estado es la revelación de cables diplomáticos secretos, filtrados a WikiLeaks, en los que autoridades estadunidenses daban cuenta de una supuesta confrontación entre las fuerzas de seguridad en México, entre otras cosas. La publicación de dichos cables, a principios de diciembre pasado, incluso propició una llamada telefónica de Obama al presidente Felipe Calderón.

Sin embargo, de acuerdo con fuentes del Senado mexicano, la visita de Clinton también podría ser un madruguete a la intención del líder senatorial estadunidense, el demócrata Harry Reid, de venir a México y visitar algunas zonas calientes como Ciudad Juárez. Para ello, la oficina de Reid ya había hecho contacto con el Senado mexicano, según informó a este reportero un importante legislador del PRI.

En todo caso, la ventana de oportunidad para acelerar la cooperación México-Estados Unidos en materia de lucha contra el crimen organizado podría durar poco. El presidente Obama ya dio visos de que pronto estará concentrado en su reelección y ya sabemos que en las campañas electorales estadunidenses el nativismo suele llevar la batuta.

Hay “sexismo benevolente”

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

Un equipo de la Universidad de Chicago llega a conclusiones que sorprenden sólo en ciertos niveles intelectuales: Hay mayor posibilidad de que sean hombres y no mujeres quienes busquen trabajos en los que competir con colegas afecte los salarios. “Eso puede ayudar a explicar la persistente diferencia de pago entre hombres y mujeres”.

El estudio cubrió la mayor parte de las mayores áreas metropolitanas de Estados Unidos y reveló que “las mujeres están menos interesadas en trabajos en los que competir entre colegas determine los salarios”. Pero en ciudades donde los salarios son generalmente bajos, “las mujeres tienden a desear trabajos en los que la competencia determine la paga”, mostró el estudio.

El estudio se publicó en el National Bureau of Economic Research con el título “Do Competitive Work Places Deter Female Workers?” Señala el autor principal, John List: “Sabemos que mujeres que realizan el mismo tipo de trabajo que hombres con frecuencia no reciben el mismo pago”. Luego plantea dos explicaciones para esas diferencias: “Hay quienes ven que la causa es discriminación. Otras personas han sugerido que a los hombres los atrae más que a las mujeres el hecho de competir, y eso cuenta en las diferencias.

Los investigadores diseñaron un experimento para analizar estas variables: publicaron anuncios de empleos en dos variantes, en ambos solicitaban el trabajo más común en Estados Unidos: asistente de administración. Uno lo redactaron neutral en cuanto al sexo, donde la tarea consistía en preparar reportes sobre noticias y otros trabajos típicos de oficina. El segundo anuncio era similar, excepto en que el trabajo consistía en preparar noticias deportivas.

Los anuncios se colocaron en agencias de empleos de las 16 ciudades mayores. A quienes respondieron, el equipo dio información adicional acerca de la forma de pago. A algunos solicitantes se les dijo que el pago era de $15 dólares la hora. A otros que tendrían un salario base de $13.50 y un bono de $3 que dependía del desempeño comparado con el de otros trabajadores.

A otros solicitantes se les ofreció un salario base de $12 dólares la hora y un bono de $6 si la persona superaba a los demás trabajadores. A un último grupo se le informó que el pago dependía de la productividad de los empleados al trabajar en equipo.

De quienes respondieron, quedaron 2 mil 702 solicitantes una vez que conocieron las formas de pago: mil 566 mujeres y mil 136 hombres. “Cuando el salario dependía más de competir en forma individual, fue 94 por ciento más probable que los solicitantes fueran hombres.” Las mujeres se desanimaron más con trabajos en los que el factor determinante para el pago fuera competir. Pero se observó variación según salarios. Por ejemplo, en San Francisco, Washington y Boston, donde los empleos de asistente son de unos 13 dólares, cercanos al pago base ofrecido, las mujeres se inclinaron menos a solicitar trabajos con forma de pago basada en competir. En ciudades de salarios inferiores, como Houston, donde los salarios locales andan por los $10, las mujeres se mostraron ligeramente más interesadas que los hombres en solicitar trabajos pagados bajo la forma de competir.

Contacto: William Harms, w-harms@uchicago.edu University of Chicago.

Es dañino el sexismo benevolente

Se llama sexismo benevolente a la actitud que hace de las minorías raciales, sexuales o de las mujeres motivo de políticas diferenciadas: ley especial para matrimonio entre personas del mismo sexo, en vez de matrimonio que rija para todos; curules reservadas para legisladoras; política de atracción de duranguenses, tlaxcaltecas, veracruzanos o mujeres con poca o ninguna representación en revistas, diarios o conjuntos de rock. Contratación de personas para remachar o soldar estructuras de edificios, puentes y estadios guardando siempre el 52 por ciento a las mujeres. Y si no llegan a pedir esos puestos a 50 metros de altura sobre vigas de 20 centímetros (demostración del dominio macho), promoción activa para que tomen esos lugares pre-asignados allá arriba.

Una investigación de la Universidad de Granada, España, previene contra los efectos negativos del “sexismo benevolente”, que definen como el hecho de “asumir que los hombres deben cuidar a las mujeres y sacrificarse por ellas”.

Mercedes Durán Segura, autora principal del estudio, señala el impacto negativo del sexismo benevolente porque esa actitud “protectora y afectuosa, no es inocente” ya que surge de considerar a las mujeres inferiores a los hombres, y por ende necesitadas de protección y cuidado masculino. El equipo realizó seis estudios experimentales en los que participaron más de 700 estudiantes de entre 18 y 24 años. Uno de esos estudios se realizó en colaboración con la Universidad de Kent (Reino Unido).

