enero 02, 2012

“La fama la vendo yo” …y la compra Peña Nieto

Esteban Zamora
zamora.esteban@gmail.com

A Pietro Aretino, considerado como precursor del periodismo chantajista, legendario escritor del renacimiento italiano a quien temían los más encumbrados hombres públicos de su tiempo por sus críticas corrosivas y difamatorias, le gustaba hacer alarde de las ganancias que le producía su desleal oficio y decía con jactancia insolente: “La fama la vendo yo al mejor cliente”.


Las denuncias contra la compraventa de fama artificial y contrahecha, acompañadas de punzantes ironías sobre la inevitable vacuidad del gel –en alusión a la costosa campaña farandulera y telenovelesca, basada en el glamour y en la frivolidad, que apuntala a la imagen de Enrique Peña Nieto– se han vuelto tema recurrente a partir de los resbalones en que, sin el auxilio del guión, escrito seguramente por otro, del “teleprompter”, o del “chícharo”, ese pequeño apuntador electrónico que va oculto dentro de una oreja, incurre cada vez que aparece en público el precandidato único del PRI a la presidencia de la República.

El escándalo empezó cuando en Guadalajara, al presentar en la Feria Internacional del Libro un volumen que supuestamente él escribió –lo que ya muchos ponen en duda– y que le serviría de complemento o de substituto a su plataforma de campaña. Le pidieron entonces que hablara sobre tres libros que han influido en su vida y el precandidato comenzó a patinar lastimosamente y así se mantuvo durante más de tres minutos hasta que alguien, caritativamente, cortó la entrevista.

No es cuestión de escandalizarse por el hecho de que el abanderado priista haya olvidado momentáneamente o confundido los nombres de conocidos autores, eso le pasa a cualquiera, errare humanum est reza la sentencia de Séneca el Joven, más el añadido es concluyente: sed perseverare diabolicum: Errar es humano pero perseverar (en el error) es diabólico.

El problema de Peña Nieto es que imprudentemente se mete en temas que no domina, en terrenos que no conoce, con lo que lo único que logra es exhibir su orfandad intelectual. Han argumentado sus defensores que él aspira a ser presidente, no académico de la lengua; José Emilio Pacheco les responde que “Si no lee no puede tener lenguaje y sin lenguaje no puede pensar en los problemas del país… los límites del lenguaje son los límites del pensamiento”. "Pobre, yo no quisiera ensañarme con ningún caído, pero a mí me parece una auténtica tragedia no de este señor, sino de México; un fracaso de todos los que trabajamos en la cultura mexicana", dijo don José Emilio.

Ya el doctor Guillermo Floris Margadant en las primeras líneas de su monumental Derecho privado romano había apuntado con sin igual lucidez: “Pobre es el hombre que con su espíritu no abarca tres milenios como mínimo. La visión histórica forma parte integral de la cultura contemporánea; da a nuestra existencia cierto sentimiento de relatividad y modestia, ya que nos muestra la época actual como un mero eslabón de una enorme cadena; y también nos ayuda a desarrollar el sentido de lo que es constante y de lo que es variable en la herencia que nos trasmite el pasado”. Ni siquiera nos preguntamos, porque la respuesta es obvia, si Peña tiene una visión, así sea somera y modesta, de los acontecimientos, tragedias y logros que ha vivido la humanidad en sus últimos treinta siglos que pueda reforzar las experiencias y acrecentar los recursos que cualquier individuo ha acumulado durante su vida, necesariamente muy corta si se le compara con el largo devenir de la especie humana sobre la faz de nuestro planeta.

