enero 10, 2012

Nuevos mitos de la guerra contra el narco

Héctor Aguilar Camín (@aguilarcamin)
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

1. La violencia es inevitable. 2. Tomará bastante tiempo controlarla. 3. No hay atajo, salida fácil, ni solución rápida posible. 4. No existe un “culpable” porque lo que se está viviendo es el resultado de un proceso histórico. 5. La violencia sólo se reducirá con un gran esfuerzo en dos aspectos: el fortalecimiento y la transformación profunda de las instituciones de seguridad y justicia, y un cambio de los ciudadanos con respecto al valor que tienen la ley y el orden en una sociedad democrática.

Con estos postulados inicia Joaquín Villalobos su más reciente contribución a Nexos, “Nuevos mitos de la guerra contra el narco”, a la que Ciro Gómez Leyva se refirió ayer en su columna de MILENIO. (http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=2102505)

Es un alegato contra lo que Villalobos juzga diez soluciones equívocas, impracticables o simplemente falsas para combatir al crimen organizado.

Son las siguientes:

1. Primero debió prepararse la fuerza. Equivale a decir: “No debimos actuar”.

2. Se debe priorizar la prevención. Es precisamente la prevención lo que fallaba, lo que no existía ni existe aún.

3. Se debe usar más la inteligencia policial. No se tenía inteligencia, había que crearla. Y los trabajos de inteligencia son inútiles sin autoridad y presencia policial en el terreno.

4. Hay que negociar o acordar una tregua. No hay con quién acordarla.

5. Hay que utilizar las tácticas disuasivas que utiliza Estados Unidos. No tenemos las fuerzas policiacas y de seguridad que tiene Estados Unidos.

6. Se debe perseguir sólo a los cárteles violentos. Pero los menos violentos, los más estratégicos, son los más desafiantes para el Estado, y acaban imponiéndose también por la violencia.

7. Es un error fragmentar los cárteles. Los cárteles se fragmentan solos por sus continuas pujas internas. Y es la única forma de combatirlos.

8. Hay que legalizar las drogas. Dentro de una década quizá se pueda. ¿Qué hacemos ahora?

9. Hay que priorizar el combate a otros delitos, no al narcotráfico. Otra forma de negociar y convivir con el crimen organizado en vez de combatirlo.

10. En todas partes hay policías corruptas y grupos armados. Sí, pero el tamaño de la corrupción y de los grupos importa. No en todas partes hay un Chapo Guzmán ni en todas partes las bandas armadas tienen la intensidad homicida de México.

La violencia no sólo es inevitable, dice Villalobos, sino que en muchos sentidos es la prueba de que el problema se está atacando de verdad.

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