enero 25, 2012

Consulta Mitofsky: Josefina sube todavía más




La precandidata por el PAN tiene el incremento mas alto en las encuestas al crecer 6 puntos respecto a la quincena pasada. Los simpatizantes del PAN muestran a Josefina como la mas competitiva.

Este 24 de enero de 2012, Roy Campos, director de Consulta Mitofsky, presentó el décimo tercer seguimiento mensual hacia las elecciones de 2012. En esta nueva encuesta, Campos subrayó que Josefina Vázquez Mota sube todavía más y se abre más la brecha en las preferencias para la candidatura presidencial del PAN respecto a la medición anterior: “incluso es el incremento más alto que ha tenido”.

Campos indicó en el noticiario de Joaquín López Dóriga, que en enero de 2012, en la encuesta entre simpatizantes panistas, las preferencias para la candidatura presidencial del PAN son de 60% por Josefina, 26% por Creel y 10% por Cordero.
Vázquez Mota toma un nuevo impulso y sube 6 puntos, mientras Creel cae 5 y Cordero 2. Roy Campos opina que los simpatizantes del PAN parecen haberse ya hecho a la idea de que Josefina es la más competitiva.

Al comparar a Josefina, la puntera del PAN, ante los precandidatos del PRI y del PRD, la encuesta de Consulta Mitofsky indica que Josefina es la única que aparece en segundo lugar, por encima de López Obrador y de lo que lograrían los otros aspirantes del PAN. Roy Campos subrayó que: “Ahora si hay una gran diferencia si el PAN inicia con Josefina… el PAN tiene que tomar una decisión sabiendo la competitividad de sus aspirantes”.

Roy Campos agrega que las mujeres si le dan puntos extra a Josefina.

(Fuente http://www.josefina.mx/)

Elba tras AMLO

Pablo Hiriart (@phiriart)
phl@razon.com.mx
La Razón

Por supuesto que el PANAL apoyará a uno de los tres grandes para la Presidencia. Aunque ese partido lleve candidato propio, el acuerdo ideal para ese partido sería con López Obrador.

Ahí está el lugar natural de Elba Esther Gordillo. En Morena.

En la contienda presidencial pasada, al primero que buscó fue a AMLO.

Ahora, eso de que los tiempos electorales le impidan hacer una alianza formal con López Obrador no será obstáculo para apoyarlo.

Al contrario, que el Panal lleve candidato propio le facilita las cosas a ambos.

Hace seis años el partido de Elba Esther Gordillo llevó candidato propio pero apoyó a Calderón. Para hacer la maniobra utilizó una exitosa fórmula de pedir a la ciudadanía “uno de tres”.

Es una manera de obtener el voto para diputados y con ello salvar el registro, y mandar a los suyos a votar por el candidato presidencial que hayan decidido apoyar.

Hace seis años fue Felipe Calderón. Ahora será López Obrador.

En la pasada elección presidencial Elba Esther Gordillo buscó el acercamiento con López Obrador y éste lo rechazó. Por eso el Panal apoyó a Felipe Calderón: por descarte.

Ahora es diferente para AMLO. Está abajo en las encuestas y acepta todo lo que venga. En el argot político se diría que “barre para adentro”.

Él necesita apoyos, votos y “que le cuiden las casillas”, como ha dicho de manera reiterada.

Y Elba Esther Gordillo se desvive por congraciarse con políticos, periodistas e intelectuales de la izquierda que la legitimen y la rediman del escarnio público a que la han sometido.

Desde luego van a negar públicamente los acercamientos. Los dos van a decir que no. Y el Panal llevará candidato propio. Pero será, nuevamente, “uno de tres”, como hace seis años.

López Obrador, Jesús Zambrano y Manuel Camacho dicen que no les interesa formar una coalición con el partido de Gordillo.

Claro que no. Las coaliciones se cerraron el 28 de noviembre.

Lo que viene es una alianza en los hechos. “Uno de tres”. Eso les va a salvar de dar mayores explicaciones tanto a lopistas como a elbistas.

Ahí, en Morena o junto a AMLO es donde Gordillo siempre ha querido estar.

En esa coalición está el viejo PRI al cual Elba Esther Gordillo pertenece.

La quinta esencia del corporativismo es ella, su partido y su sindicato.

Presidenta vitalicia del gremio magisterial, con buena parte de la educación pública en sus manos, creó un partido político para beneficio suyo, de sus allegados y de su sindicato.

El puerto natural de ese arcaísmo es el viejo PRI. Es decir, el PRD de AMLO.

Salvo, claro, que un sector del PAN insista en hacerla su aliada a cambio de entregarle la SEP.

