septiembre 04, 2011

El reto, su reto…

Enrique Aranda
De naturaleza política
Excélsior

Nada más relevante deberá existir ya para el jefe del Ejecutivo, tras su V Informe de Gobierno, que atender su propia sucesión.

Tuvimos, en las últimas semanas, la oportunidad de conversar con algunos de los aspirantes —seis entonces, cuatro ahora— a hacerse con la candidatura presidencial de Acción Nacional de cara a 2012 y, en su momento, a todos (por separado) les planteamos la misma interrogante: ¿puede aun hoy el Presidente de México, independientemente de quién sea, imponer al candidato de su partido, a sucederle?

Todos, de manera casi automática, respondieron que sí y, ante ello, a dos, al menos, les dijimos que, “en ese caso, tú no serás el candidato”. Sólo uno respondió que no sería candidato(a) porque así lo quisiera Felipe Calderón, puesto que argumentó: “le vamos a arrebatar la candidatura… como lo hizo él en 2005”.

Lo anterior viene a cuenta en razón de que, como advertimos en nuestra entrega del viernes —Los cambios ya…— nada más relevante deberá existir ya para el jefe del Ejecutivo, tras la presentación de su V Informe de Gobierno, que atender al proceso de su propia sucesión, y estar en posibilidad de garantizar condiciones idóneas para la realización de los previsiblemente (muy) difíciles comicios de julio venidero en que se elegirá a quien, en su lugar, ocupará la silla presidencial.

Ese, en un entorno de poder declinante, es su reto. Ningún otro mayor existe, insistamos, cuando estamos a escasos 30 días de que, de manera formal, arranque una elección donde, hoy por hoy, los pronósticos a favor del triunfo de Acción Nacional, su partido (donde ni siquiera está claro si el proceso interno en marcha no lo fracturará), no son los mejores y sí, en contrario, a favor de una alternancia que ya algunos acelerados dan por hecho.

Ante ello, entonces, es que resulta posible advertir que no pasará mucho tiempo antes que, en un primer momento, los aspirantes del blanquiazul —con excepción de Emilio González Márquez, que tiene por delante los Juegos Panamericanos a celebrarse en Guadalajara— dejen sus respectivas posiciones actuales, dando paso con ello a la última reestructuración integral del gabinete presidencial en el declinante sexenio, mientras que, en la acera contraria, lo hagan también el priista Enrique Peña Nieto (el 15 de septiembre) y el senador Manlio Fabio Beltrones, así como el perredista Marcelo Ebrard, en su momento.

Ese, entonces, es hoy, para el presidente Calderón, el reto; su reto que, huelga decir, deberá enfrentar con sabiduría (política), sí, pero, sobre todo, con una madurez y serenidad que, algunos hoy, no le reconocen…

Asteriscos

* Preocupante, por decir lo menos, la versión que sobre la supuesta improcedencia de la denuncia que por el delito de alteración de documentos oficiales (para contratar miles de millones de pesos en deuda adicional) presentó Hacienda contra el gobierno y/o funcionarios de Coahuila, en atención a que carece de facultades para ello. ¿Será por eso que Humberto Moreira y sus colaboradores priistas en la administración estatal están tan tranquilos?