junio 27, 2012

El Sendero del Peje

Francisco Garfias (@panchogarfias)
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

La encuesta final de Covarrubias y Asociados, publicada por El Sendero del Peje, es un revés al discurso de fraude que Andrés Manuel López Obrador trajo cosido en los labios. Otorga diez puntos de ventaja a Peña Nieto sobre el tabasqueño.

No le hace que se trate de un ejercicio de la casa que ha realizado los sondeos para el candidato de las izquierdas o que se hayan publicado en un periódico digital que evoca el mote del tabasqueño y que dirige el buen Federico Arreola, un hombre que ha trabajado por la causa de AMLO.

Las descalificaciones llegaron de mero arriba. Ni El Peje ni Manuel Camacho Solís admiten los números de Covarrubias. La nota hubiese sido lo contrario. “No está bien hecha (la encuesta). Voy tres puntos arriba y se va a ampliar, lo estoy sintiendo en la calle”, le dijo López Obrador al teacher López-Dóriga.

En la versión de Andrés Manuel, las encuestas son “por encargo” o tienen errores. Los casos del periódico Reforma (la última que publicó le da 12 puntos de ventaja al priista) y de Covarrubias los atribuye a “errores”. No cree que haya habido mala leche.

Pero el candidato del Movimiento Progresista sigue adelante con su estrategia para hacer creer a los ciudadanos que le van a “robar” la elección. Ya hasta tiene de coordinador de defensa del voto. Se trata, ni más ni menos, de Martí Batres, una garantía de imparcialidad (ji, ji, ji). Por lo menos es lo que este último manejó en su cuenta de Twitter. López-Dóriga le preguntó a Andrés si va a reconocer los resultados oficiales de la elección: “¡Cómo no los voy a reconocer, si voy a ganar..!”, dijo el tabasqueño, y soltó la carcajada. Manuel Camacho es otro caso. Dijo que desde hace mucho Covarrubias dejó de encuestar para López Obrador.

La conversación entre una senadora del PAN y una ex diputada federal del PRD era de una franqueza que impactaba. No estamos autorizados a reproducir sus nombres, pero sus palabras reflejan el sentimiento de resignación que existe entre los menos exaltados de ambos partidos. Las dos coincidían en que, la de ayer, fue la última sesión de la Comisión Permanente con el azul como el partido en el gobierno. Felipe Calderón seguirá en Los Pinos hasta el 30 de noviembre, sí, pero el eje del poder se desplazará hacia otro partido. El 4 de julio es la próxima sesión del Congreso. Tendrá lugar en una atmósfera diferente. El PAN estará en plena transición hacia la oposición, por primera vez en 12 años. “A ustedes los desgastó tremendamente el poder. Nosotros fuimos incapaces de presentarnos como opción viable. Van a regresar los porros del PRI”, lamentó la ex diputada. Su interlocutora del PAN asintió.

Jorge Castañeda, canciller en la era de Fox, sí le cree a las encuestas. Escribió un artículo en el periódico francés Les Echos, bajo el supuesto de que Peña será el ganador. En esa entrega hace un interesante apunte: “Peña Nieto será el primer Presidente priista en ser elegido democráticamente, el primero en convertirse en jefe de Estado gracias a los votos obtenidos en las urnas, y no por haber sido señalado por su predecesor” (alusión al dedazo).

El Güero está convencido de que el regreso del PRI a Los Pinos no significa automáticamente la restauración del régimen que desapareció en 2000. “Temer el regreso de un régimen autoritario equivaldría a negar todo lo que hemos realizado en los últimos 12 años”, concluyó.

Los gobernadores no pueden hacerse a un lado en la lucha contra el narcotráfico. “O la bebes o la derrama”, dice Javier Duarte, mandatario en Veracruz, uno de los estados donde los cárteles de la droga se han empoderado. La entidad es de las más peligrosas para ejercer el oficio del periodismo. Nueve muertos en lo que va de su administración. El hombre culpa a la delincuencia organizada. “Durante mucho tiempo, estos cabrones ganaron espacios, tejieron sus redes de complicidad”, dijo. “¿Yo? Estoy cumpliendo con mi responsabilidad”, aseguró.

La macrosala de prensa que el lunes inauguró Leonardo Valdés, consejero presidente del IFE, costó la friolera de 30 millones de pesos. Ni más ni menos. Hay 15 mil periodistas acreditados en todo el país. Mil en la Ciudad de México. Eso convierte la elección del primero de julio en la de mayor cobertura en la historia.

Más datos de Valdés: 79.4 millones de ciudadanos están inscritos en la lista nominal de electores. De ese total, 3.5 millones tienen entre 18 y 19 años. Hay otros 10.5 millones que no votaron en la elección presidencial de 2006. No tenían 18 años y hoy tienen 24. Es decir, habrá 14 millones de ciudadanos que votarán por primera vez.

Charlamos con Rosario Guerra. La candidata del Panal a la Jefatura de Gobierno va por 4% del voto chilango. Eso les asegura tres diputados pluris. Política experimentada, hábil operadora, tiene descartado volver al PRI. “¿A qué regreso? ¿A que me den otra madriza?”, preguntó.

Hizo notar que sus agresores al interior del tricolor (Israel Betanzos y compañía) van a tener fuero en recompensa por haberla golpeado.

No hay comentarios.: