mayo 19, 2011

Las tres fotos

Carlos Loret de Mola (@CarlosLoret)
Historias de un reportero
El Universal

“Dime de qué presumes y te diré de qué careces”, reza la sabiduría popular mexicana. En semanas recientes, los partidos políticos mexicanos han intentado proyectar una imagen de unidad interna, cuando la realidad los exhibe divididos en las entrañas por la sucesión de 2012.

Foto 1. La “sana convivencia” que intentaron mostrar —sonrisotas todos— los aspirantes panistas a la presidencia, el 1 de mayo en una reunión con la estructura albiazul. Posaron Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota, que aunque punteros en las encuestas del PAN ninguno es predilecto de Felipe Calderón, porque no le son incondicionales. Al lado estaba Emilio González Márquez, representante del ultraconservador Yunque, como si este grupo no estuviera gravemente peleado con los calderonistas representados en la gráfica por Cordero, Lozano, Lujambio y Félix. Se mueven unos contra otros en cuanta posición se dispute, y el poder definitorio del Presidente de México hacia su propio partido se ha visto seriamente disminuido en fechas recientes.

Foto 2. Animados por la capacidad histriónica de su dirigente Humberto Moreira, sonrieron —comilona de por medio en el Palm— Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones como si estuvieran en el mismo barco. Beltrones desde el Senado ha promovido desde cambios a las leyes que dificultan las aspiraciones del gobernador del Estado de México. Peña ha intentado aniquilarlo de la vida política, arrebatándole el control del partido y la bancada de diputados.

Foto 3. La más reciente, juntos, como si no se descalificaran moral y políticamente, Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard y Jesús Zambrano, en el arranque de la campaña de Alejandro Encinas para el Estado de México. Como si Cárdenas no pensara que Obrador es un dictadorzuelo, Ebrard un salinista del viejo PRI y Zambrano un burócrata. Como si Ebrard no pensara que Obrador es un enfermo de poder, Cuauhtémoc un ancestro sin arrastre ni futuro y Zambrano el prototipo del viejo PRD. Como si Zambrano no pensara que Cárdenas es un caudillo frustrado, Ebrard un derrotado y Obrador un loquito. Como si López Obrador no pensara que Cárdenas es un traidor, Ebrard es un traidor y Zambrano es un traidor.

Pero todo eso no se ve en las fotos.

SACIAMORBOS

Escuchado a la salida de un hotel de Polanco, predilecto de muchos políticos para comer: “¿Y qué hará este muchachito como para merecer Suburban negra blindada y coche con escoltas? Porque ya lo único que se sabe de él es que está casado con la cantante”.

Strauss-Kahn

Jorge G. Castañeda (@JorgeGCastaneda)
jorgegcastaneda@gmail.com
Reforma

Habrá menciones y moralejas sobre la desgracia de Dominique Strauss-Kahn durante meses o años. No podemos siquiera especular sobre qué pasó, por qué, y hasta dónde llegará el aparente derrumbe sin fin de uno de los políticos franceses de mayor talento nacional e internacional de los últimos años. Tres reflexiones iniciales tomadas de lugares comunes, quizás interesantes, vienen a la mente.

Primero, ningún desenlace político es seguro. Strauss-Kahn parecía estar a punto de renunciar al FMI, a principios de junio, para volver a Francia y lanzar su candidatura a la Presidencia. Tenía primero que participar en las primarias del Partido Socialista para después competir probablemente contra el actual presidente Nicolas Sarkozy, la carismática dirigente de extrema derecha Marine Le Pen, y quizás algún otro candidato. Todas las encuestas le daban hoy, a un año de las elecciones, ventaja considerable sobre sus rivales. Se ve a estas alturas imposible siquiera que pueda ser el candidato del Partido Socialista. Algo que parecía completamente amarrado, probablemente hoy quedó descartado para siempre. Que quede claro que en política todo puede suceder por patología, error, soberbia, o por las trampas que le pone a uno el destino o el enemigo.

