junio 27, 2012

Y… "¡sorpre!", que gana Josefina

Carlos Mota
motacarlos100@gmail.com
Cubículo Estratégico
Milenio

Una persona del más alto nivel en el gobierno me ha dicho que hay una encuesta interna con la que tienen la certeza de que Josefina Vázquez Mota podrá dar la sorpresa este domingo. Llámenle esperanza, fe, ilusión, empecinamiento, tenacidad, ingenuidad, certeza, idea, o como se quiera, pero el tema ahí está y se inscribe dentro de aquella frase en la que el presidente Felipe Calderón hablaba en relación con que no se debe “subestimar” la capacidad del electorado de decidir quién será el presidente.

Puede ser “sorpresa” o puede ser “milagro” —como ella misma caracterizó su potencial triunfo hace unos días. De hecho, si fuera esto último, no le sobraría a Josefina apersonarse este viernes o sábado en la Basílica de Guadalupe para cumplir con el ritual completo. No tiene que hacer proselitismo. Solo tiene que acudir a escuchar la palabra de Dios.

En Grecia las recientes elecciones tuvieron una característica curiosa: varias casas encuestadoras daban por ganador al candidato del partido de centro-derecha Nueva Democracia (también hubo veda para publicarlas varios días antes). Había una mayoría de encuestas en ese sentido. A su vez, otras encuestadoras hablaban del potencial triunfo de la izquierda radical, la del partido Syriza, que se oponía a las medidas de austeridad impuestas por los europeos para rescatar a su país de la debacle. Ganó la derecha y perdió la izquierda, pero el día de la jornada electoral hubo largas horas de espera en la que los resultados preliminares no permitían declarar un ganador.

El electorado mexicano vive estos días en relativo sosiego el hecho de que las encuestas no hayan arrojado diferencias mínimas que tengan al país al borde del asiento, esperando el resultado final. Básicamente todo mundo da por hecho que Enrique Peña triunfará, lo cual sería lo más lógico si es que las ciencias actuarial y estadística asistieron efectivamente la mente de todos los que se dedican al muestreo, a las desviaciones estándar y a los márgenes de error. No obstante, hasta donde entiendo, las encuestas no hicieron pronósticos —es decir, no incluyeron promedios móviles ni utilizaron algún modelo de regresión. De tal suerte, todo puede pasar el domingo. ¿Será?

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