agosto 21, 2012

Votos nulos

Jorge Alcocer Villanueva
Reforma

El día de ayer, al presentar en FLACSO el estudio del doctor José Luis Vázquez Alfaro, El voto nulo (y el voto en blanco) publicado por el IFE (Cuadernos para el debate No. 3), me detuve en un hecho del proceso electoral federal 2012 que merece un análisis, cuantitativo y cualitativo, con vista a la que ya se anticipa como la próxima reforma electoral.

Me refiero al anómalo número de votos nulos que se registraron en las elecciones para diputados y senadores en la jornada electoral del pasado 1o. de julio. Al asunto aludí, de manera tangencial, en anterior colaboración en este mismo espacio.

De acuerdo con las cifras de los cómputos distritales del IFE, en la elección presidencial el número de votos nulos fue un millón 241 mil (2.47% del total), mientras que para diputados crece a 2 millones 472 mil (5% del total) y en senadores se dispara a 2 millones 855 mil (5.72% del total). Los votos nulos para diputados, en 2012, crecieron 32% respecto de los registrados en 2009, cuando se presentó un movimiento a favor de anular el voto, lo que no ocurrió este año.

Como lo señala el doctor Vázquez, debido a las normas del Cofipe es imposible saber cuándo estamos ante votos anulados por voluntad de los electores y en qué casos la nulidad es producto de errores involuntarios de los mismos. Hay evidencia suficiente para sostener, en 2012, que estamos ante un nuevo tipo de voto nulo, provocado por una confusión generalizada entre los electores.

Al estudiar la distribución territorial, encontramos un crecimiento significativo del voto nulo en los distritos electorales y entidades federativas en que el PRI y el PVEM no tenían coalición, un total de 101 distritos en la elección para diputados y 22 estados para senadores, en ambos casos por el principio de mayoría relativa.

En esos casos, el significativo incremento en los votos nulos parece obedecer a que miles de electores cruzaron en la respectiva boleta tanto el emblema del PRI como del PVEM, por lo que esos votos fueron anulados, tal y como lo determina el Cofipe. A reserva de concluir el estudio, podemos anticipar que en varios de los estados y distritos en que el PRI no alcanzó mayoría, el resultado obedece a los votos nulos. Lo anterior se confirma por una sentencia de la Sala Superior del TEPJF, del viernes pasado, en un juicio en que el PRI pidió a los magistrados "interpretar" la voluntad de los electores y asignar a ese partido los votos nulos en una entidad federativa, petición que fue negada.

Todo apunta a una confusión provocada por los partidos perjudicados, que al decidir establecer coalición parcial para las elecciones de diputados (199 distritos) y senadores (10 entidades federativas) no repararon en el efecto que tendría esa decisión en los distritos y estados en que compitieron por separado.

La decisión de la coalición parcial quizá haya obedecido a que PRI y PVEM privilegiaron el acceso completo a los tiempos de radio y televisión, ya que el Cofipe dispone que a las coaliciones totales (como el Movimiento Progresista) se les considere como a un solo partido, para los efectos de la asignación del 30% del tiempo que se distribuye de manera igualitaria. En pocas palabras, por maximizar la prerrogativa en esos medios, la coalición Compromiso por México sembró la semilla de una enorme confusión entre el electorado, que también se registró en elecciones locales. Otro motivo pudo ser la prevención del Verde de que el pez grande se come al chico.

Había un diseño restrictivo en las normas sobre coaliciones electorales que la reforma de 2007-2008 buscó eliminar; sin embargo, conservó la antes citada, que penaliza a las de tipo total, reduciendo el número de sus mensajes en radio y TV. Quizá ahí radique la causa de lo causado.

La confusión pudo haberse profundizado por la exigencia del Verde, atendida por el IFE, de explicar a los electores, mediante mensajes electrónicos e impresos, que el voto múltiple (cruzar dos o más emblemas), cuando existe coalición, es válido. Al no poner igual énfasis en que ese voto es nulo cuando no existe coalición, la explicación confundió -creo- a los electores ubicados en distritos y estados del segundo caso. Al menos eso es a lo que apuntan los datos.

Posdata: Eraclio Zepeda ingresa a la Academia Mexicana de la Lengua. Muy merecido reconocimiento.

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