septiembre 15, 2011

Ex Niño Verde; el gran engaño

José Contreras (@pepecontreras_m)
expedientepolitico@yahoo.com.mx
Expediente político
La Crónica de Hoy

El Partido Verde Ecologista de México concretó ayer la farsa que consiste en quitar formalmente a Jorge Emilio González Martínez de la dirigencia nacional, para que en los hechos mantenga el control de ese partido familiar.

Desde su fundación, en 1986, el PVEM, que ha cambiado tres veces de nombre, sólo ha tenido dos dirigentes nacionales: Jorge González Torres, y su hijo Jorge Emilio González Martínez.

En el 2001, el fundador dejó la dirigencia en manos de su hijo, entonces conocido con el mote del Niño Verde, quien cumplió este año una década ininterrumpida al frente de la franquicia.

Pero el reinado del heredero no ha terminado. Desde hace más de un año, los operadores del ahora ex Niño Verde y de su padre pusieron en marcha una estrategia para que Jorge Emilio no perdiera el control del partido.

El plan consistía en desaparecer mediante reformas a los estatutos la figura de presidente del Comité Ejecutivo Nacional y facultar a los integrantes de este órgano para que tomen las decisiones en forma colegiada.

Los brazos operativos de ese órgano serían el secretario general y el secretario ejecutivo. El primero se encargaría de los asuntos exteriores, como son las relaciones con el gobierno y con otros partidos, y el segundo de los asuntos internos.

Conforme al plan, la asamblea nacional del PVEM aprobó ayer esos cambios a los estatutos y nombró a quienes ocuparán los cargos operativos de la dirigencia nacional.

Hasta la hora en que fue entregada esta colaboración, se perfilaba para la Secretaría General el senador Arturo Escobar y Vega, mientras que para la Secretaría Ejecutiva se perfilaba el también senador Francisco Abundis.

Ambos son incondicionales del ex Niño Verde, pues además de ser sus amigos personales, le deben toda su carrera política tanto a él como a su padre.

Los dos ocupan en estos momentos cargos importantes dentro de la estructura del PVEM.

Escobar es el coordinador de los senadores y Abundis es secretario de Finanzas del CEN del partido desde hace 10 años.

A través de ellos, Jorge Emilio moverá todos los hilos del PVEM desde su cómoda posición del Senado, pues ya se prepara para buscar un escaño.

Esta es la segunda vez que el ex Niño Verde y sus operadores tienen que maniobrar para justificar y legitimar su perpetuación en la dirigencia nacional del partido.

El 3 de septiembre del 2003, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación lo desconoció como dirigente nacional del PVEM y ordenó a este partido reformar sus estatutos.

El partido obedeció y reformó sus estatutos de tal manera que se pudiera reelegir Jorge Emilio y que permaneciera en el cargo hasta el 2011.

El PVEM es un claro ejemplo de los partidos de la chiquillada que tienen como único objetivo acceder al poder sin importar los medios para ello.

Desde su fundación se ha comportado como un partido rémora, que sólo avanza cuando se le pega a un tiburón.

En 1991, el único año en que compitió solo, perdió su registro, pero aprendió bien la lección: había que cambiarle el nombre y había que caminar siempre pegado a los grandes.

En el año 2000 tuvo el tino de aliarse con el PAN y beneficiarse así con el Efecto Fox, pero a partir del 2003 mantiene una alianza firme con el PRI.

Tras el engaño a la ciudadanía a través de la maniobra concretada ayer para que el ex Niño Verde mantenga el control del partido, el PVEM se beneficiará, con diputaciones, senadurías y recursos, del Efecto Peña Nieto.

OFF THE RECORD

**SE ENREDA EL PAN

El PAN ya no sabe qué hacer con el alcalde de Monterrey, Fernando Larrazabal.

El CEN le pidió que solicitara licencia, pero Fernando salió respondón y no se quiso ir.

El dirigente nacional, Gustavo Madero, viajó el martes a Monterrey para realizar consultas con los panistas de Nuevo León.

Y ayer, hasta el momento en que fue entregada esta colaboración, el CEN deliberaba sobre el paso a seguir.

Algo pasó, algo falló lo suficiente como para que en lugar de evitar un costo político el PAN se enredara en un gran sainete.

**TOMADITA DE TRIBUNA

Inaceptable, que la diputada local del PRD Edith Ruiz Mendicuti diera clases de vandalismo a los niños del Parlamento Infantil.

Edith incitó a los menores a tomar la tribuna de la Asamblea Legislativa del DF y a colocar en ella mantas de protesta.

Su acción fue rechazada por propios y extraños y ahora se espera que la diputada local sea sancionada.

Los integrantes del Parlamento Infantil son elegidos cuidadosamente de entre los que demuestran un mejor nivel de aprovechamiento en la primaria.

Sí, niños inteligentes que al conocer a Ruiz Mendicuti seguramente comprobaron el porqué del pésimo prestigio de la clase política y en especial de los legisladores.

**MANLIO, EN LA PELEA

El senador del PRI Manlio Fabio Beltrones pidió que el candidato presidencial del PRI sea definido mediante una elección abierta a militantes y simpatizantes.

Su declaración se da unas horas después de la gran cena que cerca de 200 diputados federales le ofrecieron a Enrique Peña Nieto.

Lo dijimos antes: Manlio aún tiene algunas canicas para jugar.

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