enero 12, 2012

Alonso Lujambio



Ha sido académico, investigador y funcionario dedicado a la construcción de las libertades ciudadanas.


Fernando Serrano Migallón
fserranomigallon@yahoo.com.mx
Profesor de la Facultad de Derecho UNAM
Excélsior

Hay cosas que van más allá de la política, de los partidos y gobiernos, es el talento y la calidad de los seres humanos. Apenas ayer algunos medios dieron a conocer que Alonso Lujambio ha renunciado a la Secretaría de Educación Pública para seguir los tratamientos que confiamos le devuelvan la salud. Es lamentable que un hombre joven e inteligente deba librar esa batalla por su vida y dejar la responsabilidad puntal de la política social de nuestro país.

Alonso Lujambio es, sin duda, un académico valioso para nuestro país; de su calidad indudable hablan sus obras, historiador de la democracia nacional y analista de las instituciones culturales, ha sido académico, investigador y funcionario dedicado a la construcción de las libertades ciudadanas. Conocedor serio del espíritu nacional, Lujambio es una muestra de dedicación y respeto a la vocación. En un ámbito social que no siempre favorece las vocaciones intelectuales y humanistas, don Alonso demuestra que es posible servir a México y obedecer a la vocación en beneficio de la inteligencia y la cultura.

A Lujambio lo recordamos como director de la licenciatura en Ciencias Políticas en el ITAM, profesor en la UNAM, pero sobre todo, por consejero del IFE y comisionado del IFAI y como parte de los asesores que coadyuvaron a instituir la democracia en Irak. Siempre al servicio de la sociedad, ha sabido convertir en política el conocimiento de la historia y de la dinámica nacionales.

Confiamos y deseamos que Lujambio, como ha triunfado en muchas otras cosas, venza también en este desafortunado momento; lo deseamos profundamente, porque se trata de un hombre que todavía habrá de dar mucho a este país nuestro que necesita inteligencias que, como en él, estén acompañadas de voluntades.

En este encargo que deja, don Alonso supo enfrentar problemas y conciliar experiencias pero, sobre todo, demostró una vez más que la vida de la inteligencia no está de ningún modo disociada del ejercicio de la vida pública y que la cultura es un componente importante de la mejor política. Su paso por la Secretaría de Educación Pública será recordado como el momento en que un ciudadano comprometido aceptó el reto de llevar más y mejor educación a los mexicanos.

Deseamos para Alonso Lujambio una pronta recuperación. Su familia, sobre todo, pero también nuestro país, necesitan su palabra y mucho más su inteligencia.

Wallace: cero negativos

Adrian Trejo (@adriantrejo)
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

La apuesta del PAN por una candidatura ciudadana en el DF es, sin duda, una de las decisiones más inteligentes que haya tomado Gustavo Madero.

Borrado de la capital, en donde es permanentemente la tercera fuerza política, el PAN necesitaba –necesita- de figuras frescas cuyos positivos sean superiores a sus negativos.

Por eso, y tras una evaluación de las debilidades y fortalezas de los cinco panistas que se habían apuntado, sorpresivamente Madero informó que el PAN se decantaría por la candidatura de la señora Isabel Miranda de Wallace.

La razón es muy sencilla: la señora Miranda, famosa en el país por haber investigado el secuestro y asesinato de su hijo, lo que permitió la captura de la banda responsable, no tiene negativos y muy altos positivos.

Nadie en la ciudad cuestiona el carácter, la determinación y el valor de la señora Wallace, que se ha convertido en una especie de voz de la sociedad ante los órganos encargados de la impartición de justicia.

Junto con Alejandro Martí y María Elena Morera, a quienes hermanó la tragedia, Wallace es sin duda la candidata “ciudadana’’ que cualquier partido querría para un domingo.

Los precandidatos panistas fueron informados, uno a uno, de la decisión que estatutariamente tiene el Comité Nacional del PAN; hasta ayer, nadie había declarado públicamente en contra de la decisión.

Incluso el propio Demetrio Sodi, quien informó sobre la decisión del CEN panista, dijo que no cuestionaría, impugnaría o se opondría, pese a que él era el mejor precandidato blanquiazul posicionado en las encuestas.

Tampoco la señora Miranda de Wallace, hasta el cierre de este espacio, había declarado si aceptaba o no la postulación, aunque sería impensable que Madero hubiera hecho el anuncio sin el consentimiento de ella.

