noviembre 08, 2012

Fumando un "churro" en Vail

Carlos Puig (@puigcarlos)
masalla@gmail.com
Duda razonable
Milenio

Es un problema para los dispensarios de mariguana medicinal en California y Colorado el manejo de sus muchos ingresos cotidianos.

Los bancos se niegan a abrirles cuentas, las operadoras de tarjetas de crédito no quieren hacer negocios con ellos, lo que obliga a los pacientes a pagar en efectivo. Ni hablar de un crédito para hacer crecer el negocio. Las instituciones financieras, reguladas por leyes federales, temen que el gobierno de Washington pueda acusarlas de transacciones ilícitas y lavado de dinero. Y no les falta razón. La DEA ha sido particularmente agresiva con algunas cadenas de dispensarios y aunque de parte del Departamento de Justicia hay una actitud más bien ambigua ante el asunto, en la DEA hacen lo que pueden para intimidar a los empresarios que quieren entrarle al negocio —legal— de la venta de mariguana.

Esto ya sucedía antes del histórico voto del martes en la noche, en que los ciudadanos de los estados de Washington y Colorado aprobaron en las urnas la despenalización de la siembra, venta y consumo de mariguana para uso recreativo. (El martes, por cierto, se aprobó el uso de la hierba con fines medicinales en Massachusetts).

Barack Obama ganó la elección presidencial en ambos estados. Colorado fue fundamental en su llegada a la presidencia. El mandato de los electores pone en abierta contradicción a las leyes locales frente a las leyes federales. ¿Qué instrucción dará Obama a su Procurador, a la DEA?

Hace unas semanas, el subprocurador le dijo al programa 60 minutos que nunca actuarían contra pacientes —en el caso del uso medicinal—, pero que serían implacables con quienes utilizando ese escudo hacen fraude a la ley y venden a niños y jóvenes que no tienen receta.

Ahora, el escenario ha cambiado. No hay pacientes, hay ciudadanos que quieren darse un gallo. ¿Enviará Obama a los federales?

¿Cómo responderá el gobierno de México ante la decisión de los ciudadanos de Washington y Colorado? Quienes en México siembran, transportan y venden mariguana son delincuentes, sus organizaciones son perseguidas por las fuerzas policiacas. Hay leyes específicas, como la del narcomenudeo, diseñadas para perseguir y castigar lo que ahora será legal a unos cientos de kilómetros de la frontera.

¿Debería el gobierno hacer algo?

Y por último, ¿cómo reaccionarán las organizaciones de narcotraficantes? El reciente estudio de Alejandro Hope, del IMCO, hace cuentas y dice que la pérdida de ingreso será significativa. ¿Qué quiere decir eso para el comportamiento de las organizaciones?

Una maravilla esto de la democracia. Unos ciudadanos, unos votos y tantas preguntas.

Nunca lo he hecho, pero de repente se me antojó viajar a esquiar a Vail.

Entiendo que tendrán que cambiar las reglas de las pistas de nieve. Ya veremos si los expertos en seguridad prohíben ponerse los esquís habiendo fumado mariguana. Creo que no deberían, será mejor experiencia.

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