mayo 08, 2012

La mujer que ganó el debate

Carlos Loret de Mola (@CarlosLoret)
carlosloret@yahoo.com.mx
Historias de un reportero
El Universal

No fue la voluptuosa modelo que causó sensación en redes sociales, ni la moderadora Guadalupe Flores, mucho menos la candidata panista Josefina Vázquez Mota que lució desdibujada en el primer debate entre aspirantes a la Presidencia.

La mujer que ganó el debate se llama Elba Esther Gordillo, la hábil política, multimillonaria “maestra”, dirigente vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Lo hizo a través del candidato de su partido, Gabriel Quadri, quien increíblemente tuvo el mejor desempeño durante las dos horas que duró el encuentro de la noche del domingo.

El académico, ex funcionario público, empresario y ecologista lució suelto, desenfadado, seguro, cool, relajado frente al nerviosismo de sus rivales. Pudo criticar a “los políticos de siempre”, decir que él no es uno de ellos y lanzar una metralla de propuestas audaces (retirar el subsidio a las gasolinas), inocentes (someter a Pemex y CFE a competencia real) y sin sentido (crear una nueva secretaría, pero sin crear más burocracia).

Y nadie le dijo nada. Bastaba con que uno de sus rivales le recordara que su papel en la elección es ser empleado del Elba Esther y se hubiera caído el Quadri-show que sedujo a tanto desencantado. Una frase lo devastaba, pero nadie se ocupó de él. Navegó feliz en lanchita en medio de buques que se atacaban entre sí con la artillería pesada a su alcance.

Gordillo, dueña del Partido Nueva Alianza, puede estar tranquila: conservará el registro en las elecciones del 1 de julio y podrá seguir usando al Panal como arma de chantaje para sus negociaciones políticas y financieras. Su candidato, Quadri, ya lo medirán científicamente las encuestas, aumentará su porcentaje en votos (viniendo de uno por ciento, todo suma) y con ello garantizará más dinero, más poder, más legisladores, más abuso que aniquila el que debería ser el tema central de una dirigente de sindicato de maestros: la educación.

Paralelamente, la actitud de Gabriel Quadri en el debate despejó una duda sembrada desde que el PRI rompió su alianza electoral con el Panal: Elba Esther Gordillo está con Peña Nieto. Lo de la ruptura de enero fue por mera conveniencia de números. Les iba mejor separando sus logotipos. En el fondo, juegan políticamente aliados: Quadri fue guarura del priísta en el debate; atacó a Josefina y a López Obrador, pero a Peña ni un reproche.

En el posdebate que organizó Joaquín López-Dóriga en Televisa a las 22:30 horas del domingo, el dirigente del Panal y coordinador de la campaña de Quadri, Luis Castro, transitó por la misma ruta: ni un rasguño a Peña Nieto, de quien —ya en confesión final— diagnosticó que “salió ileso” del primer encuentro. Ayer, el candidato del Panal se declaró ganador del debate y puso en segundo lugar a Peña. Evidencia concluyente.

SACIAMORBOS

Ver un debate sin Twitter a la mano pierde la mitad del chiste y la mitad de la diversión.

No hay comentarios.: