septiembre 28, 2012

Los cambios en Twitter

Antulio Sánchez (@tulios41)
Internet
tulios41@yahoo.com.mx
Milenio

Fuerte malestar han manifestado desarrolladores y un sector de usuarios de Twitter por los cambios implementados por dicha plataforma. Las nuevas políticas se resumen en más y más restricciones. La cascada de impedimentos dio inicio cuando Twitter anunció la puesta en marcha de nuevos criterios para acceder a sus interfaces de programación de aplicaciones (APIs).

El cambio de orientación se traduce en cerrarle la llave a varios servicios que se daban a través de Twitter. Ejemplo de ello son que ya no se permitirá usar GIFs animados en las imágenes de perfil, o haber dado de baja al popular servicio IFTTT, una herramienta de sincronización y automatización de diversos servicios, muy usada por los usuarios de dicha red social.

Twitter tiene un firme interés en que todo se centre en su propia aplicación, ya que la publicidad ocupará un lugar central, quiere que todo el tráfico pase mayoritariamente por sus “propias” herramientas y con ello tener mayor control e incluso para establecer con seguridad un entorno con fuertes candados.

Muchos desarrolladores de aplicaciones para Twitter han visto estas nuevas políticas como un golpe bajo y un acto deshonesto que muestra la poca ética de sus directivos, que traiciona su esencia y la manera en que se dio a conocer entre los usuarios.

Es indudable que la consolidación y expansión de Twitter se debe en gran medida al aporte y talento de terceros, de que antes de que deviniera en una más del mainstream de las redes sociales avanzó gracias a la contribución gratuita de infinidad de talento aportado por desarrolladores, que entusiasmados con la red se pusieron a dar vida a una gama de herramientas y aplicaciones que han sido de gran utilidad para los amantes de Twitter, que incluso llevaron a muchas personas a ver con simpatía esa red social y unirse a ella.

Es cierto que en los reclamos que varios hacen hay algo de razón, pero también es de sensatos reconocer que quienes parten con base en criterios absolutos confunden el papel de Twitter. Es muy ingenuo pensar que Twitter siguiera con su “esencia” abierta, o que se comportara como si fuese un organismo sin fines de lucro o como una ONG, porque antes que nada es una empresa y los inversionistas empiezan a ajustarles las tuercas a sus directivos para que rinda beneficios.

septiembre 27, 2012

Kike, Ana, Toño y el ridículo de un tal Aleph y sus amigos

Carlos Puig (@puigcarlos)
masalla@gmail.com
Duda razonable
Milenio

Ana Belem Sánchez Mayorga, Diego Antonio Maldonado Castañeda y Luis Enrique Castañeda Nava fueron secuestrados por un grupo de personas armadas del hotel en el que se hospedaban en Paracho, Michoacán, durante la noche del 21 de julio pasado.

Los tres jóvenes —dos psicólogos, un comunicólogo— habían terminado una serie de talleres de ciencia para niños de Paracho. Fueron contratados por el municipio.

En estas semanas, sus padres han recabado cuatro versiones diferentes de lo que sucedió esa noche. Ni a cuál creerle. Las autoridades, los peritos, les han enseñado diferentes fotos de las habitaciones que ocupaban sus hijos. Les han contado varias líneas de investigación. ¿Cuál es la buena? Como tantas veces sucede en México, son los familiares los que han hecho la mayor parte de la investigación, algunos pobladores les han contado lo que se escucha en las calles. El único empleado del hotel, quien por semanas dijo no haber visto nada, ahora se ha comenzado a acordar de cosas que hacen poco sentido y se contradice cada vez que se acuerda de una cosa más.

Pero algo sucedió esa madrugada que involucró hombres armados y a los jóvenes capitalinos.

El padre de Belem me cuenta lo que le dijo un elemento del grupo antisecuestro de Michoacán: que la verdad a buena parte de Paracho ya no entran porque corren peligro sus vidas. Está dominado por los criminales. La versión que más escuchan de gente en Michoacán es que seguramente fueron levantados porque los creyeron policías infiltrados. Les dicen a estos padres desesperados que eso sucede a menudo.

Los padres de los secuestrados han hecho el peregrinar de tantos. Han declarado en el Ministerio Público de Paracho, en el de Morelia, en la fiscalía de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República. Ayer tenían cita con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Hoy nadie busca a sus hijos más que ellos.

Un tal Aleph se apareció ayer frente a la CNDH después de haberse escondido, sin avisar a sus padres, por unos días. Dijo que lo arrestaron en su ciudad por estar protestando quién sabe por qué, lo “maltrataron” por ponerle unas esposas, lo llevaron frente a un juez cívico, lo liberaron casi inmediatamente. Según él, vio a unos “con caras de militares” que lo miraron feo y se fue a esconder. En la absurda aventura lo acompañaron “activistas”, algunos medios, y otros del tal 132 que ya habían acusado a todos los gobiernos posibles de todo tipo de atrocidades. Al tal Aleph se le ofrecieron medidas cautelares. No fueron necesarias, gracias. Llegó en avión a México.

Tal ridiculez frivoliza el asunto de los desaparecidos.

Los casos como los de Kike, Toño y Ana Belem.

Ellos sí desaparecidos.

Y ninguna autoridad los busca.

septiembre 26, 2012

'Alonso Lujambio' por Paco Calderón


FCH y reforma laboral: ¿gol al PAN?

Salvador Camarena (@SalCamarena)
salvador.camarena@razon.mx
La Razón

Fue interpretada como un buscapiés, como una jugada política que orillaría al presidente electo a demostrar desde prematura hora su compromiso con una agenda renovadora, con transformaciones urgentes.

Felipe Calderón envió su iniciativa de reforma laboral. La respuesta del PRI ha sido diluir el contenido reformista de la misma. Qué hará el PAN con la versión mocha, ¿votarla junto al PRI para aislar a la izquierda?, ¿rechazarla en un intento por evidenciar que los priistas no quieren grandes cambios? En medio de una nueva alternancia Acción Nacional no ha delineado los parámetros de negociación con Enrique Peña Nieto, y quizá con la reforma laboral haya tensado innecesariamente el inicio de una nueva relación.

En 1988, Carlos Salinas de Gortari necesitaba reconocimiento. El PAN de Luis H. Álvarez lo sabía. Los panistas formularon el documento Compromiso Nacional por la Legitimidad y la Democracia, dado a conocer el 16 de noviembre de aquel año. En él los panistas especificaban: “la mera formalidad en el traspaso del poder de ningún modo equivale a la legitimidad de origen del nuevo Ejecutivo federal”. A partir de eso formularon un listado de demandas que garantizaran “la modificación de las estructuras económicas, sociales y educativas del país, de manera que avancemos hacia una sociedad más justa, más libre, más participativa y en la que el pluralismo sea parte integrante de la estructura del Estado”.

En esa coyuntura, explican Alonso Lujambio y Germán Martínez en El porvenir posible (FCE, 2006), “el PAN no tenía la fuerza política para imponer un nuevo orden político. El cambio por lo tanto tenía que acordarse, pactarse, negociarse”. En ese volumen, que antologa textos de Carlos Castillo Peraza, los autores subrayan la labor de dirección del yucateco en el proceso que seguiría: “Castillo Peraza se convertirá entonces, y esto marca en definitiva su presencia en la historia de la democracia en México, en defensor agudo —y polémico— del modelo de transición que siguió el país a partir de 1988. Castillo se echará a cuestas la tarea de empujar políticamente y de defender públicamente la línea política estratégica del PAN”.

¿Quién está al frente de negociar la alternancia política? ¿Quién es el Castillo Peraza de hoy? ¿El presidente Calderón? ¿Alguien del PAN? Es muy difícil pensar que la reforma laboral forma parte de la transición “tersa” pactada por Calderón y Peña Nieto.

Quizá lo mejor sería que la iniciativa de Calderón fuera rechazada al tiempo que las fuerzas políticas anunciasen que han pactado hacer, en el menor tiempo posible, la más extensa reforma laboral de la que son capaces en consenso. Eso sería más sencillo si el PAN tuviera ya definido qué tipo de relación, protagonismo y agenda quiere en la nueva etapa del PRI en Los Pinos.

Mientras eso ocurre, seguiremos adivinando a qué quiso jugar el presidente Calderón con este pelotazo lanzado el 1 de septiembre, que por supuesto podría traer costos para los priistas, pero ¿cuáles serían los beneficios para los blanquiazules de una nueva y frustrante minirreforma?

Anuncian realización en Cataluña de referéndum sobre autodeterminación

Notimex
La Crónica de Hoy


El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, anunció hoy que se convocará a un referéndum para que la ciudadanía de esa comunidad del noreste de España, se pronuncie sobre la autodeterminación e independencia.

Al participar en la segunda sesión del debate de política general del Parlamento de Cataluña, explicó que esa consulta popular se realizará aún cuando el gobierno de España lo trate de impedir y se celebrará en la próxima legislatura.

El anuncio de Mas se da después de que la víspera en la primera sesión de este debate parlamentario anunciara que adelantará elecciones al próximo 25 de noviembre (cuando la legislatura debería terminar en 2014).

La convocatoria de elecciones y el anuncio de un referéndum se da como consecuencia de la crisis política entre el gobierno de Cataluña y el de España, debido a sus diferencias por el sistema de financiamiento.

La semana pasada fracasó el diálogo entre Mas y el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, que se opuso a la propuesta del catalán de establecer un nuevo pacto fiscal, que conceda a Cataluña la Hacienda para recaudar, cubrir sus necesidades y entregar el resto al Estado español.

La crisis por la falta de un acuerdo en esta materia abrió en Cataluña la iniciativa independentista en una multitudinaria manifestación realizada el pasado 11 de septiembre, y que ahora se completa con el anuncio de Mas sobre una consulta popular.

“La consulta debe producirse en cualquier caso. Si puede ser por la vía del referéndum, mejor. Pero si el gobierno (de España) da la espalda y no lo autoriza, debe hacerse igual”, manifestó este miércoles.

La propuesta de referéndum se completa con el anuncio de convocatoria de elecciones el 25 de noviembre, ya que según explicó Mas la idea es que la ciudadanía de exprese en la calle y después de ejerza la autodeterminación.

Alonso Lujambio, panista honoris causa

Luis Felipe Bravo Mena (@LF_BravoMena)
Ex presidente nacional del PAN

En la madrugada del 25 de septiembre Alonso Lujambio falleció. Terminó su vida, comienza su historia. Es la historia de un panista "Honoris Causa".

Vivió medio siglo, nació el 2 de septiembre de l962 y en su fructífera vida pública se pueden distinguir tres facetas; intelectual, funcionario y político. Las conjugó magníficamente. Alonso recibió muchos talentos.

No los guardó ni los escondió y hasta el último aliento los hizo rendir al ciento por uno. Baste decir que aún conociendo que se aproximaba su final, hace unos días asistió a un homenaje público en el que anunció que estaba trabajando para introducir en el Senado una propuesta sobre transparencia. Esperamos, por lo menos, que el grupo parlamentario del PAN recupere su esfuerzo y la presente como iniciativa póstuma del senador Lujambio.

Cuando irrumpió en la arena política llamó la atención porque en el turbio ambiente político mexicano, encontrarse con un intelectual joven, funcionario de reconocido prestigio que no rehuía a comprometerse en un partido político, era prometedor y refrescante.

Fuera de las burocráticas definiciones estatutarias, en torno a Acción Nacional se suelen agrupar personas que en diversos ámbitos trabajan por el bien de México. Son panistas "honoris causa". No son militantes, ni activos ni adherentes, pero comparten los valores del humanismo político. Un día, por alguna circunstancia optan por la afiliación formal. Otros nunca dan el paso.

No hay duda que Alonso Lujambio es un caso por demás representativo de esta categoría. "Reclutado en la cuna" como solía reconocerlo, ya que como vástago de Sergio Lujambio Rafols, aguerrido parlamentario panista de la década de los setenta, que hacía temblar al priísmo en los debates sobre la cuenta pública, vivió desde su infancia los avatares y convicciones propios de una familia cuyo padre luchaba contra las ladronerías del gobierno autoritario.

Hay que agregar en este contexto, la singular pluralidad de su genealogía familiar, en ella se habían fusionado sensibilidades liberales, católicas y espiritistas. Alonso nos relató todo esto en su delicioso libro, "Retratos de Familia"(Arkhé, 2011).

De este entorno familiar surgió un demócrata. Un joven que decidió estudiar la ciencia política en algunas de las mejores escuelas: ITAM y Yale. En esta última fue discípulo de uno de los grandes teóricos de la ingeniería política Juan J. Linz. De su faceta como politólogo hay abundante obra publicada.

Pronto pudo poner su ciencia y prestigio profesional al servicio de una de las mayores y mejores causas del país: la instauración de la democracia. Fue consejero del IFE en el periodo 1996-2003, los años cruciales del cambio político en nuestro país en los que la capacidad y la honorabilidad de la autoridad electoral fueron un factor muy importante para dejar atrás la frustrante historia del siglo perdido de la democracia mexicana 1913-1999. Alonso Lujambio es sin duda uno de los hombres relevantes de la transición democrática en México.

Llegó a ser consejero del IFE porque no era militante del PAN. Hay muchos ciudadanos que sin credencial del partido, con el riguroso y patriótico desempeño de sus responsabilidades se sintonizan con la realización de los ideales panistas. Lograr elecciones libres y el sufragio efectivo fue y sigue siendo uno de los principales objetivos del programa histórico del PAN. El carnet es lo de menos. Lo importante son las obras y sus frutos.

De la tarea electoral pasó a ser comisionado del Instituto Federal de Acceso a la Información, 2005 - 2009 y fue su presidente en los últimos tres años.

Convencido de que de nada sirve el respeto al voto si la autoridad que surge de la voluntad popular se comporta como pandilla de pillos que esconde la información sobre sus decisiones y sobre el uso de los recursos públicos, se aplicó a promover la decencia en la administración pública.

Luego tuvo una de las mayores emociones de su vida al ser nombrado Secretario de Educación Pública. Despachar en el mismo escritorio que un día fue de Vasconcelos lo conmovía y motivaba enormemente. Para él, conocedor de la historia, de las vinculaciones políticas del prepanismo que ligaban a uno de los fundadores de Acción Nacional Manuel Gómez Morín con su legendario e ilustre antecesor en la SEP, constituía un acicate para lograr los objetivos de calidad educativa.

En eso estaba cuando decidió dar el paso de afiliarse formalmente al PAN. Lo hizo el 25 de junio de 2009. La exploración de la posible candidatura presidencial tal vez le aconsejaron hacerlo.

Alonso Lujambio fue un panista clásico de nuestro días, no por el número de años que contó con el plástico de sello y fotografía del PAN, sino porque se aplicó con alegría y pasión como intelectual, funcionario y político a hacer realidad los ideales y objetivos de Acción Nacional. Hizo algo más, una parte de sus afanes intelectuales las dedicó a investigar la historia del PAN. Nos dejó un volumen con ensayos sobre el tema: "La democracia indispensable"(DGE/Equilibrista,2009.) además de artículos y colaboraciones en revistas y diarios.

Como catedrático motivó a varios de sus alumnos a profundizar sobre el tema. A él se debe que Horacio Vives haya escrito una biografía sobre de un importante personaje del panismo, José González Torres: "Entre la fe y el poder "(Epessa,2000).

En resumen, Alonso Lujambio por sus actos adquirió con sobrados méritos la militancia panista por causa de honor, pero mas que eso, por ser un modelo de buen ciudadano mexicano para hoy y mañana.

Detalles

Sergio Sarmiento (@sergiosarmient4)
Jaque Mate
Reforma

"Primero establece tus hechos; después puedes distorsionarlos tanto como quieras". Mark Twain

¿Empobrece a los trabajadores el pago por hora?

No. La iniciativa laboral del presidente Calderón simplemente permite el trabajo de tiempo parcial. Trabajar menos horas implica una remuneración proporcionalmente menor. ¿Por qué habría de querer alguien trabajar menos de un tiempo completo? Muchos, particularmente estudiantes y madres, quieren esos empleos.

¿Elimina la iniciativa las prestaciones a través de los contratos de prueba, capacitación o temporada?

No, todos los contratos obligan al pago de seguridad social y prestaciones.

¿Desecha la iniciativa la antigüedad como criterio de ascenso laboral?

La propuesta elimina el requisito de que la antigüedad sea el único criterio de ascenso en un contrato laboral. Las empresas con contratos colectivos están hoy obligadas a dar ascensos a los trabajadores con más antigüedad. La nueva ley daría la posibilidad de escoger a los mejores o a los más productivos.

¿Limita la ley el derecho de huelga?

El derecho a la huelga no, pero sí la posibilidad de prolongarla de manera indefinida. La ley considera la huelga como un instrumento de negociación y no un arma para extorsionar o destruir a una empresa. Después de 60 días en empresas de servicios públicos y 120 en las demás, la disputa sería sometida a un arbitraje obligatorio.

¿Legaliza la iniciativa la subcontratación de trabajadores?

No. La subcontratación ya es legal en México. Recurren a ella no sólo las grandes empresas sino también entidades de izquierda como el gobierno del Distrito Federal y la Asamblea Legislativa. La iniciativa regula la subcontratación y garantiza que la empresa contratante sea responsable solidaria de los compromisos asumidos por la subcontratante. La iniciativa da mayor protección a los trabajadores.

¿Limita la iniciativa los salarios caídos?

Cuando hay un conflicto laboral, la ley limita a un año los salarios caídos. La actual situación promueve la prolongación indefinida de los litigios laborales y genera pasivos que con frecuencia destruyen a las empresas pequeñas.

¿Promueve la ley la democracia sindical?

Da un paso adelante al obligar a los sindicatos a tener elecciones internas por sufragio libre y secreto.

¿Impulsa la rendición de cuentas?

Hace obligatorio que los sindicatos rindan cuentas a los trabajadores, cuando menos de las cuotas que se les descuentan. También obliga a los sindicatos con más de 150 trabajadores a tener una contabilidad auditada. No obliga, sin embargo, ni a la transparencia en el manejo de otros recursos ni a que su contabilidad sea pública, ni siquiera para los sindicatos de entidades públicas.

¿Llevará la nueva ley a un auge en la creación de empleos formales?

Es poco probable. La legislación mexicana sigue castigando la inversión y la formalidad, por ejemplo, a través de los altos costos de la seguridad social. La iniciativa laboral, sin embargo, es un paso adelante.

¿Qué es la cláusula de exclusión?

La que obliga a una empresa a despedir a un trabajador sin indemnización porque éste es desplazado del sindicato. La iniciativa haría ilegales estas cláusulas de exclusión de los contratos laborales.

¿Cuáles son los principales problemas u omisiones de la iniciativa?

La propuesta no elimina el apartado B del artículo 123 por lo que sigue habiendo mexicanos de primera y de segunda. No da libertad a los trabajadores para abstenerse de ingresar a un sindicato. No prohíbe la discriminación laboral como la que vemos en anuncios de empleo en que se descarta a solicitantes mayores de 40 años.


· AUTONOMÍA

Dice Manlio Fabio Beltrones que al purgar la reforma laboral de disposiciones sobre la democracia interna y la rendición de cuentas de los sindicatos se está preservando la autonomía sindical. Más bien se garantiza que los líderes puedan seguir eternizándose en el poder y apropiándose del dinero de los trabajadores.

Alonso

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

Era él, con esos ojos tan negros, brillantes, perspicaces. Era él, con esas manos grandes, sí, dedos largos desde siempre huesudos, unas manos que se retorcían en el aire como para subrayar cada una de sus palabras. Era él con una risa pronta, con un sarcasmo evidente desde el primer minuto, con esa ironía que no es posible más que a partir de la profunda inteligencia. Era él, en ese entonces siempre con un Marlboro light a la hora de impartir su clase. Alonso Lujambio: el profesor que nos recibía en el primer día de clases en la licenciatura en el ITAM, para anunciarnos que el que creyera que esta carrera era para definir a los “buenos” y a los “malos” mejor se fuera a estudiar guionismo a otra escuela. Era él, el que desde la primera clase te enamoraba de la ciencia política. La mayor cualidad de Lujambio, como profesor, era identificar las pasiones intelectuales de sus alumnos, nutrirlas, y sí, contagiarte la suya: el entramado teórico de la construcción institucional. “Cuando las instituciones públicas son fuertes, puedes poner un pendejo al frente, que no pasa nada.”

Hace tres años, en diciembre de 2009, la reforma política tomaba un lugar en la agenda del Congreso de la Unión, y es que Felipe Calderón enviaba, al fin, el proyecto de una de las reformas más esperadas. Pero a su lectura, la iniciativa me dio la impresión de ser una armada en conjunto, no sólo por el Presidente. Y es que en ella se leían muchos de los temas que yo había escuchado ya de viva voz de quien fue, hasta el último minuto, uno de los más cercanos colaboradores de Felipe Calderón, Alonso Lujambio:

“Hace mucho, cuando era estudiante de ciencia política en el ITAM (lo he dicho) fui alumna de Alonso Lujambio, hoy secretario de Educación Pública. Al escuchar y leer y releer las propuestas de Calderón, no pude evitar recordar las cátedras que recibí de él, de Lujambio. Y es que pensando en lo importante que es que Calderón haya presentado estas iniciativas, de pronto también quise atar un par de cabos para conducir a quién puede estar detrás de un pieza tan valiosa para el sexenio actual (...) Parecieran recuerdos de mis clases de esos años en que, siendo itamita, escuché de Lujambio tantas veces. Y hoy, pensando en la cercanía que tiene con Felipe Calderón, no puedo evitar sugerir que sea él, junto con Alejandro Poiré, quienes estén detrás de una reforma tan urgente y que sin duda le dará a nuestro país un Estado más congruente y efectivo...”