Un soneto de Lupercio Leonardo de Argensola, conocido por los que han entrado en contacto con los rudimentos de literatura española que se enseñan o se enseñaban, no lo sabemos, en la escuela secundaria, a propósito de la hermosura de una dama, lograda a fuerza de afeites y cosméticos, decía que “aquel blanco color de doña Elvira no tiene de ella más, si bien se mira, que el haberle costado su dinero”. Así, Peña Nieto goza de una fama comprada, y no con dinero propio, que se le está disolviendo; una fama precaria, evanescente, que él mismo parece estar obstinado en liquidar. Todo el trabajo de su ejército de expertos en mercadeo, diseñadores de modas, peluqueros, maquillistas, asesores políticos, etc. se está escurriendo por el cauce de lo que se ha dado en llamar “el despeñadero”.

Peña Nieto no tiene remedio. Le encanta hablar de lo que no sabe y meterse en territorios que nunca ha pisado. En su primer mitin de campaña electoral, aunque lo llamen de precampaña, quiso cerrar su discurso inaugural con una frase en náhuatl y en lugar de decir ¡Muchas gracias! profirió un ¡Muchas tortillas! totalmente fuera de lugar.

Uno más de sus resbalones, muy importante porque da pistas sobre la verdadera personalidad, la formación y la cultura del “precandidato” fue lo que, según se publicó en diversas fuentes informativas, declaró después de haber tenido un desayuno privado con miembros de la COPARMEX. Dijo en esa ocasión que "A partir de lo que ocurrió en este dislate cometido en la Feria Internacional del Libro, pues ahora pareciera, que fuera la constante el querer descalificar o señalar o generar escándalos y me parecen más orquestados desde la oposición y con cualquier tema".

Se le olvidó que él mismo milita en este momento en las filas de la oposición, ¿o es que ya perdió piso y se siente desde ahora ensamblado, acoplado –Renato Leduc hubiera dicho culiatornillado– a la silla presidencial, esa silla que cada día que pasa se le vuelve más lejana y más difícil de alcanzar?

Finalmente, al calificar él mismo como dislate, que sí lo fue, a lo sucedido en la Feria Internacional del libro se retrata, seguramente sin saberlo, de cuerpo entero. Los diccionarios de sinónimos consignan como equivalentes filológicos y lingüísticos de “dislate” las palabras disparate, absurdo, desatino, despropósito, necedad, desacierto, insensatez, imprudencia, enormidad, atrocidad, barbaridad, burrada, desbarro, incoherencia, contrasentido, inconsecuencia, desbarate, locura, desvarío, delirio, aberración, extravagancia, rareza…

Y es natural que al avanzar la campaña se le sigan señalando nuevas aberraciones, desvaríos, desaciertos, barbaridades, necedades y demás porque, como se ha empeñado él mismo en demostrar, sus aptitudes y habilidades no dan para más. No es cuestión de ensañarse con un caído, como expresó don José Emilio, pero es necesario que cada quien tome conciencia de sus alcances y de sus limitaciones sobre todo cuando se está apuntando para una tarea tan significativa como es la de desempeñarse como jefe de Estado y de gobierno de un país tan importante como lo es México.

Despropósitos de año nuevo

Gabriel Guerra Castellanos (@gabrielguerrac)
Internacionalista
gguerra@gcya.net
El Universal

Yo estaba de lo más tranquilo ante la llegada del 2012, queridos lectores, confiado en que las mentes más brillantes habían dado al traste con la teoría/profecía del fin del mundo según los mayas (o según los que dicen que le entienden a lo que los mayas quisieron decir hace siglos). Pero de repente, conforme el reloj avanzaba, caí en cuenta de que más allá de su capacidad para predecir el futuro o el fin del mundo —algo cuestionable dado que no predijeron su propio fin— los mayas contaban con información privilegiada.

Imaginemos por un momento que un oráculo maya en lo que hoy es Yucatán o Campeche o Quintana Roo haya tenido acceso, por un instante, a la edición de algún periódico de finales del 2011, o al de hoy en que ustedes leen esto, dos de enero del 2012. Una vez superada su sorpresa ante los avances y retrocesos que la tecnología ha ocasionado al mundo del siglo XXI, el sacerdote maya repararía en que este es un año de renovaciones políticas, en el que decenas de países cambiarán a sus gobiernos mediante un mecanismo confuso y contradictorio llamado “elecciones”. Uno de esos países es el que ocupa el territorio en que nuestro oráculo se encuentra en ese momento, otros dos son de los más grandes del mundo: lo que hoy conocemos como Rusia y los Estados Unidos, entre muchos otros que harán lo propio.

