noviembre 29, 2011

Prisioneros

Federico Reyes Heroles
Reforma

No se necesita tener grillete, ni estar detrás de las rejas. Tampoco toparse con una agresiva alambrada. El asunto es mucho más sutil pero igual de efectivo y dramático. Se puede ser prisionero de una religión, de una cosmovisión, de una cultura y pensar que se es libre. El regreso de las matracas priistas, de ese apoyo masivo y dirigido que llamamos "cargada", del desfile orondo de gerontocracia de ese partido, de las solemnidades vacías, ha erizado los pelos de muchos. ¡Es un retroceso! En pocas palabras, el priismo es un peligro, un peligro popular por lo visto. ¿Cómo explicar ese retorno sin disimulos?


Hay una lectura optimista y benévola de nuestra prisión. Un partido, el PRI, encarna al autoritarismo. Frente a él están los adalides de la democracia. ¿Será? Tomemos unas cuantas pistas de autoritarismo para revisar los expedientes de los pacientes. Un ejemplo: corporativismo o el individuo y sus derechos inalienables como eje de la democracia. Por supuesto que en esto el tricolor es campeón, fue el creador del corporativismo. Es su pasado y también su presente, allí están de nuevo las vetustas centrales, CNC, CNOP, CTM, revividas por la esperanza de triunfo. Y ya metidos en esto, por qué no ofrecer millones de votos, igualito que en el 88. Así les fue. Su flamante alianza con el partido de "la maestra" habla de un corporativismo reloaded -que es veneno puro para la democracia- y de más días oscuros para la renovación educativa que urge al país. Sugiero leer Metas, el más reciente documento de "Mexicanos Primero" sobre el estado de la educación nacional.


Pero nuestra prisión es más amplia. En 11 años de gobiernos panistas el corporativismo de "la maestra" ha caminado ufano por los pasillos de la SEP. Ella hace su chamba, ser líder. Sin falsos recatos lo dice: el poder es su brújula. Como nunca antes con el panismo se entregaron posiciones a cambio de un supuesto respaldo político. ¿Otro México? Para colmo el ex secretario de Educación del foxismo es hoy un alfil, o quizá no tanto, de "la maestra". Cosas veredes. O sea que -por los hechos- el panismo tampoco tiene un dilema doctrinal con el corporativismo.


Y qué decir del PRD que ha dado muchas vitaminas a los gremios y corporaciones de todo tipo en el gobierno de la capital. Algunos dirán que es sólo un PRD y no todo el PRD, pero es PRD. Y si de aplastar el voto individual se trata, qué tal la escenita en Iztapalapa en la cual el "líder moral" de ese partido, AMLO, dio instrucciones a sus huestes de votar por Juanito para que llegara Clara. Ejemplo paradigmático de insulto a la libre conciencia. Y qué es Morena sino una estructura semicorporativa de inducción del voto. Es lo mismo pero con otro disfraz. Por allí tampoco hay salida.


Tomemos otra variable democrática esencial: el respeto a la legalidad. El descaro del priismo al hacer desfilar a personajes de muy dudosa reputación y que quizá andan allí gracias a una investigación "fallida" es muy similar al descaro del PRD al convocar a pisotear la legalidad después de la elección del 2006. Y qué decir del muy cuestionado proceso de desafuero impulsado desde Los Pinos por el panismo. El Código Penal al servicio de otros fines. La batalla entre los defensores de la legalidad y los sinvergüenzas fue sólo imaginaria. ¿Dónde está la diferencia?


Y qué decir del culto a la personalidad, esa amenaza clásica en contra de las instituciones y que tanto criticamos al PRI con los rostros gigantes de siempre y su confeti infinito. Esa era su versión. Pero Vicente Fox -desde la toma de posesión y hasta el último minuto- inventó la propia, eso sí, con botas. Calderón -el deportista- promueve personalmente el turismo. Y si de caudillos se trata, imposible dejar fuera a AMLO que maneja tres partidos y medio a su antojo y que ha logrado que todo gire alrededor de él como redentor insustituible. Calles se mira como aprendiz frente a las modalidades de los ex convergentes y las nuevas alianzas al servicio de un hombre y tras del dinero público. Dos tercios de las entidades de la República han tenido alternancia y las historias de corrupción, nepotismo, privilegios no cesan. Ya ni siquiera la palabra mágica del pasado, alternancia, genera mucha esperanza.


