marzo 22, 2012

Paco Calderón




La politización de la justicia

Rafael Cardona
La Crónica de Hoy

Cuando hace casi tres semanas escribí en estas páginas sobre la defunción prematura del proyecto de sentencia del ministro Arturo Zaldívar algunas personas me llamaron, otras me escribieron y muchas me comentaron sobre lo riesgoso del augurio. Todavía ayer por la mañana me aseguraban lo contrario.

Simplemente mantuve mi criterio a pesar de mis escasos conocimientos jurídicos. Y lo hice convencido de una sola cosa: el cogollo de este asunto (y por asunto me refiero a la actuación ministerial en la Corte) no es jurídico, es político.

No quiero sugerirle motivaciones políticas al proyecto mismo, hoy desechado para dar paso a una segunda versión ahora bajo la responsabilidad de Olga Sánchez Cordero, sino a la riesgosa circunstancia de ordenar la liberación de una sentenciada como consecuencia de una escenificación policiaca (de cuyas repercusiones nadie se ha hecho responsable hasta ahora y de lo cual advierte el ministro Pardo en la argumentación de su voto), lo cual habría sido no sólo políticamente incorrecto, sino definitivamente catastrófico para la imagen del gobierno.

Ese amparo pleno habría puesto en evidencia demasiadas cosas inconvenientes para un régimen, cuya búsqueda (hasta hoy infructuosa) ha sido la profesionalización policiaca cuya actual ausencia requiere a las Fuerzas Armadas en las calles y todo cuanto de ello se sabe y se deriva.

El amparo pleno y llano habría liberado a Florence y ridiculizado al gobierno. Y el horno no está para esos bollos ni la patria para esos tafetanes.

Sólo por ese motivo se entiende el famoso discurso de la rendija, pronunciado por el presidente Calderón hace unos cuántos días, en el momentos de mayor ebullición judicial en la Corte y secundado apenas anteayer por el secretario de Gobernación.

No atribuyo la decisión de ninguno de los ministros a la presión presidencial. Pero esa fuerza abrumadora forma parte del entorno judicial. Ya sea para admitirla o para rechazarla, pero es un elemento en juego del cual no se tenía evidencia explícita hace apenas unos días.

Hoy el caso Cassez vuelve al plano internacional. La reacción de los familiares y la prensa francesa es obvia y comprensible. Pero vale la pena asomarse a algunos datos a la luz de esta nueva decisión judicial de solicitar otro proyecto de sentencia cuya construcción le toca a Olga Sánchez Cordero, quien dará a luz su documento cuando ya haya en este país un Presidente electo, lo cual modifica la capacidad y la eficacia de cualquier presión ejecutiva.

“Estoy convencido de que para el presidente Calderón es un asunto personal. ¿Cómo el Presidente de un gran país puede, a ese grado, hacer presión sobre los jueces de la Suprema Corte?”, se preguntó el abogado Berton (representante allá de FC) durante una rueda de prensa en París (Reforma).

“Cuestionado sobre si el caso podría tomar mayores tintes políticos, Berton afirmó que más político ya no puede ser.

“El Presidente (de Francia, Nicolas) Sarkozy) se ha involucrado personalmente. Anuló un “Año de México en Francia”; las relaciones diplomáticas con México están complicadas”, declaró.

“Asimismo, aseguró que levantaría una denuncia contra el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quien en 2005 estaba al frente de la Agencia Federal de Investigación (AFI), corporación que dio a conocer la captura de la francesa. Sin embargo, no especificó a qué instancias acudiría para levantar dicha denuncia.

Por su lado, la madre de Florence Cassez, Charlotte, dijo estar sumamente triste y decepcionada, aunque se mostró optimista.

“Es un primer avance. Hay que considerar que hay algo positivo, hay algo nuevo e importante. Seguiremos luchando hasta lograrlo (la liberación de Cassez). Será duro, pero seguiremos”, afirmó.

“Hay mucha decepción, pero no nos quedamos sin esperanza, porque hoy en México hay mucho apoyo para Florence. Existe gente que lee los informes, sabe lo que está pasando y nos apoya”, añadió”.



LA PAZ

La capital de Baja California Sur ha sido incluida dentro de la iniciativa de “Ciudades Emergentes y Sostenibles” del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en la cual se contemplan sólo otras cinco ciudades en América. Así lo dio a conocer la alcaldesa de La Paz, Esthela Ponce.

La alcaldesa, quien representa al único municipio mexicano presente en la 27 reunión anual de la Asamblea de Gobernadores del BID, en Montevideo, Uruguay, explicó la decisión del banco como el resultado de las buenas calificaciones logradas por el ayuntamiento tras las visitas de evaluación de los funcionarios de Washington.

FUNDACIÓN

El pleno de la asamblea de la Fundación Colosio ha hecho cambios. El nuevo presidente de la agrupación priista es César Camacho Quiroz, ex gobernador del Estado de México.

El secretario general es Francisco Suárez Dávila, quien ha sido embajador de México ante la OCDE, en París; subsecretario de Hacienda y Crédito Público; director financiero de Nacional Financiera, y gerente general de Asuntos Internacionales del Banco de México, además de director general de Banco Mexicano Somex, hoy Santander.

La extorsión como forma de lucha

Alfonso Zárate Flores (@alfonsozarate)
Presidente de Grupo Consultor Interdisciplinario, SC
El Universal

Lo sabemos por la dura experiencia colectiva, el chantaje surte efecto, por eso se multiplican las extorsiones en México. En un país en el que el derecho se aplica a modo, cada grupo social usa y abusa de los recursos que tiene a la mano para imponer su ley. Lo hacen los más poderosos, que utilizan todos los medios para oponerse a las decisiones de la autoridad, pero también “los de abajo”, que han aprendido que la intimidación es el arma más eficaz para proteger intereses no siempre legítimos.

En distintos puntos del país, grupos campesinos, estudiantiles o urbano-populares, secuestran y queman vehículos; bloquean caminos y carreteras, toman casetas y se plantan en las principales plazas cívicas ante la indiferencia de las autoridades. En los últimos años, las imágenes de los atropellos se multiplican: un jinete a caballo que irrumpe en la Cámara de Diputados; miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que rompen puertas y causan daños al edificio de la SEP, patrimonio colectivo; campesinos de Atenco que logran, con el despliegue de 300 machetes, cancelar el proyecto de infraestructura más ambicioso del sexenio de Fox, el nuevo aeropuerto…

El hecho de que la ciudad de México sea el centro político, histórico, cultural y social del país, la convierte en el punto de llegada de expresiones muy diversas: los seguidores de César del Ángel y los 400 Pueblos; los electricistas de Luz y Fuerza, que pueden golpear a trabajadores de la CFE con los que se topan en sus marchas; los normalistas de Guerrero que bloquean autopistas o los de Michoacán que incautan autobuses de transporte público para doblegar a las autoridades: reclaman incrementos en la matrícula y la asignación de plazas para quienes egresen en las próximas cuatro generaciones.

En el caso de la CNTE, el ritual se cumple religiosamente: cada año, hacia el mes de mayo, distintos contingentes —procedentes fundamentalmente de Oaxaca y Michoacán, pero también de Guerrero, Chiapas y otras entidades— formados por miles de maestros que abandonan las aulas, se trasladan a la capital para realizar marchas desde distintos puntos y desquiciar el tránsito vehicular, asfixiar a la ciudad y afectar la vida de sus habitantes.

La paradoja es que estos maestros, que se llaman a sí mismos democráticos y de izquierda, provienen de entidades en las que los alumnos presentan las peores calificaciones, sus deficiencias educativas se convierten en un factor que perpetúa la pobreza y la desigualdad, cuando desde una perspectiva de izquierda y democrática debería ser un imperativo enseñar más y mejor para dotar a esos alumnos de una educación que les permitiera salir de la pobreza y tener acceso a un mayor calidad de vida.