En Rusia vería una farsa en la que presidente y el primer ministro se turnan el cargo, que no el poder, que ése está siempre en las mismas manos; mientras el que era el segundo país más poderoso del mundo se entrampa en el autoritarismo y la corrupción, y da paulatinamente marcha atrás a las reformas que lo llevaron hace tiempo de la dictadura a la democracia. Su arsenal nuclear y sus riquezas próximamente de nuevo en manos de gobiernos que sólo respondan a sus propios intereses y no a los de la sociedad que dicen representar.

En EU, el oráculo maya se iría de espaldas al ver el estado actual de la contienda. Una vez superada la sorpresa de encontrarse con que el país de los esclavos ahora tiene a un presidente negro (los mayas no sabían decir afroamericano) que lo rescató de la quiebra y el colapso económico y lo sacó de una guerra imposible de ganar, vería que Barack Obama se encuentra ahora como recompensa con el rechazo de la mayoría de la población.

Ya digerido eso, nuestro viajero echaría un vistazo a los contendientes opositores: a la cabeza un empresario mormón, Mitt Romney, que fue un gobernador relativamente moderado y ahora se quiere presentar como un conservador hecho y derecho. Pisándole los talones una larga fila de personajes de colección: Newt Gingrich, el hombre que quiso correr a un presidente por sus infidelidades mientras él mismo sostenía un amorío, ahora ya en su tercer matrimonio y con un historial amoroso no apto para menores, parece el más solido y experimentado de los que van a la zaga de Romney, pero su vida personal y su trayectoria en Washington le pesan.

Ron Paul, un “libertario” que cree en los complots de dominación mundial de los banqueros y los judíos, propone suprimir al banco central, es decir la Reserva Federal, y acepta el apoyo de grupos e individuos de la derecha más radical, incluyendo a algunos que proponen ejecutar a homosexuales y a racistas, antisemitas y/o separatistas estadounidenses. Rick Perry, gobernador de uno de los estados más grandes y relevantes, que tiene lapsus que pondrían a sudar a cualquiera, y que en los momentos en que su memoria funciona habla de militarizar la frontera con su vecino, y muestra su devoción religiosa promoviendo la intolerancia: sugiere expulsar a los indocumentados mexicanos, cerrar las clínicas que ofrecen legalmente opciones de planeación familiar y reinstaurar practicas discriminatorias de homosexuales en las fuerzas armadas.

Asustado, el viajero maya se habría dirigido al sur, al país que “alberga” hoy en día a sus descendientes, tan sólo para horrorizarse ante el espectáculo de una precampaña electoral en la que uno de los candidatos apela a la desmemoria colectiva, otro la practica y otros tres se pelean el sello de aprobación de su partido a fuerza de patearse por debajo de la mesa sin ofrecer mucho más que lugares comunes.

El emisario maya seguramente regresó a su tiempo y le dijo a los suyos: “vi el arranque del 2012, y a ese paso y con esos personajes, seguro no terminan el año”.

Así se escriben las leyendas.

Celebración del totalitarismo

Jesús Silva-Herzog Márquez (@jshm00)
Reforma

En esa fantástica alacena que es el blog de Guillermo Sheridan encontré una nota que creí producto de su imaginación. Un texto inverosímil cuyo motivo y redacción parecían una parodia de la política de otro tiempo. Lo firmaba la Comisión Nacional Ejecutiva del Partido del Trabajo de México.

