junio 30, 2011

Un proyecto de ganar-ganar-ganar: Ejido Verde y Resinado


Transformaciones

José Woldenberg
Reforma

Hay, todos lo sabemos, de transformaciones a transformaciones.

1. En la carretera México-Cuernavaca Fulano de X maneja su Honda a 180 kilómetros por hora. Al salir de una curva cerrada se topa con un camión parado; intenta frenar, pero es muy tarde, el automóvil se estampa contra la parte trasera del camión. Fulano de X sale ileso, pero el Honda se hace chicharrón, su auto se ha transformado de manera radical: ahora es pura chatarra. Si antes su valor era de 180 mil pesos, ahora sólo vale 15 mil. Tenemos pues una transformación por accidente.

2. Usted introduce agua al refrigerador en un recipiente cuadriculado y abierto. Luego de varias horas el líquido se convierte en hielos. Puede también hacer lo contrario: sacar los hielos del refrigerador y esperar a ver cómo, lentamente, se convierten en agua. Estamos ante una transformación no sólo rutinaria, sino controlada. En las antípodas de las mutaciones por accidente. No hay sorpresa, el cambio que se produce es el esperado, el que usted ha planeado.

3. El mago mete a su sombrero de copa una paloma. Se escucha música para la ocasión. Da dos golpes con su varita mágica, voltea el sombrero y, ¡oh, sorpresa!, cae confeti. La paloma se ha transformado en papel picado de colores. O por lo menos así lo veíamos de niños. Ahora nos preguntamos, ¿dónde quedó el ave?, porque nos resulta difícil creer en la magia. Pero quedémonos con la noción infantil: también existen metamorfosis mágicas. Trucos baratos que sorprenden a los pequeños.

4. Antes a los viejos se les llamaba viejos. Ahora, lo políticamente correcto es decirles adultos mayores en plenitud. Alguien pensó que viejo resultaba peyorativo y deseó desterrar esa noción para no ofenderlos, y entonces para halagarlos inventó una nueva denominación. Estamos, me temo, ante una transformación nominalista, porque los viejos siguen siendo viejos, cargados de achaques, con sus condiciones físicas disminuidas, aunque los llamemos con dulzura "añosos maduros y experimentados".

Tenemos pues hasta aquí cuatro tipos de transformaciones.

El viernes pasado el Consejo Nacional de Convergencia decidió modificar su nombre. Si su Asamblea Nacional, que se realizará el 31 de julio y el 1o. de agosto, lo aprueba, ahora será Movimiento Ciudadano. Por 174 votos a favor y 2 en contra la iniciativa será presentada a su máximo órgano de gobierno (Reforma, 25 de junio, 2011). ¿A cuál de los tipos de transformación anteriores se parece? Piense, por favor, un rato.

1. No parece ser una mutación por accidente. La dirigencia del partido hizo la propuesta, los miembros del Consejo la aprobaron, imagino que antes platicaron entre ellos, es decir, de inesperada, azarosa, accidental, nada.

2. Parece más bien un cambio controlado. Como cuando usted mete agua al refrigerador para que se convierta en hielo. Una transformación sin sorpresa, planeada. Aunque se han manifestado algunas voces en contra, todo parece indicar que la aprobación es mayoritaria y así lo trazó y operó la dirección de Convergencia. 3. Tiene también un cierto ingrediente mágico. Diría un mago: "ahora ven Convergencia, ahora ven un Movimiento Ciudadano". Y el niño de 7 años quizá quede sorprendido, boquiabierto, por la mutación instantánea. Es difícil, sin embargo, que los mayores de ocho años se crean el truco. Aunque, me dice mi vecino, son muchos los adultos que tienen la edad mental de niños de primero de primaria.

4. Pero de lo que no hay duda es de que se trata de un típico cambio nominalista: como el de los viejos convertidos en adultos con atributos excelsos. Así, el Partido Convergencia pasará a ser un Movimiento Ciudadano sin dejar de ser lo que hasta ahora ha sido: un partido político. Da pena acudir a la llamada sabiduría popular para enunciar que "la mona aunque se vista de seda...". Pero en el cambio de ropaje, de nombre, hay un resorte que vale la pena subrayar: la sobrevaloración que hoy por hoy tiene entre nosotros la noción de "ciudadanos".

Los ciudadanos han pasado a ser la fuente de todas las virtudes, el manantial del que salen las aguas limpias, los nutrientes de la justicia y la honradez, el origen de la dignidad. Antes, para la izquierda, ese actor era encarnado por los trabajadores; para los populistas en todo el mundo el origen de todo lo bueno emanaba, por supuesto, del pueblo; y luego del temblor de 1985, entre nosotros se puso de moda la sociedad civil: océano inabarcable del que procedía la caridad, la compasión, la bondad infinita.

No es casual que en el nuevo nombre de Convergencia se omita la tendencia política, las causas que quiere impulsar o el ideario que le da vida. Basta con decir ciudadano para hacer alusión a una entidad (casi) sagrada, pura, diferenciada de la corrupción, la incompetencia, la cerrazón que supuestamente marca a los políticos.

Tenía que suceder: tendremos partidos convertidos, por la magia del lenguaje, en movimientos ciudadanos. Y ya llegarán los ciudadanos que queriendo hacer política se nieguen a reconocerse como políticos.

Orgía electoral en el Estado de México

Humberto Musacchio
Periodista y autor de Milenios de México
Excélsior

Peña Nieto no se puede dar el lujo de perder esta elección, pues una derrota lo descalificaría rumbo a Los Pinos.

A media semana de las elecciones en el Estado de México, resulta escandaloso el derroche del PRI, los órganos electorales son vistos como fieles servidores del gobernador, hay numerosas violaciones a la legislación electoral que no han merecido sanción y, a menos que ocurra un milagro, todo indica que el partido tricolor se declarará ganador con el 127% o más de los votos.

El señor Eruviel Ávila se ha dedicado a mostrar a sus paisanos que a la hora de gastar no tiene medida. Propaganda ostentosa, regalos caros, rifas y promesas de pago a los eventuales aliados, todo ha estado presente en esa inmoral feria del billete en que el PRI ha convertido el proceso electoral. El gastazo en movilizaciones, en regalitos, en cochupos y en cuanta cosa se ofrece evidencia que el señor Enrique Peña Nieto no se puede dar el lujo de perder esta elección, pues una derrota lo descalificaría para seguir su camino a la Presidencia de la República.

Por supuesto, PRD y PAN no han podido escapar a la tentación de cooptar a los electores con obsequios, por supuesto muchos menos e infinitamente más modestos que los distribuidos por el PRI. Pero en esta fiesta del derroche, quien se lleva por mucho el primer lugar es el PRI, cuyo gasto es varias veces superior al de sus opositores juntos. El tiradero de pesos se realiza a la vista de todo el mundo y los órganos electorales, en lugar de impedir el desaguisado, lo estimulan con su indolencia. Los integrantes del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) y del Tribunal respectivo parecen muy contentos con el cargo que tienen y los enormes ingresos que perciben. ¿Para qué ponerse quisquillosos y arriesgar su envidiable estatus?

En todo caso, los órganos electorales inician investigaciones condenadas a fracasar, como esa según la cual se fabrican banderas para el PRI en una escuela secundaria, lo que ya salieron a negar profesores, alumnos y los padres de éstos. En todo caso sería lo de menos, pero lo cierto es que no se pretende imponer sanciones, sino tender cortinas de humo para distraer a la opinión pública de los usos y abusos del PRI-gobierno, término que parecía olvidado y que hoy cobra nueva vigencia en el Estado de México.

Por si algo faltara, por todo el territorio mexiquense han aparecido unos anuncios enormes con la imagen de la Virgen de Guadalupe y la pregunta “¿Y Ella por quién votaría?”, lo que constituye una irreverencia para el pueblo católico y una violación de los ordenamientos electorales que prohíben expresamente mezclar la religión con la política. Firma esos anuncios el fantasmal membrete “votocatólico.com”, que en su página de internet se dedica a denostar al PRD por la legalización del aborto y el matrimonio homosexual que se permite en el DF.

El PAN, que coincide con esas baratijas ideológicas y se sabe sin posibilidades de éxito, no ha salido a deslindarse de esos anuncios, lo que permite pensar que está de acuerdo y que probablemente los mandó poner para garantizar el triunfo del PRI e impedir una eventual victoria del PRD. Ante este batidillo de trampas y creencias, el IEMM ha optado por el disimulo, en la idea, seguramente, de que no tiene caso hacer ruido si de cualquier manera el PRI será el ganador.

En fin, que viendo tanto abuso, uno se pregunta qué sentido tiene hacer elecciones cuando todo está decidido. Mejor hubieran nombrado gobernador a Eruviel y los ciudadanos se hubieran ahorrado una carretada de millones. Con el voto de Peña Nieto era suficiente.

Que cojan

Héctor Aguilar Camín (@aguilarcamin)
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Comparto el argumento de la disciplina pero no la sanción draconiana, ni mucho menos el escándalo moral porque los jugadores de la selección mexicana invitaron a unas damas a sus cuartos de hotel en Quito.

Naturalmente que infringieron el reglamento de las concentraciones pero no faltaron al propósito mayor de ellas, que es jugar bien y ganar. De hecho, las muchachas estuvieron en sus cuartos dos noches. Una de ellas, la anterior al partido. Se fueron del hotel a las diez de la mañana.

Los seleccionados se levantaron ese día, al parecer muy mejorados deportivamente por sus excesos, pues por la noche ganaron a Ecuador 1-0.

Fue su primer buen juego y su primera victoria en una gira donde no habían hecho sino perder y empatar. Uno de los agasajados por las damas, Marco Fabián, metió un golazo. ¡Benditas damas!

Recuerdo a este propósito la revelación de Joe Namat, legendario quarterback de los Jets de Nueva York, en el sentido de que había pasado la noche anterior al Super Bowl en compañía de dos mujeres. “Me relajaron”, dijo, creo que a la revista Playboy, y en la tarde jugó el partido de su vida.

Uno entiende que hay que exigir disciplina y sancionar la indisciplina. Lo que no se entiende es la pena draconiana de seis meses de suspensión a ocho jugadores cuya ausencia destruye lo que de por sí era un equipo endeble, en trabajosa construcción.

Todo el que anda en el medio del futbol sabe que lo de Quito se trata de una infracción de rutina que se castiga rutinariamente. La sanción draconiana tiene más que ver con las pretensiones de impecabilidad de los directivos que con la gravedad del hecho. Vieron venir el escándalo en los medios y le echaron unos cuerpos a Huitzilopochtli. Nada menos que a los jugadores.

Se desató luego la moralina de baja denominación según la cual los seleccionados están obligados a dar el ejemplo, a portar con dignidad la camiseta de México, inspirar a la niñez y a la juventud, etcétera.

¿Qué es lo que quieren decir con esto? ¿Que los seleccionados no deben coger o que deben hacerlo sin que nadie se dé cuenta?