Al PRI se le vincula con la represión, con la violación a los derechos humanos, con el 68. Pero de pronto ante las fosas comunes y las actuaciones de las policías y Ministerios Públicos y por supuesto ante las miles de demandas por desaparición forzosa, tortura u homicidio registradas por la CNDH, se provoca una lectura que todo lo relativiza. Más y menos se vuelven referentes blandos. Por eso irritan tanto las matracas tricolores, porque nos hacen recordar que el muy probable retorno sólo es explicable porque frente al votante no se ha construido una diferencia evidente y sonora. Esas matracas nos recuerdan que nuestra cultura política no ha transitado a ninguna parte y que seguimos siendo prisioneros de nosotros mismos.


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Calumnias y amenazas

Rafael Cardona
racarsa@hotmail.com
El cristalazo
La Crónica de Hoy

El viernes anterior, en medio de estrépito de justicia, 35 mil personas, entabacadas por John Ackerman y algunas organizaciones no gubernamentales de jesuítica inspiración (el Centro Agustín Pro de Derechos Humanos), llevaron una demanda al Tribual Penal Internacional en Holanda en contra del Presidente de México y los cárteles criminales cuya acción asuela al país.

Si bien no habría problema para que dicho tribunal de notificar a Don Felipe, un poco más complejo sería hacerles saber a los barones de la doga sobre el alegato jurídico en su contra. Este solo hecho revela la poca seriedad y vacuidad de la denuncia.

Pero no se trata, por ahora de llevar a juicio a Felipe Calderón. Se trata, en todo caso, de bajarles el aire a las llantas de su automóvil para dificultar su desplazamiento en el escaso año por venir, en el cual su mandato se agota —y se agobia— gota a gota, minuto a minuto sin nadie, capaz de apartarle el cáliz en un gesto de solidaria piedad.

Pero en el gobierno federal; tan brillante para promover sus logros en los “spots” de la radio y la televisión, no hay quien se dé cuenta de las cosas y en lugar de actuar con prudencia y cautela embiste hecho una furia, una erinia vengativa, en contra de quienes han osado recurrir a tan extrema medida internacional. No se dan cuenta de dónde viene en verdad la iniciativa y menos del precedente negativo de responder a la primera con una amenaza.

Dicen los demandantes, entre otras cosas:

“El presidente mexicano es responsable de los crímenes no por acción, sino por omisión, tal como recoge el artículo 28 del Estatuto de Roma de la Corte… (el Ejército del cual es jefe) no tiene un protocolo de actuación en México y en sus actuaciones ha violado a mujeres y a niñas, ha torturado, ha amputado partes del cuerpo y ha provocado desapariciones forzosas”.

Pero la respuesta de la Casa Presidencial ha sido fulgurante y contundente:

“…Las imputaciones al Gobierno de México son claramente infundadas e improcedentes, como lo señalan ya las voces más autorizadas en la materia. Sin embargo, constituyen en sí mismas verdaderas calumnias, acusaciones temerarias que dañan no sólo a personas e instituciones, sino que afectan terriblemente el buen nombre de México, por lo cual, el Gobierno de la República explora todas las alternativas para proceder legalmente en contra de quienes las realizan en distintos foros e instancias nacionales e internacionales.”

Pues si las imputaciones son infundadas, aventuradas, improcedentes, temerarias, aventureras, calumniosas, dañinas a las personas y las instituciones, esas circunstancias deben ser producto de su análisis jurídico no materia para un anuncio persecutorio.

—¿Cómo se procede legalmente contra quien presenta una denuncia en un tribunal? Pues quizá ganando el juicio, pero como dijo Perogrullo para eso es necesario un juicio. Claro, a toda demanda hay una contrademanda, pero si aquella no ha sido formalmente admitida, como es el caso, no tiene mucho sentido contrademandar fuera de los plazos de notificación.

Pero en fin, esa es la estrategia de Los Pinos ante este caso. Ya en otras ocasiones había reaccionado de manera distinta, por ejemplo cuando en el año 2008, Jesús González Schmall y algunos juristas demandaron al presidente Calderón ante la PGR por ¡traición a la patria! y en el Senado en solicitud de un juicio de responsabilidades.