"El Partido del Trabajo de México lamenta el sensible deceso de nuestro camarada Kim Jong Il, líder del pueblo de Corea del Norte, y quien con gran sabiduría condujo a los norcoreanos por el camino de la paz y el desarrollo económico, político, social y cultural. Sus aportaciones son, sin duda, un legado de suma importancia para todos los pueblos que buscan su liberación de las cadenas del capitalismo salvaje, siguiendo el ejemplo de su padre Kim Il Sung, fundador de la República Popular Democrática de Corea, quien hasta el último aliento luchó por un mejor país. Reconocemos en ellos su liderazgo y su fortaleza para conducir los destinos de su gran nación.

"Descanse en paz".

¿Era posible que un partido político mexicano elogiara a Kim Jong Il como un líder sabio y ejemplar que condujo a su país... al desarrollo? Al leer el texto pensé que esto era una parodia de Sheridan. Un remedo de la oratoria de la izquierda cavernaria que sigue celebrando a las tiranías que están del lado correcto de la Historia. Llamar "camarada" a Kim Jong Il tenía su gracia, pero era mucho más simpático celebrar su "legado". Hablar de Kim Kong Il como el estadista que condujo al desarrollo es como elogiar las contribuciones de Hitler a la convivencia en la diversidad. El texto del Partido del Trabajo era más inverosímil al subrayar -tendría que ser irónicamente- la integridad del desarrollo norcoreano: desarrollo económico, político, social y cultural, decía el lamento del PT.

Convencido de que se trataba de una parodia, brinqué a la página del Partido del Trabajo para escuchar el himno que canta a una "morena madre de la nación", y encontrar el comunicado lamentando el deceso de su camarada. El texto en el blog de Sheridan no era una parodia. La Comisión Nacional Ejecutiva del PT efectivamente expresaba su pesar por el deceso de un gobernante al que consideraba sabio y cuyo legado admiraba como ejemplo para combatir al capitalismo salvaje. El estalinismo norcoreano era celebrado por el Partido del Trabajo como si fuera un faro en la oscuridad neoliberal. De todas las autocracias contemporáneas no hay ninguna política tan grotesca, tan abominable, tan contraria a los derechos elementales, tan perniciosa para su población como el totalitarismo norcoreano que los petistas elogian. Corea del Norte es lo peor de lo peor, la mayor opresión política, la mayor miseria económica del planeta, decía con justicia Christopher Hitchens.

El PT elogia el desarrollo económico de un país que aparece en las imágenes de satélite como un agujero negro por la noche. Frente a la electrificación de los vecinos, Corea del Norte es la oscuridad total. Elogia la política económica que produjo una de las hambrunas más devastadoras de la historia reciente del planeta. Una escasez que, según algunos reportes, llevó a la muerte de casi el 10% de la población norcoreana. Para el sabio líder fue mucho más importante la conversión de su país en una potencia militar que en un proveedor de alimentos para su gente.

El PT elogia el desarrollo político de un país que es, en la expresión de Hitchens, una tanatocracia. Tal vez a los legisladores del PT empeñados en la reforma del Estado les resulta interesante la figura de su constitución que establece la presidencia eterna de Kim Il Sung. En efecto, en Corea del Norte gobierna un muerto y en su nombre gobiernan sus descendientes sobrehumanos. Según la biografía oficial del camarada, dos arcoíris, el canto de una golondrina y una nueva estrella celebraron su nacimiento. El sabio dirigente fue padre de la patria, sabio y amado líder, rayo del sol, destino nacional, comandante victorioso y de férrea voluntad, descendiente de los cielos, estrella del futuro. Ese régimen elogia el PT: una dictadura dinástica en el que los gobernantes son tratados como dioses, donde la disidencia es un crimen, donde la única diversidad política proviene de los estados de ánimo del amado tirano. Millones podían morir de hambre a su lado pero nunca faltó buen cognac para el bienamado Sol del Socialismo.

El PT elogia también el desarrollo cultural de Corea del Norte. Será quizá que le convence a sus dirigentes esa ridícula filosofía que Kim Il Sung y su hijo convirtieron en Idea Oficial. Será tal vez que disfrutan la producción cinematográfica de este admirador de Hollywood que llegó a secuestrar durante años a un director surcoreano para producir joyas de la cinematografía universal como Pulgasari, un genial Godzilla anticapitalista.

