febrero 28, 2011

Sorpresas

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

Ninguno de los grandes visionarios, como Verne, H. G. Wells, Clarke, Bradbury, previó la computadora personal y la red de conexión planetaria que es la Internet o las redes FaceBook y Twitter. Tampoco se vio venir la revuelta del mundo árabe. Los países musulmanes no han construido el laicismo que surgió en Occidente con la Revolución Francesa y en México se retrasó hasta el presidente Juárez.

Ya lo dijo Cristo: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Aún nadie sabe si la revuelta popular que vive el Magreb (África del norte) sea para tener gobiernos laicos y mujeres en la calle sin acompañante masculino y de la familia. La sombra del cambio en Irán levanta fundados temores: cambiaron al Sha por el ayatolá Jomeini. Turquía es el único ejemplo de Estado laico y población musulmana. Pero lean Nieve, de Orhan Pamuk para una idea de la dificultad cuando son las propias mujeres las que exigen su derecho a llevar velo.

Los hermanos Castran, dictadores de Cuba que superan los años en el poder absoluto de las dictaduras en Egipto, Túnez y Libia, han tenido la visión más eficaz para consolidar una dictadura: cuando Daniel Ortega, en su primer mandato, llamó a elecciones en Nicaragua, recibió la observación de Fidel: es un error, le dijo. Y acertó: Ortega perdió las elecciones. Por resquicios tecnológicos de la globalización cayó la inmensa URSS.

Sabiamente, los Castro ven que la tecnología derivada de la ciencia no es compatible con el despotismo. De ahí que con aguda visión prohíban antenas que puedan captar señales del oprimido mundo exterior, la tv por cable o por satélite. Las revoluciones del mundo islámico, que al mes ya han derribado dictaduras y tambalean otras, son producto del hartazgo, sí, pero conducido a través de Internet y teléfono móvil con sus fotos al instante, mensajes y multiplicación geométrica de las convocatorias. Las redes sociales han llamado a las concentraciones con una eficacia que jamás hubo en la historia de los pueblos. Muchos estamos en edad de recordar cuando la única forma de protesta era pagar un cuarto de plana en un diario para que “los abajo firmantes” hicieran público su descontento. El volanteo callejero para anunciar mítines es ahora la edad de piedra de la comunicación.

El siempre lastimoso trapecista Muñoz Ledo llama a derribar un “dictador” elegido en México por voto popular contado y recontado por los ciudadanos y a quien todo mundo insulta a placer sin ir a terminar en horrendas mazmorras. Lleva cuatro años prediciendo el final y ya mero acierta: en sólo dos años más su profecía se cumplirá y Calderón entregará la Presidencia.

Por supuesto, no lo sucederá un presidente al gusto del chapulín. Muchos mexicanos ya no vemos diferencias entre los partidos, y menos con las coaliciones de “enemigos irreconciliables”. Quiero suponer (wishful thinking?) que votaremos por proyectos. Y uno está claro: fue expuesto en el programa de Leo Zuckerman, acompañado de Héctor Aguilar Camín y Jorge Castañeda:

Una reforma fiscal que incluye, entre otros puntos:

1. Reducir el IVA de 16% a 12% y generalizarlo, dejando una pequeña canasta básica exenta.

2. Disminuir la tasa del Impuesto Sobre la Renta de 28% a 25%.

3. Simplificar la contribución para las personas físicas y morales con ingresos anuales menores a 20 millones de pesos para que paguen 5% de sus ingresos totales al fisco.

4. Un nuevo impuesto a las ventas finales que podrían cobrar los estados y el DF con una tasa máxima hasta de tres por ciento.

Lo presentó el senador Manlio Fabio Beltrones… del PRI. Por lo que a mí respecta: ¿dónde firmo?

Y en cuanto al Poder Judicial, que a todos nos da vergüenza, completar la reforma que a Zedillo le dejaron trunca cuando perdió la mayoría legislativa y los niños berrinchudos se dedicaron a meterse zancadilla.

Para oprobio intergaláctico de la justicia mexicana, recordemos tres casos:

El PRI. Entre las acusaciones contra Raúl Salinas estuvieron las visiones de una bruja que lo vio matar con un bat de beisbol a un diputado y enterrarlo en su jardín.

El PRD. Sobre la edecán Paola Durante cayó toda la saña del PRD y su procurador Samuel del Villar porque un criminal preso dijo, a cambio de rebaja en la condena, haberla visto entrar a la cárcel y oído planear el asesinato de Paco Stanley. Sólo un gran ombudsman como Luis de la Barreda pudo liberarla.

El PAN. El affaire Cassez hace agua por el montaje para darle emoción en tv.

Ni cómo defenderlos.

Ideología mata amor: El sol de la tarde (Quimera, 2010).

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