Así escribía en aquel entonces y en este mismo espacio. Y lo dije así porque Alonso se mostró siempre como un hombre de Estado, como lo dijo ayer en Nueva York Felipe Calderón; un hombre que creía plenamente en las instituciones. Lujambio creyó siempre en el diálogo, a favor siempre de tender los puentes necesarios para posteriores acuerdos. Sí: para él, uno de los ejecutores intelectuales y políticos de la democracia mexicana, la negociación y la construcción de consensos era el ejercicio teórico llevado a la praxis cotidiana...

Sus catédras son referencia obligada para varias generaciones no sólo de “itamitas”, sino de politólogos, abogados, internacionalistas y hasta economistas egresados de otras universidades. El Instituto Federal Electoral fue su entrada espectacular a las responsabilidades públicas. Aquellos tiempos tan respetados de José Woldenberg, en los que, entre todos los entonces consejeros lograron entusiasmar a México y darle certidumbre y confianza a los procesos electorales. Y de ahí al IFAI, para seguir bordando en la construcción institucional de la transparencia y la rendición de cuentas. Más tarde, dentro del panismo al que se afilió hace no tantos años; o ya como secretario de Educación, en el puesto desde el que enfrentándose a Goliat, pudo poner los cimientos de lo que, esperemos, pronto pueda terminar con la opacidad y la ineficiencia del gremio educativo.

A Lujambio lo conocí, lo traté, disfruté con él tantas risas, provocadas y compartidas dentro y fuera de las aulas. Para mí no fue sólo un hombre de Estado, fue Lujis (como lo llamábamos con cariño en el ITAM): ese profesor que, a través de sus pasiones, ayudaba siempre a descubrir las propias. Eso, evidentemente, es la aportación más valiosa que un profesor puede hacer en la vida de sus alumnos. Y por eso, ayer, tanto cariño y agradecimiento acompañaron a la tristeza de su temprana partida, por parte de todos los que alguna vez nos sentamos en una banca a tomar clase con Alonso. Hasta siempre, “colega” (como a él tanto le gustaba llamarnos desde el primer minuto de ingreso a su salón)...

Por qué votamos como votamos

Julio Serrano
Apuntes financieros
Milenio

Muchos de los análisis de la elección presidencial se han concentrado en el perfil de los votantes. Pocos en su motivación. La razón es que existe escasa información al respecto. Esto es una pena, ya que es importante conocer mejor cómo los mexicanos seleccionamos a nuestro presidente.

Alduncin y Asociados recién levantó una encuesta que contribuye a entender dicha motivación. La encuesta tiene sus limitaciones, en particular que se realizó solo en el Distrito Federal, lo que dificulta extrapolar los resultados a escala nacional. Aun así la información que arroja es interesante.

En primer lugar, la encuesta reitera el poder de la televisión sobre los votantes. Casi 100 por ciento de los encuestados se informó sobre la elección presidencial por este medio, un porcentaje muy superior al que lo hizo a través del radio, los periódicos, las redes sociales o las revistas. Este dato era de esperarse dada la penetración de la televisión en el país. Lo sorprendente es que la mayoría de los encuestados le concede a la televisión un grado de confianza y credibilidad superior al que le otorga a los otros medios de comunicación. Por lo visto, con todo y el movimiento #YoSoy132 y las diversas críticas que han recibido, las televisoras mantienen un altísimo grado de credibilidad ante los mexicanos.

Pese a la fuerza de las televisoras, una tendencia interesante que mostró la encuesta fue la creciente relevancia de los medios electrónicos. Internet y redes sociales como Twitter y Facebook figuraron ya como factores relevantes en la decisión de los electores. Es de esperarse que su importancia continúe creciendo conforme se amplíe su penetración en la población.

A la pregunta de qué factores influyeron en su decisión de voto, la respuesta más común entre los encuestados fue el deseo de un cambio. Otros factores como los argumentos y razones de los candidatos resultaron secundarios. Después de 12 años del PAN en el gobierno, parece evidente que la gente quería algo nuevo.

Otro dato del estudio que llama la atención es que más de 85 por ciento de los encuestados no cambió su intención de voto a causa de las campañas políticas. En otras palabras, que los miles de millones de pesos que se gastaron los partidos afectaron a menos de 15 por ciento de los votantes. La gran mayoría tenía claro por quién votaría mucho tiempo antes de la elección. De los que sí cambiaron su intención del voto, los elementos que más influyeron en su decisión final fueron las propuestas de los candidatos y los debates. El carisma de los candidatos tuvo mucho menos impacto.

septiembre 19, 2012

El PRD: hacerse de izquierda

Rubén Aguilar (@RubenAguilar)
Consultor y profesor de la Universidad Iberoamericana
raguilar@eleconomista.com.mx
El Economista

El PRD ha ocupado, en ausencia de otras posibilidades, el espacio que corresponde a la izquierda a partir de una plataforma ideológica y programática fundada en los principios del “nacionalismo revolucionario” de cuño priísta, que este partido abandonó después de la Presidencia de José López Portillo.

A 23 años de su fundación, el PRD no ha podido elaborar un marco ideológico y programático realmente de izquierda. Las explicaciones son muchas, pero una fundamental es que quienes dan impulso y convierten al partido en una verdadera alternativa político-electoral eran precisamente los herederos del “nacionalismo revolucionario”.

Salen del PRI precisamente porque esa posición ya no tiene espacio. Los retazos de la izquierda -militantes de diversas guerrillas, del Partido Comunista (PC), del Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y de otras pequeñas fuerzas- se integran a ese esfuerzo y juntos crean el PRD.

La fuerza del nacionalismo revolucionario, por la trayectoria de algunos líderes y por su imagen nacional, es quien se impone y da la tónica hasta el día de hoy. Un alto dirigente del PRD me decía hace tres años que estaban urgidos de despriizar la propuesta del PRD.

Andrés Manuel López Obrador, el heredero más claro del nacionalismo revolucionario, con su liderazgo y fuerza electoral dio millones de votos al PRD, pero a cambio de enarbolar su plataforma, que abrevó en el PRI, y de que éste renunciara a las posturas propias de la izquierda del siglo XXI.

El abandono de López Obrador abre la posibilidad para que el PRD elabore, ahora sí, una propuesta ideológica y programática de izquierda y a tono con la realidad del país. El porcentaje de los mexicanos que se identifican todavía con el nacionalismo revolucionario sigue siendo alto, pero tienen un límite y ya no va a crecer.

Un amplio sector de la sociedad mexicana, éste sí en ascenso, se identifica con las posiciones de izquierda del siglo XXI y tiene una abierta simpatía con las propuestas ideológicas y programáticas de los socialistas brasileños, chilenos, uruguayos y también franceses y escandinavos.

El PRD está en una posibilidad única, que no ha tenido desde su fundación, para convertirse en un real partido de izquierda y por lo mismo dejar atrás el nacionalismo revolucionario que lo ha mantenido al margen del movimiento internacional de la izquierda.

Esta construcción no va a resultar fácil, ya que un buen número de perredistas se ha formado en las posiciones anteriores y no en las propias de la izquierda, que incluso considera como neoliberales; por sólo poner un ejemplo, la decisión de los socialistas brasileños de llevar a Petrobras a la Bolsa de Nueva York.

El reto que tiene el PRD es formidable y el aporte que le puede hacer a México, extraordinario. Se trata de dotar al país de una real izquierda y que ésta sea del siglo XXI, acorde con la nueva realidad del mundo y de un país inmerso en ella. La tarea es enorme, pero también los resultados derivados de la misma.

septiembre 17, 2012

El último grito

José Cárdenas (@JoseCardenas1)
josecardenas@me.com
Ventana
Excélsior

El Presidente de la República ha dejado de ser protagonista de la agenda nacional. El que fija el rumbo del país hacia un nuevo destino es otro…

Mientras Felipe Calderón pega el último grito —bajo torrencial y significativo chubasco—, Enrique Peña Nieto se instala en el mullido sillón del poder.

Conforme se acerca el 1 de diciembre (faltan 75 días), el que entra crece y el que sale, desvanece.

Felipe Calderón nos quedó a deber: incumplió su promesa del empleo y mejores oportunidades —quedó corto con casi tres millones de nuevas plazas laborales, sin contar siete millones 200 mil ninis—. Tampoco logró el ansiado pacto nacional: el cambio democrático terminó en quimera… también el bienestar que auguraba la alternancia.

Gastó su capital político en combatir a los adversarios del régimen con radical obsesión. En materia de seguridad, si estábamos mal, acabamos peor: quedamos a nada del abismo.

En la última arenga patriótica desde el balcón central de Palacio, además del repetido ¡Viva México!, el Presidente de la República también hubiera podido gritar: ¡Vivan los 60 mil Muertos! —contando a los 17 de Tizapán, Jalisco y tres de Ciudad Hidalgo, Michoacán, apenas ayer—.

Mientras Calderón va de salida y cumple con actos patrióticos, aunque le llueva, y más escalas en su gira internacional del adiós, Peña Nieto pone en marcha el pregobierno, paso previo al PRI-gobierno —como apuntó el periodista Rafael Cardona—.

Peña Nieto se reúne con el Gabinete de Seguridad Nacional, come con gobernadores panistas, —tal vez también con los perredistas—, manda iniciativas al Congreso… y una lluvia de mensajes para quienes los quieran escuchar.

Luis Videgaray compromete como prioritarias la reforma fiscal y una nueva ley de transparencia; Miguel Ángel Osorio habla de llevar el tema de seguridad de regreso a Gobernación (como en tiempos de Ernesto Zedillo); Rosario Robles promete que los programas sociales dejarán de ser asistencialistas; Alfonso Navarrete Prida asegura que la reforma laboral de Calderón no es la reforma de Peña; Ildefonso Guajardo vislumbra una nueva política económica que contemple una reingeniería total de los instrumentos financieros de la Secretaría de Economía; Emilio Lozoya Austin, de recuperar el liderazgo internacional perdido en los regímenes panistas (aunque los colmillos retorcidos de los presidentes de El Salvador y Nicaragua hayan bautizado al novato gestor diplomático, reventándole la cumbre Centroamericana programada para este lunes)…

El Presidente de la República ha dejado de ser protagonista de la agenda nacional. El autor que fija el rumbo del país hacia un nuevo destino es otro… “Ya no puede haber tiempos perdidos”, sentencia el presidente de la Cámara de Diputados, Jesús Murillo Karam.

MONJE LOCO: Al parecer la actitud de Andrés Manuel ha pasado de la política a la tanatología aplicada a la política. Su declaración más reciente, en torno del fraude electoral y la preparación de su nuevo partido, exhibe un proceso de aceptación y asimilación de la pérdida inexorable. Si la tanatología enseña a conocer, reconocer y asimilar como inevitable la muerte cercana; decir “el fraude me ha dolido mucho” es una forma de ir procesando la pérdida y el dolor mismo. Andrés Manuel por fin ha reconocido la derrota ante sus fieles. En su proceso de sanación ha dado un salto para asumir la realidad que antes negaba. La sanación —dirá alguien— también es revolución. PUNTO Y APARTE: Fatal se vieron las dos grandes televisoras que mancharon la noche mexicana al cortar la transmisión del Grito para dar paso al espectáculo de las peleas de box en Las Vegas. El fervor patrio, “en vivo”, sucumbió ante el favor pagado de una transmisión diferida. La “telecracia” se impuso (otra vez) a la idiosincrasia.

