septiembre 30, 2011

'IFE' por Paco Calderón



Gracias, Alessio, por llamarnos idiotas

Fran Ruiz
fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy

Somos unos idiotas. Se ríen en nuestra cara y no reaccionamos. El último en hacerlo ha sido Alessio Rastani, un don nadie que logró ser entrevistado esta semana por la BBC y que aprovechó sus 15 minutos de gloria (en realidad fueron sólo tres minutos) para mostrar la felicidad que siente por la crisis mundial.

Y es que Rastani cree que es feliz porque es un trader y los inversores de Bolsa como él (los especuladores, para entendernos) viven para ganar el dinero que otros apuestan en los mercados y que acabarán perdiendo, para suerte de los primeros.

“He soñando con que llegue esto desde hace tres años”, se atrevió a decir Rastani a la estupefacta presentadora de la BBC; y añadió, en nombre de todos sus colegas especuladores: “No nos importa realmente si se va a arreglar la economía, nuestro trabajo es hacer dinero”.

Este ejecutivo agresivo confesó, además, que tiene sueños húmedos, pero no son de lujuria, sino de avaricia pura. Lean, lean: “Confieso que cuando me voy a la cama, cada noche, sueño con que el mundo entre en otra recesión para poder hacerme rico”.

No le falta razón al joven cuando dice que la crisis crea nuevos ricos y recordó lo que pasó en la Gran Depresión de los 30, que hizo millonario, por ejemplo, a un tal Joseph Kennedy.

Para concluir su polémica entrevista, este “cachorro” de las finanzas aconseja a la opinión pública que pierda toda esperanza de que este caos global lo arreglen los políticos, “porque quien realmente gobierna el mundo es Goldman Sachs”; y mientras esto sea así, dijo, los especuladores ganarán más y más, ya que, como vaticinó, “la crisis seguirá en los próximos años y empujará a la ruina a millones de personas en todo el mundo o perderán sus puestos de trabajo”.

¿Cómo se han quedado? ¿Es para echarse a reír o a llorar? Sin duda, para llorar de rabia, no solo porque este “chachalaca de cuello blanco” haya querido burlarse del público, sino porque, sea un impostor o no, lo peor es que encima tiene razón.

Primero se ríe de nosotros y ahora tendremos que darle las gracias, porque, alguien tenía que decirle al emperador que va desnudo y que se tape. Alguien, aunque sea la antítesis de los jóvenes indignados que se han plantado frente a Wall Street, debía alertar al mundo de que el capitalismo actual —desde la salvaje desregulación del mercado financiero, que infló primero la burbuja puntocom en los 90 y luego la burbuja inmobiliaria en la primera década de este siglo— ha degenerado en un casino donde la banca siempre gana, y si no gana, la rescata el gobierno.

¿Quieren dos ejemplos de la corrupción financiera que nos está hundiendo? Ahí les va.

1) El banco de inversiones Goldman Sachs, “los amos del mundo”, según Rastani, después de contribuir con la peor crisis financiera mundial en 80 años, por su equivocada política de endeudarse con hipotecas subprime (o basura); y después de verse obligado a pedir 10 mil millones de dólares de rescate al gobierno de EU (pagado, obviamente, con el dinero del golpeado contribuyente), decidió a principios de años repartir entre sus diez altos directivos 111 millones de dólares en bonos.

Pero al director ejecutivo (o CEO, que queda más elegante) Lloyd Blankfein le supo a poco eso de ganar 24 millones de dólares sólo en bonos, así que, mientras EU trata a la desesperada de escapar de una segunda recesión, el jefe de Goldman Sachs anunció que se había triplicado su sueldo fijo, para ganar dos millones de dólares al mes.

2) Hace dos semanas, otro joven trader de la City londinense, Kweku Adoboli, hizo perder al banco suizo UBS unos 2,000 millones de dólares en operaciones de alto riesgo. Esta cantidad aproximadamente es la que las organizaciones humanitarias pide con urgencia a la comunidad internacional, para que no se mueran de hambre varios millones de personas en el Cuerno de África. Hasta donde me quedé, la ONU sigue sin lograr reunir de los países donantes una mínima parte de lo que se necesita.

Por cierto, inversores como Adoboli o Rastani son los que especulan desde hace meses con los precios de los alimentos básicos para enriquecerse. Porque no olvidemos que la causa principal de la hambruna que está matando a decenas de miles de somalíes no es la pertinaz sequía sino la subida imparable de los precios de los alimentos básicos que se negocian en la Bolsa de Chicago. No sé ustedes, pero para mí esto se llama “terrorismo financiero”.

En fin, estos es lo que se cuece en las altas finanzas y que todos de algún modo u otro sabíamos, pero nadie lo había dicho tan clarito como el trader Rastani a la BBC.

Claro que no necesitamos irnos tan lejos como para que nos sintamos como idiotas leyendo este tipo de noticias: ¿Cómo se quedaron cuando leyeron que Felipe Calderón es de los presidentes mejor pagados del mundo y los legisladores mexicanos los mejor pagados de América Latina? ¿Cómo se quedaron cuando leyeron sobre los privilegios de los que gozan los embajadores mexicanos…? Lo dicho: se ríen en nuestra cara y no reaccionamos.

Abajo la reelección

José Antonio Crespo
cres5501@hotmail.com
Investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas
El Universal

El dictamen de reforma política aprobado por la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara Baja incluye algunas figuras de democracia participativa, que ya son vigentes en varias legislaciones estatales pero no habían logrado introducirse a nivel federal: referéndum, plebiscito, consulta ciudadana e iniciativa popular. Debe darse la bienvenida a la posibilidad de una mayor participación ciudadana en la toma de ciertas decisiones. Esto equilibra un tanto la democracia representativa con la democracia directa, pero en realidad las condiciones y temas en los cuales pueden ejercerse tales derechos son bastante limitados. No cambiará esencialmente la estructura del poder político ni de la toma de decisiones. Por otro lado, las candidaturas independientes abren nuevos espacios de participación. Me preocupa, como sea, la aplicación de esta figura en el Ejecutivo federal y en los estatales, pues si algún independiente llegara a ganar, por definición, gobernaría sin ningún respaldo en el respectivo congreso (eventualidad que ha sido fuente de fuertes conflictos y rupturas en varios países latinoamericanos).

Pese a la mayor participación ciudadana, una democracia representativa cabal y eficaz exige mecanismos de control ciudadano sobre sus representantes. Y ahí nos quedamos igual, pues la reelección legislativa consecutiva fue rechazada por mayoría del PRI y una titubeante diputada del PRD. La representación en cualquier democracia moderna va en dos sentidos: de ida, al elegir a nuestros representantes, y de regreso, cuando se les exige cuentas y se les premia o castiga con la reelección o revocación de mandato. Todas las democracias modernas (salvo México y Costa Rica) tienen reelección legislativa consecutiva. Muchos de los argumentos que se esgrimen en contra del restablecimiento de la reelección legislativa son bastante arcaicos y no tienen mucho que ver con el México del siglo XXI.

A) Que la no reelección legislativa responde a razones históricas: el reeleccionismo porfirista que provocó una dolorosa revolución social, lo cual no debiera volver a ocurrir. Eso es válido, si acaso, para la reelección presidencial, pero no para la de los legisladores. A Madero no le preocupaba, y por eso era lícito el reeleccionismo en la Constitución de 1917. Fue hasta 1933, aprovechando la restauración del no reeleccionismo tras su violación por Álvaro Obregón, que se eliminó la reelección legislativa, para con ello subordinar al Congreso ante el Ejecutivo a través del partido oficial (del que surgía la gran mayoría de legisladores).

B) Permitir la reelección legislativa es el primer paso para la reelección presidencial. La democracia exige equilibrios; los extremos son perjudiciales, pero si se pasa de un extremo al punto de equilibrio, puede siempre decirse que ése es el primer paso para llegar al otro extremo (el reeleccionismo presidencial ilimitado). Si así fuera, entonces habría que permanecer en el inmovilismo en todos los temas, pues cualquier reforma o mejoría podría ser el primer paso para irse al extremo opuesto de donde se parte.

C) Se afirma que la experiencia y profesionalismo de los que se habla ya pueden lograrse con el salto de cámaras o del nivel federal al estatal. En efecto, hay legisladores que han acumulado experiencia por esa vía, pero no pasan de 15%, cuando la profesionalización tendría que extenderse como posibilidad a todo el cuerpo legislativo. Además, actualmente dichas carreras no dependen en absoluto del electorado, sino de otros actores políticos.

D) Se teme que intereses particulares influirán para reelegir legisladores, que serán los representantes de esos poderes. ¿Y no ocurre eso ya? ¿No dichos intereses manejan a varios diputados y senadores, sin necesidad de reelección? ¿No sería mejor que los legisladores deban tomar en cuenta, al menos en alguna medida, el interés de sus representados?

En tanto no contemos con mecanismos de control y rendición de cuentas sobre nuestros representantes (reelección consecutiva y revocación de mandato), el voto que emitimos por cualquier partido funciona como un aval, un visto bueno a todo lo que hagan o dejen de hacer los legisladores (y los partidos en general), sin que podamos pedirles cuentas de lo que hacen o dejan de hacer. En tales condiciones, el voto se erige como un auténtico “cheque en blanco”. Y luego vienen las quejas sobre los privilegios, los salarios y prestaciones excesivas, la irresponsabilidad legislativa, el incumplimiento de promesas, el ausentismo, las burlas del tipo de “las juanitas”, sin que podamos hacer nada para penalizarlos.

El nuevo centro petrolero del mundo

Andrés Oppenheimer (@oppenheimera)
El Informe Oppenheimer
Reforma

Las revoluciones en muchos países petroleros del Medio Oriente están ocupando grandes titulares hoy en día, pero es posible que esa situación no sea eterna: hay indicios de que las Américas reemplazarán al Medio Oriente como la mayor región productora de petróleo del mundo en un futuro próximo.

Un artículo publicado en la edición actual de la revista Foreign Policy resume la situación en un titular de dos palabras: "Adiós OPEC". Dice que la OPEC (Organización de Países Exportadores de Petróleo), dominada por países del Medio Oriente, perderá gran parte de su poder en la década del 2020 porque "las Américas, no el Medio Oriente, será para entonces la capital mundial de la energía".

Amy Myers Jaffe, directora del Foro de Energía del Instituto Baker, en la universidad Rice, y autora del artículo, dice que ese cambio se dará por factores tecnológicos y políticos.

Aunque los geólogos saben desde hace mucho tiempo que hay enormes depósitos de energía sin explotar en las Américas, la mayor parte de esas reservas eran difíciles de explotar porque estaban en aguas profundas, rocas o arenas. Pero las nuevas tecnologías están cambiando esa situación.

Hay más de 2 billones de barriles de petróleo provenientes de fuentes no convencionales en Estados Unidos, más otros 2.4 millones de barriles en Canadá y 2 billones en Sudamérica, comparados con 1.2 billones de barriles de reservas petroleras convencionales del Medio Oriente y África del Norte, dice el artículo.

