agosto 14, 2012

El "maximato" de Calderón

Alejandro Ramos
Calle México

En el cierre de su mandato, al presidenteFelipe Calderón no le cuadran las cosas y según algunos panistas, ha renacido en él su"espíritu priista" y trata, como en su momento lo hizo el "jefe de jefes" del tricolor, Plutarco Elías Calles, de crear su propio maximato.

Calles, impulsor del Partido Nacional Revolucionario, antecedente directo del PRI, fue presidente de México en el cuatrienio 1924-28, pero luego del asesinato de Álvaro Obregón influyó de manera decisiva durante seis años más en los gobiernos bianuales deEmilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo Rodríguez.

Esta marcada influencia de Calles, quien había subordinado a los militares que habían participado en laRevolución al mandato civil, lo llevó a ser considerado el "jefe máximo" y como tal ejerció un poder personalista y autoritario.

Pero como todo por servir se acaba, el maximato ejercido porCalles finalizó cuando el general Lázaro Cárdenas llegó a la Presidencia de la República y lo expulsó del país poniendo fin a los gobiernos de corte militarista y perfilando los llamados "institucionales".

Claro queCalderón no es Calles ni el PAN se asemeja a lo que fue elPNR, pero en lo que sí hay coincidencia, según se quejan algunos panistas, es que el actual ocupante de Los Pinos busca mantener el control de su partido.

De hecho, Calderón, luego de la controvertida elección que lo llevó a la Presidencia del país en 2006, se hizo del gobierno y casi de inmediato de la dirigencia del PAN, al influir de manera decisiva para expulsar a Manuel Espino y, como Calles en su momento, colocar a sus más "leales".

De este modo, Calderón impulsó al liderazgo nacional del PAN a Germán Martínez Cázares, su primer secretario de laFunción Pública y quien salió de la dirigencia del albiazul luego de la estruendosa derrota que sufrió el PAN en las elecciones intermedias de 2009.

Para sustituir a Martínez Cázares, desde Los Pinos se impulsó a César Nava, quien dejó de ser secretario particular de Calderón para ocupar la dirigencia del partido.

Lo malo para Calderón fue que al igual que a Martínez Cázares, a César Nava se le hizo bolas el engrudo y siguió acumulando derrotas electorales, además de haber sido protagonista de acuerdos en lo oscurito en torno a la negociación de alianzas con el PRD y compromisos no cumplidos con el PRI, en los que sirvió como "testigo de honor" el entonces secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont.

Después de este escándalo-fracaso,César Nava tuvo que salir por piernas y Calderón trató de sustituirlo con Roberto Gil Zuarth, quien por entonces fungía como su secretario particular.

Sin embargo, luego de tanto intento fallido, encontró oposición en algunos segmentos del albiazul, que impulsaron la candidatura de Gustavo Madero para ocupar la dirigencia del partido, lo cual descarriló las aspiraciones deGil Zuarth.

Cordero, el "delfín" que no pudo ser

Ya con la carrera presidencial encima, y con aspirantes incómodos como lo fueron Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota, Calderón buscó impulsar a su "delfín", el exsecretario de Hacienda Ernesto Cordero, pero a éste no le alcanzaron las influencias de Los Pinos y perdió la candidatura frente a "Chepina", que a su vez resultó derrotada no sólo por el priistaEnrique Peña sino también por el izquierdista Andrés Manuel López Obrador.

Esto significó una debacle electoral para el PAN, que de partido en el gobierno cayó a ser la tercera fuerza política del país, se sumió en una crisis de la cual no puede salir y es escenario de una batalla no tan soterrada entre calderonistas y los que se oponen a que el que ya casi expresidente se apodere del albiazul.

Presa de un activismo que ya no guarda las formas ni las horas de trabajo, Calderón se ha reunido en las últimas semanas con dirigentes delPAN tanto en el interior del país como en la residencia oficial de Los Pinos con un exhorto recurrente: hay que actuar rápido ya que se requiere"refundar al partido", aunque luego corrigió y dijo que le llamen como quieran, hasta "manita de gato", pero que se hagan los cambios porque el tiempo apremia.

Uno de sus fieles escuderos, el expriista Javier Lozano, electo senador porPuebla, no tuvo empacho en expresar que Madero tiene que irse ya, que es necesario hacer un corte de caja y actuar desde ahoracon miras a las elecciones estatales que habrá el año próximo.

Madero y algunos panistas de viejo cuño rechazan estas pretensiones y así se lo han hecho saber a Calderón, quien sostiene que no está empeñado en que los cambios en el PAN se hagan antes de que él deje el poder, ya que cuando eso suceda "tendré más tiempo para la grilla".

Liderazgos en el Congreso, otra batalla deLos Pinos

Al propio tiempo, Calderón busca impulsar al ahora virtual senador Ernesto Cordero como líder de la bancada panista en la Cámara alta y aJosé González Morfín como "pastor" de los diputados, pero lo mismo que en sus intentos de refundar el PAN a la voz de ya, ha pinchado en hueso.

Madero, quien es ya su abierto opositor, con el apoyo de panistas de viejo cuño, sostiene que los tiempos del partido los marcan los estatutos y la dirigencia, así como los nombramientos de los coordinadores parlamentarios.

Insiste en que no hay ninguna prisa y que las decisiones del partido corresponden a su militancia y a su dirigencia, no a la Presidencia de la República.

No obstante ello, Calderón no se da por vencido y hasta participa en bohemiadas con los panistas, siempre con la insistencia de que al partido le urgen los cambios y ya no hay tiempo que perder.

Calles resultó expulsado del paíspor Cárdenas, quien de ese modo terminó con el maximato de los años treinta.

El futuro presidente del país, Peña Nieto, es de otro partido y no tendría necesidad de proceder de una manera similar.

El reto que enfrenta Calderón está dentro de su propio partido, donde hay quienes le reprochan haber ejercido una presidencia al estilo priista y ahora pretender un maximato que no tiene viabilidad ni razón de ser.

Para estos grupos, que son crecientes dentro del albiazul, el mejor destino para Calderón es que se concreten sus planes de ir a dar cátedra a unauniversidad del extranjero y cumplir así con un decoroso exilio académico y que le deje la política y la recomposición de su partido a los panistas. Sin embargo, la lucha interna continúa y todavía no hay nada escrito.

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