junio 09, 2011

Abuso e impunidad

Carlos Elizondo Mayer-Serra (@carloselizondom)
elizondoms@yahoo.com.mx
Reforma

¿Cuáles son las razones detrás de la detención de Jorge Hank? Quedan muchas interrogantes, pero es dudoso que las armas hayan sido sembradas, aunque la memoria del quinazo nos lleve fácilmente a ello. En el caso del ex alcalde de Tijuana, quien entra y catea su casa es el Ejército, el cual tiene mayor autonomía respecto al presidente Calderón que la Policía Federal o la PGR, por lo que no es fácil creer que se prestaría a ese montaje. Además, el enredo aumenta ante la primera reacción de la esposa de Hank, que fue decir que las armas estaban registradas. La autoridad ha confirmado que una parte sí estaba, el problema para Hank es que muchas no y entre ellas hay 49 de uso exclusivo del Ejército.

Ahora bien, suponiendo que ahí estaban las armas y alguien dio el pitazo o el Ejército sabía de su existencia, la autoridad tiene la obligación de hacer cumplir la ley, por más que se enojen los de uno u otro partido. Si el miedo a la reacción de los partidos de oposición es razón para no actuar, se genera impunidad, pero es quizás este miedo el que esté detrás de la inacción en casos de ex gobernadores donde parece haber razones suficientes para actuar. La cercanía con sus propios partidarios quizás explique la inacción con respecto a casos similares del PAN.

Para creer que se trata de un castigo político habría que suponer que muchos ex presidentes municipales de todos los colores guardan armas de ese calibre en su casa, pero seleccionaron a Jorge Hank por razones políticas. Sin embargo, parece que es una peculiaridad de Jorge Hank guardar armas, como lo es su peculiar forma de ver el mundo, aunque eso no es ilegal. Tener armas de alto calibre sí lo es y puede ser motivo suficiente para pasar varios años en prisión.

Mientras sabemos con qué evidencia adicional se cuenta, lo que vamos a enfrentar es un debate jurídico-técnico respecto a la legalidad de la acción contra Jorge Hank. Acciones que el Ejército hace cotidianamente ahora van a ser vigiladas bajo la lupa de la legalidad porque el detenido no es un ciudadano común y corriente.

Los detalles procesales de la ley no son triviales es parte de lo que nos da certidumbre jurídica. Por ello urge regular cómo y para qué pueden estar los militares en la calle. Hoy no podemos simplemente regresarlos al cuartel. Sería dejar en tierra de nadie a la sociedad, donde hoy ellos hacen una labor tipo policía, aunque no tienen ni el entrenamiento ni las bases jurídicas para ello.

El reto del gobierno de Calderón será mostrar que la detención es legal y que tiene en esta ocasión un caso sólido en contra de Jorge Hank por acopio de armas. De lo contrario, si el juez así lo determina, tendrá que sufrir la humillación de liberar a alguien que se supone carga con un largo historial de violaciones a la ley.

Sin embargo, muchas veces es un uso torcido de la ley lo que permite todo tipo de actos legales formalmente, aunque contrarios a la ley, como el amparo a un desarrollador, que le permite construir una torre en donde está prohibido hacerlo. En caso de que Jorge Hank saliera de la cárcel por un tecnicismo, abonaría en la percepción pública de que con un buen abogado (y con muchos billetes) todo se consigue. Aunque, si así fuera, sería en buena medida responsabilidad de un gobierno que no hizo las cosas como se debía.

Sin embargo, aun queriendo actuar con todo cuidado contra los abusos de ex gobernantes, no es nada fácil. La manipulación de la ley, como lo hizo el gobierno saliente de Ulises Ruiz en Oaxaca, pone todo tipo de cotos legales, pero abusivos. Antes de irse hizo investigaciones a modo para exonerar presuntos desvíos que ya no pueden ser investigados otra vez. Luego hizo cambios legales de última hora para acortar los términos de prescripción de delitos para que aun siendo alguien imputado de robo de recursos públicos quede impune.

La política es competencia y las elecciones son el momento donde se da con mayor intensidad. Incluso, si la motivación central detrás del caso Hank fuera electoral, me parece que mucho ganaríamos si sistemáticamente todos los partidos compitieran por procesar los abusos reales del adversario. Que el gobierno de Chiapas haya escogido este momento para emprender la detención del ex gobernador Pablo Salazar puede ser la señal de que inicia esa competencia. Bueno sería para el país si es a partir de violaciones reales a la ley y con casos o argumentos jurídicamente bien sustentados.

Los que van… ¿y los que faltan?

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

Hank Rhon. La detención del ex alcalde de Tijuana, al parecer, fue la primera base para lo que se ve en un futuro inmediato. Hoy, al también ex candidato a la gubernatura de Baja California, le están sacando todos los trapos posibles. Hasta en una galería de la ciudad de Los Ángeles, Yvonne Venegas (sí, hermana de Julieta), se expuso una serie fotográfica autorizada por la familia, donde se aprecia la extravagancia que forma (o formaba) parte de su cotidiano. Hoy, Hank Rhon ya está en el penal El Hongo, a 50 minutos de Tijuana, a donde fue trasladado para continuar su proceso. Hasta hoy, de las 88 armas encontradas (único delito por el que se le tiene bajo investigación), se ha comprobado que sólo de diez de ellas tiene permiso de posesión y 43 son de uso exclusivo del Ejército. El resto de las sospechas, siguen estando en esa calidad. De los supuestos vínculos con el cártel de los Arellano Félix, todavía no hay señales de acusaciones, formales, pues. Ya tiene en su expediente un largo historial de cuentas no rendidas o, mejor dicho, que ha comseguido librar.

