septiembre 22, 2011

Royal Tour con fondo de cristal

Manuel Ajenjo
El Economista

Una de las atracciones familiares de Acapulco, paraíso turístico devenido en infierno criminal, son los viajes en yates y lanchas con fondo de cristal que permiten a los visitantes contemplar la hermosa bahía no sólo en la superficie donde encuentran bellezas naturales como La Quebrada, La Roqueta y Piedra del Elefante, sino también observar por debajo del mar la flora y la fauna que aún subsisten, así como la imagen de la Virgen de los Mares, figura en bronce de la Guadalupana, instalada en una capilla submarina en el islote rocoso llamado La Yerbabuena, a la que los turistas ofrendan latas de cerveza y pañales desechables.

Hoy se estrenará para el público de la televisión de Estados Unidos el documental: México Royal Tour, dedicado a la promoción de los atractivos de nuestro país con la intención de posicionarlo como destino vacacional. La precitada producción contó con el patrocinio de la Fundación José Cuervo. (Me imagino que ésta algo tiene que ver con los shots de tequila que se recetan los visitantes gringos).

El encabezado de la presente columna me lo sugirieron la noticia de la gran premiere del promocional audiovisual turístico, aunada al discurso pronunciado el martes en Nueva York por el presidente Calderón, en el lanzamiento del proyecto Asociación para un Gobierno Abierto: “Hay que reconocer que durante años, quizá décadas, el gobierno de México fue una caja negra. Nadie sabía realmente lo que sucedía dentro de ella y, como se podrán imaginar, eso generó gravísimos problemas de corrupción. Cuando México transitó a la democracia una de las demandas sociales más fuertes era convertir esa caja negra en una caja de cristal”. El Mandatario mexicano puso ejemplos de cómo se ha cumplido con esta solicitud ciudadana por parte del gobierno federal. Pero reconoció, “que debemos profundizar mucho más y desarrollar instituciones y mecanismos más fuertes para la transparencia gubernamental, particularmente en los niveles estatal y municipal, donde aún no se ha avanzado en todas partes en la legislación ordinaria, así como es el Congreso o el Poder Judicial”.

El programa de televisión dedicado a difundir las bellezas naturales de nuestro país y el discurso presidencial sobre transparencia me hicieron concebir la idea de otro documental donde el espectador percibiera de manera paralela y contrastante los aspectos turísticos y la opacidad gubernamental. Esto es: ver a las nativas del Pacífico mexicano en las paradisiacas playas haciéndoles trencitas a las turistas y, de manera simultánea, contemplar a los funcionarios públicos haciéndoles transotas a los ciudadanos. Esta pieza fílmica, absurda e irrealizable, podría titularse: México -casino- Royal Tour con fondo de cristal.

¿Le muevo la panza?

La Presidencia de la República informó tener la expectativa de que la primera transmisión del programa cuente con una audiencia potencial de 100 millones de personas en Estados Unidos y 300 millones de televidentes a nivel mundial.

En México Royal Tour se verá a Felipe Calderón en compañía de Peter Greenberg, periodista especializado en viajes, hacer un recorrido por destinos turísticos destacados de nuestro país.

A través de YouTube es posible ver viñetas, escenas sueltas, avances, del documental donde el Jefe del Ejecutivo guía al visitante -Peter, lo llama con afecto-. La calidad fílmica de la producción es óptima y los lugares visitados muy bien elegidos. La música, cuando menos la de la presentación, suena a película de El Zorro, versión de Hollywood, más española que mexicana.

En los fragmentos que pueden verse en el portal de Internet mencionado se ve el entusiasta afán del Presidente -justo es reconocerlo- de mostrar al visitante los sitios de interés de manera participativa. Con arrojo y buen talante se arriesgó en prácticas deportivas de las consideradas extremas. En un lugar denominado Los Veranos, en Jalisco, Felipe Calderón le pone la muestra al huésped de lo que es deslizarse por una tirolesa. Con buen humor antes de arrojarse, se despide del visitante, como si ya no lo fuera a ver, “espero que disfrutes México”. Durante el viaje, las cámaras desde diversos ángulos muestran la belleza del paisaje, la gran altura que hay entre el aparato deslizador y el suelo, y la cara del Ejecutivo que no se ve muy relajado que digamos.

Entre los segmentos que vi, mediante los cuales me percaté de que somos una potencia turística y que además de Cancún, Vallarta o Los Cabos, tenemos lugares sensacionales que ni siquiera nosotros conocemos, hay escenas que, no sin reiterar el meritorio esfuerzo de Calderón como guía de turista, se prestan al humor negro y a la parodia.

Por ejemplo, el visitante y su cicerone descubren desde las alturas un cenote sagrado, se escucha la voz del anfitrión: “Para apaciguar al Señor de la lluvia, Chichén ofrecía sacrificios humanos de oro y jade en sumideros sagrados llamados cenotes”... Ahora en la imagen vemos a Calderón poniéndose el traje para bucear, continúa la voz que explica: “...que se creía era el hogar del Señor de la Muerte”. (Gulp -emitió la visita con pavor-) Luego se ve al Ejecutivo buceando -lo hace bien, en el fondo es un chingón-, mientras lo vemos, se escucha la voz de Peter que describe la gran belleza, la voz (fuera de cuadro) del periodista termina la cápsula así: “En el pasado varios buzos encontraron en algunos de estos cenotes esqueletos mayas antiguos con heridas que indicaban que habían sido sacrificios humanos”. (Aquí quiero imaginar a un gringo de Wyoming, amante de las aventuras terroríficas, que no espera que el documental termine para hablar a su agencia de viajes y reservar vuelo y hotel a Yucatán para el próximo fin de semana).

En Aquismón, San Luis Potosí, los protagonistas del programa turístico visitan la cueva conocida como El Sótano de las Golondrinas (372 metros de profundidad). Mientras se acercan a la entrada el invitado explica a la audiencia: “El Presidente dijo que en nuestra siguiente parada íbamos a hacer espeleología y que esta cueva iba a ser diferente a cualquiera de las que hubiera explorado antes”. En la siguiente imagen, con medidas precautorias, Calderón se acerca a la boca del sótano al tiempo que invita a Greenberg: “Ven a ver. Aquí está”. La cámara es el punto de vista de ambos: la entrada a la cueva es impresionante. Corte a: Visitante y guía que al mismo tiempo uno ve al otro sorprendido para enseguida, como si fueran Laura G., Cecilia Galeano y Omar Chaparro en Sabadazo presentando un número musical, exclamar al mismo tiempo: ¡Oh my God! Provistos de arneses Felipe y Peter descienden. ¿Estás asustado? -pregunta Peter- “No -es la contestación- de hecho estoy disfrutando”. Enseguida le asegura al gringo: “Además tengo otras tareas que son más peligrosas y difíciles”. (Como impulsar la candidatura de Ernesto Cordero). Luego Peter derrocha humor: “Señor Presidente, quiero decirle que si llegamos hasta el fondo y hay un Starbucks voy a estar muy decepcionado”.

Una más: el anfitrión y el periodista viajan en una lancha de remos por un río de la selva lacandona. Se detienen frente a la pared de un acantilado, Peter relata: “El acantilado está cubierto con imágenes prehistóricas que fueron pintadas, según dicen, con sangre humana” -¿de qué cartel era el tipo del que sacaron el material pictórico? ¿Del de Comex?-. La cámara muestra lo que ellos ven. Se escucha la voz del Presidente que describe las pinturas: “Ése es una especie de diablo y ese es un mono”. Luego Calderón afirma: “La sangre es de una persona soltera” y indica al convidado. Continúa como narrando una leyenda: “No se puede recibir la sangre de una persona casada, sólo de una soltera”. Y ¿por qué me miras a mí? -pregunta Greenberg-. “Porque eres soltero -le responde el preciso- así que eres el candidato perfecto”. (No comments)

Oí por ahí

Lo dijo Mark Twain, escritor estadounidense (1835-1910): “He descubierto que no hay mejor forma de saber si amas u odias a alguien que hacer un viaje con él”.

La izquierda de Marcelo Ebrard

Julián Andrade (@jandradej)
julian.andrade@razon.com.mx
La Razón

Ya se sabía, nunca lo ocultó, pero ayer el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, dejó en claro que buscará la candidatura del PRD a la Presidencia de la República.

Aprovechó el mensaje por su quinto informe para despejar dudas, si es que las había.

La ruta que tiene enfrente no es sencilla, pero cuenta con atributos para construir una candidatura competitiva, que dé la pelea y logre retener, además, lo que ya tienen, la Ciudad de México.

Ebrard está elaborando un discurso amarrado a sus logros como gobernante y estableciendo una clara diferencia con su principal rival en la contienda interna, Andrés Manuel López Obrador.

Por ello puntualizó que lo suyo es establecer políticas de tolerancia y respeto, donde las mujeres decidan sobre su cuerpo y las preferencias sexuales sean respetadas.

El contraste con López Obrador es evidente, ya que el tabasqueño impidió que se aprobara la legislación de sociedades de convivencia y tiene una alianza con algunos sectores del clero mexicano, no los más progresistas, por cierto.

Ebrard, en cambio, mantiene un litigio con personajes de la jerarquía eclesiástica que difamaron al gobierno capitalino y contravinieron la ley de asociaciones religiosas.

En uno de los temas más álgidos, el de la seguridad, el gobernante capitalino se inclina por el desarrollo humano y la educación, y está convencido de que es justo esto lo que ha permitido que la capital del país permanezca ajena a la espiral de violencia que azota a otras regiones.

El Jefe de Gobierno representa a la izquierda moderna, la que tiene como objetivo la búsqueda de la igualdad, en algunas cosas, y la expansión de los derechos.

Por eso una de las claves de su política es justamente la instrumentación del sistema de protección social más grande de América Latina.

Con esas credenciales, que son respaldadas por haber gobernado en un momento por demás complicado, es con las que el Jefe de Gobierno buscará la candidatura de su partido.

Sabe bien que es la única posibilidad que tiene la izquierda de convocar a un electorado que rebase a su voto duro.

Las elecciones se ganan apelando al centro y generando confianza en los electores, inclusive entre aquellos que son antagónicos.

El tema más inquietante, sin embargo, es cómo resolverá la izquierda la postulación de su candidato presidencial.

Aunque los datos son claros y muestran que la postulación de López Obrador puede ser un desastre, hay grupos que insistirán en que las cosas caminen por esa ruta.

Ya con las cartas sobre la mesa, iniciará la cuenta regresiva para el perredismo y tendrían que aprovechar los meses que faltan para la contienda para tratar de corregir lo que los llevó a la debacle en los últimos años.

Con Ebrard tienen una buena oportunidad de mandar el mensaje correcto, el que los coloca como una alternativa y con un proyecto que, en efecto, signifique un cambio de rumbo.

¿Paramilitares a escena?

Juan Manuel Asai
jasaicamacho@yahoo.com
Códice
La Crónica de Hoy

¿El grupo delictivo conocido como Cártel del Golfo tiene en Veracruz la capacidad operativa necesaria para deshacerse, de un tirón, de 35 rivales del grupo de Los Zetas?

Lo planteo porque en Tamaulipas, el estado vecino, el Cártel del Golfo anda de capa caída, refugiándose en los callejones. Ha resentido la presión de las fuerzas federales, de los propios Zetas, que antes eran sus aliados, y de las policías gringas, que de vez en cuando hacen su trabajo.