Wallace sí puede ser una contendiente de enorme peso si acepta la postulación.

Por lo pronto, PRI y PRD, a reconsiderar estrategias.

En los momentos en los que el candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto presentaba a su equipo de campaña, afuera de la sede del tricolor se manifestaban priístas poblanos en contra de la decisión de que el ex candidato a la gubernatura del estado, Javier López Zavala, fuera considerado candidato al Senado.

El asunto tiene que ver no solo con el hecho de que el suplente sería Mario Marín, sino con una averiguación previa en la que el nombre de López Zavala no sale bien librado.

El gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre, ha comenzado a salir del espasmo en el que se encontraba y se comprometió a aplicar la ley si alguno de sus funcionarios tiene responsabilidad en el asesinato de dos estudiantes de la norma de Ayotzinapa.

¿Será mensaje para el exprocurador Adalberto Rosas, que no se ha cansado de dar conferencias para culpar a la Policía Federal cuando el informe de la CNDH apunta a las policías que estuvieron bajo su mando?

Es pregunta, conste.

¿Qué hará el PAN con Vázquez Mota?

José Contreras (@pepecontreras_m)
expedientepolitico@yahoo.com.mx
Expediente político
La Crónica de Hoy

De acuerdo con los resultados de la más reciente encuesta realizada por Consulta Mitofsky, Josefina Vázquez Mota supera por mucho a sus dos contrincantes del PAN en las preferencias electorales. Vázquez Mota no es, en absoluto, la favorita del presidente Felipe Calderón, a quien le coordinó su campaña en el 2006.

A contracorriente ha logrado superar al candidato oficial, Ernesto Cordero, y al candidato rebelde, Santiago Creel, quien lleva cuatro años en campaña.

A pesar de esto, el presidente Calderón y el dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, quieren hacer candidato presidencial a Cordero a como dé lugar.

Calderón ha dominado los órganos de dirección del PAN durante todo su mandato y ha quitado y puesto dirigentes y coordinadores parlamentarios en el Congreso.

Pero la elección del candidato presidencial no será decisión del Consejo Nacional, en donde los calderonistas tienen clara mayoría, sino de los militantes y adherentes.

Si la elección interna del próximo 5 de febrero es transparente, Vázquez Mota será la candidata presidencial del PAN.

Las cúpulas harán hasta lo imposible por imponer a Ernesto Cordero como candidato, pero si lo logran será a un costo devastador para el PAN.

A juzgar por la encuesta, si Cordero es el candidato presidencial del PAN, el partido en el poder se irá hasta el tercer lugar en las elecciones de este año.

Cordero se convertiría en el Madrazo azul, pues una candidatura prefabricada y producto de la imposición sólo puede terminar en fracaso, como le ocurrió al PRI en el 2006.

Las burdas maniobras para tratar de imponer a Cordero como candidato del PAN han hecho crecer más a Vázquez Mota.

La militancia panista rechaza las imposiciones y eso lo vivió en carne propia Felipe Calderón, cuando obtuvo la candidatura presidencial a pesar de los intentos de imponer al entonces candidato oficial, Santiago Creel.

La pregunta es qué harán las cúpulas panistas si en la elección del 5 de febrero se confirma el triunfo de quien decidió irse por la libre.

¿La apoyarán de manera incondicional o regatearán el respaldo sólo porque no era su favorita?

Vázquez Mota no sólo encabeza las preferencias dentro de la militancia del PAN, sino que es la precandidata panista mejor posicionada hacia afuera.

En estos momentos, según la encuesta citada líneas arriba, Vázquez Mota es la aspirante panista mejor posicionada hacia afuera.

Si en estos momentos fueran las elecciones, la ex titular de la SEP obtendría un honroso segundo lugar, por encima del candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador.

Si recibiera todo el apoyo del aparato panista Vázquez Mota aún podría crecer durante la campaña y obtener un lugar destacado el día de la jornada electoral.

Quizá no gane la Presidencia de la República, debido a que el priista Enrique Peña Nieto parece inalcanzable, pero un Efecto Vázquez Mota se podría reflejar positivamente en espacios para el PAN en las dos cámaras del Congreso de la Unión.

Si las cúpulas panistas acatan el resultado de su proceso interno, respetan la voluntad de su militancia y de su base de simpatizantes y apoyan sin regateos a quien resulte ganador, recuperarán un poco de la dignidad perdida por las decisiones erróneas que se han tomado en los últimos años.

Si no respetan la voluntad de la militancia y se empecinan en imponer a un candidato, entonces habrá que empezar a pensar en el epitafio adecuado para anunciar el fin de la utopía azul.

OFF THE RECORD

**EXTERNO AL DF

Hablando de imposiciones…

El CEN del PAN cocinó un acuerdo para designar por dedazo a un candidato externo al Gobierno del Distrito Federal.

Esa candidatura recaería en Isabel Miranda de Wallace.

A ver qué piensan Gabriela Cuevas, Carlos Orvañanos y el resto de los aspirantes a la candidatura del PAN para el GDF.

**CUÑAS A VIDEGARAY

Al coordinador general de la campaña de Peña Nieto, Luis Videgaray, le pusieron un par de cuñas.

Jorge Carlos Ramírez Marín y Felipe Solís Acero fueron nombrados ayer vicecoordinadores.

El primero es la avanzada de Beatriz Paredes y el segundo lo es de Manlio Fabio Beltrones.

Lo positivo para los priistas es que la conformación del equipo de campaña confirma que la unidad es una de las fortalezas del PRI.

**IFE EN LAS REDES

El equipo de asesores del presidente del IFE, Leonardo Valdés, considera que fueron mal interpretadas sus declaraciones en el sentido de que se investigarán quejas sobre calumnias o difamación en redes sociales.

De la versión estenográfica que nos hicieron llegar extraemos algunas frases textuales:

“El Instituto Federal Electoral no monitorea las redes sociales, no tiene ninguna actividad en ese terreno porque ahí impera la absoluta libertad de expresión.

“El único aspecto que podría ser del conocimiento del IFE es que el legislador estableció que está prohibida la calumnia y la difamación en la propaganda de los partidos políticos.

“Si el IFE recibiera una queja en el sentido de que la propaganda de algún partido político en algún medio de internet o de redes sociales es calumnioso, entonces el Instituto Federal Electoral realizará las investigaciones correspondientes”.

Sucesión, viejas y nuevas variables

Alfonso Zárate Flores (@alfonsozarate)
Presidente de Grupo Consultor Interdisciplinario, SC
El Universal

Como en otras, en esta elección presidencial persistirán algunos de los ingredientes que han contribuido a definir los resultados en los últimos años. Una primera es el peso significativo de los candidatos. Cada vez más, el elector vota por el candidato, más que por el partido o el proyecto. Por eso los partidos buscan a candidatos telegénicos, que retraten bien, que generen empatía… y a veces los encuentran.

Pero no basta con el candidato, por eso una segunda variable la constituyen las maquinarias electorales: su voto “duro”, su implante en el territorio nacional y su capacidad para movilizar a sus clientelas a las urnas. Por su condición de ex partido de Estado, el PRI tiene la maquinaria con mayor presencia. Pero, además, irá a esta elección con el Partido Verde y Nueva Alianza, lo que le sumará votos que podrán devenir decisivos si la elección se cierra.

En contraste, las izquierdas vienen de años de derrotas: la pérdida de Zacatecas, Baja California Sur y Michoacán. Pero López Obrador ha trabajado duro los últimos años y tiene una extensa red de comités seccionales. El PAN desaprovechó la ola foxista y el triunfo de Calderón que le hubieran permitido impulsar un crecimiento sólido en todo el país.

Otro componente es la disposición de recursos legales o ilegales, monetarios o sistémicos. Hasta ahora, el desempeño de la autoridad electoral —su precaria credibilidad, su disimulo ante los excesos evidentes de partidos y candidatos— prevé que habrán más actos anticipados de campaña y el despliegue abusivo de recursos para comprar voluntades.

También jugarán las redes de aliados y de antagonistas, sobre todo, los poderes fácticos. Los gobernadores harán de las suyas. Contará, igualmente, la guerra sucia: la filtración de expedientes reales o ficticios que dañen la reputación de candidatos.

Otro ingrediente será la estrategia de campaña: la inteligencia y experiencia de los equipos para responder a las demandas de sectores sociales, total, “ofrecer no empobrece”. Ahí estarán los debates, lamentablemente los formatos que han operado hasta ahora impiden adentrarse en trayectorias, asomarse a capacidades de los candidatos. Salvo un nocaut, los debates no moverán mayormente las preferencias.

A ningún partido le basta con su “voto duro”, por eso el comportamiento de los indecisos, alrededor de 22%, será decisivo. Y, ante el eventual desfonde del candidato propio, podrá darse el “voto útil”: la opción de movilizar el voto hacia el “menos malo”.