La segunda reflexión tiene que ver con el famoso sempiterno problema de diferenciar lo público y lo privado. A diferencia de Schwarzenegger, Alan García, Tiger Woods o Alejandro Toledo con sus noviazgos y romances, Strauss-Kahn no es acusado de "infidelidad", sino de un delito. Puede ser procesado por intento de violación, privación de la libertad y otros cinco cargos. Efectivamente, no es lo mismo. El problema es que está siendo juzgado en la opinión pública -antes de siquiera llegar a la acusación formal de un gran jurado de Nueva York- por faltas a la moral del pasado que le dan credibilidad y precio a la presunción de culpa sobre un delito actual. Y se trata de un delito y de un caso, a menos de que existan videos del hotel donde aconteció, donde no existen más pruebas que el testimonio de una y de otro. Las supuestas pruebas de ADN no son prueba en este caso: pudo haber sexo entre Strauss-Kahn y la recamarera del hotel sin que por ello hubiera habido violación; y puede haber rasguños y otras heridas infligidas por uno a la otra o la otra al uno, sin que tampoco implique violación. Al final del día todo dependerá de la credibilidad de la recamarera y del propio Strauss-Kahn. Pero como ya se ha visto, la credibilidad del ex ministro francés está por los suelos, porque parece que se produjeron casos análogos, aunque no idénticos, en etapas previas de su vida. Lo que está en juego no es sólo el delito, sino también la credibilidad de los dos personajes involucrados, y esa credibilidad o falta de ella se origina en la vida privada del acusado.

Por último, la posible trampa. No creo que a nadie le resulte ajena la posibilidad de que, por un lado, Strauss-Kahn pueda haber cometido ese delito; y que Sarkozy pueda haber tendido una trampa, a sabiendas de que probablemente caería. Las trampas que se montan son las que tienen buenas probabilidades de prosperar; la inverosimilitud de un cargo depende efectivamente de la historia personal y jurídica del personaje. A otras figuras no le montarían una trampa así porque no funcionaría; si le pusieron un cuatro, éste era el que había que ponerle. Sabremos en los próximos días en el juicio si fue cuatro, dos adultos realizando un acto sexual consensual, o uno violando a otra, o una combinación de las tres cosas. Por lo pronto, lo que sabemos es que, lo que antes solía suceder en los hoteles de los países socialistas -Rossiya en Moscú, La Habana Libre en La Habana y sus similares en Varsovia, Praga, Budapest o Berlín Oriental- ya también pasa en los lujosos hoteles de Nueva York. Parafraseando a Ingrid Betancourt "what happens in the urban jungle, does not stay in the urban jungle".

Libre, la maestra Magdalena García Soto

Adela Micha (@Adela_Micha)
Desde Cabina
@Adela_Micha
Excélsior

Hay muy pocas cosas que de verdad nos pueden indignar y preocupar tanto, como la violación de un niño. Este caso surgió en 2006. Supimos de la confesión de este pequeño, entonces de cuatro años, primero a la madre y después a las autoridades. Un caso por el que la maestra Magdalena García Soto pasó los últimos cuatro años en la cárcel de Ixcotel, Oaxaca, acusada de complicidad. Ayer en la madrugada quedó en libertad, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el más alto tribunal del país, revisó el expediente y por mayoría: ocho de los 11 ministros que votaron encontraron inconsistencias en el expediente y no hubo pruebas para sustentar la acusación, por lo que ordenaron la inmediata liberación de la maestra.

Este caso ha sido muy polémico desde su origen. Porque es al niño a quien todos queremos proteger, sobre todo, en un caso tan grave como el de la violación. Y lo hemos dicho una y otra vez, tan grave es que haya culpables libres, como inocentes presos. Yo me acerqué a este caso para dar voz a una persona que no la tenía. Fui en marzo hasta la celda de la maestra acusada para recoger el testimonio de viva voz, en primera persona, en una larga conversación donde ella siempre se dijo inocente. Y tan hubo irregularidades en el proceso que el amparo que presentó su defensa llegó hasta la última instancia, hasta el máximo tribunal. Y fue, reitero, un voto mayoritario el que resolvió. Yo siempre he dicho que a nosotros no nos toca hacer juicios, ni interpretar la ley, porque justamente para eso están las autoridades: investigar y atender los casos que se presenten. Lo que también creo es que por ningún motivo se debe desdibujar la credibilidad de las instituciones y menos de la Suprema Corte, que es el máximo tribunal de nuestro país. Que a nosotros sólo nos toca presentar la historia. Sí, la declaración del niño es importantísima, pero tiene que estar fundamentada con pruebas, lo que en este caso no ocurrió.

El hecho es que, repito, hay serias inconsistencias, esas sí, dichas, señaladas y demostradas por la Corte. Y su resolución es contundente. Porque la maestra fue absuelta en forma definitiva. En esta historia hay dos afectados. Al Estado le corresponde hacer justicia, como lo hizo con la maestra en una absolución definitiva, pero también en la persona del niño, para garantizar su integridad, física, mental, emocional, que ha pasado por un proceso largo, penoso y doloroso.

Insisto, a nosotros sólo nos toca informar, pero en asuntos legales para eso está la autoridad y ya resolvió. La Corte ya decidió. En mis espacios informativos hemos conocido las dos partes. Grave, sí, es denostar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Porque creemos que en la medida en que se haga justicia se estará formando a mejores ciudadanos, para vivir dentro de la legalidad. Hoy cierro mi columna tal como he firmado aquí en otra ocasión. Esto queda por escrito para que, cuando la historia juzgue, sepa que, a nosotros... sólo nos ha tocado contar la historia.

De las trampas de AMLO

Oscar Mario Beteta
dikon2001@yahoo.com.mx
En Petit Comité
Milenio

Las fotos en que aparecen los dirigentes izquierdistas “unidos” no pasa de ser uso y abuso de la eficaz herramienta que son los medios de comunicación.

La unidad de las izquierdas no es su cohesión. Es sólo una representación de sus más conspicuos líderes; sus militantes ni siquiera saben a qué se debe. Se conformarán con las migajas que deriven de las transacciones que hagan.

Éstas, ocultas como presumibles, son la verdadera motivación que lleva a Andrés Manuel López Obrador, Cuauhtémoc Cárdenas, Marcelo Ebrard y al chuchismo a arropar la candidatura de Alejandro Encinas a la gubernatura del Estado de México con la coartada de la democracia.

La presencia de todos ellos en el arranque de su campaña no se puede asumir como un acto de concordia de la izquierda, es un arreglo en la cima, en el que cada cual habría negociado, legítimamente, sus intereses en relación con la sucesión presidencial.

Pero como éstos son tan diferentes y personales, no tardarán en entrar en conflicto; sería bastante si las coincidencias democráticas que presumen llegaran más allá de las elecciones mexiquenses.

Inexorablemente, el agente disruptor de la coyuntural, interesada y frágil armonía cupular izquierdista será AMLO, considerando que se adjudica la autoría de esa “hazaña” y de la imposición del candidato de PRD-PT-Convergencia.

Desde esa posición es de esperar que, egoísta y mezquino, imponga colaboradores, programa y campaña a Encinas; seguro de que lo va a hacer ganar sólo con su presencia y sus catilinarias, querrá ordenarle todo. Independiente y pensante como es, Encinas no lo aceptará. El choque será inevitable.

¿Quién recogerá los escombros que producirá la forzada unidad de las izquierdas que se exhibe en el Estado de México como si las diferencias históricas, ideológicas políticas y económicas de sus dirigentes estuvieran zanjadas?

El instrumento ideal para tratar de hacer creer eso son los medios de comunicación. Las fotos que se publican en la prensa en las que aparecen los máximos dirigentes perredistas “unidos”, no pasa de ser uso y abuso de esa eficaz herramienta.

Si lo que en última instancia tratan de definir con esa treta es la candidatura presidencial perredista y ésta se dará entre AMLO y Ebrard, debería hacerse una encuesta nacional.

Con ella se demostraría que el jefe de Gobierno del Distrito Federal es el candidato más aceptado y preparado para disputar la Presidencia.

Sotto voce

El neopresidencialismo mexicano y Enrique Peña Nieto, libro de Enrique Olivares, será presentado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM el 23 de mayo a las 13:00 horas. Participarán Roberto Rock, Fernando Castañeda, Patricio Marcos y Alejandro Carrillo Castro. Se augura una nutrida concurrencia.