marzo 25, 2011

Gadafi a la Luna, Chávez a Marte

Fran Ruiz
fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy

Se tardó un tiempo Hugo Chávez en vociferar contra la “guerra imperialista” en Libia. El presidente venezolano, conocido por su verborrea incontrolable, no dijo nada el 17 de febrero, cuando su amigo Muamar Gadafi ordenó disparar, por primera vez, contra los manifestantes en Bengasi y se calló el 20 de febrero, cuando el coronel ordenó bombardear con artillería pesada objetivos civiles, crimen intolerable para la ONU y para cualquier gobernante decente.

¿Dónde estaba Chávez cuando Gadafi atacaba a su pueblo en este largo mes del 17 de febrero al 17 de marzo, día en que el Consejo de Seguridad aprobó la creación de una zona de exclusión aérea para Libia?

Ahora ya lo sabemos. Estaba esperando la excusa perfecta: el ataque de EU y de la OTAN contra objetivos del régimen libio.

Fue entonces cuando se sumó a la guerra propagandista: desempolvó el “Manual del perfecto antiimperialista”, eliminó del discurso frases como “es un mandato de la ONU”, “es una intervención militar con fines humanitarios” o “las tropas de Gadafi bombardean a la población”, y las sustituyó por otras como “las tropas de la OTAN masacran a la población” o “el imperio y sus aliados buscan quedarse con el petróleo”.

El problema es que, después de tanto silencio, uno se entusiasma y comienza a desvariar. Es lo que le pasó al venezolano esta semana. En medio de tantos improperios contra el “genocidio” del pueblo libio a manos de la maquinaria bélica de EU, se le escapó un anuncio sorprendente: “El capitalismo y el imperialismo fueron los culpables de la extinción de los marcianos”. ¿Qué les parece, nos ponemos a temblar, a reír o nos solidarizamos con los venezolanos y enrojecemos de vergüenza? Ustedes escojan; pero, ya puestos, me propongo abundar un poco en el tema con una pregunta obvia: ¿Cómo puede estar seguro de lo que dice?

Hay tres posibles respuestas: a) Chávez es un marciano que huyó de los agresores capitalistas y fue enviado a la Tierra ante de la extinción total de vida en Marte (si Supermán fue enviado en una nave desde Kriptón ¿por qué no él?); b) Chávez fue abducido por marcianos rebeldes y fue adoctrinado contra el imperialismo en una nave espacial (tipo la de Encuentros cercanos del tercer tipo) y luego fue devuelto a la Tierra para que la reconquistara predicando el anticapitalismo; y c) Chávez ha perdido la cabeza.

Como no soy nadie para llamarle loco ni creo que sea un marciano (de lo contrario andaría como ET obsesionado con regresar a casa) tiendo a pensar que fue abducido alguna vez.

Algo parecido podría haberle ocurrido precisamente a Gadafi, si nos atenemos a lo denunciado esta misma semana por el rebelde Movimiento Juvenil Libio, que asegura que Gadafi “es un lunático”.

¿Qué está pasando, estamos ante una invasión extraterrícola, son Gadafi y Chávez espías de los extraterrestres, dispuestos a extinguir el capitalismo malvado y a crear un nuevo mundo, que sustituya al que acabará el 21 del 12 de 2012, según predicen los mayas?

Habrá que esperar el año y medio que falta para ver qué pasa; aunque, después de la trágica devastación en Japón, lo mismo hay suerte y deciden regresarse antes, Gadafi a la Luna y Chávez a Marte.

No sería mala idea: allí podrían jugar a que son “principitos” e inventar sendos mundos paralelos al nuestro, en los que gobernarían perpetuamente, sin necesidad de perder el tiempo cometiendo fraudes en las elecciones. En sus planetas no existiría el capitalismo y sí una economía planificada, que produjera lo justito para no matar de hambre al pueblo, pero tampoco para que piensen demasiado o que se rebelen como (¡ay!) los libios contra su líder (ya puestos, yo me llevaría de consejeros al norcoreano Kim Jong-il o a Fidel Castro); tampoco habría judíos ni homosexuales, así podrían llevarse a vivir al iraní Mahmud Ahmadineyad y a Evo Morales, quien, por cierto, ya se encargaría de evitar que los pollos espaciales tuvieran hormonas femeninas (recuerden que el boliviano culpaba a las pobres gallinas de que haya afeminados).

Y ya que me dejé fantasear en esta columnas con absolutos desvaríos, impactado aún por la revelación marciana de Chávez, añadiría un último y preciado regalo: petróleo en tanta cantidad que atraería a la Luna y a Marte a todos los Bush, Clinton, Obama, Sarkozy, Zapatero, Berlusconi, Cameron, etc…, los mismos que un día besaron hipócritamente la mano de Gadafi y hoy lo consideran un apestado.

De la que nos libraríamos el resto del mundo. Si quieren poder y petróleo, que se peleen entre ellos y nos dejen a los demás en paz.

La gran final

Macario Schettino (@mschetti)
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

El PRD parece estar jugando su gran final. En el viaje de ida, el domingo pasado, se logró conjurar la ruptura, al costo de una dirigencia inutilizada por la tensión; en el viaje de vuelta, este domingo próximo, serán los mexiquenses los que decidirán el futuro del partido.

El fin de semana pasado el PRD eligió su nueva dirigencia. Nueva Izquierda y sus aliados no pudieron alcanzar las dos terceras partes que les garantizaran el control del partido. No lo lograban ni siquiera con el apoyo de Marcelo Ebrard, quien prefirió entonces lanzar a su candidato como tercera opción. La decena de votos que hubiese hecho la diferencia no llegó, tal vez por la amenaza de la ruptura definitiva. El resultado parece sumamente inestable: la presidencia del partido en una dirección y la secretaría general en la opuesta.

Pero es posible que la inestabilidad llegue a su fin este mismo domingo, si la consulta arroja apoyo suficiente para la alianza PAN-PRD. El acuerdo firmado por la dirigencia anterior, y respaldado por el Consejo Nacional del partido, obliga a la consulta, y a su resultado. Sin embargo, aunque parezca extraño, los obradoristas, y la señora Padierna, insisten en que el Consejo no autorizó la alianza, sino sólo la consulta. Sé que parece absurdo, pero ése es el argumento.

De ser aprobada por los mexiquenses la consulta, el PRD tendrá que proceder a formalizar la alianza, y eso provocará la ruptura tan dificultosamente evitada hace unos días. La alianza significa la salida de los obradoristas del PRD, tal vez en la virtual opción de la “licencia”, y su aglutinamiento alrededor del PT y Convergencia.

Alejandro Encinas, precandidato del PRD, ha dicho en muchas ocasiones que no está dispuesto a competir bajo otras siglas: ni en alianza con el PAN, ni como candidato de PT y Convergencia. Pero está metido en un brete: si la alianza se confirma, tendrá presión para ser su candidato, y tendrá presión para serlo sólo de PT y Convergencia. En ambos casos, hay pérdidas.

La ruptura ya no podrá corregirse en los próximos meses, y así llegaremos a la elección del 2012, con el PRD por un lado y el PT y Convergencia por otro, ambos sin posibilidad alguna, y tan sólo buscando una base para sobrevivir. Se pone en riesgo el gobierno local más importante del partido, el Distrito Federal, y sin duda una cantidad importante de senadurías y diputaciones. El bipartidismo del que tanto se quejó la izquierda habrá sido construido por ellos mismos, y ellos mismos se habrán excluido.

Existe la posibilidad, claro, de que la consulta resulte en contra de la alianza, y entonces regresemos a la inestabilidad en la dirigencia del partido de la que hemos hablado. Quien crea que la divergencia entre Nueva Izquierda (Jesús Zambrano) e Izquierda Democrática Nacional (Dolores Padierna) se limita a este tema, se equivoca. Es más bien al revés, este tema deriva de su divergencia original: dos visiones del país y del mundo, dos formas de hacer política, dos candidatos presidenciales.

El rechazo popular a la alianza llevaría a nuevos enfrentamientos entre estas dos posturas, alrededor de lo que sea necesario, siempre en la lógica del 2012, y siempre con la tendencia a la ruptura, y a la debacle que ya hemos referido.

Hay una tercera posibilidad, sin embargo. Puede ocurrir que la consulta apoye la alianza, y que, frente a la inminente ruptura que ésta significa, el grupo mayoritario en el PRD decida posponer una vez más el enfrentamiento. Basta atorar los trabajos de formalización de la alianza, alrededor del candidato, la plataforma, o lo que sea. Este escenario nos lleva al anterior, la inestabilidad, con el agravante del descrédito: un acuerdo del Consejo Nacional se derrumba. A lo mejor no será la primera vez, pero será muy público, y muy cerca del 2012. Un partido que no cumple su palabra, difícilmente puede aspirar a gobernar el país.

Es así que la gran final del PRD parece cantada: van a perder, solos. Bajo los tres escenarios, pierden todos los actores. En el intento de cerrar el paso a Marcelo, López Obrador destruirá el partido. No es algo que se le ocurrió hace unas semanas, es algo que inició al día siguiente de su derrota en 2006, y está por concluir. Una obra política de la que nadie más se enorgullecería: destruir al partido que le dio todo.

