junio 12, 2012

Modelos para votar

Luis Felipe Bravo Mena (@LF_BravoMena)
Ex presidente nacional del PAN

Luego del debate del domingo, la campaña presidencial entró a la recta final. Llegó la hora de hacer un alto en el camino para tomar la decisión. Hay tres modelos para escoger:

Modelo Josefina

Josefina encarna la opción humanista-democrática de Acción Nacional. Sería la tercera etapa de un modelo que comenzó a edificarse —con bloqueos y traiciones en el camino— en el año 2000. Los avances son evidentes en diversos rubros: estabilidad y fortaleza de la economía, construcción de infraestructura como nunca. Nueva política de viviendas que redujo el déficit del proceso de urbanización.

En salud, no hay precedente de lo que se ha hecho en los últimos años por los gobiernos panistas: cobertura universal de salud y construcción de cientos de hospitales.

La política social dejó de ser clientelista y electorera. Se transformó en una política de promoción de la persona humana. Fue Josefina, como Secretaria de Desarrollo Social, una de sus principales artífices al iniciar el programa “Oportunidades”.

Muy importante ha sido la ampliación efectiva de libertades cívicas y ciudadanas, el equilibrio de poderes y el federalismo. La corrupta metamorfosis de este avance en “feudoralismo”, con gobernadores tiránicos, o lo que es peor, narcogobernadores , es imputable a la contumacia autoritaria del antiguo régimen atrincherados en las entidades federativas.

El modelo democrático-humanista desarrollado por el PAN, necesita ajustes y rectificaciones; se realizarán en el tercer sexenio panista con lo cual entrará en su fase de maduración, con rendimiento de mayores frutos para bien de los mexicanos.

Modelo Peña Nieto

Peña Nieto, representa el modelo del viejo PRI puro y duro. Es un retoño de lo que popularmente se conoce como el Grupo Atlacomulco del Estado de México, una coalición de familias que gestionan el poder como patrimonio privado y se apropian de los recursos públicos como botín grupal.

Este modelo llegó a su mas alto grado de cínico e impune saqueo en la gubernatura de Arturo Montiel que quiso ser Presidente de México hace seis años. Sus excesos fueron aprovechados por los adversarios de su partido para desbarrancarlo. Sin embargo, el proyecto presidencial de los mexiquenses estaba en marcha; habían gastado multimillonarias cifras en televisión.

Parte de la estrategia consistió en heredar la gubernatura a uno de sus ahijados, los había congregado dentro de un grupo que en los pasillos del palacio toluqueño se conocía como los muchachos de oro. Jovencitos entrenados para acompañar a su gran padrino en sus sueños presidenciales, luego, en la desgracia, para protegerlo. El premio le tocó a Peña Nieto, incondicional en el manejo de los dineros.

En síntesis, el modelo Peña-PRI ,surgido del apareamiento entre un añejo grupo político mexiquense con una empresa creadora de estrellas del espectáculo, no tiene nada de nuevo ni es democrático. Se autoengaña Vicente Fox cuando dice que no hay peligro de que regrese el autoritarismo si el PRI gana.

Modelo López Obrador

Dirija su mirada al Cono Sur, observe diversas experiencias en Venezuela, Bolivia, Argentina y Ecuador, que bajo diversas inspiraciones, ya sean del Socialismo del Siglo XXI o de la Cuarta Vía, han montado gobiernos populistas, con diversos grados de autoritarismo y estatismo. Ese es el modelo que prefigura el candidato de la izquierda mexicana.

López se impuso a la izquierda socialdemócrata del PRD. Los moderados hicieron una retirada táctica y van ahora por el 2018 con Marcelo Ebrard. Mientras tanto, apueste doble contra sencillo que si no gana en las urnas va a reeditar el conflicto postelectoral del 2006 corregido y aumentado. Ya lo cantó.

Paradójicamente el mejor aliado de esta estrategia de movilización rupturista es Peña Nieto. El día de las elecciones la maquinaria del PRI, en su bárbaro frenesí por recuperar la Presidencia va a cometer impunemente una gran cantidad de abusos y tropelías. Van a ensuciar peligrosamente los comicios. Con ello proporcionará a AMLO y sus radicales el pretexto para desatar el infierno.

No hay comentarios.: