septiembre 05, 2012

Puebla: pena ajena…

Enrique Aranda
De naturaleza política
Excélsior

Esta historia, que de no ser tan vergonzosa y dramática, movería a la risa o a la indignación y al llanto, merece ser contada.

Como si le hicieran falta problemas, la dirigencia de Acción Nacional debió sumar ya, a su agenda actualizada de riesgos, la inminente división de su militancia en Puebla, como resultado de la supuesta pretensión, no desmentida hasta ahora, de Rafael Moreno Valle, de normar la vida interna de Acción Nacional… particularmente en lo que refiere a la definición de los tiempos de elección y a la selección de las personas que, en su opinión, debieran encabezarlo.

Sucede que, presuntamente indignado ante la posibilidad de que el blanquiazul ampliara, el lunes, el periodo de (su opositor) Juan Carlos Mondragón al frente del estatal, con miras a que fuera él quien encabezara la elección de candidatos a alcaldes para 2013, el elbista gobernador habría implementado, e impulsado, un desaseado “albazo legislativo” que, en escasas cuatro horas, no sólo introdujo cambios al Código Electoral que contravienen la letra y el espíritu de la Constitución estatal sino que, de paso, le confrontó con el Comité Nacional que, de no ocurrir nada que lo impida, promoverá una acción de inconstitucionalidad contra tales reformas e, indirectamente si se quiere, contra quien ya algunos presentan como “la mejor carta del panismo para 2018”.

Esta historia, que de no ser tan vergonzosa y dramática (para los diputados involucrados, claro), movería a la risa o a la indignación y al llanto, merece ser contada.

No bien amaneció el lunes en que el CEN adoptaría la decisión referida, cuando al filo de las 8:30, sin el concurso de su presidente, el diputado panista Juan Carlos Espina, la Comisión de Gobierno del Congreso se reunió para recibir, evaluar y aprobar, una iniciativa de reformas al Código Estatal de Instituciones y Procesos Electorales de Puebla que, ahí mismo, había presentado el también panista Antonio Vázquez Hernández, afín al gobernador para, inmediatamente después, y aun cuando el Legislativo se encuentra en receso, convocar a una sesión extraordinaria del Pleno —36 diputados— que, antes de las 12:30, había aprobado los cambios para atrasar el inicio del proceso electoral local de noviembre próximo a febrero…¡aun cuando la Constitución refiere que ello debe ocurrir en el onceavo mes!

En conocimiento de lo que ocurría a nivel legislativo en la vecina entidad, entonces, la tarde del mismo lunes, la cúpula panista —presionada al extremo por personajes tales como Ernesto Cordero Arroyo, Luis Alberto Villarreal y, sobre todo, por el ya desplazado Juan ABC Molinar Horcasitas— debió posponer la decisión de prorrogar el periodo de gestión de su presidente estatal y, a la vez, dar forma a una comisión tripartita que, con participación de todos los actores, deberá evitar una fractura adicional al interior del (aún hoy) partido del gobierno.

Lo dicho: como si les hicieran falta problemas…

Veámonos el viernes, con otro asunto De naturaleza política.

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