El que esté libre de mujeres durante las giras futbolísticas, que tire la primera piedra. Medios y directivos incluidos.

Acaso contra los más altos intereses educativos de la juventud mexicana, aunque acaso en mejor servicio de ellos, yo voto porque los jugadores follen, templen o cojan cuanto quieran, y sean felices y jueguen bien y triunfen en la cancha y en la cama.

junio 29, 2011

Un complejo panorama electoral

Lorenzo Córdova Vianello (@lorenzocordovav)
Investigador y profesor de la UNAM
El Universal

Decir que el proceso electoral de 2012 va a ser complicado es una obviedad. Toda elección conlleva un momento de complejidad particular en la vida política de un país, pero cuando además están en juego —como ocurrirá el 1 de julio del año próximo— todos los cargos de elección popular federales y elecciones concurrentes en más de una decena de entidades federativas, la apuesta es muy alta y la tensión y la confrontación inevitablemente tienden a multiplicarse.

Pero además de la cantidad de cargos que estarán en disputa (en primer lugar, por supuesto, la Presidencia de la República), las elecciones de 2012 se realizarán en un contexto político, social, económico y de seguridad sumamente complicado y hasta adverso.

En el plano político encontramos, por un lado, a actores poco responsables con una muy precaria propensión a respetar las reglas de la competencia —mismas que, por cierto, ellos mismos establecieron— y que a menudo actúan transgrediendo sin mayor empacho las normas, a veces de manera velada y simulada, otras de forma franca y descarada. Ello ocurre, muchas veces, con la inconcebible condescendencia, cuando no incluso anuencia, de las autoridades electorales encargadas de vigilar el cumplimiento de la Constitución y la ley, lo que lejos de rebajar la comisión de actos ilícitos, los tolera y estimula.

La irresponsabilidad que caracteriza a los actores políticos los ha llevado, además, a poner en riesgo la realización misma de la elección, al faltar al mandato constitucional de integrar oportuna y debidamente al Consejo General del IFE. Luego de casi ocho meses, hoy siguen prevaleciendo los mezquinos intereses de parte y todavía se ve lejos el consenso en torno a los nombres de los tres consejeros faltantes, lo que ya está teniendo delicadas consecuencias en el funcionamiento del Instituto, por no hablar de la consecuente erosión en su credibilidad.

Eso por no hablar de la falta de completar el marco legal que debió acompañar las normas constitucionales introducidas hace casi cuatro años. La falta de una ley que regule el derecho de réplica, de una ley reglamentaria de las prohibiciones contenidas en el Artículo 134 (relativas a la publicidad gubernamental y a su uso personalizado), así como a las leyes de responsabilidades de los servidores públicos y a las normas reguladoras de la radio y la televisión, provocan una serie de lagunas y omisiones legislativas que complican particularmente el panorama, así como la actuación de los órganos electorales.

Por otra parte, tenemos a unas autoridades electorales debilitadas que no logran remontar la crisis de confianza que vienen arrastrando desde hace unos años. La formación de grupos en su interior, las acusaciones de parcialidad y la incapacidad para constituirse como garantes incuestionables de los principios y postulados constitucionales son sólo algunos de los problemas que enfrentan y que difícilmente podrán revertirse antes de los próximos comicios.

Por si lo anterior fuera poco, hay otros actores, de quienes depende en buena medida un adecuado desarrollo del proceso electoral, que han venido demostrando una marcada vocación autoritaria y antiinstitucional: los grandes consorcios mediáticos. Los concesionarios de la radio y la televisión siguen sin poder digerir la reforma de 2007 y la afectación que le supuso a sus intereses. La renuencia a aceptar las nuevas reglas los ha llevado a repudiar todo intento del IFE para aplicarlas y a emprender intensas campañas mediáticas (como la reciente acometida de la CIRT contra el IFE, a propósito del intento de cambios a varios de sus reglamentos, a la que apenas ayer se sumó la Coparmex). Increíblemente, no les importan las consecuencias que para la estabilidad y la buena llegada a puerto del proceso electoral significan los obuses que hoy dirigen contra el IFE.

Lo anterior se conjuga peligrosamente con una situación económica que, más allá de las cifras macroeconómicas actuales, en cualquier momento puede resentir los efectos de la desaceleración que casi todos vaticinan para la economía de EU, a la cual la nuestra está inevitablemente anclada, por no hablar de la crisis de seguridad que puede poner en riesgo incluso la instalación de un considerable número de casillas durante la jornada electoral del año venidero.

Ojalá que la responsabilidad prive al final del día y lo que hoy son ominosas y preocupantes realidades terminen por ser falsas alarmas en el futuro. No nos olvidemos que la democracia supone una apuesta colectiva en donde todos jugamos un papel relevante.

Puras promesas

Sergio Sarmiento
Jaque Mate
Reforma

"Por cada promesa hay un precio que pagar". Jim Rohn

Es una feria de promesas. Nadie toma nota del costo al erario. El propósito de la campaña no es ofrecer un buen programa de gobierno sino simplemente comprar votos. En esto las cosas no han cambiado en milenios. Las campañas de Julio César y otros políticos a cargos públicos de la Roma antigua eran muy similares a lo que hoy vemos en el Estado de México.

Los candidatos prometen eliminar la tenencia vehicular, subsidiar el transporte público, dar becas a los jóvenes, otorgar apoyos a personas de la tercera edad y madres solteras. ¿Cuánto cuestan estas promesas? Nadie se molesta en contabilizarlo. Las elecciones se ganan haciendo promesas, ofreciendo regalos a los electores. Nadie quiere saber las consecuencias de aplicar estas promesas.

Si un país pudiera prosperar a base de subsidios y regalos electorales, México sería desde hace mucho tiempo la nación más rica del mundo. Pero no es así. Países como Grecia, en que los gobiernos han acostumbrado a los ciudadanos a recibir regalos, hoy se dan cuenta de que su aparente prosperidad se desmorona. Los países que están creciendo, como China y Corea del sur, son los que generan una mayor cultura de inversión y de trabajo.

La campaña política del Estado de México nos demuestra uno de los peores aspectos de la democracia. Las características que hacen de una persona un buen candidato no son las mismas que la convierten en un buen gobernante. Los grupos políticos que controlan el voto de mucha gente exigen tratos especiales a cambio de sufragios. No hay incentivos para que en campaña se ofrezcan programas que realmente lleven a la construcción de una economía más próspera. Los votantes no quieren escuchar que la riqueza se obtiene con trabajo, sacrificios y ahorro. En cambio aplauden las ofertas de subsidios, becas, apoyos sociales, tratos especiales, bicicletas, lavadoras o costales de cemento.

Nadie revisa las implicaciones de las promesas. Eliminar la tenencia para automóviles significa, por ejemplo, que quienes no tienen dinero para adquirir un vehículo privado deberán financiar los servicios, como calles, semáforos y demás, que requieren quienes sí alcanzan a comprar un auto privado. La política es quitar dinero a los pobres para ayudar a los ricos o a las clases medias.

Subsidiar el transporte público, otorgar becas y dar ayudas a distintos grupos son prácticas con costos sociales. Incentivan a la gente a buscar empleos en lugares lejanos, favorecen a las familias más ricas que mandan a sus hijos a prepas o universidades, promueven la dependencia de dádivas del gobierno y no del trabajo.

Nadie entre los candidatos habla de los problemas de fondo, como las inundaciones anuales que afectan a los municipios mexiquenses. Ninguno piensa acerca de las medidas que habría que tomar para generar mayor inversión y actividad productiva. Es más fácil prometer regalos que trabajo.

Son muchas las razones por las que México es un país pobre a pesar de todas sus ventajas naturales. Un siglo de gobiernos han justificado su existencia en nuestro país por supuestamente estar haciendo esfuerzos para combatir la pobreza. Pero la pobreza se ha mantenido precisamente porque los políticos prefieren repartir regalos o promover los intereses de grupos cercanos a ellos que crear las condiciones para crecer y prosperar.

Por lo pronto es significativo que las campañas electorales se convierten en simples competencias de promesas de regalos y no en escenarios para comparar estrategias para construir prosperidad.

ANTORCHA CAMPESINA

El lunes levantó Antorcha Campesina su plantón de 47 días en la calle de Bucareli de la Ciudad de México. El gobierno federal aceptó dar 8 millones de pesos para programas sociales que benefician a los miembros de esta organización. Antorcha Campesina también ha obtenido dinero del gobierno de Oaxaca y seguramente de muchos otros. Los movimientos sociales y plantones son un gran negocio.

Los mexicanos… como los cangrejos

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

Los mexicanos adolecemos, entre otros defectos mayores, de un rasgo particularmente nefasto y pernicioso: nos oponemos, de manera casi instintiva, a lo que hacen los demás. Es decir, nuestro primerísimo impulso es estorbar o, en el mejor de los casos, no ayudar cuando otra persona emprende una acción.

Esta oscura característica proviene, creo yo, de la propia incapacidad para ejecutar tareas y no es otra cosa que una manifestación, muy evidente, de la envidia. Pero también resulta de ese individualismo primitivo que describe Jorge Castañeda en su último libro y que brota a la superficie cada vez que un individuo, atenazado por sentimientos de inseguridad y fatalmente acomplejado, tiene que ceder. Esta cesión, perfectamente natural cuando se trabaja en equipo o se es miembro de una comunidad, el mexicano la vive como una especie de derrota personal, de mayor o menor calibre según las circunstancias. Y así, por ejemplo, si el presidente de la República le pide amablemente a los diputados que lleven a cabo un período extraordinario de sesiones para tramitar los asuntos pendientes de la nación, urgentísimos y perentorios, se aparece por ahí uno que le gruñe de vuelta: “no somos sus empleados”. La petición original no era la de un hombre que quiere exhibir dones de mando ni poderíos; se trataba, simplemente, de una invitación para resolver problemas que nos afectan a todos los ciudadanos. Pues no. La respuesta inmediata es decir no.

Decimos no cada que podemos. El no lo tienes casi garantizado en las tiendas, en las oficinas públicas, en los centros de atención telefónica, en los bancos, en las aerolíneas y en todas partes. Pero, hay más. Esa negativa no se circunscribe al ámbito de las responsabilidades personales sino que tiene que extenderse a los espacios que ocupan los otros: si, por ahí, descubres (milagrosamente) a un adepto del sí, pues entonces debes meterle zancadillas y ponerle piedras en el camino. Somos, de tal manera, una sociedad esencialmente insolidaria en la acción. Sólo la desgracia nos hermana (vaya consuelo).

junio 27, 2011

Golazo!!





Reflexiones sobre el diálogo

Denise Maerker (@Denise_Maerker)
Atando Cabos
El Universal

El evento del jueves pasado no fue uno más en nuestra historia. Se equivocan quienes se desembarazan aprisa del esfuerzo de tener que pensar descalificándolo todo. Desde las antípodas ideológicas lo han festejado Enrique Krauze, que lo calificó como “uno de los actos más dramáticos y significativos” que ha presenciado y que nos recuerda que el sistema en el que nacimos “estaba construido en torno a la verdad oficial y al monólogo presidencial”, y Miguel Ángel Granados Chapa, que asegura que “algo cambió en la relación de gobernantes y gobernados” ese día porque “por primera vez en la historia estuvieron frente a frente, cara a cara, las víctimas y el poder”.

—¿De qué se sorprenden? —dicen algunos—, así debería ser siempre. Así nunca ha sido, valdría la pena recordarles.

Que sólo fueron palabras. La palabra nunca ha sido poca cosa porque sirve para construir la visión que tenemos del mundo y, por tanto, determina las acciones que emprendemos. Si cambiamos la definición de un problema cambiamos las acciones que suscita.

Que no se ganó nada. El evento es un triunfo en sí mismo y si logra sacar de la oscuridad a las víctimas e imponer una política de la memoria y la reparación del daño se habrá dado un paso de gigante.

Que el Presidente no se arrepintió públicamente. Tenía muchas razones para pedir perdón, no para asumir como propios los 40 mil muertos, pero sí por la criminalización de todas las víctimas, sí por los excesos y errores de las fuerzas federales, sí por los intentos de encubrir esos errores mintiéndonos y sí por la sordera y el rechazo de todo su gobierno frente a ese dolor que sienten o imaginan subversivo.

Que no aceptó cambiar de estrategia. Imposible e impensable que lo hubiera hecho. Él cree en lo que hace y nos lo dijo con vehemencia. No vio ni ve otro camino. Pero oyó lo que le dijo Javier Sicilia, una y otra vez, y el efecto de esas palabras es por lo pronto una incógnita. Una de las condiciones de entrar a un diálogo genuino es apostar a que las razones de uno son tan fuertes y fundadas que terminarán por modificar la posición del otro. Terminarán sí, mas no borrarán de tajo y de inicio lo que el otro piensa como si sus posiciones no estuvieran, como las nuestras, arraigadas en una experiencia y en una visión del mundo.

Que no se detendrán los muertos. Pedir lo imposible es lo propio del radical que busca el choque y no el cambio. El diálogo del jueves desafía a quienes se sienten cómodos en el enfrentamiento sin tregua de “los buenos” contra “los malos”. Disentir desde lo más profundo pero descubrir que al otro lo mueven intenciones loables es mucho más desafiante que imaginarlo intrínsecamente perverso. Dialogar no es traicionar ni transar y para mostrar un disenso de fondo no hace falta ni odiar ni recurrir a vociferaciones e insultos.

Que ganó Calderón. Sí porque nunca lo habíamos visto defender de forma tan personal y con tanta convicción las decisiones que ha tomado y que han marcado a su gobierno y al país. Heroicas o equivocadas, son decisiones en las que cree y de las que se hace totalmente responsable. Vimos también algo de él que ya se sabía: su decisión de rodearse de colaboradores de poca estatura, incapaces de elevarse sobre su posición burocrática y conectar emocional e intelectualmente con sus interlocutores. Estaban ahí para ayudarlo y fue él el que acabó ayudándolos a ellos.

Que el poder ya no es lo que era. Lo sabíamos, pero el Presidente con signos visibles de impotencia nos lo recordó: que se hacen cosas sin que se entere, que no basta con que él crea que alguien hizo algo para que lo encierren, que los gobernadores son virreyes que hacen o no hacen según su real gana.

No sólo ganó Calderón, ganó Sicilia, que ha transformado su dolor en un motor fuerte y generoso al servicio de muchos. Ganaron las víctimas que ahora serán escuchadas por el Congreso y el Poder Judicial. Ganó la democracia y, por todo eso, ganamos todos.

El enojo de los ayatolas

Francisco Garfias (@panchogarfias)
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

Javier Sicilia aprende rápido. Su liderazgo es de sumar, no de dividir.

Me gustó el diálogo en el Alcázar del Castillo de Chapultepec. La flexibilidad del formato. La intervención del presidente Calderón. La actitud abierta del poeta Javier Sicilia.

No me sorprende el rechazo de los fundamentalistas de siempre, los que no aportan más que odio y división, los que hablan de claudicación por el simple hecho de sentarse a dialogar con el contrario.

La foto de primera plana, que muestra al Presidente y al poeta abrazados como si fueran cuates, debe haberle provocado diarrea a más de uno.

A mí me devolvió la confianza en Javier Sicilia. Temía que lo hubiesen secuestrado los poseedores de la verdad. El poeta aprende rápido. Su liderazgo es de sumar, no de dividir.

Cosa de recordar que hay otros que han rehuido la foto durante todo el sexenio.

El disgusto de los radicales no ha pasado inadvertido. “Hay mucha gente de ese lado que está enojada porque el encuentro salió bien”, nos comentan en Los Pinos. Los radicales pueden quedarse con sus frustraciones, sus anatemas. La causa de las víctimas avanzó un paso. Aunque no les guste.

- Sicilia fue muy crítico con el gobernador de Morelos, Marco Adame. Pidió incluso al presidente Calderón que le pusiera fin a la protección de gobernadores de su partido.

El poeta asevero que en lugar de enfrentar los problemas, el mandatario de Morelos es omiso en su trabajo; especialmente en el “toque de queda” que sufrió Cuernavaca, a raíz de mensajes intimidatorios en internet. “Mandó a descansar a las instituciones”, aseveró.

Buscamos una reacción, vía SMS, del gobernador Adame.

Respondió que no deseaba polemizar sobre la actuación de las autoridades en esa ocasión. Pero aclaró que nadie mandó a descansar a las instituciones. “La historia es diferente. Lo lamento, pero es momento de ver hacia delante…”, se excusó.

Adame le tiene “enorme respeto” al dolor y a la causa de Sicilia. “Así lo hablé con él durante tres horas en Casa Morelos, el 2 de abril. Me quedo con su llamado a la reconciliación y al perdón por las victimas. Lo comparto”, nos dijo.

El tema no fue evadido en el Alcázar por Felipe Calderón. El Presidente le dio por su lado a Sicilia. “En ese caso concreto, de aquel fenómeno de internet en Cuernavaca, yo soy de usted, yo hubiera preferido ir, montar fuerza pública y decir: señores, aquí, ésta es nuestra ciudad y la defendemos.

“Hay otros que operan de distinta manera”.

- Manuel Espino asegura que ha tratado de suavizar las cosas con Felipe Calderón. Quiere hacer a un lado las “broncas personales” que ha tenido con el Presidente y sumarse a un esfuerzo nacional para controlar la violencia.

El ex jefe nacional del PAN nos cuenta que hace poco mandó una carta a Los Pinos, acompañada de una propuesta para combatir al crimen organizado: La Estrategia para la Paz Justa.

El documento, que recoge ideas de hombres y mujeres de más de 20 países, asume que enfrentar a los criminales no debe ser una decisión unilateral ni parcial. Mucho menos partidista. “El punto de partida es hacer una estrategia conjunta entre la sociedad y el Estado”, dice la propuesta.

Roberto Gil Zuarth, secretario particular del presidente Calderón, ya respondió la carta de Espino. Le informa que el documento fue turnado a la Secretaria de Gobernación para su análisis. Por lo menos le contestaron.

- Lo negativo es que el político duranguense fue expulsado del PAN por supuestas violaciones a los estatutos del partido. “Me acusan de abuso de la libertad de expresión”, asegura.

El duranguense recurrió al Tribunal Electoral para recuperar sus derechos como panista. Jura que los magistrados han recibido presiones desde Los Pinos para dejarlo fuera de su partido. El fallo saldrá en unos 15 días. Hay de dos sopas: o fallan a su favor, o regresan su caso al partido.

- El pasado 24 de mayo reprodujimos aquí un correo del periodista Jacobo Elnecavé, conductor del noticiario TV10 de Chiapas, colaborador de diversas estaciones de radio y de Foro Judío de México.

El mensaje daba cuenta de amenazas anónimas recibidas por el conductor, pero también de ofensas a su origen judío. “En vez de periodista, deberías de ser jabón”, decía uno de los mensajes recibidos en su domicilio particular.

Nos enteramos ayer que Elnecavé, quien atribuía las amenazas a simpatizantes del pasado gobierno de Chiapas, fue salvajemente agredido en una discoteca de Tuxtla Gutiérrez. Lo desfiguraron, le provocaron lesiones en la cabeza, casi lo matan. La procuraduría estatal inició la averiguación previa 223/CAJ4A/2011, por los delitos de homicidio en grado de tentativa, lesiones y amenazas, en contra del periodista.

- Moraleja de la semana (cortesía de Juan Pablo II): El diálogo, basado en sólidas leyes morales, facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto de la vida.

Voluntad argumentativa

Jesús Silva-Herzog Márquez (@jshm00)
Reforma

La conquista del diálogo no es el acuerdo, sino el reconocimiento. Cada uno reconoce el derecho del otro a hablar. El diálogo exige atención, no acuerdo. De la conversación no nace necesariamente el entendimiento. El acuerdo es apenas una posibilidad del diálogo. Los dialogantes pueden salir del encuentro con las mismas ideas con las que llegaron. El prejuicio puede, incluso, reforzarse tras el cruce de las recriminaciones. Por eso hay que tener claro que el diálogo no es la mágica solución. Pero el intercambio de palabras -sobre todo cuando éstas resuenan en público- sí es capaz de transformar de forma importante el espacio político. Convertido en una especie de ceremonia constitutiva de la democracia, logra ser la mejor escenificación de la diversidad y de la razón. El diálogo es la muestra visible del pluralismo razonante. Reconocimiento de que hay distintas percepciones, distintos argumentos, distintas propuestas. El diálogo no es un torneo de fuerza, ni siquiera de esa fuerza simbólica que es el agregado de votos, sino, por el contrario, celebración de la idea y la razón, de la elocuencia y la sensibilidad.

El diálogo reciente en el Castillo de Chapultepec fue un evento insólito. Tras una marcha que fue recogiendo los testimonios más desgarradores del dolor mexicano, el presidente de la República se dispuso a escuchar los reclamos y se empeñó en convencer a sus oyentes. Sabía perfectamente que sus interlocutores no se reunían para elogiarlo. Sabía que los cuestionamientos que escucharía no serían marginales sino que iban al corazón de su gobierno. Sabiendo todo esto, acudió a la cita. Algo importante ha sucedido en México, cuando vemos al Presidente recibir el embate de críticas severas y llamados urgentes a cambiar la estrategia central de su gobierno. El fenómeno se explica, como han resaltado algunos, por el cambio de régimen. Hubo un régimen político que, en su peor momento, respondió con balas al llamado del diálogo. Éste escucha y habla. Pero la ceremonia del jueves no se entiende solamente por la transformación histórica del sistema político. Debe reconocerse el papel del Presidente, su experiencia y su talante para apreciar esta oxigenación de la vida pública a través del diálogo. Ni el antecesor de Calderón ni quien estuvo a punto de ocupar su puesto en 2006 hubieran podido encarar la quemante inconformidad, el reclamo rabioso o la exigencia serena y honda de pedir perdón.

No es ésta la primera vez que el Presidente ha estado dispuesto a encarar la rabia contra el Estado que él representa formalmente. No es la primera ocasión que el Presidente escucha de cerca la indignación. Se ha reunido con víctimas en Ciudad Juárez, con los padres de los niños muertos en la Guardería ABC, ha escuchado reclamos severísimos y testimonios sobrecogedores. Ha discutido con los conocedores que discrepan de su estrategia. No se ha encerado el oído. No se ha vendado los ojos. Tampoco ha pedido que los encuentros rasposos se oculten. Debemos reconocer que el presidente Calderón ve y oye. No es poco.

No digo que el Presidente dé muestras de flexibilidad. Pero sí de sensibilidad. Sigue siendo un Presidente con una idea fija y una convicción a prueba de fuego. Está convencido de que su estrategia ha sido la adecuada y que no hay que alterar el rumbo. El universo donde vive sigue siendo binario: su estrategia o la claudicación. Se dice dispuesto a revisar lo que no funciona aunque esté convencido de que no hay más ruta que la suya. Pero su tenacidad (llamémosla así) se fortifica en voluntad argumentativa. No se ha escudado en el discurso de autoridad: esto lo decidí yo porque soy Presidente y punto. La historia me dará la razón. En Calderón hay una determinación parlamentaria de ganar el argumento. No busca solamente conseguir el resultado deseado: ansía convencer. En muchos foros, con acentos y tonos distintos, ante auditorios diversos ha compartido su diagnóstico y ha defendido sus decisiones con argumentos. Ha sido didáctico y también se ha permitido la vehemencia. Siempre ha puesto la razón por delante. En todo ello encuentro una notable disposición a escuchar a sus críticos y una determinación de hacerse entender.

Coincido con lo que apuntó Ciro Gómez Leyva: el del jueves pasado es el mejor Calderón. No habló en Chapultepec el sectario al que cada día da más voz, no escuchamos al jefe de una camarilla en campaña y entregada al autoelogio. Oímos a un político razonante y perceptivo. Vimos el aplomo de un gobernante dispuesto a someterse a la más severa de las exigencias públicas y exponer con lucidez las razones de su gestión. Si sus argumentos no son del todo persuasivos, son sin duda atendibles. El Presidente reconoció las fallas de un Estado que no ha podido cuidar a su gente. Por eso, no por perseguir a los criminales, pidió perdón. Compartió también sus propias experiencias de dolor. Escuchó reclamos, denuncias y críticas. Dio su versión y pidió oído a sus razones. Los merece.

Y Hugo Chávez... ¿está vivo o muerto?

En las calles de Caracas, las especulaciones van desde una cirugía estética hasta una estrategia electoral

Reforma

Caracas, Venezuela (27 junio 2011).- La incertidumbre por la ausencia del Presidente Hugo Chávez agobia a Venezuela.

El Mandatario fue sometido a una intervención de urgencia por un absceso pélvico el 10 de junio en Cuba, según la versión oficial, pero, desde entonces, el hermetismo de las autoridades venezolanas y cubanas ha disparado una ola de rumores sobre la salud del gobernante, de 56 años.

En las calles de Caracas, las especulaciones se multiplican: algunos creen que Chávez, quien sigue en La Habana en un hospital no identificado, se recupera junto a su padre político, Fidel Castro. Otros consideran que se trata de una estrategia con miras a los comicios presidenciales de 2012. También hay quienes piensan que se sometió a una cirugía estética.

A las distintas versiones se sumó el diario El Nuevo Herald, con base en Florida, que, citando a fuentes de inteligencia de Estados Unidos, publicó el sábado que el Presidente venezolano estaba en situación crítica.

Asimismo, una de las columnas de opinión más leídas en Venezuela, Runrunes, de Nelson Bocaranda, publicada en el diario El Universal de este país, aseguraba ayer que el Presidente Chávez padece cáncer de próstata y que se le había empezado a aplicar un tratamiento de radiación y bloqueo hormonal.

"La incertidumbre sobre la salud de Chávez y las especulaciones gravísimas en torno al verdadero cuadro que le aqueja revelan faltas constitucionales muy severas del Gobierno y su deber de informar", dijo en un comunicado el diputado opositor Miguel Ángel Rodríguez.

Por su parte, el Alcalde Metropolitano de Caracas y aspirante a la presidencia en las próximas elecciones de 2012, Antonio Ledezma, consideró que el Gobierno de Venezuela se encuentra acéfalo por la ausencia de Chávez, quien desde el viernes sólo ha dado señales de vida por medio de mensajes en la red social Twitter.

"Un país no se puede manejar vía Twitter", afirmó Ledezma.
Inclusive en redes sociales, como Twitter, corrió la noticia, desmentida inmediatamente por el Gobierno, de que el Mandatario habría muerto en Cuba.

La madre de Chávez, Elena Frías, declaró a la televisión local: "Que el poder de Dios bendito me lo sane rápido y me lo traiga".

Por su parte, el líder de la Asamblea Nacional, Fernando Soto Rojas, dijo que el Presidente estará de vuelta el 5 de julio para una cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur).
"Chávez se está recuperando y lo tendremos aquí, Dios gracias, el 5 de julio", dijo.

"Anda la derecha nacional e internacional enloquecida, frotándose las manos (...) Incluso hablando de la muerte del Presidente", señaló por su parte el vicepresidente Elías Jaua, quien acusó a la Oposición de mostrar un carácter antidemocrático y fascista.

Algunas voces piden que ante la ausencia de Chávez sea Jaua quien asuma el mando temporalmente, como contempla la Constitución.

Analistas creen que la incertidumbre de los venezolanos es doble: por un lado la salud del Presidente y por otro, saber dónde está la cabeza visible del poder en este momento.

"En Venezuela, donde la política se ha personalizado tanto en la figura del Presidente, cualquier observador se pregunta quién está gobernando ahora", explicó Elsa Cardozo, doctora en Ciencias Políticas y profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela.

"La Oposición también saldría de balance", advirtió por su parte Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, un centro de análisis con base en Washington.

"Su lucha enfocada en Chávez los ha mantenido más unidos en los últimos años".

Y en Cuba, callan

La Habana.- Hay hermetismo absoluto en Cuba sobre la salud del Presidente venezolano Hugo Chávez. Es la política habitual en la Isla, igual que ocurrió con Fidel Castro cuando enfermó hace cinco años y su estado fue considerado "secreto de Estado".

Desde que Chávez fue operado de urgencia en La Habana, el 10 de junio, según la versión oficial debido a un absceso pélvico provocado por causas desconocidas, poco más se ha dicho sobre su salud.

Nada sobre la evolución de Chávez, ni sobre el origen de la dolencia o su gravedad. Ni siquiera sobre el lugar donde convalece, aunque se rumora que es la misma instalación donde Castro fue atendido.

Sólo el diario oficial Granma publicó el 18 de junio unas fotografías del Mandatario venezolano con Fidel y Raúl Castro, cuando ambos fueron a visitarlo al hospital donde permanece.

"(Chávez) se recupera satisfactoriamente, cumple las indicaciones médicas y se mantiene en estrecha coordinación con el vicepresidente y otros Ministros venezolanos al tanto de los principales asuntos de su país", publicó el periódico.

Además de esto, los medios cubanos lo único que han hecho ocasionalmente ha sido reproducir declaraciones de algunos miembros del Gobierno venezolano desde Caracas. Nada más.

La burla de Encinas

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

Vi unos 30 segundos del debate entre candidatos del Estado de México. Alejandro Encinas explicaba que no habían tenido alianza con el PAN porque eran como el agua y el aceite. ¿Es burla, Alejandro? ¿Nos crees estúpidos? Cuando están de por medio los principios ni siquiera llega a mencionarse una alianza, no se negocia, es impensable. Y en el Estado de México se habría dado de no mediar el dinamitero López Obrador, a quien conviene impulsar a Peña Nieto para el 2012 porque está convencido de ganarle con facilidad, pues de que va, va.

¿Y Oaxaca y Puebla? PRD y PAN fueron juntos y ganaron… con un candidato salido del PRI. En Durango van juntos con candidato también salido del PRI, José Rosas Aispuro; en Nayarit, la alianza se ha hecho y deshecho porque no son agua y aceite, Guadalupe Acosta Naranjo, del PRD, insiste en una alianza “de facto” con el PAN… que lleva de candidata a Martha Elena García, diputada federal ¡del PRD! En Hidalgo van a las municipales. ¿Agua y aceite? Más bien aceite y vinagre: vinagreta.

En Coahuila negociaron ampliamente, así que no había diferencias ideológicas, sino de reparto del hueso. Son “agua y aceite” cuando te lo ordena tu patrón, López Obrador, a quien le conviene fortalecer a Peña Nieto en el Estado de México, por eso, no por principios, dinamitó la alianza que PAN y PRD habían tejido laboriosamente. Vemos los restos del Partido Comunista mangoneados por un priista de toda su vida, compositor del Himno al PRI y presidente del PRI-Tabasco, que no abandonó el PRI sino cuando no le dio chamba, tu Peje. ¿Por qué Oaxaca y Puebla sí, pero Estado de México no? Porque AMLO así lo quiere en su juego donde eres peón que mueve y sacrifica a su gusto. Y sacrificarte ya lo hizo.

Hemos visto gobernar al PRD. Ha repetido lo peor del PRI: han pasado lista a los viejitos becados con 700 pesos en los mítines de AMLO, han hecho obra milmillonaria sin concursar y ocultando sus costos, hemos visto a Encinas alquilando grandes carpas y excusados portátiles para el plantón Zócalo-Reforma, los hemos visto agujerear el concreto nuevo para plantar las carpas… que estuvieron vacías todo el tiempo. Los hemos visto impartir justicia haciéndole a un empresario extorsionado, Carlos Ahumada, lo que Díaz Ordaz y Echeverría no le hicieron a Encinas.

Han pasado tres largos años de la tragedia del New’s Divine, donde nueve adolescentes pobres perdieron la vida en un “operativo” policial del PRD que no tenía otra finalidad que llevarlos presos, sin delito alguno, y exigir a los padres un rescate. Las órdenes contradictorias de la policía dejaron también tres policías muertos, por asfixia, en las escaleras a donde eran empujados los jóvenes desde abajo e impedidos de salir desde arriba porque no habían vuelto los camiones en que iban a llevarlos detenidos. El dueño del local perdió su patrimonio. No hay un solo responsable preso.

¿Y el bar Lobohombo, incendiado y con decenas de muertos? Participó en la campaña del PRD para hacer delegada a Dolores Padierna, como demostraron en su momento fotos y videos, por eso tenía sus papeles “en orden”… con puertas de emergencia cerradas con cadenas y personal que impidió la salida de los clientes porque no habían pagado la cuenta… ¿Cuántos empleados de la Delegación Cuauhtémoc están presos por certificar lo incertificable? Ni uno solo.

Y los tres jóvenes investigadores linchados en Tláhuac, DF, con dos de ellos quemados vivos ante las cámaras de tv que sí llegaron a donde la policía de Marcelo Ebrard no pudo llegar, y la delegada Fátima Nosequé, presente y que decidió huir taconeando “a levantar un acta” en vez de enfrentar, con la gente a su cargo, a la multitud azuzada por guerrilleros con el cuento de unos “robachicos”.

***

Hubo brindis por el cambio de nombre de Público-Milenio a Milenio Jalisco. Vinieron los directores del DF. Carlos Marín me llamó al verme, pero estaba él con el gobernador y respondí como AMLO, lo que diga mi dedito, y dije no. Cuando me acompañó a salir, le expliqué: “Querido Carlos… ¿Querías que Emilio se nos vomitara encima cuando yo tuviera que darle la mano?”, por aquello del asquito. Me aguanté las ganas porque le tengo gran afecto a Marín y lo hubiera hecho quedar mal.

***

“Una linda chica les contó a sus amigas: Por fin encontré un muchacho dulce, cariñoso, sensible, considerado y detallista. Desgraciadamente él ya tenía novio...” Catón (antes de la marcha del sábado).

De cómo los ricos lo vuelven a ser después de la Revolución, Olga (Planeta, 2010).

junio 26, 2011

Hay espiritualidad sin religión

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

Los creyentes en diversas religiones, sobre todo las derivadas del Dios bíblico y sus pruebas, castigos y premios, están siempre mostrándonos a los ateos que todos los grandes científicos han sido creyentes. Los más citados son Galileo, Newton y por supuesto Einstein (“Dios no juega a los dados”, “los secretos del Viejo” y otras frases lo prueban).

En el Journal Sociology of Religion viene un estudio realizado en 275 científicos de las universidades más importantes de Estados Unidos. La investigación fue conducida por Elaine Howard Ecklund y un equipo de la Universidad Rice. Encontraron que más del 20 por ciento de los científicos autodescritos como ateos expresaban alguna forma de espiritualidad.

“Los científicos sostienen que religión y espiritualidad son cualitativamente diversos”, dice la investigadora. Estos ateos espirituales buscan un núcleo de verdad que les resulte consistente con su trabajo científico. Por ejemplo, ven tanto la ciencia como la espiritualidad en términos de buscar significados sin fe, una búsqueda individual de significado que no concluye. La espiritualidad está abierta al trabajo científico, mientras que la religión exige comprar el paquete con absoluta falta de evidencia.

El astrónomo Owen Gingerich tiene un hermoso ensayo en los Great Books de Britannica: La angustia de Kepler y las dudas de Hawking: Reflexiones sobre teología natural. Tres siglos, del XVI al XIX, vieron caer las grandes verdades proclamadas por la fe: este mundo es defectuoso, decían, pero los cielos son perfectos, y el cuerpo perfecto es la esfera, luego (y sin más pruebas) la Luna y los planetas son esferas; pero bastó un rudimentario telescopio para derrumbar esa afirmación: la Luna tenía montañas cuya sombra variaba según la posición del Sol, descubrió Galileo; las órbitas planetarias no son círculos sino elipses en las que los planetas barren áreas iguales en tiempos iguales, así la velocidad debe acelerar al aproximarse al sol y desacelerar al alejarse, publicó Kepler con temor; Newton, sobre los hombros de esos gigantes, relacionó las leyes de Kepler y la caída de una piedra.

Kepler perdió preciosas horas tratando de meter sus modelos de los cinco sólidos perfectos, o platónicos, unos en otros para explicar las órbitas que luego tendrían solución matemática elegante y sencilla; Newton dedicó páginas a la alquimia (que sus veneradores desearían perdidas). Dice Gingerich, creyente, en el ensayo citado: “La razón por la que admiro a los bioquímicos ateos es que ellos no se rinden”, siguen proponiendo ingeniosos caminos por los que efectos catalíticos de la química hacen más probable la aparición de la vida. Se dicen: “No huyamos a lo sobrenatural, no retrocedamos del laboratorio”.

La investigación de Rice encuentra que “la espiritualidad permea tanto el pensamiento religioso como el ateo. No es un sí o no.” Esto significa que las preguntas humanas básicas, como “por qué estoy aquí” se pueden ver desde una perspectiva atea. Los científicos encuestados describieron la religión como “organizada, comunal, unificada y colectiva”. Los términos para describir espiritualidad fueron “individual, personal y construida de forma personal”. El científico ateo reconoce que la naturaleza impone límites. Para entender sólo tenemos el cerebro. No hay revelaciones.

En el número de Scientific American por aparecer, un magnífico artículo se dedica a los límites de la inteligencia. “Las neuronas humanas —y en particular sus largas colas llamadas axones— podrían estar ya en (o cerca de) sus límites físicos.” Para tener cerebros más inteligentes necesitamos mejorar el equipo y es ya poco lo que se puede hacer: cuando una neurona dispara, envía una señal eléctrica por su axón hacia otras neuronas. La señal viaja al abrir canales de iones en la membrana del axón. Así cambia el voltaje que cruza la membrana. “Axones más delgados ahorrarían espacio y consumirían menos energía. Sin embargo, la naturaleza parece haberlos hecho ya tan delgados como es posible”: más delgados y producirían señales eléctricas por sí mismos, “ruido”.

El último Science también habla de límites: los de la materia ordinaria. La materia de la que estamos hechos consiste de átomos con protones y neutrones en el núcleo y electrones en torno. Protones y neutrones están formados por tres quarks. La fuerza que los une, la fuerza fuerte (hay la débil), una de las cuatro bien conocidas en el universo, para ser vencida exige condiciones de alta energía, como las del famoso Gran Colisionador de Hadrones en la frontera franco-suiza. Simulaciones teóricas basadas en la cromodinámica cuántica (“cromo” porque a falta de palabras para las características del quark se le asignan “colores”) predicen la temperatura necesaria para la transición a quarks libres El equipo de Sourendu Gupta ha mostrado que los experimentos están en notable acuerdo con la teoría.

De cómo los ricos vuelven a serlo luego de perderlo todo con la Revolución: Olga (Planeta, 2010).

El Moreirato y el escandaloso caso de Cháires Yáñez

Javier Corral Jurado (@Javier_Corral)
Diputado Federal del PAN

Frente a una conducta cerril y autoritaria, como la que ha caracterizado el desempeño político y gubernamental del profesor Humberto Moreira, gobernador con licencia de Coahuila, no era improbable que estuviera detrás una historia de deshonestidad personal y simulación política como la que se ha dado a conocer en los últimos días y que ha sido descrita con toda claridad en un breve documental que está siendo muy visto en YouTube, bajo el título “Humberto y Rubén Moreira, el rostro oculto de la corrupción”.

La denuncia penal presentada por los senadores panistas Federico Doring y Rubén Camarillo ante la PGR sobre el enriquecimiento inexplicable de varios de sus cercanos colaboradores, parientes y amigos, es en realidad un escándaloso caso de corrupción que salpica directamente al presidente nacional del PRI y que, apenas la punta del iceberg sobre la información que se tiene, coloca a ese partido y a su dirigente en una vulnerabilidad absoluta, ni más ni menos, a punto de iniciarse formalmente el proceso electoral federal.

No hay duda que los elementos de la investigación llevada a cabo de manera secreta durante varios meses, colocarán de manera ineludible el desvío de recursos públicos del gobierno de Coahuila, que fueron a parar a los bolsillos de modestos colaboradores y parientes que hasta hace poco tiempo no registraban las fortunas que ahora poseen, pues literalmente de la noche a la mañana se hicieron personas multimillonarias, durante la administración de Moreira.

En realidad es un caso bien armado que nos permite conocer el modus operandi de la figura y fenómeno de los “prestanombres”.

El principal de ellos es Vicente Chaires Yáñez que hasta hace unos días se desempeñaba como coordinador administrativo de la Presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Dotado de amplias facultades en este puesto pues desde su cargo se conducía con plena autonomía y prácticamente sin límites en los gastos, pues la oficina de la presidencia del PRI maneja un fondo revolvente. Tiene chequera y una cuenta especial; un fondo para los gastos que ordene directamente el presidente y esas peticiones no pasan por la Secretaría de Finanzas. También tiene acceso a un fondo que le permite pagar viáticos, prestaciones y servicios de la oficina de Humberto Moreira. Además, puede solicitar la renta de aviones, cuyos gastos son posteriormente cubiertos por la Secretaría de Finanzas.

Cháires es un joven de 34 años que, mientras Moreira fue gobernador, también le administraba las chequeras estatales pues de 2007 a 2010 fungió como director de Administración y Secretario de Operación y Administración del Gobierno de Coahuila.

En poco tiempo, Cháires se convirtió en un próspero empresario inmobiliario y de medios de comunicación, exactamente a la par que desarrollaba su cargo de funcionario público. Este personaje, junto con su concuño, de nombre Arnoldo Rivas Durón y un abogado de nombre Rubén Flores Jr. constituyeron una serie de empresas en la ciudad de San Antonio, Texas, de manera tan burda en sus formas como inexplicable en el origen de los recursos ya que evidentemente el sueldo que devengaba no le daba para invertir las cantidades que fueron depositadas en dichas empresas, aunado a que en varias de éstas aparece personalmente como socio.

En el negocio de los medios de comunicación, Chaires es una de las biografías más suertudas y exitosas de los últimos tiempos, sin que se le pueda acreditar relación o vocación alguna en este sector: hoy es uno de los tres accionistas del Grupo Super Medios de Coahuila S.A. de C.V., propietario de las concesiones de las radiodifusoras XESJ-AM, de Saltillo, XHRE-FM y XHSL-FM de Piedras Negras y la estación Ke Buena, 100.7 en la ciudad de Acuña.

Como consta dentro de diversos acuerdos u oficios emitidos por la Comisión Federal de Telecomunicaciones (COFETEL), se advierte que dicha empresa obtuvo mediante cesión a título gratuito (un auténtico caso de generosidad para quienes recelan tanto a la industria de la radio y la TV) por parte de la empresa Televisora Nacional, la concesión del canal 22, XHPNW-TV, canal que anteriormente era administrado y operado por RCG Televisión.

Dentro del oficio CFT/D01/STP/963/2010, fechado en el mes de marzo de 2010 emitido por la COFETEL, se señalan los antecedentes del cambio de titularidad de la concesión que el 4 y 26 de enero de 2009 el representante legal de la empresa Televisora Nacional, S.A. de C.V. solicitó la autorización y complementó la documentación para ceder de manera gratuita los derechos del título de concesión de la señal de televisión en comento, a favor de la empresa Super Medios de Coahuila, de la cual Cháires Yáñez es socio.