Gracias a las nuevas técnicas de perforación horizontal usadas en Estados Unidos, y a otras nuevas tecnologías empleadas para extraer petróleo de las arenas bituminosas en Canadá, o en los depósitos "pre-salt" de las costas de Brasil, esas y otras reservas de las Américas pronto se convertirán en el centro de gravedad de la exportación de petróleo del mundo, afirma.

Además, la producción petrolera del Medio Oriente se verá afectada por la agitación política en esa parte del mundo.

"Medio Oriente y África del Norte, regiones azotadas por las revoluciones, pronto tendrán que enfrentar una verdad incómoda", dice Myers Jaffe. "Los cambios de Gobierno en la región han conducido, históricamente, a prolongadas y pronunciadas caídas de la producción petrolera".

La producción de Libia cayó de 3.5 millones de barriles diarios en 1969, cuando el coronel Muammar Gaddafi derrocó al Rey Idris, a 2 millones de barriles diarios en las siguientes tres décadas, y a casi cero actualmente. Irán sufrió una enorme caída de sus exportaciones petroleras tras la revolución de 1979, y lo mismo ha ocurrido en otros países de la región, dice.

Tras leer el artículo, llamé a Mauricio Tolmasquim, el presidente de la Compañía de Investigación Energética (EPE) del Gobierno de Brasil, para preguntarle cuáles son las últimas estimaciones sobre los depósitos petroleros submarinos de Brasil.

Tolmasquim me dijo que Brasil espera aumentar su producción de petróleo desde los actuales 2.3 millones de barriles diarios a 6 millones de barriles por día en el 2020.

"Casi triplicaremos nuestra producción petrolera para el 2020, y alrededor de la mitad de nuestra producción será exportada", dijo. "Esperamos empezar a exportar una cantidad significativa de petróleo alrededor del 2015".

¿No corre Brasil el riesgo de ser víctima de la "maldición petrolera"?, le pregunté. Casi todos los países en vías de desarrollo con enormes depósitos de petróleo, como Venezuela y Nigeria, han recibido una avalancha de dólares que condujo a una escalada inflacionaria, corrupción, populismo, autócratas y más pobreza, el fenómeno al que los economistas llaman "la enfermedad holandesa".

Tolmasquim me señaló que Brasil ha establecido un Fondo Petrolero, muy similar al de Noruega, que recibirá el ingreso petrolero del país, y del cual el Gobierno sólo podrá usar los intereses para invertir en salud, educación y otros servicios sociales. "La idea de esa ley fue precisamente la de prevenir la enfermedad holandesa", concluyó.

Mi opinión: El futuro boom petrolero de las Américas es una excelente noticia. Pero me preocupa la posibilidad que muchos gobiernos, en vez de seguir los pasos de Noruega, usen esos ingresos con propósitos político-electorales.

Durante una visita a Brasil a principios de este mes, me enteré de que la ley que crea el Fondo Petrolero permite que sus ingresos sean invertidos tanto dentro como fuera del país. Eso podría permitir que los gobiernos usen los fondos arbitrariamente. En Noruega, todo el dinero del fondo petrolero se invierte en el exterior, y los políticos no pueden tocar el capital del fondo, sino sólo disponer de sus dividendos.

Si las Américas se convierten en el nuevo epicentro de la producción energética mundial, eso podría ser una bendición. Pero muchos países petroleros deberían crear ya mismo fondos de inversión administrados independientemente que blinden los ingresos petroleros de la corrupción gubernamental, para no correr el riesgo de caer en fiestas petroleras que a la larga siempre producen más pobreza.

Repsol: el miedo a Pemex

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

Pocas cosas son tan perjudiciales para una economía como el miedo. Y pocas cosas pueden ser tan bien utilizadas por quienes quieren defender sus intereses que ese miedo. Para nadie es un secreto que Europa vive una situación difícil y llama la atención que sus dirigentes no lo terminen de reconocer. Los líderes de la Unión Europea, apenas ayer le respondieron al mandatario estadunidense Barack Obama, que les había reprochado la mala gestión de la crisis, una mala gestión que había contribuido a agravarla (algo evidente para cualquier observador), que la responsabilidad no era sólo de Europa, que había habido factores que también contribuyeron a la misma (lo cual es obvio, pero no les exime de responsabilidad). Europa tiene miedo y es lógico que así sea porque la crisis terminará, en buena medida, con lo que queda del Estado de bienestar que han construido durante décadas. Y eso se canaliza con el fortalecimiento de todo tipo de conservadurismos, e incluso de nacionalismo, incluida la economía.

Todo esto viene a cuento porque lo que está haciendo la directiva de Repsol-YPF para evitar a toda costa que la alianza entre Pemex y la constructora Sacyr obtenga el control de la empresa energética resulta vergonzoso para un país que pregona y se beneficia de un libre mercado. La alianza de Pemex y Sacyr les permite tener el control de Repsol, pero su junta directiva, encabezada por Antonio Brufau, ha lanzado toda una ofensiva para impedirlo. ¿Cuál es la razón? Pues dicen que Pemex no es una empresa española (aunque en términos estrictos Repsol tampoco lo es, por sus intereses en muchas partes del mundo), algo que no deja de ser paradójico para una compañía que entre sus mayores éxitos está el haberse quedado con la propiedad, por ejemplo, de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), que era la empresa pública energética de Argentina y gracias a la cual ahora tiene presencia en buena parte de América Latina, con inversiones y coinversiones exitosas. Mucho más paradójico es que se hable de una suerte de complot o de una jugada oscura de parte de los dos nuevos aliados, cuando en realidad lo que hizo Pemex fue comprar acciones de Repsol que estaban en el mercado y cuando esa empresa no tiene restricción alguna respecto a la nacionalidad de los compradores… mientras no tengan posibilidad de ejercer el control accionario parecen decir los directivos de Repsol. Porque lo cierto es que Pemex es accionista de Repsol desde hace más de 20 años. Y nunca esa participación había sido motivo de una disputa ni nunca antes tampoco se pensó, como ahora se dice, que podría utilizar en su beneficio la tecnología de Repsol o que esa participación generara un conflicto de intereses.

No deja de ser extraño también que el control de la empresa la tenga un hombre, Antonio Brufau, de fuertes relaciones con México, mediante el mucho más vinculado aún con nuestro país, Felipe González, ex presidente del gobierno español, o que sean los medios más ligados a éste los que mayor resistencia ponen a esa participación de Pemex en Repsol. O que el principal actor financiero en contra de esa participación sea el banco La Caixa. O que la filtración de documentos internos de Pemex a la prensa española se haya dado gracias a algún consejero de la paraestatal, ligado a esos grupos empresariales. Sin duda se trata de casualidades y ninguno de esos actores tiene alianzas, a su vez, en nuestro país, ni intereses con la política y la economía mexicana y la ibérica.

Se usa el miedo como argumento a un costo que puede ser muy alto para la iniciativa privada española en México: son innumerables los hoteles, las constructoras, los bancos y los grupos financieros, los grupos de comunicación, desde escrita hasta telefónica, incluso energética, la industria textil, los alimentos y el comercio, que tienen intereses muy fuertes en nuestro país e incluso son hegemónicos en sectores muy importantes de la economía nacional. Y no está mal: son empresas que han hecho inversiones legítimas y que en muchas ocasiones han demandado, creo que con razón, la apertura de los mercados. Y vaya que lo han aprovechado. La utilidad global de muchas empresas españolas no existiría sin su participación en el mercado mexicano en particular y latinoamericano en general (incluida Repsol).

No sé cómo podrá la actual dirección de esa empresa impedir el control de Pemex y Sacyr en Repsol. Legal y empresarialmente no pueden lograrlo, por eso están apostando a la política. Lo cierto es que, si eso ocurre, que nadie se extrañe si después, con medidas inspiradas en la reciprocidad y que no beneficiarían a nadie más que a intereses que fortalecerían monopolios públicos o privados, se imponen en México. Se vive y se trabaja con una visión de mercado o se apuesta, con todos sus disfraces, al proteccionismo.

Inseguridad: 1811, 1911 y 2011

Jesús Gómez Fregoso
Acentos
Milenio

Aunque en formas distintas a las del terrorismo actual que padecemos, los habitantes de la antigua-mente muy próspera Nueva España vivieron meses y años de terror. El bandidaje y la extorsión sólo quedarían vencidos varias décadas después, con la mano fuerte de Porfirio Díaz.

Al acabar la Segunda Guerra Mundial, en Italia y sobre todo en Francia, se dio espontáneamente el fenómeno de que antiguos combatientes no acabaran de caer en la cuenta de que la guerra ya había terminado y que se estaba volviendo al régimen civilizado de la paz. Los antiguos maquisards, o maquis de Francia habían realizado una muy valiente y arriesgada campaña contra los invasores alemanes; estaban acostumbrados a matar, era algo apreciado y agradecido por todos los franceses patriotas. Algo semejante aunque menos intenso ocurrió en Italia con los patriotas que habían combatido a los alemanes. El fenómeno es universal después de años de lucha armada, y ocurrió en México en septiembre de 1811 y 1911.

Después de la derrota de Puente de Calderón, donde los muchos miles de indios que traía don Miguel Hidalgo, quedaron derrotados, el movimiento insurgente quedó prácticamente aniquilado. Don Miguel, ya muy enemistado con Allende, huyó hacia el norte, donde el ex generalísimo de las Américas fue hecho prisionero en Acatita de Baján y posteriormente juzgado, degradado y fusilado en Chihuahua. Luego el cadáver fue decapitado para que la cabeza del antiguo párroco de Dolores quedara suspendida en una jaula metálica en una esquina de la Alhóndiga de Granaditas. Sin embargo, no pocos de los miles de indios desarraigados y vencidos quedaron cerca de Zapotlanejo y Guadalajara disgregados, hambrientos y desorientados: muy lejos de sus lugares de origen. Obviamente tenían que sobrevivir de algún modo, y en forma casi espontánea y natural se dedicaron a mendigar y a obtener el sustento a como diera lugar. Después de aquellos meses en que el señor cura Hidalgo, convertido en estratega, los había animado a combatir con la esperanza de un botín cierto, no era fácil que la chusma, habituada al saqueo y a matar a los odiados gachupines, se convirtieran en pacíficos ciudadanos, sin olvidar, que desde antes de la insurrección iniciada en Dolores, eran personas resentidas profundamente por injusticias ancestrales. En las regiones de donde procedían estos indios, el bandidaje y el terror fueron algo cotidiano. En los actuales estados de Guanajuato, Michoacán, Querétaro y Jalisco la población pacífica fue víctima de asaltos frecuentes por parte de los indios hambrientos y resentidos. Aunque en formas distintas a las del terrorismo actual que padecemos, los habitantes de la antiguamente muy próspera Nueva España vivieron meses y años de terror. El bandidaje y la extorsión sólo quedarían vencidos varias décadas después, con la mano fuerte de Porfirio Díaz.

A fines de septiembre de 1911, la inseguridad y el terror volvieron al mundo de nuestros bisabuelos, aunque con menos intensidad que después de 1914. Pedro Zamora en Jalisco y José Isabel Chávez García en Michoacán son los ejemplos más notables de esa época de angustia e inseguridad, de secuestros y asesinatos.

Claro está que, en 1911, solamente las regiones donde se habían dado combates maderistas sufrieron el fenómeno del guerrillero convertido en asaltante como ocurrió en el norte de Chihuahua. En el resto del país no hubo mayores lances de inseguridad y terror; pero en el estado de Morelos y en el DF, hubo antiguos zapatistas que se convirtieron en bandidos. En la película Titanic, en la versión anterior al melodrama cursi de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, alguna pasajera de primera clase habla del terror en que vivían los “bolivianos” con “ese tal Zapata”. Por supuesto que la pasajera millonaria no difiere mucho de no pocos europeos actuales que no distinguen entre México y Chile, puesto que ambos están en “Sudamérica”.

Todo lo anterior para indicar que la inseguridad y el terrorismo no son por desgracia un atributo de los años que estamos viviendo; sino que nuestros abuelos, bisabuelos y sus tatarabuelos fueron también víctimas de la inseguridad; aunque ciertamente con manifestaciones menos crueles y odiosas que las que estamos padeciendo. El 7 de enero de 1934, cuando mi madre fue secuestrada, los secuestradores permitieron que alguien se quedara con ella “para que la señora no se quede sola entre puros hombres” este es un detalle que mi madre nunca olvidó, y lo recordaba como una señal de cierto respeto y delicadeza de sus secuestradores.

En cierto sentido, aun hablando de terror e inseguridad, se cumple tal vez aquello de “todo tiempo pasado fue mejor”.

septiembre 29, 2011

Congruencia, virtud política

Juan José Rodríguez Prats
Excélsior

El sábado me permití expresar al Presidente mi desacuerdo con mucho de lo manifestado en su discurso dirigido al Consejo Nacional.

El PAN surgió a la vida siendo un severo crítico del sistema al que denunció como corrupto y corruptor. Al llegar al poder, como es de explicarse, la congruencia se hizo más difícil. ¿Debe Acción Nacional olvidar ese coraje en la denuncia y esa demanda por vincular política y ética? Desde mi punto de vista, si así fuere, dejaría de ser el PAN.

Esto viene a cuento porque el pasado sábado me permití expresar al Presidente de la República mi desacuerdo con mucho de lo manifestado en su discurso dirigido al Consejo panista. Desafortunadamente, los presidentes Fox y Calderón, en las sesiones de dicho Consejo, escuchan al jefe nacional, se escuchan ellos mismos y se retiran sin atender las voces del órgano calificado por Efraín González Luna como la conciencia reflexiva.

Destaco cinco desacuerdos con el presidente Felipe Calderón:

1. La ética no puede renovarse, reformarse o revolucionarse. Los principios panistas ahí están y son válidos en los momentos actuales; deben ser cumplidos, no cambiados. Deben cambiar las actitudes y conductas que no se corresponden con esos principios. En materia de corrupción y de honestidad, el saldo es negativo. Lo dicen estudios internacionales: en México se ha incrementado la corrupción. La Secretaría de la Función Pública está lejos de haber tenido un buen desempeño.

2. Felipe Calderón impuso a Germán Martínez y a César Nava en la dirigencia panista. Ambos le hicieron el mayor daño al partido en toda su historia. Desde hace meses se venían escuchando los cambios en la Secretaría de Hacienda y los que vendrían en cadena. No hubo sorpresa alguna. La maniobra fue burda y, como bien dice Carlos Marín, a veces el PAN parece un PRI chafa.

3. El Presidente convoca a su partido a seleccionar a los mejores candidatos e inclusive a abrirse a la ciudadanía, pero él conforma un gabinete que, con notables excepciones, es calificado como mediocre. Muchos de sus integrantes ni siquiera son panistas y el trato al panismo es de soberbia, no hay ni por asomo lo pregonado por el PAN desde su origen: el humanismo político.

4. Efectivamente, hemos de cuidar con esmero la macroeconomía y ser responsables en el manejo de las finanzas públicas. Por eso no estoy de acuerdo en que se le permita al secretario de Hacienda, en búsqueda de un anhelo, dejar la dependencia en momentos de tanta turbulencia económica.

5. Desde hace muchos años hay panistas de primera y de segunda. Se dejó atrás la bellísima tradición de la camaradería castrense, del trato solidario al correligionario y de la calidad humana que caracterizó a los fundadores. A estas alturas, no se olvidan los viejos agravios y se sigue actuando con encono y resentimiento, malas señales para enfrentar los retos de 2012.Hay que sumar adeptos, tender puentes, reconciliar, practicar la mejor política.

Celebro que el señor Presidente condene la mentira y la hipocresía, me gustaría que se complementaran con saber escuchar y respetar a quienes nos permitimos discrepar de sus opiniones.

Algunos panistas condenan que fuera de sus órganos colegiados se hagan críticas con todo y que en el panismo se hagan en voz baja y con sigilo.

Sostengo que lo público debe ser tratado públicamente. Las verdades que no se ventilan se tornan venenosas. Manifiesto mi desacuerdo, por la gratitud y la lealtad que le debo al partido.

Felipe Calderón llegó a la presidencia del PAN sosteniendo un lema: “Ganar el gobierno sin perder el partido”. Efectivamente, lo hemos ganado, pero no se ha gobernado conforme a sus principios. Nos queda defender al partido, cuidar que no se deteriore más y pueda ser la mejor opción, como Manuel Gómez Morín la idealizó desde 1939. El PAN ofreció ser distinto y distinguible, jamás permitió la sumisión y el servilismo que tanto han enfermado la política mexicana. La frase es bíblica: “Qué mal podría la verdad ajena quien no comenzase usando la verdad en su daño”.

Hablando de "Paras"

Juan Manuel Asai
jasaicamacho@yahoo.com
Códice
La Crónica de Hoy

Este espacio de Crónica fue el primero en esbozar la posibilidad de que en el caso de los cadáveres arrojados a la principal avenida de Boca del Río, en Veracruz, podría haber participación de grupos paramilitares. Había indicios, desde el principio. El primero fue el primer intento de explicación oficial, queriendo culpar de los acontecimientos al Cártel del Golfo, y después las acusaciones nebulosas en contra de la Gente Nueva. De mayor peso fue la, digamos, comodidad, con la que el grupo dejó los cadáveres en un par de camiones de redilas en una zona con varias cámaras de videovigilancia, la abstención policiaca y, sobre todo, la magnitud y complejidad del operativo, que no empezó ni terminó ese día fúnebre.

Hablo, reitero, de indicios. Estamos lejos de contar con datos duros. Después vinieron los videos del grupo vengador que han sido objeto de análisis y, sobre todo, la aceptación oficial por parte del secretario de Gobernación, quien señaló que se aplicará toda la fuerza del Estado contra quienes combaten al crimen al margen de la ley. Al intentar una explicación, Blake Mora advirtió que las debilidades institucionales de las corporaciones policiacas deben ser corregidas de frente y sin disimulo, lo que será una tarea ardua, difícil, un camino largo pero impostergable e ineludible.

La eventual aparición de un grupo paramilitar de matarifes que ejecutan por la libre para no tener que seguir el camino legal, es una noticia pésima para la democracia mexicana, comenzando por las propias instituciones de cuyo seno pudo haber brotado el grupo, ya sean federales, estatales o municipales. De nuevo se plantearon comparaciones con Colombia, donde surgieron grupos paramilitares para combatir al margen de la ley a narcos y guerrilleros, y que a los pocos años se convirtieron en un cáncer similar al de los narcos y guerrilleros. De hecho, hay estudiosos que aseguran que los paramilitares mataron allá a más gente de los propios narcos. Quienes se alegran por los ajusticiamientos extrajudiciales deberían dejar las sonrisas de lado y poner cara de preocupación porque los paramilitares, envalentonados, suelen tomar el lugar de los grupos que despedazan, quedarse con sus causas y sus negocios. Resulta pero el remedio bizarro que la enfermedad original.

El éxito de los Matazetas, guerreros sin rostro que mandan el mensaje de que sus riales no son invencibles, no debe asumirse como un éxito de las instituciones o de la gente, sino como un gran fracaso, como una vía corta al autoritarismo. Es el anuncio de tiempos oscuros, densos, impenetrables. Ahora el Estado y sus fuerzas formales tienen dos tareas: atrapar a Los Zetas y a sus verdugos. Es un acto de cinismo monstruoso pedirle a la sociedad que confíe en ellos. En cualquier momento puede sobrevenir una venganza. Preocupa y mucho que Los Zetas no apunten en contra de sus rivales desconocidos, sino contra la gente indefensa. Escalar la violencia no es ruta a la paz.

Desde luego todas las autoridades han pintado su raya, pero eso es insuficiente. Tienen la obligación de capturar cuanto antes a los Matazetas, comenzando por su aparente líder, el tipo fornido de los videos. Varios analistas han recordado el caso de uno de los municipios conurbados de Monterrey, donde se recurrió a un “grupo rudo”, es uno de los episodios de vergüenza para el Estado en general, para el municipio y para el PAN y los demás partidos. Hay, desde luego, el riesgo de que otras plazas también acosadas por la delincuencia recurran a la misma alternativa: formar un grupo de matones que elimine a los delincuentes sin llevarlos a un juez, o que acabe incluso con los que están purgando una condena.

Las estrategias de comunicación de los paramilitares constituyen otro golpe devastador para la imagen internacional del país, pues como los videos aparecieron en la red, tuvieron difusión global inmediata. En todos los portales del planeta pudo verse al gordo diciendo que ellos eran los responsables de la matanza. Un país que quiere limpiar su imagen internacional no puede contrarrestar los efectos de la aparición de un grupo de vengadores fuera de la ley que anuncia nuevas matanzas. La fragilidad de nuestras instituciones nos puede llevar al callejón sin salida de la violencia autoritaria.

Indispensable y justificado

Macario Schettino (@macariomx)
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor del ITESM-CCM
El Universal

No hay grandes novedades (más bien, ninguna novedad) en el discurso de AMLO

El lunes pasado, Andrés Manuel López Obrador participó en el programa “Entre Tres”, de Televisión Azteca, que conducen Federico Reyes Heroles, Jesús Silva Herzog y Carlos Elizondo

No hay grandes novedades (más bien, ninguna novedad) en el discurso de AMLO. Sin embargo, como ahora ocurre con frecuencia, hubo discusión paralela en Twitter, y es de ella de la que quiero hablar con usted hoy.

La discusión inició cuando el colega Pepe Merino afirmó “El discurso de AMLO es vago, errado por momentos, monótono... Pero indispensable y plenamente justificado, ésa es la tragedia”. En opinión de este columnista, ese discurso no es ni indispensable ni plenamente justificado, y así lo dije. La respuesta fue “basta ver desempeño económico, sistema fiscal, ejercicio de gasto, distribución de riqueza, mercado laboral, calidad educativa”. El intercambio, acompañado de otros participantes, continuó por el resto de la emisión. Puesto que twitter no permite argumentos largos, y me parece que aquí hay necesidad de ello, pues hoy extiendo mi planteamiento.

En la elección de 2006, López Obrador mantuvo una ventaja considerable varios meses, pero fue incapaz de ganar la Presidencia. Su actitud demasiado beligerante, aprovechada por sus adversarios, le hizo perder simpatías y obtener poco más de un tercio de los votos. Apenas unos cuantos miles que el ganador, que también obtuvo poco más de un tercio. Son relevantes los porcentajes, porque ilustran la debilidad relativa de todas las opciones que tuvimos en esa elección.

Desde entonces, e incluso desde su gestión como jefe de gobierno del DF, para muchos López Obrador enarbolaba un discurso “indispensable y justificado”. Frente a la evidente pobreza de los mexicanos, frente a la flagrante injusticia, los planteamientos justicieros, dirigidos “primero a los pobres”, del líder político, parecieron siempre indispensables y justificados. Estos calificativos sólo tienen sentido si se considera que los otros líderes políticos no tienen el mismo énfasis en la pobreza y la injusticia. Es decir, la retórica justiciera de López Obrador sólo puede imaginarse indispensable y justificada si no hay, además de él, nadie que proponga atender a los pobres o acabar con las injusticias. Pero todos proponen eso. Esto significa que para algunos opinadores (muchos, en 2006), la versión lopezobradorista en estos temas sería mucho más creíble que cualquier otra.

Si es así, entonces la credibilidad de López Obrador en estos temas tendría que ser resultado de sus acciones pasadas y sus ofertas a futuro, y en ambas debería haber una diferencia significativa frente a los otros políticos. En sus acciones pasadas, como jefe de gobierno, la más destacada en este sentido, que es la que de hecho le otorga un aura justiciera, es el dinero para los viejitos. El otorgamiento de una cantidad de dinero mensual a todo capitalino mayor de 70 años hizo creíble que López Obrador efectivamente se preocupaba por los pobres. Le salió muy barato, porque en los mismos días en que decidía eso, el gobierno federal ampliaba de manera muy considerable un programa dirigido a reducir la transmisión de la pobreza, creado en el gobierno de Zedillo pero convertido en un éxito en el gobierno de Fox y sostenido hasta hoy: Progresa-Oportunidades. Ni en el monto de recursos, ni en la población beneficiada, ni en sus efectos a futuro, hay comparación alguna entre ambos programas. Oportunidades es mucho más importante, y es el programa que se ha reproducido en varios países, destacadamente Brasil. Así, el programa clientelar de López Obrador lo convirtió en adalid de los pobres, mientras que el programa verdaderamente efectivo contra la pobreza no produjo rendimientos políticos a los gobiernos que lo implementaron.

Si, en lugar de las acciones pasadas se confrontan las ofertas a futuro, desde 2006 discutimos en este espacio las serias fallas de las propuestas de López Obrador, que consistían en la recuperación y prolongación del clientelismo y/o corporativismo como instrumento para el bienestar social.

Es muy interesante cómo un discurso y una historia profundamente conservadores se convierten en algo “indispensable y justificado” a los ojos de los opinadores. Lo que esto indica es que nuestra opinión pública sigue interpretando al mundo a través de la vieja perspectiva del nacionalismo revolucionario: es indispensable promover programas clientelares para enfrentar a la pobreza, es justificado el dispendio público cuando se dirige a ciertos grupos, es indispensable y justificado proponer la reducción de la libertad a cambio de una ilusoria justicia social que, permítame recordar, nunca existió en el México de la Revolución.

Me dirán que los problemas de México obligan a este tipo de propuestas, y por eso son indispensables y justificadas, y por eso la lista no exhaustiva: desempeño económico, sistema fiscal, ejercicio de gasto, distribución de riqueza, mercado laboral, calidad educativa. Pero, ¿cuál de estos problemas requiere regresar al viejo sistema? ¿qué no fue precisamente en ese régimen que estos problemas se crearon? A lo mejor ya no se acuerdan que la economía mexicana dejó de crecer en 1965, y que tres gobiernos (Díaz Ordaz, Echeverría, López Portillo) endeudaron al país para evitar reconocerlo; o tal vez tampoco es claro que el sistema fiscal viene, intacto, desde entonces; o tal vez creen que efectivamente el gasto público puede modificarse desde una Presidencia que no lo controla; o piensan que la distribución de riqueza es independiente de los grupos que sostuvieron al viejo régimen, recibieron prebendas a cambio, y hoy son poderes fácticos. Y peor aún si lo laboral o lo educativo son el problema: La Ley Federal del Trabajo es de 1970 y la dirigencia del SNTE de 1990. Y el SNTE era igual o peor en la dirigencia anterior, promovida por Echeverría igual que la reforma educativa que inició la debacle.

En suma, sigo sin entender por qué pueden varios colegas creer en lo indispensable y justiciero de un liderazgo político como el de López Obrador. Los temas que a él le preocupan son los mismos que les preocupan a los demás líderes políticos, pero se le otorga más credibilidad a él por haber implantado programas clientelares, y ofrecer propuestas claramente anacrónicas. La única explicación de esto es que, en el fondo, la opinión publicada no puede salir del adoctrinamiento revolucionario.

Finalmente, me dicen que López Obrador representa a un sector de la población que efectivamente cree eso. No tengo duda al respecto, y me parece muy bien que así sea. Lo que rechazo no es su presencia en la política ni sus legítimas ambiciones, sino la creencia de que él encarna algo diferente de los demás políticos. No es así.

Twitter: arma mortal

Ricardo Alemán (@RicardoAlemanMx)
Excélsior

Gracias a la poderosa comunicación que, en tiempo real, permiten las redes sociales, se movilizaron pueblos como Túnez y Egipto.

En años recientes, las llamadas redes sociales —Facebook, Twitter y YouTube, entre otras— se han convertido en uno de los instrumentos más poderosos de la sociedad civil del mundo, más allá de fronteras, razas, lenguas, credos y estrato social.

Gracias a la poderosa comunicación que, en tiempo real, permiten las redes sociales, se movilizaron y organizaron pueblos como Túnez y Egipto, cuyas protestas acabaron con gobiernos dictatoriales, en tanto que otros, como España, hicieron posibles movilizaciones sociales históricas.

En México, sin embargo, algunas redes sociales, por ejemplo Twitter, no sólo son un poderoso instrumento de comunicación entre particulares sino que, en algunos casos, parece verdadera arma mortal.

Se conocen casos extremos de usuarios acusados de terrorismo, en tanto que otros han sido asesinados por sicarios, al parecer debido a utilizar una red social para denunciar a las bandas del crimen organizado.

Todos conocen el escándalo de Veracruz, en donde el bárbaro gobierno de Javier Duarte envió a prisión —acusados de terrorismo, por difundirenviar un tuit alertando de presuntos hechos violentos— a María de Jesús Bravo y Gilberto Martínez; una abuela y ama de casa y un maestro de matemáticas que, en tres semanas, vivieron el infierno.

La detención y consignación de los tuiteros resultó tan absurda y monstruosa —además de ridícula— que las propias redes sociales iniciaron un movimiento que obligó al gobierno de Javier Duarte a retractarse.

Sin embargo, para ello debió agregar al Código Penal local un artículo que, si bien permitió la liberación de la abuela y el maestro de matemáticas, le da instrumentos ilimitados al gobierno veracruzano para llevar a prisión a todo aquel periodista que se le antoje.

Pero si el caso de María de Jesús Bravo y Gilberto Martínez le dio la vuelta al mundo, más como curiosidad de un gobierno bananero —como el de Veracruz—, el asesinato y la decapitación de María Elizabeth Macías Castro, quien se desempeñaba como jefa de redacción del diario Primera Hora, de Nuevo Laredo, Tamaulipas, también fue noticia en el mundo, por el terror que los criminales pretendieron sembrar entre la población en general y, en especial, entre los usuarios de redes sociales.

Y es que María Elizabeth era una experimentada reportera que por Twitter alentaba a denunciar al crimen. La eficacia de las denuncias enfureció a los barones del narcotráfico y el crimen organizado de Nuevo Laredo y Tamaulipas.

El cuerpo decapitado de la reportera fue abandonado, el pasado fin de semana, con un narcomensaje que amenazaba, a los usuarios de redes sociales, que no las utilizaran para señalar al crimen.

Pero la historia no termina ahí.

En la semana previa al homicidio de Elizabeth Macías, fueron asesinados dos jóvenes, hombre y mujer, también en Nuevo Laredo, a los que les cortaron las manos y los abandonaron con otro narcomensaje de advertencia por usar redes sociales para hacer denuncias contra el crimen organizado. En este caso, la autoridad local prácticamente ocultó la información del doble asesinato, ya que los familiares de las víctimas se negaron a que se revelaran datos. ¿La razón? Represalias del crimen.

Los casos citados detonaron un naciente debate sobre los peligros que, para la sociedad en general, y los usuarios en particular, puede acarrear el empleo de redes sociales.

Está claro que tanto el escándalo de Veracruz como los crímenes en Nuevo Laredo son hechos intolerables en una sociedad democrática y soportada en un Estado de derecho.

Sin embargo, en los dos extremos —un gobierno autoritario, como el de Veracruz, y un poder fáctico, como el criminal que domina Tamaulipas—, lo que aflora es la tentación autoritaria de callar la voz ciudadana, sea esgrimiendo el derecho, sea usando las balas. Y no tardaron en aparecer los comedidos que sugieren “reglamentar” las redes sociales.

Lo cierto es que, a riesgo de coartar libertades básicas, es imposible reglamentar la comunicación entre particulares —sea escrita hablada o gráfica, mediante redes sociales—, porque sería tanto como pretender reglamentar el pensamiento.

Y es que una red social no es un medio de comunicación profesional. Esa es la diferencia. Los llamados “medios”, y sus profesionales, se capacitan para comunicar e informar y se someten a reglas éticas y legales.

La red social es un medio de comunicación sólo entre particulares, no profesionales, en donde cada usuario pone sus propias reglas, a partir de sus valores, tolerancia e interés.

Pero el debate apenas empieza.

Moreira provocador

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

No me creo que Humberto Moreira, que debe tener un colmillote del tamaño de una casa, haya soltado así nada más lo de que el rival a vencer es López Obrador. Los individuos de su subespecie no suelen hablar sin pensar y no dan tampoco paso sin huarache.

Y, miren, bien que logró agitar el gallinero. Porque, señoras y señores, no hay peor cosa, en política, que no te tomen en cuenta o, por lo menos, que pretendan que no existes.

Curiosamente, Ebrard no se enganchó tanto como los aspirantes blanquiazules siendo que, si vas a hablar de los posibles candidatos de la izquierda, el puntero es él.

Rayito, desde luego, nunca va a aceptar los resultados de ninguna encuesta que no le guste y que no lo ponga por encima de todos los demás. Pero, no importa: el hombre va porque va, se presenta con o sin el PRD, compite contra todos los pronósticos y está, desde ya, en la pelea. Ya se agenció dos partidos a modo que le garantizan la candidatura y que, gracias a los numerosos votos que recibirá, precisamente, su candidato, seguirán teniendo asegurada la suculenta tajada de los fondos públicos que reciben. Plata, encima, que sale de nuestros bolsillos.

“Que no se haga güey”, respondió Gustavo Madero en cuanto le fueron a decir que Moreira ninguneaba a los pretendientes de su partido. Y es que no le cuadran las cifras. El PAN “es primera o segunda fuerza electoral en 26 de las 32 entidades del país”, remarcó. Y, por si fuera poco, la hermana de Calderón va que vuela para llevarse el triunfo en Michoacán. Pues sí, pero Moreira es un tipo peleón y su intención no era otra que alborotar a sus contrincantes. En lo que no tiene razón, sin embargo, es en dispensarle parecidos tamaños a Obrador: si Ebrard también decide competir, los votos de la izquierda, diluidos en dos candidatos, no significarán ningún desafío para Peña Nieto. Y entonces, quien cosechará los beneficios será Josefina. Elle terminará por ser, con perdón, la “verdadera competencia”.

septiembre 28, 2011

Paco Calderón



ADEU ALS TOROS

Marielena Hoyo Bastien
producciones_serengueti@yahoo.com
Animalidades
La Crónica de Hoy

Se han dado vuelo taurinos y animalistas, periodistas y hasta advenedizos, analizando, escribiendo y opinando, acerca del cierre de la única plaza de toros que quedaba en funciones dentro del territorio catalán, cuya comunidad eligió desde julio del 2010 y por la vía democrática, prohibir a partir del primer minuto del próximo año el anacrónico ¿espectáculo? donde de forma abusiva y cruenta los toros pierden la vida a manos de un ser supuestamente racional, pero que considera ARTE torturar y eliminar al “animal más bello del mundo”, no sin antes “afeitarle” los cuernos y disminuirle su fuerza, agilidad, visión, y a saber qué más. Siendo así, y pese a ser pionera local de esta lucha, me queda muy poco por agregar a lo ya expresado ampliamente por la comunidad animalera, como no sea unirme a su enorme felicidad por este acontecimiento proveniente de una sociedad altamente civilizada que, especialmente en su parte joven, mostró rechazo total hacia la violencia que implica la primitiva práctica, reflejo de la parte más oscura y salvaje de la humanidad. Asimismo creo erróneo el que se trate de explicar el triunfo como resultado de un pleito político… por aquello del nacionalismo catalán… ya que ello ciega a la verdadera realidad pues, aún concediendo una supuesta influencia de lo citado, está como antecedente la prohibición de la tauromaquia en las Canarias, los resultados de las encuestas que generalmente favorecen por mucho margen el rechazo a la primitiva “tradición” y, porque algo debe indicar el que este vil negocito ya solamente se lleve a cabo en 7/8 países, y eso, en estado moribundo, aunque de vez en cuando, como pasó este fin de semana en La Monumental de Barcelona, se le inyecte suero a un muy próximo muerto por causas naturales, pero...

Antes de cerrar el tema, permítaseme aceptar las felicitaciones de Carlos Loret de Mola respecto al triunfo catalán, que a la vez es de todos los animalistas, que no antitaurinos y, reconocer como magnífica la colaboración que con este motivo escribió ayer para su espacio en El Universal, ya que pocas veces un aficionado de su estirpe reconoce, ¡y por escrito!, que sí, que el toreo es un espectáculo sangriento, violento y cruel, concepto que en el pasado me aceptó públicamente David Silveti, pero que proviniendo de este joven que recién estaba desvencijado, a punto de llorar por lo que fue la última corrida en Catalunya… es también de llamar la atención. Además, el texto deja testimonio de lo que por años nos ha sido contundentemente rebatido… que los toros de lidia son previamente “preparados” para disminuirlos. Que les son limados sus cuernos; que los torean sin la edad y peso reglamentarios, y que se les puya abusivamente. Igualmente digno de tomarse como una muy importante aportación y llamada de alerta, es lo que cita el comunicador como la razón por la que nunca ha reparado en la sangre que brota del lomo de los toros… y es que desde niño lo llevaron a las corridas… Quizás por ello es que también se refiere al instinto violento del toro, que no es tal, sino la respuesta para precisamente sobrevivir, este sí, su instinto básico, primario. El animal no aplica la violencia como la entendemos humanamente, sino únicamente actúa en defensa de su vida, en este caso particular, sin saber los toros que sí o sí de todas formas morirán acosados y maltratados, partiendo de que son contados los ejemplares indultados. Por cierto, no es que los toros no sientan dolor durante la lidia, sino que están plenos de endorfinas, precisamente como respuesta del organismo para salvarse. Otra equivocación que presenta el texto de CL respecto al toro de lidia, es considerar “que no hay nada menos naturalista que condenar a una especie a la extinción”, cuando el periodista sabe perfectamente que no se trata de una especie sino de una raza, por lo cual su desaparición no trastornaría en absoluto ningún ecosistema, y sí en cambio favorecería al ambiente… tema a discutir en otra ocasión. Eso sí, sobre lo que de plano nunca estaremos de acuerdo, es en el trato que propone dar al toro para evitar tanta sangre en el escenario. Y es que no se trata de evitar sangre, sino de no causar muerte. ¿Me explico?

EN OTRO ASUNTO… desde el pasado lunes comenzaron a lloverme una impresionante cantidad de correos electrónicos y mensajes iracundos con motivo del maltrato aplicado a un perro dentro del foro del programa Academia 2011 que produce mi estimada y antigua jefa Magda Rodríguez, lo que me permitió establecer contacto inmediato con ella expresándole que no entendía el asunto más que como algo premeditado, puesto que no la puedo imaginar permitiendo que se lastime a un animal sin consecuencias, especialmente tras los tantos años de sabroso, divertido y fino trabajo educativo a favor de los animales que juntas realizamos para Con Sello de Mujer de canal 13, pero, haya sido como haya sido, el hecho es que fue y no debe pasarse por alto el abuso del bajacaliforniano Emmanuel Peña sobre el animal, y por lo tanto el energumenito debe ser expulsado del concurso, al igual por cierto que GANADOR, el perrito afectado que promueve la marca de alimento con el mismo nombre, ya que su participación es ILEGAL, partiendo de que la Ley de Protección a los Animales del Distrito Federal, en su Artículo 25, fracción I, prohíbe por cualquier motivo la utilización de animales en concursos de televisión e… ignorar la ley no exime de cumplirla. Por lo que toca a la intervención de Pamela Anderson, lo congruente hubiera sido esperar que la señora se negara a participar en la emisión con todo y posible demanda, al tratarse de una de las más reconocidas y activas voceras de PETA, organización cuyo objetivo fundamental es el trato ético a los animales, pero como siempre, dinero mató principios.

Se me acabó el espacio por hoy, pero como siempre, les dejo mi correo electrónico para cualquier comentario, duda, aclaración o denuncia:

producciones_serengueti@yahoo.com

Los Matazetas, paras a la veracruzana

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

Este grupo ya había aparecido en distintas oportunidades y en diferentes puntos del país, pero nunca antes habían mostrado un perfil tan alto y tan claro. En su primer video decían que acabarían con Los Zetas.

La batalla que se está viviendo en Veracruz, como en otros puntos del país, pero en los últimos meses con especial violencia en ese estado, entre los distintos cárteles del narcotráfico, ha alcanzado una nueva dimensión con los 35 cadáveres arrojados días atrás en Boca del Río, con la colocación de unas 50 mantas atribuidas a un grupo social pero en realidad colocadas por el cártel de Los Zetas y, sobre todo, con la aparición de un grupo que se autodenomina Los Matazetas y se atribuye la muerte de los cuerpos abandonados en Boca del Río.

Los Matazetas ya habían aparecido en distintas oportunidades y en diferentes puntos del país, pero nunca antes habían mostrado un perfil tan alto y tan claro. En su primer video decían que acabarían con esa organización criminal, llamaban a denunciar a sus integrantes al Ejército y la Marina-Armada y descalificaron a los cuerpos policiales locales. También decían que tenían relación con los grupos ligados al cártel del Pacífico que aparecieron en Jalisco después de la muerte de Ignacio Nacho Coronel. En el segundo video, después de la acción de la semana pasada, ya señalan abiertamente que aniquilarán a sus adversarios y se presentan más como un grupo armado, aunque con características sociales. Pero dicen también que, ante la decisión del gobierno de no dialogar con los grupos criminales, mantendrán esa “lucha” en una suerte de clandestinidad.

En realidad todo apunta a que estamos en presencia de una organización impulsada por el cártel de Sinaloa, el del Chapo Guzmán, para aniquilar a sus enemigos Los Zetas, valiéndose además, del miedo y del hartazgo social. Los Zetas no son necesariamente los narcotraficantes más violentos, aunque se encuentren sin duda en los primeros lugares, pero son los que más han abusado de los secuestros, la extorsión, el robo, el tráfico de migrantes. Sean o no miembros de ese grupo, son innumerables los que se presentan como tales para cometer esos y otros delitos que son los que más ofenden a la ciudadanía, los que más lastiman. Su idea es generar temor para imponer su ley y reemplazar a las autoridades locales a las cuales, sobre todo en el ámbito policial, controlan o intimidan. Es el tipo de organización criminal que nació rompiendo las reglas y que con esa lógica se ha buscado consolidar. Ahora se les intenta destruir utilizando sus propias armas.

La aparición de Los Matazetas recuerda a la de los llamados paramilitares o paras en Colombia. Éstos nacieron en los 80 como una reacción a la violencia del cártel de Medellín, entonces encabezado por Pablo Escobar, y a la interminable ola de secuestros, asesinatos y extorsiones cometidos. También como una reacción ante la presencia, simultánea, de las FARC y el ELN, aliados en muchas ocasiones con esos grupos de narcotraficantes y que utilizaban sus mismos métodos. Los paras tuvieron en muchos momentos apoyo oficial y, sobre todo, de empresarios y terratenientes. Pero el apoyo más claro fue del cártel de Cali, que encabezaban entonces los hermanos Rodríguez Orejuela, enfrentados a muerte con los grupos de Medellín. Los paras comenzaron una limpia feroz de miembros del cártel de Medellín, de las FARC y el ELN, y se convirtieron, a su vez, también en narcotraficantes y desarrollaron una violencia similar a la que decían combatir. Terminaron muchos desmovilizándose desde la toma del poder de Álvaro Uribe, pero sus líderes están presos o los extraditaron a Estados Unidos.

Nadie puede tener plena certidumbre de quiénes son estos grupos llamados Matazetas, pero lo que debe quedar claro es que el monopolio de la violencia sólo puede detentarlo el Estado.

La creación de estos grupos, la tentación de hacer justicia por propia mano, la relación inevitable que tienen, independientemente de su origen, con otros grupos del crimen organizado, debería ser suficiente para rechazarlos y no apostar a soluciones que sólo agravarán los problemas que ya vivimos.

