abril 18, 2012

Mesa que más aplauda

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

Van despertando. Los candidatos a la Presidencia van dejando poco a poco su letargo y su área de confort, ésa que los tiene en sus laureles y que les dice que ahí la llevan, aunque no sea cierto. Comienzan a atacar al oponente. Ya desde hace unos días, Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador (como si éste estuviera a la misma distancia que la panista) le tiraban directo a Enrique Peña Nieto.

El asunto de los debates, que poco ha entusiasmado a los electores, ha sido uno de los temas que han generado declaraciones.

Mientras que el candidato priista aseguró que prefiere proponer que debatir, en una clara estrategia por ponerse a salvo de sí mismo, y siguiendo la línea de su equipo de campaña, que mucho se ha esforzado por mantenerlo fuera de escenarios que lo volvieran a poner en evidencia.

Josefina Vázquez Mota lanzó una propuesta que no puso nada contento a AMLO, cuando habló de un debate sólo entre los dos candidatos punteros y en la víspera del día de la elección. Y sí, ya habíamos dicho aquí sobre la idea de AMLO de debatir una vez por semana, ahora sí, durante la campaña.

Pero también llegó el tema de los spots, que han puesto en entredicho la palabra de los dos candidatos punteros. Enrique Peña Nieto llamando mentirosa a Josefina Vázquez Mota, ella, contestándole de la misma forma. Que si uno no cumplió sus compromisos siendo gobernador del Estado de México, que si la otra maneja cifras sobre aquello de los “pisos firmes”, que no corresponden a los registros. En fin, ambos acusándose de mentirosos y entrándole a una guerra sucia que incluso hizo que se generara un debate, no entre ellos, sino entre personajes de ambos partidos, el PAN y el PRI, para presumir logros de cuando Peña Nieto era gobernador, y de cuando Josefina Vázquez Mota despachaba al frente de la Sedesol o de la SEP o siendo líder de los panistas en San Lázaro.

Ayer ahí estuvieron, bajo la obra número 127 de Enrique Peña Nieto gobernador, en Tlalnepantla, Estado de México. Pedro Joaquín Coldwell, presidente nacional del PRI; Luis Videgaray, coordinador de la campaña del priista, junto con otros personajes del tricolor, hasta carpa pusieron para recibir a los panistas. Y llegaron Gustavo Madero, dirigente nacional blanquiazul, y Roberto Gil, coordinador de la campaña de Josefina Vázquez Mota.

Dándose con todo, sacando sus trapitos al sol. Que si el caso Paulette, que si el incumplimiento de las promesas, precisamente aquella que generaría el distribuidor vial Las Armas, en la zona que conecta el DF con el municipio de Tlalnepantla, por los rumbos de Puente de Vigas. ¡Y vaya zafarrancho! Dimes y diretes... y se fueron los priistas, ni porque ellos, muy ufanos, hasta sillas y mesas pusieron. No hubo acuerdo, así que ahora les tocará (o nos tocará) preparar otra mesa de la verdad, para que nos expliquen qué pasó con la Mesa de la Verdad.

Y eso que Andrés Manuel López Obrador había dicho que tal debate era una pérdida de tiempo. Pues cómo no iba a decir eso, si la nota se la llevan de nuevo, tal como en el arranque de la carrera por la Presidencia, el PRI y el PAN. Y es que ahora sí parece una campaña... Y no olvidemos que, en campañas, la única invitada que no llegará a una Mesa de la Verdad, será la doña Verdad en cuestión. En campañas, la única mesa que gana, es la mesa que más aplauda...

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