Cordero: la estrategia fallida

Adrian Trejo (@adriantrejo)
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

> Desde que levantaron la mano, los tres precandidatos presidenciales del PAN han sostenido cinco debates o encuentros, como quiera llamarles, y el próximo martes sostendrán el sexto y último antes de la elección del 5 de febrero.

La numeralia vine a cuento porque ayer Ernesto Cordero denunció que Josefina Vázquez Mota tiene miedo a debatir con él y por eso se ha negado a participar en las reuniones convocadas por medios de comunicación.

Cordero tiene una parte de la verdad; lo que hemos visto no han sido propiamente debates, sino una larga lista de autocomplacencias, justificaciones y uno que otro intento de golpe fallido.

Han sido encuentros para cumplir con el requisito que implica un método presuntamente democrático de la selección del candidato presidencial del PAN.

Por lo demás, Cordero tiene interés, desde luego, en que haya más debates, algo casi imposible dada la cercanía de la elección, bajo la máxima de todos los políticos: “el que va abajo, quiere debate y el que va arriba, no’’.

Y es que Cordero apostó, sin mucha suerte a juzgar por los números, a crecer con base a los debates.

La estrategia no funcionó, al menos en las encuestas que se han difundido hasta ahora y que conceden a Vázquez Mota una ventaja de 50 puntos porcentuales en promedio.

No se ve, en las dos semanas que faltan para la elección, cómo un debate pueda catapultar a Cordero de tal manera que pudiera superar esa diferencia, aunque se repita una y otra vez que “una cosa son los simpatizantes y otra los militantes’’, que serán los que votarán.

Por lo pronto, el próximo martes, cuando se espera que sí haya debate, habrá guerra azul.

> Este miércoles la diputada priísta Beatriz Paredes Rangel solicitará licencia para dejar la curul y concentrarse en la obtención de la candidatura a la jefatura de gobierno del DF.

Se trata de un mero trámite, pues en el papel no hay quién se le oponga; la decisión fue respaldada por Enrique Peña Nieto y esa casi casi es orden divina.

Lo interesante del caso serán los nombres a diputados federales, locales y delegados que acompañarán a la tlaxcalteca en la aventura por recuperar el DF.

Y aquí está el fondo el asunto, pues hasta donde se sabe, Paredes no ha logrado conciliar con los grupos internos del tricolor, sobre todo con el del diputado Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, cuya presencia en 14 de 16 delegaciones políticas encarece la negociación.

> La secretaria general del PRD, Dolores Padierna, famosa por ser esposa de ya saben quien, presentará hoy, hoy, hoy, su candidatura al Senado de la República.

No hay quien se le pare enfrente, pese a que se manejaba la versión de que Alejandra Barrales, luego de perder la nominación del PRD a la jefatura de gobierno del DF, accedería a una posición en la Cámara Alta.

Si es así, tendría que ser por la vía plurinominal.

Mentiroso

Froylán M. López Narváez
froymln@prodigy.net.mx
Reforma

Las imputaciones y consejos son directos, personales. Frontal, publicitadamente, la señora Maritza Díaz Hernández acusa de mentir a Enrique Peña Nieto sobre la protección que afirma haber dado a un su hijo e igual sobre la paternidad de otros niños fruto de sus espermas. La divulgación está en una página de Facebook, para el que lo quiera saber. Derecha la flecha.

La mujer efímera del atlacomulca le aconseja: "Piensa que la Presidencia dura sólo 6 años, tus hijos son para siempre y estás dejando huella de todo lo que haces y dices (bueno, tanto como huella de todo...). A ellos no los engañas, ellos saben y se dan cuenta de muchas cosas, aunque tu salgas y digas otras". Contó el lunes temprano.

Maritza duda que el precandidato poco letrado haya propiciado únicamente 6 hijos. Es que la señora cree, con otros, que Enrique ha mentido, como en su último Informe de Gobierno. Y aunque alardeó que todo lo que promete lo cumple, no hay verificación de que, en efecto, haya cumplido sus ofertas de cuando era candidato a gobernador. Eso es un candidato, un prometedor. Cumplidor de todo nunca; lo que puede y quiere, con lo que no engañó o pudo cumplir. Candidato: prometedor, prevaricador. De otro modo la gente no se alborota, no confía, no sigue. Pero se sostiene, como ahora en el DF, que MM además de ser "el bueno", es bueno, honesto, cumplidor.

No hay corroboración convincente, muy difundida, de los dichos y acusaciones, de la mexiquense en contra del (pre) candidato priista. Mentir en asuntos carnales no es causal de pérdida de registro. Mucho menos de descalificación abierta de partidarios. La búsqueda de poderes es señalada como compensación de carencias o desastres infantiles o juveniles. Quien más quien menos, en los foros de gobiernos, se ha empeñado en alguna conquista o disfrute de caricias íntimas, así sea breve, no conyugalmente. Ya se divulgó cómo el rey actual de España ha sido cusco...que si la Montiel, que si una que otra condesita, dice una señora en un libro reciente. Político igual a querendón. No pregunte en torno a mediólogos o comunicadores.

