septiembre 02, 2011

Educación para la vida

Gabriela Rojas
grojas@eleconomista.com.mx
El Economista

Todos conocemos a alguien que quizá no pueda hacer el cálculo de los intereses que le da su cuenta de ahorro en el banco, o que no pueda hacer el cálculo de los pagos de su hipoteca, o que no pueda hacer un presupuesto, etcétera. La habilidad para plantear estos problemas y resolverlos tiene que ver con las habilidades matemáticas y éstas necesariamente con la educación que hemos tenido a lo largo de nuestra vida.

De acuerdo con el resultado del Programa PISA 2009, la OCDE colocó a México en el lugar 48 de 65 países evaluados, último sitio de los 33 países miembros de la organización y bajando seis lugares respecto del resultado del PISA 2000. En Matemáticas, la mitad de los niños están en un nivel insuficiente. En secundaria, la situación es todavía peor que en primaria: casi tres cuartas partes de los niños están en nivel insuficiente. La tendencia mostrada en los últimos seis años es positiva, pero los avances son mínimos.

De acuerdo con un artículo publicado en The New York Times, algo similar sucede en EU. Sólo 39% de los niños de cuarto año de primaria y 34% de los estudiantes de segundo de secundaria logró un nivel satisfactorio en la prueba nacional de Matemáticas este año. El avance ha sido muy lento en los últimos seis años. Parece imposible que todos los niños alcancen el nivel satisfactorio para el año 2014, una meta del programa No Child Left Behind. En este artículo, los autores Garfunkel y Mumford, expertos en educación y Matemáticas, se plantearon: ¿cómo mejorar la enseñanza de las Matemáticas? Al responderla, cuestionaron incluso la presunción de que existe una serie establecida de habilidades matemáticas que todos necesitamos para nuestra carrera profesional en el siglo XXI. Según los autores, la verdad es que diferentes conjuntos de habilidades matemáticas son necesarias para diferentes carreras y que nuestra enseñanza de las Matemáticas debe cambiar para reflejar esta realidad. En muchos países, incluido México, las escuelas ofrecen la secuencia de Álgebra, Geometría, más Álgebra, precáculo y Cálculo. Según los expertos, este currículum tan abstracto no es la mejor forma para preparar a los estudiantes para los retos de este siglo. Proponen sustituir estas secuencias con una serie de Finanzas, Estadística e Ingeniería básica.

Esta propuesta suena interesante. Los tradicionalistas seguramente la objetarían, como objetaron la sustitución en su momento del latín por lenguas vivas. Merece ser tema de debate entre expertos que resulte, en su caso, en adecuaciones a los programas de la SEP y la UNAM de Matemáticas.

Parte de Guerra

Adrian Trejo (@adriantrejo)
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

A la luz de los resultados ofrecidos ayer por todos los miembros del Gabinete Leal del presidente Felipe Calderón, ¿quiénes merecerían terminar el sexenio en la nómina y quiénes tendrían que ser removidos?

La avalancha de cifras y datos que cada Secretario presentó, quizá no permitan a la población tener visión amplia del actuar de cada uno.

Sin embargo, su comportamiento diario va forjando la percepción de la ciudadanía, que tiene una evaluación personal de cada uno de ellos.

¿Qué calificación le daría al Gabinete Económico? ¿Cuál al Gabinete de Seguridad? ¿Qué le pareció el desempeño del Gabinete Social?

¿Cree que el Gabinete en general ha estado a la altura de la circunstancias del país? ¿Por qué?

El cuestionario no es ocioso; incluso, desde la misma Presidencia de la República, se impulsó la formulación de pregunta ciudadanas al presidente Calderón.

Hoy, sin embargo, conoceremos la visión del país que tiene el presidente Calderón; para algunos será casi un parte de guerra y para otros, simplemente la crónica de lo que pudo haber sido y no fue.

Por más que se insista en soslayar el peso político que tiene Santiago Creel Miranda, la necedad de las encuestas demuestra que el senador está muy lejos de ser un cadáver político.

La encuesta más reciente de IPSOS-BIMSA le concede 26% de las preferencias a Creel, por 23% de Josefina Vázquez Mota.

Creel estará, sin dudarlo, en la interna panista, “haiga sido como haiga sido’’.