Hay muchos que se arrepienten de haberlo apoyado en 2006, porque dicen no haber imaginado en lo que se convertiría. Habrá aún más arrepentidos.

Crucial domingo mexiquense

Miguel Ángel Granados Chapa
miguelangel@granadoschapa.com
Plaza Pública
Reforma

Pasado mañana, domingo 27, será una fecha crucial en el proceso político del Estado de México, la entidad más poblada del país, la que cuenta con mayor representación política en el Congreso (40 de los 300 diputados de mayoría), donde los tres partidos mayores han tenido fuerte presencia en la legislatura local y los gobiernos municipales, y que es gobernada por el aspirante a quien encuestas y conjeturas sitúan como el más aventajado en la carrera presidencial.

Por un lado, dentro de 48 horas se revelará el nombre del candidato priista a la gubernatura. El domingo se abre (y en la práctica se cerrará también) el registro de precandidatos y se ha anticipado, como señal del control que Enrique Peña Nieto ejerce sobre el procedimiento interno, que sólo se inscribirá un aspirante quien, por lo tanto y sin necesidad de elección interna, será proclamado candidato de unidad. El propio gobernador ungió a cinco validos suyos a que figuraran como pretendientes a la postulación. Eran dos alcaldes (Alfredo del Mazo, de Huixquilucan, y Eruviel Ávila, de Ecatepec), dos diputados (uno local, Ernesto Nemer, y otro federal, Luis Videgaray), y el líder estatal del PRI (Ricardo Aguilar). A última hora, la alcaldesa de Naucalpan, Azucena Olivares, tuvo el arrebato feminista de querer participar pero fue acallada de inmediato.

De los corrillos palaciegos se difundió la especie de que Del Mazo se inscribirá pasado mañana y los demás, al abstenerse, declinarán en su favor. (Al mediodía del jueves ya lo habían hecho Videgaray y Nemer). Peña Nieto habrá privilegiado así el núcleo familiar y de poder de que es parte, en vez de optar por un político hechura suya, como Videgaray o alguien, como Ávila, dotado de personalidad y patrimonio político propios (ha ganado dos veces la alcaldía del municipio más poblado de la República, la primera vez antes de que Peña figurara en el panorama y la segunda desposeyendo de ella al PRD).

Por otro lado, el domingo se efectuará la consulta ciudadana que avale si el PAN y el PRD se coaligan para presentar un candidato con un programa común. Los comités nacionales y los estatales de ambos partidos se han inclinado por la respuesta afirmativa. Pero como en el perredismo esa posición ha sido causa (una más) de discordia interna, las direcciones estatales resolvieron que sean los miembros o simpatizantes más interesados los que determinen si sus partidos se alían para participar en los comicios del 3 de julio, o si caminan a solas o en otra compañía. Si la mayoría de quienes acudan a votar pasado mañana dice no a la alianza, el PAN participará en soledad en el proceso, mientras que el PRD quedará en posición de unirse al PT y a Convergencia, como lo hizo con variada fortuna en las dos elecciones federales más recientes (2006 y 2009) y en casi todos los procesos locales durante ese periodo.

Si los votantes dicen sí a la coalición, PAN y PRD darán paso a sus procedimientos internos para la designación del candidato, fase delicada y difícil de la construcción de una alianza. Su eficacia será menor si el aspirante postulado pertenece a un partido, pues el otro quedará en calidad de adherente y no de aliado. Por ello tendrá que explorarse durante abril la pertinencia de un ciudadano que no sea panista o perredista, pues el mejor situado entre ellos, Alejandro Encinas, ha dicho y redicho que no será candidato del PAN, es decir de la coalición que se definirá el próximo domingo.

Para dotar de confiabilidad a la consulta, PAN y PRD resolvieron no organizarla por sí mismos, sino que solicitaron hacerlo a Alianza Cívica y a Propuesta Cívica, dos asociaciones ciudadanas con indiscutibles títulos democráticos. Con acusado sentido de la oportunidad política, Sergio Aguayo, que figuró entre los fundadores de la primera de esas organizaciones y actualmente preside la segunda, condicionó su aceptación a que se concertara un compromiso de los convocantes en torno de un tema toral para la democracia. De esa manera, Gustavo Madero y Jesús Ortega se comprometieron el 17 de marzo a "impulsar de manera permanente...la creación de un solo mecanismo de análisis de riesgo y protección" a periodistas y defensores de derechos humanos, en que participen "de manera permanente las organizaciones civiles que han impulsado el tema".