Lo que vivimos viernes y sábado de la semana pasada no es un movimiento que reivindique las mejores causas del magisterio, sino una mezcla de un izquierdismo trasnochado, intereses y complicidades que apuesta al fracaso de la Alianza por la Calidad de la Educación, una iniciativa empeñada en la reforma integral del sistema educativo que incluye el equipamiento y la rehabilitación de los centros escolares, la dotación de equipo “con conectividad” para los centros escolares; un cambio sustantivo en los mecanismos de ingreso y promoción tanto del personal docente como de directores, supervisores y autoridades educativas.

La Alianza se propone también atender las necesidades de niños y jóvenes en materia de salud y alimentación; una reforma de los enfoques, asignaturas y contenidos de la educación básica; un sistema nacional de evaluación responsable de monitorear el rendimiento “de todos los actores del proceso educativo” y establecer los estándares de desempeño docente, aprovechamiento, gestión del centro escolar, infraestructura y equipamiento, entre otros.

Y mientras los maestros reprobados hacen y deshacen, ante la frustración y el enojo de los habitantes de la ciudad de México, unas autoridades se esconden y otras ceden: se otorgarán mayores recursos para créditos del ISSSTE.

Además de la indignación, ¿qué podemos hacer los ciudadanos, con qué recursos —legales, políticos— contamos para impedir que la ciudad y sus habitantes seamos rehenes de chantajes? ¿No sería hora de que los legisladores y las autoridades hicieran su trabajo? ¿O es que no hay otra forma de hacerse escuchar que a través de la extorsión?

Peligrosa brecha

Sergio Sarmiento (@sergiosarmient4)
Jaque Mate
Reforma

"Tan pronto como hay vida, hay peligro". Ralph Waldo Emerson

La buena noticia es que México vivió este 20 de marzo el terremoto más intenso desde 1985 sin sufrir muertos ni daños materiales de consideración. La mala es que el sismo, que tuvo su epicentro cerca de Ometepec, Guerrero, y Pinotepa Nacional, Oaxaca, no es el que desde hace años se espera en la zona conocida como la brecha de Guerrero y que se piensa pueda ser de gran magnitud.

El terremoto con el que México recibió la primavera este martes pasado (que el Servicio Sismológico Nacional calificaba ayer de 7.8 grados y el Geological Survey de Estados Unidos de 7.4) tuvo lugar en el sur del estado de Guerrero, muy cerca de Oaxaca. La zona no corresponde a la brecha de Guerrero, que se ubica al noroeste, entre Acapulco e Ixtapa, y donde desde hace años se prevé un movimiento telúrico de grandes dimensiones.

Los terremotos no se pueden pronosticar, pero desde hace años los especialistas han advertido sobre la posibilidad de un sismo fuerte en la brecha de Guerrero. La zona registraba el pasado una fuerte y frecuente sismicidad. En 1845 hubo ahí un terremoto que al parecer alcanzó los 7.9 grados. Le siguieron uno de 7.7 en 1899, uno de 7.8 en 1908, uno de 7.9 en 1909 y uno más de 7.8 en 1911 (véase "Peligro sísmico en Guerrero", guerrero.gob.mx). Desde ese entonces la zona ha registrado un número anormalmente pequeño de movimientos telúricos y ninguno de consideración. Los especialistas, de hecho, consideran que en la zona se han venido acumulando tensiones que probablemente generarán un fuerte terremoto, quizá de una magnitud superior a los 8 grados, en un futuro que nadie puede prever con exactitud.