La narrativa de que los cadáveres arrojados a plena luz del día en la zona más transitada de Boca del Río, frente a un imponente Centro Comercial y los hoteles más lujosos del puerto, es de pandilleros de Los Zetas y los asesinos pertenecen al Cártel del Golfo, por lo que no hay nada de qué preocuparse y podemos darle vuelta a la hoja; es demasiada plana para ser cierta. Aceptarla sin más es meter la cabeza en la arena de la playa de Mocambo, aledaña al lugar de los hechos.

Hay demasiados cabos sueltos. Una cosa es que muchos medios de comunicación hayan firmado un acuerdo para no dar a la información generada en la lucha contra el crimen organizado un tinte amarillista, morboso, que busque escandalizar; y otra, muy diferente y riesgosa, es que nos conformemos con una explicación dada a bote-pronto sin hacer las preguntas pertinentes. Una cosa es no publicar fotos de los cadáveres con huellas de tortura y semidesnudos, que por lo demás sí aparecen en medios internacionales, y otra recurrir a los sospechosos comunes. Una sin razón de la cobertura informativa es que algunos diarios mexicanos no publicaron la nota en sus primeras planas, pero varios diarios internacionales sí la destacaron en sus portales. ¿Los lectores españoles o americanos estarán mejor informados que nosotros, los mexicanos, de lo que pasa en Veracruz? Es tan obvio que casi no debería escribirlo: se puede jerarquizar la información, de acuerdo con su relevancia, sin incurrir en el amarillismo. Crónica lo hizo.

¿Y los policías?—Los hechos ocurrieron en la zona con mayor presencia policiaca de Boca del Río, no sólo por las instalaciones relevantes que ahí se encuentran, sino porque ya ocurrieron, ahí mismo, episodios violentos como balaceras, persecuciones, incluso agresiones en contra de familiares de uno de los políticos más prominentes del país. Además, en uno de los hoteles aledaños se reúnen hoy todos los procuradores de Justicia de las entidades federativas. ¿Los cadáveres se tiraron ahí, y no en el municipio de Veracruz, que está a unas cuantas cuadras, por casualidad? ¿Por qué a los que llevaban el cargamento mortal no les preocupó ser detectados, seguidos y detenidos por la policía? ¿Cuándo conoceremos los videos de las cámaras de seguridad instaladas en la zona? ¿Cuántos testigos oculares de los hechos rendirán testimonio?

Reconozco que es pronto para plantear nuevas hipótesis sobre lo que está ocurriendo en Veracruz, pues los elementos de juicio son escasos y confusos, pero tampoco hay que conformarnos con el esquema desgastado de que es un pleito entre narcos. ¿Qué se pelean? ¿Hay acaso una ruta para llevar cocaína a Texas, en Estados Unidos, sin pasar por Tamaulipas? ¿Quién controla esa ruta? Hay que seguir preguntando. Mientras más respuestas obtengamos disminuirán las posibilidades de que las masacres se repitan.

Promoción turística.—
Trabajar para mejorar la imagen de México en el exterior parece cosa de locos. Mientras unos tejen, otros destejen. A pesar del trabajo extenuante hay pocos avances. Lo digo porque una delegación mexicana encabezada por el presidente Calderón y la maestra Gloria Guevara, secretaria de Turismo, vuela a Los Ángeles, California, después de una estancia en Nueva York, para presentar por todo lo alto el programa de promoción turística Royal Tour. Mientras los mexicanos aterrizan, la prensa de California publica notas como “Ex presidente Zedillo, a juicio por matanza de Acteal”, “Violencia en México cruza la frontera”, “35 bodies dumped on street in Mexico”. Hay, en consecuencia, dos mensajes antagónicos luchando por establecerse en la mente de los potenciales turistas. Un mensaje dice: “vengan a México, los esperamos con los brazos abiertos, tendrán experiencias inolvidables”. El otro alerta: “ni se acerquen, sálvese el que pueda”. ¿Cuál prevalecerá?

El retorno de los brujos

Alfonso Zárate Flores (@alfonsozarate)
Presidente de Grupo Consultor Interdisciplinario, SC
El Universal

Dos datos merecen subrayarse de la ceremonia en la que Eruviel Ávila rindió protesta como gobernador. 1) El carácter del festejo: un acto cortesano para el gobernador saliente, y 2) la reaparición de Arturo Montiel Rojas, mandatario mexiquense de 1999 a 2005, uno de los personajes emblemáticos de los abusos del poder y la impunidad.

El hombre que instruyó a su operador Isidro Pastor para que comprara a un grupo de legisladores de Acción Nacional —maniobra por la que pudo disponer en el Congreso de la mayoría absoluta que le habían negado las urnas, por lo que pudo dedicarse alegremente a meterle la mano a las arcas públicas—, ahora, sin pudor, se asoma a un escenario público y en vez de repudio —o, al menos, silencio— recibe el respaldo de sus correligionarios, cómplices, beneficiarios…

Los expedientes que se difundieron en 2005 sobre la enorme riqueza de Arturo Montiel, sus hijos y su entonces mujer, Maude Versini, sólo explicable como fruto de una gestión arbitraria y sin contrapesos, exhiben apenas una parte de sus trapacerías.

Montiel no es ingenuo. Sabe que la memoria es corta, que ya no está Germán Dehesa para preguntarle cómo durmió; aunque seguramente duerme bien, porque los rufianes no tienen remordimientos. Sabe también que a pesar de todas las evidencias, las autoridades del estado no encontraron ilícitos. Alfonso Navarrete Prida —el mismo que hoy preside la Comisión de Presupuesto en la Cámara de Diputados— era procurador general de justicia.

Sin rubor, Montiel puede exhibirse en público como tantos otros delincuentes de “cuello blanco”. No sólo tiene la certeza de que no habrá sanción judicial, sino que, en un auditorio pletórico de priístas, no existe riesgo de reprobación moral porque es uno de ellos; todos (o casi) son parte de la misma cofradía a la que, por cierto, también pertenece el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, el que, piadoso, pide a políticos: “No se claven mucha lana”.

En los últimos años un electorado que porta la subcultura del “dame” —estirar la mano para recibir los mendrugos de Papá Gobierno— le ha dicho al PRI en las urnas: “¡No te disfraces de nada, no aparentes ser lo que no eres, así te queremos, corrupto pero eficaz!”.

La subcultura del cinismo que premia a sus mejores exponentes. De ahí que el regreso de los brujos, como Arturo Montiel y su cordial enemigo Roberto Madrazo, sea una mala noticia para la balbuceante democracia. También lo es la decisión del gobernador Ávila de privilegiar la gratitud y la lealtad sobre los valores republicanos. ¿Qué consejos, qué experiencias, recogerá Eruviel de sus antecesores, sobre todo de Montiel?

Por su trayectoria y por su origen, Ávila está obligado a marcar un quiebre en el ejercicio del gobierno: cerrarle espacios al despilfarro (los incalculables gastos en imagen de Peña, en detrimento de la inversión social) y a combatir la impunidad. Son muchos los problemas que sufre el Estado de México, entre ellos, el ascenso de la violencia criminal, el incremento del número de quienes se ubican en la pobreza extrema, la disparidad brutal entre regiones, la ausencia de obras de infraestructura que hubieran evitado, por ejemplo, la inundación de aguas negras en municipios tan importantes y poblados como Cuautitlán, Teoloyucan, Ecatepec, Nezahualcóyotl…

Entiendo las razones de la realpolitik: no es cualquier cosa sustituir al muy probable presidente, pero Eruviel tendría que mostrar de qué está hecho. Aunque, para efectos prácticos, el espectáculo de la unidad priísta y sus complicidades parece ofrecer una respuesta categórica.