Por lo demás, no se trata de "satanizar" el erotismo de nadie, como ha ocurrido; "(la sexología existencial-humanista) es un estudio científico de la sexualidad centrado en la persona...una visión crítica y propositiva para abordar respetuosamente las distintas sexualidades de las personas, con sus peculiaridades, sus cambios y sus conflictos", advierte un sexólogo cauto.

Este asunto atrae, es de suponerse ahora más en áreas del morbo y el chisme, porque se imputan mentiras e irresponsabilidades paternales; al tiempo que el PRI propaga oferta de cuidado a los recién nacidos, a su futuro. Sus publicistas, lo mismo que los de los opositores, no se estiman respetuosos, verídicos, de buen gusto o algo semejante, sino que promueven emotividades, sensiblerías y sentimientos. No se les pide escrúpulo, veracidad, a publicistas. Se les suele pedir impacto, conmoción, llamados de atención, afamamiento, menciones.

EPN ha reconocido paternidades. Ha tenido vástagos, confiesa, en tiempos de crisis con su primera mujer. Tampoco hay noticia de que existe una comisión o aparato partidario, peñista, para cuidar la honra pública e íntima del joven mexiquense aspirante al reino de los cielos y de los suelos, pues en el mundillo político, lo mismo ocurren ascensos que azotones. No es referida camarilla de consejeros o documentalistas íntimos de políticos. Algunos tienen buen tino, probablemente eficaz, de revisarse psicoanalítica, psiquiátrica, psicológicamente, igual que otros ciudadanos que no padecen manías de poder.

El rencor y la venganza, también el ánimo justiciero o verista, brotan cuando menos se espera. "Enrique tienes 4 hijos, no 6; tienes 3 hijastras, por consiguiente eres PADRASTRO (sic); tus otros hijos tienen 3 hermanastras, 1 madrastra y 1 medio hermano...ya sé, aquí también cambiaste la metodología, verdad?...Ya madura". La réplica que ha sido emitida en tono a este asunto irritante y triste (en tanto que puede haber criaturas menospreciadas) habrá de extenderse con verdad, respeto, franqueza.

Un resbalón más en afirmaciones públicas, mentiras, es oneroso por olvidos y desdenes reconocidos tardíamente y por denuncia de agraviada, que no se admiten, no sin dosis de hipocresía en quienes se enteran de estos affaires. En las alas del placer y Resignificar lo masculino, del sexólogo David Barrios Martínez (Vila Editores, 2005 y 2008), se donan informaciones y criterios para no incurrir en farsas inculpatorias.

Cordero: ¿haiga sido como haiga sido?

Leo Zuckermann (@leozuckermann)
Juegos de Poder
Excélsior

Ayer salió la última encuesta de Consulta-Mitofsky levantada en enero. En cuanto a la competencia del PAN para elegir a su candidato presidencial:

1. Josefina Vázquez Mota ha subido aún más en las preferencias entre los simpatizantes de ese partido político: 60% del electorado que se identifica con el PAN la prefiere como candidata presidencial. A Santiago Creel lo prefiere 26% y, muy rezagado, sin subir nada, en tercer lugar, está Cordero con diez por ciento.

2. Vázquez Mota es la candidata más competitiva de los tres aspirantes del PAN. En los careos en contra de Peña y López Obrador, Josefina obtiene 23% de las intenciones de voto para posicionarse en segundo lugar, cinco puntos por arriba de Andrés Manuel. Creel consigue 18% y empata con AMLO. Cordero, en cambio, alcanza 14% y, de ser él el candidato, el PAN se posicionaría en tercer lugar de la competencia presidencial, ya que el candidato de la izquierda tendría 20% de las intenciones de voto.

3. De los tres candidatos panistas, Vázquez Mota es la que tiene un mejor saldo de opinión. Entre los que la conocen, obtiene un más ocho puntos en la diferencia entre opiniones positivas y negativas. Creel saca menos seis y Cordero menos cuatro.

Las encuestas lo gritan: Josefina debería ser la candidata presidencial del PAN. Sin embargo, los susurros palaciegos mencionan que el bueno es Cordero.

Hay que recordar que sólo tendrán derecho a votar un millón 800 mil militantes afiliados al PAN. Y en este tipo de elecciones sí puede haber sorpresas, ya que un candidato puede ganar gracias al apoyo de líderes políticos que tienen capacidad de movilizar votantes el día de la elección.