Raro, muy raro que ningún diputado perredista haya salido en defensa de la presidenta de la Asamblea Legislativa, Alejandra Barrales, a quién quisieron convertir en la versión femenina de Roberto Madrazo.

El domingo pasado, la legisladora corrió el Maratón de la Ciudad de México; completó la ruta con un tiempo de 4 horas y 19 minutos.

Peroooo, justo el martes, el día que presentó su informe de actividades, del mismo Instituto del Deporte del DF salió la versión de que Barrales hizo trampa.

Ayer el diputado del PRI, Octavio West Silva, defendió la credibilidad de la diputada, curiosamente, la mejor posicionada de su partido en busca de la candidatura a la jefatura de gobierno del DF.

Ahora sí que, literalmente, la quieren bajar de la carrera, ¿verdad Martí?

No podemos dejar de sentirnos profundamente tristes e indignados por el artero asesinato de dos compañeras de profesión, Marcela Yarce y Rocío González Trapaga, encontradas muertas en un parque de Iztapalapa.

Independientemente del móvil del crimen, está claro que solo la seguridad que dan la impunidad y la corrupción pueden motivar hechos como el que les costó la vida a nuestras compañeras.

Lo menos que se puede exigir a la autoridad es que se esclarezca con certeza el móvil del asesinato que no lesiona solo a un gremio sino a la sociedad en su conjunto y que abona a este sentimiento colectivo de vulnerabilidad y falta de protección que padece el país.

Marcelo Ebrard y el procurador Miguel Mancera tienen la palabra.

Casino Royale, tras bambalinas

Raymundo Riva Palacio (@rivapa)
rrivapalacio@ejecentral.com.mx
Eje Central

La tragedia en el casino Royale ha llevado su nivel de vendetta al terreno de lo político. Un video entregado al diario regiomontano El Norte, donde aparece Manuel Jonás Larrazabal recibiendo dinero de las casas de apuestas, golpeó frontalmente a su hermano Fernando, presidente municipal de Monterrey, quien está en campaña en contra de ese tipo de establecimientos. La entrega del dinero no prueba ningún ilícito, pero la forma como se enmarcó en el contexto actual de un repudio contra todo casino, colocó en el imaginario colectivo la sospecha de corrupción y tráfico de influencias a los hermanos Larrazabal.

Fernando, el alcalde regio, tuvo que volcarse a la opinión pública para salvar su cargo y a defender, indirectamente, a un grupo político vinculado a Juan José Rojas Cardona, conocido en Monterrey como “el zar de los casinos”, que ha desplazado al panismo tradicional neoleonés en los últimos años, cerrándoles las posibilidades de influencia política, y con ramificaciones con el ex presidente Vicente Fox y su familia, y con la ex jefa de la Oficina de la Presidencia de Felipe Calderón, Patricia Flores.

Una larga lucha de casi una década, donde el panismo tradicional en la capital neoleonesa había sido mayoritariamente marginado, tomó un nuevo giro tras el ataque al casino Royale. El ex gobernador Fernando Canales Clariond, uno de los miembros más prominentes de esa clase política neoleonesa, dijo que el PAN no debe solapar a funcionarios vinculados al crimen organizado. “El tiempo me dio la razón”, añadió su hijo Fernando Canales Stelzer, quien ha sido el primer soldado en la oposición a Larrazabal, a quien en una ocasión acusó de haber “vendido la plaza” al “zar de los casinos”, que aseguró le había financiado la campaña.

Larrazabal, el alcalde, no está libre de sospecha, ciertamente. Originario de Oaxaca, llegó humildemente a estudiar a Monterrey. Ganó la alcaldía de San Nicolás de los Garza, uno de los municipios con mayor densidad electoral en el país, que durante más de 20 años ha sido panista, la mitad de ellas como trampolín de ese poder neopanista ahora bajo escrutinio público y denuncia política. Convertido hoy en perseguidor de los dueños de casas DE apuestas –por coincidencia al menos, los que no son sus amigos–, fue en aquel cargo en el primer trienio de esta década, cuando abrió las puertas a las casas de apuestas.