Me uno a Guillermo Sheridan en esperanza de que los integrantes del Partido del Trabajo, incluyendo a su candidato presidencial, encuentren resignación ante la irreparable pérdida de su camarada.

Como tantos años...

Pedro Ferriz (@PedroFerriz)
El búho no ha muerto
Excélsior

Sólo decir que hace 14 mil millones de años, no había nada. El Universo cobró presencia en medio de un estruendo escuchado por nadie.

La Tierra tiene cuatro mil 600 millones de años. En los primeros mil millones no se oyó nada más que el estruendo de volcanes. Magma incontenible que empezó a conformar la capa sobre la que habitamos. Todo era ebullición, gases venenosos, torrentes de lava y residuos explosivos. No había océanos... tampoco atmósfera. Diez mil millones de años antes, se había dado el BIG BANG. No puedo expresar esto con palabras. Sólo decir que hace 14 mil millones de años, no había nada. Literalmente todo empezó. El Universo cobró presencia en medio de un estruendo escuchado por nadie... por nada. Otro milagro —el de la vida— vendría después.

La primera expresión de vida apareció hace unos tres mil 500 millones de años. Registros geológicos consignan fósiles de montículos de algas. Estromatolitos. Formas unicelulares sin un núcleo o un centro celular. Las primeras células surgieron 400 millones de años después. Fricciones de iones en las nubes produjeron rayos que formaron la química de los aminoácidos. Esto detonó una cadena de protozoarios. Luego primitivas bacterias. Hace 700 millones de años reinaron sobre la Tierra: algas marinas, esponjas y medusas. Pasaron 130 millones de años más y surgieron con “rapidez” grupos animales más complejos. Formas dotadas de esqueleto. Braquiópodos y moluscos con caparazones calizos, artrópodos con esqueletos externos móviles. Más adelante: corales, erizos y los primeros peces.

Hace 250 millones de años evolucionan seres ilógicos para nuestros estándares. Grandes saurios, como el “colmo” del Sismosaurio: 50 metros de hocico a cola, cien toneladas de peso. Desaparecieron inopinadamente. Algunos científicos atribuyen la extinción a un meteoro que pega en Chicxulub, Yucatán. Aunque otros biólogos consideran que La Tierra se enfrió entre cuatro y seis grados, lo que acabó con las condiciones idóneas para la gestación de grandes ovíparos.

Casi todos los grupos importantes de animales y plantas son desde entonces, como los actuales. Con un gran cambio. Algunos simios de África empiezan a caminar erguidos. Luego usan huesos como herramientas, pierden el pelo y mejoran su inteligencia. Ciertos mamíferos se adaptan y pasan la prueba de la última glaciación. Sobreviven. La era glaciar comenzó hace 100 mil años y terminó hace diez mil. En este lapso el Homo Sapiens salió de África y se dispersó por Asia y de allí al resto de continentes e islas. El hombre actual es una realidad hace 40 mil años. Nuestra historia es corta... muy corta. Llevamos poco como especie pensante.

Hoy es Año Nuevo. El 2012 de nuestra cuenta. En realidad debiera ser el 40 mil y pico de la especie humana. Es decir que si la historia del Universo empezó en el equivalente de hace un kilómetro, la presencia del hombre mediría ¡0.001 mm!

Hemos dado otra vuelta al Sol. Así como La Tierra lo ha hecho cuatro mil 600 millones de veces. Muchas de ellas, tal vez sin Luna.

Tú y yo hemos tenido la dicha de entender y compartir una pequeñísima porción de la eternidad. No sé si empezamos a pensar antes de esta vida o una vez remontada la muerte. Si hemos sido antes o seguiremos siendo después. Estamos aquí. Respirando, gozando, sufriendo y aprendiendo. Entre aciertos y errores. Quisiera pensar que con el paso de los años podríamos aspirar a ser mejores. Si terminó 2011 de nuestra era y comienza el 12... Seamos optimistas en “este viaje”. La madre Tierra nos pasea por las estrellas. De ella salimos y ahí volveremos. Hasta ser otra vez parte del Sol. Del origen de todo. De la luz que nos dio aliento. Soplo de vida. Carne. Espíritu. Inteligencia y capacidad de soñar, al cerrar los ojos... ¡para ver el firmamento!

