febrero 22, 2012

La solución holandesa

Rubén Aguilar (@RubenAguilar)
Consultor y profesor de la Universidad Iberoamericana
raguilar@eleconomista.com.mx
El Economista

En 1976, ante el alto consumo de drogas en el país, el gobierno de Holanda optó por despenalizar el consumo de la mariguana (5 gramos por persona que luego subieron a 30 gramos) y después pasó a su legalización. La medida pretendía reducir la demanda y la oferta, y minimizar los riesgos para los consumidores y la sociedad.

Lo han logrado con mucho éxito, sin ningún muerto, y el resultado inmediato de la aplicación de la medida fue que disminuyó el nivel de consumo, se separó el mercado de las drogas duras (coca y heroína) de las blandas (mariguana y hachís) y se evitó la venta clandestina.

Las autoridades de salud holandesas consideran que la medida, distinta del enfoque punitivo y prohibicionista, ha sido un éxito.

La experiencia les indica que el consumidor ilegal tiene más posibilidades de ir a las drogas duras y que cuando se legalizan las blandas se disminuye ese riesgo.

El gobierno holandés considera que entre más ilegal y criminalizado sea el uso de las drogas, se generan condiciones para una mayor actividad y ganancia de las organizaciones criminales. Si se quiere combatirlas con eficacia, hay que optar por la legalización.

El aumento del consumo en Holanda ha venido del turismo de drogas. Existen ahora 650 coffee shops legales que venden mariguana. El país tiene 443 municipios y en 362 de ellos (81%) no hay coffee shops.

La mayoría de los existentes se encuentra en Ámsterdam, la capital, y las regiones fronterizas con Alemania y Bélgica.

La mariguana que se produce en Holanda, que ha sufrido modificaciones genéticas, tiene ahora más de 15% de Tetrahidro Cannabico (THC), que la convierte, según el gobierno, en droga dura y por lo mismo puede causar algún daño. Recientemente ha establecido una nueva norma que exige que los coffee shops sólo pueden vender mariguana con menos de 15% de THC.

Ha decidido también que, a partir del 1 de enero del 2012, se termine el turismo de drogas y ahora los coffee shops van a operar como clubs, con no más de 2,000 miembros, quienes sólo podrán vender mariguana a los holandeses y residentes extranjeros que sean socios de esos establecimientos. Esperan que el nuevo modelo esté funcionando de manera total para enero del 2013.

La solución del gobierno holandés a la realidad de la producción, venta y consumo de la mariguana, que siempre se va dar, es imaginativa y ha demostrado ser mucho más exitoso, como estrategia de salud y también de seguridad, que el enfoque prohibicionista y punitivo que siguen el gobierno de México y otros muchos países.

El modelo prohibicionista y punitivo ha fracasado en su aplicación estos últimos 50 años. Los holandeses, con valor y determinación, fueron capaces, a contracorriente, de implementar solos una experiencia que no tenía antecedentes y demostraron que no era necesario, para implementar una medida así, esperar a que todos los países lo hicieran.

Generales que quieren legalizar las drogas

Julián Andrade (@jandradej)
julian.andrade@razon.com.mx
La Razón

El presidente de Guatemala, Otto Pérez, un general que participó en el conflicto interno que a lo largo de décadas dejó un rastro de cuando menos 200 mil muertos, soltó un dardo en el corazón de la política de Estados Unidos al proponer un serio debate sobre la legalización de las drogas.

Los motivos del mandatario guatemalteco son inciertos, y quizá tienen que ver con el embargo de armas al que es sujeto el estado guatemalteco desde 1978 por las violaciones constantes a los derechos humanos.

Dentro de esa lógica se intentaría presionar a Washington para conseguir mayores recursos para una lucha que luce titánica.

Basta recordar que hace un año las autoridades tuvieron que decretar el estado de sitio en El Petén, para enfrentar una emergencia de seguridad propiciada por Los Zetas, quienes tienen una fuerte presencia en la región.

La ofensiva del gobierno mexicano contra el crimen organizado ha generado, además, que la droga que pasa por Guatemala sea cada día más cara y en el caso de la cocaína pasando de los 95 dólares a los 136 por gramos.

Guatemala es uno de los lugares más violentos del mundo, y si bien las explicaciones a esta problemática tienen que remontarse a la propia historia, a nadie se le escapa que el narcotráfico tiene mucho que ver con los 44 homicidios por cada 100 mil habitantes, una cifra tres veces superior a la de México.

El presidente Pérez dijo que hay que “encontrar vías alternativas para combatir el narcotráfico. En los últimos 30 años de combate tradicional sólo con armas y muertos no es posible” por lo que hay que abrirse a otros caminos.