Las razones de Andrés Manuel

Gabriela Cuevas Barrón (@gabycuevas)
gabrielacuevasbarron@hotmail.com
Orden del día
El Universal

Hace unos días, quien fuera candidato de las izquierdas a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, abrió la posibilidad de crear un nuevo partido político. Con esta decisión aparentemente estaría dejando a un lado a los tres partidos que lo postularon por segunda ocasión a tan importante cargo.

La política y la negociación.

A nadie sorprende que una parte representativa de la izquierda esté enviando señales de un acercamiento con el equipo del Presidente electo. La izquierda no quiere quedarse fuera de los acuerdos ni de las negociaciones. Son demasiadas las reformas pendientes en el país. El PAN ha manifestado que no va a ser la oposición mezquina que fue el PRI estos últimos 12 años en los que frenó las reformas que necesita México. De modo que se abre la posibilidad de avanzar en acuerdos muy relevantes.

Las izquierdas se equivocarían si en esta ocasión se radicalizan. Saben que su participación en las reformas es importante hasta para ellos mismos. Sin embargo, la posición que siempre les ha brindado el mayor número de votos es la del discurso radical, la que solamente ha sido creíble para el electorado cuando la escucha en voz de Andrés Manuel.

Mientras los tres partidos de izquierda quieren negociar, López Obrador podrá seguir encabezando el discurso radical que mantenga a sus electores de izquierda bien aglutinados. Ya veremos en 2015 si realmente tenían “diferencias irreconciliables” o se trata de una actitud pragmática que les permita acercarse al próximo gobierno sin perder el discurso.


Los dineros

Mientras los ciudadanos consideran excesivo el gasto en partidos políticos y en campañas, ahora la izquierda explora la posibilidad de tener dos partidos más.

Una de las reflexiones es el derecho que de acuerdo con la Constitución cualquier persona tiene para constituir un partido político. El derecho le da la razón a Andrés Manuel e incluso a Martín Esparza.

Sin embargo, el discurso de López Obrador y en general de la izquierda durante estos últimos años ha sido el de la austeridad. Recordemos aquellos tiempos de gobernante del Distrito Federal en los que hacía alarde del austero automóvil en el que se trasladaba.

El discurso se ve rebasado una vez más. Las campañas necesitan dinero y espacios en los medios. Andrés Manuel lo sabe. Y dejará a un lado toda esa narrativa de la austeridad para tener acceso a los más de 133 millones de pesos que recibiría su partido cada año. Y por supuesto, con mayor interés formarlo en año electoral y recibir alrededor de 350 millones de pesos.

En materia de medios, su partido tendría tres espacios de 20 segundos para anunciarse en radio y televisión. En tiempos de campaña, estos espacios aumentarían.


Los pendientes

Mientras Andrés Manuel López Obrador está en búsqueda de espacios políticos, dinero y medios de comunicación, aún no tenemos respuestas a preguntas que surgieron durante y después de la campaña de 2012.

Aún no sabemos qué sucedió con los 110 millones de pesos del presupuesto del GDF que, al parecer, fueron a dar a su campaña a través de las asociaciones Austeridad Republicana y Honestidad Valiente.

Todavía mantenemos dudas sobre el financiamiento de la campaña 2006 a 2012, y la chequera de una de sus colaboradoras cercanas.

¿Por qué con toda esta opacidad aún pretende recibir mucho más recursos con cargo al presupuesto público?


Algunas reflexiones

La izquierda probablemente se convierta en una de las izquierdas más caras del mundo.

Si tomamos como base el presupuesto de campaña asignado a los partidos de izquierda durante 2012 y hacemos una estimación de lo que recibiría Morena, las campañas de la izquierda nos costarían entre 700 y 900 millones de pesos (en este último escenario si Martín Esparza también hace un nuevo partido político).

Si analizamos el presupuesto ordinario que recibirían los partidos de izquierda, éste podría alcanzar hasta mil 200 millones de pesos cada año. Será la izquierda del dispendio.

¿Realmente México necesita nuevos partidos de izquierda? ¿Nuestra democracia sería más productiva, representativa, cercana a la gente? O, por el contrario, ¿Estaríamos fomentando una democracia basada en caudillos, en tribus incapaces de pactar, y que cada uno de sus pleitos nos resulta costoso a los ciudadanos? ¿Queremos que nuestros impuestos financien nuevos partidos políticos que ideológicamente ya están representados?

La izquierda bobalicona

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

La izquierda bobalicona nos ha llenado de categorías basura perfectas para la simulación y el chantaje: los muchachos, los estudiantes, el sindicato, la izquierda: pesos pesados de “la lucha”.

Se escriben las más huecas consignas, se gritan en las calles: ¡No pasarán! ¡El triunfo de la derecha es moralmente imposible! ¡La tierra no se vende! ¡No a los exámenes de maestros si producen despidos! ¡Defensa de las conquistas obreras!

La simulación se descubre al analizar a dónde va cada exigencia: la tierra siempre se ha vendido y comprado, y sin duda mejora la calidad de vida de una familia que cambia sus tierras salitrosas en Atenco por un local comercial dentro del aeropuerto allí planeado. Se bloqueó el proyecto para evitar que el partido político contrario mostrara un logro, aunque urja al país un buen aeropuerto internacional; los exámenes son para comprobar que se han alcanzado los objetivos previstos por un programa. En todo caso, es válido revisar si los objetivos deben ser otros.

Pero, además, las demandas se han encadenado en una perfecta sucesión de seguridades que todos desearíamos… si hubiera quién las pagara. Nadie las ha exigido con mayor descaro que los estudiantes de la normal de Ayotzinapa: “Sólo están pidiendo mejores instalaciones”. Mentira burda y melcocha empalagosa: Exigen ingreso irrestricto y egreso directo al empleo con plaza inamovible y vendible en la ciudad de sus amores y no en el poblacho donde falta un maestro.

Otro tanto pueden exigir médicos, astrónomos, físicos, ingenieros o matemáticos: nos faltan médicos en pequeños y feos poblados, nos sobran en las ciudades.

“Los muchachos” y “los estudiantes” han enarbolado banderas de la más estricta derecha, como la de negarse a aportar una cuota voluntaria, la que sus familias de clase media y alta, puedan pagar (y pagan en universidades privadas hasta 80 mil pesos) para así ofrecer becas de sostenimiento a estudiantes pobres, a quienes no basta que la UNAM sea gratuita si no tienen para comer. Negar esa ayuda a los pobres es de derecha, lo diga el CEU o la Unión Católica de Padres de Familia.

“El sindicato exige…” es otro valor intocable. ¿Qué exige el SME? Seguir chupando 40 mil millones de pesos al año, arrancados a la educación, a infraestructura, al IMSS. El PRI nos acostumbró a considerar al gobierno la gran Madre Teresa que atiende a sus hijos desvalidos, y a olvidar que el gobierno sólo tiene el dinero que le hayamos pagado en impuestos.

Una reforma laboral será de izquierda si favorece al trabajador. Debe arrebatar a los enriquecidos líderes sindicales: 1. Las cuotas retenidas de manera forzosa al trabajador por la empresa y entregadas a la dirigencia sindical; 2. La secrecía en el manejo de las cuotas por los líderes; 3. La “toma de nota” que es el derecho que se da el gobierno para intervenir en la vida sindical; 4. La cláusula de exclusión, por la que la empresa se obliga a despedir al trabajador expulsado por el sindicato. Las cuotas deben ser voluntarias, la rendición de cuentas transparente, los sindicatos serán tantos como los trabajadores deseen integrar, y la expulsión del sindicato no conlleva la pérdida del empleo.

Otra “categoría basura” es la unión de las izquierdas. En el mejor de los casos, son diversas porque plantean diversas soluciones; en el peor, que es el real, porque son simples franquicias familiares que se venden al mejor postor. ¿De dónde sale la estrafalaria idea de que PT, fundado por Carlos y Raúl Salinas de Gortari, MC propiedad de Dante Delgado, PANAL propiedad de La Maestra, un PRD lleno de priistas salidos del PRI cuando les dejó de dar, deben unirse porque de otra forma la izquierda está destinada a perder, una vez más las elecciones?

Ayudan intelectuales con marca registrada de izquierda. Luego de equivocarse con Cuba, Nicaragua, el neo-zapatismo y AMLO, no se amilanan. El más reciente ejemplo lo dio Carlos Fuentes: en su lecho de muerte dejó una última instrucción: “Les encargo que no llegue Peña Nieto a la Presidencia de México”. Y se murió de perfil. Otro encargo de Fuentes y Fernando Benítez fue: “Echeverría o el fascismo”. Traducido: o votamos por Luis Echeverría o tenemos un golpe fascista. Y tan orondos.

GUSTAVO RIVAS. ¿Y cómo va la investigación sobre el asesinato de Gustavo Rivas, quemado vivo por los lindos normalistas de Ayotzinapa que intentaron incendiar la gasolinera donde él trabajaba?

Novedad: Agápi mu (Amor mío) en eBook: http://www.amazon.com/dp/B007LX0TPU.

septiembre 16, 2012

En el hoyo… ¡y cavando!

Enrique Aranda
De naturaleza política
Excélsior

Nunca antes el riesgo de que Acción Nacional pudiera desaparecer del escenario político nacional había sido siquiera considerado.

A semejanza del condenado a muerte que, en el fondo de su propia tumba, continúa cavando, el panismo más pragmático —o menos panista, si lo prefiere— parece empeñado en una auténtica lucha a muerte “por lo que quedó…”, tras la debacle en la pasada elección federal. Nunca antes, como ahora, el riesgo de que Acción Nacional pudiera desaparecer del escenario político nacional había sido siquiera considerado.

Y esto, en buena medida, porque luego de casi 75 días del 1 de julio, nadie al interior del (aún hoy) partido del gobierno acepta asumir, de manera plena y real, la responsabilidad por la pérdida de la Presidencia y su relego a la posición de tercera fuerza, atrás del PRI-Verde, que finalmente son uno, y de la fragmentada (por naturaleza) izquierda.

No se disipaba aún el malestar que generó su afirmación en el sentido de que “algunos panistas” le habían presionado para obligarle a financiar la campaña presidencial de la derrotada Josefina Vázquez Mota con recursos públicos, “a lo que me negué…”, cuando Felipe Calderón se enfrascó en un innecesario intercambio de descalificaciones con el senador Javier Corral que, sin el menor recato, decidió responderle a través de una carta personal que Reforma, en su edición del miércoles, hizo pública.

“Cobarde” por no asistir a un encuentro con él en Los Pinos, le habría llamado el aún jefe del Ejecutivo, durante el cónclave con la nueva bancada senatorial blanquiazul reunida para, en respuesta, recibir señalamientos tales como el de que “tirar la piedra y esconder la mano, eso sí es cobardía” o, mucho más contundente, “no ser congruente con lo que siempre se ha pensado o luchado, eso sí es cobardía”, por parte del chihuahuense.