Por ahora, todo apunta a un “minimato”, parodia a escala de un ejercicio de poder a control remoto del mandatario que se va. Así parecen anticiparlo, por un lado, el desmesurado elogio a su antecesor y, sobre todo, la integración de un gabinete a modo de Peña Nieto, en el que sobresale la repetición en cargos clave: secretaría de Finanzas, Procuraduría General de Justicia y Contraloría, entre otros.

Para destrabar la elección de consejeros

¿Y por qué no pedir a un grupo de seis u ocho académicos, expertos en materia electoral y sin militancia partidista, que evalúe a los 17 candidatos seleccionados por la Cámara de Diputados y proponga a los tres consejeros del IFE con el mejor perfil, quienes serían aprobados sin reservas?

Los políticos que apostaron por el narco

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

La detención de Saúl Solís Solis relaciona al crimen con la política.

Otra vez la política y la violencia, la política y el crimen organizado, la política y las elecciones. Los 35 cuerpos arrojados en la principal avenida de Boca del Río en Veracruz y la detención de Saúl Solís Solís, apodado El Lince, uno de los principales operadores del cártel de Los Templarios, primo de Servando Gómez La Tuta, en Michoacán, vuelven a relacionar, por distintas sendas, al crimen con la política.

En Veracruz, la semana pasada, un grupo ligado al cártel del Chapo Guzmán, subió a internet un video en el que divulgaba que comenzaría a operar en el estado una organización que llamaban Los Matazetas. Si nos atenemos a la información que se ha divulgado hasta ahora respecto a los cuerpos que fueron arrojados en Boca del Río y a su perfil criminal (todos tenían antecedentes delictivos), podemos llegar a la conclusión de que ese grupo comenzó a operar en forma pública. Hay, detrás de todo lo sucedido en Veracruz, una historia política: durante años, el control de toda la zona del Golfo, estuvo en manos del cártel que lleva ese nombre y que en los 80 y buen parte de los 90 estuvo bajo el control de Juan García Ábrego. Luego, quien quedó con el control de toda esa zona, de esa franja de litoral marítimo, desde Quintana Roo hasta Veracruz, fue el cártel del Pacífico, allí bajo el mando de Ramón Alcides Magaña. Su caída coincidió con el crecimiento de Osiel Cárdenas, que recuperó esa zona para el cártel del Golfo. Pero después de que Cárdenas fue extraditado a Estados Unidos, al comienzo de este gobierno, su brazo armado, Los Zetas, rompen con el Golfo, se independizan y comienzan a tomar para sí, a sangre y fuego, todo ese territorio.

Tuvieron para ello complicidades políticas, de funcionarios y grupos que tenían, además, una antigua relación entre sí y que trascendía, trasciende, partidos. Iban desde el gobierno municipal de Greg Sánchez en Cancún (y de muchos funcionarios del gobierno estatal) hasta el de Fidel Herrera en Veracruz. La participación o la indiferencia gubernamentales fue lo que le abrió la puerta a Los Zetas y lo que disparó la violencia, el secuestro, la extorsión, el robo. Y lo que desató también la guerra entre cárteles. En el caso de Veracruz, el gobierno de Javier Duarte está resintiendo el haber roto lanzas con sus antecesores. Algo similar ocurrió con el de Egidio Torre en Tamaulipas. En ambos estados, la recuperación del control gubernamental irá pasando por la recuperación de las instituciones locales.

La penetración del crimen organizado en la política michoacana quizás es la más profunda del país. Es verdad que casi todos los involucrados en el llamado michoacanazo quedaron finalmente en libertad, pero allí influyeron más ciertas decisiones políticas y la “generosidad” de algunos jueces y del gobierno local con los acusados, que las verdaderas pruebas que existían contra muchos de los detenidos. Independientemente de ello, sigue prófugo el ex legislador Julio César Godoy y en las grabaciones telefónicas que se conocieron entre el entonces candidato a diputado y el líder de La Familia (ahora Templarios), Servando Gómez, La Tuta, quedó en claro cómo opera la relación entre los grupos criminales y la política. La detención de Solís Solís, ex candidato a diputado federal, ex secretario de Seguridad Pública municipal y uno de los jefes de Los Templarios, es la síntesis de esa relación que enturbia la política y fortalece a los grupos criminales.