La respuesta de EU fue rápida y con un discurso bastante predecible, en el que se alega que los grupos criminales seguirían obteniendo recursos por los secuestros, las extorsiones, la trata y el robo de autos.

Este análisis tiene el defecto de no ponderar el significado que tendría cortar el mayor suministro de recursos con que cuentan los criminales y que hoy por hoy sigue siendo el de las drogas.

Lo interesante es que sea justo un presidente en funciones y ligado, sin duda alguna, a los sectores conservadores guatemaltecos, el que tome la bandera de la legalización, aunque con matices, como antes hicieron los ex mandatarios Vicente Fox, Ernesto Zedillo, César Gaviria y Fernando Henrique Cardoso.

El tema de la legalización, o más bien la reglamentación, se va a topar con gobiernos de la región que lo último que quieren hacer es disgustar a la Casa Blanca.

Pero también a un entramado internacional que hace muy difícil cualquier cambio en los acuerdos prohibicionistas.

EU, en efecto, encabeza las posiciones más reacias al tema de la liberación, pero inclusive éstas son moderadas si se comparan con las de los países árabes o con China.

Los obstáculos son muchos, pero esto no impedirá que cada día se sumen voces para pedir un enfoque más abierto ante una situación que tiene arrinconados a varios países.

Quedamos sin dona y sin hoyo

Rafael Cardona
racarsa@hotmail.com
El cristalazo
La Crónica de Hoy

“Con esa visión, invito, desde luego, al Gobierno de los Estados Unidos, a que sigamos buscando soluciones a los temas de la agenda bilateral, que más preocupan a nuestros pueblos. Y sé que contaremos, como siempre, con su compromiso en los hechos”.

En la historia reciente de la vida parlamentaria mexicana se recuerdan los debates de diciembre de 1996 cuando el extinto José Ángel Conchello y Humberto Mayans, senadores uno del Partido Acción Nacional y otro del Partido Revolucionario Institucional, pusieron contra la pared al actual presidente de la OCDE (catedral de la tecnocracia internacional) José Ángel Gurría (“El ángel de la dependencia”) y le exigieron una explicación sobre el aprovechamiento de los mantos costeros en la zona limítrofe de los mares patrimoniales de Estados Unidos y México.

Como consecuencia de esos debates y más, de esa actitud de defensa patrimonial de los recursos energéticos comprendidos en la zona indefinida llamada “el hoyo de la dona”, pues la zona circundante está bien delimitada, se acuñó el término del “efecto popote”, el cual ya ha mermado en perjuicio de México la feracidad de los depósitos de hidrocarburos, merced a una mejor tecnología de absorción y perforación en la zona del golfo.

Zona, por cierto, de la cual los americanos se quieren apropiar hasta en el nombre. Hace apenas unos días el “demócrata” Steve Holland, representante por una próspera localidad llamada Plantersville (Tx) presentó en el Capitolio una iniciativa de ley para rebautizar el Golfo de México como Golfo de América, el cual “para propósitos oficiales (está) dentro (¿?) del estado de Mississippi”.

Obviamente la bufonada de Mr. Holland no prosperó. Y él mismo se echó para atrás con el recurso siempre socorrido de “era una broma”.

Pero como nos lo dijo el Doctor Freud, nada revela tanto como una broma. Nada tan serio como el resorte del humor.

Las relaciones en este sentido han variado quizá por los datos comprendidos en este análisis del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM; en torno de los tratados marítimos de límites y la necesidad de las empresas americanas comprendidas en The International Association of Drilling Contractors y The Domestic Petroleum Council, de lograr delimitaciones más allá de las 200 millas y poseer “fronteras seguras y delimitaciones precisas, para la instrumentación de los cuantiosos proyectos norteamericanos de exploración y explotación de yacimientos de hidrocarburos, gas y otros minerales en el Golfo de México.”

Pero el asunto del “Hoyo de la dona” es una preocupación constante en la mente expansionista de la industria petrolera estadunidense y quienes con ella desean colaborar. Por lo pronto el asunto anunciado por el presidente Felipe Calderón no puede ser más revelador.

Dijo él mismo:

“Estoy convencido de que el Acuerdo sobre Yacimientos Transfronterizos dará un paso significativo para nuevas puertas de desarrollo en nuestro país”.

“Ratificamos que las fronteras no tienen por qué ser un factor de división o de disputa, sino que deben ser un factor de unión y de progreso”.

“Sé que así se ha visto este Acuerdo, y eso motiva que se suscriba”.

