noviembre 18, 2011

'Rifa' por Paco Calderón




Josefina

Macario Schettino (@macariomx)
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

El PRD ha decidido ya quién será su candidato presidencial. A pocas horas de que terminara el plazo para registrar su coalición con el PT y el MC (antes Convergencia), con un par de encuestas se acordó que Andrés Manuel López Obrador será su abanderado. Menos mal, porque los otros dos partidos ya lo habían anunciado hace semanas, y ni modo de romper la coalición con tan poco tiempo. Precisamente por eso no sorprende mucho la decisión, y menos después de que el PRD perdió Michoacán. Tienen que cuidar lo que les queda, y jugar al conflicto no sería buena idea.

En el PRI todo indica que Peña Nieto será el candidato, y también irán en coalición, con el Partido Verde y con Nueva Alianza. De hecho, el dirigente de este partido ha dicho que esto depende precisamente de que el candidato sea el ex gobernador, así que de forma parecida a lo que ocurre con PRD, PT y MC, coaliciones y candidatos se definen simultáneamente.

Parecería que ya sólo queda el PAN por decidir, pero en realidad en este partido no parece haber otra opción que Josefina Vázquez Mota. A pesar de que Santiago Creel ha logrado mantener una buena posición en las encuestas, sería difícil que pudiera competir en la constitucional con éxito, por la combinación de conocimiento y negativos que tiene. No está en una situación tan complicada como López Obrador, pero tampoco parece tener un espacio de crecimiento suficiente. Mientras Josefina Vázquez Mota puede ampliar su candidatura desde el PAN hacia diversos espacios ciudadanos, eso se ve más complicado con Creel, a pesar de su origen en la sociedad civil. Su paso por Gobernación le fue cerrando esos espacios. El ex secretario Cordero no logró crecer en dos meses, y no parece que pueda hacerlo. Está muy lejos de sus competidores.

En consecuencia, y salvo que ocurriese algo inesperado, la elección de 2012 será entre tres personas: Andrés Manuel López Obrador, encabezando la coalición PRD-PT-MC; Enrique Peña Nieto, candidato de la coalición PRI-PVEM-Panal, y Josefina Vázquez Mota, por el PAN.

Si usted me ha hecho favor de leer otras colaboraciones, sabrá que mi interpretación es que existen en México sólo dos opciones, que al reflejarse en tres partidos han complicado mucho los equilibrios políticos. Estas dos posiciones son: el regreso al nacionalismo revolucionario, con algunas modificaciones, o el avance a la democracia liberal. Entre esas dos alternativas hemos estado debatiéndonos desde la caída del régimen hace ya casi 15 años.

Así pues, para 2012 tenemos dos candidatos que ofrecen nacionalismo revolucionario: López Obrador y Peña Nieto, mientras que sólo una que ofrece democracia liberal, Vázquez Mota. La simplificación puede parecer excesiva, pero me parece que no es así. Peña Nieto y López Obrador ofrecen, en realidad, algo muy parecido. Peña se ha rodeado del priísmo más antiguo, el mismo del que surgió López Obrador. El “proyecto es la Constitución”, ha dicho el primero recientemente, y el segundo desde hace lustros.

A últimas fechas, ambos han buscado edulcorar su posición. Peña ofreciendo considerar la inversión privada en Pemex (algo increíble, si él mismo ha bloqueado en la Cámara de Diputados reformas mucho menos controversiales que esa) y López Obrador visitando otros países y reuniéndose con empresarios. Habrá quien les crea.

Sin embargo, la proporción de la población que vota por esa alternativa, el regreso al viejo régimen, se ha venido reduciendo en las últimas elecciones, y difícilmente superará 50% en 2012, proporción que deberán disputarse estos dos candidatos. Hay que agregar a ese porcentaje los votos que el Verde y Nueva Alianza pudieran aportar a Peña, que puede estar entre siete y 10 puntos porcentuales. El resto, poco más de 40 puntos, tendrá que decidir entre el PAN y el voto nulo.

En consecuencia, si Vázquez Mota logra mantener la unidad en su partido, y ampliar su candidatura a la ciudadanía, tiene un espacio de crecimiento que apunta al 40% de los votos, mientras que los otros dos candidatos se disputarán, en el mejor de los casos, el 60% restante. Para que uno de ellos derrotara a Vázquez Mota, el otro tendría que tener una votación inferior a 20%.

Por esta razón, y porque una mujer con posibilidad de gobernar a México es una situación novedosa, que modificará en lo profundo el comportamiento de los votantes, a poco más de 200 días de distancia, creo que Josefina Vázquez Mota será la presidente de México a partir de 2012. Es mi apuesta.

La televisión

Carmen Aristegui F.
Reforma

La Cofetel lanzó una convocatoria para una consulta sobre un tema debatido largamente, por décadas, en foros, seminarios, encuentros académicos, legislativos, etcétera, por el cual cruzan todo tipo de intereses, poderes y expectativas: la televisión abierta.