Junto con Vicente Cháires Yáñez aparecen como socios de dicha sociedad Hugo Martínez González, actual Diputado Federal por el PRI en el estado de Coahuila, ex alcalde de Múzquiz, Coahuila, ex diputado local, así como de igual forma ex secretario de Desarrollo Social y de Obras Públicas en el Gobierno de Humberto Moreira Valdés. De igual forma, aparece un tercer socio, de nombre David Óscar García Castillo.
En el mismo lapso de funcionario público, pero esto con fecha 23 de mayo de 2007 (inicios de la administración de Humberto Moreira) Vicente Cháires constituyó en la ciudad de San Antonio, Texas, a través del abogado radicado en esa ciudad, Rubén Flores Jr. la empresa denominada Vicap Global Investments LLC, empresa de la cual el joven Chaires funge como presidente.

Fue a través de ésta empresa, que meses después adquirió un propiedad ubicada en 107 Champions MI en San Antonio, Texas cuyo valor aproximado en el mercado lo es de $860,000.00 USD, propiedad que fuera adquirido por la empresa de Chaires a la empresa denominada Saltex Investments, LLC, empresas propiedad del magnate de medios de comunicación en el estado de Coahuila, Roberto Casimiro González Treviño.

Dicha propiedad posteriormente fue vendida por Vicap Global Investments LLC a Raúl González Treviño, hermano del dueño original de dicha propiedad.

De igual forma, Vicente Chaires Yañes, aparece como socio de la empresa Transnational Construction & Real Estate Co., LLC, empresa en la que de igual forma, este personaje funge como presidente o Director general de la misma y, de nueva cuenta, aparece la figura del abogado Rubén Flores como agente de la misma, pues al igual que en Vicap Global Investments, aparece registrado el domicilio del despacho de dicho abogado como el domicilio de ambas empresas.

Dentro de la investigación salta a la luz una tercera empresa, denominada Procon Marketing, LLC, empresa que, de igual forma, aparece con el domicilio del despacho del abogado Flores, quien de nueva cuenta facilitó el domicilio de su despacho para que el mismo fuera utilizado como domicilio por la citada empresa.

De ahí que los legisladores panistas hayan decidido presentar la denuncia penal por enriquecimiento inexplicable y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Los cargos que Chaires ha ocupado en su trayectoria profesional son de tercer y segundo nivel en la administración pública; pero sólo su patrimonio, sin contar a los demás señalados, se estima en 120 millones de pesos.

Se trata del hombre de mayor confianza del presidente nacional del PRI, lo que obligaría a una respuesta de éste, pero ha preferido guardar silencio y evitar encuentros con los medios de comunicación. Ese por supuesto no es su estilo, caracterizado por la bravuconería, desde la cual ha pretendido dar lecciones de economía, democracia y ética al panismo del país y a los secretarios del gabinete del Presidente de la República.

Apenas se inauguró en el cargo de Presidente del PRI arremetió contra los secretarios de Gobernación, Educación Pública, y de Desarrollo Social, para los que mencionó: “me los estoy llevando al baile”. Y el 5 de enero en una reunión con organizaciones afines al PRI, parafraseó al presidente Vicente Fox, al mencionar: “vamos a sacar a todas las víboras prietas, a las tepocatas y las alimañas” de los Pinos. Ahora sabemos que ese desplante de supuesta limpieza, no tiene sustento en ninguna fuerza moral, sino por el contrario es muy probable que él mismo sea una especie de las que describió.

Moreira inició su carrera profesional en 1985 como profesor de secundaria. Entre 1988 y 1994 fungió como mando medio en la Secretaría de Educación Pública en diversos encargos. El profesor Moreira ha sido hijo predilecto de Elba Esther Gordillo, a quien lo ha apadrinado como a sus hermanos Rubén y Carlos en sus respectivas carreras políticas, baste decir que el dirigente estatal en Coahuila del Partido Nueva Alianza es nada menos que Carlos Moreira. Rubén es ahora el candidato a suceder a su hermano en la Gubernatura mediante una de las maniobras de herencia política más cuestionables, no sólo desde el nepostismo, sino desde un cacicazgo que despliega un control y terror político de las peores épocas del PRI.

En 2008, envió al Congreso local una iniciativa que tenía como objetivo implementar la pena de muerte a los secuestradores que dieran muerte a sus víctimas. El Congreso de mayoría priísta aprobó la iniciativa e inició el procedimiento para poder solicitar al Congreso de la Unión la reforma al párrafo segundo del artículo 14 y adicionar un segundo párrafo al artículo 22 de la Constitución. Debido a que el Estado mexicano ha suscrito diversos Acuerdos y Tratados internacionales para abolir la pena de muerte, esta iniciativa fue rechazada y no se aplicó en Coahuila, quedando la pena de veinticinco a cincuenta años de prisión y multa, según marca el Código Penal de la entidad.

Con estas medidas se llegaría a pensar que el gobernador Moreira se lanzaría contra los secuestradores para abatir los índices de este delito en su estado. Sin embargo, el secuestro es uno de los flagelos que azotan con vehemencia a los coahuilenses.
Datos aportados por el Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran que Coahuila se encuentra marcado como un foco rojo en materia de secuestro debido al crecimiento exponencial que se ha dado en la entidad de este ilícito. De enero a agosto del año pasado se denunciaron 66 secuestros, cuando en años anteriores la cifra no rebasaba los 10. De igual manera, es preocupante que hasta octubre de 2010, sólo se había aplicado 17% del presupuesto dedicado a seguridad pública.

Muestra de su propensión a la intolerancia son sus declaraciones en contra de la Reforma Electoral de 2007, cuando declaró que esta modificación “atenta en contra del federalismo”, al grado de dar “facultades plenipotenciarias” al Instituto Federal Electoral (IFE) para que sancione los comicios en estados y municipios. Nada más alejado de la realidad. Tan errado fue su entendimiento que, a la postre, 31 estados aprobarían las modificaciones, y sólo Coahuila se negó a signar esta propuesta. Moreira no tuvo empacho en decir que “sus” diputados atenderían su criterio.

Y es quizá éste último hecho el que explique por qué las televisoras han mantenido oculta para sus audiencias la información sobre este caso que pone en evidencia una cínica red de corrupción.

junio 25, 2011

Por sus fueros

Jaime Sánchez Susarrey
Reforma

El 3 julio los perredistas clamarán fraude, iniciarán movilizaciones y, de ese modo, matarán dos pájaros de un tiro: calentarán el ambiente hacia el 2012 y concentrarán sus ataques en Peña Nieto

La aplanadora López Obrador avanza imparable. Convergencia, de Dante Delgado, se transforma en Movimiento Ciudadano para complacerlo. El mensaje es muy claro: irá por la candidatura presidencial con o sin el PRD. Marcelo Ebrard y Nueva Izquierda ya saben a qué atenerse. Pero además, la sangre no llegará al río.

Porque, como dicen los abogados, el diablo está en los detalles. Y en este caso el detalle está en el método de selección. Ebrard y Nueva Izquierda proponen dos debates y una encuesta para seleccionar al precandidato mejor posicionado. AMLO responde que sí, pero no dice cuándo.

Y mientras tanto, a la transformación de Convergencia en Movimiento Ciudadano se añade la propuesta de Dante Delgado, líder moral de Convergencia, de que la elección del candidato del "polo progresista" sea efecto de una negociación directa entre Ebrard y López Obrador.

Pero bajo ese esquema, perogrullo dixit, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Mé- xico está derrotado de antemano. López Obrador tiene de su lado a la mitad del PRD, a Convergencia y el PT, amén de que aventaja a Ebrard 4 a 1 entre militantes y simpatizantes del PRD.

Ebrard sólo tiene oportunidad de ganar la candidatura en una consulta abierta a la ciudadanía. Pero "el rayito de esperanza" no tiene ningún motivo para adoptar ese procedimiento. Por eso lo acepta de dientes para afuera, pero al mismo tiempo lo torpedea con sus alfiles en el PRD, PT y Convergencia.

La inminente victoria del PRI en el Estado de México, contra lo que muchos suponen, no constituirá una derrota para López Obrador, sino todo lo contrario. Golpe dado -dice el dicho- ni Dios lo quita. Y en este caso el golpe lo recibieron, en este orden, Marcelo Ebrard, Nueva Izquierda ("Los Chuchos"), el PAN y el presidente de la República.

La segunda etapa de esa estrategia está cantada y deletreada: Alejandro Encinas y López Obrador jamás reconocerán la derrota.

Encinas lo puso en claro en un artículo publicado en El Universal el martes pasado: "A la inequidad que ha caracterizado el dispendio de recursos, la injerencia gubernamental...y la complacencia de la autoridad electoral, se multiplican las prácticas de coacción del voto, la destrucción de propaganda...".

López Obrador, por su parte y en la misma lógica, sentenció: "Sí, las encuestas son una patraña, las encuestas no son más que, hablando bien, propaganda. Propaganda vil, eso es lo que han venido haciendo, la realidad es otra y se expresará el día de la elección".

El corolario de esas afirmaciones es muy simple: sólo la victoria de Encinas validaría los comicios, su derrota confirmará un gran fraude.

Por eso el 3 julio los perredistas clamarán fraude, iniciarán movilizaciones, acciones de resistencia y, de ese modo, matarán dos pájaros de un tiro: calentarán el ambiente hacia el 2012 y concentrarán sus ataques en Peña Nieto, a quien responsabilizan, ya, del fraude.

La radicalización y polarización beneficiarán a López Obrador. Primero, porque no aparecerá como el responsable de la derrota por haber reventado la alianza con Acción Nacional. Segundo, porque en esa cruzada contra el "fraude electoral", los perredistas de todos los colores se cohesionarán en torno suyo.

De hecho, esto ya empezó a ocurrir. Allí están las declaraciones de Luis Sánchez, líder del PRD en el Estado de México y promotor de la alianza con el PAN: "Como están las condiciones en este momento, la verdad es que nadie las puede aceptar".

A lo que se sumó la denuncia de Jesús Zambrano, presidente nacional del PRD e integrante de Nueva Izquierda: se prefigura un fraude electoral con la complicidad del Instituto Electoral del Estado de México.

Por otra parte, la descalificación de las encuestas que hizo López prefigura dos escenarios. El primero se refiere al método para seleccionar al candidato. Porque si las encuestas -así, en general- son una patraña, resulta un contrasentido utilizarlas para la elección del abanderado del PRD a la Presidencia de la República.

Segundo, anticipa el sentido de la campaña en 2012. Para comprenderlo basta recordar lo que ocurrió en la pasada elección presidencial. López utilizó y se refirió, a principios de 2006, a todas las encuestas que apuntaban la enorme ventaja que lo separaba de sus contendientes.

Pero cuando las tendencias se invirtieron y los diferentes sondeos de opinión -hacia marzo, abril- registraron un empate, AMLO los descalificó y empezó a repetir que tenía su propia encuesta que le otorgaba una ventaja de 10 puntos. Con ese estribillo llegó al 2 de julio. No hubo poder humano que le obligara a mostrar de dónde salían esas cifras.

Esa mentira se convirtió en el preámbulo de la denuncia del gran fraude electoral que le habría arrebatado la victoria. Hace unos meses repitió la afirmación: gané con una diferencia de 10 puntos y en 2012 me impondré con una ventaja de 20 puntos.

