febrero 16, 2012

Si no gano, ahora sí a la chingada: AMLO

Lorena López
Política
Milenio

No sé si esa palabra esté en el diccionario, pero no la voy a repetir, advierte a reporteros. Ahora tengo más experiencia, pero menos vigor, porque ya estoy cansado, dice.

México • Andrés Manuel López Obrador dijo anoche en una reunión con empresarios inmobiliarios que ya se siente cansado y que si en el 2006 había dicho que si perdía se iba “a la chingada, ahora sí”... y quedó grabado.

Fue en un encuentro a puerta cerrada con industriales, algunos de los cuales invirtieron en la Ciudad de México cuando él fue jefe de Gobierno.

Con el micrófono abierto, López Obrador se dirigió a uno de ellos para expresarle en tono que parecía de resignación:

“Tengo más experiencia ahora que antes. Tengo menos vigor, eso sí, porque ya estoy muy cansado, pero yo creo que así va a ser…

“¿Te acuerdas en tu casa cuando dije que si la elección era limpia y libre me iba yo a ir, y si perdía, me iba yo a ir a la chingada? ¿Te acuerdas? Sí, ahora sí”.

Antes, había dicho durante la ronda de preguntas:

“Hay gente que no me conoce, que nunca me ha visto, entonces ando ahora en una labor que le llaman los encuestólogos quitar negativos.

“Yo traía después de 2006, con esa campaña, traía yo un rechazo casi de 40 por ciento. ¡El 40 por ciento! Más que Elba Esther, más que Salinas, porque nadie ha sido tan atacado como yo desde hace muchos años.

“Entonces, poco a poco, y eso porque les fue mal, si les ha ido bien, si hubieran gobernado medianamente, más o menos, el estigma no me lo quito nunca, porque además luego de 2006 le siguieron, porque no era nada más que yo no llegara a la Presidencia, era borrarme, entonces el tiempo, la realidad, nos ha ido dando la razón y eso ha ayudado, pero no ha sido fácil…”

Fue tras esa ronda que AMLO expresó aquello de que “…dije que si la elección era limpia y libre me iba a yo ir, y si perdía, me iba yo a ir a la chingada ¿Te acuerdas? Sí, ahora sí”.

Acto seguido se hizo un silencio. Alguien notó que había grabadoras y el micrófono estaba abierto.

De inmediato apagaron el micrófono, quitaron el sonido y no se escuchó nada más.
Al término de la reunión se le preguntó al tabasqueño sobre lo dicho con los empresarios y él quiso negarlo, pero se le dijo que sus palabras estaban grabadas.

—¿Y eso de que, ahora sí, si pierde se va a ir a la chingada? —se le preguntó a su salida del encuentro con 38 integrantes de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios.

—No, yo no dije eso.

—Está grabado.

—Se supone que era una reunión cerrada, ¿no? —reclamó.

Ante la insistencia, exclamó: “Yo no sé si está en el diccionario de la Real Academia de la Lengua esa palabra, pero yo no la voy a repetir, ¿eh? Públicamente, no”.

También negó estar cansado y que se retiraría después de la contienda del 1 de julio. Señaló estar “bien, de buenas, entero, amoroso, muy contento, feliz, sin odios, sin rencores, buscando que en este país las cosas mejoren”. Al contrario, dijo que después de esa fecha prepararía su gobierno.

- Claves

Ley mal hecha

• En entrevista a su llegada a Oaxaca, Andrés Manuel López Obrador afirmó que la ley electoral está mal hecha y se manifestó por democratizar a los medios de comunicación.

• “La ley no está bien hecha, esa es la verdad, está hecha mal en muchos sentidos, todo mundo tiene derecho a manifestarse, a expresarse y desde luego a que haya transparencia”, dijo

• Después de ofrecer que de ganar la Presidencia modificará la ley para hacerla más clara y garantizar la libertad de expresión, López Obrador aseguró que se ajustará a las medidas fijadas por el IFE para las intercampañas.

'Zona del silencio' por Paco Calderón





Crónica de un despido anunciado

Adrian Trejo (@adriantrejo)
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

> Desde noviembre pasado, el ex titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), José Luis Vargas Valdez, sabía que había caído de la gracia de la procuradora Marisela Morales.