Ruiz Massieu, 17 años

Hoy se cumplen 17 años del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, entonces diputado federal electo, secretario general del PRI, un hombre cercanísimo a Carlos Salinas y que podría haber servido en esos años como una pieza que evitara el brutal choque político que se dio entre Salinas de Gortari y su sucesor Ernesto Zedillo. También un político de enorme brillo intelectual. Un crimen político que tuvo innumerables vicisitudes (y literales absurdos de antología en la época del procurador Chapa Bezanilla) en sus investigaciones y que, para variar, continúa impune.

Patrióticos Matazetas

Héctor Aguilar Camín (@aguilarcamin)
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Dicen que la fase en que está la violencia en México se parece a la que hizo nacer en Colombia a los grupos paramilitares.

Hay algo delirante en el video que reporta la conferencia de prensa de un grupo autodenominado Matazetas, que se atribuye las recientes matanzas de Veracruz.

Los Matazetas se dicen parte del Cártel de Sinaloa. Se han dado la misión de limpiar Veracruz de “mugrosos”. El video muestra a cinco encapuchados sentados en una mesa de conferencias frente a sus respectivas botellitas de agua. Sólo tiene micrófono el que lee el comunicado, cuyas espaldas son como un ropero.

El comunicado explica a los veracruzanos que han venido a protegerlos y a limpiar el estado de los grupos de delincuentes que extorsionan, matan y roban a inocentes.

Los Matazetas dicen entender la negativa de las autoridades a pactar con gente como ellos y explican, humildemente, que es por eso que deben actuar en la clandestinidad para realizar su limpieza.

Nada pretenden sino proteger el patrimonio nacional (sic), familiar, personal de los veracruzanos. Son, como si dijéramos, el Estado y la autoridad por otros medios, con la ventaja de que sus medios no están restringidos por la ley. Son directamente ilegales, violentos, inmisericordes, y, por todo ello, eficaces.

Esos son los únicos medios eficaces, se entiende, para tratar con criminales que no respetan, no se miden y no entienden otro idioma que el de la tortura, el terror y la muerte.

Ya corre la versión de una escena en un restaurante del puerto donde, luego de recoger a todos los comensales sus teléfonos celulares, El Chapo Guzmán, que comía en el lugar, se puso de pie y dijo a los presentes que ya estaba aquí, que había venido a protegerlos de Los Zetas, que no les alarmara lo que iba a suceder, pues no era contra ellos sino contra sus opresores. Terminó de comer y se fue.

Alguna vez, durante una gira triunfante como caudillo militar indiscutido de México, el general Obregón escuchó a un orador decir que los ejércitos de la revolución habían libertado al pueblo. Con su humor habitual, en su turno de la palabra, Obregón dijo: Desde luego hemos libertado al pueblo de sus opresores, Ahora el problema es quien lo va a liberar de sus libertadores.

Pues eso, como suele decir Román Revueltas en estas páginas.

Fe de error: En mi columna del viernes pasado confundí a Cristovam Buarque, secretario de Educación de Lula, con Cristovao Chico Buarque, cantante, compositor y poeta, hijo del gran historiador Sergio Buarque de Hollanda. Pues eso.

septiembre 27, 2011

'Sparring' por Paco Calderón

Sólo cabe uno: Cordero o Josefina

Pablo Hiriart (@phiriart)
phl@razon.com.mx
La Razón

El abucheo a Ernesto Cordero en Guanajuato debería hacer pensar a sus impulsores en la conveniencia de declinar en favor de Josefina, o convencerla a ella de que se baje.

Los dos están chocando y les va a ganar Creel.

Lo que ocurrió en el Auditorio del Estado no fue una emboscada de priistas, perredistas o del SME. Lo abuchearon los panistas que festejaban ahí 20 años de gobernar Guanajuato.

Cuando mencionaron a Josefina el recinto estalló en una ovación, y a Cordero lo cubrieron de chiflidos, a pesar de tener el respaldo público del gobernador del Estado, ahí presente.

Llamaron a las personalidades a pasar al escenario, subió Vázquez Mota, Medina Plascencia, Romero Hicks y el gobernador Oliva. Cordero se quedó sentado.

Si Ernesto Cordero no puede subir a un templete en un evento realizado por su partido, pues teme que aumente la rechifla, su precandidatura no tiene un horizonte halagador.

Es un error, una injusticia lo que han cometido con el ex secretario de Hacienda.

Una injusticia de los tres mil panistas asistentes, porque repudiaron a quien no les ha hecho pasar ningún trago amargo ni una vergüenza.

Y también fue un error de quienes lo impulsaron a ser precandidato.

Al funcionario competente y refinado le pusieron una piel de lobo para pelearse a dentelladas con la oposición y con Josefina, en lugar de cuidarlo como un técnico capaz al servicio del país.

Le recomendaron ponerse dientes más grandes para verse mejor en las fotos y videos.

Pero lo que importaba en Cordero no era su look, sino su seriedad y capacidad para generar confianza y reafirmar que en el gobierno hay cuadros preparados.

Ya lo echaron al palenque, ahora lo tienen que rescatar.

Si sube y crece, qué bien. Pero da la impresión de que ese no será el caso.

Santiago Creel, considerado el precandidato opuesto a Felipe Calderón, se mantiene con una buena parte de las preferencias. Tal vez se estancó, va segundo, pero no baja.

Los impulsores de Cordero se van a encontrar con la disyuntiva de que, así como están las cosas, la candidatura la ganará Josefina o Creel.

Si Cordero declina en favor de la ex líder de los diputados, con toda seguridad ella gana. Y si no declina, quién sabe.

¿Le van a apostar al quién sabe?

Esa es la decisión que muy pronto deberán tomar: bajarse para apoyarla a ella en una parejera contra Creel, o seguir en el desgaste y la polarización de la militancia entre Josefina y Cordero.

Una candidata mujer le daría altura al PAN. Sería un signo de madurez del partido gobernante. ¿Eso es suficiente para ganar la Presidencia? No. Pero esa es otra etapa.

Crítica presidencial

Javier Corral Jurado (@Javier_Corral)
Diputado Federal del PAN
El Universal

Invitado especial en la sesión del Consejo Nacional del PAN, el presidente Felipe Calderón realizó un duro análisis crítico de la situación del partido, lanzó advertencias y propuestas que vale reflexionar. En la visión del partido democrático que somos, único con un proceso real de competencia interna por la candidatura presidencial, el ejercicio planteado por Calderón debe ser bien recibido, pero es obligado que el partido asuma una posición orientadora del último tramo del gobierno, y haga valer su voz, frente a decisiones y manejos del equipo gobernante que cuestan mucho no sólo a la estrategia, sino a la unidad, prestigio e imagen del PAN.

Al reconocer que Acción Nacional ha tenido un desgaste en su tránsito de la oposición al poder, Calderón apuntó seis tareas para enfocar el esfuerzo del partido: una renovación ética en su integración, comportamiento e imagen ante la sociedad; salir al encuentro de la ciudadanía, construir hacia ella puentes firmes y fortalecer los lazos de comunicación, confianza y cercanía, abrir las puertas a los jóvenes; franquear las opciones políticas y en particular las candidaturas a los ciudadanos, especialmente aquellas que aún no comienzan a definirse como candidaturas a gubernaturas, senadurías, diputaciones federales y locales y a presidencias municipales a disputarse en 2012; dejar claro ante los electores qué es lo que está en juego en esta contienda; reivindicar simpatías en los sectores que hoy lo respaldan, o que lo han respaldado en el pasado: jóvenes, mujeres, emprendedores, clase media, grupos y sectores sociales que sustentan y defienden nuestras propias ideas y valores; y realizar un proceso de selección de candidato, atractivo para los ciudadanos y, sobre todo, que no genere divisiones, ni exacerbe los resentimientos.

Coincido con los seis planteamientos, aunque no en la manera en que el Presidente los fue desarrollando, pues en algunos contribuyen más al deterioro los funcionarios de su gobierno que los dirigentes del partido. Pero no hay asomo de autocrítica en el Presidente, la autocomplacencia es demasiada y la clase de ética bien podría repetírsele a su círculo más cercano. Las seis tareas que Calderón recomienda al PAN tienen un campo de aplicación en su esfera. Me parece que el Presidente debiera ser más franco y riguroso en sí mismo.

El PRI se ha recuperado ante la mirada atónita de muchos demócratas del mundo, no sólo porque a Acción Nacional se le aflojaron sus resortes éticos y morales, sino porque con Fox y luego con Calderón se abandonó la idea de cambio: desmantelamiento del régimen autoritario, y por ello terminó aceitándose esa maquinaria clientelar y corporativa con acuerdos que cambiaron migajas de reformas por concesiones e impunidades inadmisibles.

Los poderes fácticos, principalmente la televisión, han conseguido bajo gobiernos del PAN acrecentar sus privilegios y negocios. ¿De qué le ha servido, ya no digamos al partido o al pluralismo político, sino al gobierno tantos favores a Televisa? Si ésta se ha dedicado a ser la productora y promotora de Enrique Peña Nieto. ¿No le quedó claro al Presidente que por más descuentos, exenciones y digitalización gratuita, la televisora se ha convertido en el puntal del regreso del PRI? El teledestape de Peña es su más cínica demostración.

Otro de los temas esenciales es el combate al crimen organizado. Nadie plantea que esa lucha deba ser cancelada, pero el empeño por una estrategia de control territorial basado en la fuerza militar y en aumentar las medidas penales debe ser revisada y el partido hacer un balance de logros, errores y pendientes. Varios de los parámetros que podrían definir el éxito de esa lucha presentan resultados negativos. En la campaña del 2012 el partido debe procurar reformular ese planteamiento, sin declinar en la lucha por la seguridad pública.

La elección del candidato presidencial también abarca al gobierno y al Presidente; la capacidad de influencia, seducción o presión que se puede ejercer sobre funcionarios federales es determinante. Más allá de las palabras se requieren hechos para acreditar la neutralidad de esas estructuras burocráticas, lo contrario envenerará el ambiente y provocará tensión. Aunque el presidente Calderón ha dicho que con los tres aspirantes presidenciales del PAN lleva “una relación seria, respetuosa y de genuina y sincera amistad”, —lo que en el caso de Santiago Creel es absolutamente inverosímil—, en realidad no se necesita tanto, sólo enviar el mensaje de imparcialidad y respeto no sólo al funcionariado panista, sino al conjunto de medios, actores políticos y sociales a los que con mucha frecuencia se les transmite otra idea, no en pocos casos, a nombre del Presidente de la República.

Inicio de la vida

Sergio Sarmiento
Jaque Mate
Reforma

"La vida es una enfermedad de transmisión sexual". Anónimo

¿Cuándo empieza la vida? No lo sé. Los argumentos de un lado u otro no convencen sino a los ya conversos. La discusión entra en un campo de emotividad y convicción religiosa en que la razón no resuelve nada.

Las reformas constitucionales que se han hecho en estados como Baja California y San Luis Potosí, y que ahora están siendo discutidas en el pleno de la Suprema Corte de Justicia, no tienen, sin embargo, más propósito que castigar a las mujeres orilladas a practicarse un aborto. Esto me parece inquietante. No creo que la sociedad deba castigar a una mujer a la que las circunstancias empujan a abortar.