Si la demanda es (a mi juicio) un desatino, la respuesta no lo es menos. De lo primero sólo queda la evidencia de una molestia grave desde el gobierno de Estados Unidos y de lo segundo una rabieta monumental propia de quienes tienen (y les gusta tener) la “mecha corta”. Y está bien, cada quien su mecha. Pero la cabeza de un jefe de Estado debería conservarse fría.

BELTRONES

Muchos quisieron ver en la ausencia de Manlio Fabio Beltones al registro de Enrique Peña Nieto como aspirante a la candidatura del Partido Revolucionario Institucional un gesto de incordio, molestia o inconformidad. No hay tal.

Beltrones tiene un problema familiar cuya atención se desarrolla en un hospital foráneo. Por eso no estuvo ahí.

Quien tampoco pudo ir a la adhesión del priismo en torno de Peña, fue el gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, quien a esa misma hora presentaba su primer informe de Gobierno en Ciudad Victoria.

Internet, debate y Twitter

Javier Corral Jurado (@Javier_Corral)
Diputado Federal del PAN
El Universal

Internet y las redes sociales han significado una verdadera revolución en la comunicación humana, pues simplifican y agilizan la transmisión de datos, acercan distancias muy lejanas y economizan los procesos. Estas herramientas tecnológicas pueden utilizarse en diversos ámbitos de la vida social, pero sin duda en el campo de la comunicación política tienen un enorme potencial y se constituirán en la principal arena del debate informado para la disputa del poder. Ayer quedó claro el impacto que en el contexto de la próxima contienda electoral federal tiene el internet y las redes sociales imbricados con los medios tradicionales de difusión, y bajo la doble premisa de su característica primordial: libre y libertaria.

Si la campaña de Barack Obama había colocado con toda claridad la importancia estratégica de un uso adecuado de las redes sociales y su papel complementario de los medios tradicionales para entusiasmar a los votantes y llegar de manera específica al sector juvenil, el debate entre los aspirantes panistas a la Presidencia de la República —Santiago Creel, Josefina Vázquez Mota y Ernesto Cordero— promovido por el portal informativo www.unonoticias.com ha confirmado la gran ventana de oportunidad que significa la transmisión en vivo por internet y su rebote en las redes digitales. Y no sólo este portal aprovecha la única contienda real que existe entre aspirantes presidenciales, sino que Acción Nacional toma conciencia de la importancia de mantener esa competencia.

Según los datos de la empresa UNO TV, el debate fue seguido por la nada despreciable cantidad de 240 mil personas, y entraron cada minuto alrededor de 300 preguntas del público; a través de la repetición, enlazado el portal con el de Prodigy MSN, se esperaba que para la noche hubiera cerca de un millón de visitas al banner principal de ambos sitios bajo el título de Proyecto 2012.

A lo largo de cinco horas, el debate fue trending topic número 1 en Twitter, y a cada precandidato le redituó mas de 10 mil menciones en Twitter.

Al alcance de un click y con dispositivo móvil en mano, la comunicación entre personas se facilita y la información puede irradiarse a velocidades nunca antes imaginadas. Lo anterior constituye toda una oportunidad para el posicionamiento de ideas, programas, cuestionamientos. Las redes sociales en internet se convirtieron en espacios virtuales en los que el conflicto se presenta mediante intereses y programas opuestos insertos en la lucha por la distribución del poder.

Sobre Twitter existen puntos de vista encontrados sobre si este medio corresponde o no a una red social; la realidad es que un grupo de investigadores del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea analizaron 41.7 millones de perfiles de usuario, mil 470 millones de relaciones sociales, 4 mil 262 temas de moda y 106 millones de tweets para estudiar cómo se daba la distribución de la información en esta plataforma y las relaciones entre los miembros. La conclusión fue que Twitter no era una red social, pues tenía más las características de un medio de comunicación.

Dos de los principales rasgos que llevaron a estos investigadores a realizar dicha afirmación son que descubrieron que sólo el 22.1% de parejas de usuarios se siguen mutuamente, es decir, no prevalecen las relaciones recíprocas como reclama una red social. La segunda característica principal es que los usuarios comparten información del momento, de actualidad informativa.

Jack Dorsey, el creador del sitio, ha manifestado en diversas entrevistas que, en efecto, Twitter no es una red social, sino una herramienta de comunicación, una red de información abierta, en donde se puede seguir libremente a otro usuario y no, a diferencia de lo que pasa con las redes sociales, en donde un sujeto acepta la petición de amistad de otro y se convierten en amigos para consumir contenido personal.

Siempre he estado convencido de las bondades de las tecnologías de la información y la comunicación y de la sociedad de la información. Twitter, Facebook y todas las demás herramientas sociales de internet no fueron la excepción. Las redes sociales y los medios virtuales se han convertido en una herramienta eficiente y accesible en mi trabajo legislativo, pues es fundamental para un representante popular, como lo es un diputado federal, mantener informados a los ciudadanos de los proyectos legislativos que se trabajan y discuten. Sobre todo en mi caso, pues desde hace años enfrento la censura del duopolio de la televisión abierta.

Lo que hace valiosas a las redes sociales dentro de la estrategia total de comunicación y, a su vez, lo que las diferencia de los demás medios son dos aspectos: la libertad de publicar contenidos sin límites ni ediciones y su gratuidad.

Es importante señalar que no siempre el éxito en redes sociales se puede traducir en un éxito electoral. Como ejemplo están las recientes elecciones presidenciales en Colombia, cuya disputa se centró en Juan Manuel Santos y Antanas Mockus.

Mockus, además de tener el apoyo de los más prestigiados columnistas y académicos, y de los jóvenes que se encontraban hartos de la “mano dura” de Álvaro Uribe, podía presumir contar en Facebook con 700 mil seguidores, tres veces más de los que tenía entonces Santos y que aun como presidente no ha podido superar.

Mockus también se hizo popular en Twitter y estos dos éxitos en internet le dieron valiosa resonancia en los medios tradicionales, además de haber influido en los resultados de las encuestas previas, pero los resultados finales de la elección fueron contundentes: Santos ganó las dos vueltas en las elecciones y la segunda de forma todavía más contundente que la primera: 68.9% de los votos frente a 27.5% de Mockus. Bien dice Juan Villoro, retomando a Felipe González, en uno de sus artículos: “una cosa es la opinión publicada y otra cosa es la opinión pública”.

Este caso, ya emblemático también a nivel internacional, sugiere que tomemos la precaución de insertar a las redes sociales en un lugar importante pero no determinante dentro de la estrategia de comunicación política, o, si se insiste, valorar y estudiar al electorado y sus condiciones socioeconómicas antes de tomar la decisión.

En la trampa

Sergio Sarmiento (@sergiosarmient4)
Jaque Mate
Reforma

"No castigues nunca a la fiera que no puedas aniquilar". Maquiavelo

El Presidente cayó en la trampa. La Corte Penal Internacional difícilmente aceptará la denuncia presentada por Netzaí Sandoval Ballesteros, John Ackerman y otros activistas contra el gobierno de la República y algunos capos por crímenes de lesa humanidad. "Proceder legalmente" en contra de quienes promueven estas "calumnias", como advierte el comunicado de la Presidencia de la República, es dar a las denuncias y a los denunciantes una importancia que no tienen, pero además esto provee municiones a los grupos que buscan presentar al gobierno como represor.

Los crímenes contra la humanidad tipificados en el Estatuto de Roma que establece la Corte Penal Internacional incluyen el homicidio, la violación y otros, pero deben cometerse de manera sistemática o generalizada contra una población civil y con conocimiento de lo que se está haciendo.

En el caso de México las ejecuciones de los últimos años han sido realizadas no por el gobierno sino por criminales. La frase "los muertos de Calderón" no es más que un lema político destinado a culpar al Presidente de actos que él no ha cometido ni ordenado.

El gobierno de la República tiene la obligación de cumplir y aplicar la ley. Uno puede estar en desacuerdo con algunos aspectos de la legislación; yo, por ejemplo, pienso que la ley en materia de drogas genera inevitablemente violencia, pero reconozco la obligación de las autoridades de hacer cumplir la ley.

Hay numerosos casos de muertes de civiles por errores de soldados y policías, así como ejemplos de violaciones de derechos humanos. En algunos las autoridades han pretendido evitar su responsabilidad. El fuero militar, por lo menos hasta hace poco, mantenía en la impunidad algunos abusos o impedía que la población en general tuviera conocimiento de si realmente había castigos para los ilícitos cometidos por soldados o marinos.

El Estado mexicano, aunque a regañadientes, ha tomado cartas en el asunto después de una serie de fallos en su contra de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La propia Suprema Corte de Justicia ha determinado que los tratados internacionales sobre derechos humanos deben aplicarse cabalmente en nuestro país. Esto obliga, entre otras cosas, a eliminar el fuero especial para los militares que cometen crímenes contra civiles.