La idea difundida por algunas publicaciones de que el sismo de este 20 de marzo constituía el tan esperado movimiento de la brecha de Guerrero es falsa. El jefe del Servicio Sismológico Nacional, Carlos M. Valdés, me señalaba ayer que la zona en la cual se generó el sismo, al sur de Guerrero, casi en los límites de Oaxaca, es distinta. El sismo de este martes no ha liberado, por lo tanto, la energía que presuntamente se ha acumulado en la brecha de Guerrero. Y esto es un problema serio. La acumulación de energía durante mucho tiempo puede llevar a que la liberación, cuando ésta finalmente ocurra, sea mucho más violenta.

Varios factores confluyeron para que el terremoto del 20 de marzo no tuviera, a pesar de su magnitud, un saldo tan elevado como otros. Se ha dicho que este movimiento telúrico fue principalmente oscilatorio, si bien Valdés, del Servicio Sismológico Nacional, advierte que es común que un sismo que tiene elementos trepidatorios cerca de su epicentro se vuelva oscilatorio al alcanzar lugares lejanos, como fue en este caso la Ciudad de México. No parece haber duda, sin embargo, de que los mejores códigos de construcción y la mayor conciencia sísmica de la población han ayudado a reducir los daños materiales y las bajas humanas.

Lo que no podemos hacer los mexicanos es bajar la guardia. El terremoto de 8.1 grados de 1985, que se originó en Michoacán, dejó un saldo de miles de personas muertas. El que pudiera surgir en el futuro de la brecha de Guerrero podría ser tan fuerte o mayor simplemente por haber acumulado energía durante tanto tiempo. Es verdad que hay una mayor preparación en la actualidad para enfrentar terremotos. Pero la experiencia nos dice que a veces sismos relativamente pequeños, como el de 7.2 grados de abril de 2010 en Mexicali, pueden generar daños muy considerables.

Vivimos en un país altamente sísmico y estamos preparados. Pero tenemos una espada de Damocles en la brecha de Guerrero.

Sigue presa

Florence Cassez no obtuvo ayer el amparo liso y llano propuesto por el ministro Arturo Zaldívar, pero los ministros sí aceptaron que se habían violado sus derechos. La pregunta es si habrá algún castigo para quienes la retuvieron ilegalmente y realizaron el montaje que ha sido tan cuestionado por todos.

Cassez: todos ganan

Ricardo Alemán (@RicardoAlemanMx)
Excélsior

La Corte nos regaló una nueva muestra de que es una institución respetable, confiable y cuyos ministros están lejos de la consigna...

Como ayer lo adelantamos, tres ministros de la Primera Sala de la Suprema Corte votaron contra el proyecto de amparo del ministro Zaldívar, que proponía dejar en libertad, inmediata, a la secuestradora Florence Cassez.

Como lo adelantamos, luego de configurar una mayoría de ministros que rechazaron el proyecto de Zaldívar, la Corte avanza por una solución en donde, si bien rechaza la libertad inmediata de la secuestradora, también reconoce que el proceso muestra graves violaciones a los derechos humanos de la señora Cassez, pero nunca en la magnitud que pretendió el ministro Zaldívar.

Es decir —como también aquí lo dijimos—, que una mayoría de ministros otorga a la secuestradora Cassez una modalidad de amparo que le da derecho a que la misma Corte elabore un nuevo proyecto —que estará a cargo de la ministra Olga Sánchez Cordero— en el que se establecerán las modalidades para reponer partes fundamentales del proceso, que dejen a salvo los derechos humanos de la secuestradora. Y, claro, con ello se podría reducir la pena de 60 años de cárcel que purga.

Así lo expusimos. “Existe la posibilidad de que, al final de cuentas, se produzca una solución salomónica en el tema Cassez. Es decir, que nadie debe descartar que los ministros se pronuncien por respetar el fallo dictado contra la secuestradora, pero que al mismo tiempo promuevan una salida jurídica para salvar el escollo del ‘debido proceso’. Este esquema podría llevar a la reducción de la pena y colocar a la secuestradora y a su defensa en una posición de victoria”.