Reconozco una inquietud moral sobre el aborto. No creo que esta práctica deba convertirse en una forma más de control de la natalidad. De hecho, las mujeres nunca, o casi nunca, recurren al aborto a la ligera. Cuando una toma esta decisión lo hace porque no tiene más opción. Castigarla penalmente por ello es perverso.

La Constitución federal no nos dice cuándo da inicio la vida. Y es correcto que no lo haga. La ciencia no ofrece respuestas claras a esta pregunta. Hay buenos argumentos científicos que sugieren que la vida empieza en el momento de la concepción, pero también los hay en contra. El cigoto tiene ya el contenido completo de ADN del nuevo ser, pero mientras no se forme un sistema nervioso es difícil hablar de un ser humano. No sorprende que santo Tomás de Aquino, uno de los padres de la Iglesia Católica, hablara en el Medievo de que Dios infunde el alma en el feto pero sólo después de tres meses de gestación.

Desde un punto de vista jurídico parece problemático que un congreso local pueda decidir cuándo comienza la vida. Esto "propiciaría -como señaló ayer el ministro de la Corte Luis María Aguilar- un sistema federal desarticulado y caótico, en donde cada entidad federativa estableciera el alcance y el concepto de un derecho fundamental".

Los estados pueden tener distintas leyes de salud... y, de hecho, las tienen. En los estados del país, por ejemplo, está prohibido el aborto, pero no en el Distrito Federal, cuya legislación en la materia fue avalada por la Suprema Corte de Justicia. Estas leyes diferentes no significan que haya distintas definiciones sobre garantías fundamentales o sobre el inicio de la vida. Simplemente quiere decir que en los estados se castiga el aborto pero no en la Ciudad de México, o por lo menos no en los tres primeros meses de embarazo. Tener distintas definiciones estatales sobre cuándo empieza la vida en un mismo país, en cambio, parece un absurdo.

Coincido con la Iglesia Católica -y con los grupos que han promovido la nueva definición del inicio de la vida en las constituciones estatales- en que es necesario disminuir los abortos en nuestro país. Esto no se logra, sin embargo, metiendo en la cárcel a mujeres que han tenido que abortar empujadas por las circunstancias. Si realmente estas buenas conciencias quisieran reducir el número de abortos, necesitarían difundir programas educativos y distribuir preservativos y anticonceptivos entre los jóvenes. En ningún caso, sin embargo, debería una mujer ser sancionada, y mucho menos encarcelada, por haberse visto obligada a recurrir a un aborto.

La decisión, al final, no debe ser de la Suprema Corte sino, en todo caso, de las legislaturas locales y nacionales. Las actuales leyes estatales deben modificarse para que termine esta persecución de mujeres en circunstancias terribles, pero el gobierno federal debe además adoptar una política de salud pública que lleve a una disminución en el número de abortos por la mejor de las razones posibles: una reducción en el número de embarazos no deseados.

INCERTIDUMBRE

La facilidad y rapidez con las que los mercados bursátiles han rebotado en los últimos meses después de cada caída revela que los inversionistas tienen dinero. El problema es que no saben en qué gastarlo ante la incertidumbre del futuro de la economía.

El PAN de abajo y el de arriba

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

Lo ideal, para la precampaña, dicen en el PAN, es que quedaran dos aspirantes, el problema es que no se ve, por lo menos ahora, quién pudiera declinar

En el PAN, las estrategias de sus aspirantes para lograr la candidatura presidencial son cada día más transparentes, pero eso no hará, necesariamente, más transparente el resultado. La reunión del Consejo Nacional transcurrió sin sobresaltos, aunque se volvieron a tomar los temas de la cuenta partidaria de 2009, en la gestión de Germán Martínez, y el de los padrones con Jorge Manzanera. Pero se olvida, como han dicho algunos panistas, que después de 2009 ha habido otros años y otros dirigentes y que si se utilizan esos números para afectar candidaturas se terminará lastimando a todos los aspirantes. Fuera de eso, resultó interesante la posición presidencial respecto a la “renovación ética” del panismo y, de la mano con ello, el compromiso del “suelo parejo” que explicitó una vez más el Presidente.

Si bien no se definió en ese Consejo el método de selección, cada día resulta más notorio que difícilmente se irá a una elección abierta: se requiere mucho dinero, mucha infraestructura y la misma puede ser una campaña, consideran, internamente desgastante. Por lo tanto se terminará yendo a la elección entre militantes y adherentes, que resulta mucho más controlada, pero que le da a los aspirantes mucha menos exposición pública. Por lo pronto, de aquí a noviembre por lo menos, se quedarán en la búsqueda de la candidatura los tres aspirantes actuales, luego de la declinación, anunciada, de Emilio González Márquez. Lo ideal, para la precampaña, dicen todos en el PAN, es que quedaran dos aspirantes, el problema es que no se ve, por lo menos ahora, quién pudiera declinar: Josefina Vázquez Mota sigue arriba en las preferencias, Santiago Creel continúa trabajando en la estructura que ha creado en los últimos años y Ernesto Cordero sigue recibiendo apoyos de la superestructura del partido. De seguir así, dicen que irán a una elección de tercios, por eso el que termine declinando a favor de otro será el que decidirá el curso final de la elección. El problema es que eso se podría prolongar hasta febrero del año próximo y quién sabe si será conveniente cuando el PRI y el PRD tendrán, desde fin de año a más tardar, resueltas sus candidaturas.

Mientras tanto, en la celebración de los 20 años de gobiernos panistas en Guanajuato (una plaza clave no sólo en cuanto a la designación del candidato presidencial sino para los comicios federales) la nota se la llevaron los aplausos a Josefina combinados con algunos abucheos para Cordero, pese a que el gobernador Juan Manuel Oliva evidentemente apoya al ex secretario de Hacienda. Ernesto tuvo el buen tino, cuando lo invitaron a subir al escenario donde estaban las figuras locales del panismo de estas dos últimas décadas, de declinar la invitación argumentando que era una fiesta de los panistas guanajuatenses. Era verdad, pero también lo es que hubiera sido una muy mala publicidad que los abucheos, aunque localizados, se hubieran repetido en ese momento.

La causa de la división es clara: Ernesto está mostrando una línea de indiscutible continuidad, su discurso es directamente antipriista (su declaración más importante del fin de semana fue que el PRI y el Verde eran lo mismo, en relación al destape de Peña Nieto por el PVEM) y su trabajo pasa por consolidar los apoyos en la estructura de mandos del partido para, desde ahí, ir bajando a las bases que en muchos casos no lo conocen suficientemente porque no ha tenido trabajo de partido con anterioridad. El de Josefina es el camino contrario: está cosechando el trabajo de los dos últimos sexenios en la Sedesol, en Educación y en el Congreso. Hay que recordar que Vázquez Mota ha hecho tres campañas electorales en los dos últimos sexenios: la de 2000, donde resultó diputada federal; la de 2006 con Felipe Calderón, en la coordinación junto con Juan Camilo Mouriño, y la que la llevó al Congreso en 2009. Desde esas bases está creciendo hacia la estructura de mandos del partido. Su discurso es de continuidad, pero marcando siempre alguna diferencia: la declaración más importante del fin de semana es que seguirá la lucha contra el narcotráfico del presidente Calderón, pero que también irán a la cárcel los políticos corruptos y los lavadores de dinero que respaldan a los delincuentes.

Mientras tanto, Santiago Creel sigue construyendo la red que no tuvo hace seis años. Creo, sin embargo, que sus márgenes están mucho más acotados, aunque habrá que ver qué sucede con el desgaste que se pueda dar entre Josefina y Cordero, donde Creel aspira a aparecer como una alternativa. De todas formas no descarte usted la posibilidad de que Santiago pueda, más con Josefina que con Ernesto, aparecer finalmente en el Distrito Federal.

Los panistas tienen una gran oportunidad para posicionarse y reposicionar a su partido en este proceso interno que apunta para ser muy interesante. Deberán administrar los tiempos, las agendas y los egos, con el objetivo de no transformar la lucha interna en una batalla que los derrote a todos.

Pena de muerte: ¿castigo o simple limpieza?

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

A muchos ciudadanos de este país —a una mayoría, tal vez— nos gustaría que a los secuestradores, y a otros sanguinarios delincuentes, les aplicaran la pena de muerte. Pero el Estado no nos hace caso. Y tiene razón. Debe estar por encima de nosotros, es decir, encarnar una condición moral superior que asegure, en toda su magnitud, la preservación de ciertos valores esenciales y, a estas alturas del proceso civilizatorio, absolutamente irrenunciables.

La soberanía del individuo es uno de los fundamentos de la sociedad abierta pero no todas las aspiraciones individuales son legítimas, así sea que las compartan millones de personas.

Las mayorías mandan, es cierto, pero no siempre tienen la razón. En un mundo soñado por algunos, no pagaríamos impuestos ni aceptaríamos tampoco la mayor parte de las restricciones que nos impone la autoridad. En la realidad más inmediata, si llegara un encuestador y nos preguntara, justamente, si deseamos pagarle menos tributos a Hacienda, una enorme mayoría responderíamos que sí. Pues ahí tenemos un ejemplo muy clarificador de que nuestros deseos no son órdenes, de que no siempre pueden, o deben, ser atendidos y de que ni siquiera significan iniciativas recomendables.

Naturalmente, las cuestiones morales son más elusivas porque no pueden ser representadas en cifras pero, aun así, un país como Noruega, donde las políticas públicas de combate al delito se encaminan mucho más a la rehabilitación de los criminales que a su castigo, tiene tasas —o sea, números— de criminalidad mucho más bajas que Estados Unidos, un lugar donde a los delincuentes los ejecutan legalmente en muchos de sus estados.

En todo caso, antes que un castigo deberíamos hablar de una estrategia de limpieza: la eliminación pura y simple, sin consideración moral alguna, de individuos antisociales que representan un serio peligro para la sociedad. Pero ese, con perdón, es otro asunto.

septiembre 26, 2011

¿Qué está pasando?

Arturo Damm Arnal
arturodamm@prodigy.net.mx
La Crónica de Hoy

En lo que va del año, del 3 de enero al 23 de septiembre la Bolsa Mexicana de Valores ha perdido 15.5 por ciento y la devaluación del peso frente el dólar ha sido de 10.2 puntos porcentuales. ¿Por qué?

El comportamiento de estas dos variables ha sido el típico en épocas de incertidumbre, en tiempos en los cuales los agentes económicos no tienen claro, hasta dónde tal tarea resulta humanamente posible, qué va a suceder, tal y como ha pasado en los últimos meses, todo relacionado con la siguiente pregunta: ¿entrará la economía estadunidense en una segunda recesión (yo preguntaría, de entrada, si realmente salió de la del 2009)?