Alianza Cívica instalará mil mesas en lugares públicos en todo el territorio mexiquense, en número proporcional a la concentración demográfica municipal. Se distribuirán 350 boletas por mesa (es decir un total de 350 mil) y habrá un remanente conforme la demanda lo requiera. Los votantes se identificarán con su credencial de elector en que se pruebe que residen en el Estado de México. La convocatoria se dirigió a todos los ciudadanos, por lo cual podrá votar quienquiera, pero se harán constar circunstancias que indiquen la presencia dirigida de ciudadanos, ya sea por su número o por que sean trasladados colectivamente, u otras circunstancias que denoten que los ciudadanos no actúan espontáneamente. Las irregularidades serán conocidas por un Consejo Ciudadano encabezado por Sergio Aguayo (y del que me honro en formar parte, debido a mi antigua convicción de que la alianza de PAN y PRD es un ariete indispensable para derribar la hegemonía priista, tan ilegalmente sostenida en entidades como México).

Alianza Cívica difundirá resultados preliminares el propio domingo por la noche. Los definitivos serán anunciados el miércoles siguiente por el Consejo Ciudadano.

Cajón de Sastre

El presidente Obama dijo en una entrevista por Univisión a Jorge Ramos que el presidente de México padece frustración porque su lucha contra el crimen organizado no ha conseguido abatir a las bandas del crimen organizado. Este juicio del mandatario norteamericano no puede ser tachado de subjetividad, pues parece corresponder a lo que Calderón le habría dicho el 3 de marzo pasado. El presidente mexicano tendrá que resignarse a la difusión de su estado de ánimo según Obama. Ni modo de desmentir a su homólogo norteamericano. Y ni a quién acudir para que lo remueva por haberle perdido la confianza como probablemente ocurra después de la revelación de una plática privada sostenida en el marco de sus relaciones oficiales, en torno de un tema que concierne a las naciones que gobiernan.

La nueva Iniciativa México

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

Cuánto trabajo para los medios de comunicación ha sido encontrar la línea correcta para cubrir la fuente que corresponde a la violencia que se genera en el país. Y qué labor tan importante de construcción de consensos para un tema tan delicado como el de la cobertura informativa en un contexto en el que la violencia, el enfrentamiento intracárteles y el combate del Estado contra el crimen organizado amenazan con convertirse en la “normalidad” de la cotidianidad, no sólo de las coberturas informativas, si no del pegamento social y la alineación de las expectativas de nuestro presente y nuestro futuro como país.

El crimen organizado, además de las vidas que cobra, ha permeado en la opinión pública de tal forma que los sucesos y acciones relacionados a esos grupos se convierten en grandes notas porque, así como se debe dar fe de lo que ocurre, aunque no sea precisamente bueno o motivante, también tenemos la obligación de cuidar la información que transmitimos, hacerlo de forma absolutamente responsable y contextualizada, y no como un mero reflejo que pueda convertirnos en los voceros involuntarios del crimen organizado y sus muy diversos intereses y estrategias. Por eso considero, no sólo atinado, sino muy necesario, que entre todos los medios comencemos a participar más ágilmente en ese cambio requerido por todos para mejorar la percepción que del país y su entorno tenemos.

Es la contribución obligada para las fuentes que conducen a crear patrones y conceptos sociales. Ayer, los medios de comunicación que firmamos el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia lo hicimos con esa idea, con esa convicción. La de la responsabilidad informativa, y la convicción de que nuestra labor tiene un impacto inmediato en la realidad que entre todos vamos construyendo día tras día.

Resumo aquí los puntos clave de tal acuerdo:

Tomar postura en contra. Hay que condenar y rechazar la violencia motivada por la delincuencia organizada. Los medios tenemos que identificar claramente quiénes son los enemigos de la sociedad, y no confundir sobre este tema a los ciudadanos.

No convertirse en vocero involuntario de la delincuencia organizada. No podemos permitir que la delincuencia utilice la cobertura informativa como “medio” para amedrentar al Estado y a la sociedad.

Dimensionar adecuadamente la información. Así como es importante tener mesura en cómo se cubren los acontecimientos, lo es también el no tapar el sol con un dedo.

Atribuir responsabilidades explícitamente. Porque si el Estado o las fuerzas encargadas del orden cometen excesos o atropellos a los derechos humanos en el ejercicio (indebido en este caso) de sus funciones, hay que denunciarlo y presionar para que la ley les castigue.

No prejuzgar culpables. Los medios no debemos proceder como “ministerio público” y sentenciar a culpables mientras se les sigue un proceso. Serán inocentes en tanto no cuenten con sentencia condenatoria.

Cuidar a las víctimas y a los menores de edad. Es fundamental el respeto de la identidad y la seguridad de quienes han sido victimados en hechos de violencia. En especial mujeres y niños.

Alentar la participación y la denuncia ciudadana. Entendemos que la mejoría de la situación del país no es un trabajo exclusivo de autoridades. Ni limitamos a ella a nuestro gremio, al contrario, nuestro poder de difusión se convierte en una herramienta indispensable con el fin de erradicar la apatía y fomentar confianza.

Proteger a los periodistas. Es absolutamente necesario contar con condiciones de seguridad para proteger la identidad y la integridad de los colegas que cubren las notas del crimen organizado.

Solidarizarse ante cualquier amenaza o acción contra reporteros y medios. Está en nosotros construir un mejor gremio, lejos de mezquindades justificadas por intereses que, ante la coyuntura, pierden relevancia.

No interferir en el combate a la delincuencia. Porque así como entendemos las circunstancias y requerimos elementos para hacerla comprender, sabemos que nuestro papel corresponde al de un interlocutor en que la ciudadanía debe tener plena confianza.

Y no son palabras al aire, tampoco deben identificarse como enunciados hechos a medida para quedar bien con las buenas conciencias, sino como el inicio de una ola de cambios necesarios en los que todos debemos ser más partícipes. Pasar de la queja, a la cooperación... Felicidades, sin titubeo alguno, a Emilio Azcárraga, Olegario Vázquez Aldir, Ricardo Salinas Pliego, y a todos los dueños, directivos y comunicadores de los 700 medios que llegaron a este urgentísimo acuerdo. México lo necesita. Su presente y su futuro lo reclaman.

Será el domingo

Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga1)
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Morir no es una opción si no
has vivido.
Florestán


Este domingo se deciden muchas cosas en la política del Estado de México que tendrán impacto en el proceso presidencial del año que viene: se llevará a cabo la consulta sobre la alianza PAN-PRD, que ha dividido a este partido y a sus bases, y el PRI de Enrique Peña Nieto dará a conocer el nombre de su candidato para las elecciones a gobernador el próximo 3 de julio.

En lo primero, la consulta, las encuestas parecen darle una ventaja al sí, lo que no significa que vaya hacerse en forma automática siendo su mayor problema, en caso de formalizarse, el candidato: el PAN duro no acepta a un perredista, el PRD duro no sólo rechaza esa coalición, sino que descalifica a cualquier candidato del PAN, y los protagonistas del PRI han dicho que no lo dejarán para ser postulados por esa coalición.

En cuanto al candidato del PRI, hay que decir que la decisión es del gobernador Enrique Peña Nieto, quien el miércoles habló con dos de los más fuertes, los diputados Luis Videgaray, federal, y Ernesto Nemer, local y presidente del Congreso mexiquense.

Sin duda Videgaray es el más cercano y de mayor confianza de Peña Nieto, pero a los dos les quedó claro que no iban arriba en los sondeos y les dejó el camino para un futuro mejor.

Ayer, uno y otro, no sólo no presentaron su solicitud de licencia para estar en condiciones de registrarse el domingo, sino que lo hicieron explícito.

Fuera los dos legisladores, quedan los dos alcaldes: Alfredo del Mazo Maza, de Huixquilucan, nieto e hijo de gobernador y primo, y Eruviel Avila, de Ecatepec, surgido de la cultura del esfuerzo.

Son los dos finalistas entre los que Peña Nieto habrá de elegir a uno, decisión que ya debe haber tomado, guarda in pectore y hoy la conocería el elegido.

Enfrente, Alejandro Encinas solicitó licencia a su cargo como diputado, dejando la coordinación de la bancada del PRD, y así declararse listo para ir de candidato de toda la izquierda: PRD-PT-Convergencia-Morena-AMLO, que es la condición que ha impuesto. No irá con una coalición PRD-PAN y tampoco con una de izquierda que excluya al PRD.

Gran parte de toda esta incógnita se despejará el domingo.

Retales

1. PASCUAL. Carlos Pascual sigue siendo embajador de Estados Unidos en México y jefe de esa misión diplomática hasta que se vaya, no antes, y no hay fecha;

2. RUINDAD. Es una bajeza que se maneja periodísticamente que una relación personal de Pascual hubiera motivado su salida. No cabe duda que a veces la política se mueve desde las alcantarillas; y

3. CFE. Como le adelanté, Alfredo Elías dejó la CFE a la que llegó hace 12 y el presidente Calderón le hizo un reconocimiento desusado en él: Ha sido uno de los servidores públicos más destacados de México, dijo y dio posesión a Antonio Vivanco.

Nos vemos el martes, pero en privado.