La pregunta es si así quiere ganar Cordero: con el apoyo de líderes, pero sin el arrastre popular que se refleja en las encuestas. Puede ser. Hay que recordar que el ex secretario de Hacienda es el pupilo del presidente Calderón, quien públicamente dijo en 2006 que en esto de las elecciones hay que ganar “haiga sido como haiga sido”. La victoria lo justifica todo.

Un eventual triunfo justifica ir a un debate en un programa de radio cuando el árbitro electoral del partido explícitamente lo prohibió (debido a la confusión legal que existe en materia de debates y que debe resolver de una vez por todas el IFE). Justifica calificar de “vergüenza” la instrucción de la comisión del PAN que está organizando el proceso electoral de ese partido. Justifica criticar a Vázquez Mota por no querer debatir frente a la conductora de un noticiero de radio que hace unos meses exigió que el presidente Calderón aclarara si tiene un problema de alcoholismo.

Un eventual triunfo justifica que los aliados que gobiernan en los estados amenacen a sus empleados de votar a favor de Cordero porque, si no lo hacen, podrían perder sus empleos. Así ocurrió en Sonora con funcionarios del gobernador panista Guillermo Padrés, según reveló ayer Excélsior.

¿Y qué decir de un eventual apoyo de la maestra Elba Esther Gordillo ahora que ha roto la relación con el PRI? ¿Acaso no podría movilizar algunos miles de votos a favor de Cordero de los maestros que militan en el PAN y que controla la líder vitalicia del SNTE?

No lo sé. Lo que sé es que Cordero va en tercer lugar y está desesperado por ganar. Que, como lo demostró ayer en el programa de Carmen Aristegui, está dispuesto a todo. A desafiar a la autoridad electoral de su partido y atacar públicamente a Josefina. ¿Se vale? Desde luego. No nos sorprendamos. Así es la democracia. Lo que quieren los candidatos es ganar. La pregunta es hasta dónde estiran la liga para lograrlo. Y Cordero está demostrando que, fiel a las enseñanzas de su mentor político, está dispuesto a alzarse con la victoria “haiga sido como haiga sido”.

¿Por qué no hacer el voto obligatorio?

Julio Serrano
Apuntes Financieros
Milenio

David Ricardo Sánchez Guevara, diputado del PRI, presentó recientemente una iniciativa de ley que obligaría a los ciudadanos mexicanos a votar. La reacción de la comentocracia fue casi unánime en su rechazo, calificando la propuesta como “inaceptable”. A mí no me parece mala idea.

Quienes critican la idea de forzar a la gente a votar utilizan como argumento central la libertad de los ciudadanos a manifestarse políticamente. Si alguien no quiere votar, ya sea porque no le convence ningún candidato o simplemente porque le da flojera, ¿por qué obligarlo? Debe ser su derecho el de abstenerse.

Hay que reconocer que los mexicanos no somos libres de tomar todas las decisiones que queramos. Tenemos una serie de responsabilidades ciudadanas como pagar impuestos y que nuestros hijos cursen la primaria. ¿Por qué no incluir el voto dentro de nuestras obligaciones?

Forzar a los mexicanos a votar traería una serie de importantes beneficios. En primer lugar fortalecería nuestra incipiente democracia. En la elección presidencial de 2006 menos del 60 por ciento de los electores votaron, en otras palabras, los intereses de 40 por ciento no fueron tomados en cuenta. Muchos de quienes tradicionalmente no votan son personas de escasos recursos, marginadas por el sistema político, pero las que más necesitan ser escuchadas. El voto obligatorio les daría voz.

El voto obligatorio se traduciría en un sufragio casi universal, lo que les daría a las elecciones enorme legitimidad y a los políticos ganadores gran representatividad. Esto, por supuesto, le daría a nuestra democracia mayor fortaleza.

En segundo lugar, forzar a todos los mexicanos a votar limitaría el poder de grupos de interés. Entre menos vote el electorado, mayor influencia tienen los que sí votan. Los grupos de interés son expertos en llevar a las urnas a sus simpatizantes y de esta manera empujar su agenda política. Aquellos que dejan de votar quedan marginados.

En tercer lugar, el voto obligatorio fomentaría la cultura cívica nacional. Que la población entera participe en una votación hace que todos no sólo nos sintamos parte del quehacer político del país sino también responsables. Por último, el voto forzoso ayudaría a digerir los altísimos costos electorales que tenemos en México al dividir entre más beneficiarios (toda la población) los desembolsos que hace el IFE.

Más que para castigar, una ley que obligue a la gente a votar debería servir para crear conciencia sobre la importancia de participar en las elecciones. La mayoría de los países latinoamericanos ya hacen mandatorio el voto. Países industrializados como Australia lo han hecho con gran éxito. ¿Por qué no pensar en añadirnos a la lista?