noviembre 24, 2011

Calderón va por El Chapo

Ricardo Alemán (@RicardoAlemanMx)
Excélsior

Nadie debiera sorprenderse si, antes de diciembre de 2012, se da la noticia de que el gobierno federal capturó a este narcotraficante

En los primeros años del gobierno de Felipe Calderón, la guerra mediática lanzada contra “el espurio”, enderezó “mitos y genialidades” que pretendieron demoler la imagen del segundo gobierno azul, al grado de que, por ejemplo, era voz popular el supuesto alcoholismo del Presidente y que su gobierno protegía al criminal más buscado en el mundo, Joaquín El Chapo Guzmán.

Hoy se sabe que la versión del alcoholismo de Calderón fue un invento “chabacano” y “malalechoso” y que —en el segundo caso—, nadie debiera sorprenderse si, antes de diciembre de 2012, se da la noticia de que el gobierno federal capturó al Chapo Guzmán. ¿Por qué?

Porque, en efecto, todas las baterías del gobierno de Calderón están encaminadas a la captura de El Chapo, criminal que escapó de prisión en el gobierno de Vicente Fox y que se ha convertido en una suerte de meta sexenal para el segundo gobierno panista.

Por lo pronto, la terca realidad desmiente las parrafadas, los supuestos reportajes y hasta libros de “iluminados” que —mediante engaño disfrazado de periodismo—, intentan demostrar la supuesta complicidad del gobierno de Calderón y El Chapo. ¿Por qué la realidad? Porque abundan los indicios de que el gobierno federal está empeñado en la captura de El Chapo. Y si existen dudas, van las evidencias.

1. En las últimas horas, el estado de Sinaloa —territorio de El Chapo— se convirtió en teatro de venganzas criminales, con un saldo de más de 20 muertos en los municipios de Culiacán y Mocorito. Al parecer se trata de la reacción a la segunda incautación de dólares más grande en todo el sexenio.

2. Y es que, el 22 de noviembre, la Sedena decomisó al cártel de Sinaloa más de 15 millones de dólares, cocaína y armas en Tijuana, como parte de la estrategia “Operación Zorro”. No hubo detenidos.

3. El 10 de noviembre, el Ejército capturó en Culiacán, Sinaloa, a Ovidio Limón Sánchez, operador de El Chapo Guzmán, considerado por la DEA como uno de los cinco criminales más buscados de Estados Unidos. Se dijo que tenía bajo su control la administración del tráfico de cocaína principalmente en Los Ángeles.

4. El 2 de noviembre, Jack Riley, jefe de la DEA en Chicago, declaró que El Chapo Guzmán “es en mi opinión el criminal más peligroso del mundo y probablemente el más rico”. Y agregó: “Si creen que la mafia italiana es lo peor en materia de crimen organizado, piensen nuevamente. El Chapo Guzmán se los come crudos”.

5. Apenas el 31 de octubre, alrededor de 76 presuntos narcotraficantes asociados al cártel de Sinaloa fueron arrestados en Arizona, con lo que se desmanteló una red que transportaba al mes el equivalente a 33 millones de dólares. La operación duró 17 meses.

6. El 28 de octubre, el diario The Washington Post aseguró que tres equipos de fuerzas especiales del Ejército, la Marina y la PF tienen la misión de encontrar vivo o muerto a El Chapo Guzmán. Además, publicaron que Calderón, supuestamente, estaba desesperado por capturar al capo a quien nombran como su némesis.

7. El 10 de octubre, el Ejército detuvo en Culiacán, Sinaloa, a Noel Salgueiro Nevárez, apodado El Flaco Salgueiro, presunto lugarteniente de El Chapo y responsable de las actividades de narcotráfico en Chihuahua. Se le considera fundador y líder de ‘Gente Nueva’.

8. El 27 de septiembre, el diario Los Ángeles Times informó que Emma Coronel, esposa de El Chapo Guzmán, dio a luz a mellizas el 15 de agosto de este año en el hospital Antelope Valley, en Lancaster.

9. El 24 de marzo, después de una serie de operaciones realizadas en Quintana Roo, Jalisco y en la Zona Metropolitana del Valle de México, la Policía Federal y la Procuraduría General de la República detuvieron a Víctor Manuel Félix, consuegro y compadre de El Chapo Guzmán y quien, junto a otras ocho personas, también aprehendidas, se dedicaban al lavado de dinero con vínculos en Ecuador y otros países.

Así o más claro, que el gobierno de Calderón va por El Chapo.

Y, por supuesto, una cosa es que las instituciones del Estado lo intenten por todos los medios y otra muy distinta que lo consigan.

¿Y ahora qué van a decir los que inventaron el cuento de que desde el gobierno federal se protegía a Guzmán Loera?

En el camino.

Por cierto, palo duro, y a la cabeza —y una saludable lección de libertades básicas—, el que le asestó la Corte al diario La Jornada, uno en donde la arrogancia les hizo olvidar el periodismo, en tanto los intereses los llevaron a privilegiar la propaganda. Felicidades a Letras Libres, y felicidades al periodismo mexicano todo, ya que la lección de la Corte es para todos.

Pido una disculpa a Luisa María Calderón

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

Cuando Luisa María Calderón, luego de perder en las elecciones en Michoacán, dijo que no le parecían enteramente fiables porque el narco había metido las patas, algunos escribidores la atacamos como perros rabiosos: que no sabía perder, gruñimos, que se comportaba como López Obrador ante su derrota en las presidenciales de 2006, que esto, que lo otro…

El único argumento sólido que ofrecimos fue que existía, de cualquier manera, una sustancial diferencia de votos en las zonas urbanas del estado —precisamente aquellas donde el crimen organizado no tiene prácticamente ninguna influencia en las preferencia de los ciudadanos— a favor de Fausto Vallejo, el candidato del PRI. Su denuncia, sin embargo, se ha visto corroborada: Horacio Morales Baca, uno de los mandamases de la organización criminal La Familia, lanzó amenazas y advertencias a los pobladores de Tierra Caliente y Tuzantla para que no votaran, sobre todo, por el PRD —partido infiltrado presuntamente por Los Caballeros Templarios, un grupo rival, del cual hubiera recibido dos millones de dólares—, sino por el candidato local del PRI que, encima, estaría luego obligado a cumplir con “todo lo que le van a pedir”, según se puede escuchar en una grabación difundida por MILENIO.

Es una grabación, nada más. Pero parece dar a entender que hay una evidente complicidad entre los miembros de un cártel de la droga y un candidato a una alcaldía de una región de Michoacán. Esto, de entrada, merece ser investigado aunque no haya sido determinante en los resultados globales de la elección para gobernador. Ahora bien, el hecho de que se haya podido conseguir esta prueba no significa que no hay otras historias igual de turbias. Como ocurre siempre en estos casos, no lo podemos saber. Lo que sí, Luisa María Calderón no hizo otra cosa que señalar, en su momento, algo que ahora sale a la luz pública. Eso fue todo.
Merece una disculpa, desde luego.