La funcionaria le perdió la confianza luego de que se descubrió que el ahora ex fiscal filtraba información a por lo menos tres personajes políticos de renombre con los cuales tuvo una relación laboral en años recientes.

La queja llegó a Los Pinos en donde se decidió su remoción, pero no se hizo porque en ese momento se calificaba la elección de Michoacán.

Vargas supo desde luego de la queja porque se le marginó de cierta información confidencial; entonces, decidió acercarse a los priístas para “venderles el favor”, según él, de haberse negado a aceptar presiones de la misma Presidencia de la República para declarar nula la elección en Michoacán.

Versiones confirman que nunca se le pidió que anulara la elección, pero Vargas ya se había encarrilado.

La decisión pues de removerlo, tuvo su origen en la pérdida de la confianza, documentada dentro de la propia PGR y aún en el gobierno federal, y no en la especie de que “impidió” la anulación de la elección en Michoacán, que ganó el PRI.

De hecho, mejor haría el tricolor en ocuparse y no preocuparse por las decisiones que la nueva fiscal Imelda Calvillo Tello, pueda tomar cuando aún ni siquiera se han registrado formalmente candidatos a todos los puestos de elección popular en disputa.

¿Calvillo va a perseguir al PRI? ¿Por qué tendría que hacerlo en este momento o durante la campaña? Si no hay motivos, no hay castigos.

> El candidato del tricolor, Enrique Peña Nieto, se mantiene con 20 puntos de ventaja sobre el segundo lugar en la carrera presidencial, la panista Josefina Vázquez Mota y a 26 del izquierdista Andrés Manuel López Obrador.

Así cierra este periodo que dará paso, a partir de hoy, a una veda de seis semanas de actos de proselitismo y apariciones en los medios electrónicos de comunicación.

La pregunta es ¿a quién favorecerá este periodo de silencio, al puntero o a los que van atrás de él? ¿Realmente este periodo de silencio puede marcar el curso de la elección presidencial?

Por lo pronto, Peña Nieto lleva mano.

> Entrada las primeras horas de ayer miércoles, los dueños de Nueva Alianza decidieron que mejor no iban con una mujer y que el “más mejor” sería el ingeniero y economista Gabriel Quadri de la Torre, un muy respetado ambientalista.

Ahora el académico tiene ante sí la titánica labor de obtener el 2% de la votación nacional para mantener el registro del partido que lo adoptó como su abanderado presidencial.

> La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) se convirtió en la dependencia del Gobierno Federal que destinó en 2011, el mayor monto a compras en apoyo a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES), de un total de 91 dependencias y entidades gubernamentales, al canalizar 17,400 millones de dólares.

Un juego rudo

Alfonso Zárate Flores (@alfonsozarate)
Presidente de Grupo Consultor Interdisciplinario, SC
El Universal

“La ley es la misma para todos, menos cuando no” —Dichos de un ex procurador de Justicia.

Es una ley no escrita: nadie renuncia a usar los medios a su disposición para preservar el poder. Así lo hizo el PRI por más de 70 años y lo sigue haciendo en estados y municipios. El PRD irá con todo para no soltar la administración capitalina y las delegaciones. Los panistas lo hacen y buscarán hacerlo con tal de mantener las posiciones de gobierno que se disputarán este año. La gran incógnita está, sin embargo, en lo que serán capaces de hacer unos y otros en la disputa por la Presidencia. ¿Estarán dispuestos a imponerle al país otro annus horribilis como el de 1994 en el intento de salirse con la suya?

Los priístas han hecho mucho para fijar en el imaginario colectivo la teoría del presidente que le pegó al avispero: dicen que todo estaba en calma hasta que Calderón desató la ofensiva contra las bandas del crimen organizado. En la guerra de las culpas han logrado que prevalezca la percepción de que la atención a la violencia criminal le corresponde al gobierno federal, aunque la delincuencia común, la que más golpea a la sociedad, es de la competencia de los gobiernos estatales (la mayoría priístas).

Hay hartazgo, miedo, incertidumbre en amplios territorios del país. Pero más allá de la disputa partidista por convencer a la sociedad de que “los otros son peores”, hay datos que perfilan un ambiente enrarecido de cara a la elección presidencial.

