junio 11, 2012

La caída y el ascenso

Pedro Ferriz (@PedroFerriz)
El búho no ha muerto
Excélsior

Evolucionó el segundo debate con respecto del primero. Los candidatos fueron más seguros a la contienda.

Mejoró el formato y aunque se siguieron diciendo mentiras y verdades a medias, hubo más ingenio en las propuestas y posturas hacia la construcción de su idea partidaria, así como a la destrucción de la de sus adversarios.

Vi a Enrique Peña Nieto un tanto inerme en aquello que no puede borrar de su carrera y procedencia. Las malas compañías, evidentes entre la pandilla priista, se sintetizaron en un contundente Arturo Montiel, que siguió sonando —como se lo dije alguna vez—. Una piedra del zapato que lastimaría siempre su camino político. Cuando Josefina muestra la dedicatoria que el candidato del PRI le imprime a Montiel en su tesis profesional, no queda lugar a duda que le debió, debe y seguirá debiendo a una “inmunda rata” de la vida política de un México que queremos muera.

Lo de Peña Nieto no es hablar en público. Trastabilló en casi todas sus intervenciones. Las propuestas para encarar los grandes retos nacionales, no contuvieron su necesario desglose y se basó en la frase de que quien va a acabar ganando “vas a ser tú”. Veo a Enrique como el producto de una pobre educación, recursos y substancia. Se me hizo hueco e insulso.

Josefina se vio agresiva. Tuvo para todos. A Quadri lo mató por causa de la relación con Elba Esther. A AMLO lo refirió como intransigente ayer y hoy, al descalificar el resultado de las elecciones antes de que sucedan. A Peña Nieto, aparte de las malas compañías, el terreno de los no acuerdos hacia las reformas fundamentales que el PRI ha resistido, dejaron patente la postura de una Josefina, menos dulce y más guerrera.

Enrique Peña Nieto, más que atacar, se defendió. Su estructura de agresión a Josefina, siguió siendo por el supuesto ausentismo de ésta en su época de coordinadora de la bancada panista en la Cámara de Diputados. Ataque inconsistente. Eso ya no convenció. A AMLO, prácticamente no lo tocó y a Quadri, le dio un par de pequeños golpes, sin siquiera voltearlo a ver. Peña Nieto perdió amplio espacio en el ejercicio. Ahora le hubiera convenido pedir menos tiempo para no regar tanto el engrudo.

Andrés Manuel se vio disparatado en sus cálculos. Las cifras de ahorro por temas de corrupción y austeridad son ilusas y llegó al colmo cuando dividió al presupuesto nacional entre el número de familias, para repartir equitativamente la riqueza del caudal monetario. Ni en los mejores tiempos de Nikita Kruschev se hubieran hecho esas cuentas tan primitivas. Habla de “su experiencia” para que aceptemos las futuras líneas de conducción del país y deja de lado la sofisticación de las formas con las que hoy se debe administrar todo un proyecto de gobierno.

Quadri es el que para mi gusto tiene la mejor preparación. No forzosamente la mejor plataforma. Hizo propuestas para resolver problemas pasados y presentes. Quitarle al Presidente la forma de autorregularse con la Secretaría de la Función Pública. A los diputados la Auditoría Superior de la Federación, fueron propuestas interesantes, aguerridas y justas.

¿Qué se puede esperar luego del debate?

Veo a Peña Nieto en una lógica caída. El hombre ratifica sus pies de barro. El aparato PRI-electoral le tenderá una red en su caída. Ya veremos qué tan eficaz resulta. No le queda más que gastar raudales de dinero hacia el cierre, para mantenerse a flote.

Veo a Josefina crecer entre las mujeres y la juventud que no compra los números y actitud de AMLO. La “mayoría silenciosa” sigue ubicada en el renglón de “los indecisos” que se están guardando hasta el final. Ella lo sabe y también el PAN. El Norte del país está agraviado en varios estados que: se sienten traicionados por el PRI o por el PRD.

Veo a AMLO crecer en un sector de la juventud y en los niveles más bajos donde tiene impacto. Su mensaje es muy esperanzador, si no es alcanzado por el análisis. Dio a conocer a su gabinete, como un acto desesperado. Quiere hacer ver que hay gente para él pensante que lo sigue. Se le olvidó Miguel Torruco en la Secretaría de Turismo. No sé si eso vaya a causar confusión entre la tropa. AMLO ya no crecerá más. No dará más del 5% de su voto duro que es de 18% cuando más.

Gabriel Quadri, tendrá una recompensa al final de esta chamba. Subirá los números mínimos de Nueva Alianza hasta garantizarle la permanencia. Elba Esther estará contenta.

Hago un apartado de un tema que hemos venido siguiendo juntos. Los plurinominales.

Surgió en el debate, como resultado de la inoperancia del Congreso. Josefina ofreció luchar por su eliminación. Peña Nieto por su parcial sesgo. El tema de los legisladores de representación proporcional ya llegó a su madurez y aunque AMLO ni siquiera lo contempla y al partido de Quadri no le conviene —por el número de asientos que pierde— me queda claro que el siguiente Congreso tendrá plurinominales (ya están hasta nombrados) pero el que siga, los verá ¡borrados para siempre! Estoy seguro. Descansaré cuando vea fructificar tanta confianza depositada en un proyecto que tenía razones y poco sustento en nuestro actual marco legal.

Pronóstico:

Habrá un final muy parejo entre Enrique Peña Nieto en su caída y Josefina Vázquez Mota en su ascenso.

Quien gane de entre los dos, está marcado por variables... Sutilezas que irán surgiendo en el camino.

La moneda está en el aire.

¡También México!

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Yo sé que tú ya decidiste.

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