La consulta ha sido interpretada de diferentes maneras. Se pueden identificar tres grupos de personas para ello: el primero, de los que creen que no es sino una tomadura de pelo, para seguir pateando el bote, sin que quien puede y debe tomar las decisiones se decida a hacerlo sin necesidad de llamar a consultas de lo que ya todos saben debería hacerse. Otros abrigan esperanzas, creyendo que en la consulta viene implícita una decisión ya tomada de licitar frecuencias para abrir más canales de televisión. Aquí se piensa que, desde la debilidad de un sexenio que termina como éste, se puede tomar una decisión trascendente que permita romper la estructura duopólica que caracteriza a la televisión y con ello pasar a la historia. Un tercer grupo, más especializado, piensa que, con consulta o sin ella, si el gobierno decide abrir licitaciones para la televisión abierta, podría llegar a ser, ahora, poco relevante. Aquí se plantea que el desarrollo de las tecnologías actuales, con sistemas de triple, cuádruple o total play; los multicanales, el multiplexeo y demás asuntos de los que se habla en el mundo de las telecomunicaciones, ha tenido un manejo que lejos de desconcentrar poder ha fortalecido a los mismos actores dominantes que hoy rigen la televisión abierta. El punto extremo llegaría si es aprobada la alianza, prácticamente orgánica, entre Salinas Pliego y Emilio Azcárraga para operar juntos también Iusacell. Los que piensan que -aun cuando se realizaran licitaciones para frecuencias de televisión abierta- el poder ampliado con las nuevas tecnologías a quienes hoy dominan el mercado analógico y el potencial del inevitable proceso de digitalización hacen muy poco atractivo ahora -dicen- invertir cantidades millonarias para desarrollar televisión analógica. Los incentivos de inversión están en las otras posibilidades. Especialmente ahora que quedó libre el decreto presidencial para adelantar el "apagón analógico" y culminarlo en 2015.

La consulta pública para la licitación de frecuencias para televisión abierta, emitida por Cofetel, está compuesta de 14 preguntas que vienen acompañadas de una "Atenta nota" en donde se sugiere revisar un documento de referencia antes de dar respuesta a las interrogantes. El documento de referencia -que es un buen documento didáctico- contiene básicamente las informaciones que permiten sostener la respuesta principal a la pregunta formulada con el número 1: ¿Considera que la oferta en México de televisión abierta es suficiente? Con las evidencias públicas y con la información que proporciona la Cofetel para la consulta no hay forma de contestar con un sí. Evidentemente que la oferta en la televisión abierta es insuficiente y que urge hacer algo al respecto.

Cofetel afirma en su documento, sin mencionar por su nombre ni a Televisa ni a Televisión Azteca, aunque ciertamente no hace falta, que dos empresas en México "tienen relación con el 95% del total de estaciones concesionadas del país". Se hace mención de la televisión de paga y de su penetración, no obstante ello todavía "es baja en comparación con el 94.7% de penetración que logra la televisión abierta".

Sobre el mercado y la publicidad, el documento señala que, según estimaciones, "el 99% de la inversión de los anunciantes en televisión abierta se concentra en las dos empresas principales del país".

Al exponer la experiencia internacional con los nuevos canales digitales, señala que en España entraron al mercado empresas distintas a las que ya existían. Pasaron de 6 canales a 29; en el Reino Unido, de 5 a 43, y en Francia, de 6 a 23. Si esa es la perspectiva, ¿alguien invertiría en la televisión analógica si lo que viene es lo digital y todo lo demás?

La consulta a la que convoca Cofetel llama mucho la atención, precisamente, porque no queda claro si -en efecto- es el paso previo para abrir la licitación de frecuencias para la televisión analógica, lo cual sería -independientemente de lo tardío de la decisión- un hecho histórico o si se trata de destacar -en el fondo- lo importante del tránsito a la digitalización, adelantado por el decreto presidencial.

No transcurrirá mucho tiempo antes de que lo sepamos.

La asociación civil que hacía actos anticipados de campaña

Víctor Beltri (@vbeltri)
Analista político
contacto@victorbeltri.com
Excélsior

Imagine por un momento a un ciudadano, antiguo servidor público, que comienza a promover su imagen antes de que dé inicio un proceso electoral en el cual podría desear participar. Ante la sospecha de violación de la ley, y la consecuente pregunta expresa de los representantes de un partido político que no es en el que milita, este ciudadano responde que no viola las leyes electorales por medio de su asociación civil, y que por supuesto no busca cargo público alguno.

El representante del partido que cuestiona los presuntos actos ilícitos declara, entonces, que si continúa con sus acciones de promoción, y se presenta a la elección, ellos se encargarán de integrar un expediente de sus acciones para que, llegado el momento, le nieguen el registro como candidato por haber hecho campaña anticipada.