A confesión de parte, relevo de pruebas -reza el proverbio. Vale y vale particularmente para López. A la luz de la experiencia, de lo que está tramando en el Estado de México y de lo que se advierte en sus palabras, sólo un ingenuo podría suponer que "el rayito de esperanza" ha cambiado.

La verdad es exactamente la contraria. López ha vuelto por sus fueros y va por todo. No se ha corrido hacia el centro: sus enemigos siguen siendo los integrantes de la mafia y su descalificación de las instituciones persiste. ¡Al diablo las instituciones! ¡Viva el movimiento de regeneración nacional! ¡Muerte a la mafia!

Esperar que en 2012 los actos de imparcialidad del IFE o los números de las encuestas tengan un efecto sobre su persona no es ingenuo, es estúpido.

junio 24, 2011

'Se le debe una disculpa a la nación...' por Paco Calderón

El diálogo que sí fue

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Lo primero que hay que decir sobre el Diálogo por la Paz celebrado ayer en el Castillo de Chapultepec es que fue efectivamente un diálogo, un diálogo de una intensidad y una transparencia como creo que no habíamos visto en México entre un Presidente en funciones y un grupo de agraviados, adoloridos, elocuentes ciudadanos.

Ha sido una discusión genuina, a la vez profunda y clara, sobre el tema central de este momento de México: la estrategia del gobierno federal contra el crimen organizado y sus costos en violencia sin castigo y dolor sin consuelo, para usar la palabra que acabó calificando la caravana de Javier Sicilia, terminada hace unos días, por el territorio de las víctimas.

El discurso de las víctimas toca una fibra moral y emotiva ausente hasta ahora en el debate sobre la guerra contra el crimen organizado. Es un discurso que tiene nombres y apellidos, deudos de carne y hueso, lágrimas por pérdidas que tienen una fuerza de verdad inapelable.

El discurso de las víctimas apunta al gran hoyo de la ineficacia del Estado en su conjunto, en todos sus poderes y todos sus niveles, respecto de la protección y la seguridad de sus ciudadanos.

El diálogo tuvo la lógica encendida de una acusación y una defensa. La defensa del presidente Calderón, tanto en su parte leída como en su parte improvisada, fue de una intensidad equivalente al discurso de las víctimas: un examen público de conciencia.

Para muestra, un botón:

Dijo Sicilia: como representante de un Estado que no ha protegido a las víctimas, y como corresponsable de los 40 mil muertos de la guerra contra el crimen, el Presidente debía pedir perdón.

Coincidió el Presidente en que debía pedir perdón por no proteger la vida de las víctimas, “pero no por haber actuado contra los criminales que están matando a las víctimas… Prefiero que me juzguen, a veces creo que injustamente, la historia lo dirá, por haber actuado, que por haberme quedado quieto”.

El Diálogo por la Paz fue un momento de naturalidad democrática. Más allá de sus posibles consecuencias prácticas, entre las cuales puede decirse que quedó pactada una comisión de la verdad, fue una experiencia pedagógica y conmovedora.

Sicilia dio al Presidente un video con los testimonios de los familiares de las víctimas para que fuera exhibido y discutido en todas las escuelas de México. El video del Diálogo por la Paz celebrado ayer debería ser incluido en ese envío.

El diálogo en Chapultepec

Pablo Hiriart (@phiriart)
phl@razon.com.mx
La Razón

El Presidente conquistó a Javier Sicilia en el diálogo celebrado ayer en el Castillo de Chapultepec, porque en lo básico tiene razón: estaba obligado a actuar para recuperar la paz y la legalidad en vastas zonas del territorio nacional.

Le aclaró que él no se lanzó a una guerra con instituciones podridas por puro gusto. Son las que había, las que hay, y no podía esperarse mientras los criminales ganaban terreno.

Lo malo del caso es que no se ha recuperado la paz ni la legalidad en esas regiones. Pero Sicilia no insistió en ello.

El cambio en la actitud y en el discurso del escritor fue evidente.

Comenzó su movimiento con la exigencia de la renuncia de García Luna, y ayer terminó su alocución ante el Presidente y ante el Secretario de Seguridad Pública con la petición de un fideicomiso para poner los nombres de las víctimas en una placa.

El resultado general de la conversación de ayer fue positivo.

Primero fue positivo porque revalora el diálogo como forma de comunicación entre personas civilizadas, aunque tengan distinto parecer.

A ese movimiento que está integrado por personas legítimamente dolidas y enojadas, se le ofreció la oportunidad de expresar cara a cara, al Presidente y a parte de su gabinete, los motivos de su molestia sin cortapisas.

El gobierno mostró que a los problemas que tienen una fuerte carga acumulada, como el que encabeza Sicilia, se les puede despresurizar abriendo las válvulas para que salga el coraje contenido.

Al sentimiento de que en el gobierno son inútiles para ayudar y útiles para sacrificar a la población, al menos se le dio la alternativa de decirlo de frente.

Lo que vimos ayer es una muestra de cómo despresurizar problemas y darles un cauce positivo.

Los demás actores deberían tomar nota y abrir la válvula de la presión al hartazgo que hay contra la clase política en general y abrir la posibilidad de candidaturas independientes.

El Presidente ganó más oyendo críticas que dejándolas en la plaza pública.

Las personas que acudieron al Castillo de Chapultepec mostraron que los mueve una justa indignación y que a pesar de su dolor están dispuestas a escuchar.

Para el gobierno el diálogo de ayer fue un triunfo, porque el Presidente no cambió un ápice su percepción del problema y la forma de enfrentarlo.

Hace unas semanas el punto crítico del movimiento de Javier Sicilia era que pedía la renuncia del Secretario de Seguridad Pública Federal, el retiro del Ejército de las calles y el cambio en la estrategia anticrimen.

Ayer, al terminar la reunión, la discusión era si resultaba conveniente o no grabar los nombres de los 40,000 (?) muertos en la lucha contra el crimen.

Ganó el gobierno, es cierto, pero también ganó la sociedad al inaugurarse una forma directa y plural de abordar los problemas.

El cambio es notable cuando hay diálogo y buena fe.

¿Y por qué no nos indignamos aquí?

Fran Ruiz
fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy

La indignación no es genética ni surge de manera espontánea ni es contagiosa; se adquiere cuando es insoportable la estupidez, la necedad o la injusticia. En España muchos llegaron a ese punto; tantos llegaron que se desencadenó el movimiento de los “indignados”, y lo que sí es contagioso es ese espíritu de rebeldía cuando estalla finalmente.

Esa revuelta popular, que se extiende por otros países europeos no ha cruzado el Atlántico. ¿Quiere decir esto que no hay indignados en México? Seguro que sí, millones, pero, o no se ha dado el momento o hay miedo a que se apropie de ese espíritu un partido o el hartazgo paraliza a la sociedad. A la espera de que este momento llegue, expongo cosas que me indignan.

Me indigna, por ejemplo, que el pueblo de Estados Unidos sea tan insensible que no le importe el tráfico de armas hacia México, con las que han sido secuestradas, asaltadas y asesinadas decenas de miles de mexicanos; me indigna que los estadunidenses no obliguen a sus gobernantes a que frenen ese comercio de la muerte, y todo por una estúpida enmienda escrita hace siglos por unos fundadores que se morían de miedo cuando veían indios y decidieron que tener armas en casa era un derecho sagrado.

Me indigna, en consecuencia, que el gobierno de México no sea capaz de denunciar a su vecino del norte —ante tribunales internacionales si es necesario— por no luchar contra este tráfico de armas. Se agradecería, al menos, de nuestros gobernantes la misma dureza con la que Washington impone a México su estrategia para combatir el tráfico de la droga. En este contexto, me parece aberrante que el gobierno de México no reaccione con mayor dureza ante escándalos como el de “Rápido y furioso” y no exija la cabeza de los funcionarios que lo autorizaron y que por su culpa más mexicanos se sumaron a esa larga lista de muertos.

Me indigna la ceguera del presidente Calderón, que se niega a legalizar las drogas y apuesta por la vía exclusiva de la represión y la guerra, de igual manera que me indigna la hipocresía de los que abandonan el cargo, como Fox o Zedillo, y luego, desde la tranquilidad del que ve el toro desde la barrera, se muestran convencidos de que la solución pasa por la legalización.

Considero tan trágica la decisión suicida de Calderón de declarar la guerra al crimen organizado, sin prever el nivel de penetración del narco en el Ejército y la policía, como falsa y oportunista las críticas de los priistas, que olvidan que cuando su partido gobernaba la corrupción estaba de tal manera extendida que el crimen se coló tranquilamente en el país.

Este cáncer de la corrupción es particularmente indignante en lo que concierne a la Justicia. Vivir en México y no tener dinero o buenos contactos significa que las probabilidades de que un crimen quede en la absoluta impunidad supere el 90 por ciento. ¿No es para salir a la calle y gritar de indignación? Es lo que llevan haciendo desde hace tres años los padres de los nueve jóvenes que murieron en la discoteca News Divine: le gritan al gobierno de Marcelo Ebrard que persiga de una vez por todas a los culpables, que están en la calle porque pertenecen a ese círculo privilegiado de los que están por encima de la ley, como exalcaldes, expresidentes, exlegisladores, exgobernadores, empresarios, hijos de exprimeras damas… o dueños de guarderías, como ABC, donde la muerte de 49 niños y las lesiones de por vida de otros 70 no son suficientes para que sus dueños sean juzgados y reciban un castigo.

Esa misma pasividad de los poderes a la hora de impartir justicia es la que vemos cada día en la Ciudad de México, donde el derecho a manifestarse se ha convertido en un abuso de tal magnitud que la capital está virtualmente secuestrada. Cualquiera puede cortar la calle y protestar por algo sin que las autoridades hagan nada para evitarlo y ante la mirada impasible de la policía. El derecho legítimo del trabajador a reclamar sus derechos ha dado paso a la conversión de los sindicatos en organizaciones especializadas en el chantaje al gobierno con plantones y marchas para obtener dinero y privilegios. El daño que han hecho, por ejemplo, los profesores a generaciones enteras de estudiantes oaxaqueños es incalculable e irreparable.

Y qué decir de los bancos ¿no es para indignarse con las comisiones que cobran los bancos extranjeros, cuando en sus países de origen exigen mucho menos a sus clientes; o pagar por circular por autopistas como la del Sol, que jamás ha dejado de estar en obras; o las tarifas abusivas de telefonía fija, celular, internet o televisión de paga que cobran los monopolios; o tener que soportar la programación del duopolio Televisa-Azteca?

¿No es indignante que existan localismos como mordida, transar, aviadores, paracaidistas, dipuporros, videoescándalos, maicear, año de Hidalgo…?

Ante todo esto tenemos dos opciones: la salida fácil, que es la resignación, o la más difícil, que es la rebelión, no para derribar lo avanzado, sino para derribar los obstáculos que impiden que se siga avanzando. Este es el espíritu de los “indignados”. Ahora solo hace falta que nos acabemos contagiando de una vez por todas.

