junio 18, 2012

Lo peor de Calderón

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

Felipe Calderón resultó pésimo negociador y se equivocó de aliado: no era el PRD, que ha gritado urbi et orbi su rechazo a todas las reformas para el desarrollo propuestas por el PAN, sino el PRI, que, además, le dio el quórum para que tomara posesión. Ha sido atroz publicista de sus logros. Y no es uno menor que a los mexicanos hasta se nos hayan olvidado las crisis sexenales del PRI, con devaluación del peso, huída de capitales e inflación de dos y hasta tres dígitos. La última, y peor, al terminar Salinas de Gortari y entrar Ernesto Zedillo, la de “los alfileres”, fue bien resuelta por éste, último presidente del PRI y quien, contra los usos y costumbres de ese partido, aceptó la derrota la noche misma de las elecciones del 2000, cuando ganó Fox. Si el PRI llevara por candidato a la reelección a Ernesto Zedillo, votaría por él.

López no cesa de clamar contra un PRIAN inexistente, lo que hemos visto son alianzas PAN-PRD exitosas contra el PRI en elecciones estatales.

Tuvimos una crisis mundial en 2008 que no ha concluido y puede empeorar según vemos en Grecia, España y Portugal, y si no ha pegado fuerte en México es gracias a las medidas tomadas por Calderón y su equipo. Pocos lo saben.

Con Fox y Calderón el país se llenó de casas en renta y los inquilinos pudimos pedir reducción de la mensualidad. Fue así porque en todo México hubo casas al alcance de 10 millones de familias en estos años. Dato perdido. Los 40 mil millones que se llevaban los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro y su sindicato, el SME… La reforma de pensiones que salvó al Seguro, la ampliación del Seguro Popular…La relativa constancia en los precios que no veíamos hacía 15 años. ¿Y los gasolinazos?, clamará al cielo todo jeremías: no han sido suficientes para que los dueños de auto paguemos la gasolina siquiera al precio de compra y no con subsidio a las clases media y alta, que tienen coche y mayor acceso a los medios para gritar su rechazo. Subsidio arrebatado a escuelas rurales, becas y abasto de medicinas en IMSS e ISSSTE.

La peor crisis de inseguridad en el DF la tuvimos con López Obrador: los asaltos en taxis hicieron que todos pidiéramos servicio por teléfono; secuestros, asesinato de secuestrados; asaltos en camiones, en plena calle a la luz del día, a la salida de bancos, de cajeros automáticos. Aceras privatizadas por ambulantes a cambio de ir a mítines, venta allí mismo de mercancía robada o pirata. Una marcha de personas vestidas de blanco llenó desde Chapultepec hasta el Zócalo, un millón de manifestantes contra la inseguridad. La respuesta de Obrador fue llamarlos “pirrurris”.

Ahora aplaude el mismo personaje las marchas que, a su favor, realizan los hijos y hermanos menores de aquellos pirrurris. Y tienen algo muy extraño: las marchas son para exigir algo: derogar una ley injusta, encarcelar a un político, mayor acción del gobierno contra la delincuencia. ¿Qué exigen las organizadas por YoSoy132? ¿Que Peña no sea candidato? Cubre los requisitos legales y no ha incurrido en alguna conducta que produjera una conmoción como sería cancelar el registro a un candidato porque así lo piden pocos o muchos. Si no nos gusta ese candidato no votamos por él: eso es todo. ¿Qué piden y, sobre todo, a quién?

“¡No a Peña Nieto!”, de acuerdo, ahora digan ¿qué hacemos con él? “¡Democratización de los medios!”. Definan eso: ¿será que Televisa ponga a votación nacional sus programas? ¿Que los apruebe un grupo selecto de ciudadanos? ¿Los 132? Se llama “censura previa” y suena a Cuba, Corea del Norte (o viejo PRI hasta 1982), donde el gobierno, porque se autodefine como el pueblo en el poder, decide lo que el pueblo puede o no puede ver. Y nunca puede ver críticas al gobierno porque son contra la patria.

TRIVIALIZACIÓN

La trivialización de las campañas políticas parecía haber tocado fondo con los pocos segundos en que, un candidato tras otro, nos pide nuestro voto sin dar mayores razones o dar las que todos, sin excepción compartimos. Pero estaba equivocado. Faltaba la mejor: la misma avioneta que, contra la ley, vuela a ras de azoteas llevándose tenderos con calzones para anunciar el circo Atayde, ahora pasa vociferando que Perico el de los Palotes nos prrrr… pide, prrr, vota…prrrr, pe-erre-de, soy prrr, prrr… Entre el ruido del motor y que ya la avioneta va lejos, no se entiende nada.

QUADRI. Todo voto por Quadri es un remache al partido del Elba Esther. No se lo des.

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