octubre 22, 2011

Fichas para Cordero

Ivonne Melgar (@IvonneMelgar)
Retrovisor
Excélsior

Hoy existen pruebas de que los calderonistas harán hasta lo imposible por conseguir la candidatura para el ex secretario de Hacienda.

Con una excepción acaso, la del secretario particular del Presidente, Roberto Gil Zuarth, los habitantes y funcionarios de Los Pinos quieren que el logo del PAN en la boleta de 2012 lleve el nombre de Ernesto Cordero.

Diez meses atrás, en la pelea por la dirigencia nacional blanquiazul, el ánimo en la residencia oficial era similar, casi unánime y en favor de Gustavo E. Madero, quien finalmente ganó.

Entonces, la ecuación era evidente: los afines a Cordero querían el triunfo del senador con licencia.

Es cierto, Madero no era ni será santo de su devoción. Pero los hombres y las mujeres más cercanos a Felipe Calderón, que son los mismos que quieren al ex secretario de Hacienda como candidato presidencial, apoyaron al senador porque estaban en contra de la candidatura de Gil Zuarth y, palabras más, palabras menos, decían que un advenedizo no merecía quedarse con la administración blanquiazul.

Desde la butaca de la cobertura de Los Pinos, nunca dudé en esos días de noviembre y diciembre de 2010 que el descendiente del llamado prócer de la democracia era el candidato del Presidente y de los suyos y que lo arroparían en la pelea por ganar.

Me pareció de telenovela esa versión de que al final de la competencia Calderón quería que llegara Gil Zuarth, pero las cosas se salieron de las manos por la cercanía del joven político con Patricia Flores, la ex jefa de las Oficinas Presidenciales. Y por lo tanto, contaban a modo de consuelo los perdedores, a la hora de la votación clave, la consejera Margarita Zavala con tan sólo guiñar un ojo consiguió descarrilar al llamado diputado maravilla.

El ánimo ahora vuelve a ser claro. En Los Pinos se mueven a favor de Cordero . Y sin embargo, escuchamos las historias de que la diputada con licencia Josefina Vázquez Mota es “la auténtica candidata de Calderón”, pero que juega a que su delfín es Cordero.

Y aunque los guionistas de telenovela continuarán sugiriendo que todo es una treta para engañar con la verdad, a diferencia de la sucesión del presidente del PAN, hoy existen pruebas públicas de que los calderonistas harán hasta lo imposible por conseguir la candidatura para el ex secretario de Hacienda.

Nadie que conozca las entrañas de Acción Nacional y la ascendencia y capacidad de operación política de Calderón, podrá incurrir en la ingenuidad de pretender que él estuvo ajeno a la definición del Comité Ejecutivo Nacional (calderonista en su mayoría) de que, por razones de seguridad, se recurrirá a la designación en 141 de las 300 candidaturas a diputados y en 60% de los senadores.

De manera que si bien se avecina una nueva experiencia de confusiones y señales encontradas para los militantes activos y adherentes blanquiazules, éstas se diluirán cuando la gente de Cordero llame a votar por él y muestre, al mismo tiempo, las fichas de las designaciones legislativas a los cuadros políticos y funcionarios del PAN, operadores clave en la elección interna entre Cordero, el senador con licencia Santiago Creel y Vázquez Mota.

Y ese no es un secreto: por su cercanía con los integrantes del CEN, el ex secretario de Hacienda, sus promotores, tendrán muchas canicas para garantizar lealtades.

Es un trueque legitimado por el mismo partido: si alguien quiere ser diputado o senador ahí donde habrá designaciones, a cambio trabajará a favor de quien le prometa esa posibilidad.

Josefina se ha inconformado porque atenta contra la democracia en Acción Nacional y lo reduce a un partido de cuotas. En el equipo de Cordero reviran: ella se inconforma porque tiene pocas fichas qué ofrecer y eso puede quebrar lealtades de cuadros estatales que pensó cercanos e indispensables para ganar.

¿Eso significa que del tercer lugar que el delfín tenía en las encuestas recientes, pasará al primero, superando a Creel y a Vázquez Mota, ubicados en el segundo y el primer sitios?

No. La moneda sigue en el aire, sobre todo ahora que la puntera mostró que está dispuesta a una pelea en serio y que, como suele repetir en sus entrevistas, va de frente y no se quita.

Piso parejo, prometió el Presidente. Y sí, ahora se encuentra menos empedrado para Cordero.

Sin embargo, en esta fase de una contienda más cerrada por el reparto de las fichas, la popularidad que se mide en las encuestas seguirá contando, incluso en el ánimo de Los Pinos y de Calderón, quien este miércoles, en la comida anual de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT), no dejaba de observar cómo este sector empresarial apapachaba a Josefina.

El Presidente parecía sorprendido ante el entusiasmo que desata una candidatura femenina. Un azoro entendible porque persiste en México la incredulidad en torno al arribo de las mujeres al poder, una duda comprensible que, sin embargo, su hermana Luisa María Calderón, La Cocoa, está a punto de enterrar en Michoacán.

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