Luego vendrían las reacciones: la del coordinador senatorial, y por tanto de Corral, Ernesto Cordero Arroyo, tratando de defender la plaza a través de acusaciones de frustración, o la del desconocido subsecretario de Gobernación, Rubén Fernández, acusando al legislador de calumniador o, en la contraparte, lo dicho por otros dos senadores, Ernesto Rufo y Héctor Larios, que no perdieron oportunidad para externar su convicción de que “(En Calderón) veo otra vez a un representante de las viejas familias, y de la burocracia, poniéndose encima del partido” de uno, y el lacónico, irónico pero más que revelador “el que se lleva se aguanta”, del segundo.

Y todo, habría que destacar, en paralelo con el esfuerzo de reflexión y análisis con miras a definir las reformas y/o acciones a implementar para remontar la dura cuesta que implica partir desde la tercera posición en las pasadas presidenciales hacia el reposicionamiento de la marca. Un esfuerzo que, huelga recordar, se dijo, requeriría, entre otros apoyos, el de contar con la unidad de sus militantes…particularmente de sus más connotados dirigentes.

Así que, como el condenado: “en el hoyo, y cavando…”.

Veámonos aquí mañana, con otro asunto De naturaleza política.

septiembre 12, 2012

Carta de Javier Corral a Felipe Calderón

Javier Corral Jurado (@Javier_Corral)
Senador del PAN

1 de septiembre de 2012
LIC. FELIPE CALDERÓN HINOJOSA,
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos

PRESENTE

C. Presidente:

Te escribo enterado de los calificativos que vertiste sobre mí en la reunión con senadores del PAN el pasado 28 de agosto. Me llamaste cobarde por no haber ido a la reunión.
Te equivocas: dentro de los muchos defectos que tengo no está la cobardía.Desde joven cuando no tenía ni nombre ni puesto público me enfrente al PRI y milité en la resistencia civil contra el fraude electoral de 1986; me he opuesto a los abusos de las televisoras que la han emprendido contra mí y a pesar de ello no me han doblegado; con absoluta franqueza te he dicho lo que pienso, en tu cara, no como otros. Nunca te he tenido miedo.La razón por la que no asistí a la reunión fue para evitar tus exposiciones interminables donde tú monologas, no dialogas, sobre las maravillas de tu Gobierno y lo bien que hiciste todo, donde culpas a la campaña y al partido de la derrota pasada.Fuera totalmente de la realidad estás diciendo cosas muy delicadas y sigues insultando a tus críticos, deberías cuidar tu investidura.No es difícil comprender que tu malestar contra mi proviene de que he sido crítico de tu política en telecomunicaciones, radio y televisión; la he criticado frente a ti en el Congreso Nacional del Partido en agosto de 2009, al igual que lo he hecho en los medios y en el propio partido. Si alguien te ha dado la cara he sido yo.También he reconocido la estabilidad económica, la infraestructura creada durante tu sexenio, y haber mantenido los programas exitosos de la pasada administración. He defendido tu administración tanto en artículos periodísticos como en la tribuna parlamentaria. He censurado las provocaciones de Fernández Noroña. No olvides esto. Aunque sé que en el fondo quieres incondicionales.

Al llamarme cobarde ante los senadores y estando yo ausente, te has pasado de la raya. Pero podemos aprovechar tu desahogo discutiendo nuestras diferencias cuando quieras, en donde quieras y ante quien quieras.

Los resultados de tus políticas están a la vista. El duopolio televisivo es hoy más poderoso que hace seis años y Peña Nieto es el Presidente electo. No podrás negar que esa candidatura fue construida por Televisa desde hace varios años. El partido ha estado perdiendo elecciones y uno de los factores fue la presencia de Peña Nieto apoyando al PRI. Tu debilidad ante Televisa se ha visto desde que eras candidato. ¿No te acuerdas de la Ley Televisa? ¿Cuál fue tu papel en su aprobación y cuál fue el mío ante tal intento de despojo a la Nación?

Este primero de diciembre le vas a entregar en San Lázaro la banda presidencial a Peña Nieto. La misma que recibiste de Vicente Fox. Un retorno del PRI es una amenaza que todos percibimos. Lo sabes bien, ese momento condensará como ninguna crítica o análisis, tu fracaso.

Tirar la piedra y esconder la mano eso sí es cobardía. No tener valor para decir lo que se piensa eso sí es cobardía. No ser congruente con lo que siempre se ha pensado y luchado, eso sí es cobardía.

Innegable es tu forma de tratar a los panistas, perdiste todo sentido de civilidad política. La falta de respeto a varios compañeros y a tus propios colaboradores, una rudeza innecesaria a quienes disienten de tus opiniones. ¿Y qué has logrado?: renuncias de Secretarios de Estado, expulsiones del partido, miembros que hicieron campaña no contra el PAN sino en despecho de ti. Las peores críticas a tu carácter, por cierto, la he oído en voz baja, en murmullos, de gente muy cercana a ti. Esa es la verdad inocultable. Eso no requiere mayor trabajo sino sólo ver cómo está el partido y buscar a los causantes de las divisiones.

Espérate a que conozcas la condición humana a partir de que dejes el poder y entiendas que lo que más te ha perjudicado eres tú, tu carácter colérico al que le gana el coraje en cualquier momento.

He dicho que por el bien del partido éste deberá defender tus logros y aprovechar tus talentos en los años por venir. Tú debes permitirle al partido que retome su rumbo. Que diseñe su estrategia de lucha de acuerdo a su interés propio. Porque el partido es de todos. Actuar de otra manera es jugar al Jefe Máximo y no se lo merece el Partido. Déjalo volar como un día te recomendó Carlos Castillo Peraza.

En cualquier caso, discutamos lo que te agravia: tú tienes la palabra.

JAVIER CORRAL JURADO

Respaldan panistas postura de Corral

Advierten diputados panistas que Javier Corral tiene el derecho de responder a señalamientos del Presidente Felipe Calderón

Agencia Reforma / Érika Hernández y Claudia Salazar

Ciudad de México, México (12 septiembre 2012).- 07:25 PM
Diputados del PAN afirmaron que el senador Javier Corral tiene derecho a defender su honorabilidad, al reclamarle al Presidente Felipe Calderón que lo llamara cobarde.

El diputado Rubén Camarillo afirmó que cuando se trata de defender el honor se debe hacer lo que sea, independientemente de la investidura de la que se trate, en este caso la del Ejecutivo federal.

"Yo diría que cuando se trata de defender el honor, todos tenemos derecho a responder. Cuando hay este tipo de incidentes, corresponde a los dos personajes aclarar lo que hay que aclarar, pero yo diría que se trata de defender el honor y se debe hacer lo que sea", consideró.

Indicó que así como Corral se ofendió por la declaración que hiciera Calderón en una cena el 28 de agosto, al llamar al senador cobarde por no asistir a dicho encuentro en Los Pinos, existen otros panistas que se sienten lastimados por otros señalamientos del Mandatario federal, como es su caso.

El martes, desde Rusia, Calderón afirmó que "compañeros" del PAN hubieran querido que el apoyo del Gobierno federal hubiese ido mucho más allá de los límites legales, con la utilización de fondos públicos para la campaña de Josefina Vázquez Mota, pero no aceptó.

"Veo que son declaraciones sumamente desafortunadas, como la que se dio en Moscú, donde declara (Calderón) que alguien del partido le pidió que apoyara con recursos públicos la candidatura del PAN, cosa que a mí me sorprendió muchísimo y creo que ese tipo de declaraciones sí lastiman a quienes estuvimos involucrados en una campaña que no tuvo, como si lo tuvieron otros, un dispendio.

"Eso de que alguien le haya pedido recursos públicos para apoyar la campaña, francamente es un dicho insostenible, al menos que el propio Presidente diga quién se lo pidió", recriminó en entrevista.

Afirmó que ni como Presidente, ni como panista, le pueden pedir que no hable, sin embargo, corre el riesgo de que la otra parte, en su legítima defensa, diga algo que tampoco él quiera escuchar.

"Y en la investidura de un Presidente eso, pues, causa escozor. Entonces, lo que puedo decir es que ese tipo de expresiones, de una figura tan importante como es el Presidente de la República, sí causan reacciones y causan escozor", indicó.

Mientras que el diputado Juan Bueno indicó que el pleito entre Calderón y Corral no es nuevo, por lo que no debe verse como producto de la crisis por la que atraviesa el partido.

"Está en su derecho de responder a un señalamiento que fue desafortunado. No es producto de la crisis del partido, sino un problema muy focalizado entre los dos. Creo que Corral debió dirimirlo personalmente (con Calderón), pero él optó por hacerlo público, está en su derecho", mencionó.

septiembre 06, 2012

Carta a Alonso Lujambio

Luis Felipe Bravo Mena (@LF_BravoMena)
Ex presidente nacional del PAN

Muy apreciado Alonso: no acostumbro divulgar mis comunicaciones privadas. Rompo esta línea de conducta para hacerte un reconocimiento público. Tu cumpleaños —2 de septiembre— y tu protesta como senador de la república lo motivan. Deseo que la presente se sume a la espontánea ovación de bienvenida que te brindaron tus nuevos colegas legisladores y sea una prolongación del abrazo que te di el domingo en la convivencia por tus 50 años.

Los homenajes pueden ser discretos o abiertos, quien los ofrece escoge la forma en que quiere rendirlos. En esta ocasión elijo la segunda, porque tu regreso al escenario político es un ejemplo de entereza digno de ser destacado.

Tu decisión de apersonarte en el Parlamento en condiciones de salud muy difíciles sin duda procede de una gran fuerza interior, virtud lamentablemente hoy muy escasa entre nuestra clase política; ella sí, verdaderamente enferma de frivolidad, ambiciones desmedidas de toda clase, centaverismo, vacía de valores, de ideales y de auténtico patriotismo.

Los medios de comunicación han concedido el espacio noticioso que amerita tu valeroso y esforzado arribo a la Cámara de Senadores. Algunos lo hicieron con cierto morbo, otros con respeto, los menos alcanzaron a aquilatar el significado que encierra tu testimonio público. No nos extrañemos. A muchos comentaristas y observadores les resulta muy difícil encontrar las claves para una interpretación trascendente de tu firmeza de ánimo, porque han sido instrumentos de quienes han convertido la política mexicana en un espectáculo de carilindos y boberías. Cuando sucede algo como lo que tú has hecho no saben qué decir.

Tu gesto, al cumplir puntualmente, contra viento y marea, con la obligación de asumir el cargo para el que fuiste electo, es altamente edificante en un ambiente en el que abunda el abuso, la irresponsabilidad y el ausentismo.

Dar la cara en el Parlamento, sin ocultar tus padecimientos, en el día y la hora en que la ley ordena que debías comparecer para tomar protesta, al lado de muchos personajes que apenas hace unas semanas en las recientes campañas, conforme a los dictados de la mercadotecnia electoral falsearon su verdadero rostro recurriendo al photoshop, al gel en cantidades industriales y a toda clase de artificios para proyectar lo que no son, aporta dignidad al Senado.

Lo dignifica porque privilegia el ser, no el parecer. Porque coloca por encima de los maquillajes y de las máscaras sonrientes la autenticidad de tu compromiso con los valores y las convicciones en las que crees y en las que militas, lo que te mueve a hacer el máximo esfuerzo hasta el límite de tus fuerzas por el bien de México.

Me sacudió profundamente escucharte decir al grupo de familiares y amigos, que a invitación del presidente Felipe Calderón y Margarita, su esposa, nos congregamos para estar contigo en tu cumpleaños, que decidiste escoger el terreno de la batalla por tu salud en tu tierra. Dejaste “la pequeña roca” allá en la lejana Arkansas, para recibir los cuidados médicos aquí y así poderte incorporar a las tareas legislativas. Eso es genuino patriotismo, el de verdad, el que pone de por medio la propia vida. No los desplantes de ciertos personajes que pronuncian discursos dizque nacionalistas con los que encubren sus apetitos de poder, pero que no son capaces de realizar el más mínimo sacrificio personal por el país.

Con gran sentido del humor te autonombraste “el pirata del Senado”. Es de personas inteligentes saberse reír de sí mismas. Pero, admíteme la corrección, yo diría que eres todo lo contrario, un caballero en el Senado, un señor que por su autenticidad, valentía y fidelidad a su vocación política habrá de inspirar la conducta de todos aquellos que con recta intención quieren ocuparse de la cosa pública.

Guardadas las proporciones y diferencias específicas, tu retorno al país como senador, encarando con grandeza al foro político, me recuerda el ejemplo de congruencia que dio al mundo el papa Juan Pablo II, quien fue un defensor incansable de la dignidad de la persona humana y denodado promotor de la cultura de la vida. Devastado por el mal de Parkinson se sostuvo por largos lustros en el cumplimiento de su deber. Para los adoradores de la buena imagen, para los cultores de la belleza superficial la presencia del anciano pontífice, encorvado y enfermo, les resultaba intolerable. Nunca entendieron el mensaje de aliento espiritual que Karol Wojtyla transmitía a millones de personas con su aparición en esas condiciones.

Querido amigo: vas a ser un senador muy importante. Todo lo que hagas y digas tendrá un doble valor porque sabemos de antemano que no estás preocupado por cuidar las formas o limitado por los respetos humanos. Nos estás demostrando en grado heroico que tu prioridad es México, por tanto, tu decir y obrar serán punto de referencia. De alguna manera esta condición es un privilegio. Extraño y paradójico, incluso doloroso, pero no lo dudes, serás el legislador de mayor peso moral.

Te reitero mi afectuoso abrazo.

¿Ahora sí y en 2000 y 2006 no?

Jorge G. Castañeda (@JorgeGCastaneda)
jorgegcastaneda@gmail.com
Reforma

Ya calificada la elección presidencial y entregada la constancia de mayoría y de presidente electo a Enrique Peña Nieto las protestas por las diversas manipulaciones reales e imaginarias de la elección presidencial pasan a mejor vida. Habrá quienes insistan en desconocer a Peña Nieto como Presidente o quienes sostengan que la votación del 1o. de julio se vio tan empañada por todo el proceso previo que, más allá de la legalidad, no existen condiciones para considerar que la elección fue legítima y democrática. Y sé que hay gente de buena fe que comparte una u otra de estas posturas, o ambas a la vez; aunque, por supuesto, hay muchísimos adeptos de las mismas que lo dicen menos, justamente, de buena fe.

Aquellos y aquellas que no pequen de honestidad intelectual, sin embargo, para poder seguir argumentando lo que han afirmado tendrán que, por lo menos, hacerse algunas preguntas y encontrar respuestas verosímiles. No me referiré a las interrogantes que tanto se han esgrimido: ¿por qué cuestionar la elección de Peña y no de los diputados, senadores y gobernadores o equivalentes del PRD? ¿Por qué haber participado en alguna elección si los dados estaban tan cargados desde hace tanto tiempo como ahora se pretende? ¿Por qué haber aprobado leyes, modificaciones constitucionales y nominaciones de consejeros del IFE y magistrados del Tribunal Electoral que desembocaron en este "desastre"? Todas estas preguntas son válidas y han sido insistentemente formuladas y no han recibido respuestas mínimamente creíbles. Pero hay otras.

Supongamos que en esta elección en México, como en casi todas las elecciones en todas partes, hubo "compra de votos", es decir, que partidos, candidatos o instituciones recurrieron a estratagemas pecuniarias para conseguir el sufragio de un número determinado de ciudadanos. Supongamos que si bien todos lo partidos incurrieron en estos vicios, el PRI lo hizo mucho más que los otros, de tal suerte que su ventaja neta, descontando la compra del PAN y del PRD, sumara los 5 millones de los votos que dice AMLO. Y supongamos, por último, que aunque esto no se pudiera demostrar, y aunque no sea causal de nulidad de la elección, constituye un vicio moral de origen tal que ninguna elección con esas características puede resultar aceptable para un demócrata. La pregunta es ¿por qué el PRI no pudo recurrir a estas mismas prácticas, y alcanzar los mismos resultados, y engañar con la misma malicia a todos los mexicanos, en 2000 y en 2006? En las elecciones de 2000, como se sabe, Fox ganó por 6.4% y más de 2 millones de votos; en las de 2006, Calderón y AMLO le ganaron a Roberto Madrazo por un margen de 13% equivalente a más de 5 millones de votos. En ambos comicios el PRI controlaba las gubernaturas de los estados que controla ahora: Estado de México, Veracruz, Coahuila y Tamaulipas. Muchos de sus cuadros eran los mismos, empezando por supuesto por Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México en funciones en 2006, y jefe verdadero del PRI en 2012. Los de 2000 no eran precisamente neófitos en estos menesteres: desde Esteban Moctezuma, jefe de campaña de Labastida, hasta el legendario "Meme" Garza González. Peor tantito: en 2000, el PRI contaba con el aparato del Estado federal, la Presidencia de la República, Sedesol y toda la burocracia gubernamental.

Existen a primera vista sólo tres respuestas a estas preguntas: primero, la legislación electoral impedía en las dos primeras elecciones lo que permitió en la tercera; qué idiotas entonces los que cambiaron leyes que beneficiaban a los mismos que hoy resultaron perjudicados. Segunda opción, los del PRI de ahora son más listos y más cínicos que los de entonces; ¿no que son los mismos de siempre? Tercera posibilidad, los dirigentes de la izquierda de ahora son más ineptos o más ingenuos que los de entonces; pequeño problema, también son los mismos. Ojalá haya respuestas mínimamente coherentes para estas preguntas.

La “civilidad” de AMLO

Juan José Rodríguez Prats
Excélsior

En 1998 estuve a punto de lograr una hazaña: reunir en una cena en mi hogar a los entonces presidentes del PAN (Felipe Calderón Hinojosa) y del PRD (Andrés Manuel López Obrador) con sus esposas, Margarita Zavala y Rocío Beltrán (QEPD), mujer a quien le tuve admiración y respeto.

Por si la discusión se tornaba difícil, invité a un buen amigo, intelectual íntegro y capaz, Agustín Basave Benítez, como moderador. Mi esposa se esmeró en preparar la reunión, de la cual yo esperaba que surgieran mínimas reglas de respeto y entendimiento para dar la batalla contra el PRI y en la perspectiva de una alternancia en el año 2000. Todos asistieron, excepto López Obrador, quien a última hora canceló, lo cual me confirmó su rechazo, ya no digamos al acuerdo, ni siquiera al acercamiento con quienes no comulgan con sus ideas o dictados.

En febrero de 2000, algunos tabasqueños conformamos un frente con el propósito de lograr una candidatura común al gobierno de Tabasco. Tuve entonces un desagradable desencuentro con Andrés Manuel en casa de Héctor Argüello (QEPD). Después de escuchar mis reclamos al primero motivados por los insultos de farsantes e hipócritas propinados a los militantes panistas y a Vicente Fox, Argüello comentó: “Esto ya se acabó. Nadie le habla así a mi compadre”. Efectivamente, se rompió con él toda comunicación, a pesar de la promesa de mantenerla.

Lo anterior viene a cuento porque considero que AMLO se niega a todo tipo de acuerdo. Una vez empecinado en una postura, no la modifica así se le ofrezcan evidencias claras de su equivocación. Su falta de tolerancia y de respeto a sus adversarios políticos lo han hecho una y otra vez negarse a asumir compromisos que pudieron haber impulsado nuestro lento proceso de consolidación democrática. El momento más relevante se dio cuando, después de sus triunfos electorales en 2000, Fox trató de tender puentes con Obrador, quien rompió el diálogo con sus permanentes agresiones.

Él siempre alude a la civilidad, pero propicia acciones ilegales, como bloquear pozos y no pagar la electricidad en Tabasco. Logró la candidatura a jefe de Gobierno del DF sin cumplir los requisitos de ley. Violó un amparo que motivó el intento de desafuero. Por último, bloqueó varias semanas Paseo de la Reforma, ocasionando enormes pérdidas económicas. Cita siempre una frase de José María Iglesias: “Al margen de la ley, nada. Por encima de la ley, nadie”. Pero su estrategia radica en violarla para provocar una reacción del Estado y, así, ostentarse como mártir. Es la manera de nutrir su movimiento y mantener movilizadas a sus bases. En un débil Estado de derecho, con legitimidad cuestionada y donde hay circunstancias de irritación, el ambiente es propicio para preservar su liderazgo. Esto le permite sentirse más cómodo para asumir un discurso voluntarista, bien definido por Everardo Elizondo como “postura o práctica, donde la voluntad de los sujetos políticos se considera decisiva”. Esta noción, dice Elizondo, “refleja la soberbia de los proponentes, encaramados en su endeble percha moral”.

Las próximas semanas serán decisivas para el futuro de los grupos autodenominados de izquierdas, los cuales, ya en el reconocimiento de su pluralidad, están aceptando su endeble sustento doctrinario. Estoy seguro de que AMLO seguirá cobijándose en la civilidad, agrediendo al régimen, propiciando una inestabilidad permanente y obstruyendo acuerdos que benefician al país. Lo ha hecho desde 1988, al dejar las filas del PRI. Sorprende que, a estas alturas, haya seguidores de quien reiteradamente le ha causado un inmenso daño al país. Tal vez se explique por la arraigada obsesión de admirar a líderes autoritarios. ¿Hasta qué punto consentirán los otros líderes esta actitud? El tiempo nos dará la respuesta.

septiembre 05, 2012

La despedida

Mauricio Merino
Investigador del CIDE
El Universal

No es que el gobierno de Felipe Calderón carezca de méritos en absoluto. Los datos que ha presentado en el Sexto Informe de Gobierno nos hablan de un sexenio al que debe reconocerse el incremento de la infraestructura del país, un notable avance en la cobertura de la protección a la salud y la estabilidad financiera conseguida entre los procelosos mares de la crisis económica global. El texto del informe añade por supuesto muchas otras prendas, pero tengo para mí que son éstas tres las que habrían de merecer, sin mezquindades ni sesgos partidarios, el aplauso colectivo. El problema es que el recuento de los errores y de los costos derivados de las decisiones mal tomadas es mucho más largo y será el que, al final del día, prevalecerá inexorablemente en la memoria colectiva.