A los anteriores, se agregan varios factores relativamente nuevos: la intromisión del crimen organizado, su capacidad para cercar territorios donde es prácticamente imposible hacer campaña, constituyen datos intimidantes, ahora podría intentar tener una narcobancada en el Congreso.

La ausencia de nuevos partidos para este proceso electoral, como consecuencia de la reforma constitucional de 2007, que clausuró esa posibilidad para estas elecciones. Otra novedad es la presencia de varios millones de jóvenes (entre ocho y 13, de una lista nominal de 77) que participarán por primera vez en una elección presidencial y que no tienen en la memoria los duros años del PRI, sino los años de Fox y Calderón. Pero, no obstante el enorme peso que podrían tener, no es descartable que su porcentaje de participación electoral sea bajo y que quienes acudan a las urnas distribuyan sus preferencias de manera similar al resto de los ciudadanos.

Otro dato inédito son las redes sociales. Twitter es la tercera red social más usada en México, tiene poco más de 4.3 millones de usuarios. Sin embargo, es una red que concentra en el DF a 60% de sus usuarios, 17% en Monterrey y 10% en Guadalajara, y muchos de sus usuarios tienen entre 12 y 17 años (27%), es decir, no alcanzan la mayoría de edad.

Habrá que seguir los movimientos de variables en próximas semanas y meses. Esto apenas inicia.

Estela de Luz… recibos de luz.

No sé qué me irrita más si la Estela de Luz —emblema de ineptitud, corrupción y despilfarro— o los recibos de luz. Y no es que extrañe a Luz y Fuerza, pero la CFE está lejos de ser “empresa de clase mundial”: los cobros excesivos y los trámites engorrosos lo prueban. Estela o recibos, más sombras que luz.

México y Brasil

Jorge G. Castañeda (@JorgeGCastaneda)
jorgegcastaneda@gmail.com
Reforma

A muchos mexicanos de la burocracia y la clase política, desde el Presidente hasta tecnócratas ilustrados, les irrita sobremanera el contraste que suele plantearse entre el éxito brasileño y el fracaso mexicano. A los empresarios y a algunos miembros de la comentocracia más que irritación, el cotejo les genera un dejo de envidia. Y a un sector de la izquierda política e intelectual del país, los logros brasileños le sirven como un instrumento de golpeteo político de cierta eficacia: lo que sí ha podido hacer un gobierno de izquierda en un país con retos tan grandes como los de México; ya urge tener un gobierno así. Huelga decir que si en México la comparación tiende a ser favorable al gigante sudamericano, en el extranjero se amplifica. Por lo menos en Estados Unidos y en Europa, Brasil es una historia de triunfo, y México una derrota.

Sin embargo, los números no cuadran. Algunos lectores se sorprenderán al saber que el año pasado la economía mexicana creció casi 33% más que la brasileña: México se expandió en aproximadamente 4%, Brasil ligeramente menos de 3%. Para el 2012 la expectativa de un crecimiento de alrededor de 3.5% es parecida para ambas economías, pero si Estados Unidos mantiene su recuperación diaria y China y Europa siguen enfriándose, puede suceder lo mismo. No es imposible que en 2012, por segundo año consecutivo, México crezca más que Brasil.

No lo digo porque a nosotros nos vaya bien. El país no puede superar sus enormes desafíos sin crecer sostenidamente a menos del 5% anual; no estamos en esas metas. Pero subrayo estos datos para mostrar que el famoso milagro brasileño empieza a perder brillo. En parte por el entorno internacional más halagüeño para México que para Brasil; en parte por la necesidad que sintió el gobierno de Rousseff de reducir el gasto excesivo de Lula en el año electoral; y en parte por una inflación de casi el doble de la mexicana (3.82% vs. 6.56%). Brasil hoy presenta expectativas más modestas de lo que el mundo piensa.

Es cierto que la clase media brasileña ha crecido y que hoy representa una proporción mayor que en México. Y es cierto también que la reducción de la pobreza en Brasil desde 2000 ha sido ligeramente mayor que en México. Habrá que ver si con los mejores números económicos mexicanos de estos años se revierte esta tendencia. En el entendido de que tanto en PIB per capita, como en desarrollo humano, pobreza y desigualdad, México supera a Brasil por un margen estrecho, aunque no insignificante. En el informe HDR-2011 de la ONU, México ocupa el lugar 57 y Brasil el 84; México contaba en el 2011 con un PIB per capita de US$13,000 y Brasil US$10,000; el GINI de México es menos peor que el de Brasil.

