noviembre 04, 2011

Seguridad pública

Macario Schettino (@macariomx)
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

Se reunieron a inicios de esta semana los gobernadores con el Presidente en el marco del Consejo Nacional de Seguridad Pública. No fue una plática de amigos, sino un enfrentamiento porque el Presidente sostiene que los estados no están trabajando al ritmo que deberían en la construcción de sus cuerpos de seguridad, mientras que los gobernadores argumentan que hacen lo que se puede, y que las metas planteadas no son realistas.

La seguridad es el problema más importante para los mexicanos. Así lo reportan los estudios de opinión, que han mantenido a la seguridad por encima de la economía como el problema que más lastima a los ciudadanos por un buen rato. Es cierto que en los últimos meses la diferencia se ha reducido, e incluso aparecen ya algunas encuestas en donde la economía se convierte en el tema más importante (la última de Consulta, por ejemplo). Esto coincide con una mejoría relativa en el indicador de INEGI sobre seguridad, que si bien sigue por debajo de su punto de partida (en abril de 2009), marca una tendencia ascendente desde mediados de 2010, cuando estuvo en su peor momento. También coincide este comportamiento del indicador con la reducción en el número de homicidios relacionados con el crimen organizado, de niveles de mil 400 a niveles de mil mensuales. Sigue siendo una cantidad muy elevada, pero sí hay un cambio relativo que parece reflejarse en la opinión de los mexicanos. Cambio siempre temporal, porque tragedias como la ocurrida en Michoacán hace un par de días nos regresan a la angustia.

La seguridad sigue siendo un tema particularmente importante para los ciudadanos, pero no para los gobernadores. No me parece aceptable que un gobernador diga que la meta no es realista o no puede cumplirse, en el tema más importante para sus gobernados. Podría entenderlo si se hablara de terminar algún camino, o pintar el palacio de gobierno. Son cosas que pueden esperar. Pero si en materia de seguridad pública los esfuerzos actuales no alcanzan para cumplir una meta, lo que hay que hacer es redoblar esfuerzos, no reducir la meta.

Se puede entender que los recursos no alcancen, pero consigan más. Para esto tienen a sus diputados, no para pastorearlos en contra de las reformas, como lo han hecho, sino para aprovecharlos para obtener lo que sea necesario para gobernar bien. Y reitero, nada más importante que la seguridad para los ciudadanos.

También se puede entender que a los niveles actuales de sueldo y prestaciones haya problemas para conseguir personas interesadas, pero eso también tiene solución, y hay que buscarla, no quedarse con lo que se tiene y quejarse de que en Guerrero no se puede tener policía suiza, como lo hizo el gobernador Aguirre.

Pero si los gobernadores no están cumpliendo con su trabajo, el gobierno federal tampoco está haciendo todo lo posible. No tenemos información de qué está haciendo cada estado, ni en dónde están sus fallas, como para poder ejercer presión desde la ciudadanía, que es la principal interesada en resolver el problema. Busque usted información en las páginas del Consejo o del Secretariado y entenderá mi molestia. Tan fácil que es construir un pequeño sistema de información, con indicadores incluidos, para beneficio de nosotros, los interesados, que además somos los que financiamos todo eso.

La excusa de muchos gobernadores, y de muchos mexicanos, es que la estrategia del gobierno es equivocada. Peor todavía, dicen, como si creyeran en ello, que lo que hay que hacer es dar más educación y generar empleos. Ni es cierto eso, ni van a hacerlo en cantidad suficiente como para transformar las cosas. Más allá de que más educación y más empleo es algo que todos quisiéramos ver, el contar con una policía confiable y bien preparada es algo indispensable, que no se sustituye con lo otro.

Es precisamente porque no hay policías locales preparadas por lo que el Ejército y la Marina han tenido que hacer trabajos de seguridad pública, que no es lo suyo. Todos aquellos que insisten en que las Fuerzas Armadas deben regresar a sus cuarteles, deberían hoy estar insultando a su gobernador que se ha reconocido incapaz de construir una policía decente, paso indispensable para el regreso a los cuarteles.

Pero lo más preocupante es cómo la noticia de la reunión del Consejo se nos perdió entre la crisis griega, el Día de Muertos, la elección del PRD, las elecciones de Michoacán. ¿De verdad nos preocupa la seguridad?

Le decía el viernes pasado que el problema son los gobernadores. Lo son, con toda claridad, en éste, que dicen que es el asunto más preocupante para los mexicanos, la seguridad. Reconocieron su incapacidad y la asumieron con orgullo. Y nosotros los dejamos irse en paz. No entiendo.

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