mayo 12, 2012

'Alea jacta est'

Jaime Sánchez Susarrey (@SanchezSusarrey)
Reforma

Peña Nieto rompió el mito de que sin chícharo y telepronter estaría completamente perdido. No sólo eso. La definición de Peña como un producto chatarra se volvió contra el propio López Obrador

1.¿Quién ganó el debate? Depende del criterio. Pero los sondeos posteriores al domingo apuntan en la misma dirección. Los embates de Vázquez Mota y López Obrador no lograron bajar a Peña Nieto. El promedio de intención de voto de tres encuestas publicadas esta semana (Con Estadística-Grupo Fórmula, Milenio, Mitofsky) arroja los siguientes números: EPN 48 por ciento, JVM 25.66 por ciento, AMLO 23 por ciento, Quadri 3.77 por ciento.

2. Pero además, dada la ventaja del puntero era necesario no sólo vencer, sino noquear al adversario. Tanto Josefina Vázquez Mota como López Obrador fueron con un objetivo muy preciso: bajar a Peña Nieto.

Pero no lo logra- ron. ¿Por qué? Se pue- de adelantar una doble hipótesis: porque las condiciones para que prenda una cam- paña de contraste son simple y llanamente inexistentes. Porque la gente quiere un cambio y busca sancionar al PAN.

3. La sorpresa mayor del debate fue Quadri. Hizo propuestas sensatas e inteligentes. Y contribuyó a elevar el nivel de la discusión. Se ha replicado, y en parte es cierto, que un voto por Quadri es un voto por una nueva bolsa Hermes para La Maestra. Pero la candidatura de Quadri, quien se asume como ciudadano, muestra la importancia de darle cabida a las candidaturas independientes en los procesos electorales.

4. AMLO archivó para siempre la República Amorosa. No tuvo una sola palabra de reconciliación. López volvió por sus fueros y comprobó lo que muchos advertían. El predicador del amor y la paz era una impostura. Pero todo tiene un costo y se está reflejando en las encuestas. La gente tiene temor y desconfianza del rayito exterminador.

5. JVM fue a lo suyo: la campaña de contraste, pero no tuvo la suficiente fuerza. ¿Por qué? La explicación no es exclusivamente de orden personal. La estrategia que se trazó la llevó del segundo sitio a un empate técnico con AMLO. Las condiciones y el ambiente que se viven hoy son completamente distintos a los de 2006. Amén que Peña Nieto no ha cometido los errores ni los excesos de López Obrador hace seis años.

6. Peña Nieto rompió el mito de que sin chícharo y telepronter estaría completamente perdido. No sólo eso. La definición de Peña como un producto chatarra se volvió contra el propio López Obrador. En suma, tanto Vázquez Mota como López Obrador cometieron el peor error que señala Sun Tzu: menospreciaron el poder de su enemigo. Porque Peña Nieto no solamente resistió, sino que dio la sorpresa al convertir el ataque en la mejor defensa.

7. A EPN le falló la puntería, sin embargo, en dos ocasiones: Bejarano y Ponce fueron procesados. Pero el segundo está en la cárcel no porque AMLO haya procedido contra él, sino por qué la PGR lo detuvo y fue sentenciado. De hecho, López le acomodó las cosas para que se fugara y escondiera por meses.

Pero además, la persecución y deten- ción de Carlos Ahumada, en condiciones escandalosas, y la información sobre el segundo piso clasificada como reservada por 10 años son otros dos datos capitales. Y eso sin mencionar que a lo largo de toda su vida López no ha reconocido una sola derrota y ha mandado una y otra vez al diablo las instituciones.

8. La alianza, o tregua, JVM-AMLO fue evidente: a) no se tocaron ni con el pétalo de una rosa; b) se dividieron, incluso, los temas. Vázquez Mota sacó el caso Paulette y López Obrador el expediente Montiel. Pero todo tiene un costo. Al haberse ignorado no marcaron su diferencia y el resultado está a la vista: no se rompió el empate técnico y la disputa por el segundo sitio está igual que antes del debate.

9. El discurso de AMLO se vuelve cada vez más esquizofrénico. Mientras denuncia al PRIAN, y se planta como el representante del cambio verdadero, mantiene una alianza con JVM. Durante todo el debate no mencionó una sola vez "al espurio". Y todo eso en vivo y en directo por la televisión.

10. El tiempo corre cada vez más contra el PAN y PRD. Hoy se cumplen 44 días de campaña y faltan apenas 46. Las tendencias no se han modificado. La distancia entre el puntero y el segundo lugar sigue siendo de 20 puntos o más. El debate ya no fue el punto de inflexión. Y no se divisa razón o motivo para que las cosas cambien en las próximas semanas.

Antes al contrario, conforme pase el tiempo la percepción de que Peña Nieto tiene la victoria al alcance de la mano podría jugar a su favor. Todo indica que, a diferencia de 2000 y 2006, el resultado no será cerrado. La pregunta a formularse es más bien si la coalición PRI-Verde logrará alcanzar la mayoría en las Cámaras de senadores y diputados.

11. La popularidad de EPN tiene un asidero real: la gente quiere un cambio después de 12 años. Josefina no ha resultado una gran candidata, pero es muy probable que de no haber sido ella el PAN estuviera hoy, definitivamente, en el tercer sitio.

Eso explica, también, por qué la campaña de contraste no ha pegado entre la población. La gente tiene como referente inmediato los 12 años de gobiernos panistas y no los 71 del priato. Y no es extraño que así sea. En la democracia el poder desgasta rápidamente. Pero además, en cualquier parte del mundo 12 son muchos años.

12. Dado ese contexto, López no aparece como una alternativa viable. El rayito de esperanza se hizo harakiri entre el 3 de julio y el 1o. de diciembre de 2006 cuando Calderón asumió la Presidencia. Después de eso coronó su obra con más bravatas. La presidencia legítima lo convirtió en un hazmerreír. Hoy paga el costo de todas sus rabietas.

13. Durante el segundo debate, el 10 de junio, ya en la recta final, será prácticamente imposible dar un campanazo. Así que, a menos que suceda un milagro, todo indica que la suerte está echada.

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