octubre 25, 2011

Cómo han pasado los años

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

Hace poco más de una década pensábamos que el país terminaría de soltar la mano del PRI. Hoy vemos la fragilidad de esa idea

Hace 12 años, las apuestas electorales iban para los partidos que en aquel momento eran oposición al PRI. El PAN tenía en Vicente Fox a su mejor candidato presidencial, o al menos fue quien logró sacar al tricolor de Los Pinos. Y veíamos a un PRD que se preparaba para gobernar la Ciudad de México por segunda ocasión, con un Andrés Manuel que encabezaba las preferencias. Hace 12 años veíamos, pensábamos, que el rumbo político del país terminaría de soltar la mano del PRI, para conducirse por una democracia distinta a la que era realidad.

Doce años después (que en realidad no es tanto), lo que en aquel entonces pronosticábamos, hoy nos muestra su fragilidad. Acción Nacional la ha tenido más que complicada para seguir a flote a pesar de los resultados de los más recientes comicios; su proceso rumbo a 2012 está plagado de decisiones que, aunque se empeñen en decir que son justas, lo cierto es que se perciben más como pesos para inclinar hacia un lado la balanza.

Y el PRD, bueno, qué tragedia la del domingo. La cancelación del proceso para renovar a su Consejo Nacional no les pudo salir peor ni pudo haber llegado en peor momento. Sí, todo estuvo de lo peor, por no decir más feo.

A pesar de sus declaraciones, esas que afirmaban que llegarían a 2012 siendo un partido sin diferencias, mismas que, en realidad, no creímos, se hicieron realidad y al más puro estilo del ADN perredista: en medio de zafarranchos, grescas y declaraciones poco afortunadas en boca de personajes todavía más desafortunados.

Increíble, ver a Dolores Padierna acusando a Los Chuchos, hasta parecía que memorizó todo lo que se ha dicho y escrito de ella, su esposo y su séquito, pero sustituyendo sus nombres por los que hoy considera sus enemigos dentro de su propio partido, a quienes no quiere dejar que ejerzan ningún tipo de poder, ninguno que vaya en contra de los intereses de AMLO.

Y es que, aunque era evidente una división entre ambos grupos, la forma de oficializar la tensión fue por demás penosa y triste. El PRD, aun teniendo en Marcelo Ebrard una de sus mejores posibilidades, parece entrar a una prueba de sobrevivencia a los designios de AMLO y su grupo que, como vimos el domingo pasado, prefieren matar al partido antes que verse derrotados otra vez.

La hoy casi vana promesa de respetar lo que arroje la consulta nacional para decidir al candidato perredista, más que amenazada, se ve rebasada por las jugadas que el equipo pejista le hace al PRD y que marcan tanto foul. Y decididos están a marcar los necesarios con tal de ganar “legítimamente” el control del partido y la candidatura. O que el partido muera en el intento.

Por lo pronto, y para aprovechar el desafortunado reflector, Ernesto Cordero abre las puertas del blanquiazul a Marcelo Ebrard, por si se le ofrece. ¿Una bocanada para prender el fuego aliancista?

Y bueno, en el PRI, ese mismo que hace 12 años pasaba por uno de sus peores momentos, no podrían sentirse mejor, pues su renovación parece llegarles en votos, nuevos y recargados. Ayer Excélsior publicaba, junto con BGC-Ulises Beltrán y Asociados, S. C., una encuesta que, en resumidas cuentas, le da al tricolor 50% de las preferencias electorales. Algo que hace 12 años, pensamos, jamás sucedería de nuevo... Cómo han pasado los años, reza la canción, y para tan poco que a los partidos han servido.

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