“Con esa visión, invito, desde luego, al Gobierno de los Estados Unidos, a que sigamos buscando soluciones a los temas de la agenda bilateral, que más preocupan a nuestros pueblos. Y sé que contaremos, como siempre, con su compromiso en los hechos”.

Más allá de la retórica, el acuerdo ofrecido hace apenas unos días nos deja a los mexicanos muchas interrogantes. La primera de ellas es cómo será explicado a los senadores de las oposiciones sin cuyo concurso no podría tener vigencia plena.

Lo segundo es si las oposiciones, especialmente el PRI van a dejar pasar esta bola rápida en pleno zafarrancho electoral entre acusaciones de espionaje, compra de votos y colusión con narcotraficantes lanzadas de un lado hacia el otro de la trinchera política.

Por otra parte, el acuerdo sin atribuirle a ese hecho su ADN, deja sin oferta las tímidas propuestas de Enrique Peña Nieto para la apertura de Petróleos Mexicanos. A fin de cuentas los gringos nunca han querido nuestras empresas (sobre todo si están quebradas); han anhelado y logrado nuestros recursos tantas veces como han querido.

Y también podríamos decir algunas cosas sobre la vehemente defensa del presidente hacia nuestra condición de “buen vecino”. Dice Don Felipe: “Ratificamos que las fronteras no tienen por qué ser un factor de división o de disputa, sino que deben ser un factor de unión y de progreso”. Suena lindo, pero no es cierto, sobre todo en fronteras cuyo parto fue la guerra, como es el caso.

“Tu mutilado territorio”, decía López Velarde. ¿Las fronteras no deben ser factor de división? Quizá los miles de mexicanos muertos en el intento por cruzarla del norte mexicano puedan ofrecer otra clase de argumentos.

No son factor de disputa, nos dice el presidente mientras un letrero puesto por él mismo en Ciudad Juárez les reclama a quienes viven allende la línea: “no more weapons”.

“Estoy seguro —dijo con la pluma en la mano—, que este acuerdo traerá grandes beneficios para nuestros pueblos, siempre con absoluto respeto a nuestra soberanía y fortalece nuestro carácter, no sólo de vecinos, sino, también, de aliados y de amigos”.

Pero no todos los mexicanos estamos tan seguros.

'¡De panzazo!'

Claudio X. González Guajardo
Presidente de Mexicanos Primero
Reforma

El viernes 24 se estrena a nivel nacional la película ¡De panzazo! En ella se da testimonio de la debacle educativa nacional y se invita a todos los sectores a exigir y actuar para lograr los cambios de fondo que le urgen a México en éste, el más importante de los temas.

Concluir la película llevó más de tres años de arduo trabajo. En ella participan autoridades, líderes sindicales, directores, maestros y padres de familia. Destacan también alumnos de escuelas públicas y privadas que, dotados de cámaras portátiles, nos ayudan a captar la realidad educativa nacional para presentarla, en toda su crudeza, a México.

La película estuvo a punto de llamarse ¡Ni de panzazo!

Muestra cómo herimos a generación tras generación de niños y jóvenes mexicanos quienes, agobiados por el ausentismo, la indisciplina, maestros poco o mal preparados, la falta de infraestructura y la irrelevancia del memorismo con el que les enseñan, dejan la escuela. Más de la mitad de cada generación, que consta de 2 millones de jóvenes, está fuera del sistema educativo para el momento en que cumple 15 años. Esa es una tragedia descomunal.

En ¡De panzazo! aprendemos que los niños de las escuelas públicas mexicanas asisten a la escuela 4.5 horas diarias. En muchos países de Asia, Europa y Norteamérica los niños van a la escuela más de 7 horas cada día. Eso, combinado con el ausentismo magisterial (en eso México ocupa el primer lugar de la OCDE), significa que nuestros niños van a la escuela la mitad de las horas que los niños de otras latitudes.

La posibilidad de que nuestra juventud desarrolle a plenitud su talento se ve condicionada por otro factor fundamental: la poca calidad de las horas que pasan en la escuela. Como es del conocimiento público, ocupamos el último lugar, el 34 del 34, en el examen internacional de PISA. Hasta ¾ partes de nuestros niños califican en los niveles 0 y 1 de 6 niveles. Es decir, no han aprendido lo mínimo básico. En esas condiciones, la injusticia es, para ellos, una certeza.

Las escuelas privadas obtienen resultados similares. Eso quiere decir que las élites de México (los presidentes, los diputados, los senadores, los líderes sindicales, los gobernadores, los empresarios...) no sólo se olvidaron de la educación pública, se olvidaron de la educación de sus hijos.