El IFE contra el TEPJF

¿Por qué el IFE está empeñado en enturbiar el proceso electoral que ellos mismos deberían regular? Es difícil saberlo, pero el hecho es que pareciera que desde el Instituto Electoral se está trabajando para que los comicios federales del año próximo puedan ser impugnados por las incertidumbres que siembra.

En el IFE se empeñaron en sacar un reglamento de radio y televisión que, como se les advirtió desde muchas tribunas, sería inoperable. Lo hicieron, además, sin consultar a nadie. El Tribunal Electoral anuló ese reglamento por las fallas procedimentales obvias en las que cayó el Instituto. El TEPJF ordenó al IFE que utilizara el reglamento en vigor antes de la reforma que había permitido que en 50 elecciones locales y federales no hubiera impugnaciones a los medios, que tuvieron un cumplimiento superior a 97% de las normas. Pero el IFE no quiere certidumbre. Ayer se realizó una reunión de la AMEDI, una institución privada, que maneja el diputado panista Javier Corral, principal impulsor del nuevo reglamento, en la cual se atacó duramente a los medios de comunicación y se impugnó la legitimidad de las decisiones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Están en su derecho, es un grupo privado de comunicadores y políticos, lo insólito es que haya participado en el encuentro y haya avalado ese enfrentamiento con el TEPJF el presidente del Instituto Federal Electoral, Leonardo Valdés.

Otra vez la pregunta: ¿por qué un grupo de consejeros del IFE quieren generar la impugnación de las elecciones que ellos mismos deberían arbitrar y llevar a buen término?

Repsol, el salvavidas de Pemex

J. Jesús Rangel M.
Estira y afloja
Milenio

Juan José Suárez Coppel, director general de Pemex, se vio obligado por las investigaciones del periódico español El País a revelar las razones para aumentar de 4.8 a 9.8 por ciento su participación accionaria en Repsol, en una operación que puede alcanzar mil 600 millones de dólares. Mi conclusión es que lo hizo para que la petrolera española le sirva como salvavidas.

En el documento enviado por Pemex a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España se dice que esta operación es “parte de un contexto amplio de la estrategia de Pemex” para incrementar la producción e incorporar nuevas reservas de hidrocarburos. En 2012 se prevé una tasa de restitución de reservas probadas de ciento por ciento y acelerar la evaluación del potencial de aguas profundas del Golfo de México.

Las tecnologías geofísicas de los proyectos Caleidoscopio y Sherlock que Repsol ofreció a Pemex a través de su Grupo de Tecnología Geofísica reducen la incertidumbre en la búsqueda de petróleo y gas y los costos. Con esta tecnología Repsol localizó una veintena de campos petroleros en aguas profundas y estimó que en el Golfo de México hay reservas por 57 mil millones de barriles recuperables y económicamente rentables.

Pemex calculó que en aguas profundas del Golfo de México existen recursos prospectivos por más de 29 mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente; el uso de esta tecnología reducirá tiempos de interpretación sísmica y costos por menores tiempos muertos en equipos de perforación, y adelantará la incorporación de reservas; también la aplicará en “proyectos de gran complejidad como Chicontepec”. El beneficio en aguas profundas será de 4 mil 268 millones de dólares en estimación preliminar.

Por otro lado, Pemex impulsará la participación de Repsol en Contratos Integrales de Exploración y Producción, tendrá acceso a una capacidad de refinación de casi 800 mil barriles diarios y a “fuentes adicionales de reservas y producción” de manera directa o a través de alianzas para proyectos internacionales como en Colombia y el Golfo de México.

Pemex ya evalúa con Repsol posibles acuerdos comerciales para aprovechar el diferencial Europa-Golfo de México en precios de gasolina y en suministro e importación de gas LP (somos importadores).