“Bajar” a Peña Nieto parece haberse convertido en una obsesión en Los Pinos. La pregunta es: ¿a cualquier costo? El juego rudo puede conducirnos a un escenario de alto riesgo porque los priístas saben de eso y tienen con qué responder. Baste recordar el control que ostentan en la Cámara de Diputados, que tiene la atribución exclusiva de aprobar (o no) la cuenta pública.

Muchos de los gobernadores priístas tienen la cola muy larga y son indefendibles. Mostrar imágenes reales o truqueadas de Peña Nieto junto a Mario Marín, Ulises Ruiz, Fidel Herrera o Arturo Montiel sería suficiente para producir un efecto negativo y cultivar el repudio. Para eso y más, Josefina tiene a Antonio Solá, a quien se atribuye aquel eslogan que definía a López Obrador como “un peligro para México”.

Pero están otros ingredientes: la filtración de llamadas telefónicas ilegales y la administración de los expedientes negros. Fox intentó el desafuero para sacar a López Obrador de la competencia, pero desencadenó movilizaciones sociales y al final resultó contraproducente. El sentido común aconsejaría no caer en la tentación (uso faccioso de la justicia), pero nadie experimenta en cabeza ajena.

En días recientes se ha difundido información comprometedora proveniente de Estados Unidos. En la maniobra irrumpe otro dato inquietante: la participación del gobierno norteamericano en este juego de poder. La comunidad de inteligencia que opera en México tiene información sensible sobre las redes políticas de protección al crimen organizado y podría usarla. Algunos expertos sostienen que en el Departamento de Estado y otras áreas de la administración Obama no ven con buenos ojos el eventual regreso del PRI.

El ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, ha sido señalado —en un expediente presentado el 6 de febrero en la Corte para el Distrito Oeste de Texas— como parte de una red de protección al cártel del Golfo, al tiempo que lo vincula al asesinato del candidato a la gubernatura Rodolfo Torre Cantú. Un “testigo protegido” ubica a Antonio Peña Argüelles como enlace de ciertos funcionarios en posiciones clave que favorecieron al cártel. El propio Osiel Cárdenas, que algo debe saber, cumple una condena en una prisión norteamericana y se acogió al programa de testigos protegidos.

Otro hecho reciente, el cambio de última hora en la Fepade: la salida de José Luis Vargas Valdez y la llegada de Imelda Calvillo Tello han puesto nerviosos a los priístas.

La política es la prolongación de la guerra por otros medios… a veces igualmente sucios y brutales. ¿Cuál es la respuesta que prepara el PRI? ¿El destape de escándalos de corrupción en altas esferas del gobierno panista? Los resentidos —y no son pocos— tienen mucho que ofrecer y lo están haciendo, como prueba el más reciente libro de Julio Scherer. La pregunta es si alguien ganará con esta guerra de lodo.

Carrera de tres

Carlos Elizondo Mayer-Serra (@carloselizondom)
elizondoms@yahoo.com.mx
Reforma

En esta elección presidencial, si uno de los dos candidatos que hoy están rezagados se colapsa, como lo hicieron Cuauhtémoc Cárdenas en el 2000 y Roberto Madrazo en el 2006, Peña Nieto se llevaría el triunfo. Esta elección es distinta a las dos anteriores. En aquéllas, el candidato del PAN muy pronto se colocó como la alternativa al puntero, Labastida en el 2000 y López Obrador en el 2006, ya que cuando el tercero en discordia se colapsó una buena parte de los votos que perdió fueron cachados por el PAN.

Los candidatos del PAN construyeron una eficaz polarización. En el 2000, se trataba de "echar a los barbajanes de los Pinos", por recordar las palabras de Fox. En el 2006 evitar a López Obrador, "un peligro para México", según los spots del PAN. Una parte del votante potencial por Cárdenas en el 2000 era más antipriista que antipanista, optaron y ganaron con el PAN. Era el llamado "voto útil", útil para derrotar al PRI. En el 2006, una parte del votante priista que abandonó a Madrazo, sobre todo en el norte del país, se fue con Calderón, convencido de que López Obrador era un riesgo para sus pretensiones económicas. Los priistas que se fueron con AMLO, sobre todo en el sur del país, donde su frase "primero los pobres" tuvo más eco, no fueron suficientes como para ganar.