Hoy queda claro que la Corte actuó de tal manera que dejó satisfechos a todos. Es decir que, por un lado, quedaron satisfechos quienes pedían que la Corte no dejara en libertad a Florance Cassez ya que, con ello, quedaban en indefensión los derechos de las víctimas de la banda de secuestradores a la que perteneció la ciudadana francesa.

De igual manera, quedaron satisfechos todos aquellos que reclamaban la libertad inmediata de la señora Cassez, y que argumentaban la violación de las garantías individuales de la francesa. Hoy es un hecho que, al ordenar un nuevo proyecto de resolución —a la solicitud de amparo de la secuestradora—, la Corte le ofrece una modalidad de amparo que indudablemente llevará a reponer el proceso, de tal manera que se garanticen sus derechos humanos.

En otras palabras, que la Corte da un paso gigantesco rumbo a la garantía que tienen todos los procesados —independientemente del crimen que cometieron— para que se garanticen sus derechos humanos, y que se repongan los juicios, con el fin de garantizar el llamado “debido proceso”.

Y quedan satisfechos los ocho de cada diez mexicanos que, encuestados por distintas empresas, opinaron que la secuestradora Cassez es culpable y que, por esa razón, no debía ser liberada. Es decir, que la Corte también atendió a la llamada “opinión pública”.

Pero acaso lo más importante es que la Corte nos regaló una nueva muestra de que, más allá de opiniones encontradas y posturas polarizadas, de presiones de la opinión pública y publicada, de juicios mediáticos y políticos extremos; de preocupantes muestras de intolerancia, es una institución respetable, confiable y cuyos ministros —en tanto cuerpo colegiado— están lejos de la consigna, la parcialidad, la salida fácil.

Está claro que ministros como Arturo Zaldívar pueden tener intereses políticos y ambiciones mediáticas en los proyectos a su cargo. Pero también es cierto que el colegiado cumple con su responsabilidad: la de analizar en lo individual y emitir un voto a partir de su análisis, para que una mayoría determine el camino a seguir.

Pero si la Corte estuvo a la altura, el gobierno de Felipe Calderón patinó, ya que nada justifica que el jefe del Ejecutivo haya ejercido la presión que ejerció contra uno de los Tres Poderes de la Unión. Y es que reclamó a la Corte que no se valiera de “una rendija” para liberar a una secuestradora. Acaso por eso el presidente de la Corte le recordó al mandatario de esa instituciónte que tiene la responsabilidad de velar por la Constitución y por los derechos humanos. La Corte, por cierto, también dejó satisfecho a Calderón.

AL TIEMPO

El PRI de Pedro Joaquín Coldwell rindió un homenaje —por su 27 aniversario luctuoso— a don Jesús Reyes Heroles, el más notable ideólogo del viejo partido tricolor. El homenaje fue moderado por Heriberto Galindo y participaron estudiosos de la obra del veracruzano, que presidió al PRI en los tiempos del gobierno de Luis Echeverría y fue impulsor fundamental de la reforma política de José López Portillo.

Vida y conversión de Benedicto XVI

Carlos Tello Díaz
Carta de viaje
Milenio

El 19 de abril de 2005 el cardenal Joseph Ratzinger fue electo Papa con el nombre de Benedicto XVI. Sus palabras al aparecer en el balcón de la basílica de San Pedro fueron éstas: “Queridos hermanos y hermanas, luego del gran papa Juan Pablo II, los cardenales me han elegido a mí, un simple y humilde labrador en la viña del señor”. ¿Quién era? ¿Cuál era la historia de Benedicto XVI?

Joseph Ratzinger nació el 16 de abril de 1927 en el pueblo de Marktl-am-Inn, en Bavaria. Su vida se confundió muy pronto con la historia trágica del siglo XX. En 1941, a los 14 años, presionado por su entorno, se vinculó a la Juventud Hitleriana; en 1943, reclutado con el resto de su clase, se incorporó al ejército alemán. Un año más tarde fue puesto a trabajar en la defensa de la frontera con Hungría, en preparación para la ofensiva del ejército rojo. Era miembro de la infantería, pero no fue nunca enviado a combatir al frente. Al término de la guerra fue internado en un campo de prisioneros, pero repatriado poco después. La experiencia de la guerra no parece haberlo transformado, a diferencia de lo que sucedió con Karol Wojtyla. Ratzinger estudió en el Seminario de San Miguel y la Universidad de Munich, donde escribió su tesis sobre San Agustín, y participó en el Concilio Vaticano Segundo como peritus (asesor teológico) del cardenal Joseph Frings, de Colonia. Era percibido entonces como un reformista por su apoyo a las posiciones del concilio, en particular a un documento que proclamaba la libertad religiosa y el respeto a las otras religiones, llamado Nostra Aetate. Publicó por esos días, también, un libro que criticaba la centralización de las decisiones de la Iglesia en Roma. En su opinión, el sumo pontífice, antes de tomar una decisión, tenía el deber de escuchar las diferentes voces de la Iglesia. Afirmaciones como ésta serían luego suprimidas de las reediciones de su libro, luego de que tuvo lugar su conversión.

La conversión sobrevino hacia principios de los 70. Sus opiniones eran muy distintas a las del concilio cuando en 1977 fue nombrado arzobispo de Munich. En 1981, el papa Juan Pablo II lo nombró prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Su misión fue mantener la pureza teológica en sintonía con la del Papa. Es decir, contra el sacerdocio femenino y el celibato opcional entre los sacerdotes; contra el feminismo y la homosexualidad; contra la clonación y la inseminación artificial; contra el aborto, desde luego, pero también contra el control natal y el uso del condón en los tiempos del sida. Y contra la teología de la liberación, que culminó en el juicio a Leonardo Boff. Ratzinger publicó esos días una instrucción para “llamar la atención de los pastores, de los teólogos y de los fieles sobre las desviaciones que dañan la fe y la vida cristiana y que han sido generadas por algunas formas de teología de la liberación que usan, de un modo poco crítico, conceptos prestados de varias corrientes del pensamiento marxista”.

La conversión era completa. Así, quien criticó en los 60 el centralismo de la Iglesia, con su libro Introducción al cristianismo, censuró en los 80 a su ex amigo, el teólogo Hans Küng, por cuestionar la infalibilidad del santo padre. Y quien defendió en 1965 el documento Nostra Aetate, que proclamaba la libertad religiosa y el respeto a otras religiones, publicó en 2000 el texto Dominus Iesus, que condenaba a todas “las teorías relativistas que buscan justificar el pluralismo religioso”. Pues ese era, decía, “el problema central de nuestra fe hoy en día: la dictadura del relativismo”. ¿Qué diálogo podía tener, en el mundo de hoy, un cristiano con un musulmán? Ninguno. El propio Benedicto XVI eliminó la Congregación para el Diálogo Interreligioso. No le interesaba mantener el diálogo con las otras religiones, en particular con el islam. Al defender su postura afirmó que el diálogo entre las religiones debía tener lugar sobre la base de la igualdad de la dignidad humana, pero que esta igualdad no debía implicar que cada lado tuviera igualmente la razón. Las religiones eran iguales, pero había una que era más igual que las otras.

Los mexicanos reciben sin entusiasmo a Benedicto XVI en el estado más católico de México: Guanajuato. A 55 por ciento de la población le emociona poco/nada su visita, según una encuesta de Covarrubias y Asociados. Los deja fríos un Papa sin carisma. Pero no solo eso. Muchos saben que entorpeció la investigación de los abusos cometidos por el padre Maciel y algunos incluso conocen la carta que, al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, escribió en 1985 a un obispo que pedía la expulsión de un sacerdote de su diócesis que había sido condenado por atar y violar niños en una iglesia de California. Joseph Ratzinger lo frenó: “A pesar de que esta corte considera especialmente graves y significativos los argumentos presentados a favor de la destitución, le parece sin embargo necesario considerar el bien de la Iglesia universal”.