Si viviéramos en un país menos agitado, el gobierno que está por concluir podría dejar lecciones muy valiosas sobre el riesgo de confundir los diagnósticos bien hechos con el diseño y la implementación de buena parte de las políticas en curso. Y es que en términos generales, la selección de los problemas públicos que decidió enfrentar el presidente Calderón fue la correcta. ¿Quién podría negar que la seguridad pública, la generación de empleos y el desarrollo social no constituían los puntos principales de la agenda pública de México en el año 2006 o que, tras el estallido de la crisis económica global, no era indispensable proteger a las finanzas públicas de los efectos que traería la recesión mundial? Los diagnósticos planteados por Felipe Calderón en su Sexto Informe de Gobierno acertaron en lo fundamental, pero éstos no se correspondieron con las acciones emprendidas ni, mucho menos, con la oportunidad y el costo enorme que trajeron consigo durante su implementación.

Apenas si es necesario insistir en que el mayor de todos ellos fue, de lejos, el de la vida, la seguridad y los derechos humanos de decenas de miles durante la guerra emprendida contra el crimen. La versión del Presidente es que al final del día se revirtió la tendencia que debilitaba al Estado mientras se fortalecía a los criminales y que hoy contamos con instituciones jurídicas y fuerzas de seguridad mucho más sólidas que antes. Pero lo cierto es que el gobierno mantuvo hasta el final una política cuyos resultados siguen siendo inaceptables y cuya implementación —todavía fallida en puntos tan notables como la depuración de las fuerzas de seguridad y la recuperación cabal de los territorios conquistados por el crimen— trajo costos políticos y humanos gigantescos. La estrategia seguida y la renuencia del gobierno a incorporar la verdadera colaboración de la sociedad en la recuperación de su seguridad han sido y serán, sin duda, el talón de Aquiles del sexenio y pesarán inevitablemente en el juicio del sexenio.

De otro lado, es verdad que el gobierno de Felipe Calderón tuvo éxitos notables en la construcción de infraestructura y en la cobertura universal de salud y educación básica. El acceso a esos bienes colectivos mitigó en parte el deterioro del ingreso familiar —como lo ha documentado Coneval— pero no contuvo el deterioro del ingreso ni impidió que la desigualdad social se incrementara. Con la mirada puesta en la estabilidad de las finanzas, el Presidente consiguió evitar que el sexenio terminara en otra crisis recurrente, pero no logró que el conjunto de la sociedad llegara, como decía su eslogan, a vivir mejor. La lucha contra la pobreza y la desigualdad se volvió a perder en el sexenio que termina.

Y aunque el conjunto de medidas que ha tomado hacia el final del recorrido reivindican en parte el compromiso que debió asumir desde un principio en favor de la transparencia, la gestión pública abierta y la rendición de cuentas, es innegable que el gobierno federal vio esos temas con desdén durante mucho tiempo, y que no ha sido sino hasta el final cuando los ha incorporado al lugar que merecían desde un principio en la agenda gubernamental: cuando ya resulta demasiado tarde y cuando los nuevos mandos del país cargan consigo sus propias iniciativas sobre el tema.

Marcado por el conflicto político desde que llegó a la Presidencia, Felipe Calderón pagó los costos de su propia obstinación con la derrota electoral del 2012 y la vuelta del PRI. Y aunque sería injusto e impreciso decir que fue un sexenio inútil, es también inevitable registrar que la inseguridad, la ausencia de justicia, la desigualdad y la corrupción siguen siendo —objetivamente hablando— los problemas más graves del país y los que integran, con mucho, la más larga lista de tareas pendientes para el próximo gobierno. Nada comenzará de cero pues en efecto algo se ha avanzado, pero el esfuerzo que el país requiere para salir de esos pantanos es todavía monumental.

Puebla: pena ajena…

Enrique Aranda
De naturaleza política
Excélsior

Esta historia, que de no ser tan vergonzosa y dramática, movería a la risa o a la indignación y al llanto, merece ser contada.

Como si le hicieran falta problemas, la dirigencia de Acción Nacional debió sumar ya, a su agenda actualizada de riesgos, la inminente división de su militancia en Puebla, como resultado de la supuesta pretensión, no desmentida hasta ahora, de Rafael Moreno Valle, de normar la vida interna de Acción Nacional… particularmente en lo que refiere a la definición de los tiempos de elección y a la selección de las personas que, en su opinión, debieran encabezarlo.

Sucede que, presuntamente indignado ante la posibilidad de que el blanquiazul ampliara, el lunes, el periodo de (su opositor) Juan Carlos Mondragón al frente del estatal, con miras a que fuera él quien encabezara la elección de candidatos a alcaldes para 2013, el elbista gobernador habría implementado, e impulsado, un desaseado “albazo legislativo” que, en escasas cuatro horas, no sólo introdujo cambios al Código Electoral que contravienen la letra y el espíritu de la Constitución estatal sino que, de paso, le confrontó con el Comité Nacional que, de no ocurrir nada que lo impida, promoverá una acción de inconstitucionalidad contra tales reformas e, indirectamente si se quiere, contra quien ya algunos presentan como “la mejor carta del panismo para 2018”.

Esta historia, que de no ser tan vergonzosa y dramática (para los diputados involucrados, claro), movería a la risa o a la indignación y al llanto, merece ser contada.

No bien amaneció el lunes en que el CEN adoptaría la decisión referida, cuando al filo de las 8:30, sin el concurso de su presidente, el diputado panista Juan Carlos Espina, la Comisión de Gobierno del Congreso se reunió para recibir, evaluar y aprobar, una iniciativa de reformas al Código Estatal de Instituciones y Procesos Electorales de Puebla que, ahí mismo, había presentado el también panista Antonio Vázquez Hernández, afín al gobernador para, inmediatamente después, y aun cuando el Legislativo se encuentra en receso, convocar a una sesión extraordinaria del Pleno —36 diputados— que, antes de las 12:30, había aprobado los cambios para atrasar el inicio del proceso electoral local de noviembre próximo a febrero…¡aun cuando la Constitución refiere que ello debe ocurrir en el onceavo mes!

En conocimiento de lo que ocurría a nivel legislativo en la vecina entidad, entonces, la tarde del mismo lunes, la cúpula panista —presionada al extremo por personajes tales como Ernesto Cordero Arroyo, Luis Alberto Villarreal y, sobre todo, por el ya desplazado Juan ABC Molinar Horcasitas— debió posponer la decisión de prorrogar el periodo de gestión de su presidente estatal y, a la vez, dar forma a una comisión tripartita que, con participación de todos los actores, deberá evitar una fractura adicional al interior del (aún hoy) partido del gobierno.

Lo dicho: como si les hicieran falta problemas…

Veámonos el viernes, con otro asunto De naturaleza política.

La desobediencia civil vista por los militares

Javier Ibarrola (@xibarrola)
Fuerzas armadas
Milenio
www.fuerzas-armadas.com

Hace seis años, Andrés Manuel López Obrador se reveló contra las instituciones y llamó a la desobediencia civil, lo que se tradujo en cerrar el Zócalo y una buena aparte de la Ciudad de México.

Hoy pretende actuar de la misma forma y convocó para el próximo día 9 a una concentración, que espera masiva, en el Zócalo, para exponer sus nuevas estrategias sobre desobediencia civil.

Analistas militares, la mayoría representando al Comité de Análisis y Opinión de Militares y Marinos Retirados (Caomir) que encabeza el general Carmelo Terán, consideran que tras una mirada a los componentes del Estado mexicano, territorio, pueblo y gobierno, después de las elecciones del pasado mes de julio, el pueblo ha sufrido uno de los más intensos bombardeos o ametrallamientos propagandísticos de su historia; todos los partidos políticos, grupos de interés y de presión, utilizaron los medios abiertos y subliminales a su alcance para influir en las opiniones, emociones y actitudes de ese pueblo, en beneficio de su causa con motivo particularmente del relevo de la Presidencia de la República y del Poder Legislativo.

El gobierno del presidente Calderón, de extracción panista, abrumado por los grandes problemas naturales del país y por los enormes problemas que por su propia incompetencia o incapacidad surgieron durante el sexenio, no supo o no pudo influir en la permanencia de su propio partido al frente del nuevo gobierno que iniciará el primero de diciembre.

En lo que se refiere a la entrega del Poder Ejecutivo a la oposición, ya se tiene la experiencia de hace doce años cuando el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León pasó a la historia como el presidente que no supo retener la Presidencia de la República para su partido y se la pasó al Partido Acción Nacional; ahora el presidente Calderón, por las mismas razones que Zedillo, pasará a la historia como quien le devolvió el poder al Partido Revolucionario Institucional; hasta aquí parece que se cumple el viejo sueño estadunidense de crear en México un sistema bipartidista de gobierno.

Se dice que nunca segundas partes fueron buenas, y aquí el PRI tiene la obligación de demostrar que, en su caso, realmente conocen su pasado y por ello están obligados a no repetirlo, sobre todo porque ahora sí existe una oposición de izquierda que representa una fuerza real, que la encabeza un líder social, un líder con defectos y virtudes, pero que no se puede soslayar porque representa más millones de mexicanos, de los que votaron por él en la reciente contienda.

Es precisamente ese líder, esa izquierda, quien no reconoce al Presidente electo y en franca oposición al sistema que llevó al triunfo a Enrique Peña Nieto se ha declarado en permanente desobediencia o resistencia civil, hasta ahora pacífica, considera que los magistrados violaron la Constitución y merecen juicio político y por lo tanto, como repuesta se lanzarán a una resistencia civil, su postura es oponerse, no ceder a las acciones del sistema que califican de corrupto, el domingo 9 darán a conocer las actividades a realizar, el momento político social poselectoral es más importante de lo que parece, hay un proceso de organización de la resistencia que no puede ser ignorado, el pueblo quedó saturado con las campañas mediáticas, por lo tanto, difícilmente pueden tener efectos positivos en contra de las medidas de desobediencia o resistencia civil que se pongan en práctica.

La posibilidad de la resistencia civil seguramente se centrarán en acciones civiles, pacíficas, en contra de las decisiones de la Presidencia de la República, del Partido Acción Nacional que queda transformado en un “partido bisagra” y en contra de las autoridades electorales que validaron los resultados de la contienda presidencial.

Lo que se temía ocurrió, el Tribunal Electoral validó desde el punto de vista legal las elecciones, pero le faltaron argumentos que pudieran legitimar el triunfo; ahora, ¿qué queda por hacer? Buscar y, sobre todo, encontrar las medidas menos costosas que permitan la buena marcha del país, dar pasos en serio, reales, transparentes, que conduzcan a la recuperación de las políticas sociales, económicas y militares mediante acuerdos entre los verdaderos líderes de los componentes pueblo y gobierno del propio Estado mexicano, de otra manera tendremos otro sexenio perdido para el país.