Diálogo en la superficie

Macario Schettino (@mschetti)
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

Hubo un diálogo ayer en Chapultepec. De un lado, el gobierno federal; del otro, quienes han participado en las últimas semanas en dos movimientos de reclamo frente a la violencia que vive este país. No es la primera vez que el gobierno federal abre espacios para discutir con quienes han sufrido directamente. Incluso en la primera ocasión estuvieron presentes los gobernadores para escuchar la exigencia del señor Martí de que cumpliesen o renunciaran a su encargo.

Como en las otras ocasiones, el intercambio de opiniones es interesante, a veces muy doloroso, a veces intenso, pero poco más que eso. Lo que se ve en las redes sociales es el reforzamiento de las opiniones previas, haciendo uso de pedacitos de discurso de una u otra parte. Los que creen que Calderón es un incapaz que ha provocado 40 mil muertos lo siguen creyendo, y descalifican las opiniones del Presidente y de sus secretarios. Los que creen que los participantes de la Caravana son políticos encubiertos, también lo siguen creyendo, y descalifican sus argumentos, e incluso la narración de sus sufrimientos.

Incluso los participantes del diálogo se mueven poco. Quienes tienen agravios no sólo están lastimados e indignados; han construido también una explicación del origen de su tragedia y les cuesta abandonarla. Lo mismo ha hecho el Presidente: tiene una explicación de por qué eligió la estrategia, que posiblemente ya no tenga nada que ver con las razones originales, pero es su racionalización, y también le cuesta moverse de ella.

Frente a un fenómeno como éste, nada que se escriba u opine tiene posibilidades de éxito. Está claro, o debería estarlo, que enfrentamos un problema mayúsculo, construido durante décadas, que ha hecho crisis. También debería ser claro que no contamos con las instituciones necesarias para enfrentarlo. Pero no podemos dejar de hacerlo. Tienen razón al mismo tiempo Sicilia y Calderón: uno reclamando que sin instituciones fuertes y limpias se haya enfrentado al crimen organizado, el otro argumentando que hay que enfrentarse con lo que hay, y no con lo que uno quisiera tener.

En este país no creemos en la ley, y nunca hemos hecho un intento serio de vivir bajo su égida. Puesto que la ley era irrelevante, por décadas vivimos en la discrecionalidad, cuyo eje de referencia era la supervivencia del régimen de la Revolución. Lo que amenazaba esa supervivencia era lo castigable; lo que lo fortalecía, así fuese criminal, se seguía haciendo. Cuando ese régimen se derrumba, en 1997, el eje de la discrecionalidad desaparece, y entonces cada quien actúa como le parece adecuado. A partir de entonces, regiones enteras van quedando bajo control de grupos delictivos.

Puesto que ese control regional implica la colaboración franca de políticos y policías, lo que se intenta es enfrentarlos desde el gobierno federal. Ernesto Zedillo crea la Secretaría de Seguridad (separada de Gobernación) e inicia con los operativos militares. Vicente Fox amplía esos operativos. Calderón los convierte en el eje de la estrategia.

El problema es mucho mayor que la seguridad pública, es un asunto de Estado que ha sido recurrente en la vida nacional. El primer régimen político en México se construyó precisamente en la alianza de los caciques locales (u hombres fuertes) con el nacional. Fue ese régimen de Juárez, Díaz, Obregón y Calles el que le dio una primera oportunidad a México como nación entera, pero que se construyó con base en el autoritarismo local y nacional. El Estado como el único crimen organizado.

El régimen de la Revolución institucionaliza al hombre fuerte y crea mecanismos, también autoritarios, para administrar la violencia y la extorsión, que nosotros llamamos corrupción para no sentir tan feo.

Nunca hemos podido construir instituciones democráticas, y al abandonar el autoritarismo a nivel nacional, lo que hemos visto es el crecimiento de los virreyes, también llamados gobernadores, y en algunos lugares, de grupos que disputan la legitimidad del Estado, que se financian del crimen.

Ése es el problema. No el narco, ni la extorsión, ni el número de homicidios. El problema es si queremos o no un país democrático que obligadamente exige el imperio de la ley o, lo que es lo mismo, mecanismos eficientes para hacerla cumplir, que se apliquen a todos.

Y eso, según parece, seguimos sin quererlo aceptar.

Un PRD derrotado, al gusto de AMLO

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

Los daños no sólo se reflejarán en el Edomex, sino también en Nayarit, donde Guadalupe Acosta Naranjo ha sido barrido por la panista y ex perredista (y que podría haber sido candidata aliancista) Martha Elena García.

Con el debate de ayer, en los hechos, acabó la campaña para el Estado de México. La que se presumía que sería la madre de todas las batallas electorales previa a los comicios de 2012, ha terminado siendo casi un día de campo para el priismo. Todas las cartas de la oposición se basaban en una posibilidad hipotética: que alguno de los precandidatos priistas, de ser posible Eruviel Ávila, se disgustara a la hora de elegir al candidato de ese partido y se fuera a encabezar una alianza PAN-PRD. Eruviel fue el candidato del PRI, ningún otro decidió correr esa aventura y, además, la misma estaba condenada de antemano (por eso siempre la rehuyó Josefina Vázquez Mota), porque las corrientes lopezobradoristas ya habían anunciado que, en caso de realizarse esa alianza, descobijarían al aspirante aliancista lanzando al propio. Sólo un error del PRI podía evitar su triunfo y ese partido, en estos comicios, no lo cometió.

Todas las encuestas muestran que Eruviel le saca por lo menos 30 puntos de ventaja a cualquiera de sus competidores. En los hechos, el PRD y el PAN, que reclaman renovar la política local, están tan débiles en la entidad que han terminado impulsando, en Alejandro Encinas y en Luis Felipe Bravo Mena, a los mismos candidatos que lucharon, con los mismos malos resultados, por la gubernatura, hace la friolera de 18 años. Ambos, como entonces, están peleando por el segundo lugar, una posición que demuestra que no tiene siquiera tan segura Alejandro Encinas porque se vio precisado a terminar el debate pidiéndole a los panistas que voten por él (e indirectamente que olvidaran que Encinas fue parte fundamental del bloqueo de Reforma y del Centro Histórico para desconocer el resultado electoral de 2006). Es como si López Obrador le pidiera a Felipe Calderón que lo apoyara el año próximo para evitar un triunfo priista.

El hecho es que Encinas y López Obrador siempre se opusieron a una alianza de cualquier tipo en el Estado de México, porque el ex candidato presidencial siempre ha dicho que quiere enfrentar en 2012 a Enrique Peña Nieto. Dicen en el entorno de Marcelo Ebrard que los resultados en el Estado de México confirmarán que su posición, de buscar esa alianza, era la correcta. Y lo era, el problema es que no tenían un candidato y que un sector del PRD, el encabezado por López Obrador, con el beneplácito de Encinas, no estaba dispuesto a permitirlo y eso dejaba sin sustento cualquier alianza amplia. Peor aún, la publicidad y el discurso de Encinas, sumado a la estrategia de rechazar y desconocer desde ahora, a diez días de los comicios, el resultado electoral, regresa al PRD al discurso de la beligerancia, lo aleja del centro y, dentro del partido, debilita a Marcelo, aunque tuviera la razón.

Los daños no sólo se reflejarán en el Edomex, sino también en Nayarit, donde Guadalupe Acosta Naranjo ha sido barrido por la panista y ex perredista (y que podría haber sido candidata aliancista) Martha Elena García, esposa del ex gobernador Antonio Echevarría. La soberbia y la necedad política se impusieron, con la enorme diferencia respecto al Estado de México de que Martha García sí puede ganarle al priista Roberto Sandoval en Nayarit, un resultado que le atribuyen, hasta dentro del tricolor, a la pésima operación y los caprichos políticos del gobernador Ney González, por quien nadie en el PRI se lamentará demasiado (lástima si pierde, por Sandoval, porque sí parece ser un buen candidato). Si a eso le sumamos que, en Coahuila, el PRD no aparecerá ni remotamente en un estado donde el triunfo del PRI parece irreversible y, aunque a gran distancia, el segundo lugar será para el PAN, habrá que concluir que el escenario electoral del perredismo en 2011 es tan oscuro como lo fue en 2009, y que el año pasado mejoró por una serie de coyunturas que entraron en el terreno de la excepcionalidad y que devinieron de errores del priismo a la hora de elegir a sus candidatos en Puebla, Oaxaca y Sinaloa (y también en Guerrero).

López Obrador triunfó: el PRD, que hace tiempo no es su partido, llegará lo suficientemente debilitado y radicalizado a 2012 como para no oponerse a sus deseos.

Las cartas de Elba Esther

Si, como se asegura, Luis Castro Obregón llega a la presidencia de Nueva Alianza, Elba Esther Gordillo estará colocando a un hombre talentoso y con capacidad de operación al frente de ese partido. Conocí el trabajo de Luis como agregado en temas jurídicos y de seguridad en la embajada en Madrid y fue de muy alto nivel. Con Juan Díaz en el SNTE y Luis Castro en Nueva Alianza (y con su hija Mónica Arriola como secretaria general de ese partido), Gordillo está más que puesta para entrar en la disputa de 2012 con todas sus armas preparadas. Elba Esther podrá gustar o no, pero es un claro factor de poder, que no puede ser subestimado.

El mejor Sicilia, el mejor Calderón

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

No patearon, no desaprovecharon la extraordinaria oportunidad.

Javier Sicilia y los suyos no se perdieron en la altercación justiciera. Ayer quedó claro que el néctar de este movimiento parido por la muerte es la vida.

Y el presidente Calderón comprendió el acontecimiento. Lejos de darle trámite burocrático, lo montó y convirtió en lo que puede ser el mejor momento público de su mandato.

Sicilia quería decirle a Calderón que la guerra contra el crimen es atroz y sin sentido; Calderón a Sicilia que, así sea con piedras, seguirá combatiendo a los criminales.

Sicilia quería echarle en cara que hay decenas de miles de víctimas; Calderón, decirle a los ojos que su gobierno no los ha matado.

Sicilia, reclamarle por las instituciones podridas; Calderón, reconvenirlo con un: tú hubieras hecho lo mismo.

Ninguno quiso invalidar al otro. Pero debatieron como, estoy seguro, millones queremos que se debata en México. Sin falsas suavidades ni ambigüedades. Sin trampas. Sin el objetivo de ganar la discusión por ganar la discusión.

Se saludaron con un abrazo de respeto, compartieron un escapulario y se despidieron con un abrazo que pareció afectuoso. El mejor Sicilia, el mejor Calderón. Y todavía hay quienes se preguntan de qué sirvió todo esto.

Sirvió para que muchos que no habían querido escuchar la voz del gobierno, la escucharan.

Para darle un sentido renovado a palabras como genocidio y perdón.

Para que el gobierno se sepa íntimamente observado y sea escrupuloso en su actuación.

Sirvió para que soñáramos que hay un país donde los mexicanos de buena fe no pueden estar en guerra con los mexicanos de buena fe.

¿Es poca cosa?