abril 04, 2012

Los famosos estímulos

Manuel J. Jáuregui
Reforma

Lo que tenemos es un estudio en contrastes que mucho nos debe servir para decidir cuál de los dos "sistemas" es el bueno para México.

Por un lado tenemos lo que está sucediendo en Brasil, en donde la Presidenta Dilma Rousseff y su Secretario de Hacienda han dicho "haremos todo lo que esté en nuestras manos" para estimular la producción industrial, ello incluye la aplicación de ESTÍMULOS directos e indirectos, reducción de impuestos, levantar barreras a las importaciones y hasta devaluar el real para fortalecer el mercado interno.

Tras el anuncio, tanto la bolsa brasileña como el real se apreciaron, como señal de aceptación por parte de los mercados.

En contraste, tenemos lo que sucedió ayer mismo en Estados Unidos al hacerse públicas las minutas sobre las deliberaciones de la Reserva Federal y las consideraciones de su presidente, Ben Bernanke, quien en corto considera que en el corto plazo "no es necesario" aplicar a la economía norteamericana ningún tipo de ESTÍMULO.

La BOLSA norteamericana CAYÓ como consecuencia de este anuncio, que coincide con estudios revelados sobre el estado del mercado hipotecario norteamericano, y la perspectiva de que el precio de la vivienda continúe deslizándose, lo cual los mercados interpretan como la persistencia vigente de uno de los factores que causó la ruptura de la burbuja expansionista que generó la crisis financiera de finales del 2007.

A nadie sorprendió la profundidad de la respuesta del Gobierno brasileño a la desaceleración de la economía y a la pérdida de dinámica de su sector industrial, sobre todo el exportador.

Tiene tiempo la Presidenta Rousseff señalando en diversos fórums que su Gobierno intervendría directamente para fortalecer la economía interna ante los factores externos que la merman.

El caso de Bernanke sí parece haber sorprendido a muchos, esto es, no entienden su renuencia a aplicar una nueva ronda de estímulos para impulsar el crecimiento económico y volver a tasas de crecimiento elevados y a un mercado interno de construcción y CONSUMO vigoroso.

Este contraste necesariamente nos lleva a insertar el comportamiento de las autoridades mexicanas en torno a este tema.

Si en Brasil hay la presencia de estímulos vigorosos, incluyendo la INYECCIÓN de recursos al sistema financiero para fortalecer el CRÉDITO, y en Estados Unidos tienen la decisión de NO APLICAR ESTÍMULOS, ¿qué es lo que tenemos en México?

Aquí tenemos no sólo la ausencia de estímulos, sino la presencia de un factor opuesto: prácticas que DESALIENTAN el crecimiento económico y la inversión.

Entre ellas podrán enlistar factores como el alto costo de la energía, el burocratismo, las trabas, la corrupción, tasas impositivas altas, un régimen fiscal complicado y otros factores adicionales que se suman a los mencionados.

En las páginas de este su periódico seguramente habrán visto algunas evidencias de a qué nos referimos.

Por ejemplo: informa la COPARMEX que han CERRADO sus puertas, esto es, dejado de operar, CIENTO SESENTA MIL negocios a nivel nacional.

En el caso de Nuevo León, la razón es la INSEGURIDAD que ha hecho presa de ese antes pujante Estado industrial. Presa éste de los fenómenos arriba mencionados y el adicional de contar con autoridades locales (estatales y municipales) que se han mostrado incapaces de contener la violencia, frenar la impunidad que la fomenta, y restaurar la paz y el orden.

Antes Nuevo León era líder en producción industrial, hoy es líder en actos de delincuencia.

Estarán de acuerdo que la situación ideal, desde el punto de vista del ciudadano, es contar con autoridades como las brasileñas, las cuales evidencian con HECHOS su disposición por APOYAR a la industria nacional.

Los estadounidenses quizás desearían que sus líderes económicos fueran más proactivos y menos reactivos, pero allá es cuestión de grado: si crecen su PIB al 2 o al 3.5 por ciento.

Mas los mexicanos nos encontramos en la peor de las situaciones, pues no sólo no nos ayudan con ningún tipo de estímulo nuestras autoridades, sino que NOS ESTORBAN activa y pasivamente.

¡Y luego quieren que compitamos!

No hay comentarios.: