mayo 19, 2012

El caso Jalisco

Jaime Sánchez Susarrey (@SanchezSusarrey)
Reforma

El clima que hoy se respira en la ribera del lago de Chapala es de temor y zozobra. Y lo que se avecina para Guadalajara y el resto del estado no será mucho mejor

1. Jalisco y particularmente Guadalajara estaban en relativa calma. Sobre todo si se les comparaba con Nuevo León y Monterrey, para no hablar de Tamaulipas o Chihuahua.

2. Ignacio Coronel, aliado de El Chapo y jefe de la plaza de Guadalajara, fue muerto en un operativo federal el 29 de julio de 2010. Algunos señalamos entonces que su caída abriría una ola de inseguridad y violencia. El investigador Eduardo Guerrero ya había advertido, en un artículo en Nexos, la existencia de un patrón recurrente: la detención o muerte de los grandes capos disparaba la violencia.

3. Casi un año después, el 24 de noviembre de 2011, fueron estacionadas tres camionetas en los Ar- cos del Milenio con 26 cadáveres. La matanza era una respuesta a los 35 cadáveres que fueron dejados en Boca del Río, Veracruz, el 20 de septiembre del mismo año. Las ejecuciones de Veracruz fueron reivindicadas por un grupo autodenominado matazetas y las de Guadalajara por los Zetas.

4. El 9 de marzo de 2012 fueron aprehendidos, en otro operativo federal, Erick Valencia, jefe del cártel Gente Nueva, y su segundo, Otoniel Mendoza. Ese día, por la tarde, se realizaron bloqueos y se incendiaron automóviles y camiones. Fue la respuesta por las detenciones. Gente Nueva se consolidó después de la muerte de Coronel y eran los aliados de El Chapo en Jalisco.

5. El pasado 9 de mayo pasado fueron encontrados 18 cadáveres en el kilómetro 25 de la carretera Guadalajara-Chapala. Como en el caso de los Arcos del Milenio, la matanza era una respuesta por los 23 ejecutados en Nuevo Laredo, Tamaulipas, la semana anterior.

6. El 8 de mayo 12 personas secuestradas pudieron escapar en el municipio de Tala, Jalisco, que se encuentra a una hora de Guadalajara.

7. El 12 de mayo fue detenido Carlos Antonio Mercado, El Chato, líder de los Zetas en Ciénega y Valles. Él fue el autor material e intelectual del "levantamiento" de las 12 personas y está conectado con los 18 cadáveres encontrados en el kilómetro 25.

8. El Chato confesó que a los 12 secuestrados en Tala "los levantamos a mediados de abril e iban a ser torturados para llevarlos a los Arcos del Milenio, nomás que no pudimos porque estaba lleno de policías...". Y agregó: "las víctimas eran escogidas al azar, eran inocentes". Por último precisó: el objetivo era sembrar el terror entre la ciudadanía y las autoridades (Milenio Jalisco, 13/mayo/12).

9. Señaló, además, que estaba coordinado con otra célula que mantiene su dominio en la Ribera de Chapala y que fue la responsable del homicidio de las 18 personas encontradas en el kilómetro 25.

10. Lo anterior pone en cuestión la versión oficial del gobierno federal: los asesinatos se dan exclusivamente por enfrentamientos o ajustes de cuentas entre los cárteles. Porque no hay que ser Sherlock Holmes para suponer que los 26 cadáveres de los Arcos del Milenio fueron, también, levantados al azar y luego torturados y asesinados.

11. Confirma, además, que hay cárteles más violentos y sanguinarios que atentan directamente con- tra la población. Porque no es lo mismo el tráfico de drogas, que el secuestro, el derecho de piso y el asesinato indiscriminado de inocentes.

12. La irresponsabilidad del gobierno federal, y en particular del presidente de la República, es fehaciente. Jalisco colinda con estados donde la violencia y la inseguridad eran cotidianas: Michoacán, Nayarit y Zacatecas. En los dos últimos predomina el cártel de los Zetas. De modo tal, que la muerte de Coronel y los golpes contra Gente Nueva fueron una invitación abierta para que entraran a disputar la plaza.

13. El clima que hoy se respira en la ribera del lago de Chapala es de temor y zozobra, ya que varias de las víctimas dejadas en el kilómetro 25 eran de esa región. Y lo que se avecina para Guadalajara y el resto del estado no será mucho mejor.

14. Felipe Calderón se precia de haberle declarado la guerra al crimen organizado y afirma, con razón, que el Estado no puede doblegarse ante la violencia. Pero también ha dicho que cuando tomó la decisión de enfrentarlo no sabía la gravedad del problema y utilizó una metáfora: no fue hasta que intervine al paciente que me di cuenta que se trataba de un cáncer.

15. El problema está en que la intervención ha sido indiscriminada, sin una estrategia inteligente y ha producido una metástasis. El caso de Jalisco lo ejemplifica a la perfección por tres razones: a) era un estado en paz; b) es gobernado por Acción Nacional; c) en esta materia el gobernador había hecho bien su tarea.

16. Igualmente condenable es que el presidente de la República no haya asumido cabalmente sus responsabilidades. A los tres años de haber declarado la guerra, la versión oficial de lo que ocurría se resumía en dos frases: la violencia se ha disparado porque tenemos al crimen organizado contra la pared; se trata de un problema localizado en 4 o 5 estados de la República. De ahí no se ha movido y jamás ha reconocido que la estrategia ha fallado.

17. Y en esta materia no hay que descubrir el hilo negro, porque hay alternativas claras y precisas: Mark Kleinman, especialista en seguridad, ha señalado que se debe concentrar toda la fuerza del Estado contra el cártel más peligroso y que no se puede combatir a todos al mismo tiempo.

La compañía estadounidense Stratfor, especialista en seguridad, que le hace trabajos a dependencias oficiales en Estados Unidos, fue aún más lejos: el gobierno de México podría pactar con el cártel más fuerte (y menos peligroso, añado yo) para pacificar el país. ¿Es tan difícil entenderlo?

No hay comentarios.: