enero 05, 2012

Seguro por tenencia

Carlos Elizondo Mayer-Serra (@carloselizondom)
elizondoms@yahoo.com.mx
Reforma

Eliminar la tenencia vehicular es popular entre los lectores de este periódico. La mayoría debe tener por lo menos un automóvil. Pueden por ello celebrar que ya no pagarán tenencia si su auto es de un precio menor a 350 mil pesos, siempre y cuando estén al corriente con el pago de impuesto predial, consumo de agua, tenencias anteriores, multas e impuestos de nómina en caso de empresas.

A pesar de que cada vez más gente tiene acceso a comprar un vehículo, más de dos terceras partes de los capitalinos se desplazan en transporte público. Para un partido de izquierda que dice abrazar las causas de las mayorías, como es el PRD capitalino, eliminar la tenencia afecta a la parte más popular de su base electoral. Le resta recursos al gobierno que podrían usarse para impulsar un transporte público de calidad. De recaudar 5 mil 500 millones por concepto de tenencias en el 2011, se espera recaudar mil 500 millones en este año.

También afecta en mayor medida a los más pobres un subsidio que nadie quiere criticar, el de las gasolinas. El año que cerró nos va a costar cerca 170 mil millones. ¿Se imaginan el impacto social si hubiera un acuerdo para gastar estos recursos en transporte público a lo largo de todo el país?

Los mexicanos, sobre todo los más pobres, pierden varias horas al día desplazándose. Se podrían ahorrar mucho tiempo, a la par de viajar con menos riesgo de morir en un accidente vial, si se mejorara la calidad del transporte público. Pocas cosas modificarían tanto su calidad de vida y construirían ciudades más habitables.

No cobrar tenencia es un subsidio al automóvil. Quienes lo usamos requerimos infraestructura y ocupamos la existente. Al hacerlo dificultamos que otros circulen, incluido el transporte público, que en la gran mayoría de los casos usa las mismas vialidades que los autos. Además, contaminamos con carbono y otros gases tóxicos, con ruido de los motores y de los cláxones cuando desesperados en el tráfico nos comportamos como locos que pitan creyendo que así avanzamos más rápido. Asimismo podemos herir o hasta matar a quienes caminan por las calles o circulan en otros vehículos. Suena un poco dramático, pero morir atropellado por un auto es bastante común en la Ciudad de México.

El subsidiar a los autos terminará por afectar también a los automovilistas. Gracias a que ya no pagarán tenencia habrá más vehículos en las calles y menos espacios disponibles para circular los existentes. Se está subsidiando el caos vial creciente de nuestras ciudades, sin que tengamos la alternativa de tomar un transporte público eficiente y seguro.

Se ve inevitable que la tenencia termine por desaparecer en todas las entidades. Quedará sólo en los estados que la dejaron como garantía de algún crédito o están ya tan endeudados que no es fácil quitar un impuesto. Es popular para un gobernador saliente prometer quitar la tenencia, como lo hicieron Peña Nieto y Ebrard. Este último lo hizo cuando pensaba irse a la campaña presidencial. Gozas del impuesto durante tu gestión, prometes quitarlo cuando estás por irte. ¿Qué pensaríamos de Calderón si se dedicara a pasar leyes que disminuyeran impuestos a partir del 1o. de diciembre del 2012?

Las campañas presidenciales serán una competencia de promesas. Quitar la tenencia federal fue de hecho una propuesta de campaña de Calderón. Ya en el gobierno cumplió, era un impuesto federal cuyos recursos se iban a los estados. Ahora es de los estados, pero ya vimos prefieren quitarlo.

En el DF ni siquiera tenemos la obligación de contratar un seguro para daños a terceros, como sucede en cualquier país donde los derechos de terceros son de verdad y no un simple deseo. Sólo algunos estados lo exigen. O para ser precisos, en el DF sí tenemos la obligación de hacerlo según la ley, pero el no acatar esta obligación no lleva a sanción alguna y por lo tanto no se cumple.

Por lo menos deberíamos aprovechar este "regalo" a los automovilistas que es el no pago de la tenencia para exigirles a todos la obligatoriedad de una póliza de seguros de daños a terceros. Algunos conductores irresponsables que hoy no la tienen podrán protestar, pero los beneficiados serán esos miles de mexicanos heridos o asesinados por un auto de los que nadie se hace responsable o tienen que sufrir vejaciones de todo tipo en los ministerios públicos buscando ya no justicia, sino por lo menos una compensación por los daños sufridos.

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