En esta elección Peña está colocado en el centro del espectro político. Una parte importante de los votantes panistas sigue creyendo que AMLO es un peligro. Si empezara a subir y también cayera Vázquez Mota, tenderían a irse con Peña. Por el contrario, si la que subiera fuera Josefina, y AMLO empezara a caer, es más probable que los simpatizantes de AMLO se fueran con Peña que con la candidata del partido de Calderón, cuyos negativos entre el PRD son altos.

Por ello, no parece vayamos a estar ante una cerrada carrera de dos. Quienes así lo creen están viendo el pasado. Para que esta carrera se vuelva cerrada AMLO le debe arrebatar por la izquierda a Peña una parte de sus votantes y Josefina hacer lo propio por la derecha.

El resultado más alto que ha obtenido el PAN en su historia fue 42.5 por ciento de los votos, con el triunfo de Fox. Si asumimos que el Partido Verde, que en ese entonces iba con Fox, le dio 3 puntos, le hubieran quedado 39.5 por ciento de votos panistas. Si AMLO cae por debajo de 20, digamos 19 por ciento del voto, y Josefina llega a 38, que es un poco por arriba de lo que logró Calderón y algo poco probable, Peña ganaría con la diferencia, 43 por ciento del voto. Un ejercicio análogo se puede hacer si AMLO superara ligeramente su votación histórica del 2006 y Josefina se hundiera por debajo de los 20 puntos. Por ello, paradójicamente, Josefina requiere a un AMLO fuerte y éste a una Josefina fuerte. En su mensaje de victoria de la candidatura, Josefina parece haberlo entendido, lanzando todas sus baterías contra Peña, en sus palabras, "el enemigo a vencer en la contienda presidencial". El líder del PRD respondió casi ofendido de no haber sido mencionado afirmando que Josefina "tendrá la medalla de bronce". Sería una mala noticia para AMLO que ese bronce fuera distante. Lo racional para él sería concentrar todas sus baterías contra Peña, aunque si AMLO fuera racional, se habría vuelto amoroso antes, desde la campaña del 2006, y no habría destrozado su capital político cerrando el Paseo de la Reforma después de las elecciones del 2006. Ese AMLO sería hoy el puntero.

El dilema de a quién pegarle será claro en los dos debates que por ley tendrán que llevarse a cabo, el primero en la primer semana de mayo y el segundo a más tardar la segunda semana de junio. En una campaña con tantas restricciones en el flujo de la información, ésos serán los momentos para lanzar los dardos más envenenados y Peña será el destinatario natural. Probablemente tendrá a su favor a Gabriel Quadri, el candidato del Panal. La alianza PRI-Elba Esther ya no será electoral. Pero trabajarán juntos. Será una candidatura sin éxito, difícilmente superará el 1 por ciento, pero en los debates podrá servir de pararrayos de Peña.

En sentido estricto, la campaña presidencial arranca hasta el 30 de marzo. Al ser tan corta, con tantas restricciones en la contratación de spots y con dificultades para lanzar mensajes negativos al contrincante, hace difícil para Josefina y AMLO erosionar la ventaja de Peña. Pero todo depende de la campaña, de los imponderables, de los deslices y de las estrategias de sus contrincantes.

El contragolpe de Elba

Pablo Hiriart (@phiriart)
phl@razon.com.mx
La Razón

Ella sabe que no puede ganar la elección presidencial ni tampoco el Distrito Federal. Por eso su estrategia apuntaría a dañar a un candidato. Ése sería el valor del Panal.

Así lo comentamos hace un par de semanas, cuando se dio la ruptura Elba Esther-PRI-PVEM, y la respuesta la tuvimos ayer con la mención de los candidatos del partido de la maestra.

Elba va contra Peña Nieto, tanto en la presidencial como en la elección de gobernante de la capital.

¿Le va a costar al PRI? Sí, sí le va a costar, en votos.

Pero también le va a costar al gobierno, y no en sufragios, sino en dinero.

Con el cuento de que va contra Peña Nieto, Elba Esther le va a sacar una tajada enorme de recursos al gobierno federal, es decir, al presupuesto público.

Va a ofrecer alianzas con el PAN en gubernaturas y negociará acuerdos que al final de cuentas no va a cumplir. ¿Por qué? Porque así es ella.

A Rosario Guerra la ponen para golpear a Beatriz Paredes. Ella era su rival dentro del PRI.