Ayer, en entrevista para la Segunda Emisión de Cadenatres Noticias, María Elvia Amaya, su esposa, me decía que la única preocupación de Hank Rhon era sobre su estado de salud (de ella), pues está en tratamiento para atacar la leucemia que padece. Pero también dijo que, en sus años de matrimonio, no le ha tocado vivir nada distinto a la realidad de la que ella y sus hijos han sido testigos: un esposo “muy apapachador”, al que no se le ha logrado comprobar ni uno solo de los nexos, vínculos y delitos por los que alguna vez ha sido perseguido. Ese es justamente otro de los temas en este caso. Y es que si, de nuevo, el gobierno federal no logra comprobar las acusaciones por las que tiene detenido a Hank Rhon, el papelazo que se aventará. Otro michoacanazo, bailaría con la más fea y al ritmo del “tucanazo”…de Tijuana.

El chiapaneco. Todo empezó así: a Juan Salazar Mendiguchía, ex gobernador de Chiapas sacado de las filas izquierdoaliancistas, lo acusan de peculado y asociación delictuosa, por un asunto que apunta hacia los fondos para la reconstrucción a la llegada del huracán Stan. A su vez, el ex gobernador acusó (aunque sin levantar una demanda formal) sobre el “hurto” de unos documentos de las oficinas que ocupó entre 2000 y 2006 y con los que esperaba demostrar su inocencia. El martes en la noche fue detenido por autoridades ministeriales en el aeropuerto de Cancún. Y sí, también aquí salieron, si no a defenderlo, si uno que otro a decir que esperan que todo sea bajo la ley, aunque no hubo reparo en espetar que esto no era más que un movimiento político y electoral.

El oaxaqueño. Y ayer por la tarde nos enterábamos de que un ex góber más está bajo investigación, y solamente porque en auditorías realizadas por la actual administración de Oaxaca, encabezada por Gabino Cué, se han encontrado irregularidades por unos dos mil millones de pesos en el periodo en que Ulises Ruiz despachó en la casa de gobierno del estado…

…y ayer, en Twitter, al momento de leer sobre estas detenciones y descubrimientos, me comenzaron a llegar replies, desafortunadamente para ellos y sus partidos, con los nombres de tantos mandatarios que han estado bajo sospecha eterna de sus movimientos por debajo de la ley: Mario Marín, Arturo Montiel, Eduardo Bours, Fidel Herrera, y una lista que sigue y sigue.

Y es que pongamos las cosas en claro: que los partidos políticos afectados por estas detenciones, se escuden en el discurso del “golpe mediático-electoral” habla de una clase política que no está consciente de que todos los años son así, siempre de elecciones, ya sea por comicios federales o locales; y que eso no los libra de las responsabilidades y/o las consecuencias que deban asumir…

¿Una buena noticia? No es noticia…

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

Nos especializamos, los escribidores a sueldo, en la feroz denostación de todo cuanto pueda ser denostado. Nuestra materia prima es la denuncia. Nuestro negocio es la querella. Nuestra fuente inspiración es el tropiezo ajeno que, presurosos, convertimos en ingrediente de escarnio despiadado.

Benditos sean estos tiempos de libertad e invaluable emancipación. Yo vengo de otras épocas. Leía diarios atiborrados de editoriales zalameros con el poderoso de turno. Y, día a día, los encabezados del periódico más leído reproducían dócilmente alguna declaración del Señor Presidente de la República. Ésa, y no otra, era la información que debía ocupar las ocho columnas. Y ésa, también, era la dosis cotidiana de ampulosa demagogia que teníamos que tragarnos los lectores.

Hoy, salvo la sojuzgada y consintiente prensa de algunas plazas del interior, disfrutamos de diarios y revistas que arremeten, casi por principio, contra todo y contra todos. Pero la gente, curiosamente, sigue fijada en un pasado que, encima, ni siquiera conoció. Nos acusa, por turnos, de servir a unos y otros, de estar a sueldo de este o de aquel y de recibir el consabido chayo por poco que tengamos ideas diferentes.

No llegaría yo nunca a señalar que la libertad se ha vuelto “libertinaje” para arremeter contra una prensa, la nuestra —y también, la de todos esos países donde circulan unos tabloides cargados de chismes, infundios, indiscreciones, calumnias y notas deliberadamente escandalosas— que comete excesos sin ningún problema de conciencia y sin mirarse en el espejo. Me llama la atención, sin embargo, que la mayor infracción que pueda uno cometer, por lo visto, es reconocer algo positivo, valorar un logro o consignar un buen resultado. Ahí es donde los lectores, intoxicados de pesimismo, levantan un índice acusador y nos lanzan la imputación de servir al “régimen” o al “sistema”. Bueno, pues no hay tampoco que agachar la cabeza ante la dictadura de los negativos. Por el contrario: tal vez la verdadera postura revolucionaria, hoy, es promover lo bueno. Pues eso.