Cuando al ciudadano en cuestión le preguntan, de manera expresa, si promociona su imagen y busca una candidatura, responde que “no es el momento de hablar de campañas. No son los tiempos. No es así, no he pedido nada”. Sobre el hecho de que su imagen estaba en los carteles de su asociación civil, responde que “cada quien tiene su forma de promover su asociación”.

El calendario electoral sigue su curso, y el ciudadano se presenta a registrar su candidatura. La decisión surge, comenta, de la propuesta de la propia militancia, que desea que les represente. Recibe su constancia de registro, y rechaza la posibilidad de que la actividad previa, desarrollada dentro de su propia asociación civil, vaya a provocar impugnaciones a su candidatura. No le preocupa en absoluto la estructura y recursos del partido en el poder, porque los años de trabajo permanente como servidor público, primero, y al frente de su asociación civil, después, le han servido para ganarse la simpatía de los ciudadanos, misma que, según las encuestas, le colocan diez puntos por arriba de su más cercano competidor. Sobre la empresa encuestadora que le reconoce tal ventaja, prefiere no aportar más datos.

¿Qué ocurre después? Lo evidente. El partido opositor, que había sospechado de la posible violación de la ley electoral, presenta un recurso ante la autoridad correspondiente, y…

Antes de continuar con el relato, vale la pena aclarar el contexto en el que se ubica. Los hechos se desarrollan en el 2009, y el ciudadano en cuestión es una militante del Partido Acción Nacional, Marybel Villegas Canché. El partido que denuncia los actos ilícitos de campaña, cometidos a través de la asociación civil de la candidata, es el Partido de la Revolución Democrática. La asociación civil se llamaba “Unidad Familiar Quintanarroense”. ¿De quién más podríamos estar hablando?

La historia continúa. El PRD logró, a final de cuentas, que fuera cancelado el registro de la precandidata. Los actos de promoción anticipada de campaña, a través de la asociación civil, fueron acreditados, y el PAN, ante la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, se vio obligado a sustituir la candidatura de la señora Villegas Canché. Los expedientes del caso son los identificados con los números SUP-RAP-110/2009, y SUP-RAP-131/2009, y la resolución final puede consultarse en la siguiente dirección electrónica: http://vbltr.eu/110-2009.

Esto no es guerra sucia, campaña negra o campaña negativa. Aquí no hay complot. Es una sentencia en contra del PAN, producto de una impugnación del PRD, por los actos de promoción anticipada de un candidato a través de una asociación civil. Marybel Villegas Canché, como no podía ser de otra manera, acató la sentencia de la autoridad y su candidatura fue sustituida, a pesar de los deseos de la militancia y de la supuesta inocencia con la que constituyó y actuó en su asociación civil. Un acto de legalidad y de justicia, en el marco de la democracia, y que en su momento favoreció al PRD. Una resolución que sirve de referencia y antecedente. Nada más.

Ahora son otros tiempos, otras elecciones, otros candidatos, otras asociaciones civiles. Ojalá que la justicia siga prevaleciendo, ahora como entonces, por el bien de la democracia.

La “reconciliación” con Televisa

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Uno de los grandes absurdos en el análisis de la política nacional tiene que ver con los medios de comunicación, en especial la televisión, en especial Televisa. Sólo así puede explicarse que la entrevista del mayor conductor de noticieros a un candidato a la Presidencia se revise más desde el morbo que desde el periodismo.

El análisis da por sentado, discreta o fanáticamente, que hay un “cerco informativo”, que existe el “candidato de una televisora” y que los periodistas siguen las instrucciones de una mafia de rostros mutantes (Salinas, Fox, Calderón, Peña Nieto…), ligada por el objetivo resuelto de destruir al único político que puede extinguirlos. Pedazo de estupidez.

Pero, y en este espacio se ha repetido hasta el hartazgo, la fraseología y la superstición gozan de extraordinaria salud. ¿Qué es eso de que un político le declara la paz a un medio de comunicación? ¿Andrés Manuel López Obrador estaba en guerra con Televisa? ¿En serio?, porque sus cercanos entraban y salían felices de los distintos programas.

Ahora resulta que criticar a un personaje público es declararle la guerra. Y que un buen día, ese personaje decide que la guerra debe terminar. La “víctima”, el “agredido”, ordena al “agresor” que acabó la hora de pelear y ¡la pelea se acaba! Pedazo de estupidez.

Como sea, la campaña 2012 ha comenzado con un buen show, con un episodio que prefiguraría el final del capítulo de la lucha entre el “pueblo bueno” y la “siniestra conspiración de las fuerzas corruptoras”, y con la pregunta de qué le habrán prometido los asesores a López Obrador para que teatralmente abandone su guerra santa y se ponga flores en el pelo.