El entonces alcalde autorizó la apertura del casino “Bella Vista” a Rojas Cardona, y permitió la instalación de casas, que llamaron popularmente “búnkers”, donde vivían bellezas eslavas –con situación migratoria dudosa–, que trabajaban en los antros del hoy “zar de los casinos”. Rojas Cardona mantuvo la relación con los neopanistas que impulsó Larrazabal, y respaldó a Zeferino Salgado, que llegó a la alcaldía en San Nicolás.

Larrazabal se trasladó a la ciudad de México, donde el entonces presidente Vicente Fox lo nombró director del Comité de Administración del Programa Federal de Construcción de Escuelas, que tuvo como principal encomienda la construcción de la Biblioteca José Vasconcelos, marcada por irregularidades e investigaciones sobre presunta corrupción, mientras Salgado, apodado “Chefo”, tuvo su propio raspón. El Norte , un vehículo utilizado históricamente por el panismo, reveló en ese momento que Salgado había recibido de Rojas Cardona un helicóptero valuado en cinco millones de pesos para la policía municipal.

Rojas Cardona, socio de una empresa que para entonces tenía permisos para fundar 30 centros de apuestas remotas en el país, 30 salas de sorteos de número y un galgódromo en Tamaulipas, había sido señalado por la prensa regia como autor de bloqueos de casinos competidores y de compra de favores de autoridades en Nuevo León. Larrazabal, su viejo amigo, se hizo socio en una empresa constructora en Texas de Carlos Rojas, quien perdió el trabajo de administrador de Los Pinos cuando el escándalo de los enseres domésticos de Fox y su esposa Martha Sahagún, y del hermano de ésta, Guillermo.

Desde mayo pasado, Larrazabal emprendió una cruzada contra los casinos en Monterrey, pero no tocó al de Rojas Cardona. “Lo único que está haciendo es cubrir a casinos que ya están instalados, como su protector”, acusó en su momento el diputado federal priista Felipe Enríquez, que trabajó con Canales Clariond. “Es falsa la premisa de que él no quiere que se instalen nuevos casinos en Monterrey. Está cuidando los intereses de casinos ya instalados”.

Desde hacía buen tiempo las baterías estaban apuntadas a Larrazabal, como jefe de ese grupo de neopanistas que representa en Monterrey los intereses de Patricia Flores, y que estaba confrontado con el panismo tradicional desde que se rebeló tras perder la candidatura al gobierno neoleonés con Fernando Elizondo, es consuegro del propietario de El Norte y el Grupo Reforma.

Canales Stelzer denunció reiteradamente la red de colusión, y lo señaló junto con Salgado –hoy delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en Nuevo León–, de estar coludidos con “el zar de los casinos”. Su acometida se dio luego que le cerraran la puerta para entrar al Consejo Estatal del PAN, cuando se canceló la asamblea que debía nombrar a sus candidatos a ese órgano por falta de quórum. Fue la única asamblea en todos los municipios que perdió su derecho a postular candidatos a consejeros.

La tragedia en el casino Royale abrió una nueva coyuntura al panismo tradicional para acabar con Larrazabal y los suyos, que ya perfilaban a Miguel Ángel García, secretario de Desarrollo Urbano de Monterrey, como el próximo candidato del PAN al gobierno de Nuevo León. El tema de los casinos ha servido como pretexto para dirimir viejas pugnas políticas y aprovechar el ánimo justiciero de la sociedad contra todo lo que huela a casas de apuestas. El pasado, la familia y las relaciones de Larrazabal, en efecto, no ayudan nada al alcalde de Monterrey en esta confrontación tras bambalinas.

¿Ensalada de mexipinos o té amargo?

Fran Ruiz
fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy

Confirmado: Nueva York dejó de ser este verano, por primera vez en su historia, una ciudad mayoritariamente blanca. Los blancos constituyen ya menos de la mitad de los 18.9 millones de habitantes de su área metropolitana. En concreto representan un 49 por ciento; el restante 51 por ciento lo conforman hispanos (23), negros (16) y asiáticos (10).

A ese simbólico 49 por ciento se apuntó también este verano Washington DC, muy lejos ya de ese 64 por ciento de blancos que vivía en la capital de EU en 1990.

De esta manera, las dos ciudades más influyentes de EU se suman así a la lista de 22 grandes urbes en las que los blancos han pasado a ser minoría racial.

Los responsables de esta tendencia imparable son los hispanos, pero no son los que cruzan la frontera (en fuerte retroceso desde hace dos años por la recesión en EU), sino los nacidos durante el baby boom de la última década entre inmigrantes ya instalados en el país.

