junio 01, 2011

¿Un Barack Obama mexicano?

Armando Román Zozaya
armando.roman@anahuac.mx
Investigador de la Facultad de Economía y Negocios Universidad Anáhuac
Excélsior

¿Qué le hace falta al país para salir adelante, ser próspero, acabar con la marginación, la discriminación, la pobreza, la delincuencia, etcétera? ¿De verdad bastaría un solo hombre, o una sola mujer, para lograr todo lo anterior?

El periodista Jorge Ramos es un personaje importante en los medios estadunidenses. De hecho, conscientes de ello, seis políticos mexicanos que aspiran a la Presidencia le concedieron entrevistas que fueron transmitidas en el noticiero principal de la cadena Univisión, el cual es conducido, precisamente, por Ramos (los seis personajes en cuestión son Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard, Enrique Peña, Manlio Fabio Beltrones, Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota).

Con base en dichas entrevistas, don Jorge escribió Los Presidenciables, texto que acaba de ser publicado. Durante el lanzamiento del mencionado libro, Ramos ha comentado que una de las cosas que más le preocupan es que, entre los seis personajes entrevistados, no encontró al “Barack Obama mexicano”, es decir, según Ramos, ninguno de ellos es visionario; ninguno encarna el cambio. Y lo mismo ocurre, argumenta don Jorge, con cualquier otro de los posibles futuros presidentes del país, a quienes calificó de “grises”.

Ahora bien, ¿qué le hace falta a México para salir adelante, ser próspero, acabar con la marginación, la discriminación, la pobreza, la delincuencia, etcétera? ¿De verdad bastaría un solo hombre, o una sola mujer, para lograr todo lo anterior? ¿Necesitamos un “Barack Obama” mexicano?

Las declaraciones de Ramos son relevantes, pero no porque tengan peso analítico alguno. De hecho, me parecen vacías. Lo son porque, si bien es cierto que en el contexto de nuestro país vecino Barack Obama es, hasta cierto punto, un personaje que busca cambios importantes, en el escenario mundial no sucede así: mucho de lo que propone Obama ya se ha hecho en Europa Occidental. Así, el presidente de EU no es ni tan visionario ni tan especial como Ramos cree. Pero eso no es lo grave de lo declarado por éste; lo que llama la atención es que un periodista tan importante, tan informado y tan relevante, considere que lo que México necesita es un salvador, un prohombre. Y es que asumir lo anterior implica pensar también que los problemas de México son responsabilidad de una sola persona y pueden ser resueltos por un individuo únicamente: Ramos considera, como muchos mexicanos, que el país necesita un mesías (tropical o no, pero, mesías al fin).

Sin embargo, la realidad es mucho más compleja: las dificultades que encaramos en nuestro país son de carácter colectivo, de naturaleza inherentemente social (como las de cualquier nación, pues). Lo mismo ocurre con el perfil de las soluciones y acciones concretas que debemos emprender para dejar de estar en donde estamos. Así, no necesitamos un mesías ni a Rambo ni a Superman ni, mucho menos, a un Barack Obama mexicano; lo que nos urge es entender que la solución a nuestros problemas está en nuestras manos. Sí: todos somos relevantes, todos somos responsables de lo que aquí ocurre. Por lo tanto, hacemos mal en pensar que el Presidente en turno, o el futuro, tiene a su disposición el destino del país.

El punto es que resulta imperativo que comprendamos que, si bien tiene relevancia quién es Presidente, mientras no nos hagamos responsables de nuestras acciones, no nos respetemos mutuamente en todo sentido, no inculquemos en nuestros niños una cultura de la legalidad y les enseñemos a valorar lo público, así como a tener clara la diferencia entre éste y lo privado, mientras no exijamos a nuestra clase política que se deje de frivolidades y ésta, a su vez, siga permitiendo que diferentes poderes fácticos hagan lo que les plazca (desde los franeleros hasta los grandes mafiosos, pasando por algunos sindicatos y varias empresas), etcétera, jamás dejaremos de ser el México de hoy, el México que a muchos nos duele.

No necesitamos, pues, un Barack Obama mexicano; lo apremiante es que entendamos que el cambio comienza en casa. Si logramos eso, lo demás sí importa, pero no resulta tan relevante como muchos, entre ellos personajes tan destacados como Jorge Ramos, creen.

3 comentarios:

José Carlos dijo...

Lo que necesita México para mejorar sus instituciones y su estructura política en general,es la participación de la gente, por ello resalto la importancia de la aprobación de la Reforma Política, para que la gente participe y propongamos política públicas que nos satisfagan. Por otro lado el libro me parece que tienen información constructiva para generarnos una idea de cada candidato a las elecciones del 2012.

Renata dijo...

Bien sabemos que la sociedad en México se encuentra en un estado de apatía frente a temas políticos, y no es de extrañarse, basta con mirar los problemas del país, sin embargo considero importante nuestra participación como ciudadanos en temas políticos. Por eso creo que la aprobación de la Reforma Política es indispensable para hablar de un progreso en el país.

Sandra dijo...

En definitiva no se podría generar un cambio con un solo personaje, tendría que ser todas las esferas del Estado, y de manera contundente con la participación ciudadana; la analogía de un Obama mexicano simplemente me parece absurda, definitivamente con esta aseveración el periodista Jorge Ramos evidencio que se encuentra descontextualizado; falto que diera valor a agregado a quienes trabajan por el desarrollo nacional, como el senador Beltrones con las reformas impulsadas.