abril 05, 2011

Supuesta revelación de WikiLeaks

Leo Zuckermann (@leozuckermann)
Juegos de Poder
Excélsior

Yo no tengo duda de que panistas y priistas hicieron todo lo posible por ganarle a AMLO en 2006. ¿Qué esperaban?

WikiLeaks le dio a La Jornada los cables que envió la embajada de Estados Unidos en México al Departamento de Estado en Washington. Ayer revelaron uno más. Así lo anunciaron en sus ocho columnas: “Fueron con todo AN y PRI contra AMLO”. Arriba de la cabeza advertían en mayúsculas: WIKILEAKS EN LA JORNADA. La noticia me llamó la atención. Prometía una filtración de WikiLeaks sobre la elección presidencial de 2006. Me dio curiosidad enterarme de qué hicieron los panistas y los priistas para ganarle al candidato de la izquierda según los estadunidenses. Debajo de la noticia aparecían dos cintillos más que todavía hacían más apetitosa la nota principal de La Jornada: “Sabiéndose derrotado, Madrazo aceptó el pacto en 2006, detalló Espino” y “Calderón impuso acuerdo con Gordillo, pese al rechazo de su partido”.

Procedí a leer la nota para darme cuenta de que se trataba de un ardid periodístico. La supuesta filtración no revelaba nada nuevo. Además, la parte referente a Gordillo no venía de un cable filtrado por WikiLeaks sino de un libro publicado en 2008.

La fuente del cable, fechado el 4 de mayo de 2006, fue el entonces presidente del PAN quien acudió a platicar a la embajada estadunidense. Manuel Espino les dijo que había hablado “con Roberto Madrazo, candidato del PRI, y los dos acordaron enfocar sus respectivas energías para erosionar el apoyo a Andrés Manuel López Obrador”. Pues claro: si AMLO iba arriba en las encuestas. Tanto a panistas como a priistas les convenía bajarlo de esa posición. Y lo lograron con campañas negativas eficaces. El error del tabasqueño fue no contestarlas.

Espino también les dijo a los funcionarios estadunidenses “que él está fuertemente confiado en que el PAN tiene acuerdos sólidos con los gobernadores rebeldes del PRI que están ayudando a la campaña de Calderón secreta pero activamente, mientras de dientes para afuera apoyan a Madrazo”. Otra vez, nada nuevo. Desde antes de la elección se sabía que había gobernadores priistas que no querían que llegara su candidato a Los Pinos. Desconfiaban de él. Y los panistas, sabiendo esto, pues los jalaron a su campo. Así es la política. Así son las elecciones. Se trata de sumar, no de restar.

En cuanto al apoyo de Elba Esther Gordillo a la campaña de Calderón, Espino confiesa que no hubo acuerdo: “El precio de Gordillo era demasiado alto (en términos de posiciones en el Congreso y posiciones en el gabinete) y las encuestas mostraban que el Panal atraía menos del uno por ciento del voto”. El presidente del PAN admitió que “al equipo de campaña de Calderón no le gustó esa decisión” pero tuvieron que aceptar la del partido.

Y aquí viene lo mejor de la nota de La Jornada. El desenlace de la alianza de la presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación con el candidato Calderón ya no viene en ninguna revelación de un cable de WikiLeaks. Viene del libro Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo, escrito, nada menos y nada más, que por el autor de la nota de La Jornada, es decir, por Arturo Cano (en coautoría con Alberto Aguirre). La versión, por tanto, no tiene nada nuevo (como lo prometía uno de los cintillos que apareció en la primera plana del periódico), ya que el libro salió publicado en 2008. La historia tiene que ver con intrigas palaciegas operadas por Juan Camilo Mouriño, Miguel Ángel Jiménez y Fernando González con “un par de botellas de buen escocés”.

En suma, puro masajeo de información vieja.

Yo no tengo duda de que panistas y priistas hicieron todo lo posible por ganarle a AMLO en 2006. ¿Qué esperaban? ¿Qué les dieran las llaves de Los Pinos al candidato que entonces iba arriba en las encuestas? ¿Que no se comportaran como políticos que ambicionan el poder? ¿Acaso panistas y perredistas no van a tratar de hacer lo mismo con el candidato que ahora va arriba en las encuestas (Peña Nieto)? Y el PRI, ¿no va a contraatacar? Justo antes de mandar este artículo veo una nota en el sitio de internet de El Universal que anuncia: “PRI delinea estrategia para aplastar al PAN en 2012”. ¡Oh sorpresa!

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