julio 29, 2011

Búsquedas sin control

Antulio Sánchez (@tulios41)
Internet
tulios41@yahoo.com.mx
Milenio

Dime lo que buscas y te diré quién eres” parece ser la máxima de Google, quien destaca por documentar de manera profunda el perfil de cada uno de los usuarios que usan su servicio. Cuanto más lo usa una persona, más afina su perfil Google, que trata cada búsqueda de forma individual.

Es sabido que el algoritmo de Google usa 57 parámetros para definir el perfil de los usuarios y establecer el tipo de información que ellos buscan. Pero con esas herramientas cualquier búsqueda de información no lleva a datos neutros, “científicos” o imparciales. Pensando en “nuestro bien”, los ingenieros y programadores de Google han optado por sustituir el “objetivo” abierto y original de internet por una visión ultrapersonalizada.

Pero la personalización de la información tiene sus pros y contras, como señala Sue Halpern en “Mind control & The Internet” (http://goo.gl/REzRr). El proceso de data mining ofrece información “predigerida” y conlleva dos aspectos. El positivo: si se tiene interés en temas específicos, Google proporciona información pertinente sobre los mismos. El negativo: todo filtro, por muy bien intencionado que sea, es incompleto y arriesgado si el usuario no lo controla.

Cuando la búsqueda se supedita a robots y sus parámetros, se obtienen datos con base en lo que ellos conocen de uno, pero para dar con información rica o fortuita se requiere en muchos casos que la persona busque sin determinaciones y “prejuicios” de bots.

Los filtros de información, cuando se usan de manera difusa (aunque supuestamente se hagan para el beneficio de los usuarios), terminan por “silenciar” a muchos sitios que son sistemáticamente rechazados por los filtros de Google. Eso deriva en una censura, por así decirlo, con un efecto negativo real en el derecho de acceso a la información de las personas.

Ante esto, y porque Google cada vez más deviene en una poderosa industria cultural sin parangón en la historia de las industrias culturales, y por la salud misma del ecosistema global de la información, se debe promover la diversidad de fuentes de búsqueda de información. Por eso se hace pertinente pensar en construir motores de búsqueda de dominio público (con “software libre”), totalmente abiertos y gratuitos, que puedan ser programados por los mismos usuarios y con base en criterios perfectamente transparentes.

julio 25, 2011

PRI: elecciones internas

Rubén Aguilar Valenzuela (@RubenAguilar)

El senador Manlio Fabio Beltrones ha dejado muy claro que desea competir por la candidatura de su partido para participar en la elección presidencial del 2012. Ha propuesto que el representante del PRI debería surgir de una elección interna.

A un partido que por 70 años su candidato fue elegido por el Presidente en funciones por la práctica del dedazo, que aseguraba como candidato al favorito del gobernante, le resultan extraños los métodos de participación democrática para elegir a sus candidatos.

En el 2006, primera elección que participó sin tener en sus manos la Presidencia de la República y poner en marcha el viejo mecanismo de la designación presidencial, optó por la candidatura única para evitar conflictos. Todos conocemos el resultado.

La propuesta de Beltrones sería algo obvio en un partido de tradición democrática, pero no en uno de carácter vertical y autoritario, como ha sido el PRI. Él está en su derecho de luchar para que se establezca un mecanismo que le permita competir. Ya verá si gana o pierde.

A la propuesta del Senador, de inmediato salieron detractores al interior. Son quienes en el PRI se niegan o desconfían de la democracia. No se saben manejar en ella. Les estorba. Beltrones les salió al paso señalándolos como representantes del pasado.

El PRI debería garantizar -lo hacen todos los partidos que se dicen democráticos- las contiendas internas para elegir a sus candidatos en los puestos de elección popular. El tema debería dejar de ser una discusión coyuntural para convertirse en una norma del partido.

Integrar las elecciones internas como parte de la selección de sus candidatos sería una muestra real, contundente, de que algo está cambiando en el PRI y, sin duda, lo legitimaría frente a la ciudadanía pero también, cosa no menor, de cara a sus miembros.

La democracia es más difícil de gestionar que los procesos discrecionales centralizados, pero es la mejor manera de resolver en el mediano y largo plazo la disputa por el poder al interior de un partido. Impide o reduce los personalismos, además de que los grupos se perpetúen.

Este mecanismo permite también que los que quieran obtener un cargo de elección popular se vean obligados a hacer público lo que piensan y a demostrar sus capacidades. Actúa como un filtro para que sólo avancen los mejores. Los que participan no pueden esconderse en el silencio perverso de los spots.

El senador Beltrones, en la búsqueda de la candidatura, se ha convertido en un modernizador de su partido. Si logra que se instauren las elecciones internas, le estará haciendo un gran servicio al PRI y también al país. Sería el fin de las tradicionales cargadas, tan propias del priísmo de antes y pareciera también que del de ahora.



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Mientras no seamos justos no los podemos matar

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

Cada vez que consigno (como si uno pudiera pasar de largo) las atrocidades que perpetran los canallas en este país, recibo mensajes de lectores que exigen airadamente la instauración de la pena de muerte.

Y sí, en efecto, hay gente que no merece vivir o, en todo caso, que debería de ser totalmente neutralizada. La prisión perpetua bastaría para sacar de la circulación a los malnacidos —digo, siempre y cuando las condiciones de detención no facilitaran, como ahora ocurre, la flagrante comisión de delitos desde las entrañas mismas de la cárcel— pero inclusive si se pudiera aislar eficazmente a los criminales mucha gente opina que no hay tampoco por qué mantener a esos tipos de por vida con nuestros impuestos.

No se comienza a construir la casa desde el tejado, sin embargo. Y si la primerísima asignatura pendiente que tenemos es el establecimiento de un sistema de justicia mínimamente efectivo, la posibilidad de que la pena capital pueda ser aplicada a personas inocentes es lo suficientemente perturbadora como para que, antes de siquiera pensar en la silla eléctrica, nos dediquemos primero a limpiar la podredumbre de nuestro aparato judicial.

Se supone que la pena de muerte es el castigo más tremendo. Hace apenas doscientos años, en los tiempos de la justicia bárbara y cruel, a los acusados de un delito grave no sólo se les mataba sino que se les martirizaba en la plaza pública. No podemos volver a esas prácticas en las sociedades civilizadas. Pero, aunque esta parezca una afirmación escandalosa, la simple eliminación de los individuos antisociales —por causa de salud pública y, sobre todo, para protección de la gente de bien— sería una razón de peso para considerar la aplicación de la pena máxima. No estaríamos hablando entonces de un castigo sino de la necesaria depuración de la sociedad. Curiosamente, es un argumento que casi no aparece en las discusiones y los debates: hablamos de moral; habría que hablar, creo, de salud, de la salubridad que requiere un organismo, nuestro cuerpo social, para sobrevivir. Pero, de nuevo, lo primero es lo primero: recomponer, desde sus cimientos, a la justicia mexicana. Luego, si quieren, hablamos del otro tema.

julio 22, 2011

El legado de Rupert Murdoch

Andrés Oppenheimer @oppenheimera
El Informe Oppenheimer
Reforma

Cuando leí la noticia de que el magnate Rupert Murdoch había cerrado su tabloide sensacionalista británico News of the World, mi primera reacción fue pensar "¡Que bueno!". Pero ya no estoy tan contento: el creciente escándalo por los excesos del desaparecido periódico británico amenaza con darle nuevos argumentos a quienes quieren controlar a los medios en todo el mundo.

Ya puedo imaginarme al Presidente venezolano, Hugo Chávez, o al Presidente ecuatoriano, Rafael Correa, o a otros demagogos latinoamericanos, del Medio Oriente y Asia diciendo: "Si Gran Bretaña está considerando abiertamente adoptar mecanismos más severos para controlar los excesos de los medios, ¿por qué no podemos hacerlo nosotros?" De hecho, desde que se informó que el periódico News of the World, de Murdoch, había incurrido en pinchaduras telefónicas aparentemente ilegales, sobornos y otras tácticas oscuras para obtener primicias periodísticas, el Primer Ministro David Cameron y otros políticos y formadores de opinión han pedido que se implementen nuevos sistemas para evitar actividades ilegales de los medios.

Cameron dijo tras estallar el escándalo de Murdoch que la Comisión de Quejas Sobre la Prensa, un organismo autorregulado y financiado por las empresas periodísticas en Gran Bretaña, "ha fracasado". El Primer Ministro, quien está siendo atacado por su cercanía al imperio mediático de Murdoch, propone reemplazar a la Comisión de Quejas por una comisión externa que sería independiente, tanto de las empresas mediáticas como del Gobierno.

Janine Gibson, la directora de The Guardian, el periódico que encabezó la investigación de las prácticas dudosas de News of the World, escribió en una columna el 8 de julio que la Comisión de Quejas fracasó en gran medida porque "sus financiadores", los dueños de los medios, no exigieron que la comisión contratara a un ente externo para investigar al periódico de Murdoch.

"Hay demasiada concentración de poder en el núcleo de la industria de los periódicos, y evidentemente también una muy débil motivación, como para que este sistema (autorregulatorio) pueda funcionar", escribió. Gibson propuso la creación "de un organismo independiente, financiado por el Gobierno, pero que de ninguna manera deba responder al Gobierno" para reemplazar a la Comisión de Quejas.

Algunos analistas de los medios en Estados Unidos, como el Juan Cole de la Universidad de Michigan, han apoyado la idea de regresar a la doctrina de la información balanceada, que existió en Estados Unidos desde1949 hasta 1987, y que permitía a la Comisión Federal de Comunicaciones exigir a las empresas de radio y televisión que informaran de una manera que la comisión juzgara como "justa" y "balanceada".

En Latinoamérica, además de Cuba, que directamente no permite la libertad de prensa, Venezuela aprobó en 2004 una ley de medios que le permite al Gobierno monitorear el contenido de las emisoras de radio y televisión. Ecuador, a su vez, está a punto de aprobar un proyecto de ley patrocinado por el Gobierno que creará una comisión reguladora para supervisar los medios impresos y electrónicos.

La legislación propuesta por Rafael Correa, el Presidente populista de Ecuador, sería la peor de Latinoamérica, después de la de Cuba. Correa ha pedido repetidamente la aprobación de su proyecto de ley "para evitar los excesos de los medios", después de que los periódicos publicaron documentos mostrando que su hermano Fabricio Correa había obtenido contratos del Gobierno por valor de más de 300 millones de dólares.

El Presidente celebró un referendo nacional el 7 de mayo, que -al incluir el proyecto de control de los medios de prensa entre otras propuestas más populares entre la población- le permitió obtener un mandato popular para aprobar una nueva ley de comunicación.

Ricardo Trotti, director de libertad de prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa, me dijo desde Quito, Ecuador, donde se encontraba en una misión esta semana, que todo indica que el proyecto de ley será aprobado muy pronto. La nueva ley creará una comisión reguladora de los medios que tendrá siete miembros, la mayoría de los cuales serán directa o indirectamente designados por el Gobierno.

"El peligro es que esta comisión podrá castigar a los medios, y podría permitirle al Presidente interferir con los contenidos editoriales", me dijo Trotti. "Creemos que la mejor manera de regular los medios es someterlos a las leyes generales que se aplican a toda la población".

Mi opinión: Estoy de acuerdo. Si los periódicos de Murdoch intervinieron teléfonos o sobornaron funcionarios, deberían ser castigados con las mismas leyes que criminalizan esas actividades cuando son realizadas por cualquier otro ciudadano.

Me temo que la alternativa -crear comisiones especiales reguladoras de la prensa- puede o no funcionar en Inglaterra y en otros países con largas tradiciones democráticas, pero casi seguramente será utilizada en muchos otros en el resto del mundo para justificar mayores controles a la prensa. Sería un precedente peligroso, que produciría mucho daño.

Holgazanes con fuero

Ricardo Alemán (@RicardoAlemanMx)
Excélsior

En no pocas encuestas, el diputado —federal y/o local— aparece debajo de la aceptación social de, por ejemplo, un policía judicial.

Para nadie es novedad que el “trabajo” de diputado es uno de los más desprestigiados de la burocracia de todo el país. Según una mayoría de ciudadanos, el diputado —en tanto “representante popular”— es calificado en el rango más bajo de de la escala de confianza, credibilidad, eficiencia y aceptación.

En no pocas encuestas, el diputado —federal y/o local— aparece debajo de la aceptación social de, por ejemplo, un policía judicial. De ese tamaño es el descrédito que arrastran unos dizque representantes populares que —en los hechos— representan sólo sus propios intereses y los de quienes los promovieron al cargo, sea el jefe del partido al que pertenecen, sea el gobernador al que deben todo.

Sin embargo —y a pesar de que son poco apreciados por la sociedad en general—, las y los diputados juegan un papel fundamental en la compleja maquinaria del Estado mexicano. Entre muchas otras, tienen atribuciones formidables, como la elaboración y aprobación de leyes; elegir a integrantes de órganos autónomos, como el IFE; llamar a comparecer —generalmente a insultar y ofender— a miembros del gabinete presidencial, y la extraordinaria facultad de mover y aprobar el Presupuesto anual del Estado mexicano.

Pero no es todo. Además, los diputados pueden convertirse en candidatos a alcaldes de grandes capitales y/o gobernadores de su respectiva entidad, como el caso de César Duarte, que presidió la Cámara de Diputados entre 2008 y 2009, para luego convertirse en candidato y después en gobernador de Chihuahua, en donde su papel ha sido más que vergonzoso. O el no menos penoso caso del diputado Jorge Carlos Ramírez Marín, actual presidente de la Cámara, y que ya se ve como candidato del PRI al gobierno de Yucatán.

Lo curioso del caso es que, a pesar de la elevada responsabilidad de representar a los ciudadanos y de velar por sus intereses en el Congreso —por eso se les conoce como representantes populares—, la gran mayoría de diputados federales —de todos los partidos— no son más que vulgares vividores de la política: “levantadedos” y “calientacurules”, a los que poco o nada importa la sociedad a la que dicen representar. Y lo peor del caso es que han convertido sus cargos en mero instrumento personal y de grupo.

Y viene a cuento el tema porque es vergonzoso, para el Estado todo, que los titulares de la Sedena y la Marina casi deban suplicar para que los señores diputados aprueben la Ley de Seguridad Nacional, que les permita a soldados y marinos desempeñar con un respaldo jurídico la labor que realizan para combatir al crimen y al narcotráfico. Es vergonzoso que por intereses mediocres y mezquinos, los diputados no hayan elegido a tres consejeros del IFE, lo que coloca a los diputados y al árbitro electoral en falta constitucional.

Es vergonzoso que los señores diputados hayan congelado reformas fundamentales para el desarrollo del país, como la laboral, la fiscal y la político-electoral, que en la elección federal de 2012 le daría a los ciudadanos instrumentos fundamentales como la reelección, candidaturas independientes, la revocación de mandato, iniciativa ciudadana y muchas otras facultades de beneficio directo a los ciudadanos. Es vergonzoso que los diputados trabajen menos de un tercio del año…

Es vergonzoso que Javier Sicilia deba suplicar para ser escuchado por los señores legisladores; esos que insultan, ofenden y acusan a todas las instituciones del Estado, pero son incapaces de rendir cuentas acerca de sus abultados salarios, la grosera burocracia que gasta y gasta y no transparenta nada, y sobre su poca eficacia. ¿Por qué la Cámara de Diputados es un frigorífico de iniciativas y leyes? Sí, porque muchos de los legisladores son vividores de la política, verdaderos holgazanes con fuero.

Y va una perla para los que tengan dudas. El líder de los diputados, el priista Jorge Carlos Ramírez Marín, gusta de ser entrevistado en medios fundamentales, como Playboy, en donde revela joyas como ésta.

Playboy: “Dígame, ¿por qué colecciona casas de muñecas?”

Ramírez Marín: “Bueno, quizá porque no tuve demasiados juguetes cuando era niño. O a lo mejor es mi parte femenina. Me gustan, sobre todo las artesanales, las antiguas. Me parece curioso que alguien se haya tomado tantos cuidados y tantas molestias para que pudieran disfrutar meter muebles y personitas. Me parece fantástico. Casas de muñecas y soldaditos de plomo; esas son las cosas que colecciono”.

¿Qué tal? ¿Será que cada quien tiene al diputado que se merece?

julio 20, 2011

Ni autoflagelación Ni autocomplacencia

Jesús Ramírez Rangel (@chuyr2)
diputado@chuyramirez.org
Rebasando por la derecha
Vanguardia

Al PAN en Coahuila le llegó la hora de la reflexión y del análisis serio y generoso. Es mi convicción que antes de aspirar a cargos, por más legítimas que sean las aspiraciones hacia el 2012, primero debemos cuidar al Partido y al hacerlo cuidar a Coahuila. “En Acción Nacional nadie viene a obtener, ni a ganar, sino a definir lo que es mejor para México” (Manuel Gómez Morin).

Recomiendo que el análisis que hagamos se lleve a cabo en tres vertientes: 1. El PRI como partido de gobierno en Coahuila. 2. El Gobierno Federal del PAN. 3. El PAN mismo, una reflexión hacia el interior. En cuanto al PRI sabemos lo que hizo, lo vivimos. Usaron todo el aparato de gobierno para atacar a nuestros simpatizantes, detuvieron a muchos de ellos, antes y durante el día de la elección. Al candidato del PAN y a un servidor nos difamaron sin ninguna prueba y los medios a su servicio se prestaron a ello. Tuvieron cantidades obscenas de dinero, gran parte se manejo en efectivo en los barrios y colonias de nuestro Estado, lo que demuestra que la famosa reforma electoral, a nivel federal, sirvió para muy poco. La autoridad electoral estuvo al servicio del PRI y la reforma electoral en Coahuila solo la aprobaron ellos, mecanismo propio de los sistemas autoritarios. Las reglas del juego en una democracia NUNCA las aprueba un solo partido político. Algo que sí debemos reconocer, para bien o para mal, es que su candidato llevaba 5 años en campaña, con una estructura electoral pagada con programas de gobierno y a costa de la autonomía municipal. Pero esa estructura solo tiene un nivel de éxito limitado. En una colonia popular, la lideresa no le puede dar dinero a todos, no hay para todos, por eso fracasó el comunismo. Pero si ha sido suficiente para ganar una casilla 2 a 1. Si bien el PRI fue exitoso, también es cierto que su radicalismo ideológico y el enriquecimiento inexplicable de sus leales, hizo que el PAN recuperara a su voto duro y la consolidación del bipartidismo es prueba de ello.

En cuanto al Gobierno Federal del PAN, hay de dos sopas. Existen resultados, son buenos y nos ha faltado capacidad para transmitirlos y por otro lado el clamor ciudadano que quiere ser escuchado. Clamor ciudadano que esta entre una democracia transparente y equilibrada a nivel federal y un sistema autoritario en los Estados que se aprovecha de la fragilidad propia de una democracia en transición. Estamos tan embrollados en la guerra en contra del crimen organizado, que hemos dado poca importancia a los éxitos históricos que se tienen en materia de salud, infraestructura y vivienda. El mismo tema de seguridad tiene que pasar por cambiar las instituciones autoritarias de seguridad pública y justicia penal que nosotros NO creamos y que en Coahuila el gobierno estatal y su fiscal, siguen defendiendo a capa y espada. Siguen defendiendo un sistema que deja 98% de impunidad y 75% de delitos no denunciados, precisamente porque NO se confía en la autoridad.

Finalmente esta el análisis hacia dentro del Partido. Ni un partido político en el mundo se puede entender sin una permanente relación con la sociedad de la que viene y a la cual se debe. Todo se reduce a la competencia entre una líder corrupta del PRI en una colonia, que hace bien el mal y un militante del PAN que tiene que competir sin las herramientas que ella tiene. Desgraciadamente, hay quienes en el PAN, en este proceso electoral, creyeron que imitando las tácticas del PRI, habríamos de ganar. Tristemente quedó demostrado una vez mas que nosotros en el PAN no servimos para eso, hacemos muy mal el mal. Nosotros debemos de apostarle a hacer bien el bien, con nuestros ideales, con nuestros principios y con nuestra militancia, formar ciudadanía. Hicieron a un lado a nuestra militancia porque la consideraban poco pragmática e incapaz de sacar esta elección. Pues resulta que en el balance histórico, la militancia y la convicción resultan mas exitosas que estructuras paralelas pagadas que brillaron por su fracaso. También esta el factor tiempo, es cierto, nos faltó y mucho como lo dijo Guillermo Anaya, pero hay que preguntarnos porqué? ¿Porqué si el PAN tuvo tres senadores, nueve diputados federales y muchísimos delegados federales en el arranque del 2006, no fuimos capaces de armar equipos de trabajo con nuestra militancia para solucionar sus problemas y estar cerca de ellos? Al final del día a eso se reduce la acción política, a trabajar cerca de los ciudadanos y de los militantes del Partido que te llevaron al poder. Sin duda en 6 meses no se puede competir contra 5 años, eso quedó demostrado. El análisis debe incluir a nuestras dirigencias estatales y municipales, como esta el trabajo ahí, donde están nuestros subcomités, las mujeres, los jóvenes, la formación y la capacitación? La autoflagelación no nos lleva a nada, más aun cuando se tuvo la más alta votación en la historia, cosa que el PRI también logró. Recuperamos nuestro voto duro en las clases medias de Coahuila, se logró un despertar ciudadano que sigue dispuesto a trabajar y nuestra principal misión es abrirles de par en par las puertas del Partido y trabajar con ellos desde ahora hacia el futuro y no esperarnos 5 años mas. La gran sorpresa para el PAN fue Torreón, Jorge Zermeño le ganó a Humberto Moreira hace 6 años y hoy Rubén Moreira ganó por un amplísimo margen. Nuestro candidato incluso sacó muchos menos votos que Zermeño a 6 años de distancia. ¿Que mensaje nos están mandando los laguneros y en general que mensaje nos mandan los Coahuilenses? ¿Pero más aún, qué mensaje estamos mandando nosotros, cual es nuestro discurso y propuesta? Hay cosas buenas y malas en esta experiencia, pero todo análisis que se haga, debe hacerse lejos de la autoflagelación y la autocomplacencia. Yo estoy porque se abra el debate y demos la bienvenida a la crítica ciudadana, solo así estaremos listos para Coahuila y para México en el 2012.

¿Tu también, Marcelo?

Adrian Trejo (@adriantrejo)
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

La caída de las “ballenas’’ en Periférico Norte hizo tambalear varios escritorios y currículum en la desde del Gobierno del Distrito Federal.

El caos causado por un descuido de la empresa OHL, constructora del segundo piso del Periférico, causó caos vehicular cuyo costo económico es imposible de cuantificar.

Eso sí, el Gobierno del DF decidió imponerle una “multota’’ de 10 millones de pesos por andar colocando “ballenas’’ sin seguir el protocolo de seguridad. Como quitarle un pelo al gato.

El asunto está en que el evento pudo ser una auténtica desgracia humana y política.

En estos tiempos electorales en los que cualquier mal paso de los aspirantes puede ser la diferencia entre llegar o no a una posición superior, el accidente de las “ballenas’’ fue visto y tratado como una advertencia de lo que podría ocurrirle a Marcelo Ebrard si descuida “detalles’’, como la supervisión estricta a la constructora, por cierto la más beneficiada con obra pública en el DF.

Lo que en esencia reclamó Ebrard a sus colaboradores fue no dar “carne’’ a sus críticos para alentar una campaña en su contra.

Mucho menos ahora que se cuestiona con severidad la construcción de la “Estela de Luz’’, ese monumento que parece monstruo de tantas cirugías políticas que le han hecho y la sede faraónica del Senado de la República, que no sólo escurre agua sino tufo a corrupción.

Marcelo se cuida, después de 24 horas de caos vial infernal.

- En Montemorelos, Nuevo León, Jesús Vizcarra, ex candidato a gobernador de Sinaloa, pretende construir una nueva planta de su empresa SuKarne , en la que invertirá algo así como 270 millones de dólares que beneficiarán a más de cinco mil productores mediante la compra directa de ganado y de 200 mil toneladas de grano, forrajes y otros insumos. Se pretende que esa planta genere 1,500 empleos directos, 4,500 indirectos y 680 empleos durante la etapa de construcción.

El proyecto cuenta con el apoyo del gobernador Rodrigo Medina y del presidente municipal de Montermorelos; hasta ahí todo bien..peeeeroooooo. Pero un importante personaje de los negocios y la política local se ha inconformado con el proyecto aparentemente porque la zona en la que se pretende construir la planta, eso sí, con la más alta tecnología, es residencial y no de de uso industrial. Quienes conocen el asunto dicen que el argumento es pretexto y que la oposición es por otras causas. ¿Será?

- El procurador del DF, Miguel Mancera, tiene su carisma… y sus aspiraciones, desde luego. Por eso extraña que haya declarado que la dependencia a su cargo “no tiene contemplada una disculpa pública’’ para la estudiante Mariel Solís, acusada y detenida por los dichos de un asesino confeso que la señaló como su cómplice. Pese a las irregularidades administrativas y de investigación cometidas por los agentes de la PGJDF, Mancera dice que no habrá disculpa pública. Parece que el procurador perdió muchos seguidores.

Escuchas

Diego Beas (@diegobeas)
ruta66@diegobeas.com
RUTA 66
Reforma

El cierre de News of the World en Reino Unido y el escándalo que le ha seguido no se limita a un caso de prácticas periodísticas cuestionables que terminaron con un periódico que se publicaba desde 1843.

La saga de las últimas semanas es un certero retrato de toda una forma de entender el poder. El mediático, el político y el económico. Una forma, también, de concebir la relación entre medios de comunicación, gobiernos y ciudadanía. Y todo, centrado en una figura: Rupert Murdoch. El capo australiano de los medios de comunicación que levantó un imperio sobre las espaldas de unas cuantas cabeceras australianas heredadas de su padre.

Además del cierre del tabloide, de la renuncia de dos altos cargos de Scotland Yard, del arresto de un ex asesor del Primer Ministro y de todo lo que el caso nos está enseñado sobre el futuro del poder mediático, el escándalo ha alcanzado ya la otra costa del Atlántico.

El uso sistemático e indiscriminado de escuchas ilegales para espiar a políticos, miembros de la familia real y hasta víctimas de secuestro, es solo una punta de una enmarañada madeja que se extiende desde la puerta del número 10 de Downing Street hasta despachos oficiales en Washington y Nueva York.

Lo que nos lleva a una de las cuestiones fundamentales del escándalo: el contubernio entre medios de comunicación y gobiernos. Con pertinencia y acierto, la semana pasada Timothy Garton Ash se preguntaba en The Guardian quién temía más a quién: Rupert Murdoch a los primeros ministros británicos o ellos a él. Sin lugar a dudas, se respondía a sí mismo, ellos a él. En su comparecencia ayer ante una comisión del Parlamento, Murdoch contaba cómo después de las elecciones en el Reino Unido el año pasado, David Cameron le invitaba a Downing Street a tomar el té y agradecerle su apoyo.

Murdoch llegó a Londres en 1969 y, desde allí, construyó News International, un imperio que abarca desde cadenas en Australia y Hong Kong hasta diversas cabeceras de Nueva York y estudios cinematográficos en Los Ángeles. Por medio de dádivas, alianzas ad hoc y un enorme poder de intimidación, Murdoch fue conquistando estratégicamente territorios que lo fueron convirtiendo en el jugador más poderoso del sector.

El News of the World primero, el Times londinense después, la plataforma de televisión BSkyB, entre varios medios más; del otro lado del Atlántico Murdoch desembarcó en Texas con la compra de un pequeño periódico en San Antonio, fundó varios tabloides para después tomar por asalto al establishment de Nueva York: el New York Post, la Fox y la joya de la corona, el Wall Street Journal.

Así, con las dos orillas del Atlántico aseguradas, Murdoch se construyó un imperio a medida virtualmente -todo parecía- indestructible. En años recientes dio el salto a Internet con la compra de MySpace y ha sido uno de los críticos más acérrimos de los modelos abiertos en Internet. Con la compra del Wall Street Journal en 2007 comenzó a implantar un modelo cerrado y de pago en todos sus sitios que le ha costado caro al magnate: las visitas han caído estrepitosamente y ha quedado claro que la fórmula no funciona.

¿Cómo afectará el cierre de News of the World y las revelaciones posteriores los intereses de Murdoch en Estados Unidos? Por lo pronto ya se han iniciado investigaciones en el Congreso sobre el modus operandi de sus medios. Se investiga si utilizaron tácticas similares con las víctimas del 11-S y los soldados que murieron en Irak y Afganistán. Pero, mucho más importante, será ver cómo evoluciona la relación entre Murdoch y su gran aliado, el establishment conservador. Los barones del Partido Republicano, la redacción del Wall Street Journal y su principal lugarteniente, Roger Ailes, seguramente están revalorando el nuevo coste que tiene estar bajo el cobijo de Murdoch.

Es pronto aún para saberlo, pero la falta de escrúpulos de un tabloide sensacionalista inglés de mediados del siglo 19, podría provocar una carambola de acontecimientos que terminen por precipitar el desmembramiento del enorme poder mediático de la derecha en Estados Unidos. Qué ironías.

Seis ya; cinco, pronto…

Enrique Aranda
De naturaleza política
Excélsior

A juzgar por lo ocurrido en las últimas horas, particularmente tras la consumación del cónclave de viernes y sábado, y en el interior de la cumbre...
Enrique Aranda

A juzgar por lo ocurrido en las últimas horas, particularmente tras la consumación del cónclave de viernes y sábado, y en el interior de la cumbre de suspirantes del lunes, la lista de quienes aspiran a hacerse con la candidatura presidencial del partido del gobierno se redujo ya a sólo seis… o, si lo prefiere, se mantiene en siete: seis que continúan jugando “con las reglas” y uno más, el no panista, en actitud de franca rebeldía.

Y esto en virtud de que, más allá de la obvia ausencia del sinaloense Heriberto Félix Guerra en el encuentro entre los preprecandidatos azules y el mandamás Gustavo Enrique Madero para avanzar en la definición de las reglas y de la mecánica de selección de quien deberá abanderar al PAN en el difícil 2012, según se dijo, lo cierto es que el titular en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), poco o nada parece estar haciendo para alcanzar la ansiada nominación puesto que, a decir de quienes mejor le conocen, “él dejó esta carrera —o la intención de correrla, en el mejor de los casos— hace al menos dos o tres semanas…”

Ahí están, a manera de ejemplo, los comentarios de encumbrados panistas que, al tiempo que le ubican como “uno de los más cercanos a los afectos de Felipe (Calderón) —a quien incluso renta su domicilio particular donde reside con su familia— y de su esposa Margarita (Zavala) e hijos...”, no pierden oportunidad para señalarle como “lejano al esfuerzo (y encomienda) presidencial…” de destacar logros de la presente administración, y de la anterior, como parte de una estrategia orientada a avanzar hacia la ratificación del panismo en la primera magistratura.

También, en la esquina contraria, la versión de los suyos, quienes destacan que al margen de que el funcionario cumple sobradamente con la tarea que le fue confiada “por su jefe y amigo”, con quien mantiene incólume su vinculación, “nunca encontró ni la oportunidad ni recibió las señales claras suficientes para lanzarse en pos de una nominación…” en cuya puja más de uno le consideró —y no faltan quienes le siguen considerando— “el verdadero caballo negro” del presidente Calderón Hinjosa.

Que Félix Guerra está hoy abajo, entonces, no es tema. No al menos entre quienes en verdad saben cómo suceden las cosas en la residencia oficial de Los Pinos y, particularmente, en el tercer piso del búnker azul de Coyoacán donde el dato está más que registrado dado que, a fuerza de ser sinceros, no se puede estar una pelea cuando ni siquiera has decidido subirte al ring….

Hoy, pues, ya son seis y, pronto, serán (oficialmente) cinco.

Asteriscos

* Creciente malestar entre los gobernadores del Revolucionario Institucional que, un día sí y otro también, advierten (reales o supuestas) manifestaciones de una guerra sucia presupuestal implementada desde el más alto nivel gubernamental. ¿Será?

Veámonos el viernes, con otro asunto De naturaleza política.

Diatriba antigraffiti

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

Abraham Maslow, uno de los pilares de la psicología humanista, considera que la belleza es una de las necesidades superiores del ser humano. Una vez que las otras han sido satisfechas —desde aquellas muy primarias como la alimentación, la seguridad física o el sexo hasta otras menos evidentes, en apariencia, como la confianza y el respeto— los hombres dirigen la mirada hacia su entorno y buscan la armónica disposición de las cosas. Por eso plantan árboles y por eso crean obras que, luego de que en un primer momento no hubieran existido más que en su imaginación, se vuelven parte del mundo real.

Vivimos, curiosamente, en ciudades feas o, peor aún, afeadas por sus propios habitantes. La creación deliberada de espacios hermosos es una excepción en los planes de nuestros gobernantes pero cuando estos logran edificar una plaza pública o un parque vagamente frondoso llegan de inmediato hordas de ocupantes alegremente dispuestos a instalar horrorosos puestos para venderle, a unos consumidores tan decididos a la compra como indiferentes al deterioro del paisaje urbano, sus baratijas ilegales. Son gente, los primeros, que deben ganarse la vida de algún modo; y son personas, las segundas, a las que no les importa comprar mercancías de dudosa procedencia porque el precio del artículo, debido a la escandalosa esclavitud de los ciudadanos chinos, es incuestionablemente bajo.

Pero hay otra plaga todavía más perniciosa en términos de la contaminación visual, por utilizar un terminajo típico de tecnócratas burocratizados: los chicos graffiteros (cómo deseo que crezcan y que logren tramitar eficazmente sus enojos aunque, por desgracia, ya vendrán otras generaciones de reemplazo que no sabemos, a estas alturas, si se van a contentar con las pintadas callejeras o si van a comenzar a poner bombas). Esta subespecie urbana no soporta la visión de un sobrio muro blanco en ninguna parte. Mi ex mujer favorita, que fue quien me hizo conocer a Maslow, dice que son artistas o, en todo caso, que se están expresando. Ah…

julio 18, 2011

Pan rumbo al 2012: La cosa es calmada

Jorge Chabat
jorge.chabat@cide.edu
Analista político e investigador del CIDE
El Universal

Después de la reunión de fin de semana que tuvo la dirigencia panista con miras a las elecciones de 2012, una cosa queda clara: para ese partido la cosa es calmada. Las especulaciones sobre si, por fin, el partido blanquiazul se pondría las pilas ante lo que parece ser una derrota anunciada el próximo año, se esfumaron ante el anuncio de que no hay que adelantar los tiempos y que hay que mantener la unidad.

De hecho, todo parece indicar que la reunión en la sede de la colonia Del Valle fue para calmar las ansias del acelerado de Santiago Creel que ya quiere echar a andar el proceso de selección del candidato presidencial pensando que tal vez así pueda aprovechar la ventaja de conocimiento que le dan las encuestas y ser, ahora sí, el candidato blanquiazul para la grande. Pero resulta que no. Que la jerarquía panista le dijo a Creel que calmara sus ansias de novillero y que será hasta fin de año cuando haya humo azul. En otras palabras, el mensaje fue que no por mucho renunciar al puesto, hay candidato más temprano.

La pregunta que muchos panistas se hacen es si ésta es la estrategia más adecuada frente a los dos partidos que compiten con el PAN y que ya están más que adelantados en el proceso de definición de candidato. Y la verdad es que la respuesta no es sencilla. En las dos elecciones presidenciales anteriores el PAN ha tenido dos tipos diferentes de candidato. Para el 2000 Vicente Fox llevaba ya un buen rato destapado y prácticamente en campaña, lo cual sin duda le ayudó a ser conocido y eventualmente derrotar al PRI. En el 2006 el PAN repitió la estrategia de posicionar a un presidenciable, el secretario de Gobernación Santiago Creel, quien tuvo todos los reflectores para que se conocieran sus capacidades políticas (o la falta de éstas). Como es ya conocido, éste al final no fue el abanderado panista y el candidato nombrado, Felipe Calderón, tuvo que desarrollar una intensa campaña, primero para ser conocido por la opinión pública y luego para obtener el voto de los electores. Es probable que el PAN tenga en mente la campaña de Calderón y que por ello hayan preferido no ubicar en la opinión pública a ningún presidenciable para no llegar con un candidato desgastado. Y de hecho, en el proceso de 2006 una de las razones por las cuales el PAN tuvo que remar contra la corriente fue que las medidas para desgastar a sus oponentes se dieron con un mal timing. La difusión del video en el cual Carlos Ahumada le daba dinero a René Bejarano y el proceso de desafuero a López Obrador fueron contraproducentes. El desafuero claramente no contaba con una apoyo de la opinión pública y los videos de Ahumada se difundieron con tanta anticipación a las elecciones que al final le permitieron a AMLO construir la imagen del “complot”. Si ese video se hubiera difundido dos meses antes de la elección, el golpe no lo hubiera quitado ni Dios padre.

Desde esta perspectiva, resulta entendible que el PAN no quiera quemar sus cartuchos ahora. Es probable que esté esperando a final de año para echar toda la carne al asador a fin de posicionar a un candidato o candidata. Es también probable que tenga algunos misiles mediáticos guardados, los cuales usaría pocos meses antes de la elección. De hecho, dada la desventaja en las encuestas y el poco conocimiento público de sus posibles candidatos, se ve difícil que el PAN pueda ser competitivo sin la ayuda de dichos misiles. Desde luego subsiste la duda sobre si el PAN tiene en efecto un as bajo la manga y si ello logrará que se reviertan las encuestas. Pero la verdad es que no hay otra posible explicación para la tranquilidad con la que el PAN está manejando la perspectiva de la elección del 2012. La otra posibilidad es que ya se resignó a perder la Presidencia y que Calderón y su partido van a esperar pacientemente a que llegue el PRI a Los Pinos, lo cual simplemente no tiene sentido.

Todo indica que el PAN ya definió su estrategia para el 2012 y que se va a esperar hasta el final de los plazos legales para designar candidato y que le apostará a llegar con un abanderado poco ubicado en la opinión pública pero, por ello mismo, poco desgastado. Es evidente también que en los meses previos a la elección va a echar a andar toda la estructura partidista para posicionar a su abanderado bajo el supuesto de que “caballo que alcanza, gana”. Es una estrategia arriesgada pero puede funcionar. Ya lo veremos en el 2012.

La congruencia del sectario

Jesús Silva-Herzog Márquez (@jshm00)
Reforma

El repertorio de frases de Andrés Manuel López Obrador puede contarse con los dedos de las manos. Sus discursos, sus entrevistas, sus declaraciones son la combinación de una serie de frases hechas que ha repetido mil veces en los últimos años. Oírlo es siempre volverlo a oír. Su discurso tiene las sorpresas de un reloj. La monotonía de su oratoria sorprende incluso en un paisaje como el nuestro, tan estéril para el debate de ideas, tan pobre en reflexiones en público de los actores políticos. ¿Cuántas veces hemos escuchado las mismas palabras enlazadas en el mismo orden, dichas con el mismo tono? La mafia le robó la Presidencia. El Pueblo no se equivoca nunca. Hay que aprender de nuestra historia. Soy un hombre de principios; no soy un ambicioso vulgar. Al parecer, lo que nos quiere decir es que su ambición no es ordinaria: busca la transformación real de México y no la simulación que representan los idénticos proyectos del PRI y del PAN.

Desde hace tiempo ha insistido que reconoce la necesidad de que la izquierda vaya unida a la elección presidencial del año que viene y ha declarado que está dispuesto a aceptar la candidatura de Marcelo Ebrard si tiene mejores posibilidades de ganar. Pero hace poco parece que cambió de parecer. Según relata la prensa, en una reunión reciente advirtió que nada impedirá su candidatura. Nada de consultas o encuestas para ver quién está mejor ubicado para representar a la izquierda. Él será candidato porque no está dispuesto a aceptar que los oligarcas de siempre le impidan participar en la elección. "No me quieren ver en las boletas, pero no les voy a dar el gusto, voy a estar en las boletas como candidato de un partido, de dos o de tres". En otras palabras: López Obrador adelanta que será candidato aunque no sea el candidato del Partido de la Revolución Democrática. Está dispuesto a usar el membrete del Partido del Trabajo o de Convergencia para registrar su candidatura. No importa, al parecer, que tal decisión destroce definitivamente las posibilidades electorales de la izquierda mexicana.

Habría que tomar con cierta reserva las comillas registradas por Reforma el pasado jueves 14 de julio porque se trata de una versión indirecta de las palabras de López Obrador tal como fueron registradas por un coordinador de su movimiento. De cualquier manera, sirve para preguntarnos si sería aceptable para López Obrador una derrota dentro del PRD. ¿Podríamos pensar que López Obrador podría aceptar a Marcelo Ebrard como el candidato legítimo del PRD? La imaginación no me alcanza para verlo. Imagino al cardenal Rivera casando a dos homosexuales en la Catedral antes que a López Obrador alzándole la mano a Ebrard. Aceptar que otro pudiera representar a su movimiento sería para él un error histórico, una inconsistencia y, en el fondo, una traición a su esperanza. López Obrador no sorprende nunca en su discurso porque su retórica refleja con fidelidad la convicción de su sectarismo profundo. Se ha dicho muchas veces que Andrés Manuel López Obrador es más un representante del viejo populismo que de la izquierda contemporánea. Ninguna curiosidad ha demostrado el antiguo alcalde de la Ciudad de México por lo que otras izquierdas discuten o hacen. A él le basta la prédica moral, las lecciones de la historia maniquea y las cantaletas del estatismo salvador.

Pero para entender a López Obrador es más importante comprender la forma en que cree que sus creencias mismas. La intensidad de sus creencias es más importante que el contenido de sus creencias. López Obrador es el predicador más perfecto del sectarismo en México. La política es para él el territorio de lo innegociable. Una lucha que pone a prueba la limpieza moral de los hombres, sus lealtades profundas antes que la eficacia y las consecuencias de sus actos. Para el sectario, todo acuerdo está podrido. El filósofo Avishai Margalit ha analizado con gran inteligencia ese fenómeno porque en algún momento sintió que el virus del sectarismo se le metía al cuerpo. Ha detectado, por ejemplo, que al sectario le importa más conservar la pureza de su movimiento que el deseo de ensancharse. La organización a la que, con aires guadalupanos, López Obrador bautizó como "Morena" no es una coalición de fuerzas diversas sino una plataforma de promoción personalista. El movimiento existe por y para él. Tan fieles a López Obrador son sus seguidores que están dispuestos a cerrar los ojos, como él, a todo lo que sea desfavorable. Es que el sectario no puede arriesgarse a dudar. ¿Qué diría el caudillo si descubre una grieta en la convicción del seguidor? Por eso se apresura a descalificar enfática y a veces violentamente a quien cuestione sus certezas. Por eso no puede aceptar jamás un veredicto desfavorable. Quien tiene una idea distinta no está desorientado: es un corrupto. No hay instituciones imparciales, ni números confiables. Si las noticias no son buenas, son falsas.