Hum… qué tal…

“Los resultados fueron publicados en un número especial del más importante journal en ese campo: Sex Roles.”

Contacto por e-mail: mmduran@ugr.es

La Revolución como escenario: OLGA, (Planeta, 2010).

Mi página web: www.luisgonzalezdealba.com

¿Y nuestros ricos?

Jean Meyer
Profesor investigador del CIDE
jean.meyer@cide.edu
El Universal

¿Qué hacen con su dinero nuestros ricos? Impulsan la destrucción de nuestra hermosa y rica naturaleza. Me dirán que el país tiene problemas más importantes. Sí y no. Saldremos del presente capítulo de matonería mexicana, mientras que el desastre ecológico acaba definitivamente con un capital que nos sustenta y que debemos transmitir a las generaciones futuras.

En año nuevo descubrí “el paraíso” de la isla de Holbox, en el Noreste de la península de Yucatán, pequeño paraíso terriblemente amenazado por su éxito mismo. Los amigos que lo conocieron hace años son muy tristes frente al “desarrollo” turístico y a lo que viene en el horizonte. Se puede aún decir que es “una oportunidad de oro para construir un proyecto de desarrollo turístico distinto a la atroz degradación de nuestras costas y otros enclaves”. Cito a Ricardo Cayuela en su demoledor diagnóstico intitulado “Bienvenidos a la Riviera Maya” (Letras Libres, diciembre 2010, p. 112). Él pregunta: “¿Qué hemos hecho de la Riviera Maya? El horror, el hastío, el asco”.

Holbox podría salvarse si nuestros ricos decidiesen invertir de otra manera. La isla es el mayor santuario del tiburón ballena de todo el Caribe, sitio de anidación de las tortugas marinas, hábitat de cocodrilos, sitio de alimentación de la segunda colonia más importante de flamencos; grandes grupos de delfines visitan su laguna durante las épocas de apareamiento, lo cual hace que, con la Laguna de Términos, sea la única área protegida en el Sureste del país que cuenta con delfines. Por cierto, hace unos días murió un delfín atrapado en las redes de la laguna, porque ciertos pescadores infringen la prohibición de pescar con redes. Aunque es Área Natural Protegida desde 1994, increíblemente aún no cuenta con el instrumento rector de planeación y regulación, el Programa de Manejo, debido a fuertes intereses contrarios.

Las aguas de Holbox tienen una elevada riqueza en mariscos y peces gracias a sus lagunas costeras, manglares y pastos marinos. Por lo mismo, la pesca representa la actividad económica con los mayores rendimientos para las comunidades de Holbox y Chiquila. Sin embargo, se impone un cambio en los métodos de pesca para mantener la producción conservando los recursos, como parte de una estrategia integral de manejo de los recursos naturales. Teóricamente, todo esto podría lograrse, puesto que desde 1994, la zona tiene la categoría de Área Natural Protegida en la categoría de protección de Flora y Fauna. (Agradezco al biólogo Andrés Lira Jr., quien me proporcionó lo publicado en el sitio de la Conabio y su revista Biodiversitas). Un paraíso, pues.

Sabemos cómo la serpiente astuta acabó con el jardín del Edén. La serpiente llegó a Holbox antes que el huracán Wilma arruinara a sus habitantes, los cuales escucharon entonces la voz seductora: “Véndeme tu parcela y ya verás, nos irá de maravilla a los dos”. Las islas son muy vulnerables a grandes transformaciones y resulta que nuestros capitalistas, en lugar de gastar su dinero en la conservación y desarrollo ambientalmente amigable del área, tienen la devastadora idea de repetir el desastre de la Riviera Maya.

Encontré en internet un Plan Visión de la Isla de Holbox de EDSA Compañía Internacional que enumera la creación de “resorts” de Ecoturismo, hoteles condominiales, cinco complejos residenciales con calles y avenidas (¿9 mil habitaciones?), una marina, club de playa, golf y áreas comerciales. Ya hicieron una gran promoción fuera de México para la parte de la isla que compraron y que se llama la Ensenada: 25 kilómetros lineales, o sea 40 kilómetros de costa de manglares y humedales, con playas vírgenes. Vírgenes que dejarán de serlo si logran realizar sus proyectos. Parece que hay otras dos propuestas en el mismo sentido. Como no hay agua ni población para atender a tanto turismo, existe otro proyecto enfrente de la isla, en la zona de Chiquila y el Ángel, el de Ciudad Conil: ya están comprando gran cantidad de hectáreas a los ejidatarios. En cuanto a este último proyecto, no confirmado, no he encontrado documentos, porque todo se maneja con suma discreción. Hace un año, en Milenio, Jeannette Acosta publicó unas entrevistas que hizo a los empresarios y sus abogados.

Hay abogados en medio porque (Unomásuno Quintana Roo del 24 de octubre 2010) hay “despojo en Holbox” y los ejidatarios se han quejado del contrato “irrevocable” de Fideicomiso para la Promoción y Desarrollo Sustentable de Holbox. Por lo pronto, un amparo ha parado los grandes proyectos del falsamente llamado Ecoturismo, pero el futuro se ve muy negro. ¡Lástima que nuestros ricos no sigan el ejemplo de los magnates estadounidenses que tuvieron un papel decisivo en la fundación y conservación de los grandes parques nacionales de EU!