Esta revolución racial es evidente en California, donde el declive blanco es tan agudo que los niños hispanos son ya el 51 por ciento y los blancos apenas un 27 por ciento; pero es Nuevo México donde este fenómeno está batiendo todas las marcas, con un 58 por ciento de niños hispanos frente a 26 por ciento de niños blancos, según el Censo 2010. De hecho, el estado hace cada vez más honor a su nombre, ya que la abrumadora mayoría de sus nuevos habitantes son de sangre mexicana. Otro ejemplo más: en Arizona, su gobernadora Jan Brewer debe haberse jalado de los pelos cuando haya leído en el último Censo que el año pasado los niños hispanos superaron en su estado, por primera vez, a los niños blancos (43 a 42).

En cifras absolutas, de 2000 a 2010 la población de niños blancos cayó en 4.3 millones, mientras que el número de niños hispanos creció en 4.8 millones. No existe parangón en el mundo de un trasvase racial como el que está sucediendo en EU.

El paisaje que vemos ya en Estados Unidos es el de un país de ancianos blancos (el 80 por ciento de los mayores de 65 años, según el Instituto Brookings) frente a un griterío de bebés y niños no blancos, que son ya más de la mitad en todo el país.

En este cuadro policromático destaca, además, un fenómeno nuevo. Los hispanos se están mezclando más rápidamente con otras razas que los blancos anglosajones. En 2008, el 9 por ciento de los blancos se casaron con personas de otra raza frente a un 16 por ciento de los negros y un 26 por ciento de hispanos, según datos del Centro de Investigación Pew. Esta situación ha generado una variada paleta de colores raciales de los que han surgido nuevos términos, como blacksicans (mexicanos negros) o incluso mexipinos (mexicanos filipinos).

Todas estas cifras son las que ponen a temblar a los supremacistas blancos. Pero esta es, le pese a quien le pese, la realidad de EU: la de un país en rápido proceso de “desblanqueamiento”; un país que, ahora sí, hace honor a la etiqueta de melting pot, esa ensalada de razas que muchos analistas previeron hace años que iba a acabar pasando tarde o temprano, y cuyas guindas son la llegada al poder del primer presidente negro, Barack Obama, o el nombramiento de un hispana, Sonia Sotomayor, como jueza vitalicia en la Corte Suprema de EU.

Pero toda revolución tiene su contrarrevolución. Mucho millones de blancos adultos se niegan a ser un ingrediente más de esa ensalada de razas y mucho menos que ésta esté aderezada por un presidente negro. Estos contrarrevolucionarios que rechazan el melting pot son los que se han lanzado en masa a beber esa infusión amarga que les propone el Tea Party. No se trata ya de pasar a la clandestinidad y convertirse en organizaciones criminales y supremacistas, como el Ku Klux Klan, activo desde el siglo XIX, sino de convertirse en organizaciones de resistencia civil que presionan al Partido Republicano para que se radicalice y asuma una ideología que convierte en sospechoso a cualquiera que no sea de raza blanca y hable perfecto inglés.

Además de ser una ideología racista y tremendamente injusta (no olvidemos que, con excepción de los indios nativos, todos los estadunidenses blancos son finalmente de origen inmigrante) fomenta un odio que sí desemboca finalmente en actos criminales, como la matanza de Tucson en enero, cometida por un joven que envenenó su cerebro con las proclamas radicales del Tea Party y decidió abrir fuego contra la congresista demócrata Gabrielle Gifford y todos los que las que la escuchaban en un mitin callejero, con el resultado de siete muertos y una veintena de heridos, entre ellos la legisladora opositora a las leyes inmigrantes de Arizona.

Sin embargo, el terror no puede parar lo imparable y es la transformación de EU en una inmensa ensaladera donde caben todas las razas y donde la blanca dejará de ser mayoría en unos 30 años para convertirse en otra minoría más. Y esto ocurrirá por mucho que quiera el Tea Party amargar la ensalada.

