enero 23, 2011

Hay “sexismo benevolente”

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

Un equipo de la Universidad de Chicago llega a conclusiones que sorprenden sólo en ciertos niveles intelectuales: Hay mayor posibilidad de que sean hombres y no mujeres quienes busquen trabajos en los que competir con colegas afecte los salarios. “Eso puede ayudar a explicar la persistente diferencia de pago entre hombres y mujeres”.

El estudio cubrió la mayor parte de las mayores áreas metropolitanas de Estados Unidos y reveló que “las mujeres están menos interesadas en trabajos en los que competir entre colegas determine los salarios”. Pero en ciudades donde los salarios son generalmente bajos, “las mujeres tienden a desear trabajos en los que la competencia determine la paga”, mostró el estudio.

El estudio se publicó en el National Bureau of Economic Research con el título “Do Competitive Work Places Deter Female Workers?” Señala el autor principal, John List: “Sabemos que mujeres que realizan el mismo tipo de trabajo que hombres con frecuencia no reciben el mismo pago”. Luego plantea dos explicaciones para esas diferencias: “Hay quienes ven que la causa es discriminación. Otras personas han sugerido que a los hombres los atrae más que a las mujeres el hecho de competir, y eso cuenta en las diferencias.

Los investigadores diseñaron un experimento para analizar estas variables: publicaron anuncios de empleos en dos variantes, en ambos solicitaban el trabajo más común en Estados Unidos: asistente de administración. Uno lo redactaron neutral en cuanto al sexo, donde la tarea consistía en preparar reportes sobre noticias y otros trabajos típicos de oficina. El segundo anuncio era similar, excepto en que el trabajo consistía en preparar noticias deportivas.

Los anuncios se colocaron en agencias de empleos de las 16 ciudades mayores. A quienes respondieron, el equipo dio información adicional acerca de la forma de pago. A algunos solicitantes se les dijo que el pago era de $15 dólares la hora. A otros que tendrían un salario base de $13.50 y un bono de $3 que dependía del desempeño comparado con el de otros trabajadores.

A otros solicitantes se les ofreció un salario base de $12 dólares la hora y un bono de $6 si la persona superaba a los demás trabajadores. A un último grupo se le informó que el pago dependía de la productividad de los empleados al trabajar en equipo.

De quienes respondieron, quedaron 2 mil 702 solicitantes una vez que conocieron las formas de pago: mil 566 mujeres y mil 136 hombres. “Cuando el salario dependía más de competir en forma individual, fue 94 por ciento más probable que los solicitantes fueran hombres.” Las mujeres se desanimaron más con trabajos en los que el factor determinante para el pago fuera competir. Pero se observó variación según salarios. Por ejemplo, en San Francisco, Washington y Boston, donde los empleos de asistente son de unos 13 dólares, cercanos al pago base ofrecido, las mujeres se inclinaron menos a solicitar trabajos con forma de pago basada en competir. En ciudades de salarios inferiores, como Houston, donde los salarios locales andan por los $10, las mujeres se mostraron ligeramente más interesadas que los hombres en solicitar trabajos pagados bajo la forma de competir.

Contacto: William Harms, w-harms@uchicago.edu University of Chicago.

Es dañino el sexismo benevolente

Se llama sexismo benevolente a la actitud que hace de las minorías raciales, sexuales o de las mujeres motivo de políticas diferenciadas: ley especial para matrimonio entre personas del mismo sexo, en vez de matrimonio que rija para todos; curules reservadas para legisladoras; política de atracción de duranguenses, tlaxcaltecas, veracruzanos o mujeres con poca o ninguna representación en revistas, diarios o conjuntos de rock. Contratación de personas para remachar o soldar estructuras de edificios, puentes y estadios guardando siempre el 52 por ciento a las mujeres. Y si no llegan a pedir esos puestos a 50 metros de altura sobre vigas de 20 centímetros (demostración del dominio macho), promoción activa para que tomen esos lugares pre-asignados allá arriba.

Una investigación de la Universidad de Granada, España, previene contra los efectos negativos del “sexismo benevolente”, que definen como el hecho de “asumir que los hombres deben cuidar a las mujeres y sacrificarse por ellas”.

Mercedes Durán Segura, autora principal del estudio, señala el impacto negativo del sexismo benevolente porque esa actitud “protectora y afectuosa, no es inocente” ya que surge de considerar a las mujeres inferiores a los hombres, y por ende necesitadas de protección y cuidado masculino. El equipo realizó seis estudios experimentales en los que participaron más de 700 estudiantes de entre 18 y 24 años. Uno de esos estudios se realizó en colaboración con la Universidad de Kent (Reino Unido).

Hum… qué tal…

“Los resultados fueron publicados en un número especial del más importante journal en ese campo: Sex Roles.”

Contacto por e-mail: mmduran@ugr.es

La Revolución como escenario: OLGA, (Planeta, 2010).

Mi página web: www.luisgonzalezdealba.com

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