enero 19, 2011

Peña Nieto. Sentencia del TEPJF y del IFE

El Grupo Parlamentario de Acción Nacional denuncia que:

• Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México, ha violado la Constitución de forma evidente;

• Ha utilizado dinero que no es suyo para promoverse y,

• Ha defraudado a los mexiquenses desviando recursos para sus objetivos personales.

Los legisladores de Acción Nacional respaldamos en todo la manifestación hecha ayer por el Instituto Federal Electoral quien declaró fundada, por unanimidad, una sentencia de la Sala Superior de Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en contra del Ejecutivo del Estado de México, así como de su coordinador general de Comunicación Social, por realizar propaganda personalizada a través de la emisión de un promocional en agosto de 2010 y con cobertura nacional, en 31 estados de la República, a excepción de Tlaxcala, con motivo de su Quinto Informe de Gobierno, violando, con ello, el artículo 134.

La información disponible en el Instituto Federal Electoral da cuenta de que con el propósito de promover el Quinto Informe fueron desembolsados 17.2 millones de pesos, el 10 por ciento del total del presupuesto de comunicación social para todo el año 2010 en la entidad. Esto generó un total de tres mil 525 impactos en la televisión nacional.

No obstante las reformas constitucionales aprobadas por la LX Legislatura, con el aval de amplios sectores de la sociedad, el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto se ha valido de todo tipo de arbitrariedades para violentar el espíritu de la norma Constitucional y continuar promoviendo su imagen entre la población.

La violación al artículo 134 Constitucional sancionada por el IFE, es apenas una de las múltiples formas con las que el señor gobernador Peña Nieto ha venido haciéndose propaganda aun antes de que entraran en vigor las disposiciones constitucionales y legales, las cuales ha venido ignorando desde el día de su promulgación.

Inauguración de Obras, eventos públicos, informes de gobierno, hasta asuntos personales, todos, han sido promocionados en los distintos medios de comunicación no sólo locales, sino nacionales y estatales durante cinco años.

Y mientras tanto, el Estado de México es ya el campeón de la inseguridad, del feminicidio, del robo de autos; es guarida de narcotraficantes, es zona de desastres no atendidos, es páramo de obras inconclusas, es compromiso que se cobra para cumplirse.

Asimismo, resulta también condenable e indigna la argumentación sostenida por el representante del PRI ante el Consejo General del IFE, quien ante lo indefendible acusó a los consejeros de parcialidad y de emitir un dictamen con base en meras suposiciones.

Es una pena, que el PRI a estas alturas responda a una resolución en su contra tachando de parcialidad a un órgano autónomo, independiente y respetable e impulsa en cambio actitudes tramposas, embusteras, consecuentes con la bribonería electoral que necesita el PRI para tratar, inútilmente, de recuperar el poder.

Amigos de los medios de comunicación, debe quedar claro que en el Partido Acción Nacional estaremos muy atentos a:

1. La forma en que se llevará a cabo la contienda electoral en el Estado de México durante este año para denunciar cualquier tipo de ilegalidad que en ella se produzca.

2. A que la normatividad electoral sea acatada por el Gobernador Peña Nieto, particularmente en lo que se refiere al artículo 41 constitucional.

3. A la forma y destino en que los partidos políticos gastarán los recursos aprobados ya por el IFE para este año. Es importante que el financiamiento público se utilice de forma transparente y que exista la debida rendición de cuentas respecto a los mismos.

Los legisladores de la República asumimos nuestra responsabilidad ante la ciudadanía para dotar a México de instituciones democráticas y de un ordenamiento legal cada vez más justo con el fin de que la sociedad tenga confianza en el respeto al ejercicio de sus libertades y derechos como elementos fundamentales de la democracia. Pero ello no basta si en otros órdenes de gobierno no se asume la legalidad y se violenta sistemáticamente el Estado de Derecho.

Exigimos al gobernador Peña que en este proceso electoral actúe con plena imparcialidad, apegado a ley, y que tenga el valor de respetar y no de cooptar la libertad y la voluntad de los ciudadanos del Estado de México.

Fallida alianza mexiquense

Miguel Ángel Granados Chapa
miguelangel@granadoschapa.com
Plaza Pública
Reforma

Paradójicamente, la repugnancia de Andrés Manuel López Obrador por las coaliciones con el PAN hizo realidad el ahora fallido pacto suscrito por Beatriz Paredes y César Nava

Aunque los partidos más directamente involucrados en el intento persisten formalmente en alcanzarla, es un hecho que no habrá alianza del PAN y el PRD, aun si la consulta que emprenderá cada uno por su parte determinara la participación conjunta. Demasiados factores en contra se han conjuntado, y conseguido que se frustre la coalición de esas organizaciones, única manera de derrotar al PRI, terminar con su reinado de 80 años de autoritarismo y de evitar, asimismo, que el gobernador Enrique Peña Nieto sea candidato del PRI y presidente de la República, que lo sería por designio y a conveniencia de Televisa.

Sin la alianza entre PAN y PRD, los votantes mexiquenses tendrán tres opciones en la próxima jornada electoral. Será una elección disputada, que ganará el PRI, quienquiera que sea su candidato, pues el gobierno estatal participa muy activamente en la organización de la campaña del candidato a suceder a Peña Nieto. El empeño de Andrés Manuel López Obrador por oponer una campaña popular frente a la mediática que impulsará el PRI tendrá frutos notorios pero no al punto de conseguir que el tricolor salga del palacio de gobierno de Toluca.

El éxito de las coaliciones en que participaron los partidos nacionalmente antagónicos, unidos por el afán específico y loable de lograr la alternancia (especialmente en estados donde la prolongada permanencia del PRI en el poder infirió graves daños a la sociedad), condujo a la conclusión de que la misma conducta debía observarse en el estado de México. En realidad, esa posibilidad estaba presente en el escenario mexiquense aun antes de las elecciones de julio pasado. El célebre pacto entre el gobierno federal y el de Peña Nieto para comprometer al panismo a ir solo a las elecciones de 2011, firmado en fecha ya tan lejana como octubre de 2009, partió de la conciencia priista de que la unión de sus contrarios, y contrarios entre sí, era veneno puro en su perjuicio. Paradójicamente, la repugnancia de Andrés Manuel López Obrador a esa alianza hará que se cumpla el propósito del documento firmado por los presidentes del PRI y el PAN, Beatriz Paredes y César Nava, con el aval de Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, y Luis Miranda, su equivalente estatal, en nombre de Peña Nieto.

Aun si López Obrador hubiera adoptado en el estado de México una actitud como la que permitió a Gabino Cué en Oaxaca beneficiarse del apoyo del movimiento que encabeza el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal y sus partidos afines, al mismo tiempo que del PAN, la alianza tenía delante de sí la gran dificultad de encontrar al Gabino Cué que la encabezara. Se hicieron exploraciones en tal sentido que no rindieron el fruto deseado.

Una muy notable se dirigió a Humberto Lira Mora a quien, cada uno por su lado, buscaron dirigentes perredistas y prohombres del PAN en el estado de México. El historial de Lira Mora lo hacía una figura atractiva para el propósito aliancista. Al cabo de una larga carrera en el ámbito local y federal, recorrida con escrúpulo reconocido por todos, Lira Mora fue marginado de la vida pública mexiquense después de que contendió en 1999 con Arturo Montiel en pos de la candidatura al gobierno del Estado. Con armas innobles fue derrotado y ello implicó su virtual retiro de la política en activo.

Pero no significó la pérdida de sus convicciones. Lira Mora, quien llegó al extremo de inhibir la actuación de los alquimistas electorales en la elección federal de 1994, para evitar que trucaran unos comicios que el PRI iba de todas formas a ganar, sigue creyendo en los principios que abrazó desde su ingreso en la política activa. De modo que agradeció el interés de sus interlocutores y rehusó considerar siquiera la posibilidad de seguir la ruta de otros priistas que dejaron de serlo para convertirse en candidatos de la oposición.

El problema de la candidatura aliancista se complicó una vez que los partidos involucrados vieron surgir a aspirantes dotados de fuerza en el interior de los partidos. Es difícil en una coalición verdadera que el candidato pertenezca a uno de los participantes, porque entonces la vinculación partidaria se convierte en un acto de adhesión. En Coahuila el PRD ha accedido a apoyar al candidato panista, y compadre del presidente Calderón, el senador Guillermo Anaya, porque el perredismo ha prácticamente desaparecido en esa entidad. Pero no es el caso mexiquense donde, a pesar de sus derrotas recientes en las elecciones federales y en las locales, el PAN y el PRD son capaces de atraer porciones semejantes del electorado.

Sólo un miembro del PRD, Alejandro Encinas, hubiera podido ser apoyado por el PAN, por el respeto que genera su posición a lo largo de los años. Pero sus convicciones y su vínculo con López Obrador lo llevaron a rechazar ser candidato aliancista. En ese momento quedó cancelada la posibilidad de una coalición. Aunque la dirección nacional y la local no sean entusiastas partidarios de su postulación, les resultará imposible convencer a los militantes que es mejor apoyar a un candidato panista, con tal de ir en alianza, que a Encinas mismo.

Ante el surgimiento de Encinas, el PAN tomó sus providencias. Luis Felipe Bravo Mena fue comisionado por su jefe el presidente Calderón para participar en los comicios mexiquenses. A eso se debió su salida de Los Pinos, de la secretaría particular del Presidente. No se comprende por qué Calderón tuviera que mentir diciendo que su colaborador establecería un negocio de consultoría.

Cajón de Sastre

La detención de José Jorge Balderas Garza, apodado El JJ, parece tener un propósito conmemorativo y también mostrar la mayor eficacia de la autoridad federal sobre la de la Ciudad de México. La próxima semana se cumplirá un año de la agresión al futbolista Salvador Cabañas, y desde el día de los sucesos, el 25 de enero de 2010, se supone que lo buscó la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, sin tener éxito. En cambio, la Policía Federal lo encontró en la propia capital de la República y sin disparar un solo tiro lo capturó en un domicilio de Bosques de las Lomas. A pesar de que la "cabeza" del comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública se refiere a lo acontecido en el Bar-Bar, en el cuerpo de la información no se dice si dicha dependencia dará parte al GDF de la detención, pues hay orden de aprehensión en su contra. Por lo pronto fue remitido a la PGR.