Pájaros y ceniza

Juan Villoro
Reforma

El 18 de septiembre de 1932 la actriz Peg Entwistle se tiró al vacío desde el letrero de Hollywood, que entonces decía "Hollywoodland". Algunos dicen que se suicidó desde la treceava letra en alusión a su único éxito fílmico (Trece mujeres), otros que se lanzó desde la H. En 1949 la elocuente palabra "land" (territorio) fue retirada. La novela L.A. Confidential, de James Ellroy, transcurre en ese periodo, el lento desplome de una mitología.

Sesenta y nueve años después del suicidio de Entwistle, los sobrevivientes del impacto inicial a las Torres Gemelas subieron a la azotea y supieron que la estructura no resistiría. Algunos decidieron lanzarse al vacío como un último acto de libertad, para ser dueños de su muerte. La tragedia alcanzó una notoriedad que no tuvo Peg Entwistle. La actriz cuestionó el alcance de la fábrica de sueños. La barbarie del 11 de septiembre de 2001 acabó con la idea que teníamos del cielo.

En unos días se cumple una década de la tragedia. El atentado puso en práctica el ideal despótico del vanguardista Marinetti de transformar la guerra en espectáculo. El primer avión se incrustó en la mole de cristal como un cataclismo; el segundo fue un acto de calculada dramaturgia: el terror como instrumento de comunicación (fue captado en tiempo real, con la veracidad acrecentada de una superproducción fílmica).

Los aviones, vehículos unificadores de la modernidad, se convirtieron en armas. Esto no significó el fin de la globalización, pero transformó el cielo en campo de la paranoia. En la última década volar ha sido la molestia autoinflingida más común. Los filtros de seguridad en los aeropuertos se transformaron en zonas de detención; los líquidos se redujeron al máximo en los equipajes de mano; el pánico se extendió con tal fuerza que otorgó verosimilitud al despropósito (en México un profeta del fin de los tiempos secuestró un avión simulando que llevaba una bomba en una lata de jugo).

El horror propagado por Al Qaeda dependió de la resonancia mediática. Las imágenes no registraron cadáveres; se parecieron a los efectos especiales con los que Hollywood monta el apocalipsis cada año. Esa condición de tecnología aplastada e "impersonal" permitió contemplar la secuencia una y otra vez. No había sangre, testimonio de la pérdida humana; había escombros, dinero esfumado en humo.

El colapso del skyline representó un límite histórico. Comenzaba una guerra sin frente ni retaguardia, ante un enemigo conjetural, que operaba al interior del sistema. El cielo amanecía como amenaza. Esa vulnerabilidad ha puesto en duda la arquitectura vertical. ¿Tiene sentido desafiar la gravedad con imanes del peligro?

La demencial fuerza del ataque, y el hueco de muerte que dejó, volcó a un amplio sector de Estados Unidos al patriotismo. Al mismo tiempo, obligó a la revisión histórica de una política exterior que ha sembrado enemistades en los más diversos confines. Otro 11 de septiembre, Washington conspiró para que cayera el gobierno legítimo de Salvador Allende. No faltaron quienes entendieron los aviones de 2001 como los vuelos más demorados de la historia, portadores de una rezagada venganza por las afrentas sufridas en Vietnam, Hiroshima y Nagasaki. Pero la escala del atentado frena toda idea de retaliación. No hay modo de que el espanto compense otras atrocidades. El álgebra del fuego sólo suma cero, atinado nombre de la zona devastada en 2001.

Por primera vez los estadounidenses se supieron vulnerables en su propio territorio. Esta conciencia de la mortalidad no llevó a una respuesta reflexiva, sino a la absurda guerra contra Irak. En vez de inaugurar una ética de la debilidad -la razón que asiste al ultrajado-, George Bush apeló al destino manifiesto, la guerra santa, la cruzada contra los infieles, la rabia del monstruo herido. El Hombre Araña (que una vez salvó las Torres Gemelas) sabe que los poderes entrañan responsabilidad. Bush buscó la lógica de otro superhéroe: la kryptonita justifica la ira de Superman. Esta ideología de la fuerza (la herida hace más fuerte al poderoso) provocó a la postre la derrota de los republicanos. La elección de Obama dependió, como nunca antes, de la agenda internacional y trajo un viraje en las estrategia contra el terror: de la guerra de ocupación a la eliminación selectiva de enemigos.