Y a pocas personas odia tanto la profesora Gordillo como a Beatriz Paredes.

Gabriel Quadri es un académico que ha estado ligado a la administración pública en áreas de medio ambiente. Su especialidad es esa: la ecología. Y acomodarse.

Un experto en cuestiones ambientales como candidato presidencial le quitará banderas al Partido Verde, que apoya a Peña Nieto.

Además, en el Distrito Federal será candidato a senador por la alianza Verde-PRI el diputado Pablo Escudero, del PVEM. Contra él también apunta la postulación de Quadri.

¿Algo personal de la profesora Gordillo hacia Escudero? No precisamente con él, sino contra su suegro: Manlio Fabio Beltrones.

Desde hace años, quizá décadas, la maestra Gordillo tiene una fijación muy particular contra Beltrones.

Así es que en el hígado de la profesora Gordillo parece estar la explicación del por qué sacó a esos candidatos. En el hígado y en la posibilidad de negociación que se le abre.

Le va a vender al Presidente que toda su artillería irá contra Peña Nieto.

Y si Rosario Guerra lanza todas sus municiones contra Paredes, le hará un boquete a Peña. Ya la veremos, si se concreta su candidatura: todo será contra el PRI y contra Beatriz.

Es que el PRI, con un tercer lugar en el Distrito Federal, difícilmente ganará la Presidencia. No es imposible, pero sí cuesta arriba.

Y Quadri, con que le quite tres puntos al Verde, le complica aún más la vida al candidato presidencial del PRI.

Por lo que se ve, ésa es la idea. Pero de ahí a que se haga realidad, es otra cosa.

Es otra cosa pues ni Peña ni Paredes estarán de brazos cruzados.

Y Elba Esther Gordillo es una persona de lealtades cambiantes. Eso ya lo sabe el gobierno, pero tienen derecho a tropezar dos veces con la misma piedra.

La prohibición de las drogas/ II

Héctor Aguilar Camín (@aguilarcamin)
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

¿Por qué hacemos la guerra contra las drogas?

Porque somos un país responsable, firmante del consenso mundial que las prohíbe y al que hemos servido por décadas.

Desde la Operación Cóndor en los setenta del siglo pasado, orientada a la erradicación de cultivos con el uso de antidefoliantes, como el paraquat, hasta la última campaña de la guerra contra el crimen emprendida por el gobierno del presidente Calderón, la persecución de las drogas en México ha sido una historia de violencia ineficaz.

Todas las operaciones policiacas, todas las detenciones, campañas y muertes no han reducido el flujo de narcóticos prohibidos al norte. Los costos han sido elevadísimos, para empezar en corrupción institucional.

En los años noventa se descubrió que el zar antidrogas de México era cómplice de uno de los cárteles que combatía. En el año 2008 fue descubierta la complicidad con el narcotráfico de los más altos mandos de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), incluyendo a su titular.

Los últimos años registran la ola mayor de compra y corrupción de gobiernos y policías locales. Las actividades del narcotráfico se han extendido a 22 de los 32 estados de la República, cinco de los cuales viven condiciones de inseguridad y violencia que hacen correr por el mundo la imagen de México como un país más violento que Irak.

El total de detenidos como parte de la lucha contra el narcotráfico, incluyendo varios delitos, suma 144,219 personas en lo que va de este gobierno, hasta junio de 2011.

Los homicidios merecen nota aparte. Desde 1990 hasta 2007 la tasa de homicidios de México no había hecho sino descender. Había 20 homicidios por cada 100 mil habitantes en 1990, pero sólo 8 homicidios por cada 100 mil en el año 2007.

La espiral de violencia desatada desde entonces por la guerra de las drogas en México hizo subir la tasa. Según la ONU, en el año 2010 la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes era de 21.5, casi cinco veces la que Estados Unidos, y casi lo mismo que Brasil, aunque una tercera parte que la de Colombia y la mitad que Guatemala.

Respecto de la posición relativa de México y Estados Unidos en el tema de las drogas, los mexicanos suelen decir: “Nosotros ponemos los muertos y ellos ponen los consumidores”. Mucho de verdad hay en esa queja.

¿Por qué estamos haciendo esto? ¿Por qué hemos quedado en la parte de la guerra donde están los muertos y los presos, y no las ganancias y los vivos?