Estos datos pueden ser sorprendentes, pero explicables. Los dos últimos gobiernos brasileños y el actual han realizado una magnifica labor de autoelogio y promoción mundial. Los dos últimos gobiernos mexicanos desarrollaron faenas medianas de vender sus logros en el mundo y dentro de México, pero el actual ha desarrollado un esfuerzo perseverante de pintar el panorama más negro posible ante el mundo y aquí.

De ahí que pensemos que a Brasil le va mucho mejor que a México y cometamos otro error: pensar que en materia de violencia nosotros no estamos tan mal como Brasil. Falso: en 2011, en los números preliminares, los homicidios dolosos por 100,000 habitantes en México y en Brasil están entre 22 y 23. En otras palabras todo lo tenemos al revés.

Cuando sea el mundial del 2014 y afloren todas las insuficiencias de infraestructura, comunicaciones, turismo, incluso de seguridad, que padece Brasil, quizás comprendamos que en realidad a lo largo de los últimos 80 años, los dos países hemos hecho las cosas más o menos igual de bien o de mal, tanto en lo político, en lo económico y lo social (a pesar de la nostalgia por la era priista en México, y de la actual prepotencia brasileña). Salvo en dos cosas, en las que son infinitamente mejores que nosotros: el futbol y contar historias de éxito.

Que las encuestas son mentira... otra vez

Carlos Puig (@puigcarlos)
masalla@gmail.com
Duda razonable
Milenio

Todo indica que en la República Amorosa no se puede perder.

Andrés Manuel López Obrador, quien en la última batería de sondeos aparece en un tercer lugar que es casi un empate técnico en el segundo con Josefina Vázquez Mota, dijo ayer que sus números dicen otra cosa, y que esas encuestas son mentiras. Leo en milenio.com: “Están diciendo mentiras en las encuestas, no quiero ofender a nadie, lo digo de forma muy respetuosa para que no digan que estoy confrontándome y que lo de la República Amorosa es nada más pura estrategia electoral”.

Dijo más el tabasqueño, dijo que Peña Nieto, quien resultó en las encuestas mejor librado de lo que se esperaba de sus errores de diciembre, se está “despeñando”.

Igualito que Cordero, que lleva meses diciéndonos —creo que también con todo respeto— lo mismo. Que esas encuestas que dicen que nomás no levanta, no sirven; en este caso, porque pobrecitos encuestadores no saben encuestar panistas. Como si fueran de otro planeta.

Lo del respeto, por cierto, se lo podrían ahorrar, porque lo que están diciendo quienes desconocen una encuesta es que quien la hizo o es tranza o inútil. Habría, por supuesto, que probarlo. Y entre encuestadores no estaría mal que señalaran si trabajan, y en qué capacidad, para algún partido político. La transparencia no hace mal a nadie.

Añoro el día en que al término de una elección, cuando las encuestas de salida o los conteos rápidos den un ganador, el perdedor salga a decir que felicita a su adversario. Es un mal común a todos nuestros partidos, por cierto. A todos los que pierden, por supuesto.

Recuerdo como una excepción, con sus matices, a Cuauhtémoc Cárdenas la noche de la elección en que Fox ganó. Hizo una declaración muy corta y, cuando bajaba de un estrado en su casa de campaña, al calor de la elección y el acoso de los reporteros, dijo: “Es una tragedia para México”. Mejor que se enojen, a que nieguen la realidad.

Uno imagina —pero quién sabe— que los estrategas de las campañas no compran el discurso de sus líderes. Es decir, el equipo de Cordero sabe que necesita de un milagro, lo que en el futbol americano llaman un pase Hail Mary para ganar. Le quedan dos debates.

Y en el equipo de AMLO deben saber que estamos en enero y quedan muchos meses para remontar la ventaja con la que Peña Nieto arrancó el certamen. Faltarían debates, muchos, como bien propuso el tabasqueño ayer.

Nuestra (mala) relación con las encuestas, los conteos rápidos, los resultados preliminares y demás instrumentos que ayudan a contar la historia de una elección es parte de nuestra premodernidad política.

Resignémonos. Este julio, alguno de los perdedores descalificará el proceso. Y con ello a millones de ciudadanos.