Si el atentado de Al Qaeda dependió de la visibilidad, la eliminación de Bin Laden dependió del ocultamiento. El integrismo islámico castigó a sus adversarios con la imagen y recibió en castigo el secuestro de la imagen. No hubo fotografías del cadáver de Bin Laden. El terrorista acabó en el mar, difusa gruta sin santuarios.

A los 24 años, Peg Entwistle se lanzó desde el letrero que justificaba su oficio. Su muerte no desmitificó a Hollywood. Ese gesto individual pasó al olvido. El ataque a las Torres Gemelas tenía un cometido simbólico más grave: aniquilar la mitología de Nueva York. Esta vez, el suicidio fue un acto de resistencia. En la azotea, algunos no quisieron ser víctimas: fueron pájaros y volaron para negar a sus verdugos.

La matanza y la Gordillo

Francisco Martín Moreno
Escritor
fmartinmoreno@yahoo.com
conferenciasmartinmoreno@yahoo.com
Excélsior

¿Qué hicimos mal como sociedad? ¿Qué caldo de cultivo hemos confeccionado en décadas para que, de repente, surjan personajes como El Pozolero o estos miserables asesinos que no tienen el menor sentido de la piedad?

¿Ha pensado el amable lector que pasa generosamente la mirada por estas líneas, las razones por las cuales los cinco criminales que hoy se encuentran detenidos en los separos de policía de Monterrey se atrevieron a arrojar gasolina en un casino para asesinar a decenas de personas? Ahí tenemos a Jonathan Jahier, de 18 años, alias El Joven; Juan Ángel León Flores, alias El Casillas o El Cash, de 20 años; Juan Carlos Carrasco Espinoza, alias El Chihuas, de 25 años; Julio Tadeo Berrones, alias El Rayas, de 28 años, y Javier Alonso Martínez, alias El Javo, de 37 años, acusados de homicidio con todas las agravantes, a tal extremo que es muy probable que salgan de la cárcel dentro de 40 años o más, sobre la base de que estos asesinos desalmados todavía tendrán que ser mantenidos por los contribuyentes regiomontanos a lo largo de medio siglo.

A título de investigación sociológica, antropológica y fisiológica, ¿no cree usted, querido lector, que valdría la pena hacer un interrogatorio técnico y muy bien estructurado para saber, a título de ejemplo, si estos asesinos terminaron la primaria? ¿Sabrán leer y escribir? ¿Por qué abandonaron la escuela, la secundaria, la preparatoria, así como los estudios superiores? ¿Serán hijos de padre y madre desconocidos, es decir expósitos abandonados en la banca de una iglesia o de un parque público? ¿Por qué su resentimiento social, sus odios y sus apetitos de venganza? ¿De haber tenido madre —que por supuesto no la tuvieron— ésta los abandonó a los días de nacidos? ¿Quién los crió? ¿Quién los educó? ¿Cómo sobrevivieron durante los últimos años? ¿Cómo es que llegaron a convertirse en chacales? ¿Qué tipo de sociedad somos, que permite la aparición de estos seres subhumanos que privan de la vida a sus semejantes a la voz de “ahora sí ya se los llevó la chingada..?” ¿Qué hicimos mal como sociedad? ¿Qué caldo de cultivo hemos confeccionado en décadas para que, de repente, surjan personajes como El Pozolero o estos miserables asesinos que no tienen el menor sentido de la piedad? ¿Dónde están las explicaciones, mismas que necesitamos para tratar de evitar estos crímenes en el futuro de nuestros hijos?

Una de las respuestas la encuentro en la gestión de la señora Elba Esther Gordillo, alias La Maestra, al frente durante dos décadas, días más días menos, del SNTE, si partimos del supuesto de que los jóvenes asesinos en promedio tienen 25 años de edad. Lo anterior nos permite concluir que todos ellos tenían que haber ingresado en la escuela cuando la señora Gordillo ya había secuestrado la educación en México con todos los perjuicios y daños que esto implica para la nación. Tanto los gobiernos priistas como los panistas se aliaron con La Maestra, o para llegar al poder o para afianzarse en él, lo cual hizo de dicho personaje siniestro una protagonista en política ciertamente intocable.

