febrero 11, 2011

En la cancha de los Vargas

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Los hay que viven en la agonía del éxito inesperado. Florestán

El despido de Carmen Aristegui de MVS, el viernes pasado, y el silencio de sus protagonistas, la familia Vargas, la Presidencia de la República y ella misma, abrió un agujero negro de rumores y descalificaciones, imputaciones y mentiras que llevará tiempo superar.

El viernes 4, los directivos de MVS escucharon una pregunta: la posición de Aristegui, ¿es de ella o de la empresa?, a lo que le respondieron que era exclusivamente de la periodista.

Lo siguiente que se supo fue que Carmen había sido despedida por la familia Vargas por romper el código de ética que ella misma elaboró y presentó a la firma de su contrato.

Y así pasó todo el viernes, el sábado, el domingo, el lunes, el martes, con un vacío informativo en el que, a falta de argumentos, se llenó de insultos.

Pero nadie hablaba.

Llegó el miércoles por la mañana cuando Carmen leyó una declaración acusando a la Presidencia de la República de haber presionado a la familia Vargas para que la despidiera; que le exigieron la lectura de una carta disculpa, lo que rechazó, negando haber roto el citado código de ética y dedicando un amplio espacio a las concesiones de MVS que, exigió al gobierno le entregaran ya, y abriéndose la puerta para su regreso, el mismo lunes, si publicaban un comunicado rectificando al anterior sobre sus presuntas faltas a la ética.

Por la tarde, la Presidencia de la República emitió un comunicado negando haber intervenido en la salida y por la noche Roberto Gil salió a declarar que Calderón gozaba de cabal salud.

El punto es que Carmen dejó la pelota en la cancha de los Vargas, quienes tendrán que aclarar si violó o no el código de ética, lo que ellos denunciaron y ella rechazó; si éste existe, como afirman, y lo firmó o no, lo que ella rechaza; si la Presidencia de la República exigió su salida de MVS, lo que ella denuncia y en Los Pinos niegan, y si la familia cambió su cabeza, como denunció Aristegui, por las concesiones.

Todo esto sólo lo pueden aclarar los Vargas. Por eso digo que la pelota está en su cancha.

Es su turno.

Retales

1. HUMO BLANCO. Al aprobar en el Senado a Jorge Pardo Rebolledo como el ministro 11 de la Corte, hay que recordar que el presidente Calderón lo propuso en 2009 para ocupar el lugar de Genaro Góngora y fue bateado;

2. TELÓN. Primer acto: sale Santiago Creel y declara estar listo para ser presidente. Segundo acto: sale Gustavo Madero con una chistera y dice que tiene 10 precandidatos. Tercer acto: sale Creel y le dice quemamucho el sol. ¿Cómo se llamó? Asuntos de familia; y

3. LA CUOTA. La suplente de Gerardo Fernández Noroña, María Alma Velázquez, le exigió 50 por ciento de sus dietas que había ofrecido para obras en Iztapalapa, lo que no ha dado. Dijo que es diputado, no pendejo;

Nos vemos mañana, pero en privado.

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