2012...

José Antonio Álvarez Lima
Heterodoxia
Milenio

Este 2012 será un año de incertidumbre. Existe duda razonable sobre el desenlace de varios dilemas inminentes:

1. La moneda está en el aire sobre el resultado de la elección de 2012. Lo que parecía una marcha triunfal del PRI hacia la Presidencia de la República y la mayoría legislativa ha comenzado a matizarse. Si bien el candidato Peña Nieto tiene aún el mayor grado de conocimiento y aceptación, sus autocalificados dislates han sido hábilmente magnificados y difundidos a través de las redes sociales y han dañado su imagen.

Su partido, en tanto, ha vivido el desastre Moreira y está en un lío por su costosa alianza con el Panal y el Verde. La anulación de su triunfo en Morelia le ha dado un nuevo golpe inesperado. Muchos se preguntan: ¿podrá Peña Nieto reorganizar su equipo y estrategia para remontar los tropiezos? ¿Podrá el PRI superar su crisis y presentar candidatos limpios y ganadores para las gubernaturas y el Congreso? ¿Podrá el PRI y su candidato convencer a la comunidad nacional e internacional de que son la mejor alternativa para combatir la delincuencia y el terrorismo?

Mientras esto ocurre, en el campamento de la república del amor y en el estado mayor panista se prepara la artillería pesada, el ejército de tierra y los comandos cibernéticos para atacar y debilitar al puntero y sus aliados. Están eufóricos porque sus primeros obuses (libros y precios) dieron en los depósitos de municiones.

No se falta a la verdad si se afirma que el resultado final electoral aún es una incógnita.

2. La moneda está en el aire también en la Unión Americana. El triunfo fácil de Obama esta descartado. Los republicanos pelearán con todo por conservar su mayoría en la Cámara de Representantes y conquistar el Senado. Aún es una incógnita quién sea su candidato, pero tanto Romney como Gringich tienen características para ser competitivos.

Para los republicanos, y sus aliados en los medios y la oligarquía, derrotar a Obama es vital. Un triunfo de los demócratas los ubicaría, de manera casi definitiva como una minoría radical de la América profunda, con poca posibilidad de volver a gobernar a la nación; por tanto harán lo que sea necesario para desprestigiar y derrotar al afroamericano. Tampoco faltamos a la verdad si sostenemos que allá tampoco hay certidumbre sobre el resultado electoral.

3. Por último, la moneda está en el aire literalmente en Europa. La vida del euro y el futuro de la misma Unión Europea está en duda por la crisis de la deuda soberana de aquellos países. La Europa de Zapatero, Papandreu y Berlusconi ha desaparecido y la de Merkel y Sarkozy está en riesgo. En las próximas elecciones de Francia el poder puede cambiar hacia los socialistas y si pierde las elecciones de Alemania se debilitaría Angela.

En Europa han emergido viejos problemas que han permanecido desatendidos. El envejecimiento de la población que afecta la competitividad, la creatividad y la viabilidad del sistema de pensiones. El desalentador desempleo juvenil que en algunos países como España casi llega a 50 por ciento. La peligrosa incapacidad para integrar a los emigrantes en los valores de la sociedad democrática y a la vida económica y política.

Todo esto y más, hace pensar, infortunadamente, que la fortaleza de la unión y la vida del euro están en riesgo.

Por tanto, la moneda está en el aire en México, Estados Unidos y Europa. Como lo está en Venezuela, Ecuador, Medio Oriente… Antes de que termine el 2012 conoceremos a los ganadores y perdedores.

¡Buena suerte para todos!