La película evidencia que no sólo estamos mal, sino que no estamos avanzando a suficiente velocidad. Al paso al que vamos, nos llevaríamos 50 años para alcanzar al puntero mundial en matemáticas y 170 años para alcanzar al puntero en lectura. Eso con una condición: que ellos dejen de aprender.

La película también resalta problemas de índole político que han hecho de la clase dirigente un pasajero más en materia educativa. La forma en que se pronuncian Elba Esther Gordillo y otros líderes sindicales (como Jorge Cázares de Michoacán) da coraje, da pena. ¿Cómo permitimos que las cosas llegaran a esto? También nosotros damos pena.

En estas condiciones México no puede competir y tampoco puede abatir la inequidad y la pobreza. La educación de calidad es condición necesaria para el desarrollo y la justicia. Esta es la revolución pendiente de México.

El mundo se mueve y se mueve aprisa. Nosotros vamos a la zaga. Tenemos que acelerar el paso e ir a fondo para permitir que el talento de nuestros jóvenes se desarrolle a plenitud y que cada mexicano pueda aprovechar las oportunidades que ofrece el mundo del S.XXI. Con profesionalización magisterial, gasto más eficaz y transparente, mayor autonomía escolar y con más participación de los padres de familia y la sociedad, lo podemos lograr.

Tener claro el diagnóstico se convierte en un imperativo moral para actuar. Exijamos más a las autoridades, federales y estatales. Demandemos que el sindicalismo reaccionario deje de lastimar a nuestros niños. Involucrémonos más en las escuelas y la educación de nuestros hijos. Apuntar el dedo a ciertas personas no resuelve un problema sistémico. Sólo la acción decidida, bien dirigida y perseverante de muchos hará la diferencia. Esa es la invitación que hace ¡De panzazo!

El PRI y la estrategia antiPAN

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

El PRI ha decidido, como le dijo Luis Vidergaray a Pascal Beltrán del Río, ser cauteloso, jugar, decíamos en este espacio, a la defensiva, cuidar el marcador para conservar la ventaja hasta el primero de julio. Pero de la misma forma que el PAN ha decidido centrar las baterías electorales en el priismo, dejando que López Obrador se mantenga en tercer lugar, el PRI ha comenzado a responder en el mismo sentido, tratando de bajar al panismo que, por lo que se percibe hoy, es su única amenaza electoral real.

La estrategia va por varias pistas. Por una parte, la tregua, veda o como se le quiera llamar, le viene de maravilla a Enrique Peña Nieto. El ex gobernador no aparecerá en estas semanas. Las listas de candidatos, por lo menos para el Senado, no se modificaron demasiado por las denuncias panistas y ahí siguen apareciendo muchos, demasiados, ex gobernadores o funcionarios, varios de ellos que de ninguna manera se pueden presentar como expresiones de un nuevo PRI, pero en una estrategia conservadora no hay demasiado espacio para las sorpresas.

La otra vía es el ataque al PAN por denuncias judiciales, aunque algunas suenen ya desfasadas, como la que presentó Pedro Joaquín Coldwell contra Luisa María Calderón por presunto mal uso de recursos en el proceso interno panista en Michoacán. La verdad no tiene demasiado sentido ni sustento, pero la idea es clara: se presenta la denuncia en la FEPADE, y con ello se “prueba” a la nueva fiscal Imelda Calvillo: si acepta la denuncia y la saca adelante para comprobar su “independencia” se le estará pegando al presidente Calderón en su propio entorno, en su familia. Si la fiscal Calvillo desecha la acusación se estará “comprobando” que el cambio en la FEPADE, dirá el PRI, fue para colocar a una fiscal a modo. Y todo se dará en un momento en el que los candidatos no pueden hacer apariciones públicas para debatir ese proceso. Lo harán sus escuderos.

Pero hay una tercera vía que es parte de la segunda. Se han repetido los contactos, ya confirmados, entre el ex presidente nacional del PAN, Manuel Espino, y el PRI. La estrategia de Espino parece ser venderse a partir de atacar a Calderón. Y como ya se mostró con el libro de Julio Scherer, el ataque será personal, porque se quiere deslegitimar la presencia presidencial en el proceso. No descarte usted que Espino pueda aparecer en el futuro en las listas del PRI. Tiene muy buenas relaciones en el tricolor y allí sería un arma muy útil.

Por cierto, en relación con ese libro y las declaraciones de Espino, me escribió Santiago Creel. El ex precandidato del PAN asegura que él no era la carta de Espino para 2006, sino Alberto Cárdenas, el entonces ex gobernador de Jalisco que ahora aparece como candidato del PAN a alcalde de Guadalajara.

Jalisco será uno de los capítulos clave en la lucha por la Presidencia. El PAN no acertó colocando como candidato a Fernando Guzmán, un hombre muy conservador, de las alas más extremas del PAN, y muy poco carismático, que enfrentará a Aristóteles Sandoval, un joven ex presidente municipal de Guadalajara, que no es un político con carrera, pero sí con gancho con la gente. En ese contexto apareció Alberto Cárdenas como alternativa en Guadalajara para tratar de fortalecer una candidatura que se ve endeble. Si como dice Creel, el candidato de Espino era Cárdenas y no él, el fichaje de Espino por el PRI sería doblemente útil. El priismo no tendría que desgastarse en atacar al PAN porque lo haría su ex presidente nacional.

Mientras tanto, las listas para el Senado del PAN han sido, hasta ahora, bastante sólidas, con la posibilidad de colocar en la Cámara alta un grupo de dirigentes que le pueden dar votos a Josefina Vázquez Mota en la carrera electoral. Ernesto Ruffo en Baja California (hablando de estrategias priistas: ayer mismo el tricolor pidió que se investigue a Ruffo por presuntas relaciones con el narcotráfico, durante su gobierno de 1989 a 1995, o sea, de hace 16 años… como el de Manuel Cavazos Lerma, con la diferencia de que Ruffo es casi un héroe para el panismo por haber sido el primer gobernador de la oposición); Diódoro Carrasco en Oaxaca; Rosy Orozco en el DF; Javier Lozano, que finalmente parece que irá como plurinominal para abrir espacios en Puebla; Xóchitl Gálvez en Hidalgo; Fernando Yunes en Veracruz, y la casi segura presencia de Ernesto Cordero como plurinominal, conforman, con pocas figuras controvertidas, parte de una lista que puede funcionar bien en campaña.

Hablando de listas, dice AMLO que él no tiene ninguna relación ni con René Bejarano ni con Dolores Padierna, ambos con posibilidades de llegar al Congreso por el sol azteca, uno a la Cámara de Diputados, la segunda al Senado, el primero, líder de la principal corriente interna del PRD en apoyo a López desde siempre y, la segunda, secretaria general del mismo PRD, colocada en esa posición por el lopezobradorismo. Y algunos bromeaban con la declaración de Gabriel Quadri de que no conocía personalmente a Elba Esther Gordillo.

Tres culturas necesarias

Martín Bonfil Olivera (@martinbonfil65)
mbonfil@unam.mx
La ciencia por gusto
lacienciaporgusto.blogspot.com
Milenio

Para quienes defendemos el valor de la medicina científica, basada en evidencia, es muy preocupante la proliferación de productos milagro que se ofrecen insistentemente en anuncios televisivos desmesurados y diseñados para confundir.

Es preocupante porque se está engañando deliberadamente al público, ofreciéndole, como si tuvieran base científica, soluciones mágicas para remediar desde la calvicie o la gordura hasta enfermedades delicadas. Aparte de una estafa, se trata de una falta de respeto a los ciudadanos, que viola su derecho a recibir información fidedigna sobre la mercancía que consumen de buena fe.

Pero además, la promoción y venta de estos productos pone en riesgo la salud de quienes los usan, pues al no ser tratamientos médicos ni alimentos, caen fuera de la supervisión de las autoridades de salud. No sólo son inútiles: pueden causar daño por contener sustancias tóxicas y promueven que los pacientes abandonen los tratamientos médicos formales.

Por eso es de celebrarse la noticia de que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) contará ya con la capacidad de obligar a los anunciantes de este tipo de productos a retirar del aire sus comerciales, so pena de recibir multas de hasta casi un millón de pesos (el reglamento que permitirá sacarlos del mercado está prometido para marzo).

Tomando en cuenta que estos productos representan ganancias de 500 millones de pesos al año en publicidad, es previsible que habrá oposición tanto de los anunciantes como de los canales de televisión.

¿Qué podemos hacer gobierno y ciudadanos para contribuir a esta lucha contra los fraudes?

Propongo fortalecer tres aspectos de nuestra cultura: cultura científica, que nos da herramientas de pensamiento crítico para exigir evidencia confiable. Cultura del consumidor, que desde los años 60 ha ido frenando los abusos del comercio. Y cultura ciudadana, que requiere que, además de denunciar estos fraudes, nos responsabilicemos por educarnos para tomar decisiones cada vez mejores y más informadas.

Ojalá llegue el día en que los anuncios salgan del aire no porque se prohíban, sino porque ya nadie compra estos timos.