Los especialistas en derecho internacional me dicen que es muy poco probable que la Corte Penal Internacional acepte la denuncia presentada en su contra por delitos de lesa humanidad. La denuncia sería un simple intento más de utilizar los tribunales internacionales para propósitos políticos nacionales.

Pero si el gobierno mexicano toma medidas para "proceder legalmente" contra quienes han presentado estas querellas, las cosas se le complicarán. Para empezar tanto la difamación como la calumnia han sido eliminadas del Código Penal Federal. La única opción legal sería demandar a los responsables por daño moral en los tribunales civiles. Las posibilidades de éxito son pequeñas, pero aun en caso de que así suceda el castigo sería difícilmente ejemplar. Mientras tanto, el grupo que ha presentado la denuncia argumentará que está siendo objeto de un nuevo abuso por el Estado mexicano.

Mucho más sensato para el gobierno sería presentar las pruebas que se necesiten en la Corte Penal Internacional y dejar la denuncia en el nivel de importancia que realmente debe tener. Golpe que no mata fortalece; y cualquier acción legal que pudiera emprender el gobierno federal en contra de los activistas que presentaron la denuncia no va a matar a nadie.

REBOTE TEMPORAL

Los mercados financieros tuvieron ayer un repunte importante, pero nadie piensa que haya acabado la crisis financiera que está emanando de Europa. En este momento todo el mundo está inquieto por la deuda pública de los países de Europa. El verdadero riesgo, sin embargo, se encuentra en los bancos que les prestaron a estos gobiernos.

Persecución política

Ricardo Pascoe Pierce (@rpascoep)
Especialista en análisis político
ricardopascoe@hotmail.com
Excélsior

El PRD en el DF ha desatado una feroz campaña de persecución política en contra del jefe delegacional en Miguel Hidalgo, Demetrio Sodi. La más reciente expresión de esta campaña contra Sodi se articuló la semana pasada con la aprobación, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, de un punto de acuerdo que exhorta a la Contraloría General del Distrito Federal a que “practique una auditoría integral a los recursos presupuestales, a los contenidos y alcances de los medios promocionales y al ámbito de difusión de los mismos… (utilizados) para la difusión de su II Informe de labores al frente de la Delegación Miguel Hidalgo”.

El problema no es la realización de una auditoría más a la administración delegacional (se han efectuado tantas que los auditores pidieron tener una oficina permanente en la Miguel Hidalgo, desde el inicio de la actual administración, como simple reflejo de la intención del GDF de estar auditando permanentemente a Sodi). Lo que sorprende es la rapidez de la respuesta de la Contraloría General al punto de acuerdo de la ALDF, además del cuestionable alcance del mismo.

En lo que se refiere a la rapidez de la actuación de la Contraloría General, en este caso con una intencionalidad evidentemente política y no profesional, la delegación ya tenía en su poder la exigencia de entregar todo lo referente a gastos de difusión antes de que se votara en la ALDF, en un plazo no superior a las 72 horas. De manera “extraoficial”, y a pocas horas de la votación, se presentaron los auditores para pedir información específica, dirigida a conocer particularmente todo lo referido a la contratación de tiempos en los medios electrónicos y sobre el uso del espacio del Campo Marte para la presentación del Informe. La Contraloría General nunca había actuado con tal celeridad, excepto, puede razonablemente presumirse, cuando existe un interés político de fondo.

Pero el punto de acuerdo va más lejos y establece un antecedente político peligroso. Exige “auditar” los contenidos y los alcances (se entiende, políticos) de los anuncios. Que recuerde, es la primera vez que la ALDF asume el papel de censor de los planteamientos políticos de un funcionario, debido a su origen partidista. Se puede discrepar pero, ¿pretender censurar? Además, queriendo aplicar todo el peso de la ley, dando “vista a las autoridades correspondientes” por expresar opiniones contrarias a las de la mayoría perredista en la ALDF, habla del asomo de un rostro autoritario izquierdista que se confirma con esta intentona golpista. ¿Así empieza la campaña de López Obrador en la capital?

Por otro lado, se pretende auditar, también, “al ámbito de difusión de los mismos”, cuando la labor delegacional nunca se circunscribe a un único ámbito territorial. Si así fuera, no se habrían realizado giras con otros jefes delegacionales para atender inquietudes comunes de sus delegaciones, como Iztapalapa y Azcapotzalco. Además, no veríamos el rostro de todos los diputados perredistas o funcionarios del GDF por toda la ciudad. El debate sobre el desarrollo urbano y sus problemáticas concierne a todos los ciudadanos, y no sólo a unos cuantos entre tales o cuales calles y avenidas. Lo que se pretende establecer, con este punto de acuerdo, son lineamientos de una auditoría que, con sus contenidos definidos por la ALDF, es claramente inconsistente y con fuertes atisbos de ilegalidad.

Obviamente, el PRD le teme a Demetrio Sodi. ¿Será que lo quiere bajar, desde ahora, de la competencia por la Jefatura de Gobierno del DF? Además, lo que queda claro es el hecho de que el PRD no haya podido apoderarse del gobierno delegacional de la Miguel Hidalgo desde 2000 y que sigue siendo considerada, en la percepción perredista, una roca en su zapato. Los buenos gobiernos panistas han impedido que ello suceda, y una vez más el GDF-PRD diseña una estrategia para la toma por asalto, virulenta y a toda costa, del gobierno delegacional. El primer paso para lograr ese propósito es iniciar una persecución política en contra del jefe delegacional. No dudo en afirmar que una mayoría sólida de votantes conscientes y democráticos impedirán que ese proyecto perverso fructifique.

Calderón en La Haya: la desmesura y la ira

Carlos Puig (@puigcarlos)
masalla@gmail.com
Duda razonable
Milenio

Es un despropósito, creo que con ánimos de revancha política, lo que algunos han ido a hacer a la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Dos frases de la petición serían suficientes para demostrar su absurdo:

“Es práctica cotidiana la realización de ejecuciones extrajudiciales, que responden a la idea de que los jueces mexicanos liberan a los narcotraficantes por lo que los militares prefieren asesinarlos” y “Calderón ha ordenado agredir sistemáticamente a migrantes centroamericanos que se dirigen a los Estados Unidos de Norteamérica”.

La desmesura, la imprecisión son siempre enemigos de la justicia. En este caso, por la gravedad de la situación, por la cantidad de muertos, me parece además irresponsable.

Según la mayoría de los que de eso saben, la petición no tendrá más futuro que el que ya han anunciado los denunciantes: cuando les sea rechazada incluirán a la Corte de la Haya como parte del complot —con Calderón— que quiere asesinarnos a todos.

En fin, cada quien ocupa su tiempo como quiere.

Si desmesurada es la petición, desproporcionada ha sido la reacción del gobierno, que parece más producto de la víscera que de la razón.

Preciso, me parece, fue el boletín emitido por la Secretaría de Gobernación el día 25 en que repasaba punto a punto los asuntos legales que implica la petición a la Corte.

Pero algo pasó el fin de semana que el domingo la Presidencia emitió un boletín en otro tono —un tanto enfurecido— que terminaba con una amenaza: “(Las imputaciones) constituyen en sí mismas verdaderas calumnias, acusaciones temerarias que dañan no sólo a personas e instituciones, sino que afectan terriblemente el buen nombre de México, por lo cual, el Gobierno de la República explora todas las alternativas para proceder legalmente en contra de quienes las realizan en distintos foros e instancias nacionales e internacionales”.

El secretario del Trabajo, metido a comentócrata, califica de ruines a quienes fueron a la Corte. Otro exceso.

El lunes, la vocera del Presidente acudió a los medios para enmendar y dijo que no se procedería de ninguna forma contra las personas que critiquen las políticas públicas; para después aclarar que son los servidores públicos en lo individual —los secretarios de Seguridad Pública, de la Defensa y la Marina, entre otros— quienes decidirán si actuarán contra quienes hicieron la petición.

Los autores de la petición se autodeclaran victimizados por el párrafo y anuncian marchas y protestas.

Nada será mejor para el país que algún día dilucidar de manera minuciosa, exacta, la tragedia que nos ha sucedido en los últimos años. No creo que el país pueda avanzar demasiado sin hacerlo. La impunidad ha sido la marca gracias a la cual en buena medida estamos donde estamos, y sólo el fin de la impunidad nos permitirá iniciar nuevos caminos.

Pero ni la demanda ante La Haya ni la respuesta del gobierno tiene que ver con eso. Es grilla, politiquería, marcada por el rencor y el odio que atrapa al país hace tantos años.