Un sectario tan consecuente como López Obrador no tiene espacio mental para reconocer una derrota. No se traicionará: será candidato.

El ingenuo

Ricardo Alemán (@RicardoAlemanMx)
Excélsior

La estrategia de Ebrard no sólo es la más adecuada, sino la más rentable y lucidora que pudo diseñar un político inteligente, calculador y ambicioso como él.

Según los sabios del poder en México, en política “no hay sorpresas, sino sorprendidos”. En política “sólo le va mal a los pendejos”. Y en política, “la ingenuidad es la versión radiofónica de la pendejez”.

Viene a cuento el tema porque, durante meses, parte de los políticos que simpatizan con la candidatura presidencial de Marcelo Ebrard —junto con parte de los opinantes profesionales y de no pocos periodistas— se han desgañitado en ofrecer evidencias, argumentos y ejemplos de que ese “animal político” que se llama Andrés Manuel López Obrador terminará por “chamaquear” al jefe de Gobierno del DF.

“¡Te está mintiendo!”, casi le gritan. “¡No le creas cuando promete respetar el resultado de una encuesta para seleccionar al candidato presidencial de la izquierda!”, le advierten. Mientras que muchos otros no comprenden la “ingenuidad” de Marcelo quien, ante los hechos en contrario —de que AMLO nunca ha respetado nada que le impida hacer lo que cree, quiere y le interesa—, dice que él cree religiosamente en López Obrador.

¿Qué tiene que pasar para que Marcelo Ebrard se convenza de que AMLO es un mentiroso, como lo son muchos, o casi todos los políticos mexicanos? Contra la opinión mayoritaria, aquí creemos que la estrategia de Marcelo Ebrard no sólo es la más adecuada, sino la más rentable y lucidora que pudo diseñar un político inteligente, calculador y ambicioso como Marcelo Ebrard. ¿Por qué?

Primero, porque Marcelo entendió que, más importante que la propia candidatura presidencial de la izquierda, la unidad es el verdadero motor de ese sector social y de votantes. Por eso, y a pesar de todas las provocaciones que lanzan desde las filas de AMLO, Marcelo no ha mordido el anzuelo —y no lo morderá— a lo largo del proceso de selección del candidato de izquierda.

Segundo, porque más que creer en AMLO —en realidad sabe que el tabasqueño es un mentiroso—, Marcelo Ebrard diseñó su estrategia bajo la lógica de dejar la carga de la prueba —de la congruencia o la mitomanía— en el propio AMLO. Es decir, que si Marcelo no se mueve de su gesto de confianza absoluta en los dichos de AMLO, cuando López Obrador confirme el engaño y la mentira —paso que les ratificó a sus leales el pasado martes, cuando dijo que, por los medios que fuera, sería candidato de uno, dos o tres partidos—, será AMLO el único exhibido como un político mitómano, en tanto que los bonos de Marcelo subirán como la espuma. Será visto como víctima de un político vulgar y mentiroso.

Y, tercero, porque justo al no caer en el juego de las descalificaciones de nadie —y menos de su principal adversario—, Marcelo Ebrard marca y remarca la diferencia de su discurso, su comportamiento, su perfil y sus objetivos, de los modos vulgares, los rencores obsesivos y las groseras venganzas de un político silvestre como AMLO. En realidad, y al parecer sin darse cuenta, López Obrador le hace buena parte de la campaña de imagen y congruencia a Marcelo Ebrard, al presentarse él mismo —López Obrador— como un político mentiroso, ambicioso sin límite, sin escrúpulos y, literalmente, enfermo de poder. Porque el mensaje que siembra AMLO en el imaginario colectivo de muchos mexicanos y potenciales votantes es precisamente ése: el de alcanzar el poder por el poder, sea por los medios que sea necesario. ¿Quién es el ingenuo?

Es muy probable —casi seguro— que López Obrador hará todo lo necesario para escabullirse de una encuesta nacional, a población abierta, que sería la base de selección del candidato presidencial de la llamada izquierda. Pero a cada paso —en una estrategia que ya califican como la “estrategia del pato”—, López Obrador exhibirá sus estilos, de qué está hecho, sus fobias a la cultura democrática y su amor por el autoritarismo, en tanto que Marcelo aplicará la “estrategia del contraste”, que lo llevará a ganar la simpatía, no sólo de un importante sector de la izquierda, sino de buena parte de las clases medias, empresariales y esa parte de la sociedad que nunca votaría por el PRI, que se decepcionó del PAN, pero que por nada del mundo votaría por AMLO.

Al final del proceso —si se realiza una consulta a población abierta—, Marcelo ganará de manera indiscutible. Y en el escenario de que AMLO no acepte el resultado, el tabasqueño habrá confirmado que no merece la confianza popular y, menos, la candidatura presidencial. El “ingenuo” Marcelo se alzará como el mejor candidato, entre los que no quieren al PRI, y menos al PAN. Al tiempo.

Para tiempos de emergencia, leyes de emergencia

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

¿No pueden entender algo tan sencillo nuestros “legisladores” que de todo hacen menos legislar? La aplicación de fuero civil a militares cuando los afectados son civiles exige una reglamentación paralela que el Congreso, tan dado a tratar frivolidades, no ha definido. En Monterrey, hace ver Carlos Marín el miércoles, una partida militar consiguió liberar a veinte secuestrados. No llevaban orden de cateo ni de aprehensión. Y tenían el pésimo antecedente del caso Hank junior, liberado porque no hubo sustento legal a las acusaciones.

Si con ese antecedente el Ejército hubiera ido a pedir orden de cateo a un juez y presentado, como indicio, una llamada anónima, el juez la habría negado. Y con razón. De esa forma, estaríamos viendo en Monterrey, en vez de veinte agradecidos que echan porras al Ejército, veinte cráneos aplastados: es el grado de monstruosidad a que han llegado los delincuentes al asesinar a sus víctimas: el 90 por ciento de los cuerpos localizados en fosas clandestinas de San Fernando, Tamaulipas, evidencian muerte por aplastamiento con marros… es más barato que las balas.

Estamos ante lo inaudito, lo impensable: MILENIO nos muestra en TV a dos soldados molidos a patadas y golpes de marro, y el grito espeluznante: “¡Sácale un ojo! ¡Sácale un ojo a éste que se siente muy…”. Es decir, castigaban también la última mirada de desprecio y de valor. Mi primera reacción fue de rechazo: no pueden estar mostrándonos esto. Cuando terminó, analicé lo que me ocurría a mí, no sé a otros, no a los televidentes, no a los medios que pactaron no dar espacio al crimen: a mí. Y lo que tenía era una oleada de admiración por el Ejército y un odio profundo, sin matices, por quienes han tocado fondo y son capaces de moler a golpes, en vida, huesos, cráneos, músculos, vísceras…

En resumen: estuvo bien que viéramos la carnicería para recordarla siempre que una acción del Ejército contra estos monstruos desquiciados nos parezca excesiva.

Nadie ha pedido que los delitos cometidos por militares queden impunes, pero no ha definido el juguetón Congreso los límites acordes con esta situación especial, de emergencia. La acción del Ejército debe darse en un marco legal, que no se ve cercano; con eso atan de manos a las únicas fuerzas aún no infiltradas por el crimen, mientras a diario hay secuestros y asesinatos. La crueldad del crimen alcanza límites que no se pueden llamar bestiales porque ninguna bestia los comete, ni las hienas de tan mala fama. Y los legisladores se pican la cola, duermen y cultivan barrigas.

¿Ante quién puede el Ejecutivo quejarse por la complicidad de los legisladores con los criminales? Parece que se guían por la vieja consigna: mejor si todo va peor.

El Ejército debe responde, sin duda, ante errores que cobran vidas: ¿cómo ocurrió que un auto fuera ametrallado, no evadiendo un retén, sino rebasando un convoy militar? Si un estado de emergencia señala que no podemos rebasar, queda claro. Pero esa familia, cuyos niños murieron, no estaba infringiendo ningún mandato, ni especial ni común.

Es el momento, también, de poner en claro el fuero de los legisladores: debe aplicarse únicamente a que no podrán ser acusados por lo que digan en tribuna. Ningún otro fuero debe cubrirlos. Y ahora lo emplean para evadir desde reglamentos de tránsito hasta leyes penales. La autoridad, con fuero, rompe amparos en la cara de los ciudadanos. Como la consignación debe pasar por el desafuero, es allí donde sus compinches cubren, dan impunidad al secuaz. Revisemos, pues, todos los fueros, no sólo el militar.

¿Quién teme a Elba Esther Gordillo?

La maestra es analfabeta funcional, no consigue leer un texto sencillo, diez veces trata de pronunciar una palabra de tres sílabas; no logra sacar adelante ni las evaluaciones a profesores sin que éstos se le rebelen, así que revisemos su fuerza: un millón y pico de votos puede ofrecerlos, pero no asegurarlos porque el voto, finalmente, es secreto; añadamos el reciente episodio que exhibe su poca confiabilidad como aliada, y tendremos razones para que nadie se exponga a ser el próximo descobijado. Y aún falta considerar las palabras del Presidente: Hubo acuerdos con ella sobre educación, pero nunca “licencia para saquear al ISSSTE”. Es una acusación grave, que a nadie sorprende, pero dicha por Calderón deberá seguir su curso en tribunales. ¿O también ella tiene fuero?

De cómo los ricos lo vuelven a ser después de la Revolución, Olga (Planeta, 2010).

julio 17, 2011

'La de malas' por Paco Calderón

El procesador cuántico está a la vista

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

A riesgo de aburrir lectores, para comprender el salto que ha dado en esta semana la carrera hacia la computadora cuántica, es necesario resumir puntos tratados de manera más amplia otros domingos. Puede usted no leer del 1 al 3:

1. La comunicación con nuestras computadoras se da en lenguaje binario: 0 (cero) o 1. Cada dígito de estos dos es un bit de información: el mínimo posible, sí o no. El 1 se expresa como paso de electricidad en un transistor, el 0 como ausencia. Un octeto de bits hace un byte. Los forman todos los posibles arreglos de ceros y unos, en 8 posiciones.

2. En el mundo subatómico ocurre algo inimaginable: superposición de estados. Antes de una observación, un electrón está en varias posiciones a la vez, con diversa probabilidad. Puede estar pasando por un puente de transistor y, a la vez, estar no pasando. Así tenemos 1 y 0 simultáneos. Cada byte se multiplica por un número enorme de posibilidades. Ese estado simultáneo, bit cuántico, se denomina qubit.

3. Hay otro fenómeno que causó la ruptura definitiva de Einstein con la cuántica: lo que en inglés se llama entanglement: enlace, entrelace. Sostiene que dos partículas creadas de forma simultánea se siguen comportando como una sola, aunque estén alejadas por años luz. Ese absurdo fue prueba de que la física cuántica en algún momento había perdido la brújula. Se llamó paradoja EPR (Einstein, Podolsky, Rosen). En 1983 Alain Aspect probó que la paradoja ocurría: la extravagancia EPR venía de la naturaleza.

Un ejemplo cotidiano sería: dos personas arrojan una moneda y descubren que siempre que una obtiene cara la otra, sin duda, es cruz y viceversa… Eso, absurdo porque las monedas no pueden comunicarse, es lo que predice la cuántica, alejó a Einstein de su propia criatura y Aspect en París probó que ocurre. Y es la base de la computación cuántica que avanza a grandes saltos. Acaba de dar otro.

El problema práctico es el siguiente: una partícula pierde su superposición de estados con una observación o cualquier otra alteración del medio. Al entanglement le ocurre lo mismo: es frágil y desaparece.

Al unir la superposición de estados (0 y 1 a la vez) con el entrelace se obtiene un procesador que resolvería en segundos lo que hoy tomaría años a las más potentes supercomputadoras. En otras ocasiones hemos visto cómo los físicos han logrado sostener la superposición de estados y el entrelace por tiempo suficiente para realizar breves operaciones.

La novedad publicada hace días en los Physical Review Letters parece haber resuelto lo necesario para un procesador cuántico. El equipo de Olivier Pfister, en la Universidad de Virginia, logró crear un gran número de qubits entrelazados, algo llamado Qmode, al que no encuentro más traducción que Qmodo. El equipo empleó lásers para conseguir 15 grupos de cuatro Qmodos cada uno. Así tuvieron 60 Qmodos. Cada Qmodo con un color definido de forma muy precisa.

Un láser es eso: un haz de luz con gran pureza, luz coherente porque está en fase (entre dos puntos cualesquiera del rayo hay idéntica longitud y frecuencia). El término viene de las siglas en inglés para Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation: l.a.s.e.r). El equipo consiguió mediciones exactas del número de cuantos de luz (fotones): “Con este resultado, esperamos avanzar de una multitud de pequeños procesadores cuánticos a un masivo procesador cuántico entrelazado, prerrequisito para cualquier computadora cuántica”, dice Pfister.

Las dificultades matemáticas que deberán ser resueltas son del tipo que una computadora cuántica manejaría sin problema: es como desear la gallina cuando aún no se tiene el huevo. Pero se pueden resolver por medio de computación clásica. “Esto tendrá enormes implicaciones sociales, como volver obsoletos todos los actuales sistemas para encriptar datos, e implicaciones científicas de primer orden al abrir asombrosas posibilidades de cálculos para sistemas de extrema dificultad, tales como los sistemas de moléculas biológicas”, dice Pfister.

Para dar una idea del cambio en la vida cotidiana, pensemos en nuestras claves para cajero automático: no podemos hacer más de tres intentos erróneos precisamente porque, si nos dieran un día entero, podríamos probar todas las combinaciones posibles con cuatro números. Las claves militares e interbancarias se crean pensando en una dificultad que exija cien años o más con nuestras actuales supercomputadoras para ser resuelta. Todas serían ya obsoletas.

“La computación cuántica”, señala Pfister, “puede ser resumida en términos de procesamientos de qubits; computación basada en sistemas de un único elemento, tales como átomos o bien ondas de luz monocromática (láser) como unidades de memoria”.

Imprimido, impreso: “Sus impresos no los he imprimido, se los tengo mañana”. El verbo va con el participio regular: imprimido. Lo estamos perdiendo, perder es empobrecer.

Maravillas y misterios de la física cuántica, Cal y Arena 2010.

Mi página web: www.luisgonzalezdealba.com

Delirios guajiros

Jaime Sánchez Susarrey
Reforma

AMLO nunca ha reconocido sus derrotas. Es más, ni siquiera reconoce las encuestas. En 2006, a partir del momento que le fueron adversas, descalificó todos los sondeos de opinión

1.AMLO ya acordó con Marcelo Ebrard un método para elegir al candidato de la izquierda: una encuesta y dos debates.

Regla elemental: lo acordado no está acordado hasta que se pone en práctica. Así que falta todo por recorrer.

La propuesta de Ebrard es una encuesta abierta a la población. Porque de otro modo, dice el jefe de Gobierno, sólo se conocería la intención de voto del PRD, Convergencia y Partido del Trabajo.

La verdad está en que si la encuesta se limita a los simpatizantes del PRD la ventaja de AMLO sobre Ebrard es arrolladora. Según Mitofsky (24-27/jun/11), 63 por ciento a favor de López y 30 por ciento por Ebrard.

Entre los electores independientes la relación se invierte, pero en una proporción menor: 31.8 por ciento por Ebrard vs. 24.7 por ciento por AMLO.

Ahora bien, su competitividad frente a Peña Nieto es similar: AMLO 18.4 por ciento vs. Peña 47.9 por ciento. Ebrard 16.7 por ciento vs. Peña 45.8 por ciento.

La pregunta entonces se formula por sí sola: dados esos números, ¿por qué AMLO aceptaría someter la elección del candidato a una sola encuesta abierta a la población?

Es de esperar que, más allá de sus buenos deseos, Ebrard y "Los Chuchos" tengan una respuesta concisa y precisa. ¿La tienen?

2. AMLO jugará derecho: si gana, gana, y si pierde, pierde.

¡Ajá! La historia del personaje no miente. Nunca ha reconocido sus derrotas. Es más, ni siquiera reconoce las encuestas. En 2006, a partir del momento que le fueron adversas, descalificó todos los sondeos de opinión.

El tiempo no ha mellado ni su temple ni sus convicciones. Hace unas semanas hizo una declaración tronante: en 2006 ganamos por una diferencia de 10 puntos, pero nos robaron la elección. En 2012 nos impondremos con 20 puntos de diferencia.

Sólo los ingenuos -o los tontos- pueden negar la evidencia. AMLO tiene seis años en campaña, ya montó su red de apoyo (Morena) y tiene bajo su férula al Partido del Trabajo y Convergencia.

No hay forma que se baje de ese caballo a menos que él quiera. Pero no hay motivo ni razón para que lo quiera. Y por si fuera necesario: a confesión de parte, relevo de pruebas.

Allí está su declaración más reciente: "No me quieren ver en las boletas, pero no les voy a dar el gusto. Voy a estar en las boletas como candidato de un partido, dos o tres" (Reforma, 14/jul/11).

¿Entendiste, Marcelo, o es necesario que te lo expliquen?

3. La elección del Estado de México quedó atrás. Hay que ver para delante.

No. La elección en Edomex no quedó atrás, está adelante. El 2012 tiene ya su impronta. Los derrotados tienen nombre y apellido: Ebrard y "Los Chuchos".

Les pasó por encima una aplanadora y más vale que lo reconozcan. AMLO mostró su músculo y no hubo valiente que se resistiera.

Lo importante no es la victoria psicológica, que también es; sino la victoria política en toda la línea.

4. El responsable de la derrota en el Estado de México es AMLO.

A estas alturas del partido el debate resulta irrelevante. Pero además, para desgracia de Ebrard y "Los Chuchos", los números no avalan semejante tesis. Los votos sumados de Bravo Mena y Alejandro Encinas no superaron los sufragios por el candidato del PRI.

Por eso nadie le puede pasar la factura. El fracaso debería obligar a tirios y troyanos, perredistas y panistas, a emprender un examen de conciencia: ¿qué estamos haciendo mal? ¿Por qué desaparecieron los corredores azul y amarillo que existían en el Estado de México? ¿Qué han hecho bien los priistas?

En lugar de eso, los perredistas se han arropado en la denuncia de un gran fraude y, al hacerlo, entran en la lógica y el discurso de AMLO.

5. En torno a Marcelo Ebrard se podría forjar una amplia alianza que incluyera al PAN.

El delirio perredista alcanza a Ebrard, "Los Chuchos" e incluso al propio fundador del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas.

La amplia alianza que imaginan y desean para el 2012 es la del jinete y el caballo, es decir, la ven con buenos ojos, la aclaman y promueven, siempre y cuando el candidato sea Ebrard.

La otra posibilidad, Josefina Vázquez Mota, Creel o Cordero, ni siquiera la consideran. No la ven ni la oyen.

El proyecto, sin embargo, no se sostiene. Aun cuando pudiera contar, cosa que no es imposible, con la bendición de Felipe Calderón, el PAN y el electorado panista, para no hablar de los independientes, no entrarían en esa lógica.

Pero hay algo más. Semejante propuesta, por irreal que sea, impulsa la carrera de AMLO por la candidatura del PRD a la Presidencia. Le da armas para denunciar la traición que cocinan Ebrard y "Los Chuchos".

6. Marcelo Ebrard irá hasta el final. Pase lo que pase, no cederá.

Falso. Ebrard irá tan lejos como se lo permita AMLO. De entrada, no es probable que el método de selección del candidato se limite a una encuesta abierta a toda la población.

En términos estrictamente lógicos ambos tienen argumentos fundados. Y frente a dos derechos encontrados, sentenciaba Marx, decide la fuerza.

Pero aún en el caso de que Ebrard impusiera su punto de vista y obtuviera la victoria en una consulta abierta, AMLO tendrá bajo la manga la solución final: yo seré candidato llueva o truene, aunque sólo sea por PT y Convergencia, o te sumas o te atienes a las consecuencias, que incluyen una ruptura del PRD. Fin de la historia.

7. Nueva Izquierda se fajará y no permitirá que AMLO se salga con la suya, a menos, claro está, que obtenga la victoria por el método acordado.

¡Sí, cómo no! El PRD no es una formación de corrientes ideológicas, es un partido de tribus e intereses. Su verdadera cohesión está en el presupuesto y nadie quiere perdérselo. Amén.

julio 15, 2011

¿China o EU? Hagan apuestas

Fran Ruiz
fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy

Mientras Barack Obama se dirige angustiado por enésima vez a los congresistas, para suplicarles que aumente el techo de la deuda, o de lo contrario Estados Unidos entrará en suspensión de pagos tan pronto como el mes que viene, decenas de trenes-bala circulan ya a diario entre Pekín y Shanghai por la línea de alta velocidad más larga del mundo (1,318 kilómetros), inaugurada el 1 de julio, coincidiendo con muchas otras inauguraciones, entre ellas el puente más largo del mundo (42.5 kilómetros), todas con motivo del 90 aniversario del Partido Comunista Chino (PCCh).

¿Significa esto que EU, potencia hegemónica desde hace casi siete décadas, siente ya en la nuca el aliento de China, que pide permiso para convertirse en el siguiente imperio planetario? Parecería que sí. Otros datos podrían confirmarlo, como la recesión de la que no acaba de salir EU (donde, por cierto, no circula ningún tren-bala) frente al crecimiento de dos dígitos desde hace décadas de la economía china, que ha permitido que se haya convertido ya en la segunda economía del planeta, que exporte más que nadie gracias a su conversión en “fábrica del mundo”, que sus reservas de divisas sean las más grandes, que en Shanghai se levanten tantos rascacielos como en el resto del planeta … y así podríamos seguir hasta marearnos.

Yo, sin embargo, no apostaría por China tan rápidamente; y no lo digo por quitar méritos a la pujanza indudable de los chinos, sino a las cartas que aún conserva Estados Unidos en esta partida de poker por el dominio de mundo y a la singular idiosincrasia del jugador adversario.

La clave de esta peculiaridad china empieza desde el mismo nombre del país, que sonaría algo así como “Zongguó” y que podría traducirse como “la Tierra o el Reino o el Imperio del Centro”. ¿Qué quiere esto decir? Que los chinos viven desde hace milenios convencidos de que son el ombligo del mundo.

Este “sinocentrismo” los ha mantenido aislados al menos hasta la segunda mitad del siglo XX, rechazando cualquier injerencia cultural, comercial, religiosa o política que procediese del extranjero. La Ciudad Prohibida de Pekín simboliza a la perfección esta civilización ensimismada en sí misma. Sólo el fundador del actual imperio comunista, Mao Tse Tung, tomó prestado un extranjerismo para modificar la realidad china. No escogió ese vocablo occidental llamado democracia, sino el inventado por un tal Marx, cuya doctrina endureció para culminar el sueño que persiguieron sus antepasados emperadores: domar, de una vez por todas, a ese gigantesco dragón, en donde vive (en la actualidad) un quinto de la humanidad.

Aunque no dudó en invadir Tibet y reclamar Taiwán, Mao no sintió, como ninguno de sus antepasados, la necesidad de abrir China al mundo o exportar su cultura. Su adversario americano piensa justo lo contrario. Los fundadores de EU fueron expulsados de Europa y acabaron en “la tierra prometida”, desde donde creyeron que tenían el mandato divino para expandir la “buena nueva” a todo el mundo, pero no desde la base de la colectividad, sino del individualismo y de su libre creatividad.

Esta es, desde mi punto de vista, la clave para entender la hegemonía cultural de EU y su ilimitada creatividad, frente a la incomprensión para el resto del mundo de la compleja cultura milenaria china. Salgan un día a la calle y comprueben que el número de impactos directamente relacionados con EU —alguien tomando una Coca-cola, vistiendo unos Levi´s, tarareando una canción en inglés o viendo una película de Hollywood— es infinitamente mayor a los impactos que nos puedan llegar desde China. Esta es una realidad que no parece que vaya a cambiar en las próximas décadas.

Aunque el “gran salto” chino se produjo realmente bajo Den Xiaoping, cuando comprendió que la apertura al capitalismo salvaje no era mala si ayudaba a apuntalar al régimen de partido único y a dar de comer a toda la población china (recuerden aquello de “no importa que el gato sea blanco o negro, lo importante es que cace ratones”), no creo que esta fórmula pueda servir de modelo para el resto de las naciones, y no lo será porque la humanidad que vive en democracia no podría aceptar un modelo que reprime al disidente, que castiga al individualismo porque nos convierte en librepensadores o que impide la elección secreta de sus gobernantes.

Es una apuesta casi ganada anunciar que a mediados de este siglo China será la primera economía del planeta, pero ni a sus dirigentes del PCCh les interesa exportar su modelo de vida ni al resto del mundo le interesa saber del gigante asiático poco más allá de unas películas de dagas voladoras y de pedir algo más que rollitos de primavera y pato laqueado en los restaurantes chinos.

La partida no acabado y las apuestas siguen abiertas, pero, mientras uno de los dos gatos de los que habla Den Xiaoping sea tan agresivo y EU pueda sacar cartas para conquistar la nueva economía virtual –con empresas de alcance universal, como Google, Facebook, Twitter, Groupon, Skype, Apple…— no creo que China pueda aspirar a nada más que a ser un gigante económico.

La velocidad del cambio

Macario Schettino (@mschetti)
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor del ITESM-CCM
El Universal

La profunda incertidumbre en que vivimos los mexicanos nos angustia. Sin embargo, lo que no hemos aquilatado es que, con sus naturales diferencias, lo que priva en el mundo es la incertidumbre.

En materia económica esto debería ser muy evidente. Aunque el inicio de la gran crisis financiera suele fecharse en el 15 de septiembre de 2008, con la desaparición de Lehman Brothers, en realidad podemos irnos casi dos años atrás, en julio de 2006, cuando la venta de bienes raíces en Estados Unidos tocó su máximo e inició su caída. O todavía más, inicios de ese año, cuando los precios de los bienes inmobiliarios empezaron a reducirse. Aunque para el mundo entero el tamaño de la crisis sólo fue claro con la quiebra de Lehman (y de AIG unas horas después), el quiebre de la burbuja ocurrió más de dos años antes.

Desde entonces, el mundo financiero no conoce la paz. Si no es un gran banco en Estados Unidos es un gobierno que no puede cubrir sus obligaciones, o es algún activo que se desploma, o es un commodity que se dispara. El caso es que no tenemos estabilidad alguna en los mercados financieros por ya cinco años. Y si eso no es incertidumbre, pues nada lo es.

En este tema, México es mucho menos incierto. Nosotros empezamos a resentir el golpe externo hacia fines de 2008, muy rápidamente vimos desplomarse la actividad industrial, y por si fuese poco le sumamos el asunto de la influenza. Pero antes de que terminara 2009 ya habíamos empezado a recuperar algunas actividades, y prácticamente en todas estamos ya al nivel que teníamos en 2007. No en todas, y no en todos lugares, pero de manera general hemos superado ya, con toda claridad, el nivel que teníamos en 2007. Eso, en Estados Unidos, no ha ocurrido. Su actividad industrial sigue 8 puntos debajo de su nivel de 2007, y las finanzas de las familias están todavía peor: 15 puntos de rezago contra ese año. Y lo que ocurre en varios países europeos es todavía más grave.

Como siempre, podríamos buscar otras naciones a las que les ha ido mejor que a nosotros, y siempre las hay. Lo que no veo fácil es encontrar muchas que estén tranquilas, que es el tema que discutimos. Brasil sufre ya serias presiones por la revaluación del real, y se complica el manejo de sus finanzas públicas; China, con todas sus virtudes económicas, tiene también problemas inflacionarios y ya todo el mundo duda de su sistema bancario. Sígale buscando.

En México, además de la incertidumbre económica que compartimos con todo el planeta (aunque, insisto, en eso estamos mejor que la mayoría), tenemos un segundo asunto que, desde hace un par de años, es lo que más preocupa a los mexicanos: la seguridad. Y aunque parece claro que la violencia ha sido creciente, en realidad lo que parece percibir la población (según la encuesta del INEGI, pero también las que realizan empresas privadas), es la variación en ella.

Aunque parezca un poco extraño, lo que percibimos no es el nivel, sino la variación. Si quiere comparar con otra cosa, piense en el ruido. Cuando nos enfrentamos a un cierto nivel de ruido, una vez acostumbrándonos, lo que notamos es lo que se destaca: ruidos más estridentes, o incluso silencios. El ruido de fondo se convierte en la referencia. Lo mismo nos ocurre con los olores, y, con menos margen, con la luz y el color. Es un fenómeno de nuestra mente, no de nuestros sentidos, que aplica de la misma manera a lo sensible que a lo inteligible. Ya no se ha de acordar usted, pero cuando vivíamos con alta inflación, digamos entre 83 y 86, lo que notábamos era el cambio de ritmo. Y nos pegaba igual el cambio de velocidad en los precios de 20 a 40% que hoy cuando se mueve de 2 a 4%.

En consecuencia, lo que percibimos del fenómeno de la inseguridad es el cambio contra lo acostumbrado. Y nos acostumbramos con cierta facilidad. A todo. Por eso, a pesar de que las cosas no mejoran en términos del número de homicidios, la población dice sentirse más segura. Porque el ritmo de crecimiento de esta variable se ha reducido significativamente: son muchos homicidios cada mes, pero los mismos del mes anterior, y de dos o tres meses antes.

El mundo en que vivimos es mucho más incierto, y las cosas que nos servían de referencia en el pasado ya no están. Como han aprendido mucho en Estados Unidos, invertir en bienes raíces no es el negocio estable de sus padres y abuelos. Como han aprendido muchos en México, invertir en dólares o euros no resulta nada provechoso.

Cuando todo cambia, es la velocidad del cambio lo que percibimos.

Adiós a Harry Potter y compañía

Leo Zuckermann (@leozuckermann)
Juegos de Poder
Excélsior

El hecho de que esta literatura fuera seguida por gente de diversas edades hizo que se estableciera un puente de comunicación de generaciones.

En 2002 asistí a la reunión anual de la Asociación Americana de la Ciencia Política en la ciudad de Boston. Este evento es, quizá, el más importante de la disciplina a nivel internacional. Son tres días donde hay un sinnúmero de paneles con las últimas investigaciones en la materia. Asisten politólogos de todos los rincones del mundo. El ambiente es ciento por ciento académico y denso. Para mi sorpresa, sin embargo, me encontré que habría un panel sobre “la política de Harry Potter”. Como ya desde entonces era un fanático de las novelas de J K Rowling, pues asistí al panel en cuestión. Había más de 200 colegas, un exitazo desde el punto de vista de audiencia. Muchos de los presentes eran “vacas sagradas” de la academia. El primer expositor preguntó quiénes habían leído alguna novela de Potter. Todos levantamos la mano. Luego inquirió quiénes habían leído los cuatro volúmenes de la saga que hasta ese momento habían salido. Otra vez, todos levantamos la mano.

Estoy hablando de 200 doctores o candidatos a doctores de las mejores universidades del mundo que, en vez de estar elucubrando sobre una nueva teoría acerca de las relaciones entre el Congreso y el presidente, estábamos escuchando un dizque análisis sobre la complicada relación de Dumbledore con el Ministerio de la Magia. Fue evidente que los ahí reunidos éramos un grupo de adultos que, en cofradía, estábamos dispuestos a divertirnos —a regresar un momento a nuestra infancia— escuchando humorosos ensayos sobre el mundo de Rowling.

Uno de los aspectos más interesantes de la pottermanía es que hizo que el público infantil y el joven volvieran a interesarse por la lectura. En estas épocas de entretenimiento televisivo, cinematográfico y de videojuegos —basados en imágenes violentas y de alto contenido sexual—, fue muy grato encontrar el interés desmedido por la lectura, aunque sea de un libro de aventuras fantásticas. Además, el hecho de que esta literatura fuera seguida por gente de diversas edades, hizo que se estableciera un puente de comunicación de generaciones.

En 2007 se publicó en inglés el último de los siete libros de la saga sobre Harry Potter. El día que empezó a venderse el volumen, la cadena estadunidenses Barnes & Noble organizó un evento de lanzamiento a la medianoche. Yo andaba esa fecha en San Antonio y vi cómo, desde temprano, la gente comenzó a formarse para ser los primeros en entrar a la librería el primer minuto de un sábado. Al día siguiente fui a comprar el libro. Le pregunté a una vendedora qué había pasado. “Fue la locura total —me respondió—, llegó el momento en que tuvimos que cerrar la tienda porque ya no cabía más gente”.

Efectivamente: una locura. Un verdadero fenómeno. Para el lanzamiento del último libro de la saga en inglés (Harry Potter and the Deathly Hallows), la editorial Scholastic imprimió 12 millones de copias que se vendieron como pan caliente. Antes de que saliera el libro, Amazon ya había vendido 2.2 millones de ejemplares. Barnes & Noble tenía 1.4 millones de órdenes de compra. Todavía no había ni un volumen en circulación cuando ya se había declarado como el libro más vendido de 2007.

Los libros de Rowling han sido traducidos a 55 idiomas. El negocio de Potter se calcula en varios miles de millones de dólares. La autora de los libros, J K Rowling, que comenzó a escribir el primer tomo en servilletas, tiene hoy una fortuna económica mayor que la de la reina Isabel II.

¿Y por qué escribo esto? Pues porque ayer finalmente se estrenó la última película de Harry Potter, la octava, ya que Warner Brothers partió el último libro en dos cintas cinematográficas. Ya no habrá más libros ni más películas que esperar. Acaba, así, un fenómeno que marcó toda una década. Es el adiós, al parecer definitivo, de Harry Potter y compañía.

AMLO: sí o sí

Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga1)
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

A cómo van, pasarán del Hijo
Desobediente al Niño Perdido.

Florestán

Desde hace años he sostenido que Andrés Manuel López Obrador estará en la boleta de las elecciones presidenciales el próximo 1 de julio.

Nunca he tenido duda.

Así, lo he visto operar, hacerse de dos franquicias políticas a las que ha dado peso y presupuesto, recorrer el país una y otra vez como nadie lo había hecho nunca, construir una estructura de la que carecía en 2006 y mantenerse en lo dicho hasta parecer machacón en su discurso, pero es parte de la estrategia, ni modo de cambiarlo según la región y la fecha.

Con López Obrador no hay matices: o se está con él en forma incondicional y permanente, o se está contra él. No hay espacio para la crítica, eso es disidencia, y ésta, traición. El descalificativo que más repite es el de traidor de la mano con la mafia en el poder, donde encuadra a todos los que no coinciden con él.

En estos cinco años, tras la derrota electoral de julio de 2006, ha ido forjando, como sólo él sabe hacerlo, su candidatura presidencial.

Así como cuando jefe de Gobierno del Distrito Federal repetía que lo dieran por muerto, estando más vivo que nunca, ahora ha encontrado la forma en la gramática: él no es él; él es su movimiento que es él.

Y por eso se refiere a sí mismo y a Morena en la primera del plural, en una simbiosis discursiva.

Hoy, a 11 meses y medio de las elecciones presidenciales no debe quedar duda: López Obrador será el candidato del PT y Convergencia y del PRD, porque no veo a Marcelo Ebrard rompiendo a la izquierda con su candidatura. Primero, no es tonto; segundo, sabe que una izquierda dividida no es competitiva y, tercero, no quiere pasar como quien la rompió.

Por eso se hará a un lado y AMLO será formalmente, lo que hoy es ya políticamente: candidato a la Presidencia de la República.

Y lo reiteró a los suyos, como publicó Reforma sin que lo haya desmentido: estará en las boletas presidenciales de julio del año que viene sí o sí.

¿O no?

Retales

1. ENCERRONA. Para hoy está convocada una larga jornada de reflexión de la cúpula panista. ¿Temas? Revisión de la debacle electoral en el Estado de México y al proceso presidencial de 2012; el método de selección y la unidad en torno a un candidato. Mañana asistirán el presidente Calderón y Margarita Zavala;

2. CORDERO. Tengo entendido que Ernesto Cordero, que está en Tokio, regresará a tiempo. A la propuesta creelista de renunciar, dijo que él tiene sus tiempos; y

3. MARCA. Beatriz Zavala está a punto de alcanzar un récord: será la primera senadora que pide tres licencias en cinco años. La primera, en diciembre de 2006, para irse a Sedesol; la segunda, para ser candidata al gobierno de Yucatán, donde perdió ante Ivonne Ortega, y la tercera será para ser candidata a la alcaldía de Mérida.

Nos vemos el martes, pero en privado.

julio 14, 2011

Detrás está la gente

Salomón Chertorivski (@chertorivski)
Comisionado nacional del Seguro Popular
El Universal

Este año México alcanzará la cobertura universal en salud: toda su población tendrá acceso a servicios del sector. Mediante la afiliación, a fines del 2011, de 51 millones de personas, el Seguro Popular contribuirá a la protección en salud de aquellos ciudadanos que no son derechohabientes en ningún otro esquema de seguridad social; hoy cuentan con esto 48.5 millones de mexicanos, que hasta hace poco no tenían aseguramiento en salud. Lo medimos en cifras, pero lo sentimos en personas: detrás de cada número hay vidas para las que el goce de atención a la salud tiene un gran impacto en su cotidianidad.

Para entender un poco más quiénes son estos millones de ciudadanos, en diciembre de 2010 el Centro de Investigación y Docencia Económicas, A.C., (CIDE) levantó la Encuesta Nacional de Afiliados. Ya los conocemos mejor y tomamos decisiones con mayor certeza para perfeccionar este sistema de protección.

Los afiliados al Seguro Popular son, en su mayoría, gente joven con muchos años de productividad por delante: tienen, en promedio, 27 años de edad. El que estén sanos impulsará el desarrollo de sus familias, en las que un 11% tiene menos de cinco años y más de 42% son menores de edad. El 8% es mayor de 60 años.

Así, la prevención es una de las áreas en las que más debemos trabajar. Detectar con oportunidad enfermedades y riesgos evitará tanto las presiones excesivas en la demanda de servicios de alta especialidad, lo que significará menores costos de atención, como el desgaste de las personas al enfrentar padecimientos. No es nada más lo económico, el prevenir le permitirá a nuestra sociedad tener más años de vida, pero sobre todo, mejor vividos. Por caso, la obesidad: adquirida en etapas tempranas puede traer severos problemas a la persona adulta, como hipertensión arterial o diabetes melitus —la cual, además, puede ser heredada— y posteriormente fallas renales.

El nivel de estudios de esta población es también una variable relevante. Del total de los mayores de 15 años, 32% no tiene la primaria terminada; con respecto a los mayores de 18 años, 28% tiene estudios de secundaria y sólo 3% tiene de educación terciaria —licenciatura o equivalente—. De este mismo grupo de edad, 11.2% nunca asistió a la escuela.

Para más de la mitad de los afiliados, su principal actividad económica está en la agricultura o en los oficios y las artesanías —herrería, carpintería, albañilería, mecánica, plomería—. Sobra decir que la salud física de estas personas es un recurso indispensable para llevar a cabo sus labores de sustento.

Entre los encuestados de 14 años en adelante, 45% trabajó el mes inmediato anterior al del levantamiento de la encuesta. Con respecto a la condición de ingreso, el semanal promedio registrado para los hombres afiliados es de 784 pesos y para las mujeres de 549, por lo que los afiliados tienen un ingreso de alrededor de dos salarios mínimos al mes.

Sin embargo, por el tipo de viviendas que habitan, la población que se atiende refleja diversas condiciones: cerca de 90% tiene piso firme y techo adecuado, así como agua entubada dentro de su vivienda o en su terreno. Esto confirma que el Seguro Popular es un derecho para todos; no lo determinan condiciones económicas o de rezago social, sino un mandato constitucional. Cabe señalar que las cuotas de aportación van en incremento, y que el 40% más pobre de los mexicanos tiene el beneficio de forma gratuita.

Por otro lado, como el Seguro Popular es prácticamente el único mecanismo que a esta población le garantiza el acceso a los servicios del sector, el gasto en salud se ha reducido para más de 81% de los beneficiarios. Casi 90% ubica en lo económico los argumentos para reafiliarse a este sistema.

La Encuesta Nacional de Afiliados nos permite enfocar mejor las políticas públicas. Y el enfoque es a personas de carne y hueso, porque, como diría una canción de Joan Manuel Serrat: detrás de las cifras y las instituciones; detrás, detrás está la gente.

El PAN y las guerras en Twitter

Julián Andrade (@jandradej)
julian.andrade@razon.com.mx
La Razón

El Partido Acción Nacional (PAN) se está preparando para una fuerte batalla en las redes sociales. Dentro del proyecto México XX-XXI, en el que se elaboró un diagnóstico de los últimos diez años del siglo pasado y de la primera década de éste, tienen un apartado específico para Twitter.

La idea, elaborada en la Fundación Rafael Preciado Hernández, es contrastar los logros de los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón frente a “los errores” de las administraciones priistas y en particular las de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo.

Como todo análisis, es discutible, pero no deja de ser interesante observar cómo piensan establecer la idea de que votar por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) significaría una regresión para el país.

La fundación analizó 250 variables del quehacer nacional y en todos los ámbitos.

El objetivo es que los militantes del PAN tengan claros los logros de los últimos años y sugieren a los usuarios de las redes sociales colocar el mensaje de que “México avanza” y “México avanza con el PAN”.

Uno de los hashtags (que no es sino una etiqueta para colocar mensajes en Twitter) propuestos indica cuál será uno de los centros de la crítica: “comparo como Moreira”.

El ángulo más interesante, sin embargo, es el que tiene que ver con la seguridad. No se necesita un gran análisis para intuir que uno de los puntos flacos para la campaña panista será la violencia. Cuarenta mil homicidios son muchos, y por dondequiera que se le vea.

Por ello intentarán el siguiente contraste: “Hoy México vive un aumento en las cifras de ejecuciones relacionadas con el crimen organizado, mientras en el pasado se ejerció la violencia contra los mexicanos, y cuyo objeto era mantener el poder de un régimen autocrático”.

Los panistas harán un recuento de episodios represivos del pasado: 1968 en Tlatelolco, 1971 en el Casco de Santo Tomás, 374 desaparecidos políticos en los años setenta y ochenta, y algunos gobernadores malvados como Manuel Zárate Aquino, de Oaxaca y Rubén Figueroa, de Guerrero.

El mensaje es claro: hoy la violencia es desatada por los criminales, pero antes estaba dirigida a los ciudadanos.

Dirán también que las investigaciones de los homicidios del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y del candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio “se caracterizaron por la opacidad”, aunque, por cierto, uno de los encargados de estas averiguaciones fue justamente un militante panista.

Es apenas una probada de un documento amplio con un gran número de referencias a lo que los panistas han hecho bien y los priistas mal.

¿Servirá esta estrategia? Es difícil saberlo, pero hay algo seguro: no se podrán evitar el debate ni la discusión en las redes sociales y para quienes sepan utilizarlas puede significar una ventaja nada despreciable.