enero 07, 2011

Gira de la ¿“lealtad”?

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

La presión de AMLO sobre Alejandro Encinas se tradujo en que la alianza con el PAN era algo “posible”.

Lo decíamos desde ayer en este mismo espacio, pero lo repito: la del martes fue una clase de destreza política pocas veces vista, a últimas fechas, por lo pronto. Ayer que escribíamos sobre la nominación de Alejandro Encinas a la candidatura del Estado de México, al que destapó Marcelo Ebrard, comenzamos las suspicacias para imaginar los posibles escenarios.

La distancia que con elegante precisión se veía a bote pronto entre el movimiento de AMLO y Marcelo, más que dividir esa ala de la “izquierda”, terminó uniéndolos.

Pero mucho miedo le habrá dado a Andrés Manuel López Obrador la jugada digna de campeonato de ajedrez realizada por Marcelo. Tanto que se apresuró a intentar hacerle “manita de puerco” a Alejandro Encinas ayer mismo: juntos, en un acto de precampaña en el Edomex, prácticamete lo obligó a firmar un documento en el que, entre otras cosas, debía comprometerse a no contender en alianza con el Partido Acción Nacional.

La presión de AMLO sobre Encinas se tradujo en que éste, si bien anteayer abría la puerta al decir que, para contender contra el PRI de Peña Nieto, la alianza con el PAN era algo “posible”, ayer ya declaraba que, cuando mucho, es capaz de someterse a un plebiscito para elegir al candidato de toda la izquierda, porque también el PT y Convergencia se han unido a la candidatura de Encinas.

Y es que ayer todo se colocó mejor: después de la escena Ebrard-Encinas del martes, lo que seguía, lo que esperábamos, era la reacción de AMLO, misma que llegó ayer por la tarde. ¡Oh, sorpresa!, Alejandro recibió el apoyo de la morenita de México, que no la Virgen de Guadalupe, sino del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) como lo llama el Peje, y que engloba al PT y Convergencia.

Más aún: el Peje se atrevió a ir todavía más lejos en su acto de autoritarismo y, sin ningún rubor, denominó al de ayer el primer acto de “la gira de la lealtad”.

Qué manera de AMLO de intentar someter a su capricho y voluntad a los políticos que están cercanos a ellos, sin ningún respeto a la dignidad y a la autonomía política. ¿Tratar a Encinas como trató a Juanito? Intolerable.

Además, en el mismo evento se anunció el apoyo de este grupo para que sea Encinas el candidato, a cambio, por supuesto, de que adopte algunas propuestas, ya dichas tradicionalmente por los pejistas: apoyo a adultos mayores, discapacitados, madres solteras, medicamentos y desayunos gratuitos a estudiantes de preescolar y primaria, etcétera.

Prácticamente, Encinas cuenta con el apoyo de todos los sectores de la izquierda y, segura y torpemente, eso hace declarar a todo el PRD que solos pueden contra la maquinaria priista, aunque sepan ellos y sepamos todos que no es cierto. Hace falta más que un PRD-PT-Convergencia para sacar al PRI del Palacio de Gobierno en Toluca. Y Encinas lo sabe…

Aunque mediáticamente este rollo ha emocionado por la forma en que se colocan las piezas, sí, en el Estado de México, pero sobre todo con miras a 2012, ese as de Ebrard pone en perspectiva lo que puede llegar una vez que empiecen, oficialmente, las precampañas presidenciales.

De alguna forma habrá de darse la ruptura definitiva entre él y el Peje...

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