Sólo que no creo, querido lector, en las culpas absolutas, es decir, ¿dónde termina la culpa de la tal “maestra” y comienza la responsabilidad de los políticos y de la sociedad en general, que han permitido el secuestro del futuro de nuestros hijos? Yo no he visto a las multitudes tomar la calle ni emprender acción alguna para presionar a los Poderes de la Unión con tal de liberar la educación mexicana. ¿Qué hacen las asociaciones de padres de familia que no organizan una marcha multitudinaria para mejorar la educación de sus hijos? ¿Sabrán acaso que de los dos millones 800 mil niños que ingresaron el mes pasado en la escuela, casi el 55% la abandonará antes de terminar el sexto año de primaria? ¿Cuántos de estos cientos de miles de niños frustrados habrán de convertirse en El Pozolero, El Chihuas, El Cash o El Javo, en vez de médicos o ingenieros, etcétera..?

Claro que no sólo falló la presunta Maestra, sino que también falló el gobierno, que tampoco supo educar ni crear suficientes fuentes de riqueza ni oportunidades de trabajo. También falló la sociedad, los hombres y mujeres que tuvieron irresponsablemente hijos que dejaron abandonados en los drenajes públicos, como igualmente falló la Iglesia si aceptamos que estos execrables asesinos no temen la ira de Dios ni la sentencia que habrá de dictarse el día del Juicio Final. Fallaron las oportunidades en nuestro país, prosperó la ignorancia, se impuso el ocio y el vicio, proliferaron millones de analfabetos funcionales que ni siquiera pensaron en la posibilidad de emplearse como “mojados” del otro lado de la frontera. Floreció la maldad, se hizo valer el odio de los postrados hacia la sociedad, se expusieron los resentimientos familiares, los vacíos emocionales y los asesinos optaron por el camino fácil, como otros tantos delincuentes desintegrados del círculo familiar y social que jamás pisaron la escuela.

Además de dividir en mil secciones independientes el SNTE, para lo cual se cuenta con diferentes herramientas jurídicas y políticas, es conveniente que la nación entienda en qué se equivocó para que en su seno pudieran haberse desarrollado estos despreciables delincuentes que matan a carcajadas y, una vez encarcelados, lloran desconsoladamente su destino. Yo acuso, entre otros, a la señora Gordillo, alias La Maestra…

Neutralidad de la red

Antulio Sánchez (@tulios41)
Internet
tulios41@yahoo.com.mx
Milenio

Uno de los debates más importante en la actualidad tiene que ver con la neutralidad de la red, que sucintamente se puede definir de la siguiente manera: cuando nosotros contratamos el servicio de conexión a internet nuestro proveedor debe garantizarnos un acceso global a internet sin controlar mis datos, sin modificar o impedir el acceso a los sitios que visito, sin condicionar el flujo de datos o ancho de banda contratado o limitarlo al uso que haga de la red o de determinados protocolos o servicios.

Esa idea expresada y que es dominante en los debates sobre la neutralidad de la red, peca de “agnóstica” porque al tratar de manera similar el transporte de todo tipo de contenido y pasar por alto sus diferencias termina por afectar a los usuarios, quienes se ven obligados a recibir contenidos no deseados o no solicitados.

En el pasado la neutralidad en la web la garantizaba una “equilibrada comunidad” de usuarios que la mantenían como un ecosistema autorregulado, pero en la actualidad los hechos demuestran que no es neutral.

Un ejemplo es la existencia de BotNets que cada día remiten miles de millones de mensajes que no respetan el principio de neutralidad. Otro es OpenDNS, un servidor totalmente gratuito que ofrece una alternativa rápida para resolver nombres de dominio que no son proporcionados por nuestro proveedor de servicios de internet. O la política de freno del phishing y que gracias a PhishTank.com se dio vida a un sistema comunitario de verificación de phishing y tratar de impedir sus efectos nocivos en los usuarios.

Por ello es que se requieren regulaciones que vayan en un doble sentido. Defender la red como un bien común y abierto a todo el mundo. Es decir, se trata de consagrar leyes que garanticen el principio de neutralidad, que la única forma de privar del derecho de conexión a internet sea sólo mediante una orden judicial.

Pero además es necesario entender que el principio de neutralidad de la red está incompleto si no se incluye la protección contra el spam y los servicios comerciales que saturan cotidianamente de mensajes los diversos dispositivos de conexión de los usuarios. En última instancia se trata de garantizar que internet sea una plataforma abierta, pero no invasiva de la privacidad, y el reto es hacer realidad ese sueño.