La presencia de las fuerzas armadas en los últimos días en los medios informativos con noticias negativas, ha disminuido lo que se interpreta como una consecuencia de la disminución también de la autopromoción de los generales que pretenden ocupar el cargo de secretario de la Defensa Nacional; ojalá se mantenga esa cordura a pesar del designado presidente de la República, ya que actitudes contrarias al compañerismo y al espíritu de cuerpo que existe entre los militares, sirven a los opositores de las fuerzas armadas para tratar de desprestigiarlas, ya que representan las instituciones que gozan de la mayor confianza del pueblo de México.

Por otra parte, a propósito del desprestigio, circula información en el sentido de que los generales involucrados en el caso del general Ángeles Dahuajare, continúan en la misma situación, es decir, sin pruebas plenas, siguen siendo inocentes, de ser cierta esta información, ¿qué se gana o qué se pierde al ponerles el uniforme de la prisión y raparlos en forma similar a otros delincuentes comprobados?

septiembre 04, 2012

Sin virtuosos

Federico Reyes Heroles
Reforma

"Si la virtud te falta, nada tienes". Anónimo

México mejora en muchos frentes, casi en todos. La esperanza de vida alcanza niveles de país desarrollado. La salud llega hoy a muchos más mexicanos. El promedio de escolaridad se ha elevado, lentamente, pero se ha elevado. La electricidad alcanza a casi el 100% de la población. El rezago habitacional ha descendido, sobre todo en los últimos 10 años. Las viviendas de los mexicanos han mejorado mucho, un 88.7% tiene ya agua. El 60% tienen tres o más recámaras y 90% cuenta con servicios sanitarios. Los hogares mexicanos están hoy mejor equipados, refrigeradores, lavadoras, televisiones, radios, computadoras, todo ha aumentado. El tiempo de las mujeres dedicado a los trabajos domésticos ha disminuido liberándolas para otro tipo de trabajos remunerados. Es un gran avance, los hogares mexicanos en una alta proporción ya tienen dos ingresos. Eso nos permitirá ahorrar como nunca antes.

El proceso de urbanización va muy avanzado. Nos falta mucho para garantizar que las nuevas ciudades crezcan de manera ordenada, pero no hay marcha atrás. Con la urbanización han llegado muchos cambios: la aparición masiva de clases medias; la liberación del yugo comunitario tan frecuente en las poblaciones pequeñas; la incorporación de millones de mexicanos a una forma de vida que ya no los hace sentirse marginados; la homologación de ciertos consumos básicos que unifican a los ciudadanos. Los niveles de información de los mexicanos hoy no tienen nada que ver con los de antaño. Aunque la penetración de la Red va lenta, hay una nueva generación que ya no puede imaginar su vida sin el instrumento.

El Índice de Desarrollo Humano de México ha mejorado, en lo básico, salud, educación, etcétera, hemos invertido bien. Vivimos una verdadera explosión de organizaciones ciudadanas que garantiza una mayor y más estrecha vigilancia de los quehaceres gubernamentales. Esa exigencia ciudadana introduce un sano acicate que mucha falta nos hace. En menos de 20 años, desde la firma del TLC, México se ha convertido en una verdadera potencia exportadora. Hoy estamos exportando a Estados Unidos más de 1000 millones de dólares al día. La ONUDI nos sitúa en el lugar 30 en el desempeño de competitividad industrial. Lo que está sucediendo en la industria automotriz es asombroso. Somos ya la octava potencia, hemos dejado atrás a países como Canadá, España o Francia. Aportamos casi el 1.5% de la economía mundial, seguimos detrás de Brasil e India que aportan el 1.7%. Pero hay una gran diferencia, esos países tienen mucha más población.

La formación de ingenieros en México ha mejorado, hoy egresan más ingenieros aquí que en Alemania, Brasil, España. Las inversiones en la industria aeronáutica son sorprendentes. Embraer piensa instalar una planta en Querétaro. A pesar de la violencia, la Inversión Extrajera Directa se mantiene en niveles que serían la envida de muchos. Los números macro ya no llaman la atención, deuda muy baja, inflación de un dígito y bajo control; déficit ordenado; reservas como nunca antes; flotación auténtica y no traumática; solidez de la banca, etc. Claro, nos quejamos de que el crecimiento no es más alto y nos quejamos con razón porque el país tiene todo para crecer más y así disminuir de manera acelerada la pobreza, sobre todo la extrema que deberíamos poder llevar a un dígito en poco tiempo. La lista de buenas noticias es infinita. Y sin embargo algo está podrido.

Si uno revisa los dimes y diretes de los políticos nos encontramos con que se han encargado de enturbiar todo. Hay legisladores que, con la mano en la cintura, dicen que nunca antes había habido tanto pobre. Es totalmente falso, pero lo dicen sin vergüenza. Panistas y priistas no se reconocen mutuamente ningún logro, con lo cual desconciertan a la opinión pública. Qué decir de discurso trágico del PRD que por momentos pareciera anunciar una verdadera catástrofe por venir. Como si sólo denigrando al otro, sólo negando los aciertos, se puede acceder al poder. Eso habla de una clase política mezquina y miope. Las elecciones se efectúan regularmente, en épocas de crisis y de auge y siempre habrá algo que criticar y algo en qué superar a la gestión que se encuentra en el poder. Al negar la realidad, al no reconocer los avances y denigrar a sus opositores, denigran a México. ¡Qué logro!

Como en pocas ocasiones la lectura internacional sobre el futuro de México es muy optimista. A pesar de la violencia, del ridículo de la Izquierda y en su mentirosa invocación de un macro fraude, de fuera nos están leyendo como lo que en verdad somos y podemos ser. Pero el daño está hecho. México está perdiendo su capacidad para desear futuro. La clase política es muy poco virtuosa, la ingratitud, la pequeñez ética, la mentira como forma de vida, la deshonestidad, se han apoderado de ella. El problema no está en las instituciones, está en los gobernantes envenenados por el poder. Esa es nuestra verdadera tragedia.

Vigilantes y garantes de la democracia

Vicente Fox Quesada (@vicentefoxque)
Ex presidente de México
El Universal

México tiene ya nuevo presidente de todas y todos los mexicanos. Qué alegría que la democracia y las elecciones nos abren nuevas oportunidades para reemprender el viaje de construir sobre lo construido, de ganar sobre lo ganado, de lograr sobre lo logrado.

Ahora, el éxito de nuestro país, su adscripción real al desarrollo, depende de que todos los ciudadanos participemos y nos incorporemos plenamente como sujetos activos. Uno para todos, ¡todos por México!

El mandato de cambio reclama un ejercicio democrático del poder, porque en la democracia los asuntos políticos siempre deben ser de dominio público y porque la transparencia de la gobernanza es un valor, pero sobre todo un ejercicio cotidiano.

Ahora, todos y todas debemos ser la voz, los ojos, los oídos de un vigilante de la democracia. Ahora todos y todas debemos convertirnos en garante del cumplimiento de los compromisos del primer mandatario. Ahora todos y todas aseguremos un buen gobierno que pondere al ciudadano y su bienestar como eje de sus acciones. Todos y todas queremos, ahora y siempre, un México fuerte, un México próspero, un México seguro, un México exitoso. Durante las elecciones pasadas manifesté abiertamente mi postura ante el proceso electoral que tuvo como conclusión el voto libre de millones de mexicanas y mexicanos que buscamos, a través de nuestro sufragio, que el destino del país sea retomado hacia la paz y la concordia.

Acepto mi responsabilidad por la postura asumida en la que busqué y voté lo mejor para México, anteponiendo el amor a mi patria, mi compromiso como ciudadano, mi aspiración al bien común para todos y mi deseo de que termine esta terrible violencia en la que estamos inmersos.

Terminemos con esta guerra absurda y sin resultados, alcancemos la paz y la armonía; ya pagamos un precio más que suficiente. Me sumo ahora, con todo México, como vigilante y garante de los principios, valores y programas del nuevo presidente de la república para:


· Garantizar el camino exitoso de México para los próximos años, fundamentado en principios de democracia y libertad. En eso ni un paso atrás.

· Vigilar el cabal cumplimiento del decálogo de compromisos asumidos en campaña por Enrique Peña Nieto, hoy presidente electo de todos los mexicanos.

· Garantizar la trasparencia y la rendición de cuentas.

· Terminar la guerra inútil que dejó la anterior administración. Que lleguen la paz, la tranquilidad y la armonía.

· Vigilar que se garantice a todo ciudadano una verdadera impartición de justicia, un absoluto respeto a los derechos humanos y el debido proceso jurídico. Nadie puede ser exhibido y declarado culpable sin juicio de por medio.

· Seamos vigilantes eficaces para que el Congreso se preocupe verdaderamente por México, sus familias y sus comunidades, dejando atrás intereses partidistas, de grupo o particulares.

· Apoyar, particularmente, las reformas fiscal, energética y laboral como camino a recobrar el empleo, el crecimiento y mejorar el poder adquisitivo perdidos en estos últimos seis años.

· Garantizar y apoyar, con decisión, una verdadera revolución educativa de fondo.

· Revertir el proceso de crecimiento de la pobreza y pérdida de ingreso a partir del 2008. Iniciemos una cruzada nacional en contra de la pobreza, por la justicia y la mejor distribución del ingreso.

· Vigilar y garantizar la continuidad, con mayor vigor y eficacia, de todos aquellos programas que han sido causa e impulso para el crecimiento acelerado de clases medias y el mejoramiento real de su calidad de vida.

· Asegurar la inclusión, el desarrollo humano y la protección de nuestros recursos naturales.

La elección quedó atrás, se ha resuelto la conducción de la siguiente etapa. Pongamos la mirada al frente y en el horizonte. Sabemos cuál es nuestro camino y destino, lleguemos juntos, unidos, fuertes. Que nadie quede fuera. Tengamos confianza en nosotros mismos, en nuestro gobierno. Acotémoslo-apoyémoslo. Emprendamos juntos la nueva travesía. Tengamos alteza de miras.

Es momento que mujeres y hombres trabajemos juntos. Es tiempo de que agricultores, campesinos, maestros, profesionistas, empresarios y legisladores trabajemos hombro con hombro para crear un México fuerte para todos. Es hora de remar parejo, es preciso que sociedad y gobierno desarrollemos un esfuerzo de gran aliento. ¡Unidos!

Debemos dar un nuevo impulso a la convocatoria de reformas del Estado, integrando las coincidencias que nos lleven a la construcción de un sistema político y a un Estado de derecho vigoroso y justo. Debemos anteponer a nuestras diferencias la única coincidencia posible: México.

La invitación a sumar, discutir, consensuar, acordar y decidir corresponde a todas las fuerzas y partidos políticos. Y a nosotros, los ciudadanos, ser vigilantes y garantes de la democracia. Es por México.

Estar al lado de México es estar al lado del éxito y del fortalecimiento democrático para igualar oportunidades para todos. Un México de leyes, un México de justicia y oportunidades iguales, un México de reformas, un México de instituciones, un México vigilante y garante del mandato conferido será, siempre, un México fuerte. Hagámoslo.