Durante el segundo trimestre del 2010 la economía estadunidense creció, medido dicho crecimiento por la producción de bienes y servicios, en términos anualizados, 3.2 por ciento; un año después, a lo largo del segundo trimestre de este 2011, el crecimiento fue solamente del 1.0 por ciento, dos terceras partes menor que aquel, lo cual da como resultado una clara desaceleración (menor crecimiento), que bien podría desembocar en una recesión (dos o más trimestres consecutivos de crecimiento negativo, según la definición “oficial”). Hasta aquí los datos.

Entre enero de 2009 y junio de 2011 la Reserva Federal (el banco central de los Estados Unidos) le “inyectó” a la economía estadunidense la friolera de 2.3 billones de dólares con el objetivo, inmediato, de reducir las tasas de interés, y con el fin mediato de, desincentivando el ahorro, incentivar primero el consumo, luego la inversión y, al final, la producción, algo, esto último, que simple y sencillamente no ha sucedido, tal y como lo muestran los datos del párrafo anterior.

Ante los pobres resultados de la estrategia practicada por la Reserva Federal, el pasado miércoles 21 se anunció en los Estados Unidos una nueva “inyección” de dólares, esta vez por 400 mil millones, entre septiembre de 2011 y junio de 2012, anuncio que ocasionó, el jueves 22, una debacle en los mercados bursátiles y cambiarios: en México la bolsa de valores perdió 4.8 por ciento y el peso se devaluó 2.8 por ciento frente al dólar, habiendo alcanzado, en 14.10 pesos, su máximo anual. ¿Por qué? Porque el anuncio de la nueva “inyección” de dólares fue un reconocimiento, franco y abierto, de que las “inyecciones” anteriores no dieron el resultado esperado, hecho ante el cual muchos nos preguntamos si ahora sí, con esta nueva “inyección”, esta vez por 400 mil millones, las cosas funcionarán. Para responder no hay que olvidar que las presiones recesivas se comenzaron a gestar, hace diez años, cuando la Reserva Federal, entonces a cargo de Greenspan, comenzó a “inyectar” dólares a la economía estadunidense con el objetivo de reducir las tasas de interés y desincentivar el ahorro y, consecuencia de ello, incentivar el consumo, la inversión y la producción, todo lo cual, al final de cuentas, desembocó, burbujas financieras de por medio, en la recesión de 2009. Con más de lo mismo, ¿habrá resultados distintos? No, claro que no.

Felipe Calderón y la legalización de las drogas

Jorge Chabat
jorge.chabat@cide.edu
Analista político e investigador del CIDE
El Universal

Desde que el presidente Calderón se pronunció sobre la posibilidad de legalizar las drogas que ahora son ilegales en la reunión de los Diálogos por la Seguridad en agosto de 2010, la posición del primer mandatario parece ser la misma, pero en realidad no es así. El año pasado el Presidente dijo que estaba abierto a la discusión del tema, pero que él no apoyaba tal propuesta. Posteriormente, cada vez que el tema sale a relucir ha dicho más o menos lo mismo. Incluso su vocero de seguridad, Alejandro Poiré, ahora director del Cisen, también dijo en varias ocasiones que esa no era la solución, pues con ello no se eliminaban otras actividades del crimen organizado como la extorsión y el secuestro. Además, Calderón también ha dicho que tal medida no funcionaría si se adopta solamente en México y no en Estados Unidos, donde se da el mayor consumo de estupefacientes. No obstante lo anterior, el mes pasado, a raíz del incendio del Casino Royale en Monterrey que produjo la muerte de 52 personas, el Presidente lanzó un mensaje a Estados Unidos que refrendó en la Asamblea General de la ONU: si el país vecino no puede reducir el consumo de drogas, que es lo que alimenta el tráfico de estupefacientes y, por tanto, las exorbitantes ganancias del crimen organizado, entonces debe buscar “soluciones de mercado”. Esto es, debe hacer que a través de la intervención de la oferta y la demanda bajen las ganancias de dichas bandas.

¿Y eso cómo se logra? Pues es muy sencillo. La manera en que el tráfico de drogas deje de ser redituable es que deje de ser un oligopolio en manos de unas cuantas bandas y que, por eso, baje el precio del producto y en consecuencia las ganancias. Para ello, debe haber un libre mercado de drogas que permita a cualquier productor y distribuidor entrar en el negocio. Y eso sólo se logra eliminando las restricciones para acceder a la producción y venta de drogas. O sea, eliminando la prohibición. No hay de otra. Sobra decir que al quitar la prohibición de las drogas, el uso de la violencia y la corrupción por parte de las bandas dedicadas a este negocio disminuiría de manera sensible y tendría los niveles que tiene cualquier otra actividad económica legal. Probablemente subsista algún grado de corrupción, si es que el gobierno sigue propiciándola, como ocurre todavía en algunas áreas de la actividad económica legal en las cuales hay que tramitar permisos o que están sujetas a inspección, pero la violencia simplemente desaparecería. Ciertamente dicha medida no acabaría con otras formas de la delincuencia organizada. No. Para ello sólo queda fortalecer las instituciones aunque también se pueden aplicar algunas “soluciones de mercado” que reduzcan los oligopolios, los cuales favorecen el desarrollo de actividades de extorsión, como es el caso de los casinos. En otras palabras, la legalización de las drogas ilegales no es la varita mágica que resuelva todos los problemas de delincuencia, pero sí le quita combustible a la delincuencia organizada al reducir las ganancias de un negocio que hoy por hoy es el más redituable de las actividades del crimen organizado.

Evidentemente, un escenario de legalización de los estupefacientes no va a ser inmediato y total. Es muy probable que la legalización de la mariguana ocurra pronto, pero la de otras drogas no. Nadie es tan ingenuo como para pensar que el próximo mes va a ocurrir un cambio tan radical. No obstante, sí llama la atención que el Presidente mexicano, quien hasta ahora había declarado abiertamente su oposición a una medida de este tipo, la sugiera en público de manera velada, o no tan velada. ¿O será que después de cinco años de guerra contra el narcotráfico sin alcanzar aún resultados deseables el Presidente empiece a pensar en opciones “fuera de la caja”? ¿Será que a Calderón le esté pasando lo mismo que a Zedillo y Fox, quienes luego de intentar sin éxito combatir al narco han acabado por apoyar abiertamente quitar la prohibición de las drogas? Puede ser. Y puede ser también que cinco años de combate frontal al narco han evidenciado lo absurdo de una legislación que quiere combatir al mercado con la fuerza del Estado. Puede ser que el gobierno mexicano se ha dado cuenta, por fin, de que en el caso de las drogas no hay víctimas sino clientes y que las víctimas aparecen sólo cuando se intentan aplicar leyes inaplicables. Puede ser. Ojalá.

Elogio del lodo

Jesús Silva-Herzog Márquez (@jshm00)
Reforma

Quienes están acostumbrados al aplauso, quienes creen que la sociedad debe mostrarles agradecimiento, quienes imaginan la política como un desfile triunfal creen que la desconfianza que se expresa públicamente es ya un insulto, una ingratitud, una patanería. Tan bonitas que suenan las porras y tú haciendo preguntas. ¡Cuánta insolencia! A la crítica la llaman lodo. A la exhibición de sus lacras la llaman "campaña negra", como si se tratara de una siniestra conjura fascista. Han llegado a hablar de una guerra sucia, como si la desaparición de personas, la tortura, el asesinato de la oposición orquestada por una siniestra dictadura fuera comparable al dedo que señala el abuso o la alarma que anticipa un peligro. Campaña de lodo, guerra sucia, campaña de odio. Los nombres son intercambiables pero conllevan los mismos elementos: muchos se ponen de acuerdo para golpear a un indefenso y ponen en riesgo la convivencia. Una acción tumultuaria y, sobre todo, ilegítima. Cuando una crítica encuentra eco en la prensa o en la opinión pública es vista de inmediato como una campaña de linchamiento. Detrás de cualquier crítica estará, por lo tanto, algún interés oscuro, un personaje encubierto que mueve sus hilos para desprestigiar a quien sólo merece ovaciones. Quienes no me rinden homenaje sirven a esa abyecta campaña de odio.

Quienes quieren resguardarse de la crítica denunciando la política "sucia" pretenden convencernos que la suya es una política aromática. Política perfumada con ideas, esterilizada de rencores y animadversiones; política resplandeciente y sustanciosa. Nuestro candidato leerá a continuación su discurso sin perder el tiempo respondiendo a las acusaciones. Los publicistas de esta higiénica política ignoran que el lodo es más sustancial que las pompas de su jabón. Un candidato podrá firmar los textos que sus colaboradores le preparan. Podrá recitar un hermoso proyecto de nación y enlistar el catálogo de sus prioridades sin brincarse de la 15 a la 18. Los promotores de esa política desinfectada creerán que sus anuncios en la televisión son aportes a la política deliberativa y que las denuncias son la inmundicia de los envidiosos. Les gusta soplar preciosos globos de detergente. A diferencia de ellos, yo creo que más importante que su ideario y sus frases es su confiabilidad, su trayectoria, sus relaciones, sus reflejos. Por ello el lodo ayuda. El lodo presenta un desafío al que sólo se puede responder de frente. Hay lodo que se resbala pero también hay lodo que descubre lo que se quiere esconder.

Cada vez que se señalan los abusos del PRI, cada vez que se destaca su mal manejo de los recursos públicos, cuando se advierte que encubre pillos, brincan ofendidos para gritar que se está jugando sucio, que se quiere lastimar su reputación. Cierran filas y gritan: ¡Guerra de lodo! El paleolítico dirigente del PRI llegó a la dirigencia de ese partido escudado en una innegable popularidad local. Quiso imponer su estilo pendenciero pero sus bravatas terminaron pronto, con la cola entre las patas. El peleonero terminó exhibido como símbolo de un partido dispendioso que cierra filas para cuidar a sus bandidos. A su hermano no solamente tuvo a bien heredarle la gubernatura sino también una inmensa deuda. La probidad de su colaborador más cercano y más fiel ha sido cuestionada con pruebas, al parecer, bastante sólidas. ¿Qué hace el tosco dirigente priista al escuchar reclamos y denuncias sobre estos casos? Lo natural: denunciar que es víctima de una guerra sucia y advertir que no dirá nada al respecto. Denunciar una campaña de lodo tiene sus ventajas: el político cuestionado tacha de ilegítima la denuncia y sigue su camino. Para los incuestionables, la crítica es un acto bélico; el limpísimo pacifista no caerá en provocaciones.

El exgobernador del Estado de México deberá reconocer que, con la solemnidad que caracteriza cada gesto suyo, le mintió al congreso de su estado. El Economist lo exhibió hace unos días: el gobernador declaró formalmente en su último informe de gobierno que los homicidios habían descendido a la mitad durante su sexenio. Falso. Peña Nieto no fue un gobernador milagroso. Fue, más bien, un gobernador mentiroso. Los homicidios en su estado no solamente no descendieron sino que aumentaron, según las cuentas de la revista inglesa. ¿Considera el pretendiente priista que el artículo forma parte de esa guerra de lodo? ¿Le merece respuesta la imputación?

Si el PRI cree que nos subyugará la vacuidad de su perfumado, habrá que